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  • Omar Villanueva Olmedo

Omar Villanueva Olmedo

Director Olibar ASConsult. Licenciado Ciencias Económicas y Administrativas FEN Universidad de Chile.

Etiquetas: , , , » Publicado: 09/06/2015

Chile libre de corrupción: ¿Quién lanza la última piedra?

Para que haya un corrupto -persona que manipula ilegalmente e ilícitamente los sistemas en beneficio propio y en perjuicio de la ciudadanía y la libre competencia- deben existir recursos accesibles: “Corruption to be or not to be”.

Personas corruptas han existido siempre. Sin embargo, lo que se destaca en los últimos años y meses es que hay más información o hay muchas más personas corruptas, o presuntamente corruptas, que pertenecen a un amplio espectro nacional: políticos de varios partidos, en diferentes funciones  y antigüedades; empresarios (de grandes empresas nacionales y extranjeras, de medianas empresas y de pequeñas empresas de papel);  profesiones diversas (abogados, ingenieros varios, geógrafos, artistas, deportistas); mujeres y hombres; jóvenes, adultos y ancianos; capitalinos y provincianos o de origen extranjero y no sabemos si nuestro vecino o amigo o uno mismo pertenece o no a este numeroso grupo mientras no se denuncie y/o auto denuncie.

También llama la atención la gran proliferación de personas que han usado la calificación de “consultores y asesores” para realizar sus acciones ilegítimas, cuando bien sabemos, como profesionales de administración de empresas desde 1972, que el acceso a la consultoría se basa en  la honestidad, la confianza y la  idoneidad profesional estricta y pre comprobada que es exigida por los clientes cuando se requieren trabajos serios en cada materia y en fuerte competencia abierta con otras firmas de la industria.

Muchas veces escuchamos a los consultores verdaderos -nacionales e internacionales- quejarse que las empresas no contaban con recursos para implementar sus proyectos y propuestas de innovación, estrategia  y nuevas tecnologías provenientes del estado del arte de la industria de la consultoría mundial para modernizar sus gestiones y/o crecer.

Pero lo que interesa a los corruptos, o potenciales corruptos o a los que buscan prospectos corruptibles, es que haya recursos de dimensiones tales que valga la pena acceder a ellos y correrse los riesgos. Por eso es tan importante disponer de información sobre los volúmenes de recursos que actualmente  posee el país, en qué manos están y quiénes los manejan.

Como país pequeño en relación al mundo desarrollado, los recursos económicos también lo son, pero estos fondos siguen siendo suficientemente importantes para quienes se interesen en obtenerlos en formas ilegítimas y aún para aquellos que en su discurso abominan del lucro.

¿Estará todo viciado y re viciado? No hay soluciones simples a situaciones complejas, pero tampoco se ha propuesto un modelo integral de solución y una estrategia de largo plazo para resolverla. Sólo se ha elegido el camino de muchas medidas sueltas.

¿Dónde podrían haber salido los montos de marras? Nuestras estimaciones de recursos (hasta ahora no refutadas)son las siguientes: (a) el total de los recursos nacionales, públicos y privados, debe ser muy  superior a los 20 “millones de millones de dólares”, (b) el PIB del país en  los últimos 25 años a precios actuales, fue superior a los 3 “millones de millones de dólares”, y (c) el presupuesto público en el mismo período fue superior al “millón de millones de dólares”. Con estas cifras, se debe entender  que hay un volumen de recursos como para incentivar -en forma legítima y también ilegítima- a muchas personas, traspasando altos o muy altos montos. Sin embargo, significan sólo pequeñísimas fracciones del total de los recursos nacionales del último cuarto de siglo.

Este escenario de la corrupción probablemente seguirá por décadas y algunos legisladores ya están señalando que hay que cambiar algunas leyes porque las apoyaron personas que tuvieron relaciones ilegítimas con las empresas beneficiadas. ¿Estará todo viciado y re viciado? No hay soluciones simples a situaciones complejas, más aún si no se ha definido bien el problema de la corrupción nacional y, por lo tanto, mucho menos sus causas. Tampoco se ha propuesto un modelo integral de solución y una estrategia de largo plazo para resolverla, y en cambio se ha elegido el camino de muchas medidas sueltas. Por lo tanto, los que estén libres de corrupción (si los hay en ese ambiente) que  le pongan cascabel al  gatorrupto.

La verdadera industria de la consultoría, por otra parte, está contenta. Si se destina menos recursos para la corrupción, quizás haya más recursos para la reinversión en las empresas destinados a proyectos con informes no truchos y la implementación de soluciones que las hagan más competitivas, para enfrentar los complejos escenarios de competencia e innovación que se les avecinan a todas ellas y también a todo el país para competir en el cada vez más agresivo mercado global.

¿Acaso no debiese ser un derecho constitucional de los ciudadanos el vivir en una país libre de corrupción?

Comentarios del artículo: Chile libre de corrupción: ¿Quién lanza la última piedra? - Publicado: a las 8:17 am

» Publicado: 22/04/2015

¿De qué experiencia límite nos hablan?

Por ahora no hay una definición del “problema” de la relación entre empresa y política. Más bien hay búsquedas que confunden, se dan pistas diversas y contradictorias, se acusa y condena, y suma y sigue. Cuidado: ¡No existen soluciones simples y rápidas a problemas complejos!

En el último  trimestre el país ha vivido una experiencia límite. Así se desprende de lo que se comenta en todos los círculos. En los más de 40 años de consultoría nunca antes vimos una relación tan  imprudente entre empresa y política. Lo anterior sólo tiene algún parangón con situaciones históricas: incumplimiento de recaudos tributarios al incanato, o destitución de funcionarios reales o gobernadores por diferenciales en el tesoro recaudado para la corona peninsular.

Los métodos de la administración que empleen las empresas se deben usar para un trabajo honesto, productivo, e innovador con una alta preocupación por las personas y por unas relaciones responsables con respecto al medio y a los constituyentes. Mucho de esto se estaría dejando de aplicar.

