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Horacio Llovet

Ingeniero Comercial. Especialista en Recursos Humanos. Director ejecutivo Tu Primera Pega. Twitter @doctorpega

Etiquetas: , , , » Publicado: 25/09/2015

Ser independiente, una clara tendencia de esta nueva generación

Estamos enfrentando un cambio de paradigma en la manera de ver el trabajo. Esta nueva generación es más animada, más arriesgada y más osada y está comenzando a aburrirse de trabajar en las grandes organizaciones

Entendiendo el gran cambio generacional que estamos viviendo, y del que pocos realmente toman conciencia, se está comenzando a producir una gran migración del trabajo dependiente al trabajo independiente.

Hoy más del 23% los jóvenes chilenos cree en la posibilidad de convertirse en un trabajador independiente, en un emprendedor, desarrollando una idea e insertándola en el mercado. Este dato va en continuo crecimiento año tras año. De hecho, está por sobre el promedio global en más de cuatro puntos porcentuales.

Por otro lado, algunos de los puntos principales que resaltan en esta nueva moda son los beneficios que significa emprender, como el hecho de no tener jefe (no nos olvidemos que el mayor porcentaje de renuncia en las empresas está dado por la relación con sus jefes), lo que permite realizar tareas domésticas y ajustar las horas trabajadas, según haya más o menos trabajo.

En este sentido, las personas que están interesadas en trabajar en esta modalidad resaltan que las razones que los impulsan son la opción de obtener libertad profesional y mayores ingresos con un negocio propio. Pero el motor de la decisión finalmente tiene que ver con la pasión por lo que se hace, por lo que los jóvenes son más impulsados a emprender para hacer lo que más les gusta, lo que les apasiona. Ahora, ¿qué es lo que está causando este aumento migratorio del trabajo en una empresa a ser un emprendedor?

Creo que esto comienza a denotar un gran cambio en el pensamiento, en las creencias y en los valores de los jóvenes para con las empresas. Esta nueva generación es más animada, más arriesgada y más osada que la nuestra (siempre hablando de lo general), y están comenzando a aburrirse de trabajar en las grandes organizaciones en donde se encuentran con un trabajo más burocrático, con un nivel más elevado de estrés y donde hoy pueden estar en la cresta de la ola y mañana quedar sin trabajo.

Esto está produciendo un cambio de paradigma en la manera de ver el trabajo y dónde los jóvenes eligen desarrollarse. Claramente no es fácil, pero evidentemente el gusto del riesgo, del desafío, de lo nuevo, diferente y apasionado hoy está teniendo más peso al momento de elección. Las empresas tienen el gran desafío de empezar a entender estos cambios en el entorno y el perfil de estas nuevas generaciones laborales, ya que subsistirán las organizaciones que puedan adaptarse.

Trabajos más creativos, mayor nivel de participación, jefes y líderes con una alta orientación a las personas, trabajar en equipo y valorar el aporte de cada individuo, evitar la burocrática innecesaria y bajar los niveles de estrés, serán algunas de las claves que las organizaciones deberán adoptar si no quieren tener problemas de talentos para la próxima década. El mundo va cambiando, las personas también.

Comentarios del artículo: Ser independiente, una clara tendencia de esta nueva generación - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 20/08/2014

El regreso después del posnatal: ¿Un nuevo trauma laboral?

Cuando la madre regresa a su puesto de trabajo, muchas se encuentran con el estrés de que pocos estaban esperando su regreso. A veces pequeños detalles hacen una gran diferencia, podemos ser más “emocionalmente inteligentes” y cuidar a las personas como personas.

El otro día en una cena con amigos salió un tema a la mesa que lo volví a escuchar ya por quinta vez consecutiva en lo que iba de la semana. Se trataba del regreso desolado, en muchos casos, de las madres trabajadoras a su puesto laboral. Algo que debería ser sencillo y natural se está convirtiendo en algo traumático.

Una mujer que será madre entre pre y posnatal puede estar fuera de su trabajo más o menos unos 7 meses aquí en Chile, lo que significa casi el 60% de un año laboral. Este tiempo, donde la mamá está enfocada en su pequeña guagüita, representa un gran cambio y un proceso de adaptación para todos los integrantes de la familia en su convivencia diaria. Mientras tanto, el trabajo que realizaba o bien está siendo reemplazado por alguna persona o bien las tareas se repartieron entre el equipo o en algunos casos esa tarea no la está realizando seriamente “nadie”.

Los meses aunque parezcan muchos, pasan rápido. Al momento de regresar la madre a su puesto de trabajo, muchas se encuentran con otro estrés adicional: pocos estaban esperando su regreso.

En esta cena, me tocó hablar con una chica de más o menos unos 30 años, que había regresado recientemente a su trabajo y cuando llegó no tenía ni su puesto, ni su PC, ni nada. Inclusive le habían cambiado el jefe, y para ella todo esto era un gran asombro. Claramente se habían olvidado de ella y de que regresaría. Rápidamente fue reemplazada y no tenía ni donde sentarse ni donde colocar la foto de su nuevo hijo. Imagínense la motivación y el estrés ocasionado por esta situación mal planificada por la empresa, cuando las cosas podrían haber sido de otra manera.

Aquí es donde siempre digo que a las personas debemos tratarlas como tal, y más aún a las mujeres que han sido madres. Ser madre es un derecho divino y una belleza natural. Sabemos que, por el otro lado, para las empresas perder una persona por tanto tiempo, y más en las pymes, no es cosa fácil. Pero yo me saco el sombrero ante estas mujeres y todos deberíamos procurar cuidar y respetarlas.

Todos deberíamos, principalmente los departamentos de recursos humanos y los jefes de madres con licencia de maternidad, estar atentos y conscientes de este proceso y de programar de manera plácida su regreso al trabajo. Qué más lindo que esperarlas con su lugar de trabajo en orden, con un ramo de flores y un “qué lindo que estés de regreso… bienvenida”.

A veces pequeños detalles hacen una gran diferencia, y esto no sólo logra tener a una persona feliz y contenta, sino más comprometida con su trabajo. Podemos ser más “emocionalmente inteligentes” y cuidar a las personas como personas.

Entiendo y muy bien que las empresas están para ganar dinero, pero nunca olvidemos que esto sólo se logra, y sostenidamente en el tiempo, gracias a las personas que trabajan en ella. Personas contentas, motivadas, tomadas en cuenta y respetadas dan muchos mejores resultados para las organizaciones.

Comentarios del artículo: El regreso después del posnatal: ¿Un nuevo trauma laboral? - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 14/08/2014

El difícil camino de encontrar “Tu primera pega”

Esta semana se lanzó en Chile “Tu Primera Pega”, un proyecto orientado a dar ayuda y respuestas a todos los jóvenes que deben atravesar por este proceso, en forma gratuita y personalizada. Pidieron mi apoyo como padrino de esta iniciativa y me he sumado porque creo que entre todos podemos hacer un mundo mejor.

No es nada nuevo hablar de lo difícil y aventurero que es la búsqueda de trabajo, y más aún en los jóvenes que salen por primera vez al mercado laboral. Son tantas las dudas, inquietudes, miedos, mitos y falsos paradigmas existentes, que muchos de los jóvenes no están correctamente preparados y se frustran por no poder afrontar los procesos de manera exitosa.

Y si esto lo llevamos a los sectores más vulnerables, la cosa aún empeora. Según varios estudios, está comprobado que personas con mejor preparación logran acceder a mejores trabajos y, además, el ritual de búsqueda de empleo lo pasan de manera menos estresante y más victoriosa. Y cuando me refiero a “mejor preparadas” no apunto pura y exclusivamente a su preparación académica, sino a cómo las personas están capacitadas para afrontar todo el proceso de búsqueda de trabajo.

Este proceso es más complejo de lo que uno se imagina, puesto que hay varios hitos que deben suceder antes de lograr encontrarse con este lugar donde uno quiere trabajar. Hay un dato que dice que más del 60% de la gente no trabaja en lo que le gusta o apasiona, y mucho de esto se explica por no tener claro en muchas oportunidades hacia dónde ir o por dónde empezar.

Esta semana se lanzó en Chile un proyecto de un grupo de profesionales orientados a dar ayuda y respuestas a todos los jóvenes que deben atravesar por este proceso, Tu Primera Pega (www.tuprimerapega.cl).

Se trata de una plataforma web que se dedica de manera gratuita y personalizada a dar ayuda en los pilares más importantes que conforman este desafío de encontrar tu primer empleo.

Por un lado, tienen a psicólogos expertos en reclutamiento y selección de personal, dedicados a dar atención personal y exclusiva tratándolos como lo que son, individuos con cualidades bien diferentes. Ellos se ocupan de darle orientación laboral para aquellos que están más perdidos y no saben por dónde empezar y por donde mejor se pueden desarrollar personal y profesionalmente. Existen muchas y muy buenas empresas generadoras de primeros empleos.

En Tu Primera Pegahay un tremendo equipo humano, con una fuerte mirada social, queriendo aportar su granito de arena para mejorar las brechas sociales, trabajando en aumentar la inclusión de los jóvenes al mundo laboral.

Por otro lado, también se encargan de armar en conjunto con el usuario un currículum vitae bien profesional. Hoy las empresas descartan en promedio más del 50% de los currículum por estar simplemente “mal confeccionados”.

El famoso y conocido CV es la carta de presentación, el marketing propio. No es sólo completar una hojita con información, sino es una herramienta clave donde uno debe “vender” lo mejor que tiene para mostrar. En www.tuprimerapega.cl te ayudan a que tengas una excelente y profesional carta de presentación.

Además también te ayudan, previa cita con un especialista de “Tu Primera Pega”, en un entrenamiento para afrontar las entrevistas de trabajo. Pocas personas están preparadas para afrontar de manera correcta una entrevista de trabajo, y por lo general muchos hacen agua. En otras palabras, cuando uno se entrena en algún deporte, cuanto más entrene mejor lo hará. Y en las entrevistas de trabajo,  caemos en errores que muchas veces se transforman en horrores.

Detrás de este gran proyecto hay un tremendo equipo humano, con una fuerte mirada social, queriendo aportar su granito de arena para mejorar las brechas sociales, trabajando en aumentar la inclusión de los jóvenes al mundo laboral.

Pidieron mi apoyo como padrino de este proyecto y me he sumado. Creo que entre todos podemos hacer un mundo mejor, y ese mundo mejor comienza por aquellos que serán el futuro de un país, los jóvenes.

Les recomiendo a todos que entren y utilicen los servicios de www.tuprimerapega.cl que son gratis y para todos, no sólo para aquellos que salen en busca de su primer empleo, sino también para aquellos que lo necesiten. Ojalá en mi época hubiese existido un proyecto así que me ayudara a atravesar de mejor manera este camino que para muchos no es cosa fácil.

También los pueden encontrar en Facebook tuprimerapega.cl o en Twitter @tuprimerapega.

Comentarios del artículo: El difícil camino de encontrar “Tu primera pega” - Publicado: a las 11:19 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 30/07/2014

Una clara tendencia a ser independiente

Esta migración in crescendo desde las empresas al mundo del emprendimiento es un llamado de atención. Las compañías deben hacer cambios si no quieren tener una fuga de talentos en la próxima década.

Junto al gran cambio generacional que estamos viviendo (y de hecho, pocos realmente toman conciencia de esto), se está comenzando a producir una fuerte migración del trabajo dependiente al trabajo independiente.

Hoy más del 23% los jóvenes chilenos cree en la posibilidad de convertirse en un trabajador independiente, o mejor llamado un emprendedor, desarrollando una idea e insertándola al mercado. Este dato va en continua creciente año tras año. De hecho, esta por sobre el promedio global en más de 4 puntos porcentuales.

¿Qué es lo que está causando este aumento migratorio del trabajo en una empresa a ser un emprendedor?

Entre los beneficios que significa emprender se encuentra el hecho de no tener jefe (no nos olvidemos que el mayor porcentaje de renuncia en las empresas está dado por la relación con sus jefes), sumado a que permite realizar tareas domésticas y de esa forma se pueden ajustar las horas trabajadas, según haya más o menos carga laboral.

Las personas que están interesadas en trabajar en esta modalidad resaltan que las razones que los impulsan son la opción de obtener libertad profesional y mayores ingresos con un negocio propio (lo cual necesariamente no siempre es así).

Pero el motor de la decisión finalmente tiene que ver con la “pasión” por lo que se hace. Por eso los jóvenes son más impulsados a emprender para hacer lo que más le gusta, lo que les apasiona.

Hay un cambio de paradigma en la manera de ver al trabajo y “dónde” los jóvenes eligen desarrollarse. Evidentemente el gustito al riesgo, al desafío, a conocer algo nuevo, diferente y apasionado hoy está teniendo más peso al momento de elección.

Creo que esto comienza a denotar un gran cambio en el pensamiento, en las creencias y en los valores de los jóvenes hacia las empresas. Esta nueva generación es más animada, más arriesgada y más osada que la nuestra (siempre hablando de lo general) y está comenzando a aburrirse de trabajar en las grandes organizaciones en donde se encuentran con un trabajo más burocrático, con muchos jefes que no deberían estar donde están, un nivel más elevado de estrés y donde hoy pueden estar en la cresta de la ola y mañana pueden estar sin trabajo.

Esto está produciendo un cambio de paradigma en la manera de ver al trabajo y “dónde” los jóvenes eligen desarrollarse. Claramente no es fácil, pero evidentemente el gustito al riesgo, al desafío, a conocer algo nuevo, diferente y apasionado hoy está teniendo más peso al momento de elección.

Las empresas tienen el gran desafío de empezar a entender estos cambios en el entorno y en las nuevas generaciones laborales. Las empresas que subsistirán serán aquellas que puedan adaptarse de mejor manera.

Trabajos más creativos, mayor nivel de participación, jefes y líderes con una alta orientación a las personas, trabajar en equipo y valorar el aporte de cada individuo, evitar la burocrática innecesaria y bajar los niveles de estrés serán algunas de las claves que las organizaciones deberán adoptar si no quieren tener problemas de talentos para la próxima década.

Esta migración en aumento nos está queriendo decir algo. El mundo va cambiando, las personas también.

Comentarios del artículo: Una clara tendencia a ser independiente - Publicado: a las 9:21 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 23/07/2014

El doble “sombrero” del profesional de recursos humanos

Ni tan de un lado, ni tan del otro. Los nuevos profesionales de recursos humanos deben trabajar para cuidar y preservar el negocio y su rentabilidad, sin dejar nunca de entender que las personas son las que logran esos ansiados resultados.

En esta evolución constante de los negocios, las personas y el mundo he querido reflexionar y escribir esta columna sobre las dos grandes realidades que componen a la mayoría de las organizaciones, y el papel que los profesionales de recursos humanos deben cumplir dentro de las mismas. La idea es romper con la visión parcial que actualmente prevalece con respecto a la gestión de la personas, y que provoca la creación de dos bandos enfrentados: por un lado la unidad de negocio y por otro los profesionales de los recursos humanos, quienes deberían ser los luchadores o defensores tanto de los derechos como de las obligaciones de las personas que componen y forman la organización.

Estos profesionales en la actualidad deben trabajar con este doble sombrero, sabiendo que su rol se centra en mejorar los resultados de las organizaciones a través de sus actuaciones y decisiones, pero teniendo en cuenta que la principal materia prima, “las personas”, reaccionan ante esas determinadas acciones.

Me ha tocado conocer de todo en estos años, e increíblemente he tenido que lidiar con personas que se hacen llamar profesionales de los recursos humanos, pero que no han tenido ni tienen la capacidad de manejar correctamente este doble sombrero, este doble rol, porque se han puesto de un bando o del otro.

Me ha tocado conocer de todo en estos años, e increíblemente he tenido que lidiar con personas que se hacen llamar profesionales de los recursos humanos, pero que no han tenido ni tienen la capacidad de manejar correctamente este doble sombrero, este doble rol, porque se han puesto de un bando o del otro. Generalmente se ubican del lado pura y exclusivamente del negocio, cosa que no está mal en el corto plazo. Pero el gran problema está en el mediano y largo plazo.

Si nos llenamos la boca hablando de la era de las personas, del grave problema del talento, de encontrar líderes que produzcan cambios, que generen lealtad a la marca y demás, entonces deberíamos predicar con el ejemplo y darnos cuenta que manejar correctamente este doble sombrero es hoy una actividad “clave” y esperada de un profesional de recursos humanos.

Se debe trabajar para cuidar y preservar el negocio y su rentabilidad, pero sin dejar de entender nunca que las personas son las que logran esos ansiados resultados. A veces nos ponemos a discutir por cuestiones tan banales, que lo único que pienso es ¿vale realmente la pena desgastar la relación de trabajo, de fidelidad, de lealtad por esto? ¿Tan difícil es tener sentido común e inteligencia emocional?

Pero cuando uno piensa un poco mejor y más detenidamente por qué sucede esto, cae en la conclusión que esos líderes de recursos humanos no saben ni cuidar ni preservar el talento en las empresas. Son realmente personas sin visión de futuro, que no predican con el ejemplo y únicamente logran separar cada día más a las personas de la organización. Así, las personas terminan hablando pésimo de su empresa, cuando los que hacen mal la pega son los que mejor deberían hacerla.

