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Ignacio Pérez Tuesta

Director Escuela de Periodismo UDLA-Universidad de Las Américas. Presidente del Círculo de Periodistas Deportivos de Chile.

Etiquetas: , , , , » Publicado: 01/03/2016

Una oportunidad centenaria

La Copa América Centenario debe ser una prueba para ver cuánto hemos aprendido del deporte, sus procesos, tiempos y características, tras el título conseguido por la selección adulta en la Copa América 2015 celebrada en nuestro país.

Conocidos ya los rivales de Chile en la Copa América Centenario, que se realizará en Estados Unidos entre el 3 y el 26 de junio, las reacciones del medio se centraron en el debut de la Roja frente a Argentina.

Esto, porque aún resuenan ecos de la final de la Copa América pasada, donde los dirigidos entonces por Jorge Sampaoli, lograron por primera vez un título internacional para nuestro país.

Desde Argentina algunos hablan de revancha, luego de aquella final que se definió desde los 12 pasos. Pero más allá del morbo que tendrá este partido –encuentro que se repetirá en marzo para las clasificatorias a Rusia 2018-, este torneo debe ser una prueba para ver cuánto hemos aprendido como país del deporte, sus procesos, tiempos y características.

Si bien a nivel de selección adulta, la Copa América de 2015 fue la primera en la historia. Ha habido otros momentos donde el fútbol y el deporte chileno han tenido otros logros o momentos de relativo éxito, y donde la caída inmediata ha sido estrepitosa porque no se aprendió nada de aquellos buenos momentos.

En una rápida revisión de los últimos años, encontramos el tercer lugar de la selección sub 17 de Japón en 1993, pero luego pocos de esos jugadores llegaron a jugar a la adulta. Las buenas campañas en la Libertadores de equipos chilenos en los noventa con Colo-Colo campeón en 1991 y semifinalista en 1997, Universidad Católica finalista en 1993, Unión Española en cuartos de final en 1994, Universidad de Chile semifinalista en 1996, pero que terminaron a los pocos años con todos esos clubes quebrados e incluso con los hispanos descendidos a la B.

Ha habido otros momentos donde el fútbol y el deporte chileno han tenido otros logros o momentos de relativo éxito, y donde la caída inmediata ha sido estrepitosa porque no se aprendió nada de aquellos buenos momentos.

Para qué hablar de la selección adulta. Después de 1998 Chile estaba de fiesta con el equipo de Salas y Zamorano en el Mundial de Francia, hablando del renacer del fútbol chileno y el definitivo despegue del balompié nacional. ¿Qué pasó? Solo tres años después Chile terminaba último en las clasificatorias a Japón – Corea, con jugadores que no querían venir a Juan Pinto Durán y con clubes en la bancarrota y sin agua en las duchas.

Tomemos la raqueta y veamos el caso del tenis donde al mismo tiempo Chile gozó de tres jugadores que alcanzaron el top ten como Marcelo Ríos (número 1 del mundo), Fernando González y Nicolás Massú, además estos últimos medallistas olímpicos que lograron en total 4 preseas en dos JJ.OO. (Massú oro individual, González plata y bronce individual y ambos oro en dobles). Tiempos que se ven extremadamente lejanos ya que hoy Chile tiene a su mejor jugador en el puesto 196 del ATP y el equipo de Copa Davis está por enfrentar a República Dominicana por la Zona Americana y pasar a segunda ronda, para recién soñar con volver al Grupo Mundial.

¿Mala suerte, decisiones erradas, improvisación, poca preocupación por el deporte? Quizás es una pésima mezcla de todos esos factores, pero hay uno determinante: no saber convivir con el éxito sin que este llegue a marear la cabeza. Ser lo suficientemente ponderados para no caer en exitismos y creer que ya todo se ha ganado, ni fatalismos porque se sufre alguna derrota post éxito, lo que lleva siempre a tomar decisiones apresuradas y erradas.

Es de esperar que como país hayamos madurado y entendamos que ni un equipo, ni una disciplina ni menos toda la estructura del deporte de un país, puede depender de una persona o basarse en generación espontánea, sino que hay que establecer la solidez que solo da el trabajo planificado y con metas a mediano y largo plazo, mirando el bosque y no los árboles. Y si bien acá la responsabilidad mayor es de quienes toman las decisiones, el medio en general (periodismo, hinchas) debe contribuir al cambio y también profesionalizarse.

