Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 23/04/2012

Europa y el euro

Elementos políticos afectaron al euro desde sus orígenes, y la falta de esas definiciones dificulta una rápida solución económica. A pesar de su importancia histórica y cultural, Europa aparece hoy como una construcción a medias, y con disminuida relevancia estratégica, diplomática y militar, lo que no hace sino profundizar la sensación de crisis.

En enero del año 2012, la revista de la Fundación EuroChile me publicó un artículo acerca del entonces novedoso euro, donde expresaba algunas dudas ante lo que era el indudablemente un  logro “notable”, pero también un “gigantesco experimento económico”. Partía por expresar mi escepticismo a que representara realmente un “cambio histórico”, y concluía con lo que justificaba lo anterior, mis dudas al “acatamiento de las reglas macroeconómicas por parte de todos los Estados miembros”.

Es decir, era una visión política más que económica que representaba un talón de Aquiles que llevó al euro a su deterioro, y que todavía impide hoy hablar de una verdadera recuperación.

Agradezco la publicación de este artículo. Sin embargo, me impresionó que al par de días se me retirara una invitación por parte de una organización empresarial, ya que con franqueza me dijo que la idea era hablar de ventajas y no de sembrar “desconfianzas”. No lo tomé como algo personal, ya que en nuestro país es una vieja práctica, pero habría que agregar que no sólo en Chile, sino también en muchos otros lugares, y desde tiempos inmemoriales que nos anteceden como nación.

El tema de fondo sigue siendo político, ya que un euro sin controles y acuerdos tuvo gran responsabilidad en la crisis, desde el momento que una gran moneda única, en que no existían instancias para vigilar el cumplimiento de metas, en la práctica condujo a una situación que llevó a países europeos de menor desarrollo a tener una divisa e intereses propios de Alemania. Es decir, plata dulce, riqueza artificial que permitió endeudamiento a destajo de países y personas, con la obvia responsabilidad de bancos y gobiernos.

Entre esos lugares figura la actual Europa, donde España sigue en situación muy difícil, y a pesar de contar con un Gobierno de derecha elegido para efectuar los recortes más profundos de su vida democrática, fracasó en una reciente subasta de bonos para el propósito mencionado. Es decir, los mercados internacionales no ven salida a la recesión, confirmando que los recortes sin un horizonte de crecimiento, simplemente no producen resultados esperados.

Para no mencionar situaciones trágicas, como la griega, en plena campaña presidencial Francia sigue en total sequía de reformas, a lo que se agrega la pérdida de su calificación AAA en enero, y un gasto público que está un 56% por sobre la media de los países del euro.

Por último, a 18 meses del Acuerdo de Basilea II, aún no hay progresos en establecer un sistema financiero global, más seguro y mejor supervisado, ya que todavía  siguen existiendo bancos demasiado grandes para dejarlos quebrar. Lo peor es que no tienen la solvencia adecuada.

Decía que el tema de fondo sigue siendo político, ya que un euro sin controles y acuerdos tuvo gran responsabilidad en la crisis, desde el momento que una gran moneda única, en que no existían instancias para vigilar el cumplimiento de metas, en la práctica condujo a una situación que llevó a países europeos de menor desarrollo a tener una divisa e intereses propios de Alemania. Es decir, plata dulce, riqueza artificial que permitió endeudamiento a destajo de países y personas, con la obvia responsabilidad de bancos y gobiernos.

Los bancos prestaban sin importar a qué o a quién. En España, el resultado fue la llamada “crisis del ladrillo”. El nombre proviene del hecho que el sector de la construcción representaba el 18%de la actividad económica y empleaba a uno de cada seis españoles, lo que sube si agregamos a los sectores relacionados o dependientes.

¿Una locura? Por cierto, toda vez que la actual crisis pudo haberse evitado, ya que cuando estalló de la EE.UU., España tenía un superávit  del 2% en las encuestas de Estado, y la deuda pública era sólo el 36% del PIB. Que lo hayan hecho todo mal desde entonces (Zapatero mediante), es otro problema, y uno de carácter político.

¿Qué es lo peor que está pasando hoy en Europa? Que no existe evidencia alguna que se hayan tomado las decisiones que permitan salir adelante, ya sea en Grecia o que al menos los españoles puedan vender sus bonos.

El tema de fondo sigue siendo el mismo que provocó la crisis: la falta de cumplimiento de reglas (España todavía no lo logra, a pesar de sus recortes), la inexistencia de un banco central con verdaderos poderes, la falta de contrapesos la carencia de normas comunes y sanciones reales para los que no las cumplen, y por cierto, la inseguridad que provoca la existencia de varias Europas y discusiones que van desde el federalismo hacia al regionalismo, incluyendo países que van a ingresar al euro por compromisos previos, y países que siguen fuera de él, aunque sean parte de las otras instituciones.

En resumen, elementos políticos afectaron al euro desde sus orígenes, y la falta de esas definiciones dificulta una rápida solución económica. A pesar de su importancia histórica y cultural, Europa aparece hoy como una construcción a medias, y con disminuida relevancia estratégica, diplomática y militar, lo que no hace sino profundizar la sensación de crisis, que no será superada mientras se vea sólo como un tema financiero, y no como lo que (también) es: un grave problema político.

Etiquetas: , , , , , » Publicado: a las 11:56 am

Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , , » Publicado: 16/04/2012

El Papa en Cuba

Fuera del partido –gobierno –ejército, hay una sola institución de carácter y despliegue nacional en la Cuba de hoy, y esa es la iglesia católica, lo que es de alta importancia, ya que todo indica que en un futuro postcomunista, la iglesia va a jugar un rol clave considerando que la disidencia es pequeña, dividida y desorganizada en la isla, y el exilio de Miami está demasiado desconectado de la Cuba de hoy como para cumplir un rol básico.

¿A qué viajó el Papa? Es la primera visita de un pontífice a dos países de lengua española de América latina en siete años, además de tener lugar 14 años después de la histórica visita de Juan Pablo II a la isla.

Lo primero que hay que decir es que sus propósitos son muy similares a la anterior visita, y que sus objetivos son más parecidos que diferentes, tanto en México como en Cuba.