Ojalá que si estás leyendo esta columna y trabajas en recursos humanos, tengas la capacidad y visión de entender cuál es tu tan preciado trabajo y puedas manejar correctamente este doble sombrero. Ni tan de un lado, ni tan del otro. Encontrar el correcto equilibrio es la clave.

Comentarios del artículo: El doble “sombrero” del profesional de recursos humanos - Publicado: a las 8:57 am

Etiquetas: , , » Publicado: 09/07/2014

Del amor al odio en el trabajo: ¿De quién es la culpa?

Uno pasa del sentimiento de amor al odio por el trabajo pura y exclusivamente por las personas con las que les toca relacionarse cotidianamente, en este caso el jefe. Y la recomendación en este caso es que no dejes de hacer lo que te gusta sólo por el hecho de cruzarte con una persona que será meramente “circunstancial” en tu vida.

La semana pasada durante una cena de trabajo con profesionales, de oficio y de largos años de carrera, salió a la mesa un tema muy interesante, que aplica principalmente para aquellas personas que llevan muchos años de trabajo en el mismo lugar. En palabras más simples, hablamos de “ese lugar” donde tu vida se desarrolló paralelamente con el pasar de los años, ese espacio que te atrapó por lo entretenido, lo cambiante, lo desafiante, donde conociste amigos, novias y hasta esposa, pero principalmente porque te has podido desarrollar y crecer profesionalmente.

Lo relevante de la charla se dio cuando las personas comenzaron a contar como iban pasando a lo largo de su carrera laboral del amor al odio por la empresa, algo que sucede más a menudo de lo que nos imaginamos.

¿Pero cómo se puede pasar del amor y respeto por el lugar donde trabajas al odio profundo y sentimiento de renuncia?

Y aquí nació lo más rico de la cena, esta charla profunda y reflexiva, donde todos se soltaron, comenzaron a opinar y contar sus propias historias y vivencias.

Obviamente por respeto a cada uno de ellos, no entraremos en detalle, pero sí les contaré lo que me pareció más relevante y que seguramente les sucede a más personas.

La conclusión a la que llegamos después de varias horas de charla es que uno pasa del sentimiento de amor al odio por el trabajo pura y exclusivamente por las personas con las que les toca relacionarse cotidianamente, en este caso el jefe o personas de jefaturas que interfieren directamente en tu trabajo.

He conocido muchas personas que se han ido de empresas donde se sentían muy cómodos haciendo su trabajo, pensando que afuera el mercado laboral es mucho mejor, y luego se han dado cuenta que la cosa no es tan así.

Claramente las relaciones con las personas son las que disparan estos sentimientos encontrados. Uno puede estar muy feliz del lugar donde trabaja, se puede sentir representado o identificado, tener como se dice “la camiseta puesta”. Pero es casi imposible que a lo largo de tu vida laboral no te suceda este encuentro de sentimientos y sensaciones. Creo, es algo que normalmente sucede en las grandes organizaciones, uno se enoja, se bajonea y quiere tirar todo a la basura, quiere irse de la empresa que tanto amó durante años.

Pero lo bueno de esta charla es que terminábamos todos en la misma conclusión: “Las personas somos pasajeras, el trabajo no”.

Con esta simple frase, llegamos a una reflexión muy interesante. Claramente si a uno le gusta el trabajo que hace, la empresa donde la ejecuta, finalmente eso es lo que importa. Las personas vamos y venimos en las empresas, y ese no puede ser el “único” detonante para tirar todo por la borda.

La relación en el trabajo es con personas, lo mismo que en una relación sentimental. ¿Quién no quiso separarse en algún momento de la vida sólo por enojos o cuestiones momentáneas? Bueno, la vida laboral no es muy distinta.

He conocido muchas personas que se han ido de empresas donde se sentían muy cómodos haciendo su trabajo, pensando que afuera el mercado laboral es mucho mejor, y luego se han dado cuenta que la cosa no es tan así.

¿Hay una respuesta única para este caso? Claramente no. Sólo depende de la fortaleza, paciencia, tolerancia y el amor que tengas por lo que haces y donde lo haces.

Mi humilde sugerencia: no dejes que una persona cambie tu rumbo laboral, si donde estás, estás feliz. Las personas son pasajeras y temporales. Durante toda mi carrera profesional de 20 años he tenido de todo, he pasado del amor al odio en cuestión de minutos, pero al final del día cuando uno piensa tranquilamente saca las conclusiones acertadas.

La relación en el trabajo es con personas, lo mismo que en una relación sentimental. ¿Quién no quiso separarse en algún momento de la vida sólo por enojos o cuestiones momentáneas? Bueno, la vida laboral no es muy distinta.

Ahora la inteligencia emocional que uno debe “tratar” de tener (y digo tratar porque no es fácil) es muy importante en estas circunstancias. Pero al final del día, si te sucede, sé tú quien elige el rumbo maduramente. No dejes de hacer lo que te gusta sólo por el hecho de cruzarte con una persona que será meramente “circunstancial” en tu vida.

Comentarios del artículo: Del amor al odio en el trabajo: ¿De quién es la culpa? - Publicado: a las 9:09 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 25/06/2014

El nuevo ejecutivo que buscan las empresas

Las empresas requieren profesionales que sean visionarios, generalistas, pero a su vez especialistas, que desarrollen la empatía, flexibles y que se adapten al entorno. Sin embargo, el atributo único e irreemplazable es la experiencia.

Las empresas de éxito poseen el talento necesario en todos sus niveles, con personas que ven más allá de lo obvio y llevan el negocio hacia el futuro. La base para garantizar esto es realizar una gestión del talento de forma integrada, un nuevo camino que deberán tomar las organizaciones en esta década.

¿Qué es lo que realmente hace la diferencia en el ejecutivo de hoy y que debe prevalecer?

Las empresas buscan profesionales que sean visionarios, generalistas, pero a su vez especialistas. Se trata de encontrar un profesional que tenga herramientas de gestión que lo hagan enfrentarse a contingencias cotidianas en la empresa tanto a nivel interno y externo. Personas con una gran flexibilidad, es decir, con rasgos personales de comportamiento que junto a su formación lo hagan reaccionar no de una manera rígida frente a decisiones complejas, sino más bien a ser racional y calculador. Esto va complementado con un conocimiento integral del problema o situación empresarial y/o de negocios. Como bien se dice, que no dejen que el árbol tape el bosque.

El objetivo es que sean personas adaptables, cualidad que requiere una reacción y acción rápida o ante un cambio de escenario de decisión, se debe tener la capacidad de actuar acorde a dicha situación o contexto.

Una cualidad no menor y poco común es el manejo de medios. Pocos ejecutivos tienen la capacidad y/o habilidad de manejar la prensa. Ante la presencia de crisis, es vital contar con tal experiencia, porque claramente es un plus muy importante y competitivo.

El ejecutivo de hoy tiene que acostumbrarse a convivir con la incertidumbre en la que se mueven los negocios y las empresas dentro del mercado local y global. La capacidad o habilidad de ponernos en los zapatos de los demás, desarrollando la empatía, manejar nuestro nivel de flexibilidad y adaptarnos al entorno rápidamente es algo poco común de encontrar y cada vez más preciado por todas las organizaciones.

Una cualidad no menor y poco común es el manejo de medios. Pocos ejecutivos tienen la capacidad y/o habilidad de manejar la prensa. Ante la presencia de crisis, es vital contar con tal experiencia, porque claramente es un plus muy importante y competitivo.

El ejecutivo ideal de la próxima década debe tener una comprensión profunda de por lo menos un campo o disciplina, pero también debe tener la capacidad para conversar en el idioma de una gama más amplia de disciplinas. Esto requiere de un sentido de curiosidad y del deseo de seguir aprendiendo más allá de los años de educación formal.

Podemos seguir enumerando cualidades que pueden funcionar como “excluyentes” para los ejecutivos del futuro, pero lo que realmente marca la diferencia es un atributo único e irreemplazable: “la experiencia”.

La experiencia es el resultado de nuestras vivencias, decisiones y sucesos, tanto de fracasos como de éxitos. Como consecuencia, somos dueños de una determinada capacidad para adaptarnos a situaciones sociales, entendernos a nosotros mismos, ser asertivos con nuestras decisiones, y entender quiénes somos.

En síntesis, somos altamente complejos. Y si bien todo lo anterior tiene como base de desarrollo “la experiencia”, es mucho más importante determinar cómo las personas utilizan esa experiencia para tomar decisiones. Normalmente los ejecutivos de empresas de mucha trayectoria han acumulado tanta y preciada experiencia, que pueden tomar decisiones que marcan el crecimiento de la empresa y hasta un cambio de rumbo en cuestión de minutos.

De aquí que tanto insisto en trabajar y estudiar. Finalmente, lo que da los créditos es la experiencia.

Comentarios del artículo: El nuevo ejecutivo que buscan las empresas - Publicado: a las 9:01 am

Etiquetas: , , » Publicado: 11/06/2014

Un cambio de paradigma en los recursos humanos

Aún existen muchas organizaciones donde la función de “recursos humanos” se mantiene en el desarrollo de procesos tradicionales y enfoques ineficientes sin poder adaptarse a la evolución de este mundo moderno. Si queremos evolucionar hay que tener en cuenta que el paradigma cambió.

En la actualidad podemos distinguir entre dos tipos de organizaciones: las que persiguen directamente ganar dinero y las que orientan sus esfuerzos a generar riqueza. Pero tanto unas como las otras buscan lo mismo en sus directivos y mandos medios: eficacia, aunque cada una con un enfoque totalmente diferente.

Las que persiguen dinero se centran en los objetivos y buscan en sus profesionales que los obtengan a toda costa, cueste lo que cueste. Las que pretenden generar riqueza son conscientes de que la eficacia sólo se logra si las personas viven en “equilibrio”. Este concepto es (y será) importantísimo para las personas y la relación con su trabajo, la vida personal, familiar, profesional y social deben estar equilibradas.

Todo esto nos conduce a un razonamiento que los expertos en recursos humanos deberán tener muy presente para realizar adecuadamente su trabajo. El paradigma cambió.

Hasta el momento, hemos sido espectadores (presentes) del desarrollo de nuevas prácticas de recursos humanos que han revolucionado el mundo, como los es y lo está siendo el reclutamiento online, el cambio de expectativas de los profesionales, el tremendo crecimiento tecnológico y la incorporación y gestión de empleados de esta nueva  “generación Y”.

Estoy convencido que el camino correcto consiste en seguir formando a los profesionales de recursos humanos en los retos del “core” del negocio y las técnicas más adecuadas para “gestionar” a las personas. La formación continua, el aprendizaje experimental y la adaptación a los cambios generaciones y del entorno deben ser issues intransables de todo profesional.

Dado que el crecimiento del negocio es una prioridad para todas las organizaciones, se espera que los responsables de recursos humanos se asocien con los líderes claves de la organización, para elaborar e implementar planes estratégicos que busquen un crecimiento eficaz y sostenido, procurando siempre la retención de los profesionales claves. Trabajando, conjuntamente, desde la redefinición de los valores estratégicos y el desarrollo de iniciativas innovadoras que apoyen al “core” del negocio, algo que nunca se debe perder de vista.

Esto exige que los profesionales de recursos humanos estén más integrados con la función empresarial. Quizás esto suene redundante, pero en la actualidad aún existen muchas organizaciones donde la función de “recursos humanos” aún se mantiene en el desarrollo de procesos tradicionales y enfoques ineficientes sin poder adaptarse a la evolución de este mundo moderno.

Una gestión más eficaz de recursos humanos se logra a través una alineación correcta y bien direccionada de los trabajadores con los nuevos retos de la organización. Las personas se deben integrar concienzudamente con los valores de la organización, pero principalmente con la de sus líderes. Esto ya es un gran cambio, que pocos aún comprenden y ejecutan.

Si queremos evolucionar en materia de recursos humanos, los profesionales deben comprender que están presentes a grandes retos a corto, mediano y largo plazo, algo que debe estar en su planificación estratégica.

Estoy convencido que el camino correcto consiste en seguir formando a los profesionales de recursos humanos en los retos del “core” del negocio y las técnicas más adecuadas para “gestionar” a las personas. La formación continua, el aprendizaje experimental y la adaptación a los cambios generaciones y del entorno deben ser issues intransables de todo profesional.

Comentarios del artículo: Un cambio de paradigma en los recursos humanos - Publicado: a las 8:28 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 04/06/2014

La tendencia a la sindicalización de los mandos medios

El descuido de las empresas hacia las personas que son las que llevan adelante el negocio ha generado conflictos internos en las organizaciones. Las empresas debieron advertir esto con antelación. Estar un paso adelantado y cuidar a cada parte de la organización es parte del management.

Un tema que cada día ocupa más la agenda de los empresarios de todas las industrias es la tendencia a la sindicalización de los mandos medios, algo que años atrás costaba creer.

Si uno ocupa cierto cargo jerárquico en determinada empresa, hablar de sindicato era como una mala palabra, algo que inmediatamente lo asociaba a “conflicto”. Para la gerencia, el sindicalismo generalmente fue como el enemigo, significaba trabas, paros, huelgas, problemas y demás.

Pero los años pasaron y evidentemente algo comenzó a fallar y la pirámide salarial se empezó a resquebrajar. Este fenómeno se da cuando el subordinado gana más que su jefe o cuando el obrero gana más que el profesional. Por los aumentos salariales logrados en los últimos años por los diferentes gremios, hoy es común encontrar casos de mandos medios, profesionales y gerentes, que quedaron con salarios desactualizados o con menores derechos que sus subalternos.

En este escenario, la manera de liderar por parte de los responsables cada vez toma mayor preponderancia.

Los liderazgos tradicionales permanecen cada vez menos en el tiempo, esto lo prueba el avance de los conflictos intrasindicales en casi todas las industrias. En Chile, principalmente, un ejemplo es lo que ocurre en la minería.

Los talentos quieren líderes que definan y tomen decisiones. Si las empresas no cuidan, retienen y valoran a los futuros gerentes o directores, entonces quien tiene un poco de potencial se va, como un alumno súper inteligente que se aburre en el colegio.

Los marcos competitivos son reemplazados por los cooperativos. El liderazgo deja de ser jerárquico y pasa a ser habilitador y transformándose en inspirador. Genera libertad para que cada persona pueda desarrollarse.

Los liderazgos tradicionales permanecen cada vez menos en el tiempo, esto lo prueba el avance de los conflictos intrasindicales en casi todas las industrias. En Chile, principalmente, un ejemplo es lo que ocurre en la minería.

Ahora, ¿está bien o está mal la sindicalización de los mandos medios? ¿Por qué se llegó a esta situación?

Claramente es difícil encontrar una sola respuesta, pero el descuido hacia la gerencia media algo causó. Creo que durante años las empresas le pusieron mayor foco y atención a los obreros sindicalizados y descuidaron de “cierta manera” a este grupo de personas, que son las que lideran y llevan adelante el negocio. Llevado a palabras domésticas, esto es como cuidar más a un niño que a otro.

Esto poco a poco llevó a un solapamiento de sueldos y beneficios, lo que de alguna manera empezó a generar un descontento en los mandos medios. Este descontento comenzó a  gatillar una comparativa que antes ni siquiera existía o se pasaba por la mente, acarreando en muchas ocasiones malos tratos o mal ambiente de trabajo hacia los obreros u operarios.

Con un jefe o supervisor enojado porque el obrero accedía a mejores bonos o beneficios (como lo es en el caso de la minería) en cualquier momento el conflicto interno iba a aparecer. ¿Si la gerencia media veía que la parte obrera sindicalizada obtenía mejores beneficios y acuerdos, porque era loco pensar que ellos quisieran lograr lo mismo?

Estar un paso adelantado, predicar con el ejemplo, entender las necesidades del otro, ser empático y cuidar a cada parte de la organización es parte del management. Si esto no sucede, entonces preguntémonos donde está la raíz del problema. Cuando uno descuida ciertas cuestiones, le da lugar a que aparezcan otras.

Las empresas debieron advertir esto con antelación. Un correcto liderazgo hace más que mil palabras y promesas. Los avisos estaban, las llamadas de atención existieron y existen. Ahora, ¿por qué del otro lado no se escuchó? A veces estirar mucho la soga no sirve.

Muchos hablan pero pocos realmente entienden el fuerte cambio generacional con el que hoy las empresas deben aprender a convivir. Las personas cambiaron, evolucionaron y muchos directores, gerentes o presidentes de las diferentes industrias siguen hablando otro idioma.

Estar un paso adelantado, predicar con el ejemplo, entender las necesidades del otro, ser empático y cuidar a cada parte de la organización es parte del management. Si esto no sucede, entonces preguntémonos donde está la raíz del problema. Cuando uno descuida ciertas cuestiones, le da lugar a que aparezcan otras.

La pregunta entonces es la siguiente: ¿La sindicalización de los mandos medios es una tendencia que llegó para quedarse?

Comentarios del artículo: La tendencia a la sindicalización de los mandos medios - Publicado: a las 9:13 am

Etiquetas: , , » Publicado: 28/05/2014

El error de las falsas creencias

En muchas ocasiones se comete el error de creer que un buen soldado será un buen general. Existen muchísimas empresas que sólo dan ascenso, sin la preparación necesaria para ejercer el liderazgo. Mi consejo: cultive la humildad y la empatía. Y sea un estudiante permanente de las habilidades de un buen líder.

