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Patricio Ovalle

Director del Centro de Competitividad de la Universidad del Pacífico

Etiquetas: , , » Publicado: 03/02/2012

Emprendimiento en Chile: sentido de urgencia

Al emprendedor hay que respetarlo, dignificarlo y resguardarlo. Un emprendedor es un agente movilizador de la economía, un catalizador para que el futuro que queremos ocurra, pero no sólo depende de él, depende de todos y no podemos seguir esperando, bienvenidas son las nuevas cifras en torno al aumento de la creación de empresas en Chile.

Hace pocos días se púbico en la prensa que Chile había duplicado el número de creación de empresas en los últimos 14 años: el año 2011 se formaron más de 58.000 nuevas unidades de negocios. Reducción en los plazos y en los costos de iniciación, fueron algunas de las explicaciones para que en nuestro país la actividad emprendedora se sitúe en las portadas de los medios de comunicación y sea tema principal de nuestra economía. Sabido es que cada nueva empresa -dependiendo del tamaño- crea entre 3 y 6 puestos de trabajo, por tanto la creación de estás, ataca directamente a una de las variables más importante para la estabilidad política, económica y social de un país.

¿Porque cuando el dueño de una E.I.R.L va al banco a cobrar un cheque de $1.000.000, la entidad lo hace esperar -en ocasiones- 48 horas para cursar el pago? Si ya se sabe que los plazos de pago son bastante extensos (en ocasiones hasta 60 días y 45 el plazo medio), ocurre entonces que el emprendedor le da crédito a las grandes empresas. Si, leyó bien: el emprendedor da crédito a las grandes empresas y cuando por fin logra obtener la liquidación de un merecido trabajo, el banco obstaculiza su pago.

A pesar de esta seductora noticia, Chile, sus autoridades y los emprendedores deben fijarse en la segunda derivada: cómo hacer que estas nuevas empresas sean sustentables y no mueran en el intento. Sabido es que una de las promesas del Presidente Sebastián Piñera antes que asumiera como Mandatario, era crear un millón de nuevos puestos de trabajo, ya que –como consecuencia del terremoto- esa cifra parecía alcanzable antes de lo previsto. Asimismo era un camino para hacer de Chile un país de emprendedores. Entonces ¿vamos por buen camino?

Si miramos las cifras e indicadores, a todas luces vamos bien, sin embargo, ¿estamos preparados hoy para que el futuro de estas empresas que hoy nacen, en medio de cuentas alegres y estadísticas inmejorables, se mantengan vigorosas y activas? ¿Serán realmente un catalizador de la economía, o finalmente terminaran siendo los pioneros en hacer uso de la franquicia de la próxima ley de quiebras? Es razonable preguntarse si se han articulado el SII, municipalidades, y organismos respectivos para darles celeridad y apoyo a estas empresas. ¿Se les timbrará más de una factura al iniciar sus actividades? ¿Los inspectores municipales irán a revisar las instalaciones en las fechas estipuladas para dar la aprobación para comenzar?

Son sólo algunas de las preguntas válidas para poner en su justa dimensión la mirada sobre el engranaje que forma parte de la estructura que rodea el emprendimiento en nuestro país. Todos sabemos que pasa cuándo una empresa, emprendedor o persona, se equivoca o retrasa: inmediatamente grava sobre él una multa. Entonces, si queremos crear un ecosistema que fomente el emprendimiento  ¿cómo estamos apoyando al emprendedor y resguardando que los plazos de iniciación sean realmente los que la ley dicen? ¿están articulados los servicios?

¿Porque cuando el dueño de una E.I.R.L va al banco a cobrar un cheque de $1.000.000, la entidad lo hace esperar -en ocasiones- 48 horas para cursar el pago? Si ya se sabe que los plazos de pago son bastante extensos (en ocasiones hasta 60 días y 45 el plazo medio), ocurre entonces que el emprendedor le da crédito a las grandes empresas. Si, leyó bien: el emprendedor da crédito a las grandes empresas y cuando por fin logra obtener la liquidación de un merecido trabajo, el banco obstaculiza su pago. Entonces si el engranaje tiene al SII desconfiando del emprendedor (una factura timbrada al inicio), el inspector municipal que se retrasa en visitar a la nueva empresa para el dar el ok, a las grandes empresas que les pagan a 45, 60 y hasta 90 días a los emprendedores y cuando les pagan además –en el caso de las E.I.R.L– los bancos les posponen los pagos hasta 48 horas adicionales? ¿Es justo? ¿Es tener un ecosistema emprendedor? ¿Eso es lo que queremos para nuestros emprendedores? Al emprendedor hay que respetarlo, dignificarlo y resguardarlo.

Un emprendedor es un agente movilizador de la economía, un catalizador para que el futuro que queremos ocurra, pero no sólo depende de él, depende de todos y no podemos seguir esperando, bienvenidas son las nuevas cifras en torno al aumento de la creación de empresas en Chile, ahora debemos fortalecer el ecosistema emprendedor, generando acciones de reciprocidad hacia estos nuevos empresarios, aquí y ahora,  debemos  ponerle Sentido de Urgencia.

Comentarios del artículo: Emprendimiento en Chile: sentido de urgencia - Publicado: a las 4:34 pm

La Nación

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