La Copa América Centenario, -ya sin el DT que logró el primer título de la historia hace pocos meses-, es una buena oportunidad para crecer, madurar y comenzar a mirar el deporte no solo esperando un triunfo momentáneo saboreado con el asado y la cara pintada, sino que verlo como un camino largo y consistente, en el que también se puede perder un partido o un título y que eso no significa borrar todo y comenzar de cero.

Comentarios del artículo: Una oportunidad centenaria - Publicado: a las 1:00 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 10/07/2015

Las redes antisociales

Esta época de máxima horizontalidad en la información exige medios y periodistas extremadamente responsables al utilizar las multiplataformas, para no repetir hechos como la sicosis desatada con el comentario sobre el falso desabastecimiento de combustible.

El caos sufrido tras los mensajes en redes sociales respecto al inminente desabastecimiento de combustible, no sólo es una alerta a las autoridades sino también plantea una interrogante a quienes trabajamos en medios de comunicación, dejando en evidencia el tremendo poder de la ‘viralización’, que hoy aparece como la nueva verdad absoluta.

Analizar que la forma de comunicarnos ha cambiado sería inútil y redundante. La masificación de WhatsApp, Twitter, Facebook e Instagram pone en el tapete el tremendo poder de movilización ciudadana que están teniendo las redes, que va más allá de la rapidez, y que nos hace reflexionar sobre el grado de efectividad y credibilidad de estas.

Hasta hace dos décadas los medios de comunicación tradicionales éramos los primeros en recibir la información y los únicos capaces de transmitirla, teniendo un monopolio informativo. Hoy en cambio, una persona con un teléfono móvil no sólo es testigo presencial de un hecho, sino que es capaz de difundirlo al instante, muchas veces recogidos por los medios, cambiando así la dirección clásica del emisor-receptor.

No podemos olvidar que esta época de máxima horizontalidad en la información exige medios y periodistas extremadamente responsables al utilizar las multiplataformas, las mismas que en cuestión de horas se transformaron en redes antisociales, con largas filas en las bombas de bencinas llenas de ciudadanos asustados quienes hoy, lamentablemente, creen que la nueva verdad absoluta tiene solo 140 caracteres.

Comentarios del artículo: Las redes antisociales - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 08/05/2015

Los fantasmas del deporte

Lo ocurrido en el Bicentenario Nelson Oyarzún de Chillán es una prueba de que el fútbol –aunque no es la única disciplina– muchas veces se aleja de los principios básicos del deporte. ¿Qué ejemplo les estamos dando a los jóvenes con actitudes como las de Marco Antonio Figueroa?

Recuerdo que en una cancha de baby fútbol, donde por años fuimos a jugar generosas pichangas con amigos tratando de mostrar nuestro talento o ganas –siempre es difícil combinar ambas características-, había un letrero que decía: “Todo caballero no necesariamente es un deportista, pero todo deportista debe ser un caballero”.

Siempre me quedó dando vuelta esta sentencia, que parece sacada de manual de Carreño o consejo de abuelo. Pero debe ser una de las verdades más claras que se puede establecer, si nos remitimos al origen de la actividad deportiva.

¿Se han fijado cuando se habla del tenis como un “deporte de caballeros”? ¿No les parece una redundancia brutal, si por esencia el deporte es una actividad que, justamente, se basa en el respeto y la decencia en el actuar?

Si pensamos más a fondo, esto seguramente nace para diferenciarse de otros deportes donde con el tiempo, se comenzaron a olvidar los valores fundamentales y se empezaron a hacer y decir brutalidades, y mucho peor, a justificar sandeces.

Lo ocurrido en el Bicentenario Nelson Oyarzún de Chillán, cuando el DT del descendido Cobreloa Marco Antonio Figueroa, hizo que su equipo no saludara a sus rivales y, tras irse expulsado, tomara un micrófono para insultar a un dirigente, es una prueba de que el fútbol –aunque no es la única disciplina– muchas veces se aleja de los principios básicos del deporte.

