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Pedro Davis

Presidente Nacional de Conupia

Etiquetas: , , , , » Publicado: 19/03/2012

El precio de los combustibles y las pymes

El alza sistemática del precio del petróleo y de sus derivados, tiene en jaque a un número importante de mipymes. ¿Será necesario que las pymes nos sumemos a los movimientos sociales hoy activos para conseguir algo al respecto?

A raíz del movimiento de Aysén y de los anunciados conflictos de Arica, Calama y Lota, y del elemento común que subyace a todos, además de la justa demanda regionalista, es decir el precio de los combustibles, es necesario reflexionar con la mirada de las empresas de menor tamaño dicho tema.

El alza sistemática del precio del petróleo y de sus derivados, tiene en jaque a un número importante de mipymes. El precio del petróleo y la bencina, así como la gran mayoría de los insumos, tiene una relación inversamente proporcional a los volúmenes comprados por los empresarios, la gran empresa consigue importantes descuentos por volumen y plazos especiales de pago, los pequeños, sin embargo, no podemos aspirar a esos descuentos y pagamos el precio completo y al contado, (a lo más a 30 días si el proveedor es amable). Esta situación afecta incluso a las estaciones de venta al detalle de combustible, que tampoco alcanzan volúmenes importantes y padecen el alza de precios y también  la baja del consumo, es decir deben aumentar su capital de trabajo para vender menos.

Todo el mundo está consciente de esto, pero las autoridades del Ejecutivo y el Legislativo al parecer no quieren tomar en cuenta estas demandas, quizás ello se debe al hecho de que como a la gran empresa el impuesto específico no la afecta, no hacen el habitual lobby.

Los gobiernos de la Concertación y la Alianza se han negado a la eliminación de este impuesto, desde su posición, no quieren renunciar a los más de 1.500 millones de dólares que el impuesto recauda, y han inventado “creativos” modelos de compensación de precios que no reducen las alzas, sólo las atenúan. Es decir, aspirinas y no antibióticos.

Todo el mundo está consciente de esto, pero las autoridades del Ejecutivo y el Legislativo al parecer no quieren tomar en cuenta estas demandas, quizás ello se debe al hecho de que como a la gran empresa el impuesto específico no la afecta, no hacen el habitual lobby.

El problema de los ingresos que necesita un gobierno para sus inversiones y gastos sociales debería ser directamente proporcional a los impuestos por las utilidades de las grandes empresas (en Chile las empresas que venden más de 50 millones de dólares son menos de 2.000), y en el caso de este impuesto es exactamente lo contrario, es porcentualmente el mismo para todo tipo de contribuyente, con la excepción de los transportistas y de los buses que reciben una compensación vía devolución de pagos de peajes.

Los legisladores, el poder Ejecutivo, el mundo del conocimiento, los partidos políticos, concuerdan que las empresas de menor tamaño deben ser tratadas de manera diferenciada respecto de las empresas grandes. En sencillo, discriminación positiva. Esto es respaldado por la Ley 20.416 más conocida como Estatuto Pyme o Estatuto de las EMT. Es hora de que las autoridades asuman que los problemas de la mipyme son demasiado urgentes, que debemos apurar el tranco.

Sin embargo, la situación de las EMT no ha mejorado en los últimos años. Al contrario, los datos del SII señalan que las EMT han perdido participación relativa en las ventas nacionales y esto debe empezar a revertirse a la brevedad posible. Vender más, idealmente con menores costos es lo que necesitan las EMT, pero en el mercado normal ello no ha sido posible.

Atacar las principales asimetrías del mercado, regular las relaciones entre empresas grandes y chicas, evitar que siga la concentración económica de los mercados cada vez en menos manos son sin lugar a dudas las tareas de la hora presente.

¿Será necesario que las pymes nos sumemos a los movimientos sociales hoy activos para conseguir algo al respecto?

Comentarios del artículo: El precio de los combustibles y las pymes - Publicado: a las 4:37 pm

Etiquetas: , , , » Publicado: 20/02/2012

¿Una Subsecretaría de Industria en el Ministerio de Economía?

