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Philippe Werner-Wildner

Académico Universidad Gabriela Mistral

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 19/04/2016

El eterno lamento boliviano: Silala en la mira

El episodio del hijo, las polémicas de corrupción de la ex ministra Julia Ramos y el revés en el referéndum le ha restado mucho este último tiempo, y Evo lo sabe. Dado lo anterior, el anuncio de la nueva demanda contra Chile no resulta una novedad.

Es consabido sostener que las fronteras entre Estados implican roces entre los vecinos. Bien lo sabe el Estado chileno al verse sistemáticamente envuelto en arremetidas por parte del otrora dirigente cocalero y actual jefe de Estado de la República Plurinacional de Bolivia, Evo Morales. A la causa  reivindicadora sobre los derechos soberanos marítimos, hoy se suma otra jugada boliviana: Los usos de las aguas del río Silala.

Esto constituye una nueva polémica la cual vuelve a poner en la palestra asuntos bilaterales que hasta el día de hoy Bolivia tiene problemas para resolver. Cabe destacar que en torno al anuncio de Morales respecto de una nueva demanda ante la Corte Internacional de Justicia, surgen nuevas interrogantes que no dejan de ser interesantes al momento de analizar la lógica política entre Chile y nuestro altiplánico vecino.

¿Cuál es fin que busca Evo tras estas constantes acciones? ¿Por qué ha decidido ahora hacer el anuncio? ¿Existe la posibilidad de dar solución bilateral a las controversias? ¿Qué arma tiene Chile para contrarrestar los impulsos bolivianos? ¿Debería Chile retirarse del Pacto de Bogotá? ¿Es acaso Morales un político bobalicón?

No seamos tacaños con el cocalero. Convengamos que desde la llegada de Morales, Bolivia ha vivido uno de los tiempos de estabilidad política más largos de su historia. Sin embargo, Evo recurre periódicamente al desprestigio de Chile y no de manera aleatoria. Ahora, el anuncio no se hace en tiempos comunes ya que en política todo suma o todo resta. El episodio del hijo, las polémicas de corrupción de la ex ministra Julia Ramos y el revés en el referéndum le ha restado mucho este último tiempo, y Evo lo sabe.

Dado lo anterior, el anuncio de la nueva demanda no resulta una novedad. Sobre todo si fue efectuado durante la celebración del día del mar en Bolivia, fecha clave de cohesión nacional respecto de un mutuo interés que reúne a distintos polos políticos bolivianos.

El caso Silala no es desconocido. Durante el primer Gobierno de Bachelet, el Estado chileno incluyó esta controversia dentro de la ya desechada agenda de los 13 puntos. Es más, los avances preliminares indicaban que las negociaciones irían por buen camino. Sin embargo, el retiro unilateral de Bolivia de las negociaciones entre ambas partes, dejó de manifiesto que no se agotaron los conductos regulares para dar solución al tema del río Silala.

El tridente argumentativo boliviano apunta a establecer que Chile es una nación usurpadora de soberanía, impositora de acuerdos e intransigente al momento de negociar. Tan exitoso ha sido este constructo que incluso algunos establecen la necesidad imperiosa de retirarse del Pacto de Bogotá. ¿Será esta la solución? Si bien muchos estados lo han desechado (Colombia como el caso más cercano), dejando en jaque al Derecho Internacional, posiblemente no sea el momento adecuado. Esto, dado que el tiempo para hacer efectiva la salida implicaría que puedan venir más demandas producto de temas no zanjados por nuestros vecinos (Campos de Hielo, Lauca, triángulo terrestre, entre otros).

El apego al derecho internacional es la mejor arma que posee la defensa chilena para hacer frente al eterno lamento boliviano. La postura chilena es clara: no habrá cesión de soberanía y los usos de las aguas del Silala están resguardados legalmente ya que son uso de uso internacional. Chile hará respetar los tratados aunque lleguen mandatarios populistas y egocéntricos que intenten cambiar los hechos respaldados históricamente, en busca del arraigo en el poder. Por lo pronto no nos asombremos si “Ego” Morales continúa sus ataques. Recordemos que aún queda el caso Lauca, la tercera carta bajo la manga.

