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Ricardo Israel

Decano de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chile

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 18/07/2013

La Haya y la postergación del fallo

Chile debió haber hecho todo lo posible para que el caso no llegara a La Haya, dejando en claro que este acto inamistoso tendría consecuencias (por cierto, descartando todo lo militar), y en ese sentido, nunca se debió haber aceptado la tesis peruana de las “cuerdas separadas” que encapsulaba el contencioso de La Hay y transmitía la idea que no era fundamental para Chile, ya que daba a entender que todo continuaba y seguiría igual, antes, durante y después de La Haya, y ahora tenemos a Bolivia para demostrar que lo anterior simplemente no es cierto.

En momentos que la Corte Internacional de Justicia estaba trabajando en doble turno por el litigio ballenero de amplia repercusión entre Australia y Japón, el Secretario belga de la Corte notificó telefónicamente a las Embajadas de Chile y Perú en Holanda, que por encargo del Presidente el fallo que se esperaba “no se conocerá en julio”.

¿Significa lo anterior que se hará público en Septiembre al regreso de sus vacaciones?.  Probable, pero no necesariamente, ya que lo único seguro es lo que se ha dicho, es decir, que no lo conoceremos ahora, ya que la práctica habitual consiste en  que la fecha definitiva del veredicto sea comunicada a los agentes, con una anticipación de alrededor de 15 días.

Así como estoy convencido que la razón jurídica asiste  en un 100% a Chile, sigo preocupado por la falta de pensamiento estratégico en nuestro accionar, reflejado en ver solo la argumentación jurídica e ignorar el contexto externo, político y comunicacional, que Perú si lo tiene mucho más claro. Tampoco me ha gustado la tradicional actitud de minimizar las consecuencias de un fallo adverso y de reducir todo a la relación económica.

Lo único aconsejable es no especular con una sentencia que no se conoce, pero al menos se puede decir lo siguiente en torno a esta postergación:

Primero, no es un dato menor que el periodo de deliberación es el más extenso desde que el juez eslovaco Peter Tomka asumió la presidencia del tribunal. La información proviene de un lugar cargado de tradición y de una corte específica, cuyo presidente ha hecho lo posible por imprimirle rapidez a su accionar, caracterizado por demoras rara vez inferiores a los tres meses y un promedio no superior a seis meses, después de la última audiencia.

Segundo, la demora está relacionada siempre con la complejidad del asunto, es decir, en otras palabras, el tema no se ha sido visto como algo simple, y probablemente, sin que ello implique darle la razón a Perú, se orienta hacia una actitud de los jueces relacionada con la fijación de jurisprudencia o integración de novedades jurídicas. Por lo demás, como hay a su interior una actitud proclive al consenso, más allá de la carga de trabajo (el conflicto ballenero mencionado; medidas cautelares en el marco del juicio entre Costa Rica y Nicaragua por el dragado del río San Juan, a modo de ejemplos), es evidente que para los jueces no ha sido tan simple resolver nuestro contencioso con Perú, como aseguraban algunos en ambos lados de la frontera.

Tercero, aunque es obvio que nuestros procesos internos no le preocupan mayormente a la Corte, indudablemente hay ruido cuando se va a entregar la resolución cerca de una elección presidencial, no solo por los impactos en Chile, sino también en Perú, país donde existe una fuerte presencia política del nacionalismo. Ello está ausente en nuestra nación, pero es innegable que va a ser tema en una elección que va camino a polarizarse, ya que si el fallo es negativo para nuestras pretensiones, va a haber un festival de acusaciones cruzadas entre el gobierno y la candidatura Bachelet, ya que habría responsabilidad de ambos en el resultado final.

Cuarto, cambia una cuidadosa planificación de ambos países que incluyó dar todas las señales posibles no solo de acatamiento al fallo (que por lo demás lo dispone el artículo 94 de la Carta de las Naciones Unidas, aunque la reacción de Colombia ante su derrota jurídica con Nicaragua, demuestra que del fallo a la implementación pueden pasar muchos años), sino que todo seguía normal, lo que incluía reuniones de presidentes, ministros, empresarios, tribunales, etc, etc. Ello era en el contexto de julio y no se conoce un Plan B que cubra los próximos meses.

En todo caso, así como estoy convencido que la razón jurídica asiste  en un 100% a Chile, sigo preocupado por la falta de pensamiento estratégico en nuestro accionar, reflejado en ver solo la argumentación jurídica e ignorar el contexto externo, político y comunicacional, que Perú si lo tiene mucho más claro. Tampoco me ha gustado la tradicional actitud de minimizar las consecuencias de un fallo adverso y de reducir todo a la relación económica.

En otras palabras, las señales que han salido desde que se inició el diferendo hace muchos años, dan a entender que nada va a ocurrir si el fallo no es el que pretendemos (error de Colombia con Nicaragua), y que si se instala la tesis de la equidad nada va a cambiar, sin tener en cuenta las consecuencias, por ejemplo para nuestra industria pesquera.

Buenos negocios con Perú también se hacían cuando Perú nos demandó y por cierto no es la señal más adecuada condecorar a quien la presentó, ya que si hay un acto que es poco amistoso entre vecinos es la de cuestionar los límites, sea entre países y territorios (marítimos o terrestres) o personas de carne y hueso y sus casas particulares.

Por ejemplo, si uno lo mira desde el punto de vista de los intereses de Chile, lo que correspondía además de reuniones protocolares entre gobierno y oposición, era solicitar lo que estratégicamente requiere Chile, es decir, una declaración formal y al más alto nivel en la que se proclama el fin de las disputas territoriales. Chile la hizo en sus Libros de Defensa y en acciones diplomáticas, pero es una asignatura pendiente para Perú. Por lo tanto, en estos meses esta hubiera sido una medida de confianza mutua más poderosa que ninguna otra.

Por último y en conclusión, sigo confiando en el fallo favorable a Chile, pero la demora no es buena noticia, y sigo pensando en lo que siempre he dicho:

a)     Carecemos de una visión estratégica de nuestras relaciones con los tres vecinos, limitándonos a lo jurídico y a lo económico;

b)    Chile debió haber hecho todo lo posible para que el caso no llegara a La Haya, dejando en claro que este acto inamistoso tendría consecuencias (por cierto, descartando todo lo militar), y en ese sentido, nunca se debió haber aceptado la tesis peruana de las “cuerdas separadas” que encapsulaba el contencioso de La Hay y transmitía la idea que no era fundamental para Chile, ya que daba a entender que todo continuaba y seguiría igual, antes, durante y después de La Haya, y ahora tenemos a Bolivia para demostrar que lo anterior simplemente no es cierto;

c)     Que para ser una sociedad democrática, el debate político, académico y comunicacional es insuficiente, y para prueba está su ausencia en la actual contienda presidencial, igual que en todas las anteriores.

Comentarios del artículo: La Haya y la postergación del fallo - Publicado: a las 11:25 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 01/07/2013

¿Cambiará algo en Irán?

El resultado de las elecciones en Irán determinó que el próximo Presidente será el clérigo Hasan Ruboni, con más del 50% de los votos, superando por largo margen al alcalde de Teherán y aliado del mandatario saliente, quien sólo obtuvo el 16,5%, dejando en el tercer lugar a Saceed Jalili, candidato del líder supremo.

No es la primera vez que pierde el candidato del sistema. Ya había ocurrido antes con Jatami y con Rafsanjani, quienes no pusieron cumplir ninguna de sus promesas reformistas. Incluso el populismo de Ahmadinejad lo llevó a tener una difícil relación con la cúpula de ayatolas, quienes le intervinieron nada menos que el programa nuclear, imponiendo como negociador al derrotado Jalili.

Por cierto que no se pueden esperar cambios en temas como el carácter islámico, el programa nuclear, la actitud frente a la desaparición de Israel o el apoyo a Siria y similares, pero seguramente se notará, en primer lugar, una mayor tolerancia frente a las libertades personales.

No hay duda que es un voto de protesta, fundamentalmente en relación a dos temas: la situación económica y, sobre todo, la intromisión del régimen religioso y del Estado en la vida privada y las libertades personales de los iraníes. En lo económico, la inflación supera el 40% y las exportaciones de petróleo son las más bajas de los últimos 26 años, como consecuencia de la falta de inversión.

De ahí la contundencia de la victoria y las escenas de júbilo en contraste con lo que ocurrió hace cuatro años, cuando hubo fuertes protestas por las abiertas irregularidades que derrotaron mañosamente al llamado Movimiento Verde, con la consecuencia de miles de personas en prisión y sus líderes en arresto domiciliario hasta el día de hoy.

Sin embargo, nada indica que algo sustancial pueda cambiar, desde el momento que el líder supremo Ayatola Alí Jamenei no sólo controla las Fuerzas Armadas, las Relaciones Internacionales, sino también el Consejo de Seguridad Nacional, los Medios de Comunicación, la Justicia, los órganos culturales y hasta designa a los predicadores del rezo musulmán del viernes.

Aún más importante, tiene la llave del candado mayor del régimen que es el Consejo de Guardianes, que entre otras atribuciones, puede revisar todas las leyes y hasta bloquear a quienes quieren presentarse a los cargos de elección popular. De hecho, de 686 interesados en postular a la presidencia, sólo 8 pasaron el escrutinio de ser lo suficientemente “puros” desde el punto de vista musulmán como para poder competir.

Uno de ellos fue el electo Ruhoni, quien es un hombre íntimamente vinculado a la República Islámica desde sus inicios en 1979. De hecho, fue el primero que utilizó la denominación de Imán (una mezcla entre santo, profeta y sucesor de Mahoma) para el fundador Ruhollah Jomeini, el hombre que tuvo la inteligencia de crear un nuevo tipo de Estado: uno teocrático, donde todo el poder está en una casta religiosa, con lo que creó una estructura equivalente al partido único de Lenin, y un interés para que todo el chiismo se articulara a través del poder y evitara toda disidencia.

Más aún, ha sido consejero del actual líder Jamenei desde 1989, y fue nada menos que ex negociador nuclear, que coincidió con un periodo de diálogo con Occidente.

¿Qué cambios podemos esperar?

Pocos, pero que para los iraníes pueden ser importantes. Por cierto que no se pueden esperar cambios en temas como el carácter islámico, el programa nuclear, la actitud frente a la desaparición de Israel o el apoyo a Siria y similares, pero seguramente se notará, en primer lugar, una mayor tolerancia frente a las libertades personales; en segundo lugar, mayores espacios laborales para la mujer; en tercer lugar, una actitud más dialogante con Europa y el propio Estados Unidos, para rebajar las sanciones económicas, y sobre todo, una actitud menos confrontacional con el mundo árabe sunita, con quien se está enfrentando en Siria y que tiene un inmenso temor a un Irán nuclear.

En resumen, nada crucial se modificará, pero por poco que pueda parecer, los cambios descritos fueron lo suficientemente importantes como para llevar a millones de personas a las urnas, toda vez que nada iguala al aire fresco de una mayor libertad, aunque sea una pequeña brisa.

Comentarios del artículo: ¿Cambiará algo en Irán? - Publicado: a las 6:58 pm

Etiquetas: , , , » Publicado: 18/06/2013

Violencia en Suecia

A pesar que un primer ministro fue asesinado en las calles, si hay un país donde uno no piensa en violencia callejera es Suecia. En efecto, no sólo Suecia sino en general los países nórdicos suelen ser presentados como un paradigma. Sirven como ejemplo para el resto del mundo, ya que en casi todos los índices comparativos siempre figuran en los primeros lugares, sea bienestar, medio ambiente, democracia social, ingreso, acceso a bienes y servicios, calidad de la educación y un largo etcétera, sobre todo, en igualdad.

Por ello, llamaron la atención los disturbios que afectaron durante alrededor de una semana a barrios marginales (en términos escandinavos; clase media para otros) en varias ciudades suecas.

El tema de fondo es la integración de la segunda generación de inmigrantes. Suecia fue un país racial y culturalmente homogéneo, hasta que en la década del 60 comenzó a abrir generosamente sus fronteras a la emigración. Así fue como entre otros se constituyó una comunidad de alrededor de 30.000 chilenos, primero exiliados políticos en los 70 y después, emigrantes económicos que se hicieron pasar por lo que no eran, en la crisis económica de los 80. Incluso, en algún momento tres de ellos llegaron al Parlamento representando a sensibilidades políticas distintas.

Ayuda social no es un substituto para el alma y el sentido de pertenencia, y la ingeniería social de recibirlos a su llegada en barrios especialmente diseñados, es un ejemplo de malos resultados, a pesar de la buena voluntad, tal como ocurrió en Francia, Inglaterra u otros países nórdicos, además de los fracasos reiterados con los intentos de asentar a gitanos en Europa central o a nómades desérticos en el Medio Oriente.

Es un país que conozco bien a dos niveles. Primero, acudí durante años a lavar pisos y otras actividades similares para pagar mis estudios de doctorado en Inglaterra, y después desarrollé una vinculación académica desde Chile que ha llevado a hacer clases y dar charlas en varias universidades. Es decir, conocí las realidades de su clase trabajadora, sueca e inmigrante, y la de sus elites intelectuales.

Los chilenos se han integrado bien, pero como muchos otros grupos inmigrantes, son en general invisibles para la sociedad sueca. No se conoce de participación de nuestra gente en estos enfrentamientos, ya que el origen es diverso.

No son disturbios comparables a los de Francia o a los de Inglaterra, que tuvieron una raíz islámica en el primero y racial –étnica en el segundo-. Lo que parece haber ocurrido es algo clásico en la sociología de la emigración: la primera generación se siente muy contenta por el recibimiento, por la seguridad que le ofrece el país en comparación a África o al Oriente de donde huyeron, por las oportunidades de una mejor vida y educación de alto nivel para sus hijos. Por ello, hacen lo posible para comportarse como ciudadanos modelos.

Sin embargo, lo mismo no ocurre con sus hijos y nietos, quienes despectivamente son llamados “cabezas negras”, aunque sean tan suecos como los rubios. Estos jóvenes reclaman discriminación, lo que en el fondo significa falta de integración real, sin verdaderos amigos de origen sueco, sino que se desenvuelven entre sus pares, aunque hablen el idioma sin problemas.

Ayuda social no es un substituto para el alma y el sentido de pertenencia, y la ingeniería social de recibirlos a su llegada en barrios especialmente diseñados, es un ejemplo de malos resultados, a pesar de la buena voluntad, tal como ocurrió en Francia, Inglaterra u otros países nórdicos, además de los fracasos reiterados con los intentos de asentar a gitanos en Europa central o a nómades desérticos en el Medio Oriente.

Basta, como en esta ocasión, una chispa policial para dar origen al resentimiento y al vandalismo. Habitual en muchos países, incluyendo el nuestro, pero no lo que uno espera en el país con el que a muchos les gustaría compararse, y sobre todo un verdadero choque para una sociedad que sentía un sentimiento de superioridad, por su tolerancia e igualitarismo, que hoy parece entrar en un proceso de cuestionamiento.

También se expresa el conflicto en un partido racista que por primera vez en 2010 logró llegar al parlamento, y quizás logre repetir los éxitos electorales de ideologías similares en Francia, Austria, Holanda y Noruega, sólo por mencionar a algunos, país este último, donde un militante asesinó a decenas de jóvenes socialdemócratas sólo como protesta ante la inmigración musulmana.

Problema real que vive Suecia con esta nueva generación nacida en suelo, que definitivamente ya no se integró, y que también expresa los límites del estado de Bienestar, y que a pesar de todos sus problemas raciales, por lo menos, en lo que a integración de inmigrantes se refiere, el modelo estadounidense ha resultado más exitoso que el europeo.

Esta realidad es una que es mejor que la confronten antes que sea tarde, para que puedan hacer un tránsito real desde una sociedad tolerante a una verdaderamente diversa.

 

Comentarios del artículo: Violencia en Suecia - Publicado: a las 11:31 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 14/06/2013

Un estado regionalizado para Chile

¿Llegó el momento de lo regional para nuestro Chile? La característica extremadamente centralista de Chile es anterior a nuestra independencia ya que proviene de las reformas coloniales de los borbones. Le otorgó estabilidad al país en sus inicios, pero hoy es a la vez, un obstáculo y un anacronismo.

Lo cierto es que Chile ha tenido una gran variedad de cambios económicos y políticos, pero en su más que bicentenaria historia no ha existido modificación de su carácter centralizado.

La novedad es que, por rara vez, se están dando las condiciones para una transformación profunda y para que los candidatos integren el tema   al debate presidencial. En otras palabras, a la regionalización le llegó su hora, lo que es bienvenido, toda vez que hasta hoy los cambios siempre han sido menores, ya que en lo fundamental, el mundo ha cambiado, pero el Estado chileno, no.

Protección de las ciudades y pueblos más pequeños para tener un país más balanceado, impidiendo que en cada región una ciudad crezca en forma desmesurada repitiendo (como por lo demás ya está ocurriendo) lo que pasó con Santiago, para quien el proceso de regionalización es la tabla de salvación para un crecimiento no viable.

No existe apoyo ni ambiente para un Estado federal, el que sería un implante artificial en una tradición unitaria. Distinto es el caso de un Estado REGIONALIZADO, que vendría a ser una nueva etapa histórica para Chile. Se necesita, por lo tanto, un acuerdo nacional, es decir, un proceso continuo, independiente del ciclo electoral, y cuyo punto de partida y de llegada tiene un objetivo estratégico: descentralizar realmente a un país que ya no acepta más soluciones de parche.

Hablamos no solo de reformas constitucionales y políticas, sino también de  políticas públicas  que traspasen responsabilidades, recursos y poder a las  regiones en lo político, administrativo y fiscal, es decir, mucho más allá de lo meramente funcional que nos caracteriza, partiendo esta nueva situación por la redistribución de los recursos provenientes de impuestos.

El Estado regionalizado necesitaría al menos de lo siguiente:

a)     Mayor democracia a través de plebiscitos frecuentes que acompañen a toda elección regional, o que sean especialmente convocados si se reúne un número adecuado de firmas, además de elecciones directas de representantes regionales.

b)    Complementación con la transformación de las municipalidades en verdaderos gobiernos locales en vez de ser meras administraciones, como es la situación actual.

c)     Traspaso de más recursos a las regiones, de tal forma que en la  sumatoria, regiones y gobiernos locales cuenten con tantos o más recursos que el gobierno central, tal como ocurre, en la mayoría de los países más desarrollados.

d)    Que sean decididos a nivel regional temas donde quienes allí viven pueden apreciar directamente si algo funciona bien o lo hace en mala forma.

e)     Asambleas regionales con rango constitucional y poder en temas de educación, salud, vivienda y similares.

f)      Traslado a regiones de las matrices de empresas públicas como Codelco, Enap o Enami.

g)     Revisión del número de regiones para que se transformen en órganos viables y comparables unos con otros, incluyendo la unión de algunas colindantes, y la subdivisión de la actual Región Metropolitana, ya que nada indica que el número actual sea el ideal, y no se necesiten más o menos.

h)    Cambio en la estructura impositiva para reflejar la institucionalidad regionalizada.

i)       Protección de las ciudades y pueblos más pequeños para tener un país más balanceado, impidiendo que en cada región una ciudad crezca en forma desmesurada repitiendo (como por lo demás ya está ocurriendo) lo que pasó con Santiago, para quien el proceso de regionalización es la tabla de salvación para un crecimiento no viable.

j)       La solución a las desigualdades y desfinanciamientos que ha generado la municipalización de la salud y de la educación radica en la regionalización de las decisiones y no en su centralización. Es decir, la regionalización ofrece una mejor alternativa que el simple regreso al pasado, a través de un instrumento descentralizado que mejore   injusticias e ineficiencias.

A modo de conclusión, un Estado regionalizado, reformado, descentralizado y equilibrado entre las regiones permite una visión y proyecto-país del que se ha carecido por demasiado tiempo. Sería también la estructura para hacer lo que hoy no es posible,  repensar a nuestras ciudades, su relación con el medio ambiente, su entorno, para  generar mejor calidad de vida, y para tener comunidades que no sean un simple reflejo de decisiones del mercado.

Comentarios del artículo: Un estado regionalizado para Chile - Publicado: a las 5:36 pm

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 30/05/2013

Chile y la alianza del Pacífico

En Cali tuvo lugar la VII cumbre de los presidentes de los cuatro países que conforman esta organización: Colombia, Chile, México y Perú. La idea es eliminar la inmensa mayoría de aranceles y acordar un itinerario que elimine los restantes, para permitir el intercambio comercial sin gravámenes y sin excepciones.

Es indudablemente un proyecto interesante, donde se conversa de cosas concretas en vez de retórica que abunda en encuentros y organizaciones regionales, lo que explica el interés que ha despertado, toda vez que Costa Rica y Panamá son candidatos a ingresar al bloque, además de otros siete países observadores, incluyendo algunos tan importantes como Canadá, España y Japón.

Además, tal como dijera un ex canciller peruano, la iniciativa “se basa en la afinidad más que en la proximidad”, es decir, en compartir una visión común de la globalización, del libre comercio y de la importancia de Asia en este siglo.

El éxito y el fracaso no se van a medir tanto por lo económico, sino por lo que definitivamente no ha tenido éxito en todo otro proyecto, es decir, el movimiento no de bienes sino de personas, incluyendo visas de trabajo, títulos profesionales y similares. Es por lo demás, el gran fracaso de la globalización, ya que no resiste un mundo de libre movimiento en finanzas, pero donde no hay libre circulación de personas.