Hoy en día el crecimiento y desarrollo interno se ha tornado como un gran motor de retención dentro de las empresas para aquellas personas que se las considera “talentosas”. Pero por el rápido y ágil mundo laboral en el que vivimos, caemos lamentablemente en el gran error de creer que determinada persona, por sus competencias individuales destacadas, puede o podrá ser un buen jefe o gerente. Aquí chocamos con lo que yo llamo el “error de las creencias”.

Muchos empleados, una vez alcanzada la meta de ser jefes, no saben cómo orientar su labor y se plantean si cuentan o no con las cualidades innatas de un líder por excelencia. Ser un líder es diferente a ser un gerente. El problema, según los expertos, radica en que aunque todos poseemos las habilidades naturales de liderazgo, pocos saben dirigirlas de forma coherente. Estaría bien dejar de esperar tanto el llegar a “convertirse” en jefe, para prepararse y ser bueno el día que lo consigamos.

La idea aquí es que el liderazgo implica su propio conjunto de habilidades y algunas características muy distintas. Algunas personas las poseen naturalmente, otras personas deben aprenderlas, y otras tratan de adquirirlas, pero nunca lo logran. Existen  también quienes no quieren aprender nada.

La rotación es uno de los principales problemas con los que viven hoy en día las organizaciones. Este es el nuevo estigma con el que están conviviendo las empresas en esta nueva era, sin dejar de lado el mal ambiente de trabajo, la mala comunicación y la falta de motivación. Esto lleva a las empresas a un gran desprestigio como marca.

Nos encontramos con dos temas fundamentales: el cargo nuevo debe ir acompañado de una preparación individual que es pura y absoluta responsabilidad de cada uno; y una preparación, capacitación, entrenamiento y desarrollo que debe ser responsabilidad de la empresa, en un proceso continuo. Entregar sólo poder sin los medios para llevarlo adelante es como “darle a un mono una navaja”.

Y existen muchísimas empresas que sólo dan ascenso, poder y su respectivo estatus, sin la preparación necesaria para asumir esa tremenda responsabilidad de dirigir y motivar un equipo de trabajo. Esto, a corto y mediano plazo conducirá al fracaso absoluto o bien a obtener magros resultados.

Esto conlleva a “la rotación”, uno de los principales problemas con los que viven hoy en día las organizaciones. Este es el nuevo estigma con el que están conviviendo las empresas en esta nueva era, sin dejar de lado el mal ambiente de trabajo, la mala comunicación y la falta de motivación. Esto lleva a las empresas a un gran desprestigio como marca. Sin embargo, ¿las empresas se dan cuenta de este terrible tema? ¿Y aquí la culpa de quién es? ¿Del chancho o el que le da de comer? Creo que de ambas partes.

Siempre es más fácil echarle a la culpa a un tercero, pero todos desde el lugar que nos toca ocupar como individuos en la sociedad debemos trabajar para ser mejores de lo que creemos. El consejo que les doy: nunca pierdan la humildad. Ser un buen líder implica también ser empático, y les puedo asegurar que si todos pusiéramos más atención a estas dos variables claves (“humildad y empatía”) cuánto mejor trabajarían las personas dentro de las organizaciones y cuánto mejor serían los nuevos “jefes”. Por algo la relación con los jefes se ha transformado en uno de los principales motores de renuncia y (obviamente) de rotación dentro de los trabajos.

Si usted desea ser un gran líder y no reúne las habilidades naturalmente (y muy rara vez se acercan a usted sus compañeros de trabajo en búsqueda de consejos o soluciones), le recomiendo ser un estudiante permanente de las habilidades de un buen líder. De lo contrario, difícilmente lo logrará.

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Etiquetas: , , , , , » Publicado: 14/05/2014

Madre y trabajadora: Una mujer todo terreno

Quiero hacerles un tributo a todas estas mujeres trabajadoras y “todo terreno”, que tienen la capacidad que llevar adelante tantas tareas simultáneamente que pocos hombres podríamos lograr. Hoy, mañana y pasado contrataría una “mujer madre”. Tener una mujer madre y trabajadora dentro de nuestras organizaciones es algo que suma y mucho.

En este mundo globalizado, la mujer debe llevar adelante varios roles simultáneos. En este contexto, las madres trabajadoras enfrentan el difícil desafío de equilibrar sus carreras con los deberes familiares. Y a pesar de que muchas mujeres trabajan la misma cantidad de horas que sus respectivos maridos, la realidad es que aun así asumen más responsabilidades de quehaceres domésticos.

Como resultado, muchas mujeres se sienten desgarradas y abrumadas entre el mundo del trabajo y el mundo del hogar. Cuando cualquiera de ellos es descuidado, es común tener sentimientos de culpa. El estrés de ser una madre trabajadora puede reducirse en gran medida tomando decisiones conscientes acerca de tus prioridades, horarios y expectativas. Cosa no fácil de todas maneras.

La madre trabajadora cumple varios roles en forma simultánea o paralela. Puede ser la oficinista, la obrera, la profesional, la madre que transmite cariño, ternura, que da una palabra de aliento, que guía, orienta, educa, crea ciudadanos y los lleva por el camino del bien. Es la mejor economista de casa: reparte, financia, compra, paga, controla los ingresos económicos. Es una multitasking casi perfecta.

Pese a estas dificultades, muchas realizan este tremendo esfuerzo, aunque en muchas oportunidades lo dejarían todo. Según una encuesta realizada en Chile, el 70% de las mujeres que son madres dejarían el trabajo por el cuidado de sus hijos, básicamente porque el entorno del trabajo donde se desempeñan no las tiene en cuenta como tal. No lo hacen porque necesitan los ingresos de su trabajo, o porque, posteriormente, cuando sus hijos sean algo más mayores, será mucho más difícil encontrar o retomar su vida laboral.

No es extraño que muchas madres anden con los nervios de punta, con falta de tiempo, mal humor, frustraciones, sentimientos de culpabilidad. El día a día de muchas madres es realmente estresante. Algunas tienen mayor capacidad para moverse entre estos dos mundos, pero claramente el esfuerzo que hay de fondo, es meritorio de reconocimiento público y a viva voz.

La madre trabajadora cumple varios roles en forma simultánea o paralela. Puede ser la oficinista, la obrera, la profesional, la madre que transmite cariño, ternura, que da una palabra de aliento, que guía, orienta, educa, crea ciudadanos y los lleva por el camino del bien. Es la mejor economista de casa: reparte, financia, compra, paga, controla los ingresos económicos. Es una multitasking casi perfecta.

Tener una mujer madre y trabajadora dentro de nuestras organizaciones es algo que suma y mucho. La capacidad de administración de los recursos, de toma de decisiones, de liderazgo es en muchos casos mayores a la de cualquier hombre. Y acá no quiero armar una disputa de quien es mejor, la mujer o el hombre. Simplemente creo que pocas veces por el ajetreo diario y cotidiano del trabajo no nos damos la oportunidad de pensar profundamente en cada una de las madres que tenemos trabajando a nuestro alrededor.

Ellas deben ser símbolo de admiración de la sociedad, y en muchas ocasiones sucede todo lo contrario. En muchas empresas hoy tener una mujer trabajando no lo ven como un plus, puesto que a veces debe salir corriendo porque le pasó algo a un hijo, o se ausentó porque su niño está enfermo. Y la verdad, esto es lo correcto. La madre, primero que todo, es madre.

Estos días estuvo circulando un viral por las redes sociales donde se podía ver las situaciones que una mujer debía pasar para conseguir trabajo, luego de haberse ausentado de la vida laboral un tiempo por dedicarse a la educación de sus hijos. Al querer regresar al mundo del trabajo, las puertas se le cerraban porque “supuestamente” estuvo fuera de este círculo. La reflexión que dejaba este maravilloso video es que las madres nunca dejan de trabajar, administrar, liderar, motivar, pero principalmente de inspirar.

Quiero hacerles un tributo a todas estas mujeres trabajadoras y “todo terreno”, que tienen la capacidad que llevar adelante tantas tareas simultáneamente que pocos hombres podríamos lograr. Hoy, mañana y pasado contrataría una “mujer madre”. Es un plus extraordinario en cuanto a sus capacidades y competencias, y el valor agregado que le otorgan a las organizaciones es impresionante. Claramente está del lado de uno poder capitalizar todo esto para las organizaciones, teniendo siempre el cuidado y respeto que se debe tener con un trabajador. Si sólo pensáramos en nuestras madres (aquellas que han tenido que trabajar conjuntamente al rol de ser mamás) comprenderíamos claramente lo que realmente significa.

A todas ellas, gracias por enseñarnos tanto. Mis más sinceros respetos.

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Etiquetas: , , , , » Publicado: 07/05/2014

El negocio de la educación

¿Cómo puede costar un MBA $113 millones? Estamos hablando de un dineral. Y lo peor es que gran parte de la sociedad cree que con sólo estudiar y estudiar, les hará encontrar mejores trabajos. Ojo: la verdadera experiencia y el verdadero ejecutivo se hace en la cancha, no solamente en el aula.

Como todos los domingos tomando mi desayuno y leyendo los diarios, me encontré con una nota en La Tercera Negocios sección laboral donde se hablaba de los “supuestos” beneficios de estudiar en el extranjero un MBA (Master in Business Administration, es decir una maestría en administración de negocios), en lugar de hacerlo en una universidad chilena.

Para los que no están muy metidos en el tema, les comparto algunos números: un MBA chileno impartido por alguna de las mejores instituciones locales implicaría una inversión que ronda los $113 millones, mientras que un MBA en Estados Unidos, también en una prestigiosa institución, costaría aproximadamente $373 millones. Sí, lo que están leyendo. Esto es lo que cuesta realizar esta maestría.

Pero lo más importante de la nota es la discusión si es mejor realizar el MBA en Chile o en el extranjero, denotando que el mismo puede traer mejores condiciones de trabajo, y que alguien elegiría por esta condición a un futuro ejecutivo.

Aquí surgió el interés de escribir esta columna. Llevo 20 años trabajando, también estudié y me formé para ser un mejor profesional. Creo y comparto que estar mejor preparado hace una diferencia al momento de encontrar un mejor futuro laboral y profesional. Pero claramente en Chile estamos presentes ante un gran negocio, el de la educación.

¿Cómo puede costar un MBA $113 millones? Seguramente hay algunos programas más económicos, pero de todas maneras estamos hablando de un dineral, una cantidad de plata con la que muchas familias podrían vivir hasta casi 20 años. Pero lo peor es que gran parte de la sociedad cree que sólo estudiar y estudiar les hará encontrar mejores trabajos y que se convertirán en excelentes ejecutivos de importantísimas empresas. En esta lógica, el que no tiene acceso entonces quedará fuera de este sistema “perverso”. Y, bueno, así está la sociedad donde vivimos.

Lo que les puedo trasmitir desde la experiencia es que sólo invertir tanto dinero en estudios, pero tener poca experiencia laboral o salir recién al mercado del trabajo a los 30 años, tampoco es el camino correcto. Como ejecutivo, me tocó tomar muchas entrevistas de trabajo a lo largo de los años, y me he encontrado con muchas personas que cuando vi su CV, desde el lado académico, hubiese sido capaz de dejarles mi puesto. Pero cuando se empieza a indagar, sólo me encontraba con mucho título pero pocas batallas.

Encontremos el balance y evaluemos a las personas por lo que son, pero principalmente, por lo que pueden ser más allá de su educación formal. Empecemos a ser menos caretas y vayamos por cambiar las cosas que no ayudarán a construir un mejor país, disminuyendo la desigualdad y logrando un mejor acceso al trabajo para todos.

La verdadera experiencia y el verdadero ejecutivo se hace en la cancha, no solamente en el aula. Sigo insistiendo que si todos no somos parte de este cambio, seguiremos hablando y hablando de lo mismo y sin poder avanzar. Y si las empresas tampoco mutan de este falso paradigma seguirán buscando profesionales utilizando como base que hayan estudiado en determinada universidad y que tengan tal o cual posgrado o MBA, entendiendo esto como un requisito casi fundamental para la contratación. Claramente, porque el que se encarga de la búsqueda es del mismo pensamiento del cual estoy describiendo, y así la rueda no terminará nunca.

Soy y seré de la escuela del aprendizaje experimental, de la experiencia de la calle, de la vida; y desde mi posición en la sociedad tratare de seguir empujando hacia este cambio. Los mejores profesionales se hicieron trabajando, aprendiendo de la realidad, siendo pragmáticos,  pero lo más importante aprendiendo a interactuar con otras personas y a liderarlas.

Durante todos estos años he encontrado tremendos talentos con pocos estudios, pero con mucha experiencia de vida. Hoy se han convertido en importantísimos profesionales y ejecutivos, pero estas personas las hubiésemos perdido si yo los filtraba con esa vara común y corriente con la que se realizan las búsquedas y selecciones.

Hablamos de personas, no de objetos, y para evaluar su real potencial hay que conocerlas. Pero como el enemigo es el tiempo, vivimos dejando pasar y perdiéndonos de descubrir futuros talentos. Los profesionales del fútbol entenderán mejor esto: ellos encuentran jugadores talentosos donde pocos encontrarían.

Estimados: encontremos el balance y evaluemos a las personas por lo que son, pero principalmente, por lo que pueden ser más allá de su educación formal. Empecemos a ser menos caretas y vayamos por cambiar las cosas que no ayudarán a construir un mejor país, disminuyendo la desigualdad y logrando un mejor acceso al trabajo para todos. No saben la cantidad de gente buena que hay en Chile, pero no la conocen, por los mismos límites que se están impartiendo entre ustedes mismos.

Comentarios del artículo: El negocio de la educación - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 30/04/2014

El poder de las redes sociales

Las redes sociales vinieron para quedarse, podemos evolucionar con este cambio o seguir haciendo más de lo mismo. Ahora ese poder, está en nuestras manos.

Como lo venimos hablando en muchas de mis columnas, las redes sociales hoy cumplen un papel protagónico en la vida personal pero también en la vida laboral. Y esto que no es ningún tema nuevo, se refleja en que los seres humanos estamos cambiando la forma en que establecemos nuestras relaciones interpersonales. Con la gran ayuda de la tecnología, muchos prefieren sentarse frente a un computador, tablet o celular, para comunicarnos con nuestros semejantes.

De hecho está tan fuerte el impacto en la vida cotidiana de las personas, que muchas empresas creen que se debe prohibir el uso de las redes sociales durante la jornada de trabajo, lo que realmente es una gran equivocación. Creer que restringiendo los computadores en el ámbito laboral hará que las personas sean más productivas, es una gran “falacia”.

Si recordamos de niños o jóvenes, lo prohibido tiene gusto más rico, por lo que prohibir no conduce a nada y menos aún en el mundo tecnológico y social en el que vivimos. Incluso, muchos estudios fundamentan que las personas que pueden ingresar a las redes sociales durante su jornada de trabajo, con un equilibrio coherente y sin afectar su trabajo y sus resultados, se convierten en más productivas.

Las personas por más que le prohíban ingresar en las empresas a las redes sociales, por más que sus computadores del trabajo estén bloqueados, entrarán de tomas formas, de manera oculta, en el baño o donde sea, porque más del 80% de los jóvenes trabajadores usan smartphones.

Varias empresas han probado la fórmula de permitir el uso “controlado” de las redes sociales durante la jornada de trabajo, y sorprendentemente les ha mejorado la productividad. Cuando el empleado está satisfecho, se siente feliz, puede mantenerse comunicado con sus semejantes, ocupa el tiempo de manera más productiva de aquellos que pierden más tiempo en buscar el momento o la manera, mientras el jefe no se da cuenta, para ingresar a Facebook o Twitter o alguna otra red social. Debemos estar más cerca de la gente y entender qué cosas los movilizan y “los” por qué.

Hay que ayudar sólo por el hecho de ayudar, sin pedir nada a cambio y de manera desinteresada, y todos podríamos dejar un poco de lado el narcisismo, el egocentrismo, el egoísmo para colaborar más con los sueños de miles de personas. Tan difícil no es compartir y dar RT.

Está mal prohibir por el sólo hecho de prohibir o porque se le ocurre al gran jefe, que está en su escritorio y que en muchas oportunidades le dedica poco tiempo a hablar y comprender las necesidades de este nuevo mundo. Así difícilmente puede tomar decisiones más jugadas, pero seguramente más acertadas.

Dejen sus miedos a un costado y anímense a apostar al cambio. Empleados contentos, clientes contentos y por ende mayor productividad.

Pero también las redes sociales traen aparejado mucho narcisismo y egoísmo en quienes se suben a un pedestal por tener cierta cantidad de miles de seguidores y creen que son “especiales” y diferentes al resto. Y esa es otra gran falacia. Ser una persona influyente, pública, reconocida debería hacer que esto sea una herramienta para ayudar y colaborar más con otras personas. A veces con un simple y sencillo RT podemos ayudar (de una manera que poca veces imaginamos) al sueño de otros.

Ayer casualmente una empresa le cumplió un sueño a una persona de manera desinteresada gracias a un RT de un personaje público, de buen corazón y que siempre pone su amplia red de contactos a disposición de las personas que se lo solicitan.

Hay que ayudar sólo por el hecho de ayudar, sin pedir nada a cambio y de manera desinteresada, y todos podríamos dejar un poco de lado el narcisismo, el egocentrismo, el egoísmo para colaborar más con los sueños de miles de personas. Tan difícil no es compartir y dar RT.