Comentarios del artículo: El eterno lamento boliviano: Silala en la mira - Publicado: a las 12:00 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 22/03/2016

Bruselas-Europa en la mira

No es baladí que Bruselas haya sido escogida para este último atentado. Si París, Londres y Madrid, núcleos culturales y económicos, fueron atacados, ahora fue el turno del corazón político. ¿Qué pasará con Alemania?

Europa se tiñe de sangre nuevamente. Pareciera ser que el actuar terrorista se está convirtiendo no sólo en el canal de propaganda de una causa tergiversada, sino más bien se ha transformado en una práctica sistemática. La huella de los atentados relacionados con la causa fundamentalista ha dejado más de una cicatriz en el viejo continente; Madrid, Londres, París y hoy ha sido el turno de Bruselas.

No resiste mayor análisis afirmar que el sentimiento de caos, inseguridad y desolación predomina dentro de muchos de los países de la Unión Europea (UE). Sin embargo, es necesario ahondar en ciertos umbrales críticos que nos ayudarán a develar las implicancias. Por ello nos tenemos que preguntar: ¿Quiénes son los involucrados? ¿Por qué esta semana? ¿Occidente está perdiendo la guerra contra el terrorismo? ¿Por qué Bruselas?

No es baladí que Bruselas haya sido escogida para este último atentado. Recordemos que para los atentados del 13 N (París), se comprobó que el fragüe de éstos se desarrolló en la capital belga. Asimismo, esta ciudad tiene una gran relevancia a nivel de organización internacional; ahí funcionan la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo, entre otros. También fue golpeado el aeropuerto, otro eje logístico. En consecuencia, si París, Londres y Madrid, núcleos culturales y económicos, fueron atacados, ahora fue el turno del corazón político. ¿Qué pasará con Alemania?

Los actos terroristas de ISIS se perpetran pocos días después de la captura de uno de los responsables intelectuales de la masacre de noviembre pasado en la capital francesa. Ello supone que las medidas preventivas antiterroristas debieron haber estado alerta. Posiblemente dichas  medidas puedan ser puestas en tela de juicio. Empero, es ahí donde debemos involucrar una mirada histórica: la guerra de guerrillas siempre han sido más efectivas que con enfrentamientos directos y convencionales.

Es en este punto donde radica y se desprenden las mayores implicancias. ISIS nuevamente vuelve a comunicarnos que al no tener fronteras delimitadas, puede operar dentro de los territorios de los “infieles”. Es más, la capacidad operativa involucra a contingente de nacionalidad europea. Hay quienes postulan la idea de que muchos jóvenes con ascendencia islámica, hastiados de las paupérrimas condiciones sociales, vuelcan su interés en la reivindicación de la causa de la Yihad.

Vamos un poco más allá. Si bien no podríamos afirmar que ISIS está ganando el conflicto, en su sentido lato, sí podríamos pensar que es Europa la que está perdiendo la guerra. ¿Por qué? El desarrollo tecnológico no logra abarcar todas las condiciones que se escapan de las curvas de probabilidades. Al ser una iniciativa desarticulada resulta muy difícil poder combatirla eficazmente. Si se elimina un líder, inexorablemente surgirá otro con más fuerza para la causa. Algunos podrán decir que es el mejor modelo de sostenibilidad a nivel mundial.

Socialmente el panorama no se viene muy alentador. Dados estos eventos, la confusión acerca de la causa terrorista y la cultura islámica se hace cada vez más latente. No olvidemos que los grupos de extrema derecha (nacionalistas, racistas) han ido tomando fuerza en Europa. Por ende, no sería extraño que brechas sociales tomen aún más distancia y generen problemas cada vez más complicados redefiniendo incluso los desafíos domésticos de la UE.

