" "
Blog de
  • Paula Garrido

Paula Garrido

Coordinadora de Proyectos, ONG Visibiliza

Etiquetas: , , , » Publicado: 28/08/2012

Alimentos en Chile: ¿Un bien de lujo?

Frutas y verduras sufren vaivenes en sus precios cada cierto tiempo. Luego las autoridades se preguntan ¿por qué comemos mal? Estando ad portas de una nueva fiesta de celebración patriótica que gira en torno a la comida, ¿cuánto afectará estas alzas a los sectores de menos recursos de nuestro país?

La alimentación constituye un aspecto vital para todos y cada uno de los seres humanos que habitan el planeta. Comer, en efecto, constituye un acto que, de no hacerse, lleva a la muerte, existiendo también efectos sociológicos y antropológicos que trae consigo dicha práctica. Implicancias que se relacionan con el favorecer la comunicación entre las personas, más aún si se toma en cuenta que la cultura humana se ha desarrollado en torno al fuego dominado y a la conversación que lo rodea. Es que los alimentos son, además de una fuente de nutrición, una fuente de riqueza simbólica.

Cuando se discutía en Chile acerca del sueldo mínimo, se argüían explicaciones macroeconómicas, se apuntaba a la crisis económica internacional y a la austeridad en el gasto estatal. No obstante, hay una crisis que poco a poco ha ido apareciendo en los medios de comunicación, que progresivamente ha ido destacando en los titulares: una inminente crisis alimentaria mundial que comienza a develarse a raíz de las sequías, los cambios climáticos y, en consecuencia, de la escasez en algunos alimentos que ha conllevado esta situación, como son el trigo, el maíz y la soja.

Si bien no existe consenso en el porqué de las alzas alimenticias (algunas razones pueden ser: 1) mayor demanda de trigo y al mismo tiempo menos terreno para el ganado; 2) el alza de los combustibles que afecta directamente el transporte de los alimentos; 3) el alto costo de trabajadores del agro debido a la baja demanda) es la desregulación financiera y especulación económica la principal razón esgrimida por el Ministerio de Agricultura para explicar estas alzas.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO), el precio de los alimentos va en alza desde el año 2000 y sigue hasta la actualidad. Estados Unidos, por su parte, anunció hace algunos días que se elevará el precio de los alimentos, especialmente del trigo, a raíz de las gravísimas sequías que está viviendo una zona del país. Este escenario, según la FAO, impactará en los mercados de granos de América Latina y el Caribe. A raíz de esta situación, el Grupo de los 20 países más desarrollados del planeta se reunirá para coordinar una respuesta a los crecientes precios de los alimentos, tal como informó el lunes pasado el diario Financial Times.

Teniendo todos estos antecedentes, en Chile el tema sigue tratándose como secundario y hasta anecdotario. Existiendo escasez de producción mundial de trigo ¿qué ocurrirá con el precio del pan en la panadería de la esquina del barrio? Según índices de la FAO, Chile aparece en el tercer lugar de las naciones con más alzas en América Latina y El Caribe, con un índice del 9.8 por ciento, y el Estado chileno continúa sin iniciativas ni políticas públicas que traten este tema. Tema que es tan, o quizás aún más, trascendental que la educación o la vivienda. Pues el ser humano, en estricto rigor, puede sobrevivir sin educarse, pero no puede continuar con vida si no se alimenta de manera nutritiva. Esta situación se ha vuelto tan primordial que es el mismo gobierno con la respectiva autoridad ministerial a cargo del tema agrónomo, quien ha señalado que la administración pública del país no interviene ni fija los precios de los alimentos, argumentando que “Chile sólo es un tomador de precios internacionales tanto en lo que importa y en lo que exporta no puede hacer nada ante el aumento en los precios de los alimentos” y que los productos han sufrido alzas en todo el mundo a causa de las variaciones climáticas. Sólo se ha llamado a la población a informarse y cotizar las diferentes alternativas que entrega el mercado.

Si bien no existe consenso en el porqué de las alzas alimenticias (algunas razones pueden ser: 1) mayor demanda de trigo y al mismo tiempo menos terreno para el ganado; 2) el alza de los combustibles que afecta directamente el transporte de los alimentos; 3) el alto costo de trabajadores del agro debido a la baja demanda) es la desregulación financiera y especulación económica la principal razón esgrimida por el Ministerio de Agricultura para explicar estas alzas. Posición que, por cierto, no permite hacerse cargo de la problemática que se está generando en el país y que, a nivel mundial, todo indica que aumentará.

Comer frutas y verduras, carnes blancas y cereales ¿será parte de bienes de lujo que sólo unos pocos pueden adquirir?

Frutas y verduras sufren vaivenes en sus precios cada cierto tiempo. Luego las autoridades se preguntan ¿por qué comemos mal? Estando ad portas de una nueva fiesta de celebración patriótica que gira en torno a la comida, ¿cuánto afectará estas alzas a los sectores de menos recursos de nuestro país?