Nos queremos detener en tres aspectos de la administración en esta experiencia límite: (1) La precisa definición del problema; (2) Una visión somera sobre los recursos que conforman la economía y (3) Los futuros posibles, según las diferentes soluciones que se apliquen.

1.- ¿Está definido el problema? Un problema real y actual para Kepner y Tregoe es la diferencia entre: “lo que ocurre” y “lo que debería ocurrir”. Una vez que está bien definido se buscan sus causas -generalmente cambios que han ocurrido- y que han pasado desapercibidos o que han sido introducidos: por error o por falta de prolijidad o con intencionalidad.

Sólo si se define correctamente el problema, y se identifican y demuestran sus  causas recién se estaría en condiciones de resolver adecuadamente el  problema, interviniendo sobre sus causas. Y, así, Kepner y Tregoe sigue describiendo su rigurosa y estricta metodología racional aplicada con éxito a la resolución de miles de problemas de diferente naturaleza.

Por ahora no hay una definición del “problema”, más bien hay búsquedas que  confunden, se dan pistas diversas y contradictorias, se acusa y condena, se absuelve, se apura  la investigación, se acota,  se desvía, se pide cautela, se dan detalles, se pide repensar o cambiar legislaciones, acudir a instancias de hombres y mujeres buenas, dejar que las instituciones hagan su trabajo y suma y sigue. Pero todavía no se sabe la profundidad del problema, ni su cuantía económica, ni el número de personas y de empresa-política a investigar, ni el número y montos de los presuntos documentos ideológicamente falsos, aunque todos, o casi todos, los documentos que son susceptibles de ser falsos están debidamente numerados. O sea, el problema aún no está precisamente definido ni acotado, más aun sabiendo que ¡No existen soluciones simples y rápidas a problemas complejos! menos si tienen múltiples variables.

(2) Las magnitudes de los recursos y los de  la experiencia límite. Se puede estimar los recursos que han estado disponibles en la economía y calcular los recursos que han dado nacimiento a esta experiencia límite.

Por ejemplo, (a) El PIB Mundial Anual en la actualidad se estima en aproximadamente “75 millones de millones” de dólares; (b) La suma del PIB Nacional entre el año 1990 y el presente se puede estimar en más de “3 millones de millones de dólares”;  (c) El presupuesto nacional llegaría, para el mismo período, a “1,3 millones de millones de dólares” y finalmente (d) El patrimonio nacional suponemos que podría estimarse por encima de los “20 millones de millones de dólares”. Es decir, ha habido enormes  recursos disponibles en los últimos 25 años de democracia  y, por lo tanto, la experiencia límite quizás entonces no es más que un detalle minúsculo, en términos de riqueza (aunque sea inimaginable para la mayoría de las personas).

(3) Escenarios futuros posibles. (a) Se puede seguir indagando y buscando las causas para eliminar el problema, (b) Se puede resolver el problema “por acuerdos”, pero sin identificarlo verdaderamente y sin identificar sus respectivas causas y responsables, y (c) Hay otros escenarios imaginables. Cada escenario deparará diferentes consecuencias para la relación empresa–política, para toda la comunidad, para la credibilidad internacional y para muchas otras actividades.

Como consultores profesionales sólo nos queda recomendar e instar a resolver esta experiencia límite con mucha racionalidad y transparencia, ir de verdad a identificar las causas reales y poner, en la solución,  creatividad e innovación con una visión anticipativa de las posibles consecuencias, en especial en los comportamientos empresa-política.

Finalmente, algunas preguntas: ¿Es esta experiencia una oportunidad para ser una nación con mayor  transparencia? ¿Por qué no ser líderes en una gobernanza innovadora para siglo XXI y  crear -sin temor- nuevas y más riquezas con alto valor agregado, tecnologías e inteligencia y un buen desarrollo “para todos”? ¿Por qué no usar emergentes tecnologías y comunicaciones, nuevos conocimiento, inteligencia artificial, sistemas expertos, internet de las cosas, entre muchas otras posibilidades disponibles en este siglo, para facilitar una transparencia amplia de la gestión pública y privada, que conduzca a   una mejor democracia y a un control moderno, anticipativo y transparente que garantice un desarrollo de las empresas y gobiernos corporativos y con menos riesgos para todos?

Comentarios del artículo: ¿De qué experiencia límite nos hablan? - Publicado: a las 7:44 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 24/02/2015

¿Es posible mejorar la anticipación de las cifras económicas?

Diferentes personas del sector público y privado yerran continuamente en sus pronósticos sobre tasa, inflación, crecimiento, empleo, etc., entregando datos que son empleados por los decisores del ámbito económico y social. Acá, proponemos algunas mejoras a ser introducidas en materia de anticipación.

En medio de altas temperaturas, festivales diversos, atentados religiosos, acusaciones políticas cruzadas de nepotismo y plutocracia frente a la perplejidad de la mayoría de ciudadanos sin partido, lamentablemente la elite de expertos y autoridades económicas nuevamente equivoca en sus pronósticos y proyecciones para enero reciente.

Estas señales y anticipaciones fallidas sobre tasa de política monetaria, tasas, inflación, crecimiento (s), empleo, precio del dólar, exportaciones, entre otras,  son las que provocan -por secretaría- transferencias de riqueza y utilidades de gran magnitud todas ellas legales pero lejos de una mayor productividad y eficiencia en libre competencia de sus actores.

Mientras, en paralelo, una gran revolución de innovación tecnológica recorre el mundo y los espacios cambiando los parámetros de riqueza de las empresas, ciudadanos y las naciones con la aparición de nuevas industrias y labores que exterminan  muchas otras clásicas como por ejemplo la vieja educación. ¿Quedaremos dentro o fuera de esta nueva era del planeta? La gobernanza nacional y las empresas tienen  los recursos y el poder de decisión para impulsar estos ineludibles cambios.