Europa está entre la espada y la pared.  La islamofobia podría ser la mejor arma que tiene ISIS. Las fracturas sociales que están provocando los sanguinarios atentados no sólo afectan la moral de la ciudadanía, sino que hace brotar la intolerancia religiosa y cultural. Sumado a esto, las oleadas de refugiados que intentan abrirse puertas en Europa hace que el conflicto sea alimentado; muchos son acusados de fanatismo religioso y considerados como amenazas latentes.

Europa vive tiempos revueltos. La iniciativa violentista está teniendo repercusiones en diversos flancos. Bruselas hoy llora por los inocentes caídos en manos de suicidas religiosos. Nada indica que exista una solución viable. Muy por el contrario, el orden del viejo continente está siendo cuestionado desde sus bases, lo cual nos lleva a pensar que los valores de inclusión, protección y libertad no tienen tanta cabida. ¿Nos tendremos que acostumbrar a una Europa menos europeizada?

Comentarios del artículo: Bruselas-Europa en la mira - Publicado: a las 6:02 pm

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 26/02/2016

El ocaso de la izquierda latinoamericana: la generación perdida

Las izquierdas de nuestra región, en todas sus dimensiones, no logran cumplir con las expectativas que han generado. ¿Será que estamos ad portas de un nuevo ciclo?

El sistema político internacional es más complejo de lo que podemos apreciar. Por eso llamar a las inclinaciones políticas o a los sectores “Derecha” o “Izquierda” es suponer una dinámica binaria y anacrónica propia de la Guerra Fría. La jerga popular nos dice que los gobiernos de izquierda son los que se han tomado la palestra. Empero, es ahí donde debemos hacer un alto y efectuar una distinción semántica con el objeto de diferenciar dos dimensiones de los gobiernos de “Izquierda”: los de tendencia social demócrata y los ideologizados.

En los primeros, el objeto de sus funciones apunta al Estado de Bienestar, realizando constantemente negociaciones colectivas para convivir con la economía neoliberal (Brasil, Chile). Respecto de los segundos, éstos tienden a buscar la permanencia en el poder por medio de ofertas populistas, arraigadas en los intereses de sus gobernantes y con discursos propagandísticos que consolidan sus proyectos (Venezuela, Bolivia).

Por ello cabe preguntarse ¿Qué filias y/o intereses suscitan estas diferencias? ¿Por qué ambas dimensiones se encuentran en puntos de quiebre? ¿Estaremos presenciando el ocaso de las “izquierdas” latinoamericanas? Vamos por partes:

La Izquierda social-demócrata. La llegada de Dilma Rousseff al gobierno de Brasil supuso la continuidad de grandes dividendos que le heredó su antecesor Luiz Inacio Lula da Silva. Es innegable que el potencial económico, demográfico y geográfico con que cuenta este país es sumamente relevante. No obstante, los continuos escándalos han demostrado que el poder y los negocios terminan socavando los intereses políticos. El episodio Petrobras abrió las compuertas para la filtración del modus operandi de la élite política del poder ejecutivo brasilero.

Chile ha seguido un camino parecido. Los socialismos deberían haber dado grandes resultados al mejoramiento de la calidad de vida de nuestros compatriotas. Sin embargo, no hemos crecido con igualdad y los revuelos que han provocado los escándalos de nuestra casta política, esa que alguna vez de desgastó por devolvernos la democracia, demuestran que se apropiaron de la herencia del modelo heredado por los mismos que tanto han criticado. ¡Políticos de la Nueva Mayoría auspiciados por familiares de Pinochet! ¡Qué vergüenza, qué descaro!

La izquierda ideologizada. Venezuela hizo que el socialismo bolivariano llegase democráticamente. Hugo Chávez quiso construir un país con falsas promesas de inclusión y no intervencionismo. Ahora su delfín, Maduro, está empecinado en continuar el mismo modelo vetusto y poco atingente a las dinámicas de interdependencia y globalización. Tiene a su pueblo sumido en la pobreza, coerción, desabastecimiento y persecución política.

