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  • José Francisco Cuevas Vila

José Francisco Cuevas Vila

Ingeniero Comercial. Magister en Economía.

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 29/04/2016

Salario mínimo y máximo, el problema del control de precios

Llama la atención que un Parlamento o Gobierno que se manifiestan a favor del salario mínimo, no hagan referencia alguna al salario máximo. Como en Chile los políticos ganan 40 veces el salario mínimo, aquí tengo una gran sospecha de por qué no se regula el salario máximo…

El salario mínimo es un tema que despierta pasiones, pero la clase política y el Gobierno de turno carecen de mecanismos objetivos para fijarlo. Con la información que entregan los precios diariamente en forma dinámica es imposible definir cuál podría ser un salario mínimo aceptable, ya que lo que podría ser aceptable hoy, no sería aceptable mañana. Entonces hablamos de salario ético, y eso da para mucho.

Como no tenemos esa información, existe el mercado laboral, el cual no fija en forma permanente los salarios, sino que lo hace en función de la oferta y demanda de trabajo, dado que un salario mínimo no utiliza criterios objetivos, sino que se calcula en base al costo de la vida y una canasta básica. Pero éstas también son dinámicas por el efecto de la inflación, la cual no sube en la misma proporción en todos los bienes y tampoco lo hace al mismo tiempo. Tampoco es una herramienta eficaz.

Si bien desde el punto vista económico, estoy en contra de casi todas las intervenciones del Estado, tampoco estoy a favor con la fijación  del salario mínimo ya que tiende a perjudicar a quienes intenta favorecer. Esto porque un aumento del salario mínimo afecta a los desempleados ya que les hace más difícil encontrar trabajo y se vuelven más costosos para las empresas. Y si bien se podría favorecer a los que perciban dicho salario, eso no ocurre siempre, ya que también podría poner en riesgo ese trabajo.

Llama la atención también que un Parlamento o Gobierno que se manifiesta a favor del salario mínimo, no haga referencia alguna al salario máximo, dado que uno de los problemas actuales de Chile es la distribución del ingreso. Si bien están interrelacionados, porque el salario máximo se da en función del salario mínimo, poco o nada se habla de ese tema en Chile.

No son pocos los economistas de izquierda como Manuel Riesco, que se presentan a favor de subir el salario mínimo, ya que aumenta el consumo y el empleo. Yo respondería a esta afirmación que ni aunque se alinearan los planetas va a aumentar el consumo y el empleo en el Gobierno de Bachelet.

En el caso de Suiza, que no es precisamente un país cercano a la izquierda, se votó sobre establecer un salario máximo que no superara las 12 veces el salario mínimo. La moción se perdió, pero se hizo un referéndum. En Estados Unidos el salario máximo es 25 veces el salario mínimo. Y en el caso de Chile, los políticos ganan 40 veces el salario mínimo. Aquí tengo una gran sospecha de por qué no se regula el salario máximo.

En tanto, el control de precios es el antagonista de la libertad en el sistema de precios. Existen máximos y mínimos, son fijados por gobiernos totalitarios de izquierda con la idea de controlarlo todo, se utilizaron en Chile en la UP y entiendo que aún se utilizan en Venezuela. El resultado un desastre absoluto. El precio máximo genera escasez y mercado negro y el precio mínimo genera un exceso de oferta.

Es curioso, pero cada vez que interviene el Estado se producen fallas de mercado y se atenta contra la libre competencia y la libertad individual. Hoy en Chile no existe libre competencia, el país le pertenece a 17 familias y estamos llenos de monopolios y oligopolios. Los dueños de dichas empresas financian la política y por tanto no sería ilógico pensar que estas mismas empresas sean las que fijen el salario mínimo.

También no son pocos los economistas de izquierda como Manuel Riesco, que se presentan a favor de subir el salario mínimo, ya que aumenta el consumo y el empleo. Yo respondería a esta afirmación que ni aunque se alinearan los planetas va a aumentar el consumo y el empleo en el Gobierno de Bachelet. Además, un aumento del salario mínimo va a generar más desempleo y las cifras ya se están transparentando, llegando a un 9%.

Comentarios del artículo: Salario mínimo y máximo, el problema del control de precios - Publicado: a las 4:00 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 26/04/2016

Monopolios y regulación, el caso del agua

Lo acontecido con Aguas Andinas y Aguas Cordillera, que dejaron a 4.000.000 de clientes sin suministro de agua potable, es escandaloso. En un país serio, los actos de este tipo tienen consecuencias reales, como el de quitar la concesión del Estado a la empresa monopolista. Pero claramente éste no es el caso de Chile.

Cada día toma más sentido que el Estado no  funciona y cuando las instituciones no funcionan no  tienen necesidad de existir.  O si es que existen, debe ser a un tamaño mínimo: si es ineficiente, que sea al menor costo.

Los monopolios desde el punto de vista económico son una falla de mercado, ya que  cobran un precio distinto al costo marginal y una cantidad menor que en mercados competitivos.  Sin embargo, por múltiples razones se dan muchos monopolios en todas las economías; lo importante y fundamental es que el Estado los regule y fiscalice para evitar abusos en los precios o mal servicio a los consumidores, los cuales no tienen otra alternativa de satisfacer la necesidad, ya que el monopolista recibe toda la demanda de mercado.  Y es el único que ofrece el bien o servicio.

Lo acontecido con Aguas Andinas y Aguas Cordillera, que dejaron a 4.000.000 de clientes sin suministro de agua potable, es escandaloso. No solamente limitó a la población de un bien tan necesario para la vida diaria, sino que pone en peligro a la sociedad como lactantes, niños y adultos en temas higiénicos básicos. Aquí no sólo los municipios gastan recursos, porque además el corte obligó a los clientes afectados a incurrir en gastos de agua para poder cocinar, ir al baño y mantener una higiene mínima.