Por cierto que Benedicto XVI y Raúl Castro tienen muchos menor interés mediáticos que sus predecesores, pero también son más pragmáticos que ellos.

A eso viajó entonces el Papa: a asegurar ese rol para la iglesia, aunque ello significara una cantidad de sacrificios, algunos muy criticados, tales como el escaso contacto con los disidentes y sobre todo, que el cardenal Ortega solicitara por escrito al régimen la expulsión de quienes se había tomado una iglesia para expresar su oposición al comunismo lo que causó muchas críticas iglesias han sido de protección y refugio, reconocidas como tales en derecho internacional y en la ley de muchos países. Ese es el precio que seguramente deben pagar para asegurar su objetivo más preciado: que se le reconozca y se reafirme el lugar que ha adquirido en la sociedad cubana.

Hace 14 años el Papa polaco buscó que la iglesia católica obtuviera una presencia pública que se le había negado desde el triunfo de la revolución en 1959. Y lo logró. Desde entonces, no sólo ha tenido acceso a la prensa, sino también autorización para nuevos templos y seminarios. Aún más importante, se ha transformado en el interlocutor del Gobierno en temas de alta sensibilidad, tales como presos políticos, participando en la liberación y posterior reubicación en el exterior de un buen número de ellos.

En otras palabras, no sólo ha logrado un peso social por intermedio de programas educativos y de ayuda, sino también el sitial de la única institución independiente del régimen y por lo tanto, una alternativa que va a adquirir una importancia fundamental después de la muerte de los Castro y la inevitable transición.

En otras palabras, fuera del partido –gobierno –ejército, hay una sola institución de carácter y despliegue nacional en la Cuba de hoy, y esa es la iglesia católica, lo que es de alta importancia, ya que todo indica que en un futuro postcomunista, la iglesia va a jugar un rol clave considerando que la disidencia es pequeña, dividida y desorganizada en la isla, y el exilio de Miami está demasiado desconectado de la Cuba de hoy como para cumplir un rol básico.

A eso viajó entonces el Papa: a asegurar ese rol para la iglesia, aunque ello significara una cantidad de sacrificios, algunos muy criticados, tales como el escaso contacto con los disidentes y sobre todo, que el cardenal Ortega solicitara por escrito al régimen la expulsión de quienes se había tomado una iglesia para expresar su oposición al comunismo lo que causó muchas críticas iglesias han sido de protección y refugio, reconocidas como tales en derecho internacional y en la ley de muchos países.

Ese es el precio que seguramente deben pagar para asegurar su objetivo más preciado: que se le reconozca y se reafirme el lugar que ha adquirido en la sociedad cubana.

En la Plaza de la Revolución el Papa dijo que “Cuba y el mundo necesitan cambios”, aunque el régimen respondió inmediatamente que ello no iba a tener lugar en lo político. Indudablemente, eso le interesaba menos al pontífice alemán que lo otro que señaló: que para ejercer su labor la iglesia necesitaba “libertad religiosa “. Lo dijo también a la CNN un obispo cubano: “nuestro primer y más importante mensaje es la prédica del evangelio, aún por sobre los derechos humanos”.

Esto último también es concordante con el estilo que Benedicto XVI le ha impreso a la diplomacia vaticana, en el sentido de preferir acciones discretas por sobre declaraciones públicas.

A pesar de muchas diferencias, los objetivos de su viaje a México son similares, en el sentido de buscar una presencia pública más potente y reconocida para la iglesia. México no es un estado ateo como alguna vez lo fue Cuba, pero sí reconocidamente laico. Más aún su revolución tuvo a la iglesia y los llamados “cristeros” como enemigos, y en la primera visita de Juan Pablo II, todavía era inconstitucional hacer misas masivas como la que tuvo el Estadio Azteca en esa oportunidad, por mucho que México fuera uno de los países donde el catolicismo es más fuerte a nivel popular, a diferencia de Cuba, donde debe competir con la santería.

Por cierto, muchas cosas han cambiado en México en las últimas décadas, pero el propósito sigue siendo desmantelar las limitaciones a la acción de la iglesia y expandir su presencia política, mediática y educativa, reivindicando su derecho a la mayor libertad que sea posible, y al igual que en Cuba pagando un precio medible en las críticas recibidas, es decir, no darle el reconocimiento que esperaban las víctimas de abusos del finado Maciel, delitos que fueron ocultados por la iglesia por muchos años.

En resumen, el Papa es a la vez líder religioso y Mandatario del Estado Vaticano. Para entender su viaje hay que ponerlo en el contexto de un líder político que busca, por sobre todo, asegurar el protagonismo de su iglesia, a pesar de críticas y renuncios. Si tiene razón va a ser la institución clave de la Cuba post hermanos Castro.

Etiquetas: , , , » Publicado: a las 2:28 pm

Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , , , » Publicado: 23/03/2012

Irán: elecciones y poder nuclear

El poder de los ayatolás no tiene contrapeso en el régimen teocrático, y tiene la facultad de remover a cualquier autoridad o modificar toda política.

El 2006 escribí un artículo (www.safe-democracy.org) en el que argumentaba que ni las sanciones ni el ataque militar era las únicas vías para detener el programa nuclear iraní, ya que había una tercera, que consistía en que al interior de Irán existía un poder capaz de detenerlo: aquel perteneciente a quienes realmente mandaban, es decir, los propios ayatolás.

En efecto, ese poder no tiene contrapeso en régimen teocrático, y tiene la facultad de remover a cualquier autoridad o modificar toda política.

El resultado de las recientes elecciones me reafirma esta idea. En efecto, aunque fueron tan solo elecciones legislativas el poder de los ayatolás se hizo notar. No sólo infringieron una dura derrota al Presidente Ahmadinejad, sino aún antes habían dado a entender que no le gustaba como conducía el país. Al tener un poder de veto sobre los candidatos, por no ser lo suficientemente puros desde el punto de vista islámico, en el que por cierto había liberales, pero también muchos partidarios del actual Presidente.

El líder supremo Alí Jameni supuestamente obtiene sus mandatos directamente de Dios, siendo además el comandante en jefe de las F.F.A.A. y de la seguridad interior. Además, nombra a las autoridades del Poder Judicial, de la radio y TV, y a seis de los 12 miembros del Consejo que aprueba o rechaza a los aspirantes a cargos de elección popular.