El camino no es simple, toda vez que en nuestra parte del mundo existen distintos niveles de acuerdos fronterizos, normas no estandarizadas y un tinglado de procedimientos y acuerdos, muchos de ellos legado de acuerdos que no produjeron resultados o que nunca se implementaron.

Los fundadores son cuatro economías en crecimiento, cuyo Producto Interno Bruto es de alrededor del 35% del total latinoamericano, es decir, solo un poco menor que el de Brasil, la potencia regional.

Para Chile es beneficioso y ciertamente en línea con la red de acuerdos comerciales que ha establecido con el mundo y con la política de regionalismo abierto, presente desde la década de 1990, que entiende que la apertura al comercio mundial es más ventajosa si se combina con un mercado regional que ofrezca economías de escala, además de ser congruente con la voluntad integracionista.

Ahora, en la perspectiva de Chile, ¿cómo se logra que esta Alianza del Pacífico sea exitosa considerando la larga y triste historia de fracasos que tiene nuestra región en lo que a integración se refiere? Sin ir más lejos, existe el ejemplo del Mercosur, que nació en 1991 con ideas de complementación económica, para caer en la irrelevancia actual carcomido por las tendencias proteccionistas en su interior y por pronunciamientos políticos, lo que explica que Chile nunca se haya convertido en un miembro pleno.

Observando los éxitos y fracasos de Europa, lo primero en la ruta al éxito es no apresurarse, sino que lo más adecuado es la gradualidad, toda vez que mientras más bajas sean las expectativas mejores serán los resultados. Es así como cuando Europa avanzó, paso a paso, todo iba bien, mientras que cuando se expandió a muchísimos países, moneda común e intento fracasado de constitución mediante, entró en cuestionamiento a la misma idea de unidad, agravada hoy por la crisis económica. Considerando esa experiencia, la Alianza del Pacífico cometería un error si se abre demasiado rápido ya que simplemente todavía no está lo suficientemente afianzada y madura como para satisfacer las expectativas creadas.

Lo segundo es que el éxito y el fracaso no se van a medir tanto por lo económico, sino por lo que definitivamente no ha tenido éxito en todo otro proyecto, es decir, el movimiento no de bienes sino de personas, incluyendo visas de trabajo, títulos profesionales y similares. Es por lo demás, el gran fracaso de la globalización, ya que no resiste un mundo de libre movimiento en finanzas, pero donde no hay libre circulación de personas.

Y en la perspectiva estratégica, la Alianza del Pacífico va a ayudar a responder si se puede convertir en un adecuado contrapeso al poder de Brasil, o quizás su misma creación  es la explicación de la actual frialdad (todavía no hay visita presidencial) por la que pasa la que alguna vez fue una relación privilegiada y apoyo mutuo automático con Chile, lo que por cierto no es la realidad de todos los días.

Y en relación a Perú, algo muy importante. Si realmente queremos avanzar a un comercio sin trabas y a una libre circulación de personas, necesitamos como país que, después de La Haya, nuestros vecinos, de la manera más oficial y solemne que sea posible, nos aseguren que ya no quedan problemas limítrofes pendientes y que las inversiones chilenas no volverán a pasar por experiencias como la que le ocurrió a una empresa del Grupo Luksic en Lima.

Comentarios del artículo: Chile y la alianza del Pacífico - Publicado: a las 11:37 am

» Publicado: 17/05/2013

Siria y el mundo

Los ataques de Israel a instalaciones militares sirias no parecen abrir un nuevo escenario en la guerra civil que ya sobrepasa los 70 mil muertos en el país árabe. Más allá de demostrar la fragilidad de las defensas aéreas, más que apoyar a los rebeldes o intentar derribar a Assad, es un episodio más de una larga “guerra de sombras” entre Irán e Israel que se ha peleado fundamentalmente en El Líbano a través de la milicia de Hezbolá, más poderosa que el ejército de ese país.

Los ataques parecen haber tenido un solo propósito: evitar la entrega de misiles avanzados a Hezbolá, que podrían alterar la actual situación que le da el  control total del espacio aéreo a Israel, país que hasta el estallido de la guerra civil había tenido una frontera relativamente tranquila con Siria, desde la guerra de Yom Kippur en 1973, registrándose sólo enfrentamientos directos en suelo libanés y ataques comandos israelíes, tal como el que destruyó una instalación de Corea del Norte en Siria, con posibilidades de uso nuclear.

Por lo tanto, no parece que éste sea el inicio de una nueva guerra entre países. A lo más se producirían acciones puntuales. Lo que no cambia es el hecho que Siria es uno de los conflictos más complejos y de incierto resultado que se conoce hoy en el mundo. En efecto, no es similar a la caída de otros déspotas en la llamada primavera árabe, tampoco es una situación de blanco y negro, sino que las alternativas van de “guatamala a guatapeor”.

El problema de fondo es el interno, lo que partió como un alzamiento ante una dictadura hereditaria que lleva décadas en el poder, y donde en la década del 70, el padre del actual regente bombardeó barrios enteros produciendo alrededor de 20 mil víctimas entre ciudadanos islamistas, hombres, mujeres y niños, lo que por cierto nunca fue olvidado al igual que le silencio del mundo al respecto.

En lo internacional, el conflicto está ramificado hace mucho rato, con Irán y Rusia apoyando con firmeza a Assad contra un irresoluto occidente, lo que se ilustra con las permanentes dudas de la admiración de Obama.

En lo regional, antes de la actuación de Israel, prácticamente desde el inicio se han involucrado Turquía (sobre todo después del derribo de un par de aviones por lo sirios) y los países petroleros del Golfo en apoyo de los rebeldes. Estos últimos están encabezados por Arabia Saudita.

Pero por sobre todo, el problema de fondo es el interno, lo que partió como un alzamiento ante una dictadura hereditaria que lleva décadas en el poder, y donde en la década del 70, el padre del actual regente bombardeó barrios enteros produciendo alrededor de 20 mil víctimas entre ciudadanos islamistas, hombres, mujeres y niños, lo que por cierto nunca fue olvidado al igual que le silencio del mundo al respecto.

Hoy, por un lado, junto a Assad está el ejército y los alawitas, rama chiita a la que pertenece él y los altos funcionarios y mandos (alrededor del 10% de la población) que parecen tenerle más miedo a los grupos extremistas islámicos que a la dictadura.

Por el lado de los rebeldes hay una coalición extremadamente diversa, donde los grupos democráticos han sido cada vez más arrinconados por el islamismo fundamentalista, el que se ha visto favorecido por el ingreso creciente de grupos yihadistas y salfistas que han combatido en Afganistán, Irak y otros países y que han buscado transformar a Siria en un califato regido por la Sharia o ley religiosa. De hecho, la política occidental de restricción a la entrega de armas ha producido un desbalance, ya que los grupos extremistas se han convertido en el verdadero rival de Assad, al ser abastecido de armas por Arabia Saudita y otros países a diferencia de los liberales.

En el medio, los kurdos, el pueblo más numeroso del  mundo sin un Estado, permanecen observantes del desenlace, a la espera que puedan beneficiarse, y construir en los hechos, una autonomía como la que gozan en la práctica en Irak.

Este es el contexto que está produciendo un nuevo escenario que va mucho más allá de la permanencia o no de la actual dictadura.

Se trata de dos alternativas igualmente escalofriantes, ya que irían mucho más allá de un cambio de gobierno y con amplias repercusiones de desestabilización regional. La primera es la “balcanización”, es decir, que Siria deje de existir tal como la conocemos para dar origen a una nación islamista sunita, y a territorios independientes de los kurdos y de los alawitas. La segunda tiene que ver con el poderoso arsenal de armas químicas, hoy en manos de Assad. Existen evidencias que se ha usado gas sarín en pequeñas cantidades, ignorándose quien lo utilizó, pero el escenario más terrorífico es que el régimen en desesperación decida su uso masivo, o aún peor, que caiga en manos terroristas. Esto podría llevar a Occidente a actuar militarmente.

La otra alternativa es considerar con seriedad la propuesta rusa de una salida negociada parecida a lo que se logró en Yemen, donde obviamente tendría que salir Assad, pero no está claro quién negocia con quién.

Comentarios del artículo: Siria y el mundo - Publicado: a las 10:41 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 06/05/2013

La oportunidad de Paraguay

Si existe crecimiento económico, buenas perspectivas y un retorno a la comunidad de la que forma parte, no hay duda que Paraguay se le ofrece una muy buena y rara oportunidad para desarrollarse y disminuir la pobreza.

Un partido más que centenario volvió al poder en Paraguay. Estuvo ininterrumpidamente en el Gobierno entre 1946 y 2008, incluyendo los años de dictadura del general Stroessner (1954-1989). Solo fue derrotado por la coalición que encabezó el depuesto Presidente Lugo.

De hecho, su permanencia en el poder fue tan larga que corresponde a una de las tres experiencias más notorias de partido – estado que ha conocido América Latina, correspondiendo las otras 2 al PRI mexicano y al Partido Comunista cubano. De hecho, durante décadas, para ingresar a la administración pública, en la práctica se necesitaba la militancia del coloradismo.

Volvió al Gobierno de la mano de alguien que hasta hace pocos años no solo no participaba en la política sino que tampoco se molestaba en sufragar. Es el caso de Horacio Cartes, ex timonel del club Libertad y rico empresario, quien durante la campaña debió sortear antiguas acusaciones de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, que lo llevó a estar en más de alguna lista de Estados Unidos.

Llega en un momento propicio, ya que a Paraguay se le ofrece una buena oportunidad política y económica para dejar de ser conocida como la capital del contrabando de la región.

En efecto, en primer lugar, Paraguay ha tenido un sostenido crecimiento económico que supera el promedio de la región. La razón se basa en los magníficos precios que han tenido los productos agrícolas, fundamentalmente la demanda internacional de soya. De hecho, hay un boom inmobiliario que está cambiando la todavía cara colonial de Asunción.

En segundo lugar, es un país bendecido por la naturaleza, dado que cuenta con exceso de agua y, sobre todo, de energía, que no solo le permite alimentar a metrópolis como Sao Paulo, sino también convertirse quizás por primera vez en un polo atractivo para la inversión extranjera.

A Paraguay se le ofrece una buena oportunidad política y económica para dejar de ser conocida como la capital del contrabando de la región.

En tercer lugar, es una buena oportunidad para el retorno a la comunidad internacional, después que fuera expulsado del Mercosur (parte importante de su comercio es con los países integrantes), Unasur y otros organismos, como consecuencia del juicio político express por el que fue destituido el entonces Presidente Lugo para ser reemplazado por el vicepresidente Franco. Se hizo de acuerdo a la legalidad paraguaya, pero la velocidad con que se efectuó posibilitó que se acusara de falta de debido proceso. No hubo mayor alteración del orden público, abundó la tranquilidad en la población y en comparación a situaciones como la de Venezuela no hay duda que existió un llamativo doble estándar en todos los países (incluyendo el nuestro), quizás con la excepción de Panamá y pocos más.

Sin embargo, apenas fue electo Cartes, tanto Uruguay como Argentina le dieron la bienvenida, con la llamativa falta de entusiasmo de Brasil.

Si existe crecimiento económico, buenas perspectivas y un retorno a la comunidad de la que forma parte, no hay duda que Paraguay se le ofrece una muy buena y rara oportunidad para desarrollarse y disminuir la pobreza.

¿De qué depende que ello se concrete? En primer lugar, que la economía siga creciendo, demostrando que ser un país sin salida al mar no es obstáculo para el progreso.

En segundo lugar, que se mantengan los precios internacionales, fundamentalmente de la soya, y que se concreten las perspectivas de inversión extranjera.

En tercer lugar, políticas y recursos que disminuyan la pobreza que alcanza a alrededor del 40% de la población y aumenten la escasa igualdad de oportunidades, al igual que mejoren un atrasado sistema educacional.

En cuarto lugar, avances en temas como el nivel de delincuencia y, sobre todo, el flagelo de la corrupción, presente a todo nivel.

En quinto lugar, logros importantes deben obtenerse en el tema de la seguridad jurídica, elemento fundamental si se quiere asegurar el desarrollo económico y la inversión, nacional y externa.

En sexto lugar, el Partido Colorado deberá hacer cambios radicales en relación a su pasado ligado al autoritarismo y al clientelismo. No hay duda que es un partido histórico, con fuerte raigambre en todo el país, pero se le plantea el mismo desafío que el PRI mexicano, y a Cartes las mismas necesidades de apertura, participación y buen Gobierno que a Peña Nieto en el país del norte. También las dudas y cuestionamientos, considerando el pasado, son similares.

En resumen, a Paraguay, como en pocos capítulos de su historia, se le ofrece una oportunidad en la que cuenta con los recursos y el contexto internacional como para avanzar en la reducción de la pobreza y de la corrupción, en mejorar una muy imperfecta democracia y en ofrecerle más y mejores posibilidades a una mayoría de ciudadanos, sobre todo del campo.

Sólo de ellos depende superar sus deficiencias y obstáculos. Sólo falta ver si este Partido Colorado ha aprendido lo suficiente para que con Horacio Cartes esté a la altura del desafío.

Comentarios del artículo: La oportunidad de Paraguay - Publicado: a las 6:57 pm

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 22/04/2013

Las Coreas

¿Conducirá lo que ocurre en la península coreana a una guerra nuclear? Difícil, muy difícil. Aunque nadie puede descartar nada, la evidencia disponible es que Corea del Norte posee alrededor de 10 artefactos nucleares no muy sofisticados y además cohetes con los que ha llegado más allá de Japón (de ahí la amenaza de atacar a bases norteamericanas), pero no hay prueba alguna que pueda llegar a territorio estadounidense.

Se trata de un país dividido artificialmente como legado tanto de la Segunda Guerra Mundial como de la Guerra Fría. Que Corea del Norte, el país más aislado, totalitario y hermético del mundo, hable de guerra es técnicamente una realidad, toda vez que nunca se firmó un tratado de paz, sino que lo que existe desde 1953 es un simple armisticio que fijó la frontera en el paralelo 38, donde coexisten un millón de soldados del norte, cientos de miles del sur y 37.000 tropas estadounidenses bajo la bandera de las Naciones Unidas; sin duda alguna la frontera más militarizada del mundo.

¿Qué busca Corea del Norte con su escalada, hasta el momento retórica? La verdad es que no hay nada de locura en su actuación, sino una estrategia racional de preservación de la élite partidaria y militar en el poder, que ha sido utilizada con éxito varias veces.

El escenario ideal es el de otras veces: a cambio de retirar la amenaza militar, Corea del Norte obtiene todo lo que quiere en energía y alimentos, y la perspectiva negativa, que algún disparo vaya escalonado hasta transformarse en una guerra convencional.

Si de algo sirven precedentes anteriores es que Corea del Norte eleva las tensiones y después negocia a cambio de energía, y sobre todo, alimentos que necesita con desesperación. Sin ir más lejos, en la década del noventa, hubo una hambruna que debe haber costado centenares de miles de vidas.

Con Clinton se llegó a un acuerdo amplio que consultaba la entrega de alimentos, energía y la reducción del programa nuclear norcoreano, que desde su fundación ha concentrado recursos en el área armamentista  bajo el principio de “el ejército primero”. Ello duró más menos hasta la invasión de Irak y el anuncio de Bush del llamado “eje del mal” que también incluía a Corea del Norte e Irán. La respuesta coreana fue reactivar su programa nuclear y hacer estrellar algunos artefactos.

También se reactivó la tensión, la que alcanzó un nivel máximo el 2010 con el hundimiento de una fragata sudcoreana a través de un mini submarino y el bombardeo de pequeñas islas de corea del Sur, situadas a pocos kilómetros de Corea del Norte.

¿Qué es distinto esta vez?

No la oportunidad, ya que las escaladas coinciden anualmente con los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur, que duran un mes, y que en esta oportunidad incorporaron aviones furtivos no detectables por el radar. Tampoco algo que también es habitual: la estrategia de Corea del Norte de poner a prueba los nuevos liderazgos de sus vecinos, y recientemente asumió una nueva Presidenta en el Sur y regresó al poder el ministro Abe en Japón, con un marcado discurso nacionalista. De ahí la tranquilidad con la que sigue la vida cotidiana en Seúl: están acostumbrados.

La novedad es, en primer lugar, que las amenazas bélicas han durado demasiado tiempo, aunque hay que tener presente que las más llamativas no han sido expresadas por los líderes, sino en los noticiarios de la televisión oficial. En segundo lugar, que Corea del Sur, que acostumbraba a no responder a las provocaciones, cambió su doctrina militar, y ahora ha anunciado que todo ataque será respondido inmediatamente.

En tercer lugar, un cambio estratégico de nivel planetario, toda vez que lo representó Europa durante la guerra fría se ha trasladado a Asia. En efecto, sin el impacto que merecía, Obama ha aprobado el cambio más importante en una generación, ya que el músculo militar (en época de recortes presupuestarios) exterior se ha movido al Asia, por una razón fácil de entender: China ya es el gran rival económico y, aunque le falta mucho, de continuar desarrollándose en algunas décadas lo será en lo militar.

¿Conducirá lo que ocurre en la península coreana a una guerra nuclear? Difícil, muy difícil. Aunque nadie puede descartar nada, la evidencia disponible es que Corea del Norte posee alrededor de 10 artefactos nucleares no muy sofisticados y además cohetes con los que ha llegado más allá de Japón (de ahí la amenaza de atacar a bases norteamericanas), pero no hay prueba alguna que pueda llegar a territorio estadounidense, y que esos cohetes puedan transformarse en misiles, toda vez que aparentemente le faltan muchos años para darles alguna precisión y poder ponerles cabezales nucleares. Por último, lanzar una bomba a Corea del Sur es como tirársela a ellos mismos.

¿Qué puede ocurrir entonces?

El escenario ideal es el de otras veces: a cambio de retirar la amenaza militar, Corea del Norte obtiene todo lo que quiere en energía y alimentos, y la perspectiva negativa, que algún disparo vaya escalonado hasta transformarse en una guerra convencional, y allí el norte es un adversario temible con artillería pesada que sin moverse de su territorio puede bombardear Seúl, pero es dudoso que posean el combustible para tanques y las reservas de municiones, para sostener la ofensiva por un tiempo prolongado.

Comentarios del artículo: Las Coreas - Publicado: a las 2:43 pm

Etiquetas: , , » Publicado: 11/12/2012

Las fortalezas de Chile

Mi confianza es grande en las fortalezas de la posición chilena y que los distinguidos jueces de La Haya nos van a dar la razón, pero hay que incorporar el mayor realismo posible en que esta sentencia no va a ser el punto final a los conflictos con nuestros vecinos. Lo anterior debe ser el punto de partida para el objetivo mayor: tener las mejores relaciones posibles, sin separar economía y política, y dándole la bienvenida a la inmigración.

Los alegatos de la posición chilena han evidenciado nuestras fortalezas.

1) Fueron convincentes porqué están sustentados en nuestra primera fortaleza: una posición tradicional e invariable de respeto a los tratados y al Derecho Internacional. Es eso lo que refleja el hecho que la delimitación marítima con Perú proviene de los instrumentos firmados en 1952 y 1954, y los actos complementarios de 1968 y 1969, tales como la construcción de faros. Es en ese mismo contexto que hay que incluir la resolución suprema de 1955 del propio gobierno peruano que reconoce esos límites para todos los propósitos de la representación correcta de la zona marítima peruana. En otras palabras, lo que tenemos con Perú es para todos los efectos prácticos y jurídicos un Tratado, lo que se evidencia con el respeto absoluto a esa demarcación durante 60 años, por parte de Chile, Perú y el resto de los países del mundo, incluyendo mapas oficiales de países tan diferentes como China y Estados Unidos.

2) Una segunda fortaleza es la sobriedad, ya que sin estridencias es claro para todos que el revisionismo de las fronteras, sean terrestres o marítimas no contribuye a la paz, sino que trae consigo más conflictos que menos, introduciendo un elemento de incertidumbre, hasta de caos, donde debe predominar la certeza.

3) Tercero, jurídicamente el peso de la prueba recae en Perú y no ha aparecido nada que contradiga el derecho y la práctica existente, lo que transforma a la pretensión del país vecino no en una frontera real sino sólo “deseada”, ya que nada ha alterado lo fundamental de lo que existe, es decir, que todo lo firmado con Perú contiene obligaciones jurídicas que confirman los dos puntos clave de la arquitectura internacional chilena: que lo pactado obliga y la estabilidad de las fronteras.

4) La reafirmación de lo que es clave para la buena imagen que tiene nuestro país en la comunidad internacional de especialistas: la de una nación que siempre cumple sus compromisos y con la que se tiene la absoluta seguridad que cualquiera sea el resultado, va a hacer lo que siempre ha hecho: el total acatamiento de una sentencia internacional, sea o no favorable.

5) Una quinta fortaleza es la unidad nacional detrás de los temas de Estado de esta entidad e importancia.