Las desviaciones ocurridas entre  las cifras económicas anticipadas el año recién pasado y la realidad han sido más que repetidas.  Nos referimos a la inversión, la TPM, la inflación, el tipo de cambio o el Imacec. Estas anticipaciones son realizadas por diferentes personas ubicadas tanto en el sector público como en el privado con el propósito de ayudar en los diferentes procesos decisionales que realizan las empresas y las personas.

Por ejemplo, la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) es uno de esos instrumentos de anticipación, que representa  las respuestas  de un “selecto grupo de académicos, consultores y ejecutivos o asesores de instituciones financieras”. En diciembre pasado pronosticaron para ese mes una inflación de -0,2  y  fue de -0,4; anticiparon una inflación de 0 para enero pasado y fue de +0,1, y en enero pronosticaron una inflación para ese mes de -0,2 y fue de +0,1.

Cuando se revisan las cifras anticipadas de otros indicadores  se observa que las desviaciones  son similares, siendo muy destacado el continuo y casi permanente cambio de estimación del crecimiento del PIB durante el año. Mientras algunas lo subían,  otras tantas lo bajaban, y no sólo eran cifras originadas por nacionales sino que también por miembros de prestigiadas instituciones extranjeras, y eso porque las desviaciones no  sólo ocurren en el país, sino que son una realidad internacional.

Hemos insistido que el futuro es incierto y que no existe hasta que ocurre y que por lo tanto hay que ser muy precavido para informar, con la mayor amplitud y profundidad, sobre la incertidumbre que rodea a estas anticipaciones.

Tampoco hay que olvidar que cuando una persona es consultada sobre cuál podría ser el valor de una variable en un tiempo futuro su respuesta puede ser  muy diferente si es que es “lo que cree que ocurrirá”, versus si es “lo que lo gustaría que ocurriera”, si es “lo que piensa que creen otras personas”, o si es “el resultado de un minucioso estudio sobre variables relacionadas o por posibles cambios en las tendencias o de estudios muy acabados”. Dicho esto: ¿Cuál es criterio que emplean los encuestados?

Finalmente, proponemos algunas mejoras a ser introducidas en materia de anticipación: (1) ser más explícitos en las bases metodológicas  usadas por las personas que continuamente hacen   anticipaciones sobre cifras económicas,  que pueden ser empleadas por los diferentes decisores del ámbito económico y social; (2) realizar, aparte de las variadas anticipaciones actuales, un trabajo de escenarios para períodos mayores de  5 y más años para algunas de las variables más relevantes de la futura economía. Por ejemplo, escenarios sobre el crecimiento de la economía  en el año 2020 o siguientes sería de ayuda para dar luces sobre si Chile podría o no llegar a ser un país desarrollado en algún momento en el futuro,  o si tal estadio será sólo una ilusión, que hemos escuchado desde mediados del siglo pasado.

Una revolución tecnológica e innovación profunda que está cambiando los posibles escenarios de Chile. Se debe poner mucha atención y acción, y que después nadie se haga el sorprendido por sus múltiples efectos o por haber llegado tarde a tomar sus grandes oportunidades.

Comentarios del artículo: ¿Es posible mejorar la anticipación de las cifras económicas? - Publicado: a las 8:17 am

Etiquetas: , , » Publicado: 16/01/2015

El futuro no existe

¿No será el IV Congreso del Futuro en Chile -con respeto a la buena intención de sus organizadores -sólo otra interesante ilustración sobre temas muy diversos?

Lo que se hace cuando se habla de futuro la mayoría de las veces, con hipótesis más o menos presuntuosas o humildes según el conocimiento, la experiencia, y los talentos de una determinada persona es “suponer” ¿Qué se podría tener que llegar a vivir en tal o cual situación en un tiempo a posteriori? Eso es lo que normalmente hacen algunas personas que se tildan de científicos o expertos, o se les califica como tales por la comunidad y los medios cuando pronostican el “qué vendrá”.

Por lo tanto, entendámoslo bien, el futuro no existe y si se quiere ser dadivoso es solo una adivinanza presente. El futuro no existe, porque cuando llegamos o llega ya es “presente”. Lo que llamamos futuro es sólo una construcción imperfecta e imaginativa de la mente, por lo que esperamos recibir nuevos argumentos y no sufrir un atentado de intolerancia por esta tan tajante afirmación.

Podemos decir con respeto que si un denominado científico o experto, estudioso, político o anticipador señala que se dará un determinado futuro para un campo de su conocimiento, o un posible número de futuros posibles (lo cual podría ser más adecuado) y lo más probable es que otros científicos o expertos anticiparán a su vez situaciones futuras muy similares o bien muy diferentes a las de sus anuncios. Esta amplia varianza está demostrada en cientos de Delfos, Escenarios con aplicaciones con Sistemas Expertos y otros estudios que hemos conocido sobre futuro y que se han realizado profesionalmente en otras partes del mundo. Por lo tanto, lo que diga una persona sobre el o los futuros posibles hay que tomarlo muy cuidadosamente, y sólo como una mera posibilidad que su ocurrencia pueda ser cierta.

Al hacerse el seguimiento a las categóricas afirmaciones pretéritas de muchos expertos sobre “los futuros del pasado” se puede confirmar que la mayoría de ellas no se cumplieron para las empresas, gobiernos y las ciencias. ¿Es entonces especular sobre el futuro un esfuerzo inútil?

¿A qué vienen estos comentarios? Es por la realización del “IV Congreso del Futuro en Chile”, donde participa un selecto grupo de personas de muy diferentes áreas del saber y del hacer nacional e internacional y que se subtitula Las Encrucijadas del Siglo XXI en transcurso de los primeros 15  años de éste.

Esta nota no tiene por objetivo analizar el título ni el contenido de cada presentación sino los fundamentos metodológicos que les sustentan.