El riesgo que estos peligrosos fantasmas se apoderen del deporte, es que se pierda el sentido más básico de su existencia. Entonces, pasaría a ser una mera expresión del salvajismo y no una vía para recordarnos que somos seres humanos que debemos tener respeto y tolerancia como la gran base para vivir en comunidad.

Peor aún que las actitudes del “Fantasma”, es cuando mucha gente –sobre todo vía redes sociales– justifica la actuación de éste u otros entrenadores, arguyendo que “el fútbol debe vivirse con pasión”, “es parte de la calentura del momento” o la explicación más repulsiva de todas: “Es que dice las cosas como son y de frente”.

Me gustaría que alguien me dijera que el tenis no se vive con pasión, que el automovilismo no se lleva en la sangre al mil por ciento, que el vóleibol o el básquetbol no se juegan con intensidad o que en el rugby no se lucha con todo (tanto que se le califica como el “deporte de villanos, jugado por caballeros”).

En nombre de la pasión y de ganar a cualquier costo, se han cometido y se siguen haciendo las estupideces más grandes. Los deportes –y el fútbol, al ser uno de los deportes más populares– deben ser una fábrica de buenos ejemplos, una máquina generadora de conductas, una fuente de valores positivos y, sobre todo, un vehículo de educación para la sociedad.

¿Qué ejemplo les estamos dando a los jóvenes con actitudes como las de Marco Antonio Figueroa? Los niños y jóvenes que juegan en divisiones inferiores de Cobreloa y los otros equipos, con razón podrían pensar que lo que hace el DT del primer equipo está bien y que la base del deporte es la ordinariez y la falta de respeto al resto. Cualquiera puede ser entrenador, pero muy pocos están capacitados para ser líderes, y es ahí donde está el desafío.

El riesgo que estos peligrosos fantasmas se apoderen del deporte, es que se pierda el sentido más básico de su existencia. Entonces, pasaría a ser una mera expresión del salvajismo y no una vía para recordarnos que somos seres humanos que debemos tener respeto y tolerancia como la gran base para vivir en comunidad.

Comentarios del artículo: Los fantasmas del deporte - Publicado: a las 7:33 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 17/04/2015

La casa de Chile

La planificación, construcción, remodelación y entrega de los estadios chilenos para la Copa América 2015, es el fiel reflejo de lo que nos pasa a nosotros en nuestras casas. ¿O acaso a alguien le han entregado una casa o departamento en el plazo que originalmente le dieron?

No debe haber una sentencia más clásica o deseo más adosado a la idiosincrasia del chileno que “el sueño de la casa propia”, identificando así al mayor logro que una familia puede alcanzar.

Ahí comienza la mejor parte, darle identidad a esa vivienda que se compró con mucho esfuerzo y que se imaginó e ideó tantas veces. El color de las cortinas, elegir las baldosas con rombos o lisas, los muebles por aquí y las lámparas por allá, un cuadro que combine y la preocupación que crezca el pasto, si se tiene la fortuna de tener algo de patio, claro.

Usted dirá, afamado lector, qué diablos tiene que ver esto con algo deportivo. Mucho pues, ¿o no ha visto que los mayores problemas que tenemos para la Copa América de Chile 2015 son, justamente, en nuestras casas (estadios) que estamos adornando, construyendo, pintando y/o haciendo de nuevo?

De hecho este torneo –que Chile nunca ha ganado, pero que inauguró en 1916 junto a Argentina, Brasil y Uruguay- le ha provocado bastantes dolores de cabeza al Comité Organizador, la ANFP, los municipios, las empresas constructoras, arquitectos y obreros para que todo está concluido a tiempo. Para el chileno la casa es todo, pero siempre pasa algo.

Hacer un recuento histórico de los problemas de los estadios da para un libro. Recordemos que hubo un estadio que se inauguró aunque le faltaba la mitad (Curicó), al extremo que hubo una campaña para que se terminara el otro 50% del recinto, mientras ya se ocupaba oficialmente.

Hasta este momento hay estadios que aún están siendo remodelados y con un avance a pie forzado (Elías Figueroa de Playa Ancha) y otros dos que en los últimos meses (Ester Roa de Concepción y Sausalito de Viña del Mar) han tenido en vilo a la organización, con rumores bastante concretos, que significaría reconocer que no estarían listos para la fiesta americana. Ahora pareciera que ese “fantasma” se ha desvanecido.