Por su parte, en Bolivia, la división social sigue igual. Las campañas de desinformación mantienen a la mitad de la población bajo la idea de Evo como el “Mesías” redentor. Ahora, destaquemos la inteligencia del cocalero para distraer a la opinión pública de asuntos internos por medio de su herramienta más eficaz: Chile. El “enemigo común” le ha dado legitimidad para una causa de estado: la pretensión marítima.

Las izquierdas de nuestra región, en todas sus dimensiones, no logran cumplir con las expectativas que han generado. Los movimientos sociales están convocando a las masas a manifestar su descontento. Pareciera ser que Dilma podría afrontar el impeachment para develar el funcionamiento y conexiones de su gestión. Bachelet tampoco tiene un escenario promisorio ya que la improvisación de sus reformas la tiene constantemente en tela de juicio.

Los vuelcos electorales que han sufrido los gobiernos de Maduro y Morales han dado luces para tener en cuenta que la política se compone de ciclos. Los gobiernos ideologizados han sido corrompidos por populismos fundados en la lucha revolucionaria en contra de imperialismos exógenos. A pesar de ello, estos redentores han olvidado que las democracias son para representar a sus electores y no a ideales superiores a la persona humana. ¿Será que estamos ad portas de un nuevo ciclo?

Comentarios del artículo: El ocaso de la izquierda latinoamericana: la generación perdida - Publicado: a las 12:17 pm

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 23/12/2015

Los populismos impopulares de Latinoamérica

Categóricamente sostengo la idea de que los (neo) populismos son sistemas inviables en el tiempo, y el empoderamiento de estas ramas políticas ha distorsionado los matices inclusivos de la democracia. Sin embargo, la región está dando nuevas señales.

Los contrastes políticos de América Latina han marcado los constantes vaivenes de tendencias e ideologías de esta región. Es así como la historia de los diversos países ha sido marcada por independencias, anarquías, democracias debilitadas, democracias protegidas, dictaduras, entre otros.

Cabe destacar que las democracias latinoamericanas han tenido una multiplicidad de desafíos que pocos gobiernos han podido sobrellevar de manera eficaz. Pobreza, inequidad, educación elitista, economía mal estructurada, corrupción y gobernabilidad han sido algunos de los factores que han marcado clivajes los cuales, a su vez, han determinado diversas tendencias tendencias políticas.

Las coyunturas sociales que han vivido algunas naciones de nuestro sub continente han proporcionado las condiciones perfectas para la germinación del deterioro menos decoroso de nuestros sistemas de gobierno. Por ende, las oleadas de neopopulismos han golpeado duro a una región que busca pavimentar su ruta política.

Sin ir más lejos, la llegada de Chávez marcó la instauración del bolivarianismo como la respuesta necesaria a las crisis internas de un país como Venezuela, donde las castas políticas no daban abasto. Su delfín, Nicolás Maduro, intentó continuar esta cosmovisión redentora. El arribo de Evo Morales a una Bolivia caracterizada por la inestabilidad e ingobernabilidad, le dio a nuestro vecino país nuevos aires de orden y nuevas oportunidades. Tampoco podemos olvidar que Argentina logró organizar su casa después de las elecciones de 2003, donde Néstor Kirchner le daría esperanzas a la alicaída nación peronista.

Es aquí donde debemos hacer un alto y formularnos ciertas interrogantes: ¿Qué tienen en común estos políticos? ¿Han marcado ellos la real forma de hacer política en América del Sur? ¿Qué hace que sus proyectos hayan tenido cabida democrática? ¿Son estos proyectos sustentables en el tiempo?

El revés sufrido por Maduro en las elecciones de la Asamblea General y la derrota del kirchnerismo en las presidenciales argentinas, demuestran que no hay mal que dure cien años ni ciudadanía que lo soporte.

Aparentemente la última pregunta puede ser la más fácil de responder. Categóricamente sostengo la idea de que los (neo) populismos son sistemas inviables en el tiempo. Planteo esto ya que las democracias no pueden sostenerse en los intereses propios de quién esté al mando. Es más, desde la nueva generación de populistas, de la mal llamada izquierda (que incluso algunos llaman progresistas), hemos podido apreciar que la noción del Bien Común es entendida como el terreno de nadie y no como el espacio de todos.