Algunas condiciones que exige el anticipar futuros  de un país

Lo que sí nos interesa comentar es lo siguiente:

(1) Para anticipar “el futuro” (preferimos decir los futuros) entre otras condiciones hay que usar uno o más métodos, para sustentar las afirmaciones y predicciones. Es importante por eso conocer y que se enuncie explícitamente el o los métodos que se ha empleado por cada expositor para basar su presentación y aseveraciones. Vale recordar que hay ciencias sociales, económicas y otras en las cuales muchos de sus profesionales están acostumbrados ya a anticipar “categóricamente” lo que va a acontecer, con modelos de base muy precarios y por eso sus yerros son reiterativos y sus desviaciones tan amplias y con graves impactos sobre millones de personas, aprovechando que les es gratis equivocarse en sus dichos sobre el esquivo acontecer del futuro.

(2) Las Encrucijadas del Siglo XXI. Estas son muchas más de las que se plantean en el programa del encuentro y como se dará una mirada limitada de futuro en cada presentación y restringida por el tiempo, lo que quede al final será una lista de cuestiones, temas y/o afirmaciones que podrían llegar a ocurrir en muy diferentes futuros, algunas a pocos años, otras a decenas o siglos e incluso milenios ¿No será eso quizás un surtido bastante difícil y complejo de integrar y validar si se pretende que sea la el fundamento de una estrategia para el futuro de un país, de sus empresas y personas?

(3) Déficit endémico en Inteligencia e Investigación. Hemos reiterado desde hace más de 40 años, con escaso resultado, que el país tenía, y sigue teniendo, una capacidad de inteligencia e investigación limitada por el tamaño de su población y por la escasa inversión en investigación así como en la formación o en la importación de talentos y cerebro de obra. Esto conduce a una continuidad suicida en la explotación de materias primas (Imapres) o de recursos naturales con poco valor agregado y con serios problemas de toda índole a medio resolver en: energía, transparencia, salud, pensiones, población autóctona, movitropolidad multimodal, relaciones con países limítrofes, educación, exploración espacial, innovación con “inteliciencia” aplicada, etc.

En este escenario ¿qué sentido tiene conocer un tan amplio campo de materias para las cuales no hay una estrategia país bien definida y consensuada, ni una masa crítica de personas que pueda sacarle sistemáticamente provecho a sus contenidos? ¿No será este evento -con respeto a la buena intención de sus organizadores -sólo otra  interesante ilustración sobre temas muy diversos, cuando por décadas hemos visto que no hay grupo alguno (social, político, científico, religioso o agnóstico, etc.) que planteé que el devenir de nuestra sociedad se debe encauzar en determinados ámbitos acotados y priorizados? ¿Qué certeza se tiene de que se dispondrá de los recursos, la ambición y los planes estratégicos explícitos -más allá de gobiernos transitorios- para llevarlos adelante?

Chile es un país sesgado en su visión por ciencias paradigmáticas cargadas de pasado y por frágiles enfoques proyectivos y país que no cuenta ni siquiera con una “Facultad o Escuela de Ciencias del Futuro” o de un  “Instituto del Futuro” para que trabaje la alta complejidad de este campo con las rigurosidades y metodologías requeridas para su investigación, prospectiva y definición de estrategias ad hoc que permitan enfrentar los futuros de largo plazo de Chile.

Hoy no tenemos técnicos, ni licenciados, ni profesionales, ni postgrados para la formación en estas materias de futuros, como sí los tenemos en otros campos incluidos la respetable Historia. Llama por último la atención que el futuro en Chile sea un tema de más interés para profesionales adultos mayores a quienes les quedan menos años de vida activa, que para los jóvenes, quienes serán los más impactados por esta falta una anticipación e innovación endémica de lo que podría o no llegar a ser la sociedad chilena.

Una propuesta… decente

Si no nos hubiéremos dedicado décadas a estudiar y tratar de entender críticamente el futuro, para fines de estrategia, quizás también afirmaríamos que “El Futuro SíExiste”. Pero no nos dedicamos a pronosticar certezas  en un mundo de incertidumbres,  en donde las afirmaciones categóricas ciertas se pagan muy bien e incluso a sabiendas que en la mayoría de los casos esos pronósticos no se cumplirán. Pronosticar es una tarea relativamente fácil en un ambiente donde poco importa lo “que pasará con el futuro… de los futuros imaginados” y donde lo más probable es que no se haga jamás un seguimiento sistemático y de rigor sobre los acertijos, encrucijadas, planteamientos y predicamentos y nadie cobrará los fallos, errores y desviaciones de nuestros anticipos e intentos de pitonisas o de aprendices de adivino.

Una propuesta reiterada, sin éxito, por nuestro gabinete es que Chile cree una seria “Agencia – nacional  independiente- de Estudios del Futuro” (ADEF), y que todos estos contenidos sean públicamente conocidos o estén disponibles para toda la población. Esperamos que ella sea un faro que ilumine los posibles futuros de nuestro país, para compararlos con los futuros a los que se quiere llegar, de manera de establecer así las brechas que hay que superar y que permitan establecer: los planes, los programas y las estrategias para superarlas con los esfuerzos mancomunados de las personas, las empresas y el Estado.

Innovar requiere anticiparse estratégicamente para no hacerlo en y hacia lo ya obsoleto, para eso debemos basarnos en información validada con rigor metodológico sobre los posibles futuros para Chile los que sí podría proporcionar una agencia pública especializada en un mundo que está mutando en una nueva era la del conocimiento, pero: ¿Hacia dónde? ¿No sería quizás entonces esta propuesta una forma posible de intervenir el presente para cambiar los vectores de la realidad para que el pasado, que se viene, tenga una mayor cercanía con los futuros imaginados y deseados previamente, en función de una estrategia país para ser monitoreados, por ejemplo, por los expositores de las presentaciones del VII Congreso del Futuro de Chile el año del Bicentenario 2018?

Comentarios del artículo: El futuro no existe - Publicado: a las 7:33 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 02/01/2015

Cambios sorprendentes 2014 y escenarios 2015

El futuro es intrínsecamente incierto y así lo demostró por ejemplo en 2014 el precio de las bencinas. Hasta abril de este año “nadie” -existiendo profesionales y staff bien financiados para estas labores- se dio cuenta que podría bajar violentamente el precio del petróleo. ¿Qué sorpresas nos depara entonces el 2015 en materia de variables económicas?