¿Por qué hablar de fortalecer la industria?, ¿Por qué no pedir apoyo para que los industriales se conviertan en importadores de productos de Oriente, como lo hicieron muchos en la década de los 80? Estas son, sin dudas, preguntas difíciles de responder, pero intentaremos hacerlo.

La Asociación de Industriales metalúrgicos (Asimet) invitó al ministro de Economía, Pablo Longueira, a un desayuno donde junto con presentarle los problemas que tienen para competir con productos de Oriente producidos con salarios inhumanos, con subsidios estatales y sin apegarse a las normas de calidad universalmente aceptadas, se le planteó derechamente la necesidad de que se cree una Subsecretaría de Industria en el Ministerio de Economía para que se preocupe de fomentar y apoyar la industrialización del país.

Si no tuviéramos noción del tiempo y del espacio, alguien podría pensar que estamos en los años 40, década gloriosa para la industria nacional, marcada entre otros hechos por la creación de la CORPORACION DE FOMENTO DE LA PRODUCCION (Corfo), institución crucial en el desarrollo industrial del país.

Apoyar a un sector que enfrenta una competencia desleal de productores extranjeros que no cumplen las normas y leyes que cumplimos los empresarios chilenos, significará que los foráneos deberán mejorar sus prácticas para poder competir con el consiguiente beneficio para los consumidores.

Pero estamos en 2012. El mundo cambió y nada volverá a ser igual como antes. Hoy prácticamente no hay fronteras para las empresas, los capitales fluyen en todos los sentidos, el capital financiero mundial es 14 veces el capital material, los precios de los bienes de consumo han bajado en términos reales por los inmensos aumentos de productividad de las grandes empresas y cualquier proceso de modernización y fortalecimiento de un sector debe tener estas condiciones de entorno presente.

¿Por qué hablar de fortalecer la industria?, ¿Por qué no pedir apoyo para que los industriales se conviertan en importadores de productos de Oriente, como lo hicieron muchos en la década de los 80? Estas son, sin dudas, preguntas difíciles de responder, pero intentaremos hacerlo.

En primer lugar, porque cerca de un 15% de las micro, pequeñas y medianas empresas son industriales. Estamos hablando aproximadamente de 220.000 unidades productivas con alrededor de 700.000 trabajadores incluidos.

En segundo lugar, porque es justamente en el sector de las empresas de menor tamaño donde se puede aumentar más el empleo. Y si al sector le va bien, pueden mejorar los salarios reales lo que contribuiría a mejorar la distribución del ingreso.

En tercer lugar, porque es justamente la industria la que puede contribuir a agregar valor a las materias primas que exportamos en forma primitiva.

En cuarto lugar, porque apoyar a la industria y particularmente a los micro, pequeños y medianos sería una política justa. Los grandes no necesitan ayuda, los chicos sí.

Por último porque, en definitiva, apoyar a un sector que enfrenta una competencia desleal de productores extranjeros que no cumplen las normas y leyes que cumplimos los empresarios chilenos, significará que esos productores extranjeros deberán mejorar sus prácticas para poder competir con el consiguiente beneficio para los consumidores.

 

Comentarios del artículo: ¿Una Subsecretaría de Industria en el Ministerio de Economía? - Publicado: a las 6:38 pm

Etiquetas: , , » Publicado: 19/01/2012

Colusiones y abusos de las grandes empresas

Si la mayoría de las empresas grandes suscribe el sello y cumple los compromisos, será clara señal que es posible conseguir mejores prácticas empresariales. Si, por el contrario, no resultara, será señal que el Estado debe acentuar su rol regulador estableciendo las medidas necesarias para evitar el abuso de los grandes contra los chicos.

En el último tiempo hemos sido bombardeados de informaciones económicas que nos dan a conocer colusiones, malas prácticas y abusos de las grandes empresas con sus proveedores como también con sus clientes.