Por lo anterior, el empoderamiento de estas ramas políticas ha distorsionado los matices inclusivos de la democracia y se han aprovechado para adaptar y cambiar todo a voluntad, con el objeto de arraigarse en el poder y someter a la población a un régimen sostenido por la creación de realidades y enemigos inexistentes. ¿Les suena a Bolivia?

Sin embargo la región está dando nuevas señales. El revés sufrido por Maduro en las elecciones de la Asamblea General y la derrota del kirchnerismo en las presidenciales argentinas, demuestran que no hay mal que dure cien años ni ciudadanía que lo soporte. Claro está que los proyectos populistas se van desgastando conforme pasa el tiempo.

El populismo es una amenaza constante. Ello implica que la ciudadanía no sólo se empodere para sacar a los presidentes de turno. Muy por el contrario: para extirpar el germen populista debemos tener cultura cívica, conocer a nuestros políticos, participar en las instancias democráticas y, por sobre todo, entender que los presidentes no son líderes sino más bien los administradores del Ejecutivo.

No olvidemos que el Congreso es la instancia donde realmente están plasmados los intereses más cercanos a los ciudadanos, donde la opinión pública se hace viva y donde la canalización de las demandas debe ser representada. La invitación es a dejar de lado la necesidad paternal que tenemos tan arraigada en América Latina y volcarnos hacia la institución que canaliza directamente las necesidades del constituyente: nuestros congresos.

Comentarios del artículo: Los populismos impopulares de Latinoamérica - Publicado: a las 1:00 am

» Publicado: 28/09/2015

¡Enhorabuena para Evo!

Como líder populista, ha sabido comunicar este fallo de la CIJ como un triunfo, sometiendo a la opinión pública nacional que el mar para Bolivia es una realidad cada día más cercana. Además, su carisma, sus apariciones en los medios, y en fin, su estrategia develan las ambiciones de poder que su proyecto abarca.

Para muchos el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CJI) respecto del recurso de incompetencia de la Corte, ante la demanda marítima de Bolivia contra Chile, ha sido un golpe catastrófico para la estrategia diplomática nacional. El impacto mediático que ello ha provocado, suscita pensar que nuestro país está actuando erráticamente dentro del sistema jurídico internacional. Es más, las mismas declaraciones de algunos congresistas chilenos de corrientes transversales (Tarud y Molina) han encendido las alarmas, paradojalmente, de un tsunami boliviano que apabulló los argumentos chilenos ante las instancias jurídicas pertinentes.

Sin embargo, más allá de los análisis jurídicos que los especialistas puedan hacer, creo fervientemente más importante ampliar la visión y analizar qué implicancias políticas tiene el proceso que continuará su devenir de manera regular. Por ello cabe preguntarse ¿Qué sucederá en Bolivia? ¿Cómo capitalizará este “triunfo”? ¿De qué manera actuará Chile?

Mirando el fondo de la cuestión  es necesario ser cuidadosos  al  afirmar que ya hemos perdido. Hay un error semántico que muchos cometen afirmando que el proceso ya es favorable para Bolivia y que la entrega de soberanía es una realidad.

Hay que ir a lo concreto: por 14 votos contra 2 los jueces rechazaron la objeción preliminar de Chile a la demanda de Bolivia por una salida soberana al mar. Entonces, observamos que el frame de la corte se sumó a la visión boliviana dejando de lado el tratado de 1904. Como podemos apreciar, aparentemente los escenarios para Chile no son tan provechosos ya que, conociendo el fondo de la causa puede que se abra una posibilidad real de invitarnos a ceder soberanía de nuestro territorio al hermano país.

Pareciera ser que Chile incluso se quedará sin un hito medular que representaba el tratado de 1904. Con el fallo se quemó una de las cartas más fuertes que planteaba nuestra defensa. Sin embargo, mirando el fondo de la cuestión es necesario ser cuidadosos al afirmar que ya hemos perdido. Hay un error semántico que muchos cometen afirmando que el proceso ya es favorable para Bolivia y que la entrega de soberanía es una realidad.