Para los intereses de Chile, siempre va a ser en nuestra propia conveniencia tener las mejores relaciones posibles con nuestros vecinos, y que a estos les vaya muy bien en desarrollo económico y estabilidad política. Sin embargo, para que esto tenga lugar, el punto de partida para Chile debe ser un mayor realismo, que parta de hechos como los siguientes:

a) Cuestionar fronteras ES un acto inamistoso;

b) Un diferendo como el que tenemos nunca es exclusiva ni predominantemente sólo jurídico;

c) Aprender las lecciones correspondientes, para no mirar en menos argumentaciones que a algunos o muchos les parecieron menores y que curiosamente se potenciaron cuando al país le iba bien en crecimiento económico, consensos políticos y equipamiento militar.

En conclusión, mi confianza es grande en las fortalezas de la posición chilena y que los distinguidos jueces de La Haya nos van a dar la razón, pero hay que incorporar el mayor realismo posible en que esta sentencia no va a ser el punto final a los conflictos con nuestros vecinos. Lo anterior debe ser el punto de partida para el objetivo mayor: tener las mejores relaciones posibles, sin separar economía y política, y dándole la bienvenida a la inmigración. En otras palabras, mejores van a ser las relaciones cuando nuestras fortalezas se potencien a partir de la realidad y no sólo los deseos, lo que pasa por considerar la fuerza de la historia.

 

Comentarios del artículo: Las fortalezas de Chile - Publicado: a las 12:33 pm

Etiquetas: , , , » Publicado: 06/12/2012

¿Y Bolivia?

Lo peor que podría hacer Chile, gane o pierda en La Haya, es no tomar con cuidado lo que Bolivia está haciendo, y desde ya, poner entre sus prioridades una perspectiva estratégica de la pretensión de Bolivia, quien ha observado cómo con profesionalismo, constancia y paciencia, Perú logró crear un caso.

No es parte de este contencioso, pero existe un tercer país profundamente interesado en el fallo que emita La Haya. Se trata de Bolivia que ya se hizo presente con su afirmación de “derechos expectaticios” al mar.

El interés boliviano sobre este tema no es novedad ni sorpresa para peruanos o para chilenos. De hecho, su Constitución obliga a su Presidente a denunciar todo tratado que perjudique el interés nacional, y sin duda alguna, la salida soberana al mar ocupa el número uno entre sus preocupaciones.

Bolivia está observando con extremo interés lo que está teniendo lugar en La Haya. En general, las relaciones entre Chile y el país vecino han sido normales bajo el Presidente Morales, con los altos y bajos habituales en estas relaciones, y en el marco de los 13 puntos en que se han conducido las negociaciones.

Chile va a necesitar, independientemente del fallo del diferendo con Perú en La Haya, una ofensiva política y comunicacional para explicar a otros países y en organismos internacionales nuestra posición, y lo que significaría a nivel mundial el cuestionamiento de tratados de límites debidamente firmados.

El tema no es la salida al mar que Bolivia la tiene asegurada por tratados, sino la palabra clave es “soberanía”, donde Charaña representa uno de los momentos en que eso estuvo más cercano, pero la intervención peruana demostró que este es un tango entre tres, y que cualquier salida de esta naturaleza debe considerar a Perú, que ha demostrado una y otra vez su disposición a defender sus intereses y territorios que alguna vez le pertenecieron, y que son por lo demás los únicos fuera de un enclave territorial donde este escenario podría darse, de acuerdo a esos mismos tratados que Chile respeta.

Más aún, Bolivia no ignora, y así lo señaló hace algún tiempo su Presidente Evo Morales que si Perú logra todo el mar que pretende en La Haya, la frontera marítima llegaría muy cerca de Arica, prácticamente sin espacio para una eventual franja de playa soberana para ese país.

Chile le asegura a Bolivia salida a sus puertos, lo que no ocurre con todos los países mediterráneos, aún con preferencia por sobre nacionales en ciertos casos. Ello se expresa en el uso intensivo que hace Bolivia para sus importaciones y exportaciones, para beneficio del norte chileno.

Sin embargo, descartando cualquier escenario bélico que felizmente no existe, el tema no sólo es de seguridad dado el narcotráfico y el contrabando, sino sobre todo estratégico y de carácter histórico.

De ahí el interés de Bolivia en lo que tiene lugar en La Haya: nada va a hacer desaparecer su pretensión a una salida soberana al mar, y por lo mismo, la extrema importancia de que un fallo adverso haga temblar la base más profunda de nuestra política exterior, cual es la estabilidad de sus fronteras, garantizada por tratados.

No veo ni aprecio ningún elemento jurídico que le permita a Bolivia acudir a La Haya (ya fracasó en la antigua Liga de Las Naciones) para repudiar el Tratado que rige nuestras relaciones, y de aplicación continua desde su firma con total cumplimiento por parte de Chile, sin embargo, el Derecho Internacional también evoluciona.

Por ello, sobre la base de lo existente, Chile no debiera subestimar lo que está haciendo Bolivia. Aunque yo esté convencido que la razón jurídica asiste a Chile (en relación a ambos vecinos), lo peor que podríamos hacer es no aprender de lo que estamos observando, incluyendo errores pasados por parte nuestra.

En primer lugar, la comprensión que por sobre cualquier consideración o solución jurídica, predomina una profunda insatisfacción con el resultado de la Guerra del Pacífico. A los chilenos, como a todo país vencedor de un conflicto bélico les cuesta entender lo anterior, donde el tema no despierta ni el interés ni la pasión que tiene lugar en una nación vencida. Por lo tanto, la negación del problema no lo hace desaparecer.

En segundo lugar, es absolutamente imprescindible incorporar una visión más estratégica de nuestras relaciones, de la que en general carecemos.

En tercer lugar, Chile va a necesitar, independientemente del fallo del diferendo con Perú en La Haya, una ofensiva política y comunicacional para explicar a otros países y en organismos internacionales nuestra posición, y lo que significaría a nivel mundial el cuestionamiento de tratados de límites debidamente firmados. Ello incluye también a la opinión pública global, ya que hoy es un elemento de influencia gravitante, que en general tiende a tomar partido por el más débil.

En resumen, Bolivia es un país con gran interés en el resultado de La Haya. Yo me cuento entre quienes creen que no tiene título jurídico para cuestionar los tratados existentes ni para acudir a cortes internacionales, siendo su único y mejor camino, la negociación directa y amistosa con Chile.

Sin embargo, lo peor que podría hacer Chile, gane o pierda en La Haya, es no tomar con cuidado lo que Bolivia está haciendo, y desde ya, poner entre sus prioridades una perspectiva estratégica de la pretensión de Bolivia, quien ha observado cómo con profesionalismo, constancia y paciencia, Perú logró crear un caso, que desde escritos de diplomáticos e integrantes de sus Fuerzas Armadas, terminó en el centro de su proceso de decisiones política y totalmente internacionalizado.

En otras palabras, Chile debiera tomar nota de la profundidad de un sentimiento boliviano que no va a desaparecer, y desde ya actuar en forma pro activa y no reactiva.

 

Comentarios del artículo: ¿Y Bolivia? - Publicado: a las 4:01 pm

Etiquetas: , , » Publicado: 29/11/2012

Cambio y continuidad en China

La característica distintiva de esta quinta generación que también trajo consigo el segundo relevo pacífico y continuo del mando, es la ligazón del poder político y el económico, con lo que se está hablando de un verdadero imperio financiero, donde la elite comunista es también la clase económicamente más poderosa de China.

2270 delegados eligieron a los integrantes del Comité Central, los que a su vez designaron a los miembros del Politburó, del cual surgieron los 7 miembros (antes eran 9) del Comité Permanente, el verdadero gobierno colegiado de la potencia.

La inmensa mayoría de los participantes habían sido cuidadosamente seleccionados por la dirigencia que abandonaba el poder. En otras palabras, las figuras que ocuparán los máximos cargos ya habían sido determinados por un reducido núcleo. Opacidad y secreto del proceso de toma de decisiones es la característica distintiva.

La verdad es que nadie sabe en realidad cómo y porqué fueron estos y no otros los seleccionados. Poco y nada conocemos acerca de los tratos y negociaciones al interior de esta cúpula, ya que al no ser una democracia, el partido no está sometido a las mismas leyes, sino que se rige por las propias.

Este nuevo liderazgo no puede ser entendido sin lo anterior. Son conocidos como los “príncipes” por ser descendientes de fundadores del partido, pero que también fueron purgados y enviados a trabajar al campo. Allí aprendieron algo que hoy se expresa en toda su importancia: que sólo podían confiar realmente en su familia.

El resultado de este 18° Congreso del Partido Comunista Chino, en primer lugar nos muestra que más allá de la caída de Bo Xilai y el juicio a su esposa, había tres grupos o fracciones: los críticos del mercado y con cierta nostalgia del maoismo; un segundo que proponía una mayor modernización y apertura; y el tercero y claramente triunfante: los partidarios del status quo. En definitiva, continuidad a través de una vieja guardia que se aseguró la estabilidad, pero con un cambio: se agregó claramente el rol de las familias de los dirigentes, unidas esta vez al poder económico que han ido adquiriendo.

En segundo lugar, lo anterior es sólo una étapa del traspaso gradual de poder hacia una quinta generación de líderes (tras las representadas por las figuras de Mao Zedong, Deng Xiaping, Jiang Zemin y Hu Jintao) que culminará en marzo del 2013 durante la sesión anual de la Asamblea o Parlamento, cuando Xi ocupe la presidencia y Li, la jefatura del gobierno. Sin embargo, en un sistema donde el partido controla el Estado y las FF.AA., esto último es de secundaria importancia, toda vez que ya se le entregó la Secretaría General, y por primera vez Xi Jinping fue también nombrado Presidente de la Comisión Militar, cargo en el que el líder saliente acostumbraba a permanecer durante algún tiempo. Lo anterior habla de mayor confianza en quienes gobernarán la próxima década, pero también identifica la realidad de una potencia económica, que aunque todavía muy lejos de los niveles de EE.UU., está invirtiendo fuertemente en sus fuerzas armadas.

En tercer lugar, todo lo anterior expresa el gran objetivo del Partido, la estabilidad del país, sobre todo si se da en una sociedad todavía fuertemente marcada por lo que significó la revolución cultural maoísta. De hecho, este nuevo liderazgo no puede ser entendido sin lo anterior. Son conocidos como los “príncipes” por ser descendientes de fundadores del partido, pero que también fueron purgados y enviados a trabajar al campo. Allí aprendieron algo que hoy se expresa en toda su importancia: que sólo podían confiar realmente en su familia.

En cuarto lugar, la característica distintiva de esta quinta generación que también trajo consigo el segundo relevo pacífico y continuo del mando, es la ligazón del poder político y el económico, con lo que se está hablando de un verdadero imperio financiero, donde la elite comunista es también la clase económicamente más poderosa de China, patrimonio que se quiere conservar con lo que caracteriza a todo grupo dominante, es decir, el deseo que sus privilegios se transmitan como herencia a sus hijos.

En quinto lugar, los desafíos que deberá enfrentar este liderazgo son conocidos:

a) La marcada desigualdad social, donde el país deberá desarrollar a través del crecimiento económico, los excedentes que permitan un sistema de bienestar que financie durante una generación a cientos de millones de personas que no lograron salir de la pobreza, sobre todo, campesinos envejecidos;

b) la corrupción generalizada;

c) un entorno económico caracterizado por la crisis internacional;

d) muy tensas relaciones con sus vecinos asiáticos;

e) obligación de hacer y/o contener las reformas económicas y sociales, cuando la población está cada vez más informada y contestataria.

Para Chile la necesidad es seguir manteniendo las mejores relaciones posibles, ya que nuestra salud económica depende mucho más de China que de cualquier otro país del mundo.

En conclusión, ninguna sorpresa, y en lo personal, el recuerdo de cuando escuché en Shanghai al ex Presidente Jian Zemin el 2005 al asumir la presidencia del Comité de Fuerzas Armadas y Sociedad de la International Political Science Association. En la clausura, dijo que la misión principal, tanto del partido como de sus FF.AA. era la estabilidad. Si no se entiende eso, no se puede comprender lo que ha pasado en las últimas décadas y hacia dónde va China en las próximas.

 

Comentarios del artículo: Cambio y continuidad en China - Publicado: a las 1:18 pm

Etiquetas: , , » Publicado: 13/11/2012

Obama: cuatro años más

Terminada la campaña ¿cómo se consigue la esquiva unidad en un país que sigue con visiones contrapuestas acerca de lo que se debe hacer?, además que el Presidente comparte el poder con un congreso con muchas atribuciones, y con gobernadores y aún alcaldes autónomos.

En Twitter el mensaje de victoria del presidente (“Four more years”) se transformó en el más compartido de la historia. La pregunta es una sola: cuatro años ¿para qué?

No es una pregunta banal ni retórica. Obama ganó bien y con claridad en el Colegio Electoral, pero en lo fundamental nada cambió, ya que los desafíos son los mismos que el día anterior. Decimos que ganó con claridad ya que su estrategia funcionó bien y se disipó la duda de si acudirían a votar los jóvenes, mujeres, latinos y afroamericanos que le habían dado la victoria hace cuatro años, considerando que la magia había disminuido y existía una larga lista de promesas incumplidas.

Esta vez Obama ganó como un político más, ya que la Obamanía no estuvo presente, es decir, ese fervor casi religioso que lo llevó a la Casa Blanca el 2008 y que generó expectativas poco realistas sobre que un solo hombre podía cambiar los intereses de un verdadero imperio. En el poder le aparecieron canas, y sólo en el triunfo se notó con el antiguo vigor y elocuencia.

A los derrotados republicanos el resultado los obliga a elegir entre moverse al centro o continuar en las manos del extremista Tea Party, ya que de otra manera les va a ser muy difícil volver a la Casa Blanca, considerando la actual demografía del país.

Esta elección fue una competencia entre iguales donde la mayoría le creyó a Obama sobre Romney en el tema fundamental de la campaña, es decir, que sus soluciones eran mejores para enfrentar la crisis económica.

Entonces ¿ahora qué?

 

En primer lugar, EE.UU. sigue muy dividido, lo que se expresa en que la votación republicana fue superior a su desempeño en el Colegio Electoral, lo que se refleja en que mantuvieron el control de la Cámara de Representantes y los demócratas del Senado. Es decir, en términos políticos, todo se mantiene igual.

En segundo lugar, el tema económico sigue penando al país, donde el desafío no es sólo mejorar sino evitar una recesión, toda vez que en estos años no sólo ha aumentado el desempleo sino que también la deuda pública. Por cierto, van a disminuir los costos asociados a guerras tales como Irak y Afganistán, pero compromisos reflejados en la ley de salud hacen aumentar el gasto.

Lo anterior se hace presente en el hecho de que la potencia simplemente “chuteó” hacia adelante sus problemas y a fines del presente año se avecina el llamado “precipicio fiscal”, es decir, a menos que se alcance un acuerdo político de vasto alcance en el tema de la deuda de un país polarizado, las acreditadoras internacionales van a rebajar el nivel crediticio del país. En la práctica, quiéralo o no EE.UU. se va a enfrentar al dilema de subir los impuestos o rebajar gastos, y en estos el tema de conflicto: ¿dónde se corta? y por lo tanto ¿quién se beneficia? y ¿quién se perjudica?

Es un problema que debe ser enfrentado si o si, sin alternativas fáciles toda vez que a partir del 2013 expiran ventajas fiscales y tributarias y entran en vigor recortes. A simple vista, considerando el debate en la campaña, uno diría que los demócratas van a preferir recortar lo militar por sobre lo social, pero la solución no es tan simple, ya que la gran decisión de trasladar el principal escenario desde Europa a Asia, implica fuertes gastos.

Eso lleva al tercer punto, terminada la campaña ¿cómo se consigue la esquiva unidad en un país que sigue con visiones contrapuestas acerca de lo que se debe hacer?, además que el Presidente comparte el poder con un congreso con muchas atribuciones, y con gobernadores y aún alcaldes autónomos y con recursos propios, dada la efectiva separación y equilibrio, propio del carácter federal del país.

En cuarto lugar, los desafíos internacionales no han cambiado, no sólo en el Medio Oriente, el programa nuclear de Irán, la postergado decisión de qué hacer en Siria, sino sobre todo el desafío que plantea China, base de la más importante decisión que tomó EE.UU. desde la guerra fría, y con la potencialidad de durar también al menos durante una generación. En otras palabras, que el oriente sustituye a Europa como el centro de interés estratégico, tanto en lo económico como en lo militar, y donde China tiene mucho más poder en lo primero que en lo segundo.

En quinto lugar, a los derrotados republicanos el resultado los obliga a elegir entre moverse al centro o continuar en las manos del extremista Tea Party, ya que de otra manera les va a ser muy difícil volver a la Casa Blanca, considerando la actual demografía del país.

Por último, algo llamativo: mientras más irrelevante es América Latina, más creciente es la importancia de la minoría hispana, donde indudablemente hay muchas promesas incumplidas en el tema inmigratorio con ellos.

¿Y para Chile?

Nada cambia como probablemente nada hubiese cambiado con Romney: tenemos las mejores relaciones de la historia y no se ven nubarrones en el horizonte, salvo los que tienen que ver con el ciclo económico.

 

Comentarios del artículo: Obama: cuatro años más - Publicado: a las 2:49 pm

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 07/11/2012

¿Qué podemos aprender de las elecciones en EEUU?

Lo primero que se demuestra es que le corresponde a los partidos y a los candidatos motivar a los votantes. Lo anterior pasa por un debate informado y por un proceso de diferenciación, que les muestre a los electores que existen diferencias y que no da lo mismo votar por uno(a) que por otro(a).

Las elecciones estadounidenses siempre han sido seguidas con interés en Chile y en el mundo, aún hoy, ya que a pesar de todos sus problemas sigue siendo la primera potencia (aunque no la indiscutida), sobre todo en lo militar. Por lo tanto, lo que allí ocurre tiene consecuencias globales.

Sin embargo, en Chile, a partir de nuestras recientes elecciones municipales hay un interés añadido: entender cómo funciona el voto con electores voluntarios y por lo tanto, un vistazo a la forma en que pueden presentarse nuestras presidenciales del próximo año.

EE.UU. es por lo tanto una vitrina de lo bueno pero también de lo malo, de lo que debe evitarse a toda costa. El país del norte nos muestra los límites dañinos a los que puede llegar un rasgo que ya se ha instalado en Chile, la influencia malsana, hasta inmoral, del dinero en la política. En segundo lugar, el rol exagerado que pueden adquirir en un universo de votantes que no están obligados a acudir a las urnas, grupos pequeños pero organizados, que tienen una agenda muy precisa y que pueden influir y hasta chantajear para imponer sus puntos de vista, sobre todo en las primarias.

También hay lecciones para los medios de comunicación, cuya cobertura de nuestro último proceso electoral fue pobre, y en general, no pudieron explicar lo que estaba pasando ni porque había pasado. Esa mala preparación se notó sobre todo en la TV, donde fue posible ver la repetición de las mismas caras, de políticos, encuestadores y analistas, en diferentes canales, separados a veces por minutos, y por cierto, diciendo las mismas cosas, impidiendo la necesaria diversidad de opiniones.

Esto último distorsiona por cierto al sistema democrático y la voluntad popular a través de la captura del proceso por parte de grupos de presión organizados. Un tercer ejemplo de algo negativo, es que la elección los medios las reducen a los dos partidos importantes y con posibilidades reales de ganar, e ignoran del todo al resto de los candidatos pequeños (si, existen más de dos candidatos).

En lo positivo, lo primero que se demuestra es que le corresponde a los partidos y a los candidatos motivar a los votantes. Lo anterior pasa por un debate informado y por un proceso de diferenciación, que les muestre a los electores que existen diferencias y que no da lo mismo votar por uno(a) que por otro(a). En segundo lugar, a pesar de la tecnología y del dinero, nada reemplaza en definitiva el contacto con los potenciales votantes: por ello, el proceso parte años antes, con escenas entre tiernas y ridículas con candidatos desconocidos que se paran a la salida de locales comerciales y se presentan con su nombre diciendo que pretenden llegar a la Casa Blanca y termina con un frenesí, en que los candidatos (hay cuatro husos horarios en EE.UU.) recorren distintos estados hasta el último minuto en el día de la elección). Es decir, nada es igual a tener contacto con los electores, estrechar sus manos y besar a las guaguas. Demagógico sí, pero el ABC de todo proceso electoral, donde aprendieron hace décadas que lo único que no se puede hacer es lo que vimos hacer a algunos alcaldes derrotados que no hicieron campaña, pensando que su nombre bastaba.

En tercer lugar, hay en todo el proceso una valorización de las primarias, ya que al final permiten que se conozca todo acerca de los candidatos, se discutan los diversos temas, y los partidos terminan más unidos que divididos tras sus candidatos. En cuarto lugar, hay una pedagogía en la campaña donde los candidatos están permanentemente explicando sus diferencias y señalando porqué deben votar por ellos y no por el contendor. En el fondo, intentando enfatizar que no da lo mismo la elección (al revés de lo que ha ocurrido en Chile, donde buscan parecerse en vez de diferenciarse).

En quinto lugar, se le concede una verdadera importancia al debate televisivo, ya que no se presencia la vergüenza de nuestras últimas elecciones, donde comunicadores (no todos son periodistas) hacen largas preguntas y los candidatos responden brevemente. En EE.UU. las reglas del juego, como corresponde, son fijadas por los medios y no por los comandos partidarios, y donde moderadores muy seguros de sí mismos, sólo intervienen para dar la palabra a dos contendores que se interrumpen y que se dicen con gran respeto verdades duras y dolorosas, y si la presentadora interviene no es para lucirse, sino para servir a los espectadores, corrigiendo un error o una franca mentira.