Las redes sociales tienen un gran poder en todos los ámbitos de la vida, sólo depende de cómo cada uno quiere utilizarlo. Ojalá el mundo vaya cambiando y nos convirtamos poco a poco en menos individualistas. Por lo menos de mi parte seguiré aportando ese granito de arena.

Las redes sociales vinieron para quedarse, podemos evolucionar con este cambio o seguir haciendo más de lo mismo. Ahora ese poder, está en nuestras manos.

Comentarios del artículo: El poder de las redes sociales - Publicado: a las 9:27 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 23/04/2014

Las nuevas tendencias del reclutamiento

Alexander Theis, de nacionalidad alemana, se estableció en Chile para dedicarse a la expansión de Myjobcompany en Latinoamérica. ¿Su trabajo? Descubrir a ese talento que cada día se hace más “difícil encontrar” a través de una nueva e innovadora manera de reclutamiento. Se los recomiendo.

Cada vez parece más difícil y complicado encontrar la persona correcta para el puesto correcto en las organizaciones. Más aún cuando la valoración hacia el trabajo, con el tiempo, se va denigrando y donde el salario tiene una ponderación muy alta en la percepción de las personas. Y esto que suena a cliché, es una realidad que vivo constantemente. Muchas personas sólo ven una parte de lo que es el trabajo, “el salario”, pero a veces poco importa algo que es fundamental desde mi perspectiva: el ambiente, el lugar y la “gente” dentro del trabajo.

Todo esto sumado y metido en una licuadora hace cada vez más difícil encontrar al “candidato”. Por eso el reclutamiento va mutando y buscando nuevos caminos para encontrar el talento que las empresas necesitan.

Existen muchas y variadas técnicas de reclutamiento y que básicamente en dos tipos: internas y externas.

Cada vez es más difícil encontrar al “candidato”. Por eso el reclutamiento va mutando y buscando nuevos caminos para encontrar el talento que las empresas necesitan.

El reclutamiento es interno cuando, al presentarse determinada vacante, la empresa intenta llenarla mediante la reubicación de los empleados, los cuales pueden ser ascendidos o transferidos con promoción o por sus habilidades.

Pero, ante la eminente evolución de internet y de las redes sociales, las empresas y sobre todo, los profesionales de recursos humanos se enfrentan a un nuevo cambio. Hablamos aquí del Reclutamiento 2.0 que también se conoce como Social Recruiting y consiste en reclutar candidatos a través de las redes sociales indagando en su perfil en Facebook, Twitter o Linkedin.

Este nuevo concepto está siendo aplicado por cada vez más empresas, y más aún en Chile, país donde la penetración de internet y redes sociales es muy alta comparada con muchos países de Latinoamérica y el mundo.

Como el uso de internet en el campo de los recursos humanos ha aumentado progresivamente en los últimos años, el reclutamiento en línea se ha consolidado como la forma más efectiva para buscar y atraer empleados potenciales, así como para realizar una mejor selección de los mismos. Además, las redes sociales permiten a los profesionales de los recursos humanos conocer el perfil de los candidatos a un puesto de trabajo más allá del ámbito profesional.

La semana pasada tuve la oportunidad de conocer a Alexander Theis, de nacionalidad alemana, que hoy está establecido en Chile para dedicarse a la expansión de Myjobcompany en Latinoamérica. MyJobCompany cree en la inteligencia colectiva y considera que cada actor del proceso de reclutamiento es creador de valor. En consecuencia, busca establecer modelos de distribución dentro de los que esta creación de valor sea recompensada y remunerada de forma justa, en proporción al esfuerzo y resultados de cada uno.

En palabras más sencillas, cualquiera puede ser un buen y efectivo reclutador y cobrar dinero por ello, a través de los referidos: nuestros amigos, colegas, compañeros de la universidad, etcétera.

MyJobCompany dispone de un grupo de difusores de ofertas que es grande y de calidad, que les permite a sus clientes encontrar el talento que están buscando, algo cada vez menos sencillo. Esta nueva e innovadora manera de reclutamiento vino para quedarse y para romper los estamentos básicos y conocidos por todos.

Para MyJobCompany cualquier internauta puede ser difusor de ofertas. Se trata de una comunidad abierta y amplia que abarca la totalidad de las redes sociales y profesionales de varios países. Los “Súper Reclutadores” (es decir, sea cualquiera de nosotros) son los difusores de ofertas más competentes de la comunidad, son especialistas en todos los campos profesionales y disponen de redes de excelencia inaccesibles por otras vías. De esta manera, MyJobCompany dispone de un grupo de difusores de ofertas que es grande y de calidad, que les permite a sus clientes encontrar el talento que están buscando, algo cada vez menos sencillo.

Esta nueva e innovadora manera de reclutamiento vino para quedarse y para romper los estamentos básicos y conocidos por todos. Como siempre menciono, el mundo va evolucionando y debemos acompañar esta rápida y vertiginosa evolución, y esto está haciendo MyJobCompany en Chile. El reclutamiento por referidos claramente es un camino correcto y acertado que ellos están abordando de manera muy profesional.

¿Qué mejor que tener un nuevo empleado y bien referido? Se los recomiendo, porque es una visión muy innovadora de descubrir a ese talento que cada día se hace más “difícil encontrar”.

Comentarios del artículo: Las nuevas tendencias del reclutamiento - Publicado: a las 9:03 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 16/04/2014

¿El multitasking nos hace menos eficientes?

En el mundo actual es muy difícil lidiar con la presión del trabajo y hoy estamos presentes ante los “multitasking”, los que cada día se abocan a hacer varias tareas a la vez. La clave es recordar, separar y discernir lo importante de lo urgente.

Como lo venimos hablando en muchas de mis columnas, estamos inmersos en un mundo tan agitado que cada día se hace más difícil separar la vida personal de la laboral. Los mails, las redes sociales, el desayuno de nuestros hijos, las reuniones, un arreglo en la casa, un trago con colegas, una cena familiar o de trabajo, tiempo para la familia. Todos los días hay por delante una infinidad de tareas que debemos hacer y responsabilidades que cumplir. A veces éstas se llevan a cabo de manera más ordenada. Otras, simplemente, a medida que se presentan y en forma un tanto más caótica.

Hoy estamos presentes ante los “multitasking”. Esta palabra compuesta en inglés, se ha vuelto tan popular que ha logrado trascender la barrera de la cultura y el idioma y ya se reconoce en la mayor parte del mundo. Este concepto describe una costumbre que cada día se hace más común en medio de los deberes diarios: la de hacer varias cosas a la vez –enviar un mensaje de WhatsApp, hablar por teléfono, leer un informe de trabajo y almorzar en el escritorio –para ahorrar tiempo o simplemente porque tenemos la agenda más que completa.

Cuando uno sabe que tendrá que ser un multitasking, debe imaginarse tres instancias bien definidas: una, la de saber elegir la prioridad; la segunda, encararla; y la tercera, hacer el seguimiento hasta concluirla. No es tarea fácil, claramente, pero lo importante es poco a poco saber definir las prioridades e importancia que cumple cada cosa en nuestras vidas.

El multitasking es una característica predominantemente femenina, y aquí punto a favor de las mujeres que tienen una capacidad (aunque a muchos hombres no les guste) de hacer muchas más tareas al mismo tiempo (estamos hablando de la generalidad y no de casos puntuales). Suele ser ponderada como una virtud, pero también tiene detractores, porque si crees que esto es una forma eficaz de manejar tu tiempo, la realidad a veces es muy diferente. De acuerdo con varios estudios, la idea de que somos capaces de hacer varias cosas a la vez, y de realizarlas a cabalidad, es un mito de esta acelerada época en la que vivimos.

Los estudios prueban que el multitasking nos hace menos eficaces. De hecho, cientos de estudios científicos han demostrado que el cerebro humano no está programado para resolver más de dos cosas al mismo tiempo. Sí, así como lo leen, dos cosas al mismo tiempo. Sin embargo, la vida cotidiana exige una multiplicidad de respuestas, muchas veces simultáneas, las cuales muchas veces no estamos preparados para resolver.

Además, según el doctor Jeff Brown de la Escuela Médica de Harvard, “cuando se realizan varias tareas a la vez, la corteza frontal del cerebro, que es la que se encarga entre otras cosas, de enfocarse en la labor se tupe con tanta información, impidiendo que ésta viaje a otras áreas del cerebro y la actividad cognitiva se desacelera y en vez de doblar su eficiencia ésta se reduce inmediatamente a la mitad”.

En el mundo actual es muy difícil lidiar con la presión del trabajo. Cualquier persona con un trabajo a tiempo completo sabe que un día laboral promedio no dura lo suficiente para terminar de hacer todos los pendientes, y hoy estamos presentes al gran enigma de “la falta de tiempo”. Sin embargo, la productividad puede incrementarse increíblemente si se adoptan ciertos hábitos diseñados para hacer que el trabajo sea más eficiente. Un trabajador eficiente aprovecha cada minuto de su tiempo durante el día, poniendo toda su atención primero a las tareas más importantes. Por eso siempre es clave recordar, separar y discernir lo importante de lo urgente.

¿Ahora, que significa ser eficiente? La palabra eficiencia en español quiere decir: acción, fuerza, producción, y se define como “la capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un objetivo determinado con el mínimo de recursos posibles”. La eficiencia en el trabajo no sólo incrementará la productividad de las personas, y quizás sumar puntos con el jefe, sino que también te hará sentir realizado y satisfecho de haber tenido un día de trabajo ocupado, pero principalmente productivo.

Cuando uno sabe que tendrá que ser un multitasking, debe imaginarse tres instancias bien definidas: una, la de saber elegir la prioridad; la segunda, encararla; y la tercera, hacer el seguimiento hasta concluirla. No es tarea fácil, claramente, pero lo importante es poco a poco saber definir las prioridades e importancia que cumple cada cosa en nuestras vidas. Nunca olvidemos que la vida cambió, y hoy “trabajamos para vivir y no vivimos para trabajar”.

Comentarios del artículo: ¿El multitasking nos hace menos eficientes? - Publicado: a las 11:02 am

Etiquetas: , , » Publicado: 09/04/2014

Trabajar en armonía no es tarea fácil

Como bien se dice en la jerga del ámbito laboral “cada uno cuida su quintita”, sin importarle mucho el “otro”, y a veces tenemos la gran capacidad de hacer de las cosas simples algo demasiado complejo. Seamos inteligentes para formar parte de un cambio que se torna cada día muy necesario, con una actitud cooperativa, de equipo y no individualista.

Sabemos que vivimos insertos en un mundo muy agitado, de mucha locura, y donde la tecnología  ha avanzado terriblemente la última década, lo que hace que el trabajo esté presente todo el tiempo en nuestras vidas. Y si a esto también le sumamos una carga excesiva de trabajo y alto niveles de estrés, trabajar en armonía se convierte en algo meramente utópico. ¿Pero realmente es utópico?

Armonía significa equilibrio en las proporciones entre las distintas partes de un todo. Para que exista buena vibra y energía positiva es importante propiciar la armonía en los entornos donde nos desenvolvemos cotidianamente, y el trabajo es uno de ellos.

Una muy antigua teoría de Leibniz considera que “el universo tiene la suficiente armonía para que todas las especies y elementos que lo forman puedan existir y coexistir, tanto individual como colectivamente con o sin influencias entre ellos”.

Aplicando esta teoría al mundo laboral, la armonía logra que una empresa u organización pueda trabajar por un bien común, no importa cuán diversos u diferentes sean sus individuos, siempre y cuando trabajen al unísono, tomando en cuenta que el esfuerzo individual es necesario para lograr el “éxito” de un todo.

Las nuevas tendencias laborales y la necesidad de reducir costos llevaron a las empresas a pensar en los equipos como una forma de trabajo habitual.

Alcanzar y mantener el éxito en las organizaciones modernas requiere de talentos, difíciles de reunir en un solo individuo, por lo que aprovechar al máximo la suma de las partes y la diversidad del equipo se ha convertido en la estrategia del momento.

Las nuevas estructuras de las organizaciones, más planas y con menos niveles jerárquicos, requieren una interacción aún mayor entre las personas, que sólo puede lograrse con una actitud cooperativa, de equipo y no individualista.

En muchas investigaciones y encuestas realizadas dentro del mundo laboral se pudo observar que cuando las personas interrogadas se sentían bien en su trabajo, tendían a atribuir esta situación a ellos mismos, mencionando características o factores intrínsecos como los logros, el reconocimiento, el trabajo mismo, la responsabilidad, los ascensos, entre otros. En cambio, cuando se encontraban insatisfechos tendían a citar factores externos como las condiciones de trabajo, la política de la empresa, las relaciones interpersonales, etc.

Alcanzar y mantener el éxito en las organizaciones modernas requiere de talentos, difíciles de reunir en un solo individuo, por lo que aprovechar al máximo la suma de las partes y la diversidad del equipo se ha convertido en la estrategia del momento.

Esto nos deja en una rápida conclusión que las organizaciones tienen la gran responsabilidad de generar, desarrollar y mantener entornos y políticas que promuevan este tipo de conductas, que al final del día lo que logran es que se trabaje de manera consumada tras un mismo fin. Pero, lo más importante, en armonía y con un buen clima de trabajo.

Sabemos que esto no es algo común en las organizaciones. Lamentablemente no son muchas las empresas que logran desarrollar y mantener estos climas laborales, y cada día más por las presiones de los resultados caemos en graves errores de corto plazo fallando en tener una mirada sostenible en el tiempo.

Es increíble, pero todavía abunda y mucho el egoísmo, la envidia, y la mirada sesgada. Como bien se dice en la jerga del ámbito laboral “cada uno cuida su quintita”, sin importarle mucho el “otro” y colmados de prejuicios formados, en muchas oportunidades, de manera equivocada.  Esto lo único que logra es trabajar de manera desagregada sin consolidar equipos de altos desempeño.

Todos somos responsables de lograr un sano equilibrio y un ambiente armonioso de trabajo. A veces tenemos la gran capacidad de hacer de las cosas simples algo demasiado complejo. Seamos inteligentes y quedemos en el recuerdo de otras personas y de las organizaciones por ser parte de este cambio, un cambio que se torna cada día muy necesario. De lo contrario, las enfermedades laborales estarán a la orden del día.

Comentarios del artículo: Trabajar en armonía no es tarea fácil - Publicado: a las 9:19 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 02/04/2014

Una “caja de herramientas” para los emprendedores

Cuando joven intenté ser un emprendedor, pero por falta de experiencia e información precisa, fracasé rotundamente y caí en el Dicom argentino. Pero hoy el aprendizaje es más fácil y también hay entidades que te dan una mano para avanzar.

La semana pasada tuve el gusto de estar invitado a participar junto al coach y psicólogo organizacional Isaías Sharon como orador del seminario “Emprendiendo desde las personas”, organizado por ASECH (Asociación de Emprendedores de Chile).

Esa tarde de miércoles compartimos un grato momento junto a muchos de los soñadores -como me gusta decirles a los emprendedores- tratando de aportar nuestro granito de arena a tanta gente que cree en cosas que pocos creen.

Sinceramente me hicieron recordar cuando joven intenté ser ese soñador. Quería hacer mi propio negocio y por falta de información precisa y de una mejor experiencia, fracasé rotundamente.

Ese fracaso, en mi caso particular, me costó todos mis ahorros y una deuda que tardé más de 5 años en pagarla y de quedar por varios años más en el Veraz de Argentina (sería el famoso Dicom en Chile).

Creo que muchos somos los que en algún momento pensamos y nos animamos a tirarnos a ese gran desafío de ser un emprendedor, pero les cuento a quienes no lo han intentado alguna vez que la cosa no es fácil.

Un emprendedor tiene que ser una persona habilidosa, puesto que debe hacer de todo un poco: un poco de gerente de ventas, de compras, de finanzas, de recursos humanos, pero, por lo general con pocos recursos.

Según palabras de Constanza Anguita, periodista de la Universidad Católica de Chile y actualmente directora de Contenidos y Estudios de la Asech, “emprendedor es quien se enfrenta con resolución y convicción a acciones desafiantes, dispuesto a asumir riesgos. Es quien identifica una oportunidad y consigue los recursos necesarios para ejecutarla. En ese sentido, emprender no es el camino más fácil, pero sí el más gratificante. Significa convencer a un gran número de personas que tu idea es capaz de crear soluciones duraderas a problemas concretos, aportando valor a la sociedad. El emprendedor es el que hace que las cosas sucedan”.

Luego de esta increíble definición del emprendedor, nos queda más claro que ser “ese que se animó” marca una gran diferencia en todos los aspectos de la vida. Un emprendedor tiene que ser una persona habilidosa, puesto que debe hacer de todo un poco: un poco de gerente de ventas, de compras, de finanzas, de recursos humanos, pero, por lo general con pocos recursos.

Un gran error que me llevó personalmente al fracaso fue la falta de formación o aprendizaje. Pero hoy estamos en un mundo tecnológicamente mucho más avanzado, lo que hace que las cosas sean mucho más fáciles, más expedito el acceso a la información y la búsqueda de casos de estudio y por consiguiente el aprendizaje. Imagínense lo que era hace 18 años atrás, cuando no existía ninguna entidad que te ayudara o te diera una mano para avanzar.