Para quienes así lo creen, pues alabada sea la estrategia comunicacional de Evo Morales. El juicio recién comienza, y tal como lo ha dicho nuestra Presidenta y lo han refrendado los ex Presidentes Lagos, Frei y Piñera en forma contundente, la verdad es que no se ha perdido y no se perderá territorio. Cabe destacar que ningún órgano internacional puede obligar a un Estado a ceder soberanía. Ello llama a reflexionar hasta qué punto son tan legítimas estas instituciones a las que, incluso, las grandes potencias han adherido (hasta cierto punto).

Por lo pronto, la mayor implicancia del 24 de septiembre no es el legado judicial que puede entenderse desfavorable para Chile. Es más, tampoco podemos hablar de una victoria boliviana. Sin embargo sí existe un ganador: Evo Morales. El líder altiplánico es quien sacará los mejores dividendos de este episodio judicial. Recordemos que Bolivia está ad portas de pasar por un referéndum para hacer cambios constitucionales que permitirán a Morales perpetuarse en el poder hasta el año 2025.

¡Enhorabuena para Evo! Como líder populista, ha sabido comunicar este fallo de la CIJ como un triunfo, sometiendo a la opinión pública nacional que el mar para Bolivia es una realidad cada día más cercana. Además, su carisma, sus apariciones en los medios, y en fin, su estrategia develan las ambiciones de poder que su proyecto abarca.

El issue chileno-boliviano, trasciende rotundamente a un proceso judicial. Esto es un tema político del cual el presidente Morales ha sabido sacar provecho. Su fábrica de realidades alimentada por el constructo ideológico, ha sido clave para incidir en gran parte de la población boliviana, afirmando que la salvación para ésta está en el mar perdido hace más de un siglo. Sus reformas continúan amenazando el leitmotiv de la democracia y dejándolo a pasos de ponerse una corona.

En consecuencia, al igual que la Corte, la invitación aquí es conocer el tema de fondo respecto de las aspiraciones del ganador de esta primera contienda y saber que el club del populismo, del cual no es ajeno nuestro país, se arraiga cada vez más en América Latina.

Comentarios del artículo: ¡Enhorabuena para Evo! - Publicado: a las 9:57 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 23/09/2015

Las migraciones hacia Europa y la crisis humanitaria

Ante este tema humanitario, la sociedad internacional no puede dejar de estar alerta y, en consecuencia, no ser meros observadores sino más bien comenzar a efectuar acciones concretas que sean de vital ayuda para quienes lo necesiten.

Históricamente la identidad cultural suele ir arraigada con un territorio. De esta manera los estados logran conformarse según los patrones que hoy entendemos. Dentro de la dinámica de las relaciones entre estados, poniendo la lupa, las migraciones constituyen uno de los asuntos de mayor cuidado y, hoy por hoy, Europa bien lo sabe.

Sin lugar a dudas, el Viejo Continente está frente a una de las crisis humanitarias más graves desde la Segunda Guerra Mundial (al menos en términos oficiales). La Primavera Árabe, tan legitimada por la comunidad internacional ha dejado en claro que la inestabilidad política, las guerrillas internas y los choques religiosos, son los principales legados de aquella situación.

De esta manera surgen ciertas interrogantes: ¿Qué desafíos implican las oleadas migratorias? ¿Qué tan preparada está Europa para afrontar esta situación? ¿Cómo reaccionarán los “nativos” europeos? Uno de los debates históricos de la naturaleza humana dice relación con que el ser humano busca, por sobre todo, su seguridad. Ese el punto de partida para entender su funcionamiento en un núcleo social. Por ello, cuando éste se ve amenazado, hará lo posible para recuperar ese sentimiento de orden.

Entonces podemos percatarnos que las constantes migraciones a tierras seguras, por parte de grupos sirios (43%), afganos (12%), nigerianos (5%), entre otros, representan una búsqueda legítima y humana debido a nuestra naturaleza. Ahora bien, el problema no es buscar nuevas oportunidades en tierras lejanas. El problema son las condiciones que deben afrontar los inmigrantes para llegar a tierra firme donde suponen encontrarán la tranquilidad que no les ofrecen sus países de origen.