En sexto lugar, y en forma primordial hay que hacer todas las reformas necesarias para facilitar y no dificultar el voto, es decir, moverse del actual sistema a uno electrónico, permitir el voto anticipado y por correo, otorgarle el derecho a voto a los compatriotas que viven en el extranjero y similares. También confiar en la gente ante cambios en las condiciones climáticas o por razones de fuerza mayor, tal como se hizo en Nueva York y Nueva Jersey después del paso de Sandy, permitiéndole a la gente votar por otras vías y en otros lugares, incluyendo la aceptación de la identidad a través de la firma electrónica.

En séptimo lugar, está el descubrimiento de la verdad que la elección parte por la necesidad y el deber de convencer a los partidarios a que acudan a votar, y después intentar convencer a los indecisos. Es decir, ningún voto debe darse por seguro, e incluso los militantes de los partidos deben ser motivados para que acudan a votar.

También hay lecciones para los medios de comunicación, cuya cobertura de nuestro último proceso electoral fue pobre, y en general, no pudieron explicar lo que estaba pasando ni porque había pasado. Esa mala preparación se notó sobre todo en la TV, donde fue posible ver la repetición de las mismas caras, de políticos, encuestadores y analistas, en diferentes canales, separados a veces por minutos, y por cierto, diciendo las mismas cosas, impidiendo la necesaria diversidad de opiniones. Ojalá, además, con voto voluntario, tengamos debates presidenciales de verdad y no los aburrimientos en que se han convertido los últimos.

Por último, una enseñanza para medios pero sobre todo para los encuestadores. En EE.UU. se usan a cada rato muchas encuestas, pero sólo como un dato más, no como un oráculo (al respecto, entre divertido y absurdo nuestra legislación sigue castigando el pronóstico o adivinación con fines de lucro y el abuso de la credulidad), lo que me recuerda lo que escribió en la pizarra el Director de un Diploma sobre Encuestas Políticas que hiciera hace muchos años en Inglaterra: “Las encuestas servían para todo menos para predecir resultados electorales”. La enseñanza es tomar al dato como tal y no darle la importancia que se le concede en Chile (no conozco otro país donde se le dediquen páginas enteras a una encuesta como si fuera un biblia), sobre todo si se han equivocado tantas veces, y en la última, no fueron capaces de hacer lo más elemental en la primera elección voluntaria, es decir, partir por calcular la abstención. Por lo demás, estamos hablando de una técnica y de un cálculo matemático, que en lo esencial, salvo por el añadido de la computación, ha sufrido pocas modificaciones de importancia en ocho décadas (¿qué otra actividad puede decir lo mismo en un mundo tan cambiante?).

Estas son algunas lecciones que nos plantea la aparición del voto voluntario, que se resumen en aprender de lo bueno y lo malo de quienes llevan mucho tiempo en lo mismo (en EE.UU. no existe además inscripción automática y el día de elecciones es un día normal y no feriado), que se resumen en la obligación de motivar al votante y no culparlo por no haber votado.

 

Comentarios del artículo: ¿Qué podemos aprender de las elecciones en EEUU? - Publicado: a las 4:35 pm

Etiquetas: , » Publicado: 08/10/2012

Colombia: ¿Llegó la hora de la paz?

¿Por qué debiera tener éxito este proceso que recién se inicia entre las Farc y el presidente Santos? ¿Por qué debiera tener éxito este Gobierno cuando tantos han fracasado? Tantos, que la excepción han sido aquellos como Uribe que nunca lo intentaron y prefirieron la solución militar.

Se trata de un país admirable que cuenta con un injusto mal nombre, consecuencia del narcotráfico y la violencia.  La imagen internacional e incluso las sospechas que padecen sus ciudadanos en los aeropuertos del mundo son totalmente merecidas. En efecto, son pocos los países que habrían sobrevivido como tales a las pruebas que ha sido sometida desde hace décadas Colombia.

No sólo ha sobrevivido, sino que tiene una democracia funcionando y un estado de derecho tan sólido que fue capaz de resistir la toma de la Corte Suprema, y que el Tribunal Constitucional le negara a un presidente con la popularidad de Uribe la nefasta moda de las modificaciones legales para permitir su re- relección. Más aún, está en pleno auge económico (incluyendo inversiones chilenas), y durante el siglo XX su economía fue la más estable de la región, sin los vaivenes bruscos que acompañaron a otros países, circunstancia que no se debe al dinero de la droga (el que no se queda en el país), sino que a su gente e instituciones.

Esa es la raya para la suma, las Farc están debilitadas pero siguen existiendo, por lo que la salida debe ser política y los vientos hoy soplan para la paz y no para la guerra. Lo entendió Santos y también los actuales líderes guerrilleros, y aunque no en la principal línea de la negociación, para Chile debe ser un orgullo haber sido invitado a acompañar este proceso.

Su problema es la violencia más que el consumo de drogas, ya que éste es inferior y causa menos estragos que en Chile, desde el punto de vista de la salud. Más aún, tener una sociedad civil poderosa en condiciones tan adversas es un logro admirable.

Le costó organizarse como país después de la independencia y no sólo la historia, sino que también la literatura de García Márquez recoge ese paisaje de enfrentamiento sin fin y sin solución aparente. Situación en la que no sólo se incluyen las Farc, sino también otros grupos, tales como los paramilitares y sus socios parlamentarios del establishment, el Ejército de Liberación Nacional, el M-19, la guerra entre liberales y conservadores a la que le puso término un pacto que los llevó a rotarse durante demasiado tiempo en el poder, e incluso la violencia callejera que siguió al asesinato del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán en el Bogotá de 1948, en días en que se instalaba la OEA con la presencia del propio general Marshall (el del plan para Europa) como secretario de Estado de EEUU y como observador en las calles, un entonces joven, desconocido y lampiño estudiante llamado Fidel Castro.

¿Por qué debiera tener éxito este proceso que recién se inicia entre las Farc y el presidente Santos? ¿Por qué debiera tener éxito este Gobierno cuando tantos han fracasado? Tantos, que la excepción han sido aquellos como Uribe que nunca lo intentaron y prefirieron la solución militar. Fueron muchos más aquellos como Samper y Gaviria los que poco y nada consiguieron, sobre todo este último, que al desmilitarizar todo un sector del país, sólo logró fortalecer más a la antigua guerrilla del continente, y transformar esa especie de santuario en la capital mundial del secuestro.

Esta vez la esperanza se basa en lo siguiente:

1)      Dados los fracasos anteriores, abunda el escepticismo, por lo que las expectativas son bajas.

2)      Hay un temerario concreto y acotado, además del convencimiento de que la negociación debe durar poco tiempo.

3)      Santos preparó todo cuidadosamente y tiene el apoyo de dos países influyentes en guerrilleros, como son Cuba y Venezuela.

4)      Por sobre todo, parece existir el convencimiento que ni el Estado puede hacer desaparecer a la guerrilla como tampoco ésta puede aspirar a tomarse el poder por la vía armada.

5)      Existen tres certidumbres: se han aprendido lecciones que no permitirán la repetición de errores anteriores; si se negocia es para ponerle fin al conflicto; y se mantendrán las operaciones militares por parte de las FFAA.

Paradójicamente, el principal crítico de esta negociación es quien apadrinó la llegada de Santos al poder como su sucesor. Se trata del ex presidente Álvaro Uribe, de quien Santos fue ministro de Defensa, con éxitos tales como el rescate de Ingrid Betancourt.

Uribe ha sido el principal opositor a toda negociación no desde ahora, sino que desde el día que asumió Santos e inició el proceso de recomponer relaciones con Chávez.

En su desmentido ataque, Uribe quizás olvida que fueron precisamente sus golpes que debilitaron a la guerrilla, los que la condujeron a aceptar esta negociación.  En efecto, la política de seguridad de Uribe la sacó de las ciudades y la devolvió a lo que siempre fue: una guerrilla de monte y selva, situación que le entregó tranquilidad a muchos colombianos, pero también hace extremadamente difícil su derrota total, dada la geografía del país.

Esa es la raya para la suma, las Farc están debilitadas pero siguen existiendo, por lo que la salida debe ser política y los vientos hoy soplan para la paz y no para la guerra.

Lo entendió Santos y también los actuales líderes guerrilleros, y aunque no en la principal línea de la negociación, para Chile debe ser un orgullo haber sido invitado a acompañar este proceso.

Comentarios del artículo: Colombia: ¿Llegó la hora de la paz? - Publicado: a las 10:19 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 06/09/2012

Assange y el derecho internacional

Ya que como noticia inevitablemente va a perder fuerza, a no ser que se de un proceso de negociación entre las partes, como por ejemplo, la entrega a Suecia con el compromiso que no va a ser extraditado a Estados Unidos, vamos a ser parte de un caso que va a marcar jurisprudencia en derecho internacional.

La presencia de Julian Assange en la Embajada de Ecuador en Londres es un bonito caso para el Derecho Internacional, pero también es uno lleno de matices, donde no se sabe con claridad cuáles son los buenos y cuales los malos.

O mejor dicho, todos los intervinientes están llenos de grises, y pueden hasta cumplir ambos roles al mismo tiempo.

Veamos.

1)     Assange no pidió refugio por temor a una dictadura, sino por una acusación de violación y abusos sexuales en uno de los países más ejemplares del mundo como es Suecia. Llegó a la embajada cuando se agotaron todos sus recursos ante la justicia británica y solo procedía su detención y extradición.

2)    La acusación (reiteremos que por ahora sólo se le requiere para ser interrogado, toda vez que huyó desde Suecia al Reino Unido) no es algo menor en el país escandinavo. Precisamente por su conocida liberalidad en temas sexuales, se considera grave lo que pasó, ya que la ley le permite a la mujer arrepentirse en cualquier momento del encuentro íntimo, bastando que en algún momento diga no, como también se considera un agravante su intoxicación o que esté dormida.

3)    El Reino Unido tiene un antiguo sistema legal, pero cometió un imperdonable error al amenazar con la aplicación de una ley local, el “Acta de Premisas Consulares y Diplomáticas de 1987”, que le permitiría “quitarle” la protección diplomática a la embajada ecuatoriana y usar la fuerza. El origen de esta disposición fue el asesinato de una policía británica desde la Embajada libia en el curso de una protesta, pero evidentemente Assange no es un terrorista.

4)    Quien lo está protegiendo es el Presidente Correa, acusado en su país por persecución a periodistas y amenazas a la libertad de prensa.

5)    En quinto lugar, llega en un momento en que Wikileaks se encuentra en una fase quizás terminal de su influencia, ya que no logró el objetivo de cambiar las relaciones internacionales con los documentos que divulgó, sino que tan solo se ha logrado que los diplomáticos sean más cuidadosos. Además, la presión de Estados Unidos ha sido muy fuerte, sobre todo en lo financiero, y el ego o personalismo de Assange ha dividido internamente a la organización, que hoy no cuenta con la credibilidad de los prestigiosos medios de comunicación que lo apoyaron en el pasado.

6)    Y aquí nos acercamos a la madre del cordero: el tema de fondo es el temor a que una vez en Suecia, Estados Unidos pida la extradición y ahí sí que se enfrentaría, quizás a décadas de cárcel. Al respecto, no ayuda el hecho que el  uniformado estadounidense que entregó la información a Wikileaks, todavía no esté procesado, y si esté detenido en condiciones que violan disposiciones de derechos humanos, además que después de los atentados terroristas del 2001, Suecia entregó a un par de acusados de pertenencia a organizaciones terroristas, para que EE.UU. los trasladara a países musulmanes, donde fueron torturados, y al menos uno de ellos, radicado en Escandinavia, era comprobadamente inocente.

Estos son los hechos, donde no hay solo blancos o negros, sino toda la gama de colores del arcoíris, lo que impide al analista matricularse con facilidad.

¿Qué viene ahora?

Ya que como noticia inevitablemente va a perder fuerza, a  no ser que se de un proceso de negociación entre las partes, como por ejemplo, la entrega a Suecia con el compromiso que no va a ser extraditado a Estados Unidos, vamos a ser parte de un caso que va a marcar jurisprudencia en derecho internacional.

En este campo, lo primero es donde se resuelve el conflicto, y ahí surgen al menos dos caminos: uno es La Haya, para resolver la controversia ya planteada entre Ecuador y el Reino Unido; otra posibilidad  es la Corte Europea de Derechos Humanos, que tiene una posición no modificada de prohibir la extradición a lugares donde se permite la pena de muerte (el caso de EE.UU.).

Lo segundo es el debate legal planteado en Gran Bretaña entre la aplicación de la ley local o la internacional, aunque Ecuador ha avanzado mucho en lograr apoyo, entre entusiasta y renuente en América Latina, para la tesis de la inviolabilidad de las embajadas.

Lo tercero, es el tema del Asilo Político, el cual contrariamente a lo que se piensa, es una institución fundamentalmente latinoamericana, que no tiene aceptación universal, ya que países europeos o EE.UU. la rechazan en principio, y solo muy excepcionalmente la han concedido. Por algo, en el intercambio  oficial se ha estado usando una expresión que  tiene mayor aceptación como es la del “refugio diplomático”.

En resumen, un caso mediático, donde la salida se va a encontrar en el Derecho Internacional, y donde todos los participantes tienen intereses en juego, legítimos y de los otros.

¿Y Chile? Más allá de su amistad con el Reino Unido, claramente sus intereses apuntan a apoyar a Ecuador.

Comentarios del artículo: Assange y el derecho internacional - Publicado: a las 4:52 pm

Etiquetas: , , , » Publicado: 24/08/2012

¿Ganará Obama?

Hoy debiera ganar Obama, pero falta, y lo único seguro es que la economía debiera ser, al igual que hace 4 años, el factor vital, además de un Obama despojado de su aureola casi milagrosa, lo que debiera favorecer su eventual desempeño en un segundo mandato.

Con la designación del congresista Paul Ryan como compañero de Mitt Romney, la campaña presidencial estadounidense entró en tierra derecha, restándole sólo las grandes convenciones partidarias, antes del día decisivo.

La pregunta es si vencerá Obama, con el agregado que los presidentes que no son capaces de lograr su reelección son considerados un símbolo de fracaso en el país del norte, tal como ocurriera con Bush padre y con Carter, de mayor influencia fuera que dentro de EE.UU.

Si la gente acudiera a las urnas hoy, debiera ganar Obama según las encuestas, más confiables que en otros países, incluyendo el nuestro. Sin embargo, queda mucho trecho por recorrer, y como ejemplo está el caso de Kerry, quien a mediados de agosto superaba a George Bush el 2004, para perder en definitiva.

Para Obama su presidencia ha sido difícil, ya que no ha podido cumplir casi ninguna de sus promesas de campaña, incluyendo el cierre de Guantánamo. Sólo figura como gran éxito legislativo y judicial la reforma de la salud, aunque probablemente sería derogada, de ganar los republicanos. El gran problema de Obama ha sido la “Obamanía”, es decir, las enormes expectativas que su éxito generó en su país y en el mundo, olvidando que su margen de acción es limitado, por existir instituciones internas en que el poder está distribuido y compartido con un poderoso Congreso, y con gobiernos locales, dado el carácter federal del país.

Todo indica que la elección va a ser decidida por el mismo factor que incidió en la llegada de Obama a la Casa Blanca, es decir, la situación económica, lo que sólo podría ser alterado por un hecho tan dramático como Irán. Sin embargo, los temas internacionales han figurado poco en esta campaña, centrándose la atención de los candidatos y de los votantes en la economía.

Es indudable que Obama heredó la crisis, que no la causó, pero una vez en el poder, la responsabilidad de superarla ha pasado a ser suya. En ese sentido EE.UU. está en una mejor situación que Europa, con lo peor ya superado, y con la economía estabilizada. Sin embargo, la gente está insatisfecha, ya que el crecimiento es insuficiente y el desempleo demasiado alto.

Para Obama su presidencia ha sido difícil, ya que no ha podido cumplir casi ninguna de sus promesas de campaña, incluyendo el cierre de Guantánamo. Sólo figura como gran éxito legislativo y judicial la reforma de la salud, aunque probablemente sería derogada, de ganar los republicanos. El gran problema de Obama ha sido la “Obamanía”, es decir, las enormes expectativas que su éxito generó en su país y en el mundo, olvidando que su margen de acción es limitado, por existir instituciones internas en que el poder está distribuido y compartido con un poderoso Congreso, y con gobiernos locales, dado el carácter federal del país. A nivel internacional se agrega, que EE.UU. era y sigue siendo un imperio, con compromisos e intereses que difícilmente puede modificar una persona. Por último, la reacción a su triunfo ha sido el control del congreso y de los republicanos por una fracción de derecha extrema conocida como el “Tea Party”.

El tema económico estuvo detrás de la elección de Paul Ryan como vicepresidente, ya que es su especialidad. Normalmente con la selección del vicepresidente, se busca que el  compañero de fórmula aporte los votos que faltan para ganar. En este caso, entre las opciones figuraba la selección de alguien que le acercara al centro, pero la opción fue exactamente la opuesta: reforzar la base conservadora con un militante capaz de motivarlos a acudir a votar.

Detrás de todo está la particularidad del sistema estadounidense, donde más que existir “un” sistema electoral, cada estado tiene el suyo, y donde no se vota directamente por el candidato (generalmente hay más de dos, raramente cubiertos por los medios, dadas sus nulas posibilidades), sino por compromisarios que acuden a un colegio electoral en noviembre, sistema originado en el siglo XlX, dada la inmensidad del país.

En el fondo, en esta elección como en otras, la atención estará centrada en 5 ó 6 estados, cuyo resultado es altamente cambiante, y desde ya Ryan podría aportar el propio de Wisconsin, el que tradicionalmente vota por los demócratas. Es en ese pequeño grupo de estados donde se centra el interés de los analistas y de los candidatos, ya que el sistema electoral norteamericano, normalmente le concede todos los votos del estado a quien gane aunque sea por uno.

Dadas esas características, el sistema no le permite adquirir toda su importancia a las minorías repartidas entre los estados (pasa con el voto negro), y en cambio le concede alta figuración a minorías pequeñas, pero altamente concentradas y que además acuden en gran número a votar, como ocurre con los cubanos en Florida y con los judíos en Nueva York.

La votación va a ser estrecha, y al no ser día feriado, y al no votar generalmente alrededor de la mitad de los votantes potenciales, la motivación para acudir a las urnas (y el acarreo de los más viejos por voluntarios), adquiere gran importancia.

Hoy debiera ganar Obama, pero falta, y lo único seguro es que la economía debiera ser, al igual que hace 4 años, el factor vital, además de un Obama despojado de su aureola casi milagrosa, lo que debiera favorecer su eventual desempeño en un segundo mandato.

Pero primero debe obtenerlo, y ello no parece tan fácil.   

Comentarios del artículo: ¿Ganará Obama? - Publicado: a las 2:28 pm

Etiquetas: , , » Publicado: 17/08/2012

“No”, la película: mi gran duda

Confunde cuando a una contribución que indudablemente ayudó a ganar votos y a que la gente perdiera el miedo, se le atribuye el hecho que se ganara el plebiscito y se diera inicio a la transición que conocimos. En otras palabras, si tan solo se hubiera presentado como una obra de ficción la recomendaría calurosamente. Pero la falta de contexto, y la visión hoy popular pero no por ello menos peyorativa de los políticos y de mucha otra gente, es el elemento más grave.

La vi hace algunos días y salí con una gran duda: si se la recomiendo o no a mi hijo (quien tenía poco más de 3 años y medio el día del plebiscito) y a mis alumnos. No es una duda personal menor. Me explico. La película la encontré buena, tanto en su desarrollo como en su ambientación, calidad técnica y actuación. No va por ahí mi problema, sino por el contexto.

Si fuera presentada como una simple ficción no existiría el problema, ya que la recomendaría con entusiasmo. Sin embargo, hay algo muy perturbador cuando se dan situaciones como las siguientes:

Es eso lo que se echa de menos en esta película, donde cada aparición del general Pinochet provoca risas más que miedo, y donde no se entiende la verdad: que la franja del NO fue la culminación de todo un proceso, pero nada más que aquello, por interesante que nos parezca. Es decir, si sólo se hubiera presentado como una ficción estaríamos aplaudiendo, pero al presentarse como un cuasi documental representativo de la historia, confunde.

a) Por la presencia real y reciente de mucha gente importante partiendo por el propio Patricio Aylwin, da la impresión que es un retrato fiel de esos días.

b) Entrega la noción que el régimen del general Pinochet cayó por la iluminación de un grupo pequeño de publicistas, opacando al movimiento social, a las protestas, y a toda una estrategia política que duró muchos años.

c) Presenta a los dirigentes políticos de esos años bajo una luz muy poco favorable, olvidando que quizás fue la mejor hora de ese sector, y que lo que hicieron los publicistas estuvo siempre bajo la dirección y el control de aquéllos.

d) En un personaje de la esposa del protagonista mexicano (gran actor), seguramente se representaba a quienes se oponían a la participación en el plebiscito, pero la caricatura obscurece un debate que tuvo bastantes más matices.

e) Se marginaliza la acción de tantos cientistas sociales, políticos, sociólogos, sicólogos, constitucionalistas y muchos otros profesionales que durante años estudiaron los cambios de los chilenos y los comportamientos esperables. En otras palabras, esos estudios no se hicieron para la franja, sino que durante varios años, antes, durante y después. Esa invisibilidad es sobre todo marcada en el caso de las mujeres que tuvieron destacada participación en el resultado de 1988.

f) No hay referencia a como contribuyeron los chilenos que vivían afuera y los que luchaban por regresar.

g) Por último, no hay casi explicación a como el candidato del SI, pudo obtener un respetable 44%.