Este año se han sucedido una larga serie de desencuentros entre las estimaciones y las realidades con respecto a cifras económicas, como el PIB, el IPC y la TPM.  Muchos profesionales y autoridades de instituciones públicas y privadas han anticipado diferentes cifras para estos 3 indicadores  que debieron ir ajustando mes a mes. Una de ellas ha cambiado el PIB de 2014 desde 3,75 – 4,75%, en diciembre de 2013,  hasta un 1,7%  a fines de año, o, sea,  una disminución del  60%, mientras que la TPM bajaba, en el mismo tiempo, de 4,5% a 3%, o sea, un 33,3%.

Estas desviaciones en los pronósticos no son menores y han significado decisiones equivocadas para empresas y personas y con los consiguientes grandes traspasos de riqueza extra mercado, porque el futuro que se predijo al comienzo no tomó en consideración todos los fenómenos y complejidades que se producirían en el intertanto. Habría sido mejor describir varios escenarios posibles (existen otros métodos), los cuales tampoco eliminarían las desviaciones al cumplirse el período, pero sí advertirían al menos el rango de la incertidumbre esperada.

Y con respecto a la anticipación, el “frutero” de la torta lo pone el precio de las bencinas.  Hasta abril de este año “nadie” -existiendo profesionales y staff bien financiados para estas labores- se dio cuenta que podría bajar violentamente el precio del petróleo y por eso se ideó un nuevo método económico para ajustar el precio hasta por $ 5 a la semana. Predecir, con acierto, que el barril de petróleo bajaría de algo más de US$ 100 a cerca de US$ 50 habría parecido insólito y no creíble, pero así fue porque: el futuro es intrínsecamente incierto.

Las ciencias sociales y económicas disponen de  muchas metodologías, pero no es su superioridad la de la anticipación del futuro. Es muy grave cuando algunos de sus cultores que se arrogan la calidad de anticipadores o expertos en estos asuntos,  generalmente se equivocan y muchos apelan  luego,  a que fueron sorprendidos por la realidad. Si en verdad siempre debieran verse sorprendidos, sea que acierten o no, salvo que se posean dones extra profesionales para ello. Las ciencias y métodos del futuro advierten que lo lógico no siempre es verdadero.  ¿Qué sorpresas nos depara entonces el 2015 en PIB, TPM, IPC, combustibles y otros?

El desarrollo de los diferentes “Métodos para Anticipar Hechos y Estados Futuros”, en el corto y en el largo plazo, nos  lleva a insistir, por décadas, en la necesidad de ampliar su uso, de manera de proveer visiones posibles de la evolución y el desarrollo de nuestro país.  Este tema surge mayor con fuerza en estos tiempos porque hasta ahora no se dispone de una autoridad,   centro de estudios e investigación,  universidad o instituto universitario especializado en estas materias al que le interese avanzar especializadamente en este campo y en hacer públicos sus hallazgos. Por eso se seguirá recibiendo noticias y pronósticos equívocos y sorpresas sobre hechos que ocurrirán en el futuro  sin identificar los diferentes contextos  y  complejidades  en que podrían ocurrir, ya en poco tiempo más o en muchos años más.

¿No sería posible que ocurrieran otros cambios “sorprendentes” de dirección de la producción, del consumo, la inversión extranjera, los precios de las divisas, las tasas de interés, los excedentes por los  precios del petróleo, los costos, las ofertas mundiales,  las innovaciones tecnológicas, etc., que llegaran  a producir variaciones del PIB muy diferentes a las hasta ahora anunciadas por los expertos y  dejar perpleja  una vez más a la comunidad?

El efecto de las tremendas diferencias de vaticinios  entre el  ex ante / ex post  del año 2014  ha llevado nuevamente a una competencia ahora para  anticipar, por ejemplo, un PIB cada vez más bajo para el 2015, tanto por instituciones nacionales e internacionales y los actores políticos, que son las mismas que se pueden haber equivocado en sus pronósticos  en el pasado reciente y que normalmente no se verifican.  Y por eso hay que preguntarse: ¿Qué certeza se puede tener ahora de estas cifras pronosticadas para el PIB futuro 2015? ¿Es que acaso se ha mejorado o innovado en los métodos e instrumentos con los cuales autoridades, profesionales, informantes y actores políticos han hecho sus pronósticos para que en esta oportunidad si se garantice su certeza? Si es así sería muy bueno saberlo.

Invitamos respetuosamente a preguntarse: ¿No sería posible que ocurrieran otros cambios “sorprendentes” de dirección de la producción, del consumo, la inversión extranjera, los precios de las divisas, las tasas de interés, los excedentes por los  precios del petróleo, los costos, las ofertas mundiales,  las innovaciones tecnológicas, etc., que llegaran  a producir variaciones del PIB muy diferentes a las hasta ahora anunciadas por los expertos y  dejar perpleja  una vez más a la comunidad?  Vale recordar que estamos en un mundo de grandes, profundos y acelerados cambios rupturistas en una era  de alta innovación tecnológica que es probable siga sorprendiendo la lógica de los modelos de pronóstico tradicional y a quienes hacen uso de ellos.

Cuando se anticipa sólo un escenario se está híper simplificando inadecuadamente la incertidumbre, que siempre estará presente cuando se estimen estados futuros.  Pero tal vez, hay varias cuestiones graves en la anticipación: (1) Creer que hay escenarios ciertos, (2) Que hay decisores y analistas que los entiendan de esa manera y (3) Que se gaste tanto recurso en altas remuneraciones y financiamiento de instituciones para persistir en los mismos errores indicados en esta nota, que con humildad profesional invitamos a corregir y revisar sin otro interés que contribuir al bien del país, las personas y sus empresas.

Algo cierto -dado los métodos utilizados para los pronósticos 2015-  es que muchas variables podrían comportarse de modo muy diferente a los  vaticinios.