Claramente los campos de refugiados no dan abasto, las condiciones mínimas son deplorables y las posibilidades de generar nuevas y mejores oportunidades son mínimas. No resulta extraño, pues, que se tomen riesgos que pongan en jaque incluso el instinto de conservación dejando en peligro las vidas de quienes escapan de los horrores provocados por sus coterráneos.

Europa tiene una responsabilidad histórica. Fueron sus líderes de antaño quienes, después de la Gran Guerra de 1914-18 definieron las fronteras de Oriente Próximo, aglutinando etnias y religiones en terrenos establecidos con el objeto de “civilizar” una región donde los intereses geopolíticos eran primordiales para los intereses de la época.

Cabe destacar que los 350 mil inmigrantes que van durante este 2015 tienen a los gobiernos europeos en la mira ya que, la indiferencia no es una opción política pero los conflictos internos suscitan pugnas de interés; sobre todo cuando sectores ultra derechistas con arraigos nacionalistas, comenzarán pronto a ejercer presión para evitar que Europa se siga “deseuropeizando”.

No olvidemos que el Estado de bienestar se está transformando en una quimera que sólo los recuerdos de un pasado glorioso permiten sostener este sueño en pie. Asimismo, recordemos que durante la segunda mitad del siglo XX la apertura de fronteras que hizo este continente, con motivo de afrontar su eventual envejecimiento, no dio los resultados esperados ya que en materia de integración, estas políticas fueron un fracaso, produciendo segregaciones y riesgo social.

Por lo pronto, podemos quedarnos con señales concretas: Por un lado vemos a una Ángela Merkel afirmando que la crisis de los refugiados exige un esfuerzo nacional, asumiendo que esta situación continuará y que cambiará aspectos de la sociedad; pero se apuesta a que el cambio sea positivo. Algo similar sucede con el Gobierno de François Hollande quien, a pesar de las críticas de su opositora Marine Le Pen, anunció que recibirá a 24 mil refugiados.

Suena increíble pero lo más impactante es ver cómo un tema humanitario se va trasformando en un asunto político-administrativo, donde la repartición de personas se hace para objetivar una situación puntual. Es aquí donde la sociedad internacional no puede dejar de estar alerta y, en consecuencia, no ser meros observadores sino más bien comenzar a efectuar acciones concretas que sean de vital ayuda para quienes lo necesiten.

Comentarios del artículo: Las migraciones hacia Europa y la crisis humanitaria - Publicado: a las 7:00 am

Etiquetas: , , , , , , , » Publicado: 12/08/2015

La post transición y la nueva etapa política de Chile

Cuando la incertidumbre se instala en el poder soberano, éste buscará las alternativas más viables. Pero como nuestra cultura cívica se encuentra diezmada, no sería de extrañarse que un caudillo nutrido de un relato unificador, inclusivo, potente y populista logre llegar a La Moneda.

No resiste mayor análisis afirmar que Chile ha marcado pautas desde hace ya varias décadas. No podemos olvidar que fue el primer país del orbe que recibió, por vías democráticas, un régimen de corte soviético. Asimismo, ha sido el único que terminó con aquel Gobierno de manera abrupta. También fue un ícono mundial al momento de incorporar, dentro de sus matrices conductuales (por medio de lo que llaman la terapia de shock), las bases del sistema neoliberal.

Los resultados de la gestión política doméstica de nuestro país pueden ser discutibles. No obstante, desde la vuelta a la democracia, por medio de los valores de la globalización e interdependencia, Chile logró estándares inéditos en nuestra historia.

Ahora bien, dado que se nos tilda como un país de ingreso medio, hoy por hoy, nuestras metas ya no se ligan a superar barreras básicas que indican “el desde”. La entrada de Chile en la OCDE supuso la incorporación de nuevas metas donde, a modo de ejemplo, ya no debemos derribar los índices de pobreza, sino que se debe luchar por derrocar el flagelo de la inequidad. En este punto radica el debate contingente del país de los jaguares de Sudamérica.