El propio ministro de Economía, Pablo Longueira, al asumir su cargo reconoció que las grandes empresas en general tienen muy malas prácticas de pago para sus proveedores micro, pequeñas y medianas empresas, es decir las PYMES.

De todos es sabido que ventas pactadas con pago a 30 días, se pagan a 90, 120 y hasta 180 días. De más está decir que dicho abuso de las grandes empresas acentúa los problemas de las de menor tamaño, las que además simplemente deben convertirse en financistas de estos grandes abusadores.

Conciente de esta situación, el ministro Longueira dijo que apoyaría a las PYMES y partió implementando el llamado “Sello Propyme”, el cual al ser adquirido por una gran empresa la compromete a pagar a sus proveedores en el tiempo pactado.

Lo insólito e increíble es que entre los argumento esgrimidos por empresas del retail por su demora en suscribir este sello, destaca el que les “costará muchos miles de millones de pesos pagar al plazo convenido y no como ahora”. O sea, las Pymes que somos las que realmente perdemos cuando los grandes no nos pagan a los chicos en los plazos convenidos, debemos “entender” y “ayudar” a estos pobres grandes empresarios,  a los cuales les costará mucho dinero honrar y cumplir los compromisos contraídos, el mundo al revés,  el ladrón detrás del juez .

Las empresas que lo suscriban serán “distinguidas” por el solo hecho de cumplir sus compromisos y ello las convertirá en una empresa “Propyme”. Bueno, peor es nada. Recobrar un dinero que es nuestro,  en el tiempo y  forma convenida es mejor que no hacerlo.

Por ello, nos gustaría mucho que esta iniciativa funcione y bien, y así revertir la en algo dura realidad de las PYMES vienen bajando sostenidamente su participación en las ventas internas (y por tanto en el PIB), producto de la creci6ente concentración económica y de las inmensas asimetrías existentes en los mercados.

El ministro Pablo Longueira luego de un arduo trabajo, la semana pasada logró el compromiso de 25 grandes empresas de adquirir el sello. Según el SII son 10.000, pero nosotros afirmamos que si eliminamos las de papel y otras no relevantes, probablemente serán no más de 2.500. No todas lo adquirieron ya. Lo suscribieron también unas 20 empresas del Estado (las que supuestamente están comprometidas con el programa Chile Paga) y un par de gremios de grandes empresas. Sólo una cadena de supermercados, ninguna otra empresa del retail, ninguna gran manufactura importante, ninguna gran constructora.

Lo insólito e increíble es que entre los argumento esgrimidos por empresas del retail por su demora en suscribir este sello, destaca el que les “costará muchos miles de millones de pesos pagar al plazo convenido y no como ahora”. O sea, las Pymes que somos las que realmente perdemos cuando los grandes no nos pagan a los chicos en los plazos convenidos, debemos “entender” y “ayudar” a estos pobres grandes empresarios,  a los cuales les costará mucho dinero honrar y cumplir los compromisos contraídos, el mundo al revés,  el ladrón detrás del juez .

En todo caso, esperaremos qué pasa con las otras empresas, seguiremos la pista de los que realmente lo suscriben, chequearemos cuál será el impacto real de esta iniciativa.

Esperamos que suscriban este sello empresas como Jumbo, D&S, Falabella, Paris, Ripley,La Polar, Easy, Homecenter, ABC DIN, todas las grandes constructoras, eléctricas (generadoras y distribuidoras), telefónicas, telecomunicaciones, pesqueras, forestales, empresas de logística y, en fin, todas las grandes empresas.

El resultado de esta iniciativa será sin duda un indicador muy interesante respecto del camino que debe seguir el Gobierno. Si la mayoría de las empresas grandes suscribe el sello y cumple los compromisos, será clara señal que es posible conseguir mejores prácticas empresariales. Si, por el contrario, no resultara, será señal que el Estado debe acentuar su rol regulador estableciendo las medidas necesarias para evitar el abuso de los grandes contra los chicos.

Comentarios del artículo: Colusiones y abusos de las grandes empresas - Publicado: a las 4:24 pm

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