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  • Luis Alegría Licuime

Luis Alegría Licuime

Coordinador Área Educación Villa Grimaldi Dr. (c) Estudios Americanos IDEA-USACH

Etiquetas: , , , , » Publicado: 05/06/2012

Los Lugares de Memoria

En nuestro país, no ha surgido una discusión por una nueva categoría de patrimonio vinculada a la memoria y los derechos humanos, sino que más bien, se ha adaptado la noción de monumento histórico, como una medida para protegerlos de la destrucción.

Pero es importante recalcar que esta categoría a su vez, implica una gran responsabilidad para el Estado que les ha otorgado un estatus especial, lo cual debiera traducirse en el diseño de una política pública que se centre más en su desarrollo futuro y rol social, que simplemente en una medida de emergencia frente a la destrucción.

Por otro lado, para quienes están en su gestión, poseen una gran responsabilidad que implica velar por el resguardo del patrimonio de la memoria y los derechos humanos contenido en ellos, así como por su reconocimiento e inserción en la sociedad.

Como dice Richard (1), “no basta con salvar de la destrucción a los vestigios del pasado condenable para activar el recuerdo, ya que éste depende siempre de una voluntad de memoria que intencione el acto de recordar en función de determinadas motivaciones sociales batallas políticas y urgencias críticas ”.

Parte importante de los lugares de memoria vinculadas a las violaciones de derechos humanos han sufrido acciones tendientes a borrarlos del espacio público.

Silva y Rojas (2), plantean que estas acciones constituyen categorías posibles de identificar, tales como:

1. Demolición, se trata de una acción de destrucción del lugar. Caso de la casa José Domingo Cañas (centro secreto de detención y tortura).

2. Ocultamiento, cuando las actividades rutinarias u otras ocultan las acciones de represión, Estadio Nacional (centro secreto de detención y tortura).

3. Apropiación y simulación, se trata de una acción de disfrazar la identidad del sitio, por ejemplo con el cambio de numeración, caso de Londres 38 o Londres 40 (centro secreto de detención y tortura).

4. Aislamiento: se refiere a barreras geográficas o de accesibilidad, que impiden el acceso al lugar físico. Caso Isla Dawson (Campo de concentración).

5. Desconocimiento, hablamos de lugares donde no se ha producido ningún registro de su uso como centro de detención y tortura. Caso Simón Bolívar (centro de exterminio que no  dejó sobrevivientes).

Quienes están en su gestión, poseen una gran responsabilidad que implica velar por el resguardo del patrimonio de la memoria y los derechos humanos contenido en ellos, así como por su reconocimiento e inserción en la sociedad.

Pero, además, las autoras Silva y Rojas , han identificado las formas por las cuales los lugares de memoria, se han recuperado y resignificado como sitios donde los sujetos vinculados biográficamente a ellos y quienes los visitan o recorren experimentan y generan una nueva relación entre el sitio (objeto) y los emprendedores/visitantes (sujetos), estas formas son:

-Reproducción morbosa: exhibición del horror. Bloqueo y distanciamiento.

-Símbolo: metaforiza el hecho. En el traspaso de la vivencia a una representación conceptual pierde el significado.

-Placa recordatoria: transforma la memoria del hecho en un dato, se archiva como tal.

-Memorial: tiene como única intención la conmemoración. Se recuerda el dato y se deja fuera la vivencia.

-Museificación: objetualiza el hecho, le extrae lo singular, lo distancia y congela.

Finalmente, podemos agregar que independiente de las características de los sitios de memoria todos ellos en su calidad de tales, “sintetizan el reconocimiento de lo sucedido en el pasado, la posibilidad de recordarlo en el presente, así como la de reflexionar y aprender respecto a éste en vías de construir futuros posibles… su análisis no sólo permite comprender el pasado que se recuerda, sino también el presente, que es el tiempo en el cual se realiza la memoria, y los escenarios que se prefiguran hacia el futuro desde aquellas marcaciones territoriales (3) .

Dentro de las funciones básicas que cumpliría todo lugar de memoria podemos enumerar un listado donde es posible apreciar ciertas funciones semejantes a las que desarrollan los museos en la actualidad, en la trilogía de investigar, conservar y difundir.

-Histórica: recuperar la historia del sitio a través de la investigación y documentación tanto de su genealogía como espacio, así como de los sucesos acaecidos en el lugar. Esta función también implica el rescate y la puesta en valor de las memorias presentes en el lugar, así como el patrimonio tangible representado desde la arquitectura y los objetos materiales. También es clave la puesta en valor del patrimonio inmaterial representado en las prácticas y ritos sociales vinculados al sitio.

-Reparación simbólica: una de las funciones claves de los lugares de memoria, como patrimonio de la atrocidad y que establece una diferencia significativamente con otros patrimonios es la función de colocar en el centro de su gestión el reconocimiento de las víctimas, esto es de las personas que han sufrido violación de sus derechos humanos.

-Conmemorativa/ Cultural: parte importante de las acciones realizadas en los lugares de memoria se refiere a actividades culturales que ponen el acento en torno a la promoción de una cultura de los derechos humanos. Así también las actividades conmemorativas se relacionan con la puesta en valor de los hitos temporales como formas de recuerdo de los sucesos referidos al sitio.

-Educativa: esta acción constituye un ejercicio clave de los lugares de memoria, como se ha mencionado la posibilidad de articular pasado con presente, este deber social se debe desarrollar en el marco de una propuesta de intervención que fomente la reflexión y el pensamiento crítico. Implementar una “Pedagogía de la Memoria” y la “Educación en Derechos Humanos ” (4), puede constituir la base fundamental de una propuesta educativa desde un sitio de memoria, e incluso más, podría consignar el rol social que debería asumir un sitio de tales características.

Sin duda que desde el campo patrimonial el denominado patrimonio de la atrocidad u horror, expresado en nuestro país a través de los lugares de memoria e incluso el recién creado Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, constituye uno de los desafíos claves sobre la relevancia que el discurso y práctica del patrimonio posee y poseerá en el siglo XXI.

 

Notas:

(1) Richard, N., Crítica de la Memoria (1990-2010), Ediciones Universidad Diego Portales, Santiago, 2010, p. 253.

(2) Silva, M. & Rojas, M., “Sufrimiento y desapariciones: el manejo urbano arquitectónico de la memoria urbana traumatizada”, En Territorios en Conflicto, VII Seminario de Patrimonio Cultural, DIBAM, Santiago, 2005.

(3) Fernández, R. & Piper, I., op. cit, p. 35.

(4) Para profundizar este aspecto se puede consultar: Trabajos Educativos Nº1. Pedagogía de la Memoria y Educación en Derechos Humanos [Publicación en Línea]. Disponible  en internet: http://www.villagrimaldi.cl/images/stories/docs/Cuaderno_web_n1.pdf

Comentarios del artículo: Los Lugares de Memoria - Publicado: a las 4:04 pm

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