Por tal motivo, una asociación como Asech cumple un rol protagónico en este escenario actual, dando apoyo y funcionando como una “caja de herramientas” para los emprendedores.

Básicamente, la Asociación de Emprendedores de Chile es una organización que busca generar soluciones a problemáticas asociadas al emprendimiento, a través de un trabajo coordinado con los emprendedores y los distintos actores que tienen capacidad de incidir en su desarrollo.

Como lo mencioné en la charla a todos esos soñadores que fueron en búsqueda de conocimientos, aprendizajes y experiencias, “ojalá cuando quise ser un emprendedor hubiese existido una ASECH”. Creo que me hubiese ido muy diferente.

Les recomiendo que se asocien, colaboren y participen de todo lo que hacen los emprendedores de Chile. Utilicen, en el mejor sentido de la palabra, a esta tremenda asociación y aprovechen para sacarse dudas, inquietudes, aprender, reflexionar y principalmente “compartir”.

Para ser exitosos, lo primero es estar preparados y ocuparse de su propia formación, ese será un gran diferenciador, se los aseguro. Y lo principal, nunca dejen de soñar, porque los emprendedores serán el gran motor del futuro de Chile.

Comentarios del artículo: Una “caja de herramientas” para los emprendedores - Publicado: a las 8:21 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 26/03/2014

Los choques generacionales en las empresas

Las personas que trabajan y dirigen las empresas no han tomado conciencia del cambio generacional. Un nuevo perfil profesional debe liderar las organizaciones para convivir con la nueva generación más intuitiva, más “sociable” y más conectada.

Hoy leemos en todas partes sobre los cambios generacionales. Hablamos diariamente de la llamada “nueva generación” pero creo que en muchas (y me atrevería a decir que en la gran mayoría) de las empresas poco realmente se comprende del gran efecto que esto está causando a nivel de organizaciones y cómo debemos aplicar e implementar las políticas de recursos humanos.

Tenemos que comprender que el mundo avanza a pasos agigantados, acompañado de un tremendo crecimiento tecnológico. Hoy vivimos insertos en comunidades digitalizadas, donde el celular se ha convertido para las personas en una extensión de su cuerpo. ¿Quién se va de un determinado lugar y si se olvidó el celular no vuelve corriendo a buscarlo? La respuesta es fácil, y eso habla de lo que ha cambiado la sociedad.

¿Cuántos jefes, gerentes y directores están realmente insertos en las redes sociales entendiendo e interpretando cómo habla, qué necesita, qué moviliza y qué motiva realmente a esta nueva generación? Les aseguro que si muchos de ellos están leyendo en este momento la columna, la respuesta será: “pocos”.

Pero la pregunta profunda es: ¿Las personas que trabajan y dirigen las empresas realmente toman conciencia de este cambio?

Para esta nueva generación, pareciera que es más importante disfrutar del camino que del objetivo final. Una generación mucho más transgresora, que se hace escuchar, que no hará lo que los padres le dicen, sino lo que ellos creen que está bien. Una generación más conectada, más intuitiva y más sensitiva. Una generación más optimista del futuro. Y así funcionan porque tuvieron un desarrollo del cerebro muy diferente al nuestro, que al de nuestros padres y al de nuestros abuelos.

Las acciones que tomamos, los pensamientos que desarrollamos y las expresiones que tenemos, son resultado de una serie de criterios que tenemos por haber desarrollado más una parte del cerebro que otra, y estas partes son los hemisferios: el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo.

Toda nuestra vida estuvimos acostumbrados a que la enseñanza que recibíamos en el colegio o en la universidad estaba orientada al hemisferio izquierdo,  el hemisferio del cerebro relacionado a lo matemático, lo categórico, lo preciso, lo lineal. Por eso la gran mayoría tiene desarrollado ese lado más fuerte del cerebro.

En cambio, esta nueva generación ha desarrollado más el hemisferio derecho, el hemisferio de lo creativo, lo intuitivo, lo pasional, de la risa, de los sabores, de los colores.

Esto rompe el gran paradigma de la educación. A esta nueva generación debemos entrarle primero por el lado derecho para llamar su atención y luego traspasar el conocimiento que entrará por el lado izquierdo.

Ahora, ¿las empresas están capacitando adecuadamente a su gente entendiendo estos cambios de paradigmas?

A mi juicio, muchos siguen haciendo más de lo mismo.  ¿Cuántos jefes, gerentes y directores están realmente insertos en las redes sociales entendiendo e interpretando cómo habla, qué necesita, qué moviliza y qué motiva realmente a esta nueva generación? Les aseguro que si muchos de ellos están leyendo en este momento la columna, la respuesta será: “pocos”.

Y esto habla de un nuevo perfil profesional que debe liderar las organizaciones, un perfil más orientado a las personas, más juvenil (y cuando hablo de juvenil no me estoy refiriendo a la edad), más “sociable” y más conectado.

Debemos comprender estos cambios si queremos “retener” mañana a las mejores personas y al mejor talento. Hoy los jóvenes hablan y se expresan más por redes sociales que cara a cara, y debemos comprender que es una nueva manera de comunicación, nos guste o no.

Si no comprendemos la manera en que se maneja esta nueva generación, que será el futuro de las empresas, y no comprendemos lo que valoran, lo que realmente les importa, entonces no seremos capaces de estrechar y unir estas diferentes culturas generacionales.

El mundo cambió, y si las personas que tienen el desafío de liderar las organizaciones y los departamentos de recursos humanos, no hacen el “click”, les aseguro que irán quedando fuera de juego y obsoletas.

Si hoy en día cualquiera de ellos no tiene mínimamente una cuenta “activa” de Twitter y Facebook, entonces no entendieron nada y difícilmente actúen en consecuencia de lo que se espera.

Nos podemos subir o no a este tren vertiginoso de la vida, uno es el que decide. Pero les aseguro que estos grandes cambios y choques generacionales que hoy estamos viviendo, van más allá del ámbito laboral.

Es el momento de dejar de “hacer que entendemos” para empezar a “hacer” si realmente entendimos.

Comentarios del artículo: Los choques generacionales en las empresas - Publicado: a las 9:13 am

» Publicado: 12/03/2014

Cuando la actitud lo cambia todo

Mi señora, la experta en descubrir lugares increíbles y únicos en el mundo, fue la responsable de encontrar un lugar en Punta de Lobos para nuestras vacaciones. Ahí tuvimos una experiencia que nos demostró lo importante que un trabajo sepa encontrar a las personas correctas e indicadas.

Tratando de dejar todo encaminado, decidí tomarme unos días de descanso junto a la familia luego de un enero y febrero muy intensos.

Para salir un poco de la rutina de la casa, elegimos escaparnos unos días a un destino que hace tiempo teníamos ganas de conocer, Punta de Lobos.

En los últimos años, Punta de Lobos –ubicada a pocos kilómetros de la relajada ciudad de Pichilemu en el litoral central- se ha convertido en la capital del surf de Chile. Y desde que se reveló el secreto de la calidad de sus olas, es uno de los destinos favoritos para deportistas top de todo el mundo.

Esta condición fue recientemente confirmada cuando Punta de Lobos fue nombrada como Reserva Mundial del Surf, uniéndose así a una prestigiosa red de lugares con favorable oleaje como Malibú de California, Ericeira en Portugal, Manly Beach de Australia y Bahía Todos los Santos de México.

Unas vacaciones diferentes, con nuestra pequeña hija de tan sólo un mes de vida. Buscábamos un destino donde encontrar la paz, el ruido de las olas y la relajada vida del lugar nos inyectaran buenas energías y vibras.

Mi señora, la experta en descubrir lugares increíbles y únicos en el mundo, fue la responsable de encontrar “ese” lugar que tuviera todo esto que necesitábamos, a tan sólo metros del mar y donde con sólo salir a la terraza se puede apreciar este hermoso paisaje y deporte.

Claramente la experta lo logró. Encontró un lugar maravilloso en Punta de Lobos, un hotel boutique que abrió sus puertas recientemente. Una construcción bien agreste pero que acompañaba el paisaje del lugar pero con muchísimo estilo y calidad.

Hasta el momento iba todo perfecto. Llegamos casi terminando la hora del almuerzo, así que decidimos pedir nuestros platos mientras guardábamos las cosas en la habitación. Al regreso, y con mucho apetito, el camarero que nos había tomado el pedido se había retirado y nunca había pasado a la cocina nuestros menús. Cansados del viaje y con el estómago vacío, las neuronas se enloquecen mucho más rápidamente. Todo lo maravillados que estábamos del lugar y del hotel, se esfumó al instante.

La persona que estaba poniendo la cara en ese momento era otro camarero que recién había ingresado, y la noticia que nos tenía que decir era que la cocina ya estaba cerrada. Obviamente el tema nos ofuscó de inmediato y entramos en una discusión que duró tan sólo unos minutos.

Y es aquí donde nace realmente mi intención de escribir esta columna.

Inmediatamente Miguel, el nuevo camarero, tomó de manera sorprendente el tema y nos buscó una solución, tomando en cuenta además que mi señora es vegana y está amamantando, lo que limitaba muchísimo las opciones de comida.

Las personas con actitud, con ganas de hacer las cosas bien e ir más allá de lo que esperan los clientes hacen “la gran diferencia”.

En pocos minutos, Miguel -de manera autónoma y sin consulta previa- no sólo nos resolvió el problema sino que almorzamos riquísimo mirando el mar y cambiándonos la cara a una linda sonrisa.

Conversamos mucho con él. Nos contó que se había venido de Rancagua a trabajar a este precioso hotel, nos habló del lugar y nos pidió mil disculpas. Incluso, nos trajo un papel y un lápiz para que mi señora le escribiera todo lo que no podía comer, así ellos le harían platos especiales todos los días.

Gratamente sorprendidos, nos dimos cuenta que había más personas como Miguel en el lugar, como Teresa, la señora que hacia el aseo en la habitación que era una divina lugareña; la chef que se acercó todos los días para ver si los platos de mi señora estaban a la altura de lo que ella quería; la recepcionista, todo el tiempo predispuesta y ayudándonos con todo lo relacionado a nuestra pequeña bebé; y Trinidad, otra de las camareras que sin saber mucho de nuestra historia, nos brindó una calidad humana que nos hizo sentir muy cómodos.

El responsable de los servicios del hotel, Nicolás Gallegos, rápidamente se hizo presente poniéndose a nuestra disposición, todo el tiempo atentos a nuestras inquietudes, y lo más importante, predicando siempre con el ejemplo. Y así les puedo contar muchos más detalles que hicieron de nuestros días de descanso un recuerdo inolvidable.

Claramente la enseñanza que nos debe quedar de esta historia es que las personas con actitud, con ganas de hacer las cosas bien e ir más allá de lo que esperan los clientes hacen “la gran diferencia”.

No hay que sacar méritos a los responsables del hotel, que evidentemente tuvieron la capacidad de buscar y encontrar personas como Miguel, Trinidad, Teresa y Nicolás en un mundo de tanta queja y de pocas ganas de trabajar.

Podemos tener la mejor marca del mundo, pero si no tenemos las personas correctas e indicadas……de poco sirve.

Si nos enfocamos en encontrar las mejores personas, con la mejor predisposición, con la mejor actitud, pero también entregándoles empoderamiento para la toma de decisiones en un ámbito motivado y de respeto, llegamos a la conclusión que podemos tener el mejor hotel o un simple y humilde restaurant. Pero la gente es la que elige y  recomienda por las experiencias vividas, no perdamos nunca esto de vista.

Podemos tener la mejor marca del mundo, pero si no tenemos las personas correctas e indicadas……de poco sirve.

Busquemos, encontremos y cuidemos los Miguel, las Trinidad, las Teresa y los Nicolás de la vida. Son personas cada día más difícil de encontrar en este mundo posmoderno, ágil y alocado.

El hotel se los recomiendo muchísimo. Ojalá nunca cambie y sólo sigan mejorando. Felicitaciones, han sobrepasado nuestras expectativas. Se llama Hotel Alaia. Les dejo su link. Los van a sorprender: www.hotelalaia.com

Comentarios del artículo: Cuando la actitud lo cambia todo - Publicado: a las 9:08 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 05/03/2014

El egoísmo en la transferencia del conocimiento

Deje de lado la inseguridad y la desconfianza. La única manera de ayudar a crecer a otras personas y una gran manera de crecer nosotros mismos es actuar con grandeza y posibilitar la transferencia del conocimiento a interior de las organizaciones.

Hoy bien sabemos que nos encontramos insertos en la era digital y por ende en la era de la información, en la era del conocimiento. De acuerdo a Samuel Johnson: “El conocimiento es de dos tipos. Conocemos el tema nosotros mismos, o sabemos dónde podemos encontrar tal conocimiento”.

La gestión del conocimiento es un concepto aplicado en las organizaciones. Tiene el fin de transferir el conocimiento desde el lugar dónde se genera hasta el lugar en dónde se va a emplear e implica el desarrollo de las competencias necesarias al interior de las organizaciones para compartirlo y utilizarlo entre sus miembros, así como para valorarlo y asimilarlo si se encuentra en el exterior de éstas.

Hoy las empresas poseen sus activos tangibles, como las maquinarias, los mobiliarios, etcétera. Sin embargo, no se ha prestado igual atención a los activos intangibles, los cuales en muchos casos son inclusive más valiosos que los tangibles y están relacionados con el conocimiento al interior de las organizaciones.

Esto nos demuestra cada vez más que la gente será la que marque la diferencia entre una organización exitosa de otra que no lo es. El gran desafío será lograr que el talento que poseen las empresas pueda transferir su conocimiento, de lo contrario las empresas perderán poco a poco ese capital tan importante.

En muchas organizaciones que llevan años de historia, y donde mucho de los grandes ejecutivos de un momento a otro se jubilarán o bien se retirarán de las filas del trabajo formal, comenzarán a vivir esta realidad si todo ese tremendo conocimiento no es transferido al interior de la organización.

Ahora la pregunta es: ¿Por qué cuesta tanto que las personas transmitan o transfieran el conocimiento?

Esto nos demuestra cada vez más que la gente será la que marque la diferencia entre una organización exitosa de otra que no lo es. El gran desafío será lograr que el talento que poseen las empresas pueda transferir su conocimiento, de lo contrario las empresas perderán poco a poco ese capital tan importante.

Un gran mito urbano es que si uno pierde el control absoluto del conocimiento nuevo y exclusivo que tiene, éste podrá ser usado por otra gente, haciendo que uno se vuelva poco imprescindible o pierda su lugar de exclusividad dentro de la empresa, lo cual claramente es una gran falacia.

En muchos casos también, el egoísmo pasa por que la gente cree que el conocimiento es poder, y no quieren perder ese poder. Hay gente que es muy insegura del valor de sus conocimientos. En otras ocasiones hay desconfianza entre compañeros puesto que pueden creer que el otro tendrá la oportunidad de lograr un ascenso antes que yo.

Podemos enumerar muchos y diferentes motivos. Sin embargo, la clave del éxito de las organizaciones estará en asegurar que esta transferencia de conocimiento suceda. Si se producen algunas situaciones en las que impere el egoísmo, nos daremos cuenta que estamos frente a un gran problema para el crecimiento y desarrollo del negocio a futuro.

Si queremos ser buenos líderes y procurar el futuro de las organizaciones, éste será un tema que deberá estar en sus agendas de trabajo.

Transferir el conocimiento también habla de una cualidad muy importante de las personas la “grandeza”. Ojalá todos tengamos la grandeza de otorgar nuestro conocimiento a más personas. Es la única manera de ayudar a crecer a otras personas y una gran manera de crecer nosotros mismos.

Comentarios del artículo: El egoísmo en la transferencia del conocimiento - Publicado: a las 9:10 am

» Publicado: 25/02/2014

La capacidad de descubrir el talento

El aprendizaje más importante es darnos la oportunidad de permitir que cualquier persona de nuestros equipos o de fuera de la organización pueda traer excelente ideas, innovadoras, y que nos haga pensar en muchas oportunidades fuera de la caja. Podemos aprender de cualquier persona, podemos descubrir talentos en donde menos nos imaginamos, ahora, esto sólo depende de nosotros. Piénsalo.

Esta columna nace inspirada tras oír en la radio Rock&Pop la entrevista de Jean Philippe Cretton al gran escritor y guionista chileno José Ignacio Valenzuela, también conocido como “Chascas”. Fue un día de regreso a casa, y tuve justo la oportunidad de sintonizar la radio y escuchar esa maravillosa entrevista que habla de muchas verdades que pasan en el día a día de cualquier persona común y corriente, y hoy quiero compartirla con ustedes y hacer una reflexión.

El “Chascas” a los 19 años estudiaba dos carreras en la universidad, y para poder solventar sus estudios no tuvo mejor idea que ir a los canales de televisión a pedir trabajo para aunque sea ser el ayudante del ayudante, puesto que él había tomado un curso de “guión de cine y televisión”.

Un día tomó la micro que pasaba por enfrente de su casa y paró en TVN, donde no lo dejaron entrar, vaya uno a saber por qué. Pasó luego por Chilevisión y obviamente no paró porque no hacían en esa época teleseries. Finalmente llegó a Canal 13 y allí, por alguna razón misteriosa de la vida, lo dejaron entrar.

Si no tenemos la capacidad de tener una visión diferente de las personas, de romper los prejuicios y de encontrar potencial donde pocos lo pueden encontrar; entonces no somos tan buenos líderes como creemos.