En otras palabras, se nota que el director hizo un gran esfuerzo para entender lo que ocurrió, pero es la lógica de alguien de afuera, que no participó en lo que fue el NO.

Lo anterior no es malo, puede ser hasta bueno tener una mirada externa y refrescante, en la medida que se entregue el contexto, y allí está mi gran crítica no a la película (insisto que la encontré buena y no soy un comentarista de cine), sino a su contenido. La falta o las fallas en la presentación del contexto, impiden entender lo que efectivamente pasó, más aún, da la idea perturbadora que no fue tan difícil derrotar al régimen bajo sus propias normas, que no eran las de una democracia.

Lo anterior no es menor, toda vez que en una seminario privado al que viajaron a Santiago algunos de los más destacados cientistas políticos del mundo como contribución a la campaña, alguien tan conocido como Seymour Martin Lypset expuso lo difícil que era derrotar no sólo a un gobierno autoritario, sino que lo habitual era que quien estuviera en el poder ganara el recurso plebiscitario, abundando los ejemplos no sólo entre los autócratas del tercer mundo, sino también en el orbe desarrollado, citando como ejemplo el triunfo del socialismo español de Felipe González en su ingreso a la alianza militar OTAN.

En otras palabras, lo logrado fue importante y marcó uno de los  momentos más importantes en la vida de muchas personas. Para el resultado, la acción de los publicistas fue relevante, pero aún más lo fue la de los dirigentes políticos, la de los activistas sociales y la de la solidaridad internacional.

Lo anterior en ningún caso significa desmerecer lo que hicieron los publicistas. Por el contrario, soy el primero en reconocer su valor, ya que marcaron hasta el día de hoy a la propaganda política, y cambiaron el eje de la publicidad comercial.

Fue una influencia efectiva y duradera, de impacto en muchos países y procesos electorales.

Por ello, reconocer su importancia es el punto de partida para hablar de la película. Pero también marca un límite, ya que confunde cuando a una contribución que indudablemente ayudó a ganar votos y a que la gente perdiera el miedo, se le atribuye el hecho que se ganara el plebiscito y se diera inicio a la transición que conocimos.

En otras palabras, si tan solo se hubiera presentado como una obra de ficción la recomendaría calurosamente. Pero la falta de contexto, y la visión hoy popular pero no por ello menos peyorativa de los políticos y de mucha otra gente, es el elemento más grave.

Cine político hay mucho. También en televisión, donde hace poco vi en HBO un telefilm que intentaba reflejar cómo llegó Sarah Palin a disputar la vicepresidencia de EE.UU. Por cierto, una película por sobre todo tiene que ser entretenida, y el centro argumental se radica en aquellos que participaron en la campaña desde adentro (sería el equivalente a nuestros publicistas), pero jamás se pierde el contexto más amplio de la contienda y del Estados Unidos  del que era parte. Es lo que se ve también en películas como Nixon, JFK y otras, donde el director tiene una tesis, con la que uno puede o no estar de acuerdo, pero jamás no pierde de vista el marco social y político donde se desarrolla.

Es eso lo que se echa de menos en esta película, donde cada aparición del general Pinochet provoca risas más que miedo, y donde no se entiende la verdad: que la franja del NO fue la culminación de todo un proceso, pero nada más que aquello, por interesante que nos parezca. Es decir, si sólo se hubiera presentado como una ficción estaríamos aplaudiendo, pero al presentarse como un cuasi documental representativo de la historia, confunde.

Y a mí me deja con la gran duda, si con esa confusión debiera o no recomendársela a los alumnos, y sobre todo, a mi propio hijo.

Comentarios del artículo: “No”, la película: mi gran duda - Publicado: a las 1:28 pm

Etiquetas: , » Publicado: 07/08/2012

Algunos fundamentos de un nuevo pacto social

Chile necesita un nuevo pacto que debe tener como base a la meritocracia, es decir, que los méritos individuales y los logros personales tengan prioridad por sobre el origen social, el aspecto físico, las relaciones de amistad, o los lazos partidarios o religiosos.

Chile ha sido testigo de un cambio cultural. Ya han pasado décadas del pacto que originó la transición, del cual se obtuvieron beneficios, pero que  hoy no refleja adecuadamente al país.

A mi juicio, un nuevo pacto debe tener al menos las siguientes características. Por razones de espacio cito sólo algunas, pero claves:

ÉTICA DE PRINCIPIOS. Chile necesita tener a la Ética guiando su vida pública y privada, y como base de un nuevo pacto social. Los cambios legales y  culturales que hemos visto en los últimos años en temas como la transparencia, la tolerancia, la aceptación de la diversidad y otros, dan esperanzas que ha llegado el momento de concederle la importancia que debe tener la ética. La que proponemos no es una de valores que son cambiantes, sino una ética de principios, en el sentido que no se puede mentir un poco, ya que simplemente se miente o se dice la verdad.  También una ética de principios cumple un rol importantísimo en una sociedad secularizada, donde no hay religión oficial y la relación con la deidad es un tema privado.

DEMOCRACIA DE CALIDAD.  Es indudable que Chile superó  fases anteriores de Transición o de Consolidación de la Democracia, ya que hoy el problema básico es su Calidad, es decir, a diferencia de etapas anteriores no basta con que las instituciones funcionen, sino que estas deben hacerlo bien y prestigiar la función pública. En otras palabras, se espera que las decisiones de autoridad beneficien y no perjudiquen a las personas, sobre todo en un contexto donde existe una muy pobre opinión de instituciones fundamentales. De  ahí la necesidad que todo pacto social tenga como base una Democracia de Calidad, para la cual aspectos que hicieron posible la transición democrática hoy son totalmente insuficientes, al igual que acuerdos copulares. En otras palabras, no basta con reformar el sistema binominal, sino se requiere una reforma profunda a todo el sistema político.

Estos componentes tienen tres requisitos o denominadores comunes: en primer lugar, algo que no abunda como es el cariño o amor por esa construcción común llamada Chile; en segundo lugar, la necesidad de una educación permanente y de calidad, lo que también pasa por mejorar  medios de comunicación tales como la televisión abierta; y en tercer lugar, la lucha por una mayor participación en dignidad y derechos de todos…

UNA NUEVA ESTRUCTURA DEL ESTADO. Chile ha sido un país centralizado, aún antes de ser un país independiente. Fue útil para consolidarnos como Estado después de la independencia, sin embargo, hoy es un anacronismo histórico, ya que un denominador común de muchos países desarrollados es la importancia que le conceden a lo local en la distribución de recursos, y sobre todo, en su relación de poder con el gobierno central. Al respecto, Chile necesita una muy profunda transformación, ya que la sociedad del siglo XXl es demasiado compleja como para ser organizada desde un único centro. Por lo tanto, Chile necesita reformas  que descentralicen efectivamente al país, le den poder real a las autoridades regionales, distribuyan equitativamente impuestos , y sobre todo, le permitan a las Municipalidades transformarse desde meras administraciones en verdaderos gobiernos locales.

CAMBIO SOCIAL. En lo social, Chile necesita un nuevo pacto que debe tener como base a la meritocracia, es decir, que los méritos individuales y los logros personales tengan prioridad por sobre el origen social, el aspecto físico, las relaciones de amistad, o los lazos partidarios o religiosos. La meritocracia es por lo tanto una asignatura pendiente al igual que políticas que favorezcan a las clases medias.

La lucha por la meritocracia  no sólo apuntaría a superar un problema muy  antiguo, sino que reflejaría mejor al Chile actual, dada la exigencia presente a todo nivel por una mayor igualdad. A su vez, políticas públicas que no castiguen  a las clases medias, apuntan al mismo objetivo de cambio social.

VISION ESTRATÉGICA. En su funcionamiento, el Estado chileno necesita modernizarse sobre todo en un aspecto: la urgencia de adoptar una visión estratégica de la cual hoy carece. Es decir, todo nuevo pacto que ayude a una democracia de mejor calidad  pasa por introducir la visión estratégica al funcionamiento del Estado, lo que permitiría darle un horizonte de tiempo a temas como una mayor igualdad de oportunidades, las relaciones con quienes compartimos fronteras, la debida consideración a los territorios más alejados de la capital, y a cambios de gran importancia que ya tuvieron lugar,  tales como el demográfico.

CAMBIO DEMOGRÁFICO. Desde al menos el censo del 2002, Chile ya sabe que se produjo un cambio demográfico de enorme magnitud y que ya conocieron algunos países desarrollados y China. Sin embargo, todavía no trasladamos esto a nuestro proceso de toma de decisiones. En efecto, sabemos que la población chilena apenas se reproduce, y que ya se dio el fenómeno del envejecimiento, con grandes consecuencias en una variedad de aspectos, que incluyen desde la previsión hasta un posible exceso de aulas escolares en tan solo unas décadas más. Es así como una población envejecida no solo va a vivir más años, sino que también  su ahorro previsional no va a alcanzar a cubrir sus necesidades, cuando más carenciados se encuentren.

CONCLUSIÓN:

Un nuevo pacto social para Chile necesita de al menos  los seis componentes mencionados.

Pero por sobre todo, estos componentes tienen tres requisitos o denominadores comunes: en primer lugar, algo que no abunda como es el cariño o amor por esa construcción común llamada Chile; en segundo lugar, la necesidad de una educación permanente y de calidad, lo que también pasa por mejorar  medios de comunicación tales como la televisión abierta; y en tercer lugar, la lucha por una mayor participación en dignidad y derechos de todos quienes comparten nuestro país, independientemente de su origen social, toda vez que nuestro mayor pecado colectivo es el clasismo, el  que todavía se hace presente en todas partes.

Comentarios del artículo: Algunos fundamentos de un nuevo pacto social - Publicado: a las 5:46 pm

Etiquetas: , , , , , , , , , , » Publicado: 13/07/2012

México: Peña Nieto y los “tecnobebesaurios”

La expresión surgió para describir a quienes acompañaron al gobernador Enrique Peña Nieto en su búsqueda de la Presidencia, para diferenciarlos de la antigua generación de políticos del Partido Revolucionario Institucional o PRI, conocidos como los “dinosaurios”.

Fueron superelecciones donde no solo se eligió al Presidente de la República, sino también senadores, diputados federales, gobernadores y otros. En total 2.126 cargos. En general se dio lo que se esperaba: el regreso del PRI a la residencia de Los Pinos después de 12 años con una ventaja inferior a lo pronosticado, pero a cambio con mayoría simple en ambas cámaras del Congreso y dominio de las gobernaciones estaduales de un país federal; un desastre electoral para el gobernante PAN y tal como se presumía, de nuevo, la renuencia del derrotado López Obrador a reconocer el resultado, en un país que carece de la segunda vuelta.

Me tocó estar comentando para una cadena de medios radiales las elecciones de hace 12 años que llevaron al poder a Vicente Fox y sacaron de la Presidencia al PRI, por vez primera en 71 años. La invitación se debió a que me correspondió participar como asesor internacional en la instalación del sistema electoral que hoy tiene México. Recuerdo que coincidió ese día con el cumpleaños de Fox, y la multitud, además de cantarle el cumpleaños feliz, fundamentalmente le pedía una cosa que no se cumplió: el fin de la corrupción.

Peña Nieto representa también a una nueva generación de políticos más preocupados del rating que del discurso, de la imagen que de la sustancia, tanto que fue incapaz de nombrar tres libros que fueran influyentes en su vida. Sin embargo, lo importante es que existe el pluralismo y la transparencia suficientes como para impedir el retorno de viejas y desacreditadas prácticas.

El PAN tuvo dos presidencias, fue ineficiente y deja como herencia la terrible violencia y muerte asociada al narcotráfico, aunque con mayor impacto fuera de México que dentro de él. Sin embargo, hoy el país es muy distinto, tanto, que Peña Nieto es el primer presidente del PRI que no fue designado a dedo. En México hoy existe separación de poderes y libertad de prensa, sin vestigios del autoritarismo que llevó a Vargas Llosa a hablar de la “dictadura perfecta”.

Peña Nieto representa también a una nueva generación de políticos más preocupados del rating que del discurso, de la imagen que de la sustancia, tanto que fue incapaz de nombrar tres libros que fueran influyentes en su vida. Sin embargo, lo importante es que existe el pluralismo y la transparencia suficientes como para impedir el retorno de viejas y desacreditadas prácticas. En otras palabras, seguirá habiendo corrupción, pero es difícil pensar en el retorno de la cleptocracia que gobernó por décadas.

En su elección, influyeron más la necesidad de estabilidad y pragmatismo que su esposa, popular actriz de telenovelas. El PRI perdió el gobierno hace 12 años, pero nunca abandonó el poder, desde el momento que sus viejos y nuevos políticos se refugiaron en el Congreso y sobre todo, en las gobernaciones y municipalidades, conservando una aceitada maquinaria electoral que permitió su triunfo. Por lo anterior, necesitó de los dinosaurios para ser electo, pero ahora requiere de un difícil acto de equilibrio: deshacerse de muchos de ellos para poder hacer las reformas que ofreció, quizás en alianza con el derrotado PAN, partiendo por la modernización de la petrolera estatal, PEMEX. De hecho, existe la necesidad de búsqueda rápida de apoyos, toda vez que existen largos cinco meses hasta que asuma el mando.

Probablemente no se esperan grandes cambios, incluyendo la lucha contra el narcotráfico, aunque mayor eficacia, con la duda si habrá o no alguna forma de negociación con los carteles. Por lo demás, ese tema fue casi un innombrable en la campaña, con candidatos y electores más interesados en temas como el empleo y la economía.

México es un gran país, el denominador común de América Latina como lo llamó Neruda en algún discurso. Su gran desafío sigue siendo el desarrollo. Es la decimocuarta economía mundial pero sobre el 40% de la población se considera pobre, al mismo tiempo que allí vive el magnate Carlos Slim, el hombre más rico del mundo según Forbes.

Para Chile quizás la necesidad de transformar las buenas relaciones ideológicas entre Piñera y Calderón en una política de Estado más permanente y ambiciosa, toda vez que en el ADN del PRI está el latinoamericanismo y la necesidad de balancear su relación tan estrecha con Estados Unidos, dictada por la geografía y la inmigración. En el caso de Chile, se abre una oportunidad de buscar un contrapeso a nuestra histórica relación con Brasil, simplemente porque este último país está hoy más preocupado del mundo que de la región.

Comentarios del artículo: México: Peña Nieto y los “tecnobebesaurios” - Publicado: a las 11:07 am

Etiquetas: , , » Publicado: 26/06/2012

Ahmadinejad y Rio+20

Los resultados son pobres y no parecen justificar ni el tiempo ni los recursos gastados. Por su parte, Chile tampoco aportó nada trascendente.

¿Por qué titular con el Presidente de Irán? Por la sencilla razón que el explica mejor que nadie la razón del por qué fracasan estas mega reuniones.

En efecto, su sola presencia opacó la asistencia de alrededor de un centenar de jefes de Estado y de gobierno, la representación de 190 países y de casi 50 mil participantes, si a las naciones se le agregan organizaciones no gubernamentales, y aún corporaciones transnacionales del peso de la Coca-Cola y similares.

Lo anterior no es una exageración, toda vez que estamos hablando de un polémico Mandatario que con las protestas consiguientes que acompañaron a toda la cita, representa una visión de mundo que castiga hasta con la pena de muerte a los homosexuales, que reprime a las mujeres simplemente por su condición de género, que amenaza con su programa nuclear a un grupo tan numeroso de países como los árabes y los de orientación islámica sunnita, y que también llama repetidamente a negar el Holocausto con la protesta consiguiente  de aquellos países que sufrieron el horror nazi, partiendo por la poderosa Alemania. Además, llama repetidamente nada menos que “borrar del mapa” a un país que es de los más avanzados en el tema medioambiental como es el caso de Israel. Incluso, ni siquiera la Presidenta del país anfitrión Dilma Rousseff quiso recibirlo en  un encuentro oficial.

Si el tema no fuera importante, ni siquiera estaría escribiendo esta columna, pero no hay duda que así como el precio de alimentos  se transforma en un problema de gravedad creciente, recursos tan necesarios para la supervivencia humana como el aire limpio, la tierra cultivable y el agua dulce son cada vez más escasos.

Se esperaba que a 20 años de la primera Cumbre de la Tierra hubiera algún tipo de acuerdos importantes, pero nada se  avanzó en cuanto al tipo de desarrollo que se quería. Lo anterior tampoco era esperable, ya que esta reunión ha coincidido con una crisis económica global. Por lo demás, las limitaciones al crecimiento son muy criticadas por aquellos países que como China consideran muy injusto que se les niegue lo mismo que hicieron aquellos que hoy se llaman “desarrollados”.

Así incluso hay retroceso cuando no se logra transformar al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en una agencia ejecutiva, y tampoco se define en forma clara de donde provendrán los recursos necesarios para materializar los propósitos.

En otras palabras, lo de tantas reuniones de este tipo: palabras, palabras y más palabras, que se traducen en acuerdos para los cuales no existen ni la voluntad ni las condiciones para su cumplimiento o ejecución. De hecho, se partió mal con las dificultades para tener un documento base, y solo la experiencia de la diplomacia brasileña logró que se iniciara con un texto acordado a última hora, en que en definitiva no se dice nada. Así en 283 párrafos divididos en seis capítulos y 49 páginas, lo polémico es aguado en palabras con poco contenido, donde la llamada “economía verde” se transforma en algo tan anodino que puede ser firmado por todos.

¿Se necesitaba tanto gasto, y además contaminar con los  viajes de tanta gente para no decir nada?

Si el tema no fuera importante, ni siquiera estaría escribiendo esta columna, pero no hay duda que así como el precio de alimentos  se transforma en un problema de gravedad creciente, recursos tan necesarios para la supervivencia humana como el aire limpio, la tierra cultivable y el agua dulce son cada vez más escasos.

El mundo requiere reglas e instituciones para orientar no sólo un camino, sino también para marcar límites, en un tema lo suficientemente complejo como para que el mercado no haya encontrado las soluciones, pero donde también el Estado ha fallado, no sólo en Occidente, sino también en el antiguo mundo comunista. Por lo demás, lo que hace todo más complejo es que las soluciones requieren más y no menos tecnología, ya que energías limpias y recursos renovables necesitan dinero e inversión, lo que no siempre es comprendido por cierto fundamentalismo medio ambientalista.

Los resultados son pobres y no parecen justificar ni el tiempo ni los recursos gastados. Por su parte, Chile tampoco aportó nada trascendente.

¿Significa lo anterior que estas “Cumbres” son inútiles? No, de ninguna manera, ya que una visión más sobria permite apreciar sus beneficios, los que parten por posicionar un tema relevante a nivel planetario. En segundo lugar, permiten encuentros entre jefes de estado que de otra manera sería difícil organizar, y a países como el nuestro, le dan la oportunidad al primer mandatario de viajar desde México a Río compartiendo en el avión con muy importantes funcionarios internacionales. Por último, la presencia conjunta permite reuniones urgentes de UNASUR para enfrentar la crisis política paraguaya.

El problema se da cuando se cifran expectativas irrealizables, pidiéndole peras al olmo.

Comentarios del artículo: Ahmadinejad y Rio+20 - Publicado: a las 4:08 pm

Etiquetas: , , » Publicado: 15/06/2012

¿Tendrá éxito la Alianza del Pacífico?

Considerando la historia de reiterados fracasos en la integración regional la pregunta es adecuada y pertinente. ¿Será un intento más que desate expectativas y acumule frustraciones? ¿O por el contrario, por fin existe la madurez suficiente para buscar lo que nos une en un proyecto de futuro? La verdad es que la respuesta es ambigua porque la realidad lo es.

En primer lugar, lo que le sirve de fundamento es lo mismo que a muchos otros proyectos: la irrelevancia de la OEA, que lleva a distintos países a buscar distintos caminos, lo cual no es ni siquiera nuevo, ya que lo mismo pasó en la década de los 60’s con los intentos de integración, en los que el Presidente Frei Montalva jugó un rol destacado, dándole un punto final Chile en la década  siguiente al cambiar su política económica.

En tiempos más recientes, alrededor de Chávez se formó el ALBA, México se orientó del todo hacia EE.UU. , y Brasil como respuesta creó el UNASUR para dejar afuera a su rival del norte, tan solo por mencionar un ejemplo.

En segundo  lugar, se da en una momento histórico donde EE.UU. sigue siendo la primera potencia mundial, pero dejó de ser la indiscutida con el ascenso chino y sus propios problemas económicos. Como consecuencia, se ha reorientado hacia el Pacífico, y América Latina tiene hoy cada vez menos importancia, a no ser que sea como problema de inmigración y de drogas.