¡Cuidado entonces que todos hemos sido pre informados. Se sugiere contar con planes alternativos a nivel gubernamental, empresarial y personal por si otro escenario diferente se nos manifiesta en forma no sorprendente!

Comentarios del artículo: Cambios sorprendentes 2014 y escenarios 2015 - Publicado: a las 8:45 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 03/12/2014

Los innovadores métodos de aprendizaje del siglo XXI

El tercer pilar de la nueva educación del milenio son los nuevos métodos de aprendizaje que permitiría avanzar de una educación basada en las evaluaciones ocasionales en el año a una continua, que retroalimente permanentemente.

Todo cambió incluso el cambio, mientras, seguimos  en latas discusiones sobre educaciones del siglo pasado. Sin cansarnos advertimos que las  innovaciones en el conocimiento y en la educación del nuevo milenio son tan dinámicas y rupturistas que si no se les incorpora a tiempo significará un alejamiento creciente del “estado del arte” al que llegará la humanidad desarrollada a fines de este siglo.

La nueva educación se sostiene en 4 pilares: a) Multiplicación del conocimiento cada año; b) Acceso al conocimiento mundial actualizado a bajísimo costo c)  Nuevos métodos de aprendizaje y d) Emergentes organizaciones de educación global.

Los nuevos e innovadores métodos de aprendizaje, el tercer pilar, ajusta  los métodos con las características e intereses de  las personas, usado por décadas, con diferentes pruebas (test) que identifican las habilidades y disposiciones al aprender, es decir, entender, repetir, aplicar y evaluar.

En estas materias  hay  avances que provienen de las investigaciones sobre el  cerebro humano, de la sicología y de la gran cantidad de técnicas que se desarrollan con la digitalización y el e-learning de nueva generación que no es solo envasar viejos contenidos, así como  el aprendizaje para  diferentes edades (estudios de  Charles Murray o los del Kings College de Londres) y según  la acumulación de  conocimientos o habilidades individuales donde el centro de la nueva educación es el individuo con sus particulares diferencias e intereses y objetivos.

En ayuda a estos nuevos métodos de aprendizaje, están los avances (National Science Foundation y MIT, 2013) que proponen, entre otros, cambiar  los objetivos pedagógicos con la ayuda de las nuevas tecnologías. Por ejemplo,  a) Pasar de “pensar en la experiencia como algo que un experto sabe y puede articular” a “pensar en la experiencia como una mezcla compleja de competencias tácitas (no conscientes) y conscientes”; b) El “pasar de conocimientos y habilidades localizadas en la mente del estudioso” al “entendimiento y representaciones distribuidas que están disponibles “ en múltiples fuentes, c) El “pasar de un enfoque de memorización y de aplicación de hechos, conceptos y procedimientos simples y directos” a “unas capacidades conceptuales y analíticas de “alto nivel” desplegadas de forma adaptativa en diversos contextos que son claves para el fomento de la innovación”.

La evolución del conocimiento y su crecimiento exponencial obliga a revisar  o reformar  continuamente innovando en los  objetivos y los contenidos que se proporcionan.

Así habrá procesos de instrucción que “pasen de los modelos basados en tiempo de escolaridad a “un aprendizaje basado en competencias e inteligencias múltiples”, tomando en cuenta  las diferencias en el aprendizaje previo y el tiempo variable para adquirirlo. A su vez, las nuevas tecnologías “permiten experiencias de aprendizaje que respetan y responden a la singularidad del individuo, dentro del tiempo calendario establecido para alcanzar las competencias predeterminadas”.

Esto permitiría avanzar de una educación basada en las evaluaciones ocasionales en el año a una continua, que retroalimente permanentemente a través de múltiples proveedores relacionados al estudioso.   Y  a su vez,  el aprendizaje relacionado  se realiza cuando un estudioso busca un objetivo, “su objetivo de aprendizaje”,  con la ayuda de otras personas y lo conecta con sus resultados académicos, su desempeño profesional o su vida en sociedad.

En todos estos procesos el apoyo personal será importante en las diferentes fases de la educación, con profesionales preparados para enfrentar con éxito estos desafíos con las nuevas tecnologías.

La evolución del conocimiento y su crecimiento exponencial obliga a revisar  o reformar  continuamente innovando en los  objetivos y los contenidos que se proporcionan, tanto como en los métodos de aprendizajes y los objetivos y características  de las múltiples formaciones a las que tengan accesos los estudiosos, considerando sus recuerdos únicos,  sus metas personales y sus motivaciones.

Sabemos que lo expuesto es disonante con las discusiones que dominan el ambiente. Sin embargo, no advertir sobre el impacto de la nueva educación emergente  sería una omisión profesional grave para quienes  estén  en conocimiento de ella.  Los cambios enunciados ya están ocurriendo y afectando a las instituciones del Estado, las estrategias empresariales,  y el destino de millones de personas y profesionales que pueden acceder a una nueva educación de menor costo, con una calidad de excelencia y actualización permanentemente.

Comentarios del artículo: Los innovadores métodos de aprendizaje del siglo XXI - Publicado: a las 10:05 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 12/09/2014

¿Y de nuevo lo mismo con la TPM y el IPC?

Los pronósticos económicos para este año fracasaron y a estas alturas tenemos una inflación cercana al doble de la anunciada y crecimiento casi la mitad del anticipado. Necesitamos una capacidad de anticipación estratégica, sobre todo para mantener la inflación dentro de los límites adecuados para el crecimiento y por ende el poder de compra inflacion, IPCde la población.

Anticipar, por ejemplo, en diciembre 2014 próximo la variación del IPC a doce meses y el crecimiento del PIB anual, es probablemente más certero que hacerlo 15 meses antes. Pero, aún así, hay  que considerar que mientras no se conozca las cifras reales, esas anticipaciones pueden ser erróneas.