En el sistema iraní, de los 290 diputados 285 deben ser musulmanes, chiitas en su inmensa mayoría, y 5 pertenecientes a minorías religiosas: 3 para los cristianos, uno para los judíos y otro para los zorástricos.

El líder supremo Alí Jameni supuestamente obtiene sus mandatos directamente de Dios, siendo además el comandante en jefe de las F.F.A.A. y de la seguridad interior. Además, nombra a las autoridades del Poder Judicial, de la radio y TV, y a seis de los 12 miembros del Consejo que aprueba o rechaza a los aspirantes a cargos de elección popular.

Irán confunde a los observadores occidentales, ya que muchos quedan eliminados de la posibilidad de competir, como, por ejemplo, los reformistas que alegaron el fraude de la última elección presidencial, a pesar de lo anterior, entre quienes compiten se presentan claras alternativas en cuanto a temas como política económica y similar, y en las elecciones, contrariamente a lo que aparece en la prensa occidental, al igual que en muchos otros países, no se vota tanto a favor o en contra del poder nuclear o de EEUU, son por situaciones internas como salud, educación, empleo, corrupción, etc.

En el pasado, este poder se lo han impuesto los ayatolás a presidentes que, aunque religiosos, han ofrecido reformas, permitiéndoles ejercer el gobierno, pero no el poder. Esta situación se ha dado desde su primera elección con Ahmadinejad, quien saltó a la presidencia desde una alcaldía, sobre la base de su crítica a la corrupción, aunque ella ha aumentado bajo su mandato.

Por lo tanto, su relación con el poder religioso nunca ha sido fácil, a lo que hay que sumarle el hecho que ha sido el primer Presidente no clérigo desde la revolución que destronó al Shad en 1979. De hecho, el candidato derrotado el 2005 por Ahmadinejad, Alí Larijani, se transformó en el favorito de los ayatolás para las próximas elecciones, quienes lo impusieron como negociador jefe en los asuntos nucleares, a pesar del disgusto presidencial, y hoy encabeza su oposición conservadora desde la presidencia del Parlamento, preparándose para las presidenciales del próximo año.

Desde el momento en que Ahmadinejad no puede concurrir a un tercer mandato, no fue un elemento secundario en su estrepitosa derrota el tipo de acusaciones que le dirigieron quienes lo derrotaron, en el sentido que se intentaba socavar las bases islámicas por algo despreciable a ojos de los críticos, como son los sentimientos nacionalistas.

En el fondo, Ahmadinejad perdió por una fuerte campaña, que lo acusó de “desviación” de las líneas fundamentales de la revolución islámica.

Dada la capacidad, recursos y voluntad, no parece fácil que Irán renuncie a sus planes nucleares. Tampoco parece claro que las sanciones o las presiones internacionales logren su objetivo.

Por lo anterior, no hay que perder de vista lo que ocurre al interior de Irán, ya que hay una línea roja que los ayatolás nunca van a permitir que se traspase, aquella que ponga en peligro a la revolución islámica. Ese es el fin y no el programa nuclear, que es un elemento “nacionalista”, dentro de este discurso.

En otras palabras, si en algún momento se pusiera en peligro el carácter teocrático del sistema, no hay duda que permitirán e incluso adelantarían una negociación.

Lo que hace difícil esta salida es que para los ayatolás, tanto o más que para Ahmadinejad, E.E.U.U., Israel y las monarquías árabes son enemigos satánicos, con los cuales les resultaría muy difícil sentarse en la misma mesa.

 

Etiquetas: , , , , » Publicado: a las 7:35 pm

Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , , » Publicado: 20/03/2012

El precio del petróleo

Para Chile el tema no es menor, ya que desde el punto de vista estratégico, carecemos de petróleo y gas, lo que se transforma en un tema de Seguridad Nacional de la primera importancia. De hecho, así como el cambio político vino en 1973 con el Golpe de Estado, el cambio económico hacia el modelo que esencialmente dura hasta hoy, vino con el shock petrolero de 1975, y las privatizaciones y movimiento hacia el mercado que lo siguieron.

Como todo producto, a nivel mundial el precio petróleo del puede tener oscilaciones hacia arriba o hacia abajo. De hecho, a alzas pronunciadas en los 70’s  siguieron descensos en los 80’s.

Sin embargo, lo que importa es la tendencia, y ésta apunta sin duda alguna a que en el futuro el precio, más allá de bajas pequeñas y puntuales, seguirá incrementándose. Para que ello no ocurra debieran haber darse decisiones económicas y políticas, pero nada apunta hacia allá. Por el contrario, hay variadas razones en el sentido opuesto. En primer lugar, el consumo del mundo, instituciones y personas es creciente. En segundo lugar, el petróleo (y sus derivados) siguen siendo casi irremplazables para la civilización del automóvil a la que dio origen, y donde el crecimiento de las clases medias si algo anuncia, es un mayor consumo. De hecho, pueden existir alternativas como generador de energía, pero todavía no las parece haber en forma masiva y barata para el transporte.

En tercer lugar, el fenomenal crecimiento económico de China e India los transforman en consumidores insaciables de petróleo.

En cuarto lugar, incluso cuando sube el precio tiene la consecuencia de aumentar la oferta, por la sencilla razón que precios altos hacen económicamente rentable la explotación de lugares donde no lo eran antes. Ocurre hoy con áreas que contienen petróleo, incluyendo países como Canadá, de la misma forma que el espectacular aumento del precio después de la Guerra de Yom Kippur en 1973 hizo rentable la explotación de plataformas submarinas que se mantienen hasta el día de hoy.

En quinto lugar, la inestabilidad política es una receta casi segura para el aumento, ya que alimenta compras a futuro y la especulación. Está ocurriendo con los ataques a cristianos en Nigeria, y sobre todo, con las dudas que despierta la sucesión en el Reino de Arabia Saudita, el principal productor mundial de petróleo, a lo que hay que agregar a Venezuela e Irak.