Éstos son los días en los que uno se pregunta cuál es el concepto de desarrollo que se tiene en mente cuando se habla, justamente de “desarrollo”, en este caso, de deportes. Parece que, como diría Coco Legrand, en Chile nos acostumbramos a creer que “para qué vamos a hacer las cosas bien, si las podemos hacer mal”.

Pongamos la pelota en el piso. ¿De qué se sorprenden todos si esto representa lo que nos pasa con nuestras viviendas? Recibimos departamentos donde muchas veces el metraje no era el acordado, más bien es aproximado, que las terminaciones no se terminaron o que el piso flotante no flotaba tanto.

Y en el día a día, suma y sigue. En vez de arreglar la chapa, nos acostumbramos a la maña de levantar la puerta con movimientos que sólo el dueño de casa conoce para girar la llave y abrirla. En vez de llamar al gasfíter, estamos meses amarrando la bomba del estanque del baño, nos termina de parecer melódica la gotera de la llave y en promedio nos demoramos 6 meses en terminar de desembalar y sacar de las cajas las cosas que se acumulan en la pieza ideada como escritorio. Todo se arregla con un cordelito, como esperando que por una acción sobrenatural esté listo y terminado sin mediar acción del dueño de casa.

La planificación, construcción, remodelación y entrega de los estadios chilenos, es el fiel reflejo de lo que nos pasa a nosotros en nuestras casas. Nada es casualidad, todo es consecuencia de nuestra forma de ser y mirar la vida. ¿A alguien le han entregado una casa o departamento en el plazo que originalmente le dieron? Ahórrese la respuesta.

Éstos son los días en los que uno se pregunta cuál es el concepto de desarrollo que se tiene en mente cuando se habla, justamente de “desarrollo”, en este caso, de deportes. Parece que, como diría Coco Legrand, en Chile nos acostumbramos a creer que “para qué vamos a hacer las cosas bien, si las podemos hacer mal”.

Antes de terminar, un consejo: deje de pegarle al control remoto o batirlo como coctelera para que los canales cambien y mejor cómprele pilas nuevas. Recuerde que se viene la Copa América.

Comentarios del artículo: La casa de Chile - Publicado: a las 8:19 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 08/04/2015

La ansiedad de la renovación en el tenis nacional

Chile durante casi 15 años se sentó en la mesa de honor del deporte blanco mundial y sin darnos cuenta caímos a la Zona Americana II. Ahora, con la irrupción de los talentos de Christian Garín, Gonzalo Lama y Nicolás Jarry, el riesgo del exitismo está a la vuelta de la esquina.

Si hay algo que ha caracterizado a la sociedad en los últimos 20 años es la lógica de lo desechable, que nos indica que todo lo que comienza a tener mínimas fallas, no se arregla sino que se va a la basura.

Esto se puede ver en los autos, refrigeradores, ropa, celulares y cualquier producto, pero también en otras aristas de la vida como por ejemplo, el deporte. Y en particular, el deporte chileno que ha vivido durante casi toda su historia reflejando una angustiosa sensación por conseguir logros pero sin importar cómo, lo que redunda en fracasos tras fracasos, algunos con tintes delictuales.

En el caso del tenis, Chile durante casi 15 años se sentó en la mesa de honor del deporte blanco mundial con Marcelo Ríos, Nicolás Massú y Fernando González, pero los mareos del éxito hicieron que pocos advirtieran que no durarían para siempre. Así como cuando alguien se gana la lotería y no entiende que la plata en algún momento se puede acabar.

Por eso que en los últimos tres años nos espantamos, porque pasamos de estar en la elite del deporte blanco a caer por el barrancón sin freno aparente, al punto de estar en la Zona Americana II, casi sin darnos cuenta. Las voces de alarma de que “no hay renovación en el tenis chileno”, aparecieron como gritos desesperados en esta lógica tan nuestra de hacer estupendos diagnósticos, pero no entregar soluciones cuerdas y razonadas.

De pronto, por arte de magia, hoy se habla de la nueva generación del tenis chileno con los talentos de Christian Garín, Gonzalo Lama y Nicolás Jarry, quien además es nieto de Jaime Fillol, lo que le da un tinte más épico al actual momento.