Muchos hablaron de la transición política de Chile después de la llegada de don Patricio Aylwin. Efectivamente podemos decir que su Gobierno abrió las puertas para volver a las bases democráticas, perdidas durante 17 años. Es menester hacer especial mención al apego democrático que mostraron ambas coaliciones políticas nacionales (por mucho que una de ellas apoyó el régimen de Pinochet). Lo importante a destacar es que nuestra democracia se basó en consolidar un modelo de integración al sistema internacional que, al igual que en muchos países, desregularizó el rol de los Estados.

Respecto de ello, soy un convencido de que la transición nacional no comenzó en los ‘90. Muy por el contrario, tengo la certeza de que el día que asume Sebastián Piñera, Chile comenzó a buscar nuevas alternativas. Si bien, en términos estructurales, su Gobierno siguió los matices de los antecesores, fue un ícono nacional que la centro-derecha volviera a ostentar cargos oficialistas.

Asimismo, las revueltas de 2011 nos mostraron que el mismo modelo que abrazamos por dos décadas, post consenso de Washington, ya no tenían la legitimidad social de antaño. Ello debido a que la ciudadanía está más empoderada, o que una vez logrados ciertos pisos siempre se buscan mejores. Sea como fuere, la democracia chilena comenzó a vivir los retos más importantes de las últimas décadas.

Por defecto entendemos que en democracia es el electorado quien elige a sus gobernantes. Es ahí donde tengo otro alcance: la llegada del Gobierno de la Nueva Mayoría reflejó un cambio en esta dinámica ya que pareciera ser que esta coalición eligió a su electorado prometiendo llevar a cabo las todas las soluciones a las demandas que aquejan a nuestra nación.

Craso error. Aquí hubo principios de populismo donde quedó de manifiesto que la política es una constante lucha de dominación, la búsqueda del poder por el poder. Por ello cabe preguntarse ¿Qué ha hecho el oficialismo? ¿Qué tanto distan los dos polos políticos más representativos de nuestra historia reciente?

Dudas no caben al momento de pensar que, tal como lo planteamos anteriormente respecto de la búsqueda de la equidad social, es necesario reformar ciertos aspectos de nuestra estructura social y económica. El punto es que para llevar a cabo cambios tan sensibles a nuestro órgano funcional, el diálogo, la inclusión y el debate son las herramientas más útiles.

Lo anterior supone la necesidad de tener a todos los actores del sistema político abiertos a postular las demandas, siguiendo la institucionalidad vigente. Claro, eso en el escenario ideal. Sin embargo, gradualmente nos hemos percatado que nuestros políticos carecen de liderazgo, nuestras instituciones están privadas de legitimidad, los partidos no gozan de eficacia para canalizar demandas y la ciudadanía no tiene educación cívica.

He aquí el mayor riesgo en el mapa político nacional: esta nebulosa tiene a un país entero en una ceguera permanente. Cuando la incertidumbre se instala en el poder soberano, éste buscará las alternativas más viables. Pero como nuestra cultura cívica se encuentra diezmada, no sería de extrañarse que un caudillo nutrido de un relato unificador, inclusivo, potente y populista logre llegar a La Moneda para instalarse como el reivindicador mesiánico de nuestra enfermiza democracia. De ser ese el caso, nuestra transición política sería la hecatombe democrática que volvería a posicionar a Chile como uno de los países ícono del sistema internacional: la nación que echó por la borda la oportunidad de dar un paso hacia adelante.

Finalmente resta por decir que en esta nueva etapa post transición, todos deben intentar converger dentro de la multiplicidad de intereses y matices que marcan nuestras diferencias. La piedra bruta nacional debe ser desbastada con responsable constancia que incluya a todos los actores de nuestro sistema político.

Comentarios del artículo: La post transición y la nueva etapa política de Chile - Publicado: a las 9:00 am

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