Para Chile, aunque casi no adquiramos directamente petróleo desde los países mencionados, su influencia en el precio es tal que lo que ocurra en Arabia Saudita pasa a ser un tema de tanta importancia para nuestra seguridad nacional como lo pueden ser las fronteras del país. Más aún, agreguemos que obtenemos más de la mitad de nuestra riqueza en importaciones y exportaciones, y que alrededor del 85% de ese comercio se hace por vías marítimas lo que nos transforma en el cuarto usuario mundial del Canal de Panamá. Por lo tanto, lo que allí ocurra y el precio del petróleo tienen una consecuencia directa en el bolsillo y en la jubilación de los chilenos.

En sexto lugar, el principal problema de esta naturaleza es geopolítico y se relaciona con Irán, su programa nuclear y el esfuerzo para detenerlo. Sobre todo, lo que podría originar un enfrentamiento bélico, incluyendo el anuncio del gobierno iraní que en ese escenario procedería a cerrar el estrecho de Ormuz, que sólo tiene 40 kilómetros de ancho en algunas partes, además de que por allí transita buena parte del petróleo y del gas que consume el mundo, al incluir a Arabia Saudita, Kuwait, Irán, Irak, los emiratos y varios petroestados. El tema es lo suficientemente serio para que los siempre cautelosos chinos hayan anunciado que disminuirán sus compras a Irán.

En séptimo lugar, algo de la mayor importancia, ya que aunque parezca curioso, los principales aliados del alto precio del combustible son los gobiernos de buena parte del mundo, partiendo por el nuestro, el chileno, que obtiene uno de sus más importantes ingresos vía el gran porcentaje que recauda con poco gasto administrativo de cada litro que consumimos en este país.

Para Chile el tema no es menor, ya que desde el punto de vista estratégico, carecemos de petróleo y gas, lo que se transforma en un tema de Seguridad Nacional de la primera importancia. De hecho, así como el cambio político vino en 1973 con el Golpe de Estado, el cambio económico hacia el modelo que esencialmente dura hasta hoy, vino con el shock petrolero de 1975, y las privatizaciones y movimiento hacia el mercado que lo siguieron.

Para Chile, aunque casi no adquiramos directamente petróleo desde los países mencionados, su influencia en el precio es tal que lo que ocurra en Arabia Saudita pasa a ser un tema de tanta importancia para nuestra seguridad nacional como lo pueden ser las fronteras del país. Más aún, agreguemos que obtenemos más de la mitad de nuestra riqueza en importaciones y exportaciones, y que alrededor del 85% de ese comercio se hace por vías marítimas lo que nos transforma en el cuarto usuario mundial del Canal de Panamá. Por lo tanto, lo que allí ocurra y el precio del petróleo tienen una consecuencia directa en el bolsillo y en la jubilación de los chilenos.

En resumen, nada indica que el precio pueda bajar, y por lo contrario, seguirá subiendo  en el largo plazo, mientras no exista una alternativa creíble y más barata. Lo penoso es la ausencia de debate sobre este tema, y la despreocupación de nuestras elites y medios de comunicación ante las carencias  de una política de Estado en este tema, cuando reflota una vez más dentro del petitorio de Aysén.

Etiquetas: , , , » Publicado: a las 10:22 am

Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , » Publicado: 12/03/2012

La importancia de las redes sociales

La comunicación digital ofrece rapidez y seguridad, pero no hay prueba que puedan reemplazar a los viejos y tradicionales factores de la política, tales como el poder, la autoridad, partidos políticos y el uso de la fuerza.

Se ha transformado en un verdadero lugar común repetir que enormes cambios se están generando en el mundo como consecuencia de las redes sociales y del uso de internet.

No hay duda alguna acerca de su relevancia, además que su importancia seguirá creciendo. Su influencia en el cambio de costumbres y maneras de relacionarnos entre nosotros está fuera de discusión, al igual que su trascendencia económica y tecnológica.

Sin embargo, todo se complica cuando nos preguntamos acerca de su verdadero impacto en los cambios políticos que hemos estado observando, y allí la respuesta es bastante más prudente, ya que no hay evidencia alguna que por sí solos, internet y las redes sociales estén generando un cambio revolucionario.

En efecto, si uno mira hacia el pasado, internet probablemente cambió  costumbres de manera semejante a lo que significaron el vapor y la electricidad para la revolución industrial de siglos anteriores.

Los seres humanos siempre han estado inventando, pero como nunca antes, la tecnología es capaz por sí sola de definir la era histórica que nos ha tocado vivir, y quizás como ningún otro ingenio, internet es capaz de identificarse con el proceso conocido como globalización, aunque nada que hemos presenciado puede todavía compararse en grandeza a lo que significó la invención de la rueda.

Y si uno sólo se limita a la tecnología de las comunicaciones, la imprenta produjo un cambio trascendente al permitir la divulgación de conocimientos que estaban restringidos a elites muy pequeñas. Algo semejante se puede decir del fenómeno que tuvo lugar con la masificación de la prensa escrita, lo que facilitó las revoluciones del siglo XIX. Aún más evidente es el impacto de la radio en el ascenso del nazismo o de la televisión en debates que permitieron el triunfo de Kennedy en 1960.

Por cierto que diferencias existen, siendo las más importantes una mucho mayor democratización y alcance que los ejemplos anteriores, y una participación predominante de jóvenes. Más aún, los seres humanos siempre han estado inventando, pero como nunca antes, la tecnología es capaz por sí sola de definir la era histórica que nos ha tocado vivir, y quizás como ningún otro ingenio, internet es capaz de identificarse con el proceso conocido como globalización, aunque nada que hemos presenciado puede todavía compararse en grandeza a lo que significó la invención de la rueda.

Todo lo anterior nos sirve para poner en perspectiva lo que hemos observado.  Su utilidad en la acción política, la conocíamos desde su rol en el triunfo electoral de Obama y en la forma que contribuyeron a la derrota de Aznar en España.

Incluso, antes de la irrupción de la primavera árabe, internet había demostrado su importancia para combatir a sistemas donde no hay libertad de prensa, como ocurrió en Irán frente al fraude electoral, demostrando que en un sistema globalizado, ningún régimen puede ocultar la verdad del resto del mundo.