¿De qué estamos preocupados ahora? Que ojalá alguno de estos tres talentos explote y trate de llegar lo más alto posible en el ranking ATP y que el equipo de Copa Davis vuelva al Grupo Mundial. ¿Ya no hay histeria, ni renovación, ni crisis? El riesgo de volver al exitismo está a la vuelta de la esquina, olvidándonos de lo importante: desarrollar el tenis, pero de verdad.

El deporte, como toda actividad humana, debe generar procesos con la intención en el camino, no sólo la fijación obsesiva en la cima, de lo contrario se puede caer en un estado de confusión que no permita tomar buenas decisiones pese a tenerlo todo a la mano. Como dice una parte de la canción “Nací para esto” de Gustavo Cerati: “Lo terrible del mar es morir de sed”.

La fijación de borrar todo en vez de prolongar y asumir los fracasos como parte del aprendizaje y crecimiento, nos ha llevado a cometer los más grandes errores en el deporte. Por eso, ojalá que en vez de vivir en el péndulo que es la embriaguez de éxitos tenísticos que aparecen por generación espontánea y la angustia de no tener a ningún tenista que salve un momento puntual del tenis chileno, se aproveche el minuto de gloria para lograr un desarrollo basado en firmes pilares y convicciones, sin pensar en el resultado inmediato.

Porque si la ruta se recorre bien, la meta llegará por consecuencia y eso es mejor verlo ahora en este pequeño verano tenístico.

Comentarios del artículo: La ansiedad de la renovación en el tenis nacional - Publicado: a las 8:33 am

» Publicado: 26/03/2015

Deporte: ¿De qué nos sirve tener un año aprobada la Ley de Federaciones?

Contradicciones como los de estos días reflejan que seguimos mostrando la casa limpia, ordenada, recién pintada y con anfitriones bien vestidos, pero con la basura debajo de la alfombra cara y los hoyos de la pared tapados con hermosos cuadros.

Hace unos días se anunció que Chile presidirá por los próximos dos años el Consejo Sudamericano de Deportes (CONSUDE), organismo creado en 1991, cuya misión es impulsar el mejoramiento de la legislación, organización y programas de fomento de la actividad física. Además de nuestro país, participan Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Perú y Venezuela.

¿De qué sirve tener cada vez mejor infraestructura, estadios nuevos, mayores espacios públicos para el deporte, una ciudadanía cada vez más consciente de la importancia de la actividad física e incluso políticos y el Estado ejerciendo su rol en esta materia?

Este es un tremendo desafío en materia deportiva, aunque nos queda un enorme camino por recorrer.

Hasta acá todo parece ir creciendo. Pero, lamentablemente siempre nos encontramos con un pero.

En estos días la Federación de Gimnasia hizo noticia por Tomás González. Pero no por alguna medalla, clasificación o buena actuación, sino porque el organismo no ha abonado la cuota de membresía a la Federación Internacional de Gimnasia, lo que impediría a los deportistas chilenos competir en cualquier torneo internacional, incluyendo los Juegos Panamericanos de Toronto.

¿La explicación? Nadie sabe, ya que en la Federación de Gimnasia sólo está el gerente técnico que alega que todo se debe a los malos manejos de la directiva anterior, pero a la vez tampoco cuenta con el respaldo de la actual. ¿Y los deportistas? Bien gracias, y es el mismo Tomás González, quien en vez de enfocarse sólo en entrenar, debe salir a hacer llamados a que solucionen el tema.

¿De qué sirve tener un año aprobada la Ley de Federaciones? ¿De qué sirve tener cada vez mejor infraestructura, estadios nuevos, mayores espacios públicos para el deporte, una ciudadanía cada vez más consciente de la importancia de la actividad física e incluso políticos y el Estado ejerciendo su rol en esta materia?

Contradicciones como los de estos días reflejan que seguimos mostrando la casa limpia, ordenada, recién pintada y con anfitriones bien vestidos, pero con la basura debajo de la alfombra cara y los hoyos de la pared tapados con hermosos cuadros.

Comentarios del artículo: Deporte: ¿De qué nos sirve tener un año aprobada la Ley de Federaciones? - Publicado: a las 7:25 am

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