Sin embargo, lo real es que en septiembre del 2013 se anticipó que la inflación del año 2014 sería 2,8% y que el PIB anual crecería entre el 4 y el 5%. Los modelos que se hayan empleado para proponer estos valores hasta ahora aparecen como equivocados o muy equivocados. Porque a esta altura de este año el IPC a 12 meses es superior al 4% y el PIB ha crecido menos del 3%. Aunque las diferencias en números absolutos son  pequeñas,  las desviaciones son muy altas: para la inflación nada menos que el 40%  y para el PIB la desviación respecto a lo pronosticado podría llegar a un 50%, y ambas cifras de carácter negativo. ¡Una inflación cercana al doble de la anunciada y crecimiento casi la mitad del anticipado! Cada lector le dará una calificación a estos resultados.

Ahora se anuncia que para este año 2014 se anticipa una inflación del 4,1%  y de un 2,8% para el 2015 y un PIB entre el 1,75 y 2,25% para este año 2014 y una inflación de 2,8% para el 2015.

Hemos puesto estos dos factores en el orden que nos parece corresponde: 1° la inflación y 2° el crecimiento, por varias razones. Pero hay una que consideramos importante. Los  resultados anteriores y los datos que se anticipan para fines de año, responden a un proceso de baja de 25 puntos bases de la TPM, que empezó  en enero del 2012 del 5,25 al 5%, hace ya 32 meses, porque ya se anunciaba una baja del crecimiento. Pero no se daba mucha importancia a lo que podría ocurrir con la inflación, lo que advertimos reiteradamente lamentablemente sin resultado. En cuanto a qué y cómo hacer para el crecimiento, aunque esté relacionado, es materia de otro costal y amerita una nota especial al respecto.

Han pasado más de 2 años en que ha estado rondando esta declinación del crecimiento y las bajas de TPM todavía no logran revertir la situación. Pero en cambio sí se han elevado sustancialmente los precios en la economía. Y no son resultados de los cuales haya que alegrarse pues es una verdadera reforma tributaria regresiva y en este caso… inconsulta.

Este comentario -y anteriores emitidos sobre la materia- sólo tiene la intención de ayudar a pensar y promover cambios -positivos y de interés nacional-  en quienes sean responsables de las anticipaciones, de sus métodos y seleccionar las competencias requeridas para decidir sobre las medidas tendientes a mantener la inflación dentro de los límites adecuados para el crecimiento y por ende el poder de compra de la población.

Reiteramos la necesidad de contar con una Agencia de Estudios del Futuro (ADEF) que aporte a la capacidad de anticipación estratégica en diferentes ámbitos que la requieren en nuestro estado nación.

Patrióticamente, en vísperas de Fiestas Patrias.

Comentarios del artículo: ¿Y de nuevo lo mismo con la TPM y el IPC? - Publicado: a las 8:14 am

» Publicado: 22/08/2014

Chile futuro: Su anticipación no es cuento

“Con método, paciencia y estudio un mejor buen futuro para todos es posible”. Así como en el mundo decenas de instituciones públicas y privadas, muy reconocidas, se ocupa sistemáticamente de estas investigaciones y estudios, en Chile aún no contamos con una agencia especializada en la materia.

En Chile se estudia mucho más el pasado que el futuro, qué duda cabe. Sacar lecciones del pasado es importante, pero saber sobre los futuros posibles es mucho más relevante para tomar decisiones.

Los graves problemas y el retraso en las soluciones en el presente provienen de esta gravísima carencia de estudios del futuro.  Se sabe  que el futuro es incierto en muchos aspectos, sin embargo, hay muchas razones para aventurarse en la descripción de esos futuros como lo hacen en el mundo decenas de instituciones públicas y privadas, muy reconocidas,  que se ocupa sistemáticamente de estas investigaciones y estudios.

No estudiar el futuro para la buena gobernanza es caminar a cualquier destino.  Un aporte a una buena gobernanza nacional, empresarial y de las personas sería que se incorpore estas materias a los planes de estudios que enseñan Historia y no Futuro y que se legisle para contar con una agencia (especializada) de Estudios del Futuro (ADEF) en nuestro país.

1.- Anticipar el Futuro. La inquietud por anticipar ha sido una ocupación milenaria de la humanidad con diferentes formas esotéricas, religiosas y otras un poco más científicas. El estudio del futuro ha llevado a la creación y desarrollo de diferentes escuelas, teorías y métodos de trabajo que se utilizan  para describir  cómo podría ser el futuro, según visiones alternativas, de acuerdo a sus supuestos. Las materias sobre las cuales se construyen escenarios es muy amplia e interesan a gobiernos y sectores diversos de un país, como: economía, sociedad, tributación, política, ecología, cultural, ambiente,  energía, enseñanza, salud y enfermedad, vivienda, trabajo o tecnologías.  Las miradas al futuro se hacen muchas veces pensando en algún horizonte, o fecha, que resulta interesante y en los posibles recorridos que pudieran ocurrir hasta llegar a ese horizonte. Con este propósito se puede llegar a disponer de un conjunto de escenarios elaborados con metodología ad hoc disponibles,  que describan las características posibles de un determinado tema y no meras especulaciones.

2.- Construcción de Escenarios. En general,  se recomienda  hacer primero la anticipación de cómo se podría describir el tema en estudio,  por ejemplo, hacia fines de 2018. Lo anterior, de seguir comportándose el medio  como lo ha hecho en los últimos años (ceteris paribus), incluyendo la posible ocurrencia  de cambios en las tendencias, la inclusión de impactos específicos que no han estado presentes en los últimos años y de alguna discontinuidad potencial. De esta manera, se podría disponer de un conjunto de escenarios que describirían los posibles  estados futuros en el que se encontraría el tema en estudio hacia fines de 2018. Estos escenarios estarían reflejando así lo que se podría anticipar en una comunidad que mantiene procesos en forma continua, pero que se podrían ver alterados por algunos cambios internos o externos no sorpresivos, que se pudieran considerar como de alta posibilidad de ocurrencia. Al contar con estos escenarios quizás igual haya escenas de sorpresa, pero no debiese haber sorprendidos.