Creo que ahora si podemos situar su verdadera importancia desde el exclusivo prisma político. En primer lugar, no hay duda que ayudan, pero no hay que  olvidar que cuando no existían estas redes la gente salía igual a las calles, reafirmando la vieja verdad que es más importante la nobleza de la causa que el instrumento tecnológico.

En segundo lugar, internet es extremadamente útil para convocar a movilizaciones y reunir a la gente, pero el éxito final sigue dependiendo de la fuerza real y no de la virtual, como lo demuestra lo que ha ocurrido en los países donde ha tenido lugar la llamada  primavera árabe.

En tercer lugar, los movimientos sociales que se promueven a partir de internet son indudablemente movimientos de rechazo al sistema existente sea en el medio oriente o en España, pero sin una propuesta alternativa a mano. Es decir, no hay evidencia que aunque logren cambios, puedan obtener triunfos electorales.

Hay transparencia, pero falta la mediación y organización. Es decir, la comunicación digital ofrece rapidez y seguridad, pero no hay prueba que puedan reemplazar a los viejos y tradicionales factores de la política, tales como el poder, la autoridad, partidos políticos y el uso de la fuerza.

En resumen, internet es clave en lo que estamos observando, pero por sí sola no cambiará la correlación de fuerzas. Un ejemplo de ello sucede en China en donde el gobierno ha bloqueado con éxito el acceso a Google.

Etiquetas: , , » Publicado: a las 3:47 pm

Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 21/02/2012

Tortura e historia reciente

Es innegable que actuaciones policiales pueden haber excedido lo permitido por las leyes, y deben ser castigadas por los tribunales. Sin embargo, me parece que definir aquello como una práctica organizada de tortura puede ser exagerado.

Importantes dirigentes  del movimiento estudiantil se han referido al tema de la tortura. Así fue que a fines del año pasado, un dirigente de la Universidad de Los Lagos, quien actuó como vocero mientras los más conocidos viajaban al extranjero, señaló que acudirían a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. A su juicio la manera como actuaba Carabineros al disolver las marchas, aparecía como una forma organizada y sistemática de tortura que merecía ser denunciada.

Este año, la más emblemática de las dirigentes volvió al tema en una entrevista con un diario británico que la escogió “Personaje del Año”, afirmando también  el carácter masivo de la tortura que habrían sufrido en forma sistemática “muchos estudiantes”.

Por cierto, que a todo chileno le asiste el derecho de acudir a un organismo internacional, sobre todo si tienen una representación, como también es indudable la garantía básica de libertad de expresión.

A lo que quiero referirme son a dos cosas diferentes:

La primera tiene que ver con la preocupación por la utilización de la palabra “tortura” como práctica sistemática de violación de derechos humanos en el Chile de hoy.

Aceptando que es innegable que pueden haber existido actuaciones policiales que  han  excedido lo permitido por las leyes, y que de ser así deben ser castigadas con energía por los tribunales, me parece que definir aquello como una práctica organizada de tortura puede ser exagerado-  toda vez que lo anterior es un delito específico no solo a nivel nacional, sino también,  internacional-.

El problema no es la acusación, sino mi preocupación va por otro lado, ya que podría estar evidenciando un problema de desconocimiento de la historia reciente de nuestro país. En efecto, banaliza y reduce lo que efectivamente ocurrió en nuestro país durante la utilización masiva de la tortura como arma en el abuso de los derechos humanos.

En efecto, no hay que olvidar que en su juicio en Londres, al General Pinochet en definitiva se le acusó usando como base el tratado internacional de protección contra la tortura que fuera firmado por nuestro país.

Aquí, creo que debe funcionar en forma legítima la memoria histórica, y tanto las instituciones públicas como las  organizaciones de familiares de víctimas, tienen la palabra para señalar que no son situaciones comparables, y que nunca va a ser igual vivir en democracia que no hacerlo, y que la tragedia que ocurrió en Chile no es simplemente equiparable a los abusos que hoy se denuncian.

En efecto, banaliza y reduce lo que efectivamente ocurrió en nuestro país durante la utilización masiva de la tortura como arma en el abuso de los derechos humanos.

En segundo lugar, hay un problema muy de fondo, el que es responsabilidad más de los mayores que de los jóvenes. En efecto, quizás una de las más grandes deudas de Chile con su juventud ha sido la no incorporación de la educación cívica y de la historia reciente al corazón del proceso educativo.

Quizás las declaraciones de estos dirigentes estudiantiles son el reflejo de ello. De ahí, la necesidad de colocar las cosas en perspectiva, y la deseabilidad que aparezcan las instituciones públicas relacionadas con la memoria y los derechos humanos.

También, de aclaraciones por parte de las asociaciones de víctimas, para que no se reduzca a algo menor la tragedia sufrida por sus familiares.

Etiquetas: , , , , , » Publicado: a las 11:07 am

Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , » Publicado: 30/01/2012

¿Debiera existir el derecho al olvido?

Si se regula por ley, y se le concede el mandato a una institución estatal de vigilar estas situaciones ¿sobre quién se debiera actuar? ¿Sobre el medio donde apareció la información originalmente o sobre aquel que la reproduce, o en ambos?

La masificación tecnológica, incluyendo a Internet plantea nuevos desafíos a las sociedades. Uno de ellos es el llamado “derecho al olvido”, es decir, el reclamo ciudadano del derecho a borrar datos personales que atenten contra su intimidad y el buen nombre. El problema es cómo se hace cuando buscadores como Google permiten que la información sea siempre accesible.

El pasado 25 de enero, la Comisionadade Justicia dela Unión Europeapresentó un proyecto para exigir a las empresas de Internet  que borren completamente la información de un usuario de sus servidores, si éste lo pide. Para que se convierta en ley, se necesitará la aprobación de los estados miembros  y la ratificación del Parlamento Europeo, proceso que podría tomar al menos un par de años.

El tema no es nuevo y ya ha sido objeto de debate legislativo en varios países y, por cierto,  ante tribunales judiciales y constitucionales. Enla UniónEuropeaadquiere un carácter supranacional cuando se postula regular el almacenamiento eterno de datos.