En tercer lugar, han cambiado los intereses en el sentido que China ha pasado a ser tan o más relevante para la salud económica de la región, conjuntamente con una pérdida de importancia de Europa, como consecuencia de su crisis.

Es en este contexto que aparece la iniciativa de la Alianza del Pacífico, cuyo acto fundacional sigue a una Asamblea de la OEA, donde nada importante surgió, marcando quizás un antes y un después en cuanto a influencia chavista, reflejado no solo en la falta de presencia de Chávez por razones medicas y en el fracaso de Evo Morales en el tema del mar soberano, sino también en que deja la sensación que tanto Chávez como el ALBA  van de bajada en cuanto a importancia regional.

Si fuera solo ello, la Alianza del Pacífico podría ser exitosa como organismo de representación regional en el que no participa Estados Unidos, pero que va a tener buenas relaciones con la potencia. Incluso, parece haber un elemento común de optimismo, ya que los países que lo forman tienen orientaciones económicas semejantes y le dan la bienvenida a la inversión extranjera. Incluso han buscado desde hace algún tiempo aumentar sus vínculos, a diferencia de los países del ALBA, donde más allá de la retórica política, su intercambio económico es pequeño, siendo superado por decrecientes subsidios venezolanos.

Sin embargo, el problema se hace más complejo si nos preguntamos acerca del futuro de la Alianza. En lo positivo, a los países fundadores debieran agregarse otros, tales como los centroamericanos, y sobre todo Panamá, que está pasando por una buena situación. Pero, en lo negativo, 2 nubarrones aparecen inmediatamente.

El primero tiene que ver con cambios políticos en los países que hicieron la convocatoria. Chile ha continuado con Piñera  por la misma senda que inició la Concertación, al menos en este aspecto. Sin embargo, Colombia que está pasando por una buena situación económica, en lo político está sacudida por el fuerte y casi total enfrentamiento entre Uribe y su delfín, el actual Presidente Santos, ya que el primero no se resigna a la perdida de poder, además de no perdonarle que tenga su propia política en 2 elementos claves: una actitud más negociadora hacia las FARC, y sobre todo, una relación más pragmática con Chávez y Correa, buscada prácticamente desde que asumió.

En otras palabras, si no somos capaces de darle mas importancia a lo que nos une que lo que nos separa, no existe posibilidad de un proyecto exitoso, menos si siguen predominando temas que provienen del siglo antepasado.

En el caso de México, en pocos meses Calderón va a ser remplazado, y según las encuestas su sucesor debiera ser nada menos que el candidato del PRI, el que volvería al poder para recuperarlo de 2 gobiernos de derecha, que no cumplieron con las expectativas de erradicar la corrupción, y sobre todo, en un país conmovido por el traslado a su territorio de la violencia del narcotráfico que desangró a Colombia por tanto tiempo. Más allá, del impacto del regreso del PRI y de las dudas acerca de cuan democrático es, está el tema de no haber dicho nada acerca de que se puede esperar de ellos en relación al fortalecimiento de esta Alianza.

Sin embargo, el tema más complejo lo plantea Perú, no solo porqué Alan García fue uno de sus grandes impulsores, sino sobre todo, la por la actitud de Ollanta Humala de condicionar su presencia a algo que no tenía nada que ver, como era el tema del desminado fronterizo, donde Chile hizo una concesión que no debió haber aceptado, y que todo tenía lugar en territorio nuestro. Pero, más allá de ello el problema era que Perú se negaba a si mismo, ya que eran los impulsores de la política de la “cuerdas separadas”, es decir, que nada histórico o fronterizo debería perjudicar las relaciones económicas.

En el fondo,  los nubarrones y las dudas en relación a una buena iniciativa, tienen que ver con lo de siempre, es decir, que lo que debieran ser políticas de Estado están condicionadas por elecciones y cambios de gobierno, y sobre todo, por lo que demuestra la actitud de Perú y que ha perjudicado todo intento de integración desde la independencia: la incapacidad de mirar al futuro, concediéndole primacía por sobre el pasado.

En otras palabras, si no somos capaces de darle mas importancia a lo que nos une que lo que nos separa, no existe posibilidad de un proyecto exitoso, menos si siguen predominando temas que provienen del siglo antepasado.

Y para Chile, la siempre olvidada necesidad de dejar de actuar en forma pasiva y reactiva, introduciendo la imprescindible y ausente visión estratégica.

Comentarios del artículo: ¿Tendrá éxito la Alianza del Pacífico? - Publicado: a las 1:20 pm

Etiquetas: , , , » Publicado: 31/05/2012

¿Sobrevivirá el euro a la crisis griega?

La nueva elección, más que elegir gobernantes, será un referéndum sobre el euro, toda vez que las ayudas financieras negociadas por un gobierno de tecnócratas no electos por nadie (toda una paradoja en la cuna de la democracia), o no han dado el resultado esperado o, aún peor, los ajustes y acuerdos parecen haber sido rechazados por el electorado.

¿Sobrevivirá la propia noción de la Europa unida a la crisis económica? ¿Qué pasa si no sólo Grecia, sino también otros países en dificultades se retiran o son expulsados?

La verdad es que Europa recién está empezando a hacerse esas preguntas, confundida porque nada parece estar dando resultado y, si alguna consecuencia han tenido sus políticas, es empeorar en vez de mejorar la situación.

Europa ha hecho sus tareas en forma tardía, por lo que nadie parece tener claro si lo que debe predominar es la lógica política, pero lo cierto es que ninguna de las dos parece estar funcionando.

Por cierto que abandonar el euro representará una serie de problemas de muy difícil solución. De partida, además de la cuasi imposibilidad de mantener en secreto una decisión de ese tipo, ¿cómo evita Grecia convertirse en paria para los financistas internacionales? O aún más grave, ¿cómo se impide una fuga de capitales masiva y la consiguiente imposición de un “corralito”?

Es lo que ocurrió en Grecia, donde ni siquiera el último recurso de una democracia, como es acudir a los electores, resolvió el problema, postergando todo para una nueva elección el 17 de junio. Pero, ¿qué pasa si ésta tampoco produce una respuesta clara? Lo anterior en el entendido que el deterioro no obligue a adelantar la fecha.

En definitiva, la nueva elección, más que elegir gobernantes será un referéndum sobre el euro, toda vez que las ayudas financieras negociadas por un gobierno de tecnócratas no electos por nadie (toda una paradoja en la cuna de la democracia), o no han dado el resultado esperado o, aún peor, los ajustes y acuerdos parecen haber sido rechazados por el electorado, partiendo por el apoyo a partidos que rechazan todo condicionamiento de ayuda externa, tal como el izquierdista partido Syriza, lo que fue acompañado por lo que parece ser un golpe mortal a los de apellidos que han marcado a Grecia desde el fin de la dictadura de los coroneles en 1974, ya que tanto el conservador Karamanlis como el socialista Papandreau y sus respectivas descendencias, son hoy rechazados por los electores.

Se acabó la alternancia y la previsibilidad de las decisiones, en un contexto donde, según Transparencia Internacional, Grecia es el país más corrupto de Europa, con la posición número 80, y por debajo de países como Túnez o Ruanda.

Sin embargo, lo más llamativo es que muy pocos griegos quieren el regreso a su antigua moneda, el dracma, ya que desean permanecer en el euro, al darse cuenta en forma artificial, esa ligazón les elevó el nivel de vida, por lo que en el fondo, no quieren volver a vivir como era antes de su incorporación, algo similar a lo que dicen los españoles en relación a las instituciones europeas.

Por cierto que abandonar el euro representará una serie de problemas de muy difícil solución. De partida, además de la cuasi imposibilidad de mantener en secreto una decisión de ese tipo, ¿cómo evita Grecia convertirse en paria para los financistas internacionales? O aún más grave, ¿cómo se impide una fuga de capitales masiva y la consiguiente imposición de un “corralito”? Problemas que se agregan a la logística de imprimir los billetes de una moneda ya desaparecida como el dracma y, por lo tanto, la cuasi inevitabilidad de tener que recurrir en el corto plazo a vales convertibles al dinero electrónico.

La situación es tan seria que el problema griego ha pasado a ser automáticamente el problema de Alemania y de Francia, por una razón  mucho más importante que la pequeña economía griega: el posible efecto contagio, que en el día de hoy supera a economías como Portugal o Irlanda, y transforma nada menos que a España en el verdadero peligro político y económico para Europa.

El premio Nobel de Economía, Paul Krugman, considera inevitable una salida de Grecia del euro, por una razón a su juicio sencilla: ninguna de las alternativas que hoy existen trae consigo una solución. Agrega que el desastre no tiene remedio o una medicina que pueda ser tomada por pueblos hastiados de lo que él llama la “política zombie” de la Sra. Merkel.

Krugman agrega que ni siquiera Italia o España tienen soluciones, que aunque decidieran salir del ajuste y estimular economías, las decisiones relevantes sólo pueden ser tomadas en Berlín.

Y este es el tema de fondo de la tragedia europea: por no haber actuado a tiempo, en el día de hoy el gran riesgo ya no está en Grecia, sino que nada menos que en  España, exactamente en aquel país que cayó de muy alto, y que con arrogancia, sintiéndose rico, empezó a dar lecciones no sólo a su propio pueblo, sino al resto del mundo, en una variedad de temas, que iban desde lo financiero a los derechos humanos.

En otras palabras y como conclusión, con una buena cantidad de bancos pequeños en quiebra técnica, el foco de la crisis se ha trasladado del problema interno griego a la complicada España. Es en ese contexto hay que tomar con toda seriedad el reconocimiento que hiciera el ministro español de Finanzas Luis de Guindos: “La batalla por el euro se librará en España” Terrible, doloroso, pero cierto.

Comentarios del artículo: ¿Sobrevivirá el euro a la crisis griega? - Publicado: a las 1:19 pm

Etiquetas: , , , , , , , » Publicado: 18/05/2012

La derrota de Sarkozy

Quizás por la forma en que ganó, lo que rodea Hollande está lleno de dudas. Su plataforma fue ambigua, y en ningún caso surgirió nacionalizaciones ni fórmulas antimercado. Tan sólo un muy genérico deseo de “impulsar el crecimiento”.

Varias elecciones tuvieron lugar en Europa. Entre otras, Serbia, Grecia, Francia. Incluso locales en Alemania. Pero una sola acaparó atención mundial: la francesa, donde todo parece indicar que más que ganarla el socialista Hollande, la perdió Sarkozy. A pesar que se dio el denominador común de electorados responsabilizando a quien estuviera en el poder por la crisis económica, en esta oportunidad todo parece indicar que fue un voto de castigo hacia una persona que nunca entendió el ritual republicano que los franceses esperan de sus mandatarios, en un país donde el Estado cumple el rol de la religión en otras culturas.

Además, había un tema que trascendía con mucho a Francia: la orientación que tomará Europa para enfrentar su crisis económica. En efecto, la dupla que formó Sarkozy con Merkel, le dio a Europa y al euro una dirección obligada para el resto del continente.

La verdad es que es difícil pensar en una Unión Europea fuera del eje franco–alemán. Esa vinculación la creo y siempre existió una relación estrecha. No sólo entre Sarkozy y Merkel. Mucho antes de De Gaulle y Adenauer, o más recientemente con Miterrand y Kohl. Ese es el punto de fondo: más allá de cualquier resultado electoral, es difícil pensar en una supervivencia de la integración europea, si el eje que forman Francia y Alemania, insistiendo esta última al día siguiente de la derrota de Sarkozy en las medidas de ajuste.

El tratamiento fue duro y consistió en una amarga medicina de reducción del gasto público, con el consiguiente costo en servicios sociales y en el empleo, casi una defunción del viejo Estado de Bienestar.

Sin embargo, el remedio parece no estar funcionando ya que, a pesar del esfuerzo, no se divisa crecimiento alguno, y a las esperables protestas callejeras se agregan las mucho más peligrosas reacciones de los mercados internacionales, que no están respaldando con dinero estas acciones ni creyendo en ellas, por lo que no parece haber luz del túnel.

¿Representará Hollande un cambio de eje? La verdad es que no lo sabemos, toda vez que hace un año nadie apostaba por su éxito electoral, sobre todo cuando, hasta el momento de un escándalo sexual, Strauss-Khan parecía ser el probable ganador.

Quizás por la forma en que ganó, lo que rodea Hollande está lleno de dudas. Su plataforma fue ambigua, y en ningún caso surgirió nacionalizaciones ni fórmulas antimercado. Tan sólo un muy genérico deseo de “impulsar el crecimiento”. Se trata además de un político de aparato partidario, todavía relativamente desconocido fuera de su país, aunque indudablemente su victoria va a fortalecer la oposición a la austeridad a través del continente.

Europa parece salir de este ciclo electoral aún más confundido que antes, ya que pesar de la derrota de Sarkozy, en la región a la derecha le ha ido bien, y no es cualquier derecha, sino una extrema, más cercana al fascismo que a corrientes conservadoras o liberales. Es antieuropea, antieuro, antinmigrante, compartiendo una especie de populismo crítico del capital financiero y de la globalización con la extrema izquierda, recordando algo olvidado: que el fascismo no fue una especie de enfermedad o locura que sufrió Europa entre las dos guerras mundiales, sino que es una ideología que ha sobrevivido y que debe ser una propuesta a nivel similar a conservadores, liberales, socialdemócratas o marxistas, más allá de la crítica ética que se le pueda hacer.

Hoy, Grecia parece estar en dificultades para formar gobierno; el pesimismo predomina sobre Italia. En Inglaterra, los conservadores ganaron Londres, pero perdieron fuertemente el resto de las elecciones locales. En Holanda hay inestabilidad y habrá elecciones anticipadas por el tema de los recortes presupuestarios. España no parece levantar cabeza y Rajoy se ve obligado a hacer lo que dijo que nunca haría de hacer: es decir, entregar recursos adicionales a la banca, al precio de aún mayores recortes sociales. Incluso, en la propia Alemania, a falta de elecciones generales, la sra. Merkel pierde una vez más a nivel local.

¿Qué hacer en una situación donde la austeridad parece no estar dando resultado?

La verdad es que es difícil pensar en una Unión Europea fuera del eje franco–alemán. Esa vinculación la creo y siempre existió una relación estrecha. No sólo entre Sarkozy y Merkel. Mucho antes de De Gaulle y Adenauer, o más recientemente con Miterrand y Kohl.

Ese es el punto de fondo: más allá de cualquier resultado electoral, es difícil pensar en una supervivencia de la integración europea, si el eje que forman Francia y Alemania, insistiendo esta última al día siguiente de la derrota de Sarkozy en las medidas de ajuste.

¿Puede reactivarse la economía sin el apoyo de Alemania? Parece difícil, así que poco se podrá pronosticar acerca del margen de maniobra del nuevo presidente francés hasta sus primeros encuentros con la Sra. Merkel.

En otras palabras, la realidad es dura, en el sentido que policías antimotines pueden enfrentar las protestas en las calles, pero los gobiernos, por poderosos que sean aparecen con total impotencia frente a la fuga de capital o a la negativa de los mercados a comprar su deuda.

Es cierto que la austeridad no está funcionando, pero mirado desde otro punto, ¿por qué los alemanes debieran sacrificarse cuando otros no quieren hacerlo?

Comentarios del artículo: La derrota de Sarkozy - Publicado: a las 5:35 pm

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 23/04/2012

Europa y el euro

Elementos políticos afectaron al euro desde sus orígenes, y la falta de esas definiciones dificulta una rápida solución económica. A pesar de su importancia histórica y cultural, Europa aparece hoy como una construcción a medias, y con disminuida relevancia estratégica, diplomática y militar, lo que no hace sino profundizar la sensación de crisis.

En enero del año 2012, la revista de la Fundación EuroChile me publicó un artículo acerca del entonces novedoso euro, donde expresaba algunas dudas ante lo que era el indudablemente un  logro “notable”, pero también un “gigantesco experimento económico”. Partía por expresar mi escepticismo a que representara realmente un “cambio histórico”, y concluía con lo que justificaba lo anterior, mis dudas al “acatamiento de las reglas macroeconómicas por parte de todos los Estados miembros”.

Es decir, era una visión política más que económica que representaba un talón de Aquiles que llevó al euro a su deterioro, y que todavía impide hoy hablar de una verdadera recuperación.

Agradezco la publicación de este artículo. Sin embargo, me impresionó que al par de días se me retirara una invitación por parte de una organización empresarial, ya que con franqueza me dijo que la idea era hablar de ventajas y no de sembrar “desconfianzas”. No lo tomé como algo personal, ya que en nuestro país es una vieja práctica, pero habría que agregar que no sólo en Chile, sino también en muchos otros lugares, y desde tiempos inmemoriales que nos anteceden como nación.

El tema de fondo sigue siendo político, ya que un euro sin controles y acuerdos tuvo gran responsabilidad en la crisis, desde el momento que una gran moneda única, en que no existían instancias para vigilar el cumplimiento de metas, en la práctica condujo a una situación que llevó a países europeos de menor desarrollo a tener una divisa e intereses propios de Alemania. Es decir, plata dulce, riqueza artificial que permitió endeudamiento a destajo de países y personas, con la obvia responsabilidad de bancos y gobiernos.

Entre esos lugares figura la actual Europa, donde España sigue en situación muy difícil, y a pesar de contar con un Gobierno de derecha elegido para efectuar los recortes más profundos de su vida democrática, fracasó en una reciente subasta de bonos para el propósito mencionado. Es decir, los mercados internacionales no ven salida a la recesión, confirmando que los recortes sin un horizonte de crecimiento, simplemente no producen resultados esperados.

Para no mencionar situaciones trágicas, como la griega, en plena campaña presidencial Francia sigue en total sequía de reformas, a lo que se agrega la pérdida de su calificación AAA en enero, y un gasto público que está un 56% por sobre la media de los países del euro.

Por último, a 18 meses del Acuerdo de Basilea II, aún no hay progresos en establecer un sistema financiero global, más seguro y mejor supervisado, ya que todavía  siguen existiendo bancos demasiado grandes para dejarlos quebrar. Lo peor es que no tienen la solvencia adecuada.

Decía que el tema de fondo sigue siendo político, ya que un euro sin controles y acuerdos tuvo gran responsabilidad en la crisis, desde el momento que una gran moneda única, en que no existían instancias para vigilar el cumplimiento de metas, en la práctica condujo a una situación que llevó a países europeos de menor desarrollo a tener una divisa e intereses propios de Alemania. Es decir, plata dulce, riqueza artificial que permitió endeudamiento a destajo de países y personas, con la obvia responsabilidad de bancos y gobiernos.

Los bancos prestaban sin importar a qué o a quién. En España, el resultado fue la llamada “crisis del ladrillo”. El nombre proviene del hecho que el sector de la construcción representaba el 18%de la actividad económica y empleaba a uno de cada seis españoles, lo que sube si agregamos a los sectores relacionados o dependientes.

¿Una locura? Por cierto, toda vez que la actual crisis pudo haberse evitado, ya que cuando estalló de la EE.UU., España tenía un superávit  del 2% en las encuestas de Estado, y la deuda pública era sólo el 36% del PIB. Que lo hayan hecho todo mal desde entonces (Zapatero mediante), es otro problema, y uno de carácter político.

¿Qué es lo peor que está pasando hoy en Europa? Que no existe evidencia alguna que se hayan tomado las decisiones que permitan salir adelante, ya sea en Grecia o que al menos los españoles puedan vender sus bonos.

El tema de fondo sigue siendo el mismo que provocó la crisis: la falta de cumplimiento de reglas (España todavía no lo logra, a pesar de sus recortes), la inexistencia de un banco central con verdaderos poderes, la falta de contrapesos la carencia de normas comunes y sanciones reales para los que no las cumplen, y por cierto, la inseguridad que provoca la existencia de varias Europas y discusiones que van desde el federalismo hacia al regionalismo, incluyendo países que van a ingresar al euro por compromisos previos, y países que siguen fuera de él, aunque sean parte de las otras instituciones.

En resumen, elementos políticos afectaron al euro desde sus orígenes, y la falta de esas definiciones dificulta una rápida solución económica. A pesar de su importancia histórica y cultural, Europa aparece hoy como una construcción a medias, y con disminuida relevancia estratégica, diplomática y militar, lo que no hace sino profundizar la sensación de crisis, que no será superada mientras se vea sólo como un tema financiero, y no como lo que (también) es: un grave problema político.

Comentarios del artículo: Europa y el euro - Publicado: a las 11:56 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 16/04/2012

El Papa en Cuba

Fuera del partido –gobierno –ejército, hay una sola institución de carácter y despliegue nacional en la Cuba de hoy, y esa es la iglesia católica, lo que es de alta importancia, ya que todo indica que en un futuro postcomunista, la iglesia va a jugar un rol clave considerando que la disidencia es pequeña, dividida y desorganizada en la isla, y el exilio de Miami está demasiado desconectado de la Cuba de hoy como para cumplir un rol básico.

¿A qué viajó el Papa? Es la primera visita de un pontífice a dos países de lengua española de América latina en siete años, además de tener lugar 14 años después de la histórica visita de Juan Pablo II a la isla.

Lo primero que hay que decir es que sus propósitos son muy similares a la anterior visita, y que sus objetivos son más parecidos que diferentes, tanto en México como en Cuba.

