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  • Sofia Guajardo

Sofia Guajardo

Alumna 3° Medio Colegio Madre Ana Teresa de Pudahuel

Etiquetas: , » Publicado: 10/12/2012

Ley de Pesca: justicia o abuso

Desde mi perspectiva, creo que los funcionarios encargados de la aprobación de la ley no están haciendo bien su trabajo, ya que deben velar por la justicia, concepto que claramente no conoce este proyecto.

Una polémica contingente por estos días, que puede cambiar la vida miles y miles de trabajadores del mar, es lo que ha generado la peligrosa-o beneficiosa para el caso de las grandes empresas- Ley de Pesca o también denominada “Ley Longueira”, haciéndole honor a su creador, el actual ministro de economía, procedente de la UDI, Pablo Longueira.

El tema en cuestión es el siguiente: a principios, este proyecto de Ley de pesca no mostraba la intervención del Estado, lo que reflejaba que “el mar” era “propiedad” de quien se lo adueñaba. Sin embargo, este proyecto fue puesto en jaque por la ciudadanía y-en consecuencia- debió ser remodelado en un acuerdo al que llegó la Comisión de Pesca del Senado. Tal acuerdo dejó entrever la gran soberanía del Estado sobre el territorio marítimo, ya que aquí se menciona la facultad que tiene éste de explorar, explotar, conservar y administrar los recursos hidrobiológicos. Además de esto, y, atendiendo a dicho poderío, el Estado también autoriza la explotación y/o exploración de tales recursos.

Actualmente los pescadores tienen derecho a una franja de 5 millas, que utilizan para la extracción de recursos. Dicha franja comienza desde el límite Norte para acabar en el Canal de Chacao. Pero entonces yo me pregunto: ¿Puede alguna autoridad fiscalizar que esta franja DE VERDAD se reserve a los artesanales?

Otro punto que toca este proyecto es el de la cuota artesanal o fraccionamiento del territorio marítimo. Investigando concienzudamente en ciertos sitios de internet que trataban este tema, me encontré con la campaña #YoPesco (www.yopesco.cl) –que diverge totalmente con la postura de dicho proyecto de ley- en donde seleccioné información e hice una pesquisa de datos relevantes tales como: “esta repartición es fruto del diálogo denominado “Mesa Longueira” en donde claramente se dejó una distribución “poco” equitativa, favoreciendo a las industrias. Esto llevado a la práctica sería el 90% de la población de jurel para las grandes empresas, importante porcentaje que se compara con el escuálido 10% obtenido por los artesanales. Caso similar es el que vivirá la merluza si es que esta ley llegara a aprobarse, porque los hombres del mar tendrán derecho tan sólo al 40% de esta población, mientras que los grandes industriales obtendrán una imponente parte equivalente al 60%.

Más aún, porque más del 90% de las cuotas industriales de pesca, están a cargo de sólo cuatro empresas, mientras que, por su parte, los esforzados emprendedores marítimos componen una cifra cercana a 80.000 personas a lo largo de todo el territorio nacional”. ¿Cómo es posible que casi la totalidad de las cuotas sean sólo para cuatro empresas, siendo que muchas personas esforzadas dependen absolutamente de su trabajo, la pesca artesanal? A mi parecer, existe una sola respuesta, la fascinación por el dinero de parte de los privados, en otras palabras, LA USURA, entendida conceptualmente como: “Interés excesivo en un préstamo.”(Fuente: http://lema.rae.es/drae/?val=usura)

Ahora bien, no puedo dejar de mencionar la protección a la zona artesanal, ya que actualmente los pescadores tienen derecho a una franja de 5 millas, que utilizan para la extracción de recursos. Dicha franja comienza desde el límite Norte para acabar en el Canal de Chacao. Pero entonces yo me pregunto: ¿Puede alguna autoridad fiscalizar que esta franja DE VERDAD se reserve a los artesanales? Obviamente que sí, mas la Subsecretaría de Pesca tiene el poder de autorizar la “perforación” de este espacio proveniente de las grandes industrias, lo que hace más probable el agotamiento de recursos en este reducido universo que -supuestamente- se les reserva a los pescadores, pero que ellas lo utilizan indiscriminadamente.

Mientras tanto, en el ámbito de las licencias industriales, es decir, los permisos legales para la extracción de recursos, ocurre una situación que es sumamente preocupante. A propósito de la soberanía marítima que tiene el Estado, le entrega a los industriales, licencias transables de pesca que tienen una duración de 20 años, las que son automáticamente renovables y en consecuencia, perpetuas. Todas estas licencias son transferibles, divisibles y heredables. Además, pueden venderse o cederse al mejor licitador. A partir de esto se desprende un tema no menor, las licitaciones, ya que el 50% de las cuotas, serán entregadas mediante este proceso utilizado para la adquisición de recursos, según señala la Radio Universidad de Chile (Fuente: http://radio.uchile.cl/noticias/118742/)

En suma, ¿será justo entonces, que el mar “se venda” solo a “unos pocos”? ¿Se encuentran estos pescadores en la categoría de “unos pocos”? Sinceramente dudo de la “benevolencia” de la “Ley Longueira”, porque- se supone- que el mar es de “todos los chilenos”, pero parece que en este caso, no se considera como “chilenos” a la enorme cantidad de pescadores que históricamente han tenido el derecho de realizar esta práctica para su diario vivir.

Por lo tanto… abuso, totalmente

A partir de toda esta cruda realidad descrita anteriormente, me viene a la cabeza un fragmento del poema de Eduardo Galeano titulado “El sistema”, el que dice: “las ganancias se privatizan”, y ¿cómo puede uno no darle la razón a eso cuando esta egoísta ley está haciendo precisamente aquello? Claro está que no se puede, porque como lo hemos visto a lo largo de esta argumentación, el “Estado chileno” quiere dejar las ganancias de la pesca, a tan solo siete familias.

Esto es sólo un ejemplo más de lo presagiado lúcidamente por el poeta norteamericano Ezra Pound en su texto “Con usura”, cuyos versos expresaban: “la usura trae herrumbre al cincel/ pudre al artesano y su oficio” porque, en caso hipotético que se apruebe esta legislación, gracias al pequeño grupo de senadores que “representa al pueblo”, tirará por la borda el esforzado trabajo que hacen los pescadores, cuando se vean imposibilitados de trabajar gracias al injusto permiso que obtendrán los industriales de parte del “Estado de Chile”.

Ahora me pregunto, ¿qué pasa con los funcionarios de este país? ¿Acaso no ven que miles de personas se verán afectadas con este proyecto? ¿Será que “los funcionarios, no funcionan. / los políticos hablan, pero no dicen.”, como lo expresa Galeano en el poema mencionado anteriormente? Desde mi perspectiva, creo que los funcionarios encargados de la aprobación de la ley, no están haciendo bien su trabajo, ya que deben velar por la JUSTICIA, concepto que claramente no conoce este proyecto de ley, o más bien algunos senadores no conocen este concepto, pero, ¿no lo conocen o simplemente no lo aplican?

 

Comentarios del artículo: Ley de Pesca: justicia o abuso - Publicado: a las 12:54 pm

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