A modo de ejemplo, en España Google se ha enfrentado en la AudienciaNacionalcon la AgenciaEspañolade Protección de Datos y será la magistratura la que en definitiva deberá pronunciarse sobre alrededor de 75 casos donde hay colisión de dos derechos: el de la libertad de expresión, argumentado por el gigante de internet norteamericano, y el derecho a la dignidad personal, defendido por la agencia de ese país. Si menciono esta discrepancia es simplemente a modo de ejemplo, ya que las situaciones se multiplican a través del mundo.

En el fondo, por un lado está el derecho a no resignarse a que los datos privados adquieran una difusión pública desproporcionada, y por el otro, a que no exista el precedente de una censura sobre información real. Es indudable también, que esta situación puede ser vista tanto por los intereses que se defienden por parte de un gigantesco negocio por un lado, y por el otro,  el derecho a impedir que información personal pueda ser siempre captada y sin filtro o expresión de consentimiento alguno, por parte de  los motores de búsqueda.

En el fondo, por un lado está el derecho a no resignarse a que los datos privados adquieran una difusión pública desproporcionada, y por el otro, a que no exista el precedente de una censura sobre información real. Es indudable también, que esta situación puede ser vista tanto por los intereses que se defienden por parte de un gigantesco negocio por un lado, y por el otro,  el derecho a impedir que información personal pueda ser siempre captada y sin filtro o expresión de consentimiento alguno, por parte de  los motores de búsqueda.

El tema no es simple y su debate social y jurídico recién se inicia, ya que tiene que ver con la cancelación de datos que ocurrieron en algunos casos hace décadas, y por el otro, cómo impedir que la restricción en el acceso a la información y su difusión, transforme a la red en algo no transparente, y por lo tanto, sesgado.

Es innegable que un ciudadano que no es un personaje público tiene una razonable expectativa de que sus datos íntimos dejen de circular en la red, y que por lo tanto, el problema no es tanto la inmensa cantidad de información que pueda estar disponible en Internet, como que esa información sea no solo eterna, sino que con la potencialidad adicional cómo para expandirse global y exponencialmente.

No es una situación de blanco y negro, y en la cual diversos actores pueden estar en la razón, aunque planteen cosas diferentes. Es así como Mark Zuckerberg de Facebook, a pesar de los cuestionamientos éticos que se le hacen, argumenta con fundamento acerca de que la falta de restricciones a Internet es lo que el mundo necesita para fomentar la innovación y el progreso; mientras que por otro lado, el también cuestionado Nicolás Sarkozy de Francia, también es convincente cuando sostiene que para que Internet sea efectivamente un aporte al progreso, debe tener un marco jurídico eficaz donde desenvolverse, y así como se ha encontrado una solución para bloquear el acceso a plataformas ilegales de piratería en músico o video, lo mismo debiera hacerse el áreas tan sensibles como la privacidad.

A continuación surgen otras preguntas igualmente importantes y que también cruzan con derechos en conflicto. A modo de ejemplo ¿cuál y qué tipo de información sería borrable? , y si al dar un paso en uno u otro sentido, ¿estaríamos en condiciones de reescribir la historia personal de un ciudadano? Vinculado a lo anterior surge una tercera pregunta: ¿produce alguna diferencia en la legitimidad del derecho al acceso a la información, que lo que aparezca sea por voluntad propia (como en Facebook) o por el contrario, cuando simplemente se figura como consecuencia de aparecer en algún archivo (ej. multa de tránsito)? Por último, ¿genera alguna diferencia que el tema carezca de interés público, pero si produce consecuencias indebidas e indeseadas para la persona?

Más allá de la situación individual, existe un tema general, que es cuál es el nivel de transparencia que debiera tener el mundo digital. Es decir, ¿es en beneficio de la sociedad que los proveedores de servicios de Internet o los buscadores, recojan los datos íntimos de los usuarios, y que la ley obligue a saber quien almacena los datos, con qué finalidad y por cuanto tiempo?

En otras palabras, si algún tipo de poder o agencia debiera estar o no mandatada por la ley para controlar lo anterior y si eso es beneficioso o perjudicial para la comunidad. De esta forma quedaría el derecho a la información por un lado, y derecho a la protección de la intimidad, por el otro. ¿Cuál derecho debiera predominar?

Detrás de lo anterior hay un tema no menor: cómo enfrentamos ya avanzado el siglo XXI, el problema que nos plantea Internet , en el sentido que cuando algo se publica allí, gracias a los buscadores, es siempre posible encontrarlo, y por lo tanto, tiene la potencialidad para no desaparecer nunca. Esto a no ser que alguien actúe. Y si es así ¿quién debiera ser ese alguien?

Google y otros aseguran que no pueden ni debieran modificar los contenidos que aparecen en las páginas webs, asegurando que lo encontrado es parte de la libertad de expresión. Sin embargo, los afectados contraatacan argumentando que la libertad de expresión tiene un límite, y ese es nada menos que el respeto a otros derechos fundamentales.

Lo que los buscadores han traído como novedad es un cambio cultural, en el sentido de convertir al pasado en un presente continuo, lo que da lugar a esta nueva demanda social, la del mencionado derecho al olvido.

Sin embargo, todo se complica cuando se aprecia que la supresión de datos podría afectar el derecho a la información, y en un extremo, quizás falsear la historia, cuando ese ciudadano privado que con razón se ve lesionado, puede convertirse en el futuro en una figura pública con poder, y por lo tanto, la supresión de información podría conducir a que se omitan datos que la sociedad tiene el deber y no solo el derecho de conocer.

Más aún se complica la información en un mundo globalizado, cuando frecuentemente Google y otras empresas se han defendido en tribunales europeos, argumentando que la reclamación debiera plantearse ante los tribunales de California, donde la empresa tiene su sede.

Ahora, esta compleja situación se hace aún mas complicada cuando se ingresa a la casuística, y por lo tanto a hechos y situaciones muy variadas, donde de partida es muy diferente cuando lo que se encuentra puede ir desde noticias verídicas a noticias falsas o simplemente erróneas.

Mirado desde otro punto de vista, si se regula por ley, y se le concede el mandato a una institución estatal de vigilar estas situaciones ¿sobre quién se debiera actuar? ¿Sobre el medio donde apareció la información originalmente o sobre aquel que la reproduce, o en ambos? Ahora, si aceptamos que la nueva visibilidad no depende de estos medios originales, sino sobre el Internet, es indudable que se debiera actuar exclusivamente sobre los buscadores. Pero ¿es justa la situación recién descrita o simplemente se le concede un privilegio a medios antiguos por sobre los nuevos?