3.- Usos de los Escenarios. Lo interesante de estos escenarios, aunque sean  incompletos, parciales, a lo mejor muy equivocados, es que permiten reflexionar anticipadamente sobre si alguno de esos futuros son o  no deseados por la comunidad, por los constituyentes, por las asociaciones de profesionales, los estudiantes, los creyentes, los agnósticos, los share y stakeholders (participantes, inversores, accionista de empresas públicas o privadas y cualquier grupos afectado por sus decisiones), y un gran etcétera.  Y a partir de esas anticipaciones se puede proponer cambios y acciones, que en opinión de diferentes personas o agrupaciones, pudieran modificar  esa visión del 2018, en lo que se considera negativo o perjudicial. Es decir, anticipar decisiones nacionales o locales y personales.

4.- Escenarios Ideológicos. Una forma diferente de mirar el futuro es la ideológica, porque  tiende a pensar más en el mundo que se quiere construir o deber ser, por ejemplo, hacia fines del 2018 año del bicentenario nacional. Esto lleva a la conclusión de que es muy  importante tener descripciones anticipadas de ese posible futuro, como elemento indispensable para los procesos decisionales de las instituciones y de las personas, así como para poder usarla de elemento de control de los resultados que se obtengan.  Pero, al mismo tiempo,  es importante construir escenarios que  pudieran considerar lo que podría ocurrir si es que la visión ideológica se ve influenciada por una persistencia de las tendencias recientes, así como la aparición de  cambios de dirección o discontinuidades contrarias, que se pueden producir por factores internos o externos, que interfieran con los objetivos planteados por la ideología y que conduzcan a escenarios impensados o sorpresivos para sus propulsores.

5.- Los escenarios facilitan las correcciones y evaluaciones. En cualquier caso, a raíz de estas anticipaciones se producirían,  opiniones  muy diversas entre las personas  que están más o menos de acuerdo con lo que muestran los escenarios, como también habrá opiniones de los que consideran que es muy inconveniente que la comunidad tenga que exponerse a vivir en ese tipo prescrito de futuro 2018 y que hay que tomar acciones, hacer proyectos, invertir en determinadas maneras, desde ahora,  de manera que se logre alcanzar mejores resultados.

Lo importante es que con los escenarios se cuenta con una visión y contra visión explícita de donde querer ir o no ir. Los candidatos y candidatas y partidos políticos debieran entregar esta información  clave para la buena gobernanza a sus potenciales electores. Lo mismo las empresas públicas y privadas deberían comunicar los escenarios a sus accionistas y stakeholders para cuando se dé el momento de ser evaluadas en sus gestiones. Explicitar sus escenarios ideológicos -a partidos y coaliciones- permitiría a sus partidarios, militantes y comunidad en general evaluar a dirigentas y dirigentes políticas por sus logros, no logros y congruencia en el actuar.

6.- LECCIONES SOBRE EL FUTURO

A través de algunas preguntas se pueden sacar lecciones de este cuento:

(a) ¿Sabemos cómo será el 2018 para la comunidad nacional? ¿A quién le interesa  saber si los cambios que se están haciendo en este tiempo tendrán un efecto positivo o negativo? Si los cambios que se están haciendo ahora resultan ser todos positivos hacia el 2018, miel sobre hojuelas. Pero eso no lo sabemos, sólo podemos intuirlo o inventarlo sin muchos argumentos, salvo con palabras con escaso contenido de futuro.

(b) A mayor cantidad de cambios del presente un futuro más incierto. ¿Se distingue  que a mayor cantidad y profundidad de cambios realizados en el período anterior al 2018, más incierto es describir hoy día cómo será ese tiempo futuro? Los impactos y cruzados, efectos y contra efectos de medidas y reformas múltiples en uno y otro sentido aumentan la complejidad del anticipo del futuro.

(c) A mayor tasa de cambios, más variabilidad del escenario y más recursos humanos para manejar sus impactos. ¿Se reconoce  que ha mayor cantidad y profundidad de los cambios presentes se requiere más personas encargadas de su ocurrencia, y como en toda sociedad faltan recursos suficientemente capaces y preparados? Por otra parte, ¿Se reconoce que procesos de cambios graduales, que sigan un plan detallado y con objetivos bien establecidos, metas y recursos estimados para lograrlos llevan a resultados muy diferentes que si son apresurados y sin planes?  Se tiene en cuenta que lo que se invierte en cambios para el futuro se resta de los esfuerzos del presente, con sus repercusiones, que pueden ser muy negativas para más adelante.

(d) Poder, cambios y escenarios. ¿Se tiene presente  que la cantidad y la profundidad de los cambios actuales es una respuesta directa al grado de poder que se dispone, y que ese poder puede ser pasajero? Como lo demuestran incontrastablemente las transformaciones revolucionarias y dictaduras  del siglo pasado, de todo signo, y de las cuales sólo van quedando muchos malos recuerdos y algunos sobrevivientes.

(e) Recursos escasos el futuro y del presente, el dilema de siempre. ¿Se reconoce que la escasez de recursos presentes, empleados en los cambios que se están haciendo compiten con las acciones dirigidas a que los actuales proyectos se pongan en aplicación –si es que los hay– o a preparar proyectos de envergadura que podrían demorar  varios años en materializarse y en dar sus frutos?

(f) Final. ¿Se es consciente de lo que ocurriría según sean las evaluaciones que haga la comunidad de Chile en el 2018?

Por favor,  no le cuente este cuento a los niños antes de que se queden dormidos. Déjelos que duerman tranquilos.  Porque no sabemos en qué mundo estarán cuando despierten a fines del 2018 o en el 2050 si es que no hacemos los deberes de pensar bien los futuros posibles (qué queremos, debemos o podemos) y también las alternativas para que no haya sorpresas ni sorprendidos.    

Comentarios del artículo: Chile futuro: Su anticipación no es cuento - Publicado: a las 10:03 am

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