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Ibán de Rementería

Docente Investigador Programa Drogas. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad Central de Chile.

Etiquetas: , , , , , , , » Publicado: 22/07/2015

Drogas: Midiendo el mal y legislando racionalmente

Con la reciente aprobación por la Cámara de Diputados de la ley despenalización del auto cultivo de seis plantas, el porte de 10 gramos y tenencia de 500 gramos de cannabis, ahora se vienen las tareas necesarias para asegurar los avances y triunfos plasmados en dicho proyecto.

El 11° Estudio Nacional de Drogas en Población General del Senda señala un aumento significativo de un 59,2% en el consumo de último año en marihuana, pasando de 7,1% a un 11,3%. También hay un aumento significativo observado en la prevalencia año de cocaína, de 0,9% en 2012 a un 1,4% en 2014, lo que representa un alza de 84,4%.

En el caso de la Pasta Base de Cocaína (PBC), la variación sólo fue de 0,4% a 0,5%, pero en esta sustancia lo significativo es la diferencia de consumo por sectores socioeconómicos: en el bajo, el 1,4% hace uso de esta sustancia mientras que en el alto es consumida por el 0,1% y entre los sectores medios el 0,3 %. Esta es la droga de los pobres: hay 14 personas de sectores bajos consumidores de PBC por cada individuo de altos ingresos que usa esta droga.

Lo que ha provocado más escándalo que alarma es el aumento del consumo de marihuana en el segmento de 12 a 18 años. Entre 2012 y 2014, el crecimiento fue de más de un 100%, de 6,7% a 13,5%. En este segmento de edad también hubo significativos aumentos en el consumo de clorhidrato de cocaína de 0,6% a 2,2% con un crecimiento de 3,7 veces. En PBC, el incremento se duplica pasando de 0,3% a 0,6%.

No obstante, lo preocupante es el consumo de alcohol en este segmento de adolescentes, el cual llega al 36,8%, casi tres veces el consumo de marihuana. Es internacionalmente reconocido que el consumo de alcohol es más grave y deletéreo sanitaria y socialmente que el consumo de marihuana, sobre todo cuando se trata de adolescentes.

En el último Estudio Nacional de Drogas en la Población Escolar, el consumo de marihuana entre el mismo segmento de población de 12 a 18 años, pero ahora auscultado como población escolar, muestra que allí el consumo de marihuana entre los años 2011 y 2013 se elevó bruscamente de 19,5% al 30,6%. Y el consumo anual de alcohol se mantuvo al alza al pasar de 59,3% a un 63,0%, más del doble que el de marihuana, lo cual indica que la institución escolar es un fuerte factor de riesgo para el consumo de alcohol y drogas. Lo sorprendente aquí es que el consumo de marihuana en el sistema escolar aparece más que duplicando al consumo de la misma población en general para ese grupo etáreo. Estas son inconsistencias técnico discursivas que nunca han sido explicadas por Senda.

Otro tema relevado por el estudio en referencia es la disminución en la percepción de riesgo, concepto ambiguo como el factor de riesgo. Así como sucede con la percepción de la delincuencia, allí mientras la percepción objetiva medida por el INE (Enusc) disminuye, la subjetiva aumenta. O cuando todos salen a cargar los estanques de sus vehículos porque alguien por ahí, en las redes sociales, dijo que habría un paro de los trabajadores del transporte de combustible. El riesgo es claramente una construcción mediática, un constructo ideológico.

La pregunta por todos estos aumentos del consumo de drogas tiene un solo espacio de respuesta: la pésima salud mental del país cuyo indicador más demostrativo es el aumento en los dos últimos años de las licencias médicas por salud mental, del 24% al 48% del total.

El auto cultivo de marihuana es una buena manera de instalar el debate e implementar las reformas legales, pero si no se regulariza el mercado de las sustancias psicoactivas simplemente se mantendrá el rol hegemónico de los mercados ilícitos y el papel protagónico del narcotráfico.

Con la reciente aprobación por la Cámara de Diputados de la ley despenalización del auto cultivo de seis plantas, el porte de 10 gramos y tenencia de 500 gramos de cannabis, ahora se vienen las tareas necesarias para asegurar los avances y triunfos plasmados en dicho proyecto con al menos la implementación de las siguientes acciones: primero, se debe asegurar el acceso, al menos el porte y la tenencia de pequeñas cantidades, sin persecución penal a los usuarios de otras sustancias controladas, como la cocaína y la pasta base, sobre todo esta última que afecta principalmente a los jóvenes pobres de nuestra sociedad. Segundo, es absolutamente necesario definir cuál es la pequeña cantidad de droga que diferencia el porte o tenencia para el uso personal y próximo en el tiempo, de la pequeña cantidad constitutiva del delito de microtráfico, como lo propuso el Programa de Drogas de la Nueva Mayoría. Esta es la única manera de disminuir la sobre criminalización por consumo de drogas, ya que cada año hay 85.000 detenidos por infracciones a la Ley 20.000 de drogas, el 55% de todos los detenidos por todos los delitos en el país, donde el 75% de aquellos fueron detenidos, acusados y sancionados o absueltos por porte y consumo de pequeñas cantidades de drogas, conducta que no es un delito.