Él muy inocentemente dice: “Vengo a hablar con el señor de las teleseries”, la recepcionista le responde: “¿Con el señor Ricardo Miranda?” y él contesta: “Sí, con él”. Todo esto sucedía en la portería del canal. Pasa hasta la siguiente puerta y muy simpáticamente dice: “Vengo a hablar con el señor Ricardo Miranda” y por alguna razón logra terminar frente a su secretaria. Se para frente a ella y le dice “Vengo a traer mi currículum para ser el ayudante de algún ayudante de algún ayudante, porque a mí me gusta escribir”. Ella rápidamente le contesta: “Así no funciona la cosa, no funcionamos de esa manera”. La única forma de aceptar un currículum era que viniera acompañado de alguna idea de telenovela adjunta. Y él, muy porfiado, sacó de su mochila un cuaderno de la universidad y frente a la secretaria escribió 20 líneas, a mano, sacó el papel del cuaderno y se lo entregó. Y muy campante le dice “Aquí hay una idea de telenovela. ¿Me aceptas ahora el currículum?”. Lo loco de todo esto, es que sí, se lo aceptaron.

A los tres días lo llamaron para citarlo a una reunión a Canal 13. José Ignacio no lo podía creer, de tal manera que no pudo dormir la noche anterior. Llega y lo hacen pasar a una sala muy elegante donde estaban todos los mandamases de las telenovelas de esa época.
Cuando entró a la reunión casi se murieron al ver un joven de tan sólo 19 años a traer una idea de telenovela. De manera correcta pero muy apenada le dicen que era claro que había un mal entendido y lo sacan muy elegantemente. Cuando se estaba yendo de la sala, el Director de Telenovelas de esa época lo para y le dice: “Un momentito, un momentito, ¿Tienes el capítulo 1 de tu idea de telenovela?”. Él muy firme y convencido le dice: “Sí, claro por supuesto”.

Al otro día, muy temprano debía llevar el capítulo 1 que ni siquiera existía. Se va a su casa asustado, gritando y pensando que se había metido en el lío más grande de su vida. A las 4:30 de la mañana estaba en el pasillo de su casa pensado que título le iba a poner a su telenovela, hasta que le sale la gran idea de “Amor a domicilio”. Lo imprime y se va a Canal 13 a presentar su gran proyecto. Llega y lo hacen esperar en una salita mientras en resto lo leía y fotocopiaban. Luego de un rato aparece Ricardo Miranda, director del Área Dramática, y le da la triunfal noticia de que les había gustado el guión y que le iban a comprar la telenovela.

José Ignacio a los 19 años escribió un capítulo de una teleserie que no tenía idea de qué se iba a tratar, pero que finalmente se transformó en una de las más recordadas de los 90. Hoy, después de muchos años, José Ignacio es un guionista respetado, radicado en la ciudad de Miami, Estados Unidos, donde actualmente trabaja en Telemundo.

Esta tremenda historia nos deja dos grandes reflexiones. La primera, no dejes que nada detenga tus sueños, ve atrás de ellos y sé convincente, apasionado y arriesgado.

La segunda, y no menos importante, es la capacidad de asombro. El único con una visión fuera de lo normal y sin prejuicios fue Ricardo Miranda, que no le importó que la persona que estaba frente suyo tenía tan sólo 19 años, se dejó sorprender, porque él claramente veía en José Ignacio algo que el resto no llegaba a ver. Y obviamente no se equivocó.

El aprendizaje más importante es darnos la oportunidad de permitir que cualquier persona de nuestros equipos o de fuera de la organización pueda traer excelente ideas, innovadoras, y que nos haga pensar en muchas oportunidades fuera de la caja.

Si no tenemos la capacidad de tener una visión diferente de las personas, de romper los prejuicios y de encontrar potencial donde pocos lo pueden encontrar; entonces no somos tan buenos líderes como creemos.

Podemos aprender de cualquier persona, podemos descubrir talentos en donde menos nos imaginamos, ahora, esto sólo depende de nosotros. Piénsalo.

José Ignacio jamás se olvidará de Ricardo Miranda. Tú, puedes ser un Ricardo de cualquier otra persona en el mundo. ¿Te interesa serlo? Si la respuesta es sí, entonces pregúntate si estás haciendo lo correcto.

Comentarios del artículo: La capacidad de descubrir el talento - Publicado: a las 10:23 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 19/02/2014

El feedback no es un “cacho” administrativo

En muchas oportunidades me ha tocado conocer a jefes que toman las evaluaciones de desempeño anuales como un trámite, como una carga. Grave error. Aprovechen esta instancia tan importante para nuestra gente. Una evaluación bien realizada, bien bajada y bien comunicada, puede lograr tremendos resultados.

Llegamos a febrero y se viene un trabajo fundamental y de gran responsabilidad para todo líder: las evaluaciones de desempeño, el feedback del año. Las investigaciones muestran que las organizaciones que saben aprovechar bien su capital intelectual consiguen beneficios superiores respecto a otras empresas que no gestionan estos importantes activos.

El mundo fue avanzando y las cosas también fueron cambiando dentro de las empresas. Los estudios demuestran que hoy, en la generación en la que vivimos, se considera a las personas el activo más importante dentro de las organizaciones. De hecho, el término “empleado” está desapareciendo poco a poco. Las empresas ya no gestionan empleados, sino “PERSONAS”.

Las evaluaciones de desempeño están diseñadas para evaluar el rendimiento general y medir el progreso en objetivos específicos fijados por su jefe, además de cierto nivel de competencias blandas que están generalmente asociadas a las organizaciones en particular. Si éstas se encuentran bien estructuradas, ofrecen la oportunidad de reconocer el trabajo, hacer frente a las áreas que se necesitan o presentan una oportunidad de mejora, e identificar el desarrollo profesional y la formación que ayudará al crecimiento profesional de la persona.

Tomarnos el tiempo necesario para darle feedback a cada integrante de nuestro equipo  de manera positiva y constructiva es primordial, clave y motivador; y esto va más allá de su calificación final. Ésta es una acción o actividad que debemos hacer y mantener durante todo el año con nuestros equipos. Si cuando nos sentamos a darle el feedback formal y por escrito a algún integrante de nuestro equipo, y éste se sorprende con el resultado o calificación final, entonces, seamos autocríticos y veamos qué hicimos mal durante el año nosotros también.

Debido a que la evaluación del desempeño no es un fin en sí mismo, sino un instrumento para mejorar los recursos humanos, mediante este sistema se pueden detectar problemas de supervisión, de integración del trabajador en la empresa o en el cargo que ocupa, de falta de aprovechamiento de su potencial, de escasa motivación o de falta de recursos para hacer correctamente el trabajo.

La revisión del desempeño debería servir como punto de partida para mirar atrás al evaluar y mirar hacia adelante para anticipar. Las discusiones sobre el rendimiento son de gran importancia para los empleados y a menudo están conectadas con las negociaciones para un futuro aumento de salario o cobro de bono.

Pero el tema más importante, desde mi punto de vista, radica en “cómo” los líderes se preparan y se toman realmente el tiempo para otorgar este feedback tan importante y tan esperado por las personas de su equipo. En muchas oportunidades me ha tocado conocer personalmente líderes que toman las evaluaciones de desempeño anuales como un trámite administrativo, como una carga a su trabajo. Grave error. Bueno, en realidad me corrijo: son jefes, no líderes.

Tomarnos el tiempo necesario para darle feedback a cada integrante de nuestro equipo  de manera positiva y constructiva es primordial, clave y motivador; y esto va más allá de su calificación final. Ésta es una acción o actividad que debemos hacer y mantener durante todo el año con nuestros equipos. Si cuando nos sentamos a darle el feedback formal y por escrito a algún integrante de nuestro equipo, y éste se sorprende con el resultado o calificación final, entonces, seamos autocríticos y veamos qué hicimos mal durante el año nosotros también.

En lo personal, jamás alguien se sorprendió de mis evaluaciones de año, pues el feedback fue constante de manera mensual, por lo que no existe posibilidad de sorpresas. Si hay sorpresas, entonces existió un grave problema de comunicación.

Aprovechen esta instancia tan importante con nuestra gente. Una evaluación bien realizada, bien bajada y bien comunicada puede lograr tremendos resultados de mejora para las personas y por consiguiente para las organizaciones.

Todos necesitamos de la retroalimentación. Esa es la carga de batería que nos ayuda a mantenernos en un proceso de mejora continua, en desafiarnos y avanzar día a día un escalón más. Como siempre digo, seamos “emocionalmente inteligentes” y aprovechemos todas las instancias que tengamos para hacer que nuestra gente trabaje contenta, feliz, motivada, inspirada y con foco en resultados. “Personas contentas, clientes contentos”.

Comentarios del artículo: El feedback no es un “cacho” administrativo - Publicado: a las 8:56 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 12/02/2014

No dejes que la rutina opaque tu vida

Si tu trabajo es aburrido y rutinario y has hecho todo lo posible para que no lo sea, entonces debes cambiarlo urgente. También aprende a poner los límites en tu vida personal, porque la ansiedad de la oficina muchas veces acompaña a los trabajadores hasta su hogar.

En la actualidad, la situación financiera mundial no permite que se desprecien oportunidades laborales. Muchas veces el hecho de priorizar el ingreso económico por sobre los personales y pasionales, obliga a las personas a quedarse en trabajos que no generan estímulos ni motivación. Muchos sólo piensan en cómo resistir en un trabajo aún cuando se lo deteste, pero no pueden dejarlo en el corto plazo por motivos económicos y/o familiares.

La ansiedad de la oficina muchas veces acompaña a los trabajadores hasta su hogar. Además, las exigencias asociadas a las actividades laborales principalmente “creativas”, que conllevan un desgaste mayor del cerebro en desarrollar de manera continua acciones o ideas innovadoras, generarían más estrés y son una amenaza mayor as la hora de delimitar la frontera que debería dividir el tiempo libre del trabajo.

Las personas que realizan actividades más creativas en sus trabajos tienen más posibilidades de experimentar presiones y sentirse sobrepasadas por la carga laboral.  A su vez, ellas generalmente piensan en sus trabajos cuando ya no están en la oficina e intentan hacer actividades laborales y domésticas al mismo tiempo.

La rutina en el trabajo y en la vida en general terminan cansando y agotando a las personas, por lo que debemos ser capaces de ser creativos e innovadores aunque nuestros trabajos sean monótonos.

Toda esta serie de exigencias genera fuertes conflictos para establecer los límites entre el trabajo y la familia. El tema ya lo hemos hablado en columnas anteriores  y está en nosotros la capacidad de poner los límites.

SÉ CREATIVO

Si un trabajo no cubre las expectativas personales, y no hay posibilidades de cambiarlo, una opción interesante es cumplir con él de forma correcta y profesional, pero buscando la manera de realizar de forma paralela otra actividad que sí se ajuste a los intereses y gustos personales, aunque fuera sin recibir pago por ella. De esta forma, se podrá resistir en un trabajo y poder explorar nuevas posibilidades de forma alternativa.

La rutina en el trabajo y en la vida en general terminan cansando y agotando a las personas, por lo que debemos ser capaces de ser creativos e innovadores aunque nuestros trabajos sean monótonos.

Por eso otra sugerencia es darle un toque personal y de creatividad a las actividades que se realicen, por más mecánicas, repetitivas o taylorianas que sean. Aunque los resultados fueran los mismos, el proceso podría hacerse mucho más soportable. Las cosas se pueden hacer a desgano y de manera aburridas sólo mirando el reloj hasta que pase el tiempo, o bien uno le puede dar su toque especial y personal. Debemos buscar la forma de hacer que nuestros trabajos sean más tolerables y divertidos.

CAMBIO URGENTE

Cuando el trabajo se transforma en una molestia o dolor de cabeza, y no podemos manejarlo, ahí la cosa se pone mal. Si tu trabajo es aburrido y has hecho todo lo posible para que no lo sea, entonces, estimado, debes cambiarlo urgente. Anímate y búscalo, los miedos siempre estarán presentes, pero la vida nos avisa y uno debe saber interpretar los mensajes.

En definitiva, no permitas que la rutina opaque tu vida laboral y personal.

Comentarios del artículo: No dejes que la rutina opaque tu vida - Publicado: a las 11:30 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 05/02/2014

El límite sólo lo pones tú

A los 18 años yo no sabía bien lo que quería, pero sí sabía que no iba a parar hasta lograrlo pese a todos los obstáculos. Luego de todos estos años de esfuerzo, siendo respetuoso, tolerante y apasionado, estoy atravesando quizás el mejor momento de mi vida.

Me ha tocado hablar muchas veces del tema con diferentes personas, en todo tipo de ámbito, laboral y personal. Y sigo llegando a la misma conclusión.

En esta columna hablaremos de lo que podemos ser capaces cuando uno se lo propone realmente. Seguramente, saldrán muchas y variadas opiniones.

Arrancaré contándoles mi historia, y no por ser auto referente, sino porque ésta es una historia verdadera y no algo que me lo hayan contado o que lo leí de los famosos libros de autoayuda o de motivación. Lo más importante es cuando las cosas son realistas, alcanzables y que puedan funcionar como inspiradoras para más personas. Ojalá que así sea, esa es mi intención en esta columna de esta semana.

Vengo de una familia humilde, pero que ha trabajado toda su vida, donde todo nos costó siempre demasiado. Estudié en escuela pública, donde la educación era buena de todas maneras, ymis padres me educaron durante mis años de niño, joven y adolescente basándose en tres pilares fundamentales: el respeto, la pasión y la tolerancia. Quizás de chico no comprendía mucho estos pilares, y hasta en algún momento he protestado, pero hoy les agradezco y mucho. Estos pilares son los que hoy día funcionan para mí como mi fuente de inspiración y creatividad.

Cuando estaba terminando la escuela media y viviendo en una pequeña ciudad alejada de la gran capital donde todo lo está, tenía que comenzar a pensar de emprender mi viaje del futuro. Pero irme a vivir a la gran capital, alejado de mis seres queridos y con 18 años y sin un peso en el bolsillo era una decisión difícil y muy discutida dentro de mi familia. Lo que sí tenía claro, era que quería crecer, desarrollarme, aprender y forjar mi propio destino. Así fue que con ayuda de todos y con un bolsito de viaje, mitad ropa mitad alimentos, me fui a la gran ciudad para estudiar en la universidad.

Desde el primer día tuve que trabajar. De lo contrario, no había manera de estar allí. Trabajar y estudiar se convirtió en lo básico para mí. Estudiaba en la universidad pública de Buenos Aires. Empecé con Medicina. A los dos años me di cuenta que no era lo que quería para mi futuro y dejé la carrera. Luego comencé a estudiar marketing dos años más y tampoco era lo que sentía sería mi pasión para el resto de mi vida. Mientras iba sucediendo todo esto, de tratar de entender qué era lo que quería estudiar, continuaba trabajando y trabajando. El primer año en la capital fue durísimo. Los últimos 5 días del mes no tenía que comer, el dinero no me alcanzaba más que para pagar la pensión donde vivía, los gastos de viaje y de la universidad.

Muchas noches lloraba, sienténdome solo y con ganas de volverme al nido donde estaba cuidado y protegido. Pero ahí era donde se volvía a despertar mi orgullo y me decía “No, debes seguir luchando para lograr lo que quieres”. Y esa frase me la repetía y me la repetía muy seguido para darme fuerzas y continuar. De a poco, empecé a entender los pilares que tanto me habían hablado y educado mis padres.

Me tuve que convertir en mi propio administrador de recursos, en mi propia motivación, en mi propia fuente de inspiración. Poco a poco las cosas iban mejorando. Logré tener un trabajo donde me respetaban, valoraban mi opinión, podía aprender, crecer y desarrollarme tanto como trabajador y como persona. Los años fueron pasando, y ya estaba muy bien posicionado en la empresa en la que trabajaba percibiendo un muy buen salario. Tenía ya casi 26 años, laboralmente me encontraba muy bien. Ahí fue cuando volví a pensar que había avanzado muchísimo en estos años en el ámbito del trabajo, pero que no había podido concluir el motivo que me había impulsado venir a la gran ciudad, mis estudios universitarios.

Pero el aprendizaje de vida fue a través del trabajo y no de la universidad. Las universidades te dan el lado teórico, pero la verdad de la vida del trabajo está en las empresas. Ahí es donde realmente se aprende y donde muchos quizás como yo, descubran finalmente su pasión.

Pero el trabajo fue quien me hizo dar realmente cuenta cual sería y es hoy mi pasión, “la gente”. Con una mejor paga, me inscribí en la que consideré la mejor universidad para estudiar la carrera con especialización en Recursos Humanos. Luego de 5 años terminé esa carrera tan ansiada. Pero ese título significaba mucho más de lo que yo me imaginaba: era el primer titulado de la universidad de toda la familia.

Luego de todos estos años de esfuerzo, siendo respetuoso, tolerante y apasionado, hoy soy un ejecutivo con más de 18 años colaborando con mi experiencia en el desarrollo y gestión de nuevos negocios. Tengo la responsabilidad de ser el número 2, aquí en Chile, de una importantísima compañía multinacional. Me he desempeñado con alta capacidad de liderazgo y trabajo en equipo. Soy creativo, intuitivo, decidido y ágil. Conozco el sentido de urgencia en un mundo de constantes cambios, con alta capacidad de innovación y habilidad para estructurar equipos de trabajo.