Aún más complejo se hace el problema cuando nos enfrentamos a situaciones de frecuente ocurrencia donde se crean perfiles falsos y se calumnia a esas personas. ¿Qué se hace aquí? ¿Se obliga al webmaster a instalar controles que impidan ser rastreados por los buscadores? Pero, si se actúa así,  ¿cómo se impide que una mínima justicia se transforme en censura poco legítima?

CONCLUSIÓN

El problema ha llegado para quedarse, y no hay duda que no es de solución fácil ni simple, pero también es innegable que  la protección de datos debiera figurar en el capítulo de los derechos fundamentales en toda sociedad moderna, ya que la revolución tecnológica e Internet obligan a replantearse el tema del derecho a la protección de este tipo de información.

En Europa, el Tribunal Constitucional español hace ya más de una década resolvió en una sentencia del año 2000, que el campo de cobertura de la protección de datos era más amplia que el derecho a la intimidad porque incluía también  el “respeto de la dignidad personal”.

Es innegable que si existe legislación con esta orientación, debiera incorporar la necesidad de que las webs y los buscadores tengan en mente estos derechos en su práctica cotidiana. Lo mismo debiera ser exigible  a los entes administrativos reguladores del “habeas data”, cuando hablamos de la protección de derechos que pudieran ser lesionados.

Por último, el argumento de la imposibilidad de que algo pueda ser sacado  de la red pierde fuerza, cuando se reflexiona que en China, además de lo que hace su gobierno no democrático, para continuar haciendo negocios allí, Google ha aceptado en más de una oportunidad que se puedan bloquear  accesos a temas que no gustan al gobierno, con lo que disminuyen las excusas para que en Internet se pueda cancelar una información, o retirar una fotografía o video personal.

A mi juicio, es el derecho al olvido al que hay que ubicarlo en un contexto donde Internet, al ser un marco global, necesita también un tratado internacional de protección de la intimidad más profunda, con exigencias y obligaciones que superen la autorregulación. Es decir, el llamado derecho al olvido supone, tanto un desafío gigantesco como una oportunidad para adaptarnos a las nuevas características que ha traído consigo la sociedad de la información a la organización social.

Etiquetas: , , » Publicado: a las 10:55 am

Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , » Publicado: 24/01/2012

¿Qué puede explicar la ciencia al mundo de hoy?

La ciencia es un camino hacia la verdad, pero no el único. La diferencia es el método, no el resultado final. Por cierto, cualquiera puede afirmar que el sol va a salir mañana, pero nadie como la ciencia puede explicar el porqué. Sin embargo, la pregunta de fondo sigue vigente: ¿cuánto es capaz de explicar la ciencia al mundo de hoy?

La pregunta es si el modelo vigente de ciencia es hoy capaz de explicar en forma coherente y no fragmentada al mundo. La respuesta es que necesitamos un nuevo paradigma para observar el trabajo científico.

En la sociedad primitiva, la ciencia y la tecnología eran una derivación de las prácticas sociales de la tribu. Sólo a partir de finales del siglo XlX se logró una institucionalización que podríamos calificar de moderna. En aquella época  aún podíamos decir el nombre del inventor y hasta la fecha de invención, por ejemplo, del teléfono. Sin embargo, hoy desconocemos las identidades de muchos de quienes hacen aportes significativos al conocimiento.

La razón es que el proceso de invención es tan caro y complejo, que éste se inserta en  instituciones tan grandes como Estados o empresas transnacionales. Un ejemplo de ello es el colisionador de partículas, experimento que ha sido posible gracias al trabajo de varios países en conjunto. Esto demuestra que se hace cada vez más difícil separar a la ciencia de la tecnología. En otras palabras, el científico ha pasado a ser un trabajador más y hoy la figura del sabio loco y aislado que realiza un descubrimiento genial es cosa del pasado.

La ciencia y la tecnología empezaron a caracterizar a toda una época histórica como culminación del paradigma que comenzó a triunfar con la revolución industrial. Mirado desde otra perspectiva, pasó a ser el equivalente a los factores teológicos que caracterizaron a la Edad Media europea. Estos ejemplos demuestran el impacto de los cambios en nuestra historia.

Sin embargo, si el mundo cambia, ¿por qué entonces no debiera ser afectada esa actividad conocida como ciencia? Y esa es la pregunta que los científicos evitan, ya que, como en toda profesión, a muchos de quienes practican el oficio no les interesa cuestionar el status quo.

Es indudable  que la ciencia adquirió un gran poder, pero también una inédita arrogancia que la ha llevada a  la fragmentación, a la pérdida de unidad, con una hiperespecialización tal que impide la visión global y que ha generado la equivocada visión que el todo se explica por el estudio aislado de las partes.

Es indudable  que la ciencia adquirió un gran poder, pero también una inédita arrogancia que la ha llevada a  la fragmentación, a la pérdida de unidad, con una hiperespecialización tal que impide la visión global y que ha generado la equivocada visión que el todo se explica por el estudio aislado de las partes.

Aún en la ciencia existen verdades competitivas entre sí, pero esta no es la única forma de conocer. Por ello, la soberbia debiera dar paso a una  comprensión más humilde de los intentos de hacer ciencia y tecnología en la sociedad de hoy.

La ciencia es un camino hacia la verdad, pero no el único. La diferencia es el método, no el resultado final. Por cierto, cualquiera puede afirmar que el sol va a salir mañana, pero nadie como la ciencia puede explicar el porqué. Sin embargo, la pregunta de fondo sigue vigente: ¿cuánto es capaz de explicar la ciencia al mundo de hoy?

Quizás no podrá hacerlo mientras la comunidad científica, sobre todo en las ciencias naturales y exactas, vea sólo la parte buena de su actividad y se niegue a sí misma, al no plantearse preguntas válidas sobre su propia actividad actual. Esto indudablemente podría conducir a respuestas no deseadas, y sobre todo, a un cuestionamiento del paradigma prevaleciente, tan bien descrito por el filósofo Thomas Kuhn en su admirable libro “La Estructura de las Revoluciones Científicas”.