Asimismo, necesariamente se tendrá que legislar sobre la institucionalización de mercados regulados de drogas o sustancias controladas, públicos o privados, como lo señala la experiencia internacional y las lecciones aprendidas por los Países Bajos, Portugal, 24 estados de los cincuenta constitutivos de Estados Unidos de América, Uruguay y Jamaica.

El auto cultivo de marihuana es una buena manera de instalar el debate e implementar las reformas legales, pero si no se regulariza el mercado de las sustancias psicoactivas simplemente se mantendrá el rol hegemónico de los mercados ilícitos y el papel protagónico del narcotráfico en esta política sanitaria, social y criminal. Esta es la recomendación de la Secretaría General de la OEA a los presidentes de las Américas en 2013 y de los ex presidentes agrupados en la Comisión Global Sobre Políticas de Drogas (2011).

La experiencia internacional nos señala que la regularización del consumo tiene tres importantes ventajas, en particular para los adolescentes y jóvenes: primero, aleja a los usuarios de los mercados ilícitos con sus riesgos de violencias, criminalización y engaños sobre calidad y precios de las sustancias; segundo, hay real control sanitario de los usuarios porque al institucionalizar el consumo en mercados regulados permite intervenir a los jóvenes con propuestas alternativas o de menor riesgo sanitario y pactarlas con ellos, cosa que no es posible en un mercado ilícito; tercero, permite regular la calidad sanitaria de las sustancias controladas, ya que la mayor parte de las patologías y muertes asociadas a su consumo se debe a la toxicidad de sus aditivos, desinformación sobre las reales calidades de sus contenidos psicotrópicos –sobredosis-, malas prácticas de consumo, etcétera.

Seguramente el Ejecutivo enviará prontamente a la Cámara de Diputados varias indicaciones y utilizará toda su potestad colegisladora para restringir los alcances de las modificaciones a la Ley 20.000 de drogas que ha propuesto la gran mayoría de los diputados, por 68 votos a favor y 39 en contra.

Comentarios del artículo: Drogas: Midiendo el mal y legislando racionalmente - Publicado: a las 9:47 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 02/07/2015

Las drogas y la Corte Suprema

El autor de esta columna aborda los problemas de la ley de drogas a raíz de la decisión del máximo tribunal del país de absolver 10 causas debido a falta de pruebas sobre la calidad tóxica y cantidad de la sustancia incautada.

La sobre criminalización por la aplicación de la ley 20.000 de drogas, debido a su mala calidad, ha llevado a la Corte Suprema a dar opinión y sentenciar sobre este asunto. Ésta se hace manifiesta cuando cada año (2013) son detenidas 85.000 personas por infracciones a la ley de drogas, es decir, el 55% de todos los detenidos por todos los delitos que acontecen en el país, lo cual produce 74.000 causas por drogas al año, constituyéndose así en el delito que más causas genera con algo más del 10% del total, de las cuales el 75% lo fueron por porte y consumo de drogas, lo que no es un delito sino solo una falta.

Ya en junio de 2013 el ministro de la Corte Suprema Hugo Dolmestch, como su vocero, pidió al Poder Legislativo “precisar” la normativa existente, para evitar que los tribunales deban interpretarla. Este año la Corte Suprema anuló un par de sentencias: una por uso indebido del “agente revelador” –policía disfrazado que induce a vender drogas- y otra por sancionar un cultivo de cannabis para uso ritual.

Además, en lo que va corrido del año la Corte Suprema ha absuelto diez causas por drogas debido a falta de pruebas sobre la calidad tóxica y cantidad de la sustancia incautada, según lo ordena el art. 43 de la ley 20.000, ya que: “si no se conoce la calidad tóxica de la misma no se sabe si hay delito o no”.

Por su parte, para el Ministerio Público esta falta de pruebas se debe a que por razones presupuestarias el Instituto de Salud Pública no realiza los análisis químicos de incautaciones que sean menores a 10 gramos de drogas.

La mala calidad de la ley de drogas hace crisis en su aplicación debido al artículo 4 de ella, el cual establece que si la droga incautada a un imputado es “una pequeña cantidad para el uso personal exclusivo y próximo en el tiempo” no se tipifica un caso de microtráfico. Entonces, aquel hecho sólo debe ser sancionado como una falta por porte y consumo con multas, cursos de prevención o actividades en beneficio de la comunidad, etc. Pero lo que sea esa pequeña cantidad no está definido, no está precisada. Esa pequeña cantidad solo la puede determinar el juez de garantía, ni la policía al detener ni el fiscal al investigar y acusar. Todos los casos por drogas debe resolverlos un juez.

Según una investigación que este académico conduce en el Programa de Drogas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central, se puede estimar que en más del 80% de las causas por drogas terminadas por los juzgados de garantía, con o sin sanciones, las cantidades de esas sustancias incautadas era por menos de 10 gramos.

Comentarios del artículo: Las drogas y la Corte Suprema - Publicado: a las 8:26 am

La Nación

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