Además hago cosas que fortalecen día a día mi pasión. Soy conferencista sobre la gestión del talento y los recursos humanos y su impacto en la economía local y mundial, hablando de la gente, de la motivación, del desarrollo humano y todo lo que concierne a las personas y sus paradigmas. Trato de hacer comprender que el eje fundamental del éxito está en las personas.

Quería escribir en un diario y lo logré. Hoy soy columnista del Diario La Nación. Quería transmitir y traspasar conocimientos a las personas y hoy lo hago a través de mis conferencias internacionales. Quería estar en la radio, y hoy soy panelista semanal hablando sobre la problemática cotidiana entre las personas y las empresas.

Pero el aprendizaje de vida fue a través del trabajo y no de la universidad. Las universidades te dan el lado teórico, pero la verdad de la vida del trabajo está en las empresas. Ahí es donde realmente se aprende y donde muchos quizás como yo, descubran finalmente su pasión.

Soy un agradecido de la vida, soy una persona laboralmente y personalmente feliz, viviendo quizás el mejor momento de mi vida.

Esta resumida historia es sólo un ejemplo de muchas más que existen en el mundo. Pero les aseguro que a los 18 años yo no sabía bien lo que quería, pero sí sabía que no iba a parar hasta lograrlo pese a todos los obstáculos que irían apareciendo. Siempre es más fácil encontrar excusas negativas que nos lleven a dar de baja los sueños, pero lo difícil es lo que realmente tiene gusto rico.

“No hay nada que no puedas lograr que pase por tu mente”. Sólo búscalo. Sé fuerte, ten convicción, sé tolerante, sé apasionado, respetuoso, pero por sobré todas las cosas, sé buena persona. Como siempre digo, lo positivo atrae cosas positivas. Soy y seré de esa escuela.

Busca lo que te apasione y no pares hasta lograrlo. Puede ser mucho más fuerte de lo que te imaginas. “El límite sólo lo pones tú”.

Comentarios del artículo: El límite sólo lo pones tú - Publicado: a las 9:26 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 29/01/2014

No dejes que la mediocridad invada tu vida

Hoy es recurrente que nos encontremos con jefes que les gusta rodearse con personas mediocres para no sentirse opacados. Craso error. Tener gente en el trabajo que sume, que motive, que inspire, siempre será mucho mejor.

Cuando escuchamos la palabra o concepto “mediocre” rápidamente se nos vienen muchos pensamientos e imágenes a nuestra cabeza. ¿Pero que significa que algo es mediocre? Es aquello que no alcanza su máxima expresión o perfección, es lo que se encuentra en un estado medio entre lo mínimo y lo máximo. Esto sería algo positivo, pues como decía Aristóteles, lo virtuoso es lo que se encuentra en el justo medio, entre dos vicios, siendo tanto malo lo que es excesivo, como lo que es escaso. Lo venimos hablando en otras columnas: ningún extremo es bueno.

Sin embargo, el término vulgarmente alude a algo o alguien de baja calidad o calificación. Así se habla de que las clases de determinado docente son mediocres, o que alguien es un alumno o un trabajador mediocre, aludiendo a que sin ser totalmente malos, no son ni originales, ni creativos, ni interesantes. Por lo tanto, algo mediocre está por debajo de lo que se espera, no alcanza las expectativas.

Ahora, ¿por qué tantas personas dan menos de lo que se espera, tanto en el trabajo, en el estudio, en la pareja o mejor dicho en todos los ámbitos de la vida?

Al respecto, el gran Stephen Covey señala que la mayor parte de los empleados de las organizaciones pueden entregar mucho más de lo que realmente dan. También Lawshe y Balma planteaban hace muchos años que las personas tienen potencial, capacidad y disposición. El primero,  cuando hablamos de potencial, nos estamos refiriendo a aprender a realizar un determinado trabajo. El segundo es la capacidad real para llevarlo a cabo en el día a día. El tercero es la disposición para realizarlo, es decir, la motivación o el interés.

Para el filósofo Santiago Kovadloff, “el mediocre es alguien que está resignado a su concepción de las cosas. La forma es la jactancia: la idea de que el saber que tiene es suficiente. No hay nada nuevo que aprender”, que consecuentemente lleva a un futuro de inconformidades, trabajos temporales y una inestabilidad económica que son evitables si se hacen unos esfuerzos mínimos todos los días para lograr esa motivación necesaria para superarse como individuo.

El “verdadero desafío” está en la decisión de vida que elige cada individuo para su presente y futuro. Encontrar lo que nos motiva a realizar algo de manera excepcional, que se disfrute hacerlo y que se disfrute aún más ver los resultados de esa determinada acción, es realmente lo importante para salir de la mediocridad. No tenemos que conformarnos con poco si podemos dar mucho más.

No hay que estar pensando ¿qué tendré de retribución? Antes de dar lo mejor de cada uno, las cosas debemos hacerlas cada día mejor, levantar el estándar y enseñar con el ejemplo. A la corta o a la larga les aseguro que las retribuciones vuelven y con creces.

Hoy es recurrente que nos encontremos con jefes que les gusta trabajar y rodearse con personas de bajo  desempeño o desempeños mediocres (que son dos cosas muy distintas) para no sentirse opacados, y ese es un terrible error.

Para el filósofo Santiago Kovadloff, “el mediocre es alguien que está resignado a su concepción de las cosas. La forma es la jactancia: la idea de que el saber que tiene es suficiente. No hay nada nuevo que aprender”.

Los líderes debemos ayudar a las personas a salir de ese lugar de comodidad, para que ellos mismos puedan encontrarse con resultados y estándares superiores. Esto ayudará al desarrollo y crecimiento de dichas personas. Claramente, a quien quiere, si hay personas que desean ese lugar de comodidad está perfecto que así sea, pero que nunca afecte al resto del equipo o que baje los estándares que uno quiere predicar dentro de la organización.

Mi humilde opinión: Busquen superarse día a día, busquen ser mejores personas, amigos, maridos, mujeres, trabajadores. Tener gente en el trabajo que sume, que motive, que inspire, siempre será mucho mejor.

Si queremos ser una mejor sociedad, no podemos seguir haciendo más de lo mismo. Seamos capaces de ser mejores. Yo elegí y elegiré siempre ese rumbo. Lo positivo atrae cosas positivas.

Si no das lo mejor en lo tuyo, entonces pregúntate si estás haciendo lo que realmente te gusta. ¿Qué rumbo quieres elegir? La respuesta está en tus manos.

Comentarios del artículo: No dejes que la mediocridad invada tu vida - Publicado: a las 9:14 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 22/01/2014

La mejor pega del mundo

“El mejor trabajo del mundo es el que nos haga sentir que no estamos trabajando”. Y ser padres para mí “será la mejor pega del mundo”.

Muchas veces nos hemos preguntado cuál sería el mejor trabajo del mundo. Al menos cuando estudiábamos y planificábamos nuestro futuro pensamos alguna vez “¡quiero ser bombero, médico, policía o futbolista!”. En la visión más generalizada y popular, son los mejores trabajos del mundo.

Esta vez, esta columna será más personal. Me tomaré este privilegio para hablar de la que consideró será para mí, en poco tiempo, “la mejor pega del mundo”. Si aún no dedujeron a qué me refiero, estoy hablando de la pega más linda, “ser padres”. Y esto jamás apareció en mi cabeza cuando de chico pensaba cuál sería el mejor trabajo del mundo, porque siempre lo relacioné a un trabajo formal.

En menos de 3 semanas tendremos en nuestras vidas a nuestra belleza más hermosa del mundo, Ámbar. Es increíble cómo la llegada de un hijo te puede cambiar tanto la vida. Ya no seremos nunca más 2 personas y las prioridades cambiarán. Quizás, para muchos de ustedes esto no signifique tanto, porque quizás aún no están experimentando esto en sus vidas. Pero les aseguro que el día que les llegue, todo cambiará.

Comenzará un nuevo rumbo en nuestras vidas, se inicia la “pega más linda del mundo” y “la pega más larga del mundo”. Claramente es el principio de algo que conllevará el mayor esfuerzo que jamás hayamos realizado. ¿Quién no quiere darle lo mejor a sus hijos? Estamos frente a la pega más larga y más bella de nuestras vidas.

Muchos dirán al leer esta columna que “ser padres no es pega”, y yo creo que sí. Es una pega muy diferente a la que estamos acostumbrados a hacer y conocer, pero educar a un hijo conlleva mucho trabajo y esfuerzo de ambos padres. Miedos tengo y muchos. Pero sé que los iré sorteando con la experiencia.

En menos de 3 semanas tendremos en nuestras vidas a nuestra belleza más hermosa del mundo, Ámbar. Es increíble cómo la llegada de un hijo te puede cambiar tanto la vida. Ya no seremos nunca más 2 personas y las prioridades cambiarán. Quizás, para muchos de ustedes esto no signifique tanto, porque quizás aún no están experimentando esto en sus vidas. Pero les aseguro que el día que les llegue, todo cambiará.

El padre de hoy, creo, debe abrirse a las necesidades más sutiles del hijo: las emocionales y las psíquicas. Trasciende la preocupación de sí mismo y sus ocupaciones, y logra ver al hijo en sus propios términos. Debe propiciar un ambiente que le permita el desarrollo de su potencial en un marco de libertad responsable, no de dominación.

Los padres no se deben detener en la periferia, sino que debe conocer al hijo mucho más de cerca. Deberemos guiarlos sin agresividad, con firmeza motivada y razonada, por el camino de los valores, la creatividad y la pasión. Ciertamente es lo que creo y pienso.

Nunca estuve más ansioso y nervioso, y eso es bueno, porque evidencia la llegada de algo que será lo más apasionante de la vida. No será fácil y lo sé, deberemos aprender mucho algo que es totalmente nuevo para nosotros.

Lo que nunca dejaré que nos pase es que la pega “formal” ocupe espacios de disfrute con nuestros hijos. Y eso es algo que ocurre muy a menudo en las vidas de las personas. A veces los trabajos ocupan demasiados espacios y toman una relevancia muy importante en nuestras vidas, y los hijos son cuidados y educados por terceros. Deben existir mil motivos diferentes, pero desde mi punto de vista, eso es tremendo. Si es así, creo se están equivocando. Piénsenlo. ¿No daríamos lo que sea por tener la mejor pega del mundo? Bueno, la tienen frente a sus ojos.

Entonces disfrútenla y aprovéchenla. No se imaginan la cantidad de personas que darían lo que sea por ser padres y poder tener a una belleza de hijo a su lado, criarlos y educarlos. Sin embargo muchos lamentablemente no pueden por diferentes razones de la vida.

Busquen el balance, sabemos y muy bien, que ningún extremo es bueno. Pero los hijos… son los hijos.

Yo, por mi parte, disfrutaré muchísimo esta nueva y hermosa pega que comenzará pero nunca terminará. Estamos listos esperándote, hija. Y te aseguro que haremos lo posible e imposible para tu felicidad. Seguramente cometeremos muchos errores en el afán de hacer lo mejor para tí, pero lo que te aseguro es que amor jamás te faltará.

La conclusión que podemos sacar de esta columna particular de esta semana es que “El mejor trabajo del mundo es el que nos haga sentir que no estamos trabajando”. Y ser padres para mí “será la mejor pega del mundo”.

Comentarios del artículo: La mejor pega del mundo - Publicado: a las 8:58 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 15/01/2014

Los prejuicios, un mal destructivo en el trabajo

Mal ambiente de trabajo, baja productividad y una caída en los resultados al corto, mediano y largo plazo. Eso produce una alta presencia de personas muy prejuiciosas dentro de las empresas. Mi consejo es: cultive su inteligencia emocional, evite esos pensamientos sesgados y cerrados. Y siempre tenga en cuenta que lo positivo atrae cosas positivas.

Sabemos, y muy bien, que cada día es más competitiva la vida dentro de los trabajos. El crecimiento, el desarrollo profesional, el estatus, la renta, son algunos de los factores que poco a poco están convirtiendo a las personas en individuos quejosos, prejuicios y súper competitivos.

Por lo general, existen muchas personas que pocas veces se alegran por las cosas buenas que le suceden al otro dentro de las organizaciones. ¿Por qué lo ascendieron a él y no a mí? ¿Por qué ella tiene mejor salario que yo? son frases que siempre se escuchan en los trabajos.

Temas como éste y más son cotidianos en las empresas y generadoras de muchos prejuicios que únicamente logran distanciamiento entre las personas y un mal clima laboral.

Ahora, ¿qué es un prejuicio? Según su definición, es el proceso de formación de un concepto o juicio sobre alguna cosa de forma anticipada, es decir una falacia o proposición lógica de un mito, antes de tiempo.

Implica la elaboración de un juicio u opinión acerca de una persona o situación sin antes tener ninguna experiencia directa o real. Consiste en criticar de forma positiva o negativa una situación o una persona sin tener suficientes elementos previos. Es una actitud que puede observarse en todos los ámbitos y actividades de la sociedad, en cualquier grupo social. En el campo de la psicología, un sesgo cognitivo es una distorsión (distorsión cognitiva) en el modo en el que los seres humanos perciben la realidad.

De esta manera se excluye a otros injustamente de oportunidades educativas, de eventos sociales, de asociaciones, de trabajos o en algunos casos los empleadores le pagan menos a un empleado aunque haga el mismo trabajo que otra persona en igualdad de condiciones. Generalmente las personas expresan los prejuicios usando la crítica directa o indirecta, a través del sarcasmo y la ironía. Los prejuicios incluso pueden manifestarse en ciertos casos con insultos hirientes.

Leyendo estas primeras líneas de la columna, pocos se pueden sentir identificados con algo así de tremendo. Pero reconozcámoslo: en la vida real y cotidiana, caemos en eso todos los días. ¿Por qué somos tan contradictorios con algo que no compartimos pero hacemos?

Lamentablemente una alta presencia de personas muy prejuiciosas dentro de las empresas generan malestar, mal ambiente de trabajo, baja productividad y por consiguiente una caída en los resultados al corto, mediano y largo plazo. Además, del famoso “radio pasillo”, llevando y trayendo información de un lado para el otro con el sólo hecho de restar más que de sumar.

Esto es lo peor que nos puede suceder dentro de las organizaciones. ¿Pero por qué somos así? ¿Por qué no podemos empezar a cambiar y ser más tolerantes y menos pre juiciosos? Claramente la historia nos  muestra que  juzgar a la ligera basándonos  en nuestra forma de ver las cosas no siempre es lo más acertado.

Me ha pasado personalmente escuchar a personas que no pueden entender cómo le pusieron un jefe que no viene de su rama de estudio,  que cómo puede ser eso, de quién van a aprender y crecer si nos les puede enseñar nada. Ahí mi cara de asombro, puesto que me empecé a cruzar con más personas con ese pensamiento sesgado y cerrado.

Lo que les puedo decir y sugerir es que sean emocionalmente inteligentes. El peor error que pueden cometer es creer que sólo se logra aprender de altos jefes y ejecutivos expertos en la materia, y eso les aseguro que es una tremenda falacia. Se aprende todos los días de las personas que uno menos se espera. Pero a veces el hecho de tener tanto título universitario y posgrado sesgan la capacidad de aprendizaje, pero principalmente, de la humildad.

Uno debe estar abierto a conocer a las personas antes de juzgarlas, y luego formarse una opinión. Me ha pasado que por ser prejuicioso me perdí de conocer excelentes personas y profesionales, de los cuales gracias al tiempo los pude conocer más de cerca y terminar con un lazo increíble desde el lado laboral y personal. Uno de ellos hoy es un gran amigo y colega.

Sean inteligentes. Sepan aceptar a otras personas, hay que darse la oportunidad de hacerlo. Si las cosas no te han llegado, por algo será. Quizás es tiempo, quizás es falta de expertise o quizás te crees mejor de lo que el resto te ve. Sean pacientes, pero por sobre todo, buenas personas.

Lo positivo atrae cosas positivas. Todo llega en la vida, hay que saber esperar, pero también hay que estar preparados para cuando llegue. Y la capacidad de tolerancia a la frustración es una competencia muy valorada en el mercado laboral.

Ojala poco a poco podamos empezar a ser más tolerantes y menos prejuiciosos en el trabajo y en todos los ámbitos de la vida.

Comentarios del artículo: Los prejuicios, un mal destructivo en el trabajo - Publicado: a las 11:56 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 08/01/2014

Tu primera pega

Uno de los principales problemas a la hora de ingresar al mundo laboral es la poca accesibilidad a una mejor preparación, asesoramiento y ayuda a aquellos jóvenes con menores recursos, con menor preparación académica y que no saben cómo prepararse de mejor manera para afrontar el mundo del trabajo, y que por consiguiente acceden a menores propuestas laborales.

Uno de los momentos importantes dentro de nuestras vidas es cuando debemos salir a buscar nuestra primera pega al mercado del trabajo. En muchos casos genera mucha ansiedad y stress en los jóvenes que quieren insertarse por primera vez en un mundo nuevo que empiezan a conocer.

(Un segundo problema) es el alto valor que los jóvenes les dan a los estudios universitarios y a los pos grados. Entiendo y muy bien, que estudiar y prepararse es clave para el futuro, pero es inconcebible ver que recién tienen su primera experiencia de trabajo entre los 25 y 30 años. Ningún extremo es bueno decía mi abuela, y cuánta razón tenía.