Por cierto que Benedicto XVI y Raúl Castro tienen muchos menor interés mediáticos que sus predecesores, pero también son más pragmáticos que ellos.

A eso viajó entonces el Papa: a asegurar ese rol para la iglesia, aunque ello significara una cantidad de sacrificios, algunos muy criticados, tales como el escaso contacto con los disidentes y sobre todo, que el cardenal Ortega solicitara por escrito al régimen la expulsión de quienes se había tomado una iglesia para expresar su oposición al comunismo lo que causó muchas críticas iglesias han sido de protección y refugio, reconocidas como tales en derecho internacional y en la ley de muchos países. Ese es el precio que seguramente deben pagar para asegurar su objetivo más preciado: que se le reconozca y se reafirme el lugar que ha adquirido en la sociedad cubana.

Hace 14 años el Papa polaco buscó que la iglesia católica obtuviera una presencia pública que se le había negado desde el triunfo de la revolución en 1959. Y lo logró. Desde entonces, no sólo ha tenido acceso a la prensa, sino también autorización para nuevos templos y seminarios. Aún más importante, se ha transformado en el interlocutor del Gobierno en temas de alta sensibilidad, tales como presos políticos, participando en la liberación y posterior reubicación en el exterior de un buen número de ellos.

En otras palabras, no sólo ha logrado un peso social por intermedio de programas educativos y de ayuda, sino también el sitial de la única institución independiente del régimen y por lo tanto, una alternativa que va a adquirir una importancia fundamental después de la muerte de los Castro y la inevitable transición.

En otras palabras, fuera del partido –gobierno –ejército, hay una sola institución de carácter y despliegue nacional en la Cuba de hoy, y esa es la iglesia católica, lo que es de alta importancia, ya que todo indica que en un futuro postcomunista, la iglesia va a jugar un rol clave considerando que la disidencia es pequeña, dividida y desorganizada en la isla, y el exilio de Miami está demasiado desconectado de la Cuba de hoy como para cumplir un rol básico.

A eso viajó entonces el Papa: a asegurar ese rol para la iglesia, aunque ello significara una cantidad de sacrificios, algunos muy criticados, tales como el escaso contacto con los disidentes y sobre todo, que el cardenal Ortega solicitara por escrito al régimen la expulsión de quienes se había tomado una iglesia para expresar su oposición al comunismo lo que causó muchas críticas iglesias han sido de protección y refugio, reconocidas como tales en derecho internacional y en la ley de muchos países.

Ese es el precio que seguramente deben pagar para asegurar su objetivo más preciado: que se le reconozca y se reafirme el lugar que ha adquirido en la sociedad cubana.

En la Plaza de la Revolución el Papa dijo que “Cuba y el mundo necesitan cambios”, aunque el régimen respondió inmediatamente que ello no iba a tener lugar en lo político. Indudablemente, eso le interesaba menos al pontífice alemán que lo otro que señaló: que para ejercer su labor la iglesia necesitaba “libertad religiosa “. Lo dijo también a la CNN un obispo cubano: “nuestro primer y más importante mensaje es la prédica del evangelio, aún por sobre los derechos humanos”.

Esto último también es concordante con el estilo que Benedicto XVI le ha impreso a la diplomacia vaticana, en el sentido de preferir acciones discretas por sobre declaraciones públicas.

A pesar de muchas diferencias, los objetivos de su viaje a México son similares, en el sentido de buscar una presencia pública más potente y reconocida para la iglesia. México no es un estado ateo como alguna vez lo fue Cuba, pero sí reconocidamente laico. Más aún su revolución tuvo a la iglesia y los llamados “cristeros” como enemigos, y en la primera visita de Juan Pablo II, todavía era inconstitucional hacer misas masivas como la que tuvo el Estadio Azteca en esa oportunidad, por mucho que México fuera uno de los países donde el catolicismo es más fuerte a nivel popular, a diferencia de Cuba, donde debe competir con la santería.

Por cierto, muchas cosas han cambiado en México en las últimas décadas, pero el propósito sigue siendo desmantelar las limitaciones a la acción de la iglesia y expandir su presencia política, mediática y educativa, reivindicando su derecho a la mayor libertad que sea posible, y al igual que en Cuba pagando un precio medible en las críticas recibidas, es decir, no darle el reconocimiento que esperaban las víctimas de abusos del finado Maciel, delitos que fueron ocultados por la iglesia por muchos años.

En resumen, el Papa es a la vez líder religioso y Mandatario del Estado Vaticano. Para entender su viaje hay que ponerlo en el contexto de un líder político que busca, por sobre todo, asegurar el protagonismo de su iglesia, a pesar de críticas y renuncios. Si tiene razón va a ser la institución clave de la Cuba post hermanos Castro.

Comentarios del artículo: El Papa en Cuba - Publicado: a las 2:28 pm

Etiquetas: , , , , » Publicado: 23/03/2012

Irán: elecciones y poder nuclear

El poder de los ayatolás no tiene contrapeso en el régimen teocrático, y tiene la facultad de remover a cualquier autoridad o modificar toda política.

El 2006 escribí un artículo (www.safe-democracy.org) en el que argumentaba que ni las sanciones ni el ataque militar era las únicas vías para detener el programa nuclear iraní, ya que había una tercera, que consistía en que al interior de Irán existía un poder capaz de detenerlo: aquel perteneciente a quienes realmente mandaban, es decir, los propios ayatolás.

En efecto, ese poder no tiene contrapeso en régimen teocrático, y tiene la facultad de remover a cualquier autoridad o modificar toda política.

El resultado de las recientes elecciones me reafirma esta idea. En efecto, aunque fueron tan solo elecciones legislativas el poder de los ayatolás se hizo notar. No sólo infringieron una dura derrota al Presidente Ahmadinejad, sino aún antes habían dado a entender que no le gustaba como conducía el país. Al tener un poder de veto sobre los candidatos, por no ser lo suficientemente puros desde el punto de vista islámico, en el que por cierto había liberales, pero también muchos partidarios del actual Presidente.

El líder supremo Alí Jameni supuestamente obtiene sus mandatos directamente de Dios, siendo además el comandante en jefe de las F.F.A.A. y de la seguridad interior. Además, nombra a las autoridades del Poder Judicial, de la radio y TV, y a seis de los 12 miembros del Consejo que aprueba o rechaza a los aspirantes a cargos de elección popular.

En el sistema iraní, de los 290 diputados 285 deben ser musulmanes, chiitas en su inmensa mayoría, y 5 pertenecientes a minorías religiosas: 3 para los cristianos, uno para los judíos y otro para los zorástricos.

El líder supremo Alí Jameni supuestamente obtiene sus mandatos directamente de Dios, siendo además el comandante en jefe de las F.F.A.A. y de la seguridad interior. Además, nombra a las autoridades del Poder Judicial, de la radio y TV, y a seis de los 12 miembros del Consejo que aprueba o rechaza a los aspirantes a cargos de elección popular.

Irán confunde a los observadores occidentales, ya que muchos quedan eliminados de la posibilidad de competir, como, por ejemplo, los reformistas que alegaron el fraude de la última elección presidencial, a pesar de lo anterior, entre quienes compiten se presentan claras alternativas en cuanto a temas como política económica y similar, y en las elecciones, contrariamente a lo que aparece en la prensa occidental, al igual que en muchos otros países, no se vota tanto a favor o en contra del poder nuclear o de EEUU, son por situaciones internas como salud, educación, empleo, corrupción, etc.

En el pasado, este poder se lo han impuesto los ayatolás a presidentes que, aunque religiosos, han ofrecido reformas, permitiéndoles ejercer el gobierno, pero no el poder. Esta situación se ha dado desde su primera elección con Ahmadinejad, quien saltó a la presidencia desde una alcaldía, sobre la base de su crítica a la corrupción, aunque ella ha aumentado bajo su mandato.

Por lo tanto, su relación con el poder religioso nunca ha sido fácil, a lo que hay que sumarle el hecho que ha sido el primer Presidente no clérigo desde la revolución que destronó al Shad en 1979. De hecho, el candidato derrotado el 2005 por Ahmadinejad, Alí Larijani, se transformó en el favorito de los ayatolás para las próximas elecciones, quienes lo impusieron como negociador jefe en los asuntos nucleares, a pesar del disgusto presidencial, y hoy encabeza su oposición conservadora desde la presidencia del Parlamento, preparándose para las presidenciales del próximo año.

Desde el momento en que Ahmadinejad no puede concurrir a un tercer mandato, no fue un elemento secundario en su estrepitosa derrota el tipo de acusaciones que le dirigieron quienes lo derrotaron, en el sentido que se intentaba socavar las bases islámicas por algo despreciable a ojos de los críticos, como son los sentimientos nacionalistas.

En el fondo, Ahmadinejad perdió por una fuerte campaña, que lo acusó de “desviación” de las líneas fundamentales de la revolución islámica.

Dada la capacidad, recursos y voluntad, no parece fácil que Irán renuncie a sus planes nucleares. Tampoco parece claro que las sanciones o las presiones internacionales logren su objetivo.

Por lo anterior, no hay que perder de vista lo que ocurre al interior de Irán, ya que hay una línea roja que los ayatolás nunca van a permitir que se traspase, aquella que ponga en peligro a la revolución islámica. Ese es el fin y no el programa nuclear, que es un elemento “nacionalista”, dentro de este discurso.

En otras palabras, si en algún momento se pusiera en peligro el carácter teocrático del sistema, no hay duda que permitirán e incluso adelantarían una negociación.

Lo que hace difícil esta salida es que para los ayatolás, tanto o más que para Ahmadinejad, E.E.U.U., Israel y las monarquías árabes son enemigos satánicos, con los cuales les resultaría muy difícil sentarse en la misma mesa.

 

Comentarios del artículo: Irán: elecciones y poder nuclear - Publicado: a las 7:35 pm

Etiquetas: , , , » Publicado: 20/03/2012

El precio del petróleo

Para Chile el tema no es menor, ya que desde el punto de vista estratégico, carecemos de petróleo y gas, lo que se transforma en un tema de Seguridad Nacional de la primera importancia. De hecho, así como el cambio político vino en 1973 con el Golpe de Estado, el cambio económico hacia el modelo que esencialmente dura hasta hoy, vino con el shock petrolero de 1975, y las privatizaciones y movimiento hacia el mercado que lo siguieron.

Como todo producto, a nivel mundial el precio petróleo del puede tener oscilaciones hacia arriba o hacia abajo. De hecho, a alzas pronunciadas en los 70’s  siguieron descensos en los 80’s.

Sin embargo, lo que importa es la tendencia, y ésta apunta sin duda alguna a que en el futuro el precio, más allá de bajas pequeñas y puntuales, seguirá incrementándose. Para que ello no ocurra debieran haber darse decisiones económicas y políticas, pero nada apunta hacia allá. Por el contrario, hay variadas razones en el sentido opuesto. En primer lugar, el consumo del mundo, instituciones y personas es creciente. En segundo lugar, el petróleo (y sus derivados) siguen siendo casi irremplazables para la civilización del automóvil a la que dio origen, y donde el crecimiento de las clases medias si algo anuncia, es un mayor consumo. De hecho, pueden existir alternativas como generador de energía, pero todavía no las parece haber en forma masiva y barata para el transporte.

En tercer lugar, el fenomenal crecimiento económico de China e India los transforman en consumidores insaciables de petróleo.

En cuarto lugar, incluso cuando sube el precio tiene la consecuencia de aumentar la oferta, por la sencilla razón que precios altos hacen económicamente rentable la explotación de lugares donde no lo eran antes. Ocurre hoy con áreas que contienen petróleo, incluyendo países como Canadá, de la misma forma que el espectacular aumento del precio después de la Guerra de Yom Kippur en 1973 hizo rentable la explotación de plataformas submarinas que se mantienen hasta el día de hoy.

En quinto lugar, la inestabilidad política es una receta casi segura para el aumento, ya que alimenta compras a futuro y la especulación. Está ocurriendo con los ataques a cristianos en Nigeria, y sobre todo, con las dudas que despierta la sucesión en el Reino de Arabia Saudita, el principal productor mundial de petróleo, a lo que hay que agregar a Venezuela e Irak.

Para Chile, aunque casi no adquiramos directamente petróleo desde los países mencionados, su influencia en el precio es tal que lo que ocurra en Arabia Saudita pasa a ser un tema de tanta importancia para nuestra seguridad nacional como lo pueden ser las fronteras del país. Más aún, agreguemos que obtenemos más de la mitad de nuestra riqueza en importaciones y exportaciones, y que alrededor del 85% de ese comercio se hace por vías marítimas lo que nos transforma en el cuarto usuario mundial del Canal de Panamá. Por lo tanto, lo que allí ocurra y el precio del petróleo tienen una consecuencia directa en el bolsillo y en la jubilación de los chilenos.

En sexto lugar, el principal problema de esta naturaleza es geopolítico y se relaciona con Irán, su programa nuclear y el esfuerzo para detenerlo. Sobre todo, lo que podría originar un enfrentamiento bélico, incluyendo el anuncio del gobierno iraní que en ese escenario procedería a cerrar el estrecho de Ormuz, que sólo tiene 40 kilómetros de ancho en algunas partes, además de que por allí transita buena parte del petróleo y del gas que consume el mundo, al incluir a Arabia Saudita, Kuwait, Irán, Irak, los emiratos y varios petroestados. El tema es lo suficientemente serio para que los siempre cautelosos chinos hayan anunciado que disminuirán sus compras a Irán.

En séptimo lugar, algo de la mayor importancia, ya que aunque parezca curioso, los principales aliados del alto precio del combustible son los gobiernos de buena parte del mundo, partiendo por el nuestro, el chileno, que obtiene uno de sus más importantes ingresos vía el gran porcentaje que recauda con poco gasto administrativo de cada litro que consumimos en este país.

Para Chile el tema no es menor, ya que desde el punto de vista estratégico, carecemos de petróleo y gas, lo que se transforma en un tema de Seguridad Nacional de la primera importancia. De hecho, así como el cambio político vino en 1973 con el Golpe de Estado, el cambio económico hacia el modelo que esencialmente dura hasta hoy, vino con el shock petrolero de 1975, y las privatizaciones y movimiento hacia el mercado que lo siguieron.

Para Chile, aunque casi no adquiramos directamente petróleo desde los países mencionados, su influencia en el precio es tal que lo que ocurra en Arabia Saudita pasa a ser un tema de tanta importancia para nuestra seguridad nacional como lo pueden ser las fronteras del país. Más aún, agreguemos que obtenemos más de la mitad de nuestra riqueza en importaciones y exportaciones, y que alrededor del 85% de ese comercio se hace por vías marítimas lo que nos transforma en el cuarto usuario mundial del Canal de Panamá. Por lo tanto, lo que allí ocurra y el precio del petróleo tienen una consecuencia directa en el bolsillo y en la jubilación de los chilenos.

En resumen, nada indica que el precio pueda bajar, y por lo contrario, seguirá subiendo  en el largo plazo, mientras no exista una alternativa creíble y más barata. Lo penoso es la ausencia de debate sobre este tema, y la despreocupación de nuestras elites y medios de comunicación ante las carencias  de una política de Estado en este tema, cuando reflota una vez más dentro del petitorio de Aysén.

Comentarios del artículo: El precio del petróleo - Publicado: a las 10:22 am

Etiquetas: , , » Publicado: 12/03/2012

La importancia de las redes sociales

La comunicación digital ofrece rapidez y seguridad, pero no hay prueba que puedan reemplazar a los viejos y tradicionales factores de la política, tales como el poder, la autoridad, partidos políticos y el uso de la fuerza.

Se ha transformado en un verdadero lugar común repetir que enormes cambios se están generando en el mundo como consecuencia de las redes sociales y del uso de internet.

No hay duda alguna acerca de su relevancia, además que su importancia seguirá creciendo. Su influencia en el cambio de costumbres y maneras de relacionarnos entre nosotros está fuera de discusión, al igual que su trascendencia económica y tecnológica.

Sin embargo, todo se complica cuando nos preguntamos acerca de su verdadero impacto en los cambios políticos que hemos estado observando, y allí la respuesta es bastante más prudente, ya que no hay evidencia alguna que por sí solos, internet y las redes sociales estén generando un cambio revolucionario.

En efecto, si uno mira hacia el pasado, internet probablemente cambió  costumbres de manera semejante a lo que significaron el vapor y la electricidad para la revolución industrial de siglos anteriores.

Los seres humanos siempre han estado inventando, pero como nunca antes, la tecnología es capaz por sí sola de definir la era histórica que nos ha tocado vivir, y quizás como ningún otro ingenio, internet es capaz de identificarse con el proceso conocido como globalización, aunque nada que hemos presenciado puede todavía compararse en grandeza a lo que significó la invención de la rueda.

Y si uno sólo se limita a la tecnología de las comunicaciones, la imprenta produjo un cambio trascendente al permitir la divulgación de conocimientos que estaban restringidos a elites muy pequeñas. Algo semejante se puede decir del fenómeno que tuvo lugar con la masificación de la prensa escrita, lo que facilitó las revoluciones del siglo XIX. Aún más evidente es el impacto de la radio en el ascenso del nazismo o de la televisión en debates que permitieron el triunfo de Kennedy en 1960.

Por cierto que diferencias existen, siendo las más importantes una mucho mayor democratización y alcance que los ejemplos anteriores, y una participación predominante de jóvenes. Más aún, los seres humanos siempre han estado inventando, pero como nunca antes, la tecnología es capaz por sí sola de definir la era histórica que nos ha tocado vivir, y quizás como ningún otro ingenio, internet es capaz de identificarse con el proceso conocido como globalización, aunque nada que hemos presenciado puede todavía compararse en grandeza a lo que significó la invención de la rueda.

Todo lo anterior nos sirve para poner en perspectiva lo que hemos observado.  Su utilidad en la acción política, la conocíamos desde su rol en el triunfo electoral de Obama y en la forma que contribuyeron a la derrota de Aznar en España.

Incluso, antes de la irrupción de la primavera árabe, internet había demostrado su importancia para combatir a sistemas donde no hay libertad de prensa, como ocurrió en Irán frente al fraude electoral, demostrando que en un sistema globalizado, ningún régimen puede ocultar la verdad del resto del mundo.

Creo que ahora si podemos situar su verdadera importancia desde el exclusivo prisma político. En primer lugar, no hay duda que ayudan, pero no hay que  olvidar que cuando no existían estas redes la gente salía igual a las calles, reafirmando la vieja verdad que es más importante la nobleza de la causa que el instrumento tecnológico.

En segundo lugar, internet es extremadamente útil para convocar a movilizaciones y reunir a la gente, pero el éxito final sigue dependiendo de la fuerza real y no de la virtual, como lo demuestra lo que ha ocurrido en los países donde ha tenido lugar la llamada  primavera árabe.

En tercer lugar, los movimientos sociales que se promueven a partir de internet son indudablemente movimientos de rechazo al sistema existente sea en el medio oriente o en España, pero sin una propuesta alternativa a mano. Es decir, no hay evidencia que aunque logren cambios, puedan obtener triunfos electorales.

Hay transparencia, pero falta la mediación y organización. Es decir, la comunicación digital ofrece rapidez y seguridad, pero no hay prueba que puedan reemplazar a los viejos y tradicionales factores de la política, tales como el poder, la autoridad, partidos políticos y el uso de la fuerza.

En resumen, internet es clave en lo que estamos observando, pero por sí sola no cambiará la correlación de fuerzas. Un ejemplo de ello sucede en China en donde el gobierno ha bloqueado con éxito el acceso a Google.

Comentarios del artículo: La importancia de las redes sociales - Publicado: a las 3:47 pm

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 21/02/2012

Tortura e historia reciente

Es innegable que actuaciones policiales pueden haber excedido lo permitido por las leyes, y deben ser castigadas por los tribunales. Sin embargo, me parece que definir aquello como una práctica organizada de tortura puede ser exagerado.

Importantes dirigentes  del movimiento estudiantil se han referido al tema de la tortura. Así fue que a fines del año pasado, un dirigente de la Universidad de Los Lagos, quien actuó como vocero mientras los más conocidos viajaban al extranjero, señaló que acudirían a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. A su juicio la manera como actuaba Carabineros al disolver las marchas, aparecía como una forma organizada y sistemática de tortura que merecía ser denunciada.

Este año, la más emblemática de las dirigentes volvió al tema en una entrevista con un diario británico que la escogió “Personaje del Año”, afirmando también  el carácter masivo de la tortura que habrían sufrido en forma sistemática “muchos estudiantes”.

Por cierto, que a todo chileno le asiste el derecho de acudir a un organismo internacional, sobre todo si tienen una representación, como también es indudable la garantía básica de libertad de expresión.

A lo que quiero referirme son a dos cosas diferentes:

La primera tiene que ver con la preocupación por la utilización de la palabra “tortura” como práctica sistemática de violación de derechos humanos en el Chile de hoy.

Aceptando que es innegable que pueden haber existido actuaciones policiales que  han  excedido lo permitido por las leyes, y que de ser así deben ser castigadas con energía por los tribunales, me parece que definir aquello como una práctica organizada de tortura puede ser exagerado-  toda vez que lo anterior es un delito específico no solo a nivel nacional, sino también,  internacional-.