Es extraño que desde hace décadas muchos de aquellos que definen a la ignorancia como su gran enemiga, evitan hacerse preguntas sobre su propia actividad, con lo que inevitablemente han entrado a un cuarto oscuro.

Mucho le debemos a la ciencia, en especial, sus innumerables maravillas y logros. Son tantos que quizás por si sola puede ayudar a definir la era histórica que nos ha tocado vivir, pero en relación al futuro debe abrirse a un cambio de paradigma y, sobre todo, a recuperar la autocrítica que se ha perdido para dar paso a la excesiva confianza que hoy caracteriza a muchos de quienes se dedican a ese oficio.

Etiquetas: , , » Publicado: a las 11:08 am

Blog de
  • Ricardo Israel

Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

+ En este blog

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , » Publicado: 18/01/2012

Alimentos y crisis

Más allá de la conveniencia o inconveniencia económica de limitar la compra de tierras o estimularla, el problema de Chile es mucho más grave: la incomprensión que tierras agrícolas y el agua dulce son hoy recursos tan estratégicos como el codiciado petróleo.

El aumento de precios de los alimentos ha desencadenado estallidos sociales alrededor de 40 países, los que incluyen lugares tan diversos como Filipinas, Haití, Indonesia y África. Más aún, fue un hecho determinante en las revueltas que condujeron a la caída de dictadores en naciones árabes como Egipto y Túnez.

El precio ha aumentado por una suma de factores que incluyen el cambio climático, la mayor demanda de China e India, la inversión en biocombustibles lo que ha disminuido la tierra cultivable, y por cierto, la especulación.

Este incremento ha ido acompañado de terribles hambrunas en lugares como el Cuerno de África, donde se calcula que al menos 13 millones de personas han padecido hambre y aún miles han fallecido en Somalía, Etiopía, Kenia y Djibouti, a lo que hay que agregar las guerras civiles, donde el reparto de la ayuda humanitaria se ha utilizado como arma de guerra en el primer país y en Sudán.

En el globo terráqueo en su conjunto no faltan, sino que sobran alimentos básicos, por lo que en décadas y siglos, a quienes nos estudien, les será muy difícil entender una situación tan descabellada como que según la FAO se produce comida para 12 mil millones de personas, mientras que en el planeta habitan 7 mil, es decir, unos se mueren de hambre, mientras que a otros le sobra el alimento.

Lo llamativo es que lo descrito no es un problema de producción, sino de distribución y de acceso, por lo tanto, un problema ético. Es decir, en el globo terráqueo en su conjunto no faltan, sino que sobran alimentos básicos, por lo que en décadas y siglos, a quienes nos estudien, les será muy difícil entender una situación tan descabellada como que según la FAO se produce comida para 12 mil millones de personas, mientras que en el planeta habitan 7 mil, es decir, unos se mueren de hambre, mientras que a otros le sobra el alimento.

Esta mezcla explosiva está transformando a los alimentos en una mercancía tan deseada como el petróleo, y un recurso cada vez más estratégico. Lo anterior no es novedad, ya que la historia del mundo, desde sus orígenes, está marcada por guerras relacionadas con el agua y la comida.

La novedad es que ha reaparecido como causa de conflicto en el siglo XXI, por lo que en forma creciente es probable que matemos en guerras climáticas, relacionadas con escasez de recursos, éxodos masivos, es decir, lucha por la supervivencia al igual que en los orígenes de los asentamientos tribales, hace miles de años.

Si no se ha llegado a situaciones tan trágicas, por lo menos se avanza desafortunadamente en esa dirección. La tremenda inflación de precios ha producido al igual que en el caso del petróleo y de algunas materia primas, países ganadores y perdedores en esta redistribución de ingresos.

La lucha por las nuevas tierras todavía no se da en el plano bélico, pero especuladores, bancos, gobiernos, fondos de pensiones y transnacionales se han lanzado a comprar extensiones cultivables. Nada menos que 80 millones de hectáreas han cambiado de manos en tan sólo los últimos años, destacándose naciones como China y potencias petrolíferas como Arabia Saudita.

Sin embargo, es necesario insistir que sólo parcialmente se dedican a cultivos, ya que en el caso de Mozambique, de las 433 mil hectáreas aprobadas para inversión agrícola entre 2007 y 2009, sólo 32 mil se destinaron a cultivo de alimentos, destinándose el resto a biocombustibles y sobre todo, a adquisidores que intentan proteger a las propias poblaciones del país comprador en caso de escasez.

En otras palabras, en beneficio del país inversionista y no de quien vende la tierra, que es lo que explica que cuando grandes compañías compran tierras para producir alimentos para exportación, los habitantes locales pasan hambre como ocurre en África. Incluso, en el caso de las empresas chinas, muchas de ellas ni siquiera generan trabajo, ya que llegan con sus propios trabajadores, con el agregado que la cuasi inexistente regulación ha ido más allá de la previsible concentración de tierras, conduciendo a la expulsión de las poblaciones nativas.

El tema no es sólo africano, sino que también latinoamericano. Lo es de tal modo, que más allá de los procesos de reforma agraria que están haciendo diversos gobiernos por razones ideológicas o populistas, existe una seria preocupación que ha llevado nuestra vecina Argentina a preparar una ley que limita la compra de tierras por parte de extranjeros al 15% de su territorio, mientas que en Brasil, el 2010 Lula da Silva, limitó la tenencia de extranjeros a cantidades fijas según la región, y a un porcentaje que no puede superar el 25% del territorio en el total.

¿Y nuestro Chile?

Bien gracias. Es decir, no parece haber preocupación por este tema, advirtiéndose una vez más la total carencia de pensamiento estratégico en nuestro proceso de toma de decisiones, en el debate político y en los medios de comunicación.

Más allá de la conveniencia o inconveniencia económica de limitar la compra de tierras o estimularla, el problema de Chile es mucho más grave: la incomprensión que tierras agrícolas y el agua dulce son hoy recursos tan estratégicos como el codiciado petróleo.

Etiquetas: , , » Publicado: a las 11:28 am

La Nación

Serrano #14 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A. 2005 - 2011
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.