En mi opinión, el Estado es una acumulación de burócratas que administran pesimamente el país y a un costo muy elevado, ya que se caracterizan por ganar sueldos millonarios. Además muchos de sus integrantes carecen de preparación mínima para poseer un cargo de poder.

Lo cuestionable es que las lluvias fueron anticipadas con una semana y la empresa monopolista nada hizo al respecto, no tenía un plan de contingencia y no tomó las medidas para evitar el corte del suministro.  Claramente un monopolio invierte muy poco en innovación y desarrollo porque al tener a los clientes capturados no tiene necesidad de realizar ninguna mejora a su servicio ni tampoco aumentar su tecnología.

No se necesita ser experto para darse cuenta que esta empresa, cuya tarifa es regulada gracias a una concesión del Estado, posee la tarifa más cara de la región y está dentro de las 15 tarifas más caras del mundo.  Otro aspecto importante es que también la empresa Aguas Andinas ha sido cuestionada por financiamiento ilegal de la política, a diversos partidos políticos y centros de pensamiento de izquierda y derecha.

Una vez más esto quedara en nada y los consumidores una vez más asumirán el costo de haber pasado un fin de semana sin agua.  Además el costo que afectó al comercio en periodo de recesión es otra tema muy complejo para las pymes  El Gobierno hizo una denuncia a través del Sernac pero se han encargado, gobierno tras gobierno, que esta institución no tenga atribución real.

En un país serio, el cual no es el caso de Chile, los actos de este tipo tienen consecuencias reales, como el de quitar la concesión del Estado a la empresa monopolista, ya que por su  negligencia dejaron a 27 comunas sin agua. Si esta empresa tuviera al menos competencia, los clientes podríamos castigar a la empresa sustituyendo su servicio por el de la competencia. Y si existieran aún más competidores, esto los dejaría fuera del mercado y significaría el cierre de la empresa.

Comentarios del artículo: Monopolios y regulación, el caso del agua - Publicado: a las 3:20 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 15/04/2016

Comenzaron los recortes presupuestarios

Era lo que tenía que suceder. Lamentablemente el segundo Gobierno de Bachelet se ha caracterizado por gastar lo que no se tiene y comprometerse con derechos sociales que no se pueden cumplir.

Luego de la mayor Reforma Tributaria desde los ‘90, el Fisco no tiene suficientes recursos. Así de claro y dramático. Entonces, comienzan los recortes principalmente en gastos corriente y un tercio en gasto de capital. Corresponde al 1% del gasto del Estado, pero vendrán más y no por ser responsables fiscalmente como lo están planteando, sino por lo contrario. La irresponsabilidad es la guinda de la torta en este Gobierno.

Era lo que tenía que suceder. Lamentablemente el segundo Gobierno de Bachelet se ha caracterizado por gastar lo que no se tiene y comprometerse con derechos sociales que no se pueden cumplir. Esto es un fracaso presupuestario y un deterioro nacional. Quizás el pecado original de su segundo mandato no fue incluir en su programa de Gobierno la palabra crecimiento.

En economía es un mandato pensar en largo plazo, ya que las medidas de corto plazo siempre traen catástrofes económicas.

Bachelet lo único que ha hecho es improvisar en todas las áreas de su Gobierno y en sus reformas, todas extemporáneas y pésimamente ejecutadas. Una Reforma Tributaria con tantas correcciones como la misma reforma; una gratuidad en la educación que no se entiende y donde cada día cambian sus alcances; un sistema de salud sin especialistas y con retraso en todo (ahora las ecografías); ninguna reforma concreta al sistema de pensiones; una corrupción ya incontrolable desde lo empresarial a lo político, de izquierda a derecha.

Y los grandes problemas van a seguir. El crecimiento proyectado 2017 es peor que el 2016. El Banco Central es incapaz de frenar la inflación y la cifra de desempleo tarde o temprano va mostrar la realidad nacional. Y tendrán la paradoja de Keynes, inflación y desempleo.

Como se han creado tan malas expectativas, la inversión ha caído en la misma proporción que desde la llegada a la democracia. No hay ahorro y como el escenario no es favorable tampoco consumo. La única forma de poder estimular la demanda interna es con gasto público, pero ya el Estado tampoco tiene recursos. Y se sigue endeudando.

El desplome de la derecha es otro desastre, ya que no pone contrapeso alguno al pésimo gobierno de Bachelet. No posee legitimidad ni aprobación como para tener algún grado de influencia sobre la política nacional. Estamos a merced del Estado.

Lo más preocupante es que le queda mucho tiempo y de seguir así, ya estaremos cada vez más cerca de una recesión y no de una desaceleración. Queda demostrado con hechos concretos que el Estado no vela por el bien común, sino por lo contrario son los intereses políticos de los gobernantes los que debe satisfacer el Estado con los impuestos de todos nosotros.

Cada día toma más sentido la escuela austriaca de economía y el liberalismo, toda vez que los estados deterioran el bienestar de los ciudadanos por sus intereses colectivos y personales. Si bien Mises y Hayek, referentes de esta escuela, no eran anarco capitalistas, se pretendía una menor participación del Estado y una mayor libertad individual, en donde el individuo a través de sus decisiones racionales y respetando el derecho de propiedad, la tolerancia y la libertad podría alcanzar niveles de desarrollo mayores que los que alcanzaría bajo la coacción del Estado.

Comentarios del artículo: Comenzaron los recortes presupuestarios - Publicado: a las 3:00 am

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