El problema no es la acusación, sino mi preocupación va por otro lado, ya que podría estar evidenciando un problema de desconocimiento de la historia reciente de nuestro país. En efecto, banaliza y reduce lo que efectivamente ocurrió en nuestro país durante la utilización masiva de la tortura como arma en el abuso de los derechos humanos.

En efecto, no hay que olvidar que en su juicio en Londres, al General Pinochet en definitiva se le acusó usando como base el tratado internacional de protección contra la tortura que fuera firmado por nuestro país.

Aquí, creo que debe funcionar en forma legítima la memoria histórica, y tanto las instituciones públicas como las  organizaciones de familiares de víctimas, tienen la palabra para señalar que no son situaciones comparables, y que nunca va a ser igual vivir en democracia que no hacerlo, y que la tragedia que ocurrió en Chile no es simplemente equiparable a los abusos que hoy se denuncian.

En efecto, banaliza y reduce lo que efectivamente ocurrió en nuestro país durante la utilización masiva de la tortura como arma en el abuso de los derechos humanos.

En segundo lugar, hay un problema muy de fondo, el que es responsabilidad más de los mayores que de los jóvenes. En efecto, quizás una de las más grandes deudas de Chile con su juventud ha sido la no incorporación de la educación cívica y de la historia reciente al corazón del proceso educativo.

Quizás las declaraciones de estos dirigentes estudiantiles son el reflejo de ello. De ahí, la necesidad de colocar las cosas en perspectiva, y la deseabilidad que aparezcan las instituciones públicas relacionadas con la memoria y los derechos humanos.

También, de aclaraciones por parte de las asociaciones de víctimas, para que no se reduzca a algo menor la tragedia sufrida por sus familiares.

Comentarios del artículo: Tortura e historia reciente - Publicado: a las 11:07 am

Etiquetas: , , » Publicado: 30/01/2012

¿Debiera existir el derecho al olvido?

Si se regula por ley, y se le concede el mandato a una institución estatal de vigilar estas situaciones ¿sobre quién se debiera actuar? ¿Sobre el medio donde apareció la información originalmente o sobre aquel que la reproduce, o en ambos?

La masificación tecnológica, incluyendo a Internet plantea nuevos desafíos a las sociedades. Uno de ellos es el llamado “derecho al olvido”, es decir, el reclamo ciudadano del derecho a borrar datos personales que atenten contra su intimidad y el buen nombre. El problema es cómo se hace cuando buscadores como Google permiten que la información sea siempre accesible.

El pasado 25 de enero, la Comisionadade Justicia dela Unión Europeapresentó un proyecto para exigir a las empresas de Internet  que borren completamente la información de un usuario de sus servidores, si éste lo pide. Para que se convierta en ley, se necesitará la aprobación de los estados miembros  y la ratificación del Parlamento Europeo, proceso que podría tomar al menos un par de años.

El tema no es nuevo y ya ha sido objeto de debate legislativo en varios países y, por cierto,  ante tribunales judiciales y constitucionales. Enla UniónEuropeaadquiere un carácter supranacional cuando se postula regular el almacenamiento eterno de datos.

A modo de ejemplo, en España Google se ha enfrentado en la AudienciaNacionalcon la AgenciaEspañolade Protección de Datos y será la magistratura la que en definitiva deberá pronunciarse sobre alrededor de 75 casos donde hay colisión de dos derechos: el de la libertad de expresión, argumentado por el gigante de internet norteamericano, y el derecho a la dignidad personal, defendido por la agencia de ese país. Si menciono esta discrepancia es simplemente a modo de ejemplo, ya que las situaciones se multiplican a través del mundo.

En el fondo, por un lado está el derecho a no resignarse a que los datos privados adquieran una difusión pública desproporcionada, y por el otro, a que no exista el precedente de una censura sobre información real. Es indudable también, que esta situación puede ser vista tanto por los intereses que se defienden por parte de un gigantesco negocio por un lado, y por el otro,  el derecho a impedir que información personal pueda ser siempre captada y sin filtro o expresión de consentimiento alguno, por parte de  los motores de búsqueda.

En el fondo, por un lado está el derecho a no resignarse a que los datos privados adquieran una difusión pública desproporcionada, y por el otro, a que no exista el precedente de una censura sobre información real. Es indudable también, que esta situación puede ser vista tanto por los intereses que se defienden por parte de un gigantesco negocio por un lado, y por el otro,  el derecho a impedir que información personal pueda ser siempre captada y sin filtro o expresión de consentimiento alguno, por parte de  los motores de búsqueda.

El tema no es simple y su debate social y jurídico recién se inicia, ya que tiene que ver con la cancelación de datos que ocurrieron en algunos casos hace décadas, y por el otro, cómo impedir que la restricción en el acceso a la información y su difusión, transforme a la red en algo no transparente, y por lo tanto, sesgado.

Es innegable que un ciudadano que no es un personaje público tiene una razonable expectativa de que sus datos íntimos dejen de circular en la red, y que por lo tanto, el problema no es tanto la inmensa cantidad de información que pueda estar disponible en Internet, como que esa información sea no solo eterna, sino que con la potencialidad adicional cómo para expandirse global y exponencialmente.

No es una situación de blanco y negro, y en la cual diversos actores pueden estar en la razón, aunque planteen cosas diferentes. Es así como Mark Zuckerberg de Facebook, a pesar de los cuestionamientos éticos que se le hacen, argumenta con fundamento acerca de que la falta de restricciones a Internet es lo que el mundo necesita para fomentar la innovación y el progreso; mientras que por otro lado, el también cuestionado Nicolás Sarkozy de Francia, también es convincente cuando sostiene que para que Internet sea efectivamente un aporte al progreso, debe tener un marco jurídico eficaz donde desenvolverse, y así como se ha encontrado una solución para bloquear el acceso a plataformas ilegales de piratería en músico o video, lo mismo debiera hacerse el áreas tan sensibles como la privacidad.

A continuación surgen otras preguntas igualmente importantes y que también cruzan con derechos en conflicto. A modo de ejemplo ¿cuál y qué tipo de información sería borrable? , y si al dar un paso en uno u otro sentido, ¿estaríamos en condiciones de reescribir la historia personal de un ciudadano? Vinculado a lo anterior surge una tercera pregunta: ¿produce alguna diferencia en la legitimidad del derecho al acceso a la información, que lo que aparezca sea por voluntad propia (como en Facebook) o por el contrario, cuando simplemente se figura como consecuencia de aparecer en algún archivo (ej. multa de tránsito)? Por último, ¿genera alguna diferencia que el tema carezca de interés público, pero si produce consecuencias indebidas e indeseadas para la persona?

Más allá de la situación individual, existe un tema general, que es cuál es el nivel de transparencia que debiera tener el mundo digital. Es decir, ¿es en beneficio de la sociedad que los proveedores de servicios de Internet o los buscadores, recojan los datos íntimos de los usuarios, y que la ley obligue a saber quien almacena los datos, con qué finalidad y por cuanto tiempo?

En otras palabras, si algún tipo de poder o agencia debiera estar o no mandatada por la ley para controlar lo anterior y si eso es beneficioso o perjudicial para la comunidad. De esta forma quedaría el derecho a la información por un lado, y derecho a la protección de la intimidad, por el otro. ¿Cuál derecho debiera predominar?

Detrás de lo anterior hay un tema no menor: cómo enfrentamos ya avanzado el siglo XXI, el problema que nos plantea Internet , en el sentido que cuando algo se publica allí, gracias a los buscadores, es siempre posible encontrarlo, y por lo tanto, tiene la potencialidad para no desaparecer nunca. Esto a no ser que alguien actúe. Y si es así ¿quién debiera ser ese alguien?

Google y otros aseguran que no pueden ni debieran modificar los contenidos que aparecen en las páginas webs, asegurando que lo encontrado es parte de la libertad de expresión. Sin embargo, los afectados contraatacan argumentando que la libertad de expresión tiene un límite, y ese es nada menos que el respeto a otros derechos fundamentales.

Lo que los buscadores han traído como novedad es un cambio cultural, en el sentido de convertir al pasado en un presente continuo, lo que da lugar a esta nueva demanda social, la del mencionado derecho al olvido.

Sin embargo, todo se complica cuando se aprecia que la supresión de datos podría afectar el derecho a la información, y en un extremo, quizás falsear la historia, cuando ese ciudadano privado que con razón se ve lesionado, puede convertirse en el futuro en una figura pública con poder, y por lo tanto, la supresión de información podría conducir a que se omitan datos que la sociedad tiene el deber y no solo el derecho de conocer.

Más aún se complica la información en un mundo globalizado, cuando frecuentemente Google y otras empresas se han defendido en tribunales europeos, argumentando que la reclamación debiera plantearse ante los tribunales de California, donde la empresa tiene su sede.

Ahora, esta compleja situación se hace aún mas complicada cuando se ingresa a la casuística, y por lo tanto a hechos y situaciones muy variadas, donde de partida es muy diferente cuando lo que se encuentra puede ir desde noticias verídicas a noticias falsas o simplemente erróneas.

Mirado desde otro punto de vista, si se regula por ley, y se le concede el mandato a una institución estatal de vigilar estas situaciones ¿sobre quién se debiera actuar? ¿Sobre el medio donde apareció la información originalmente o sobre aquel que la reproduce, o en ambos? Ahora, si aceptamos que la nueva visibilidad no depende de estos medios originales, sino sobre el Internet, es indudable que se debiera actuar exclusivamente sobre los buscadores. Pero ¿es justa la situación recién descrita o simplemente se le concede un privilegio a medios antiguos por sobre los nuevos?

Aún más complejo se hace el problema cuando nos enfrentamos a situaciones de frecuente ocurrencia donde se crean perfiles falsos y se calumnia a esas personas. ¿Qué se hace aquí? ¿Se obliga al webmaster a instalar controles que impidan ser rastreados por los buscadores? Pero, si se actúa así,  ¿cómo se impide que una mínima justicia se transforme en censura poco legítima?

CONCLUSIÓN

El problema ha llegado para quedarse, y no hay duda que no es de solución fácil ni simple, pero también es innegable que  la protección de datos debiera figurar en el capítulo de los derechos fundamentales en toda sociedad moderna, ya que la revolución tecnológica e Internet obligan a replantearse el tema del derecho a la protección de este tipo de información.

En Europa, el Tribunal Constitucional español hace ya más de una década resolvió en una sentencia del año 2000, que el campo de cobertura de la protección de datos era más amplia que el derecho a la intimidad porque incluía también  el “respeto de la dignidad personal”.

Es innegable que si existe legislación con esta orientación, debiera incorporar la necesidad de que las webs y los buscadores tengan en mente estos derechos en su práctica cotidiana. Lo mismo debiera ser exigible  a los entes administrativos reguladores del “habeas data”, cuando hablamos de la protección de derechos que pudieran ser lesionados.

Por último, el argumento de la imposibilidad de que algo pueda ser sacado  de la red pierde fuerza, cuando se reflexiona que en China, además de lo que hace su gobierno no democrático, para continuar haciendo negocios allí, Google ha aceptado en más de una oportunidad que se puedan bloquear  accesos a temas que no gustan al gobierno, con lo que disminuyen las excusas para que en Internet se pueda cancelar una información, o retirar una fotografía o video personal.

A mi juicio, es el derecho al olvido al que hay que ubicarlo en un contexto donde Internet, al ser un marco global, necesita también un tratado internacional de protección de la intimidad más profunda, con exigencias y obligaciones que superen la autorregulación. Es decir, el llamado derecho al olvido supone, tanto un desafío gigantesco como una oportunidad para adaptarnos a las nuevas características que ha traído consigo la sociedad de la información a la organización social.

Comentarios del artículo: ¿Debiera existir el derecho al olvido? - Publicado: a las 10:55 am

Etiquetas: , , » Publicado: 24/01/2012

¿Qué puede explicar la ciencia al mundo de hoy?

La ciencia es un camino hacia la verdad, pero no el único. La diferencia es el método, no el resultado final. Por cierto, cualquiera puede afirmar que el sol va a salir mañana, pero nadie como la ciencia puede explicar el porqué. Sin embargo, la pregunta de fondo sigue vigente: ¿cuánto es capaz de explicar la ciencia al mundo de hoy?

La pregunta es si el modelo vigente de ciencia es hoy capaz de explicar en forma coherente y no fragmentada al mundo. La respuesta es que necesitamos un nuevo paradigma para observar el trabajo científico.

En la sociedad primitiva, la ciencia y la tecnología eran una derivación de las prácticas sociales de la tribu. Sólo a partir de finales del siglo XlX se logró una institucionalización que podríamos calificar de moderna. En aquella época  aún podíamos decir el nombre del inventor y hasta la fecha de invención, por ejemplo, del teléfono. Sin embargo, hoy desconocemos las identidades de muchos de quienes hacen aportes significativos al conocimiento.

La razón es que el proceso de invención es tan caro y complejo, que éste se inserta en  instituciones tan grandes como Estados o empresas transnacionales. Un ejemplo de ello es el colisionador de partículas, experimento que ha sido posible gracias al trabajo de varios países en conjunto. Esto demuestra que se hace cada vez más difícil separar a la ciencia de la tecnología. En otras palabras, el científico ha pasado a ser un trabajador más y hoy la figura del sabio loco y aislado que realiza un descubrimiento genial es cosa del pasado.

La ciencia y la tecnología empezaron a caracterizar a toda una época histórica como culminación del paradigma que comenzó a triunfar con la revolución industrial. Mirado desde otra perspectiva, pasó a ser el equivalente a los factores teológicos que caracterizaron a la Edad Media europea. Estos ejemplos demuestran el impacto de los cambios en nuestra historia.

Sin embargo, si el mundo cambia, ¿por qué entonces no debiera ser afectada esa actividad conocida como ciencia? Y esa es la pregunta que los científicos evitan, ya que, como en toda profesión, a muchos de quienes practican el oficio no les interesa cuestionar el status quo.

Es indudable  que la ciencia adquirió un gran poder, pero también una inédita arrogancia que la ha llevada a  la fragmentación, a la pérdida de unidad, con una hiperespecialización tal que impide la visión global y que ha generado la equivocada visión que el todo se explica por el estudio aislado de las partes.

Es indudable  que la ciencia adquirió un gran poder, pero también una inédita arrogancia que la ha llevada a  la fragmentación, a la pérdida de unidad, con una hiperespecialización tal que impide la visión global y que ha generado la equivocada visión que el todo se explica por el estudio aislado de las partes.

Aún en la ciencia existen verdades competitivas entre sí, pero esta no es la única forma de conocer. Por ello, la soberbia debiera dar paso a una  comprensión más humilde de los intentos de hacer ciencia y tecnología en la sociedad de hoy.

La ciencia es un camino hacia la verdad, pero no el único. La diferencia es el método, no el resultado final. Por cierto, cualquiera puede afirmar que el sol va a salir mañana, pero nadie como la ciencia puede explicar el porqué. Sin embargo, la pregunta de fondo sigue vigente: ¿cuánto es capaz de explicar la ciencia al mundo de hoy?

Quizás no podrá hacerlo mientras la comunidad científica, sobre todo en las ciencias naturales y exactas, vea sólo la parte buena de su actividad y se niegue a sí misma, al no plantearse preguntas válidas sobre su propia actividad actual. Esto indudablemente podría conducir a respuestas no deseadas, y sobre todo, a un cuestionamiento del paradigma prevaleciente, tan bien descrito por el filósofo Thomas Kuhn en su admirable libro “La Estructura de las Revoluciones Científicas”.

Es extraño que desde hace décadas muchos de aquellos que definen a la ignorancia como su gran enemiga, evitan hacerse preguntas sobre su propia actividad, con lo que inevitablemente han entrado a un cuarto oscuro.

Mucho le debemos a la ciencia, en especial, sus innumerables maravillas y logros. Son tantos que quizás por si sola puede ayudar a definir la era histórica que nos ha tocado vivir, pero en relación al futuro debe abrirse a un cambio de paradigma y, sobre todo, a recuperar la autocrítica que se ha perdido para dar paso a la excesiva confianza que hoy caracteriza a muchos de quienes se dedican a ese oficio.

Comentarios del artículo: ¿Qué puede explicar la ciencia al mundo de hoy? - Publicado: a las 11:08 am

Etiquetas: , , » Publicado: 18/01/2012

Alimentos y crisis

Más allá de la conveniencia o inconveniencia económica de limitar la compra de tierras o estimularla, el problema de Chile es mucho más grave: la incomprensión que tierras agrícolas y el agua dulce son hoy recursos tan estratégicos como el codiciado petróleo.

El aumento de precios de los alimentos ha desencadenado estallidos sociales alrededor de 40 países, los que incluyen lugares tan diversos como Filipinas, Haití, Indonesia y África. Más aún, fue un hecho determinante en las revueltas que condujeron a la caída de dictadores en naciones árabes como Egipto y Túnez.

El precio ha aumentado por una suma de factores que incluyen el cambio climático, la mayor demanda de China e India, la inversión en biocombustibles lo que ha disminuido la tierra cultivable, y por cierto, la especulación.

Este incremento ha ido acompañado de terribles hambrunas en lugares como el Cuerno de África, donde se calcula que al menos 13 millones de personas han padecido hambre y aún miles han fallecido en Somalía, Etiopía, Kenia y Djibouti, a lo que hay que agregar las guerras civiles, donde el reparto de la ayuda humanitaria se ha utilizado como arma de guerra en el primer país y en Sudán.

En el globo terráqueo en su conjunto no faltan, sino que sobran alimentos básicos, por lo que en décadas y siglos, a quienes nos estudien, les será muy difícil entender una situación tan descabellada como que según la FAO se produce comida para 12 mil millones de personas, mientras que en el planeta habitan 7 mil, es decir, unos se mueren de hambre, mientras que a otros le sobra el alimento.

Lo llamativo es que lo descrito no es un problema de producción, sino de distribución y de acceso, por lo tanto, un problema ético. Es decir, en el globo terráqueo en su conjunto no faltan, sino que sobran alimentos básicos, por lo que en décadas y siglos, a quienes nos estudien, les será muy difícil entender una situación tan descabellada como que según la FAO se produce comida para 12 mil millones de personas, mientras que en el planeta habitan 7 mil, es decir, unos se mueren de hambre, mientras que a otros le sobra el alimento.

Esta mezcla explosiva está transformando a los alimentos en una mercancía tan deseada como el petróleo, y un recurso cada vez más estratégico. Lo anterior no es novedad, ya que la historia del mundo, desde sus orígenes, está marcada por guerras relacionadas con el agua y la comida.

La novedad es que ha reaparecido como causa de conflicto en el siglo XXI, por lo que en forma creciente es probable que matemos en guerras climáticas, relacionadas con escasez de recursos, éxodos masivos, es decir, lucha por la supervivencia al igual que en los orígenes de los asentamientos tribales, hace miles de años.

Si no se ha llegado a situaciones tan trágicas, por lo menos se avanza desafortunadamente en esa dirección. La tremenda inflación de precios ha producido al igual que en el caso del petróleo y de algunas materia primas, países ganadores y perdedores en esta redistribución de ingresos.

La lucha por las nuevas tierras todavía no se da en el plano bélico, pero especuladores, bancos, gobiernos, fondos de pensiones y transnacionales se han lanzado a comprar extensiones cultivables. Nada menos que 80 millones de hectáreas han cambiado de manos en tan sólo los últimos años, destacándose naciones como China y potencias petrolíferas como Arabia Saudita.

Sin embargo, es necesario insistir que sólo parcialmente se dedican a cultivos, ya que en el caso de Mozambique, de las 433 mil hectáreas aprobadas para inversión agrícola entre 2007 y 2009, sólo 32 mil se destinaron a cultivo de alimentos, destinándose el resto a biocombustibles y sobre todo, a adquisidores que intentan proteger a las propias poblaciones del país comprador en caso de escasez.

En otras palabras, en beneficio del país inversionista y no de quien vende la tierra, que es lo que explica que cuando grandes compañías compran tierras para producir alimentos para exportación, los habitantes locales pasan hambre como ocurre en África. Incluso, en el caso de las empresas chinas, muchas de ellas ni siquiera generan trabajo, ya que llegan con sus propios trabajadores, con el agregado que la cuasi inexistente regulación ha ido más allá de la previsible concentración de tierras, conduciendo a la expulsión de las poblaciones nativas.

El tema no es sólo africano, sino que también latinoamericano. Lo es de tal modo, que más allá de los procesos de reforma agraria que están haciendo diversos gobiernos por razones ideológicas o populistas, existe una seria preocupación que ha llevado nuestra vecina Argentina a preparar una ley que limita la compra de tierras por parte de extranjeros al 15% de su territorio, mientas que en Brasil, el 2010 Lula da Silva, limitó la tenencia de extranjeros a cantidades fijas según la región, y a un porcentaje que no puede superar el 25% del territorio en el total.

¿Y nuestro Chile?

Bien gracias. Es decir, no parece haber preocupación por este tema, advirtiéndose una vez más la total carencia de pensamiento estratégico en nuestro proceso de toma de decisiones, en el debate político y en los medios de comunicación.

Más allá de la conveniencia o inconveniencia económica de limitar la compra de tierras o estimularla, el problema de Chile es mucho más grave: la incomprensión que tierras agrícolas y el agua dulce son hoy recursos tan estratégicos como el codiciado petróleo.

Comentarios del artículo: Alimentos y crisis - Publicado: a las 11:28 am

La Nación

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