Y de plato de fondo: Un “18” marcado por el alza de los alimentos ¿será una fiesta nacional?

Comentarios del artículo: Alimentos en Chile: ¿Un bien de lujo? - Publicado: a las 12:55 pm

Etiquetas: , , » Publicado: 18/07/2012

¿Es suficiente el sueldo mínimo?

¿Es este el país que queremos construir? ¿Esta es la sociedad que anhelamos? ¿Una sociedad que se alimenta mal, que no consume leche, frutas ni verduras, que no asiste a actividades culturales y que continúa evadiendo el Transantiago?

Nuestro país está viviendo una semana clave en cuanto a la discusión del reajuste del salario mínimo. Este mes de julio será trascendental para los trabajadores que, como pocas veces hemos visto en los últimos años, ha estado marcado por acaloradas discusiones partidistas. Posturas, casi terminando el mes, que aún no pueden llegar a un consenso.

Actualmente, el sueldo mínimo en Chile es de 182 mil pesos. Este valor corresponde al que, según nuestras leyes, debe ser el mínimo remunerado por sus servicios a hombres y mujeres que tengan entre 18 y 65 años. Este valor, por consiguiente, debería alcanzar y ser suficiente para que el trabajador o trabajadora pueda satisfacer sus necesidades básicas.

Oficialistas defienden situar el sueldo en 193 mil pesos, mientras la oposición argumenta que 200 mil es una cifra adecuada. Sin embargo ¿nos hemos preguntado qué alcanza con esta cantidad? ¿Estamos conscientes de la satisfacción de necesidades que se logra con 193 mil pesos?

Todos los números afirman que el país crece, se vaticina que seguirá creciendo en lo económico, pero la deuda con los trabajadores continúa. Finalmente, este sueldo mínimo nos involucra a todos los chilenos pues influye en el valor que se le otorga al trabajo, en el valor que se le retribuye a cada uno de nosotros por la tarea que realizamos diariamente, sea cual sea esta.

Una familia promedio de 4 integrantes caracterizada por una tasa de dependencia de1 a4, vale decir, donde una sola persona trabaja dentro del hogar (realidad que, por cierto, afecta a más de 778.000 trabajadores en Chile según la Encuesta Suplementaria de Ingresos 2010) sencillamente NO puede cubrir sus necesidades básicas para vivir y alimentarse.

Desglosemos.

Considerando el sueldo mínimo actual de 182 mil pesos y descontando lo imponible obligatorio, restan 144.599 pesos a dividirse en lo básico que una familia gasta mensualmente: arriendo de vivienda (en promedio, 80 mil pesos), 2 pasajes diarios de transporte público ($26.800), 1 kilo diario de pan ($27.000), luz, agua y gas (aproximadamente $45.000), y ya se gastó más del presupuesto. Falta aún costear los gastos asociados a los colegios de los hijos, los exámenes de salud y, por supuesto, la alimentación diaria. ¿Ocio, darse un gusto? Ni siquiera se contempla entre los gastos mensuales familiares.

¿Es este el país que queremos construir? ¿Esta es la sociedad que anhelamos? ¿Una sociedad que se alimenta mal, que no consume leche, frutas ni verduras, que no asiste a actividades culturales y que continúa evadiendo el Transantiago?

8 de cada 10 personas que ganan este salario pertenecen al 60% de los hogares más pobres de Chile. A más de la mitad de las personas que ganan el sueldo mínimo no les alcanza para costear lo básico para llevar, y a estas alturas, “sobrellevar” una existencia mínimamente digna.

Se repletan los discursos de cifras, de más o menos pesos. Pero ¿cuándo llegará la hora de hablar de más oportunidades, de más bienestar, de más calidad de vida? ¿De lo que, en definitiva, necesitamos satisfacer con ese salario?

Todos los números afirman que el país crece, se vaticina que seguirá creciendo en lo económico, pero la deuda con los trabajadores continúa. Finalmente, este sueldo mínimo nos involucra a todos los chilenos pues influye en el valor que se le otorga al trabajo, en el valor que se le retribuye a cada uno de nosotros por la tarea que realizamos diariamente, sea cual sea esta.

Lo trascendental es, por tanto, debatir el para qué modificarlo, siendo lo realmente importante responder cuánto es el mínimo que una persona debe ganar para tener un nivel de vida digno y acorde al desarrollo económico nacional.

 

Comentarios del artículo: ¿Es suficiente el sueldo mínimo? - Publicado: a las 11:43 am

La Nación

Av. Nueva Providencia 1860, Oficina 183, Providencia
Teléfono: 56 2 - 2632 5014

Director Responsable: Patricia Schüller Gamboa
Representante Legal: Luis Novoa Miranda

© Comunicaciones LANET S.A. 2014
Se prohíbe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.