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  • Marcela Marzolo M.

Marcela Marzolo M.

Directora Ejecutiva. Fundación Educacional Oportunidad.

Etiquetas: , , , , » Publicado: 27/11/2015

Aprendiendo como juego de niños

Actualmente existe una nueva ola de investigación que está recuperando el valor del juego como un elemento formativo, y el Ministerio de Educación de nuestro país ha hecho eco de ello. Lamentablemente esto se está demorando en llegar a las salas de educación inicial.

Con un poco de creatividad todos los contenidos imaginables pueden ser transmitidos a través del juego. Esto dado que el juego permite un desarrollo armónico e integral del niño desde un punto de vista físico, psíquico y social, además de brindar la posibilidad de adquirir aprendizajes.

Un acercamiento lúdico a estos se adapta más a la forma natural de ser del niño, satisfaciendo su necesidad de explorar y descubrir, de aprender a través de la experiencia directa con personas y elementos del ambiente, permitiéndoles convertir la fantasía en realidad, y expresar o exteriorizar sus emociones.

Jugar es más cercano a los procesos cognitivos propios de esta etapa del desarrollo y no es estático. Así pues, con la orientación correcta, promueve la autorregulación de las emociones, fomenta la creatividad, la independencia, el respeto entre pares y en general las habilidades sociales.

Hay evidencia científica de que la escolarización temprana, es decir, la emulación de los métodos educativos de la escuela en la educación parvularia –posición estática por largo tiempo, sentados en una silla ante una mesa- no mejora el rendimiento académico futuro.

Las educadoras están presionadas por “preparar” a los niños para el primer ciclo básico, lo que hace que todo tienda hacia esa forma de educar: libros, cuadernos, lápiz, goma. El juego, en cambio, es visto como la ausencia de una actividad planificada, y ese es un error en la concepción de juego. Se ha perdido la valorización de este como actividad fundamental en los niños, y como conductor de aprendizajes susceptibles de ser guiados y que generan un desarrollo integral.

Un niño entretenido y motivado es un niño que aprenderá con mayor facilidad, pero sobre todo que mantendrá su esencia. Formemos niños curiosos, activos, con inquietudes, y permitamos que sigan siendo niños, independiente de si se encuentran dentro o fuera de la sala de clases.

En sus comienzos, la educación parvularia contemplaba el juego como parte fundamental de su metodología en la generación de aprendizajes. A medida que la sociedad fue volviéndose más competitiva, esta concepción fue cambiando y se tendió a la escolarización de este nivel. Esa era la tendencia mundial, de la que Chile formó parte.

Actualmente existe una nueva ola de investigación que está recuperando el valor del juego como un elemento formativo, y el Ministerio de Educación de nuestro país ha hecho eco de ello. Lamentablemente esto se está demorando en llegar a las salas de educación inicial, donde la desescolarización se materializa de manera muy lenta por falta de más esfuerzos concretos en esa dirección, tales como cambios en la formación inicial de educadoras y técnicos, la mejora de los espacios educativos para que favorezcan el juego y, lo que es más importante, un cambio de paradigma.

​En Fundación Educacional Oportunidad, creemos que es importante que en el hogar los padres jueguen con sus hijos y limiten el tiempo frente al televisor y/o aparatos tecnológicos. Hay que motivar a los niños a desarrollar su imaginación, a aprender a relacionarse con otros, respetando normas, turnos, a saber ganar y perder, etc. Para esto no se necesitan muchos materiales o recursos, simplemente se debe promover la cultura del juego, el contacto con la naturaleza y la creatividad.

Por su parte, nuestro proyecto “Un Buen Comienzo” prepara a las educadoras de párvulos para que inciten en los niños la imaginación, el goce por la lectura de un cuento, el contacto directo con materiales que favorecen el juego libre como también el juego más dirigido. También estimulamos en la comunidad el que las familias se vinculen con sus hijos y generen apego a través del juego. Un niño entretenido y motivado es un niño que aprenderá con mayor facilidad, pero sobre todo que mantendrá su esencia. Formemos niños curiosos, activos, con inquietudes, y permitamos que sigan siendo niños, independiente de si se encuentran dentro o fuera de la sala de clases.

Comentarios del artículo: Aprendiendo como juego de niños - Publicado: a las 7:30 am

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