Pero este gran cambio en la vida de los jóvenes genera inquietudes como la forma en que se debe hacer un currículum, qué poner y no poner, donde presentarlo, cómo será el tener una primer entrevista de trabajo, qué es un psicotécnico, y todos esos detalles totalmente desconocidas. Y peor aún si hablamos de personas con menor preparación y que son muchos más vulnerables y no tienen ayuda para atravesar este gran momento en la vida.

La mayoría de las veces tu primera pega sólo será pasajera, cumplirá la función de aprender, ganarse unas lucas y seguir el camino por la vida. En otras, las menos, algunos encuentran un camino más largó de aprendizaje, de progreso y de crecimiento tanto personal como profesional. Todo sumará para seguir armando un mejor currículum para el futuro y calificar para un mejor trabajo. No es menor saber que es muy importante esa primera pega y es muy importante tratar de elegir o postular a empresas que sumen para ese proyecto que uno quiere alcanzar el día de mañana para su vida.

Muchas veces uno no sabe claramente donde terminará trabajando y menos aún si es precisamente lo que a uno le gusta hacer y le apasiona. Ahora bien, si uno puede trabajar de lo que le gusta y le apasiona, creo entonces, se conjuga la mejor ecuación posible. ¿Es fácil lograr esto? claramente no, pero si no se busca difícilmente se encuentra.

Existen muchas empresas que funcionan muy bien como primeras pegas, que les dan la oportunidad  a muchos jóvenes de aprender, de hacer amigos, de pasarla bien y ganarse sus lucas. Pero lo principal, y que a veces muy pocos ven, es el aprendizaje de fondo, que consiste en aprender a trabajar en equipo, valorar al otro y tener empatía, entender qué es una una competencia laboral, tener foco en los resultados, entender que todo se hace para un cliente, etc.

Hay muchísimas empresas que buscan captar nuevo talento que viene de estas escuelas laborales, porque efectivamente tienen un aprendizaje que los diferencia y mucho del resto de los jóvenes que no han realizado ninguna pega aún o que no vienen de una buena escuela. En las próximas columnas hablaremos más de estas empresas que funcionan como una gran escuela.

En Chile sabemos muy bien la problemática que existe con la compatibilidad entre los estudios y el trabajo, sumado a eso la poca factibilidad al acceso a la universidad y por ende a una mejor preparación. Este es y será un tema país, pero estoy convencido que las primeras pegas marcan y mucho el futuro de los jóvenes. La educación les da a las personas la preparación teórica o académica, pero el expertís lo da realmente la experiencia cotidiana del trabajo.

Mi principal preocupación radica en 2 aspectos: el primero es la poca accesibilidad a una mejor preparación, asesoramiento y ayuda a aquellos jóvenes con menores recursos, con menor preparación académica y que no saben cómo prepararse de mejor manera para afrontar el mundo del trabajo, y que por consiguiente acceden a menores propuestas laborales. Lo que aquí sucede es que ellos no pueden ingresar a mejores trabajos y las empresas en muchas ocasiones se pierden un gran potencial humano que queda por ahí perdido, como se dice en la jerga laboral, un “diamante en bruto”.

El segundo lugar es el alto valor que los jóvenes les dan a los estudios universitarios y a los pos grados. Entiendo y muy bien, que estudiar y prepararse es clave para el futuro, pero es inconcebible ver que recién tienen su primera experiencia de trabajo entre los 25 y 30 años. Ningún extremo es bueno decía mi abuela, y cuánta razón tenía.

Debemos trabajar todos en ayudar a aquellos que más necesitan, para poder profesionalizar cada día a más personas, que puedan acceder a mejores trabajos, pero también dejar de quejarnos tanto y hablar mal de muchas empresas por percepciones o por lo que se escucha de boca en boca. Mi sugerencia: “vivan su propia experiencia”.

Comentarios del artículo: Tu primera pega - Publicado: a las 10:59 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 26/12/2013

Trabajo: Qué lindo sería hacer algo bueno sin pedir nada a cambio

Creo que un gran desafío debiéramos ponernos “todos” para el año que viene es hacer “algo bueno” de manera desinteresada por una persona dentro de nuestros trabajos. Y cuando nos referimos a hacer algo bueno es simplemente hacer algo por otra persona sin pedir o buscar nada a cambio. ¿Lo has hecho alguna vez?

Estamos en los últimos días del año y uno siempre, mal o bien, hace su balance personal, familiar y profesional. Es una rutina de muchos, en la que revisamos y “tratamos” de cambiar las cosas que no nos gustaron, o bien, no nos hicieron sentir cómodo. Y así comenzamos el año nuevo. Ahora, ¿cuánto nos dura este pensamiento de cambio?, ¿Realmente le ponemos todas las energías para hacerlo realidad o simplemente quedan como meras expresiones de deseo?

Debemos empezar a construir un mejor ambiente de relaciones dentro del trabajo, ser buena gente solo por serlo y no por estar buscando que otro lo vea o quedar bien con el jefe. Cuando uno hace algo de manera desinteresada por el otro, les puedo asegurar que el impacto que causan es tremendamente positivo.

Y aunque suene raro, esto también es un trabajo que uno debe realizar consigo mismo pensando y planificando lo que viene. Creo que un gran desafío debiéramos ponernos “todos” para el año que viene es hacer “algo bueno” de manera desinteresada por una persona dentro de nuestros trabajos. Y cuando nos referimos a hacer algo bueno es simplemente hacer algo por otra persona sin pedir o buscar nada a cambio. ¿Lo has hecho alguna vez?

Si no fue así, te invito a realizarlo. Hace una semana atrás tomamos la iniciativa de  realizar un concurso junto a la gente de la radio súbela.cl en el programa de Isidora Urzúa y Gabriela Flores, Subelamañana, donde se premiará este jueves 26 de diciembre a aquella persona que realmente ha hecho #AlgoBueno por otra persona en su trabajo de manera “desinteresada”. Y como premio de reconocimiento le entregarán una placentera noche en un hotel 5 estrellas para que disfrute de un momento distinto, relajante, pudiendo utilizar el premio con un acompañante o bien sólo para cargar nuevas energías. En realidad, lo único que busca este concurso, es generar en las personas la actitud positiva y constructiva dentro y fuera del trabajo.

No cuesta nada hacer #AlgoBueno por otro. ¿No nos gustaría algún día estar en ese lugar alguno de nosotros? Les puedo asegurar que sí. Debemos empezar a construir un mejor ambiente de relaciones dentro del trabajo, ser buena gente solo por serlo y no por estar buscando que otro lo vea o quedar bien con el jefe. Cuando uno hace algo de manera desinteresada por el otro, les puedo asegurar que el impacto que causan es tremendamente positivo. Imagínense un mundo donde todos nos uniéramos de manera espontánea y cotidiana haciendo #AlgoBueno por otra persona en nuestros trabajos y en la vida en general sin buscar nada a cambio, sólo hacerlo por el hecho de hacerlo.

Creo que las cosas cambiarían día a día y podríamos construir un mundo mejor, con mejores personas, menos egoísta y menos individualista. Hoy es lo que sucede a diario en las empresas, mucha competencia, mucho egoísmo, poca hospitalidad y colaboración con el otro. Obvio, como en todos los aspectos de la vida, hay excepciones y brindo por ellas para que se puedan multiplicar más y más todo el tiempo.

Una empresa “ejemplo” de hacer #AlgoBueno de manera desinteresada es todo el equipo de Canal Ocho, liderada por Juan Pedro Verdier su Director Ejecutivo. Son pocos, pero todos con la misma “filosofía” de trabajo, positiva, constructiva, generadora de ideas, participativa pero principalmente buenas personas que se “ocupan” de hacer cosas buenas por los demás dentro y fuera del ámbito del trabajo.

Ojalá que este cierre de año nos haga realizar un balance bien profundo, bien crítico y podamos comenzar este 2014 de manera más optimista, más positivistas con el que tenemos todos los días enfrente de nosotros. Y si luego lo podemos expandir un poco más sería genial. Lo planteo para que lo piensen, no cuesta nada hacer  #AlgoBueno por otra persona, y les puedo asegurar que la satisfacción interna que uno logra es mucho mayor que cualquier ascenso o reconocimiento público que uno pueda recibir.

Llenar el alma vale mucho más. Serás mejor compañero en tu trabajo y mejor persona. Piénsalo.

Comentarios del artículo: Trabajo: Qué lindo sería hacer algo bueno sin pedir nada a cambio - Publicado: a las 10:02 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 18/12/2013

Trabajólico u obsesivo del trabajo: ¡Pida ayuda urgente!

¿Realmente nos damos cuenta de los costos que genera el exceso de trabajo? Acá, la reflexión de este columnista que hace varios años lo sufrió en carne propia. La familia merece atención y lo más importante es poner cada cosa en el lugar que corresponde.

Uno de los problemas de este mundo posmoderno es poder encontrar el perfecto balance entre el trabajo y la familia, algo no muy fácil para muchas personas.

Y esto que suena quizás como algo utópico se ha convertido en un drama que ocasiona disrupciones familiares, estrés y en algunos casos el “Burn Out” o el “síndrome del quemado”.

El Burn Out es una patología severa, relativamente reciente, que está relacionada con el ámbito laboral y el estilo de vida que se lleva. Es un trastorno emocional provocado por el trabajo y conlleva graves consecuencias físicas y sicológicas cuando el fenómeno se somatiza. La ansiedad o la depresión dan origen a numerosas bajas laborales. Y cuando las personas llegan a este estado, algo está muy mal.

Lo primero que tenemos que tener claro es si vivimos para trabajar o trabajamos para poder vivir. Estamos en un mundo muy competitivo, donde las ansias de crecimiento, el desarrollo profesional, el reconocimiento público y la autorealización juegan un papel “demasiado” protagónico en la vida de las personas y en esta jungla laboral. El trabajo se convierte en tal prioridad que en muchas oportunidades compite con la propia vida familiar. Ojo, que hace varios años me pasó y lo sufrí en carne propia.

Ahora, ¿por qué llegamos a tal nivel que el trabajo ocasiona enfermedades en las personas, rompe la armonía en la vida familiar y las personas se ponen tan obsesivas o trabajólicas?

Pueden haber miles de respuestas como los problemas que existen. Hoy las personas están cada vez más enfermas por el trabajo, pagan a otras personas para que cuiden y eduquen sus hijos. Así ellos pueden dedicarse a lo “suyo”, a “lo importante”, llegan a la casa y siguen trabajando, descuidando a sus familias. El bien más preciado que es el tiempo, es un bien cada día más escaso. ¿Cómo podemos ser capaces de que un trabajo nos afecte tanto?

Y cuando llegamos a este punto nos encontramos con 2 personalidades bien marcadas: el trabajólico o el obsesivo del trabajo. ¿Y cuáles son las diferencias entre uno y el otro?

El trabajólico ocupa más tiempo del que necesita en su empleo, porque no quiere volver a casa y encontrarse con su familia. Utiliza largas horas en tareas “importantes”, cuando en realidad son excusas para no llegar a su hogar. Aquí el tema es más profundo puesto que hay mucho que hacer, partiendo por el duro trabajo de hacerle ver a esta persona que está delante de una enfermedad.

Hoy las personas están cada vez más enfermas por el trabajo, pagan a otras personas para que cuiden y eduquen sus hijos. Así ellos pueden dedicarse a lo “suyo”, a “lo importante”, llegan a la casa y siguen trabajando, descuidando a sus familias

El obsesivo y también llamado “perfeccionista” está centrado de manera constante en sus responsabilidades dentro del trabajo. Su objetivo es lograr resultados que sobrepasen las expectativas de sus pares y sus jefes. En este desafío de la competencia por sobresalir ignora los costos que puede tener, porque para él su misión es “muy importante”.

En ambos casos, son una enfermedad que debe ser tratada. Si alguno de ustedes se siente identificado con alguna de estas dos personalidades, entonces pida ayuda de manera urgente, porque está ante una enfermedad generada por usted mismo.

La recomendación de expertos en la materia es generar conciencia de que la familia merece atención, debe cortar el trabajo antes de llegar a la casa y entender que el trabajo es un “medio”, no un “fin” en sí mismo.

Recuerden: trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Lo más importante es poner cada cosa en el lugar que corresponde.

Comentarios del artículo: Trabajólico u obsesivo del trabajo: ¡Pida ayuda urgente! - Publicado: a las 10:30 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 12/12/2013

Cuando ser jefe cambia a las personas

Es realmente increíble cómo cambian muchas personas cuando acceden a un poco de poder dentro de las organizaciones. Tengo muchos ejemplos de gente cercana que hasta dejó de lado una amistad de años porque ese famoso “poder” se lo comió. Esto sucede cuando el puesto se transforma en algo más importante que las personas.

Cuando decimos “poder” seguramente se nos vienen diferentes ideas y pensamientos a la cabeza y aún más cuando se trata de algo tan tangible como lo que uno vive cotidianamente en una empresa u organización. Ese famoso día a día hace que se produzcan tantos sentimientos internos en las personas que muchas veces no llegamos a imaginar su impacto tanto en la gente como en los resultados de las empresas.

Un día lo nombran como nuestro nuevo “jefe” y ahí se terminó todo. Cambió totalmente su trato, no sólo conmigo, sino con el resto también. Se convirtió en una persona distante, omnipotente. El siempre tenía la razón, no se le podía decir lo contrario. Mataba la creatividad y las nuevas ideas. El trabajo en equipo de pronto comenzó a perderse y ya muy pocos disfrutábamos trabajar.

Es realmente increíble cómo cambian muchas personas cuando acceden a un poco de poder dentro de las organizaciones. Tengo muchos ejemplos de gente cercana que hasta dejó de lado una amistad de años porque ese famoso “poder” se lo comió. Esto sucede cuando el puesto se transforma en algo más importante que las personas.

¿Qué es lo más común que ocurre cuando alguien que era un gran compañero de trabajo, que estuvo años compartiendo el mismo rol dentro de la empresa y posteriormente toma la posición de “jefe”?

Comentaré algunos detalles para que comparen y vean si alguna vez les sucedió algo parecido o si se sienten actualmente identificados:

Por lo general no se acuerdan de lo que eran hace unos días atrás,  llegando algunos a renegar de su existencia anterior.

Sienten, en algunos casos, menosprecio por sus anteriores colegas,  convierten a los compañeros que antes compartían su mismo nivel jerárquico en una especie de clase inferior con la que no conviene mezclarse.

Se convierten en personas con una gran imposibilidad de autocrítica, creen que llegaron a ese nivel porque su conocimiento es superior al de aquellos que están en niveles “inferiores” de poder.

Algunos se comportan como si fueran infalibles e invalidan a todo aquel que proponga un cambio con el propósito de mejorar, convirtiéndose en “destructores” de nuevas ideas.

Sufren de un terrible aumento del ego, identifican poder y tener, con ser. Se dicen a sí mismos: “Si tengo más poder que el resto, entonces soy mejor que el resto”.

También suelen creer que quienes piensan distinto son enemigos y algunos llegan incluso a asignar una intención a la diferencia de ideas, por ejemplo: “Me envidian”, “me quieren dañar”, “buscan desestabilizarme”.

Me tocó vivir una experiencia igual a la que describo, un gran amigo de muchos años, con el que compartimos los mismos puestos dentro de la organización en la que trabajábamos. Un día lo nombran como nuestro nuevo “jefe” y ahí se terminó todo. Cambió totalmente su trato, no sólo conmigo, sino con el resto también. Se convirtió en una persona distante, omnipotente. El siempre tenía la razón, no se le podía decir lo contrario. Mataba la creatividad y las nuevas ideas. El trabajo en equipo de pronto comenzó a perderse y ya muy pocos disfrutábamos trabajar. Lo único que le interesaba era su puesto, su poder, su status corporativo, sin importarle el precio. Perdíamos muchísimo tiempo y productividad hablando del tema entre todos, siendo claramente menos eficientes por la gran molestia e insatisfacción que teníamos a diario. Chao amistad, chao buena onda. Pero, ¿qué es lo que le sucedió a esta persona que durante tantos años éramos tan buenos amigos?

Mi humilde sugerencia es que no dejen que esto les suceda, sean emocionalmente inteligentes. Si alguna vez les toca tomar un puesto de “mayor poder” nunca se olviden de donde vienen, de sus raíces, de lo que juntos con sus compañeros se quejaban en el pasado y no repitan eso. Tomen la oportunidad de este nuevo cargo como para cambiar lo que tanto tiempo atrás les molestaba o se quejaban. Y si tienen un amigo dentro del equipo al cual le tocará liderar aprovechen esto en el sentido positivo y constructivo. ¿Qué amigo no haría lo que fuera necesario para que usted esté bien, le vaya genial en la pega y se convierta en una persona exitosa? Si la respuesta es negativa,  entonces estimado, se equivocó de amigo. Un amigo va hasta la muerte por el otro y lo apoyara incondicionalmente. Si hay celos en la pega, entonces algo está mal. Uno puede marcar los límites sin interferir la amistad.

No tengan miedo, sean seguros de sí mismo. Valen más que un puesto.

Las cosas no salen bien cuando uno tiene dudas de quién es y de lo que es capaz de lograr. Pero sepan que hostigando a las personas con su nuevo cartel de “jefe” no logrará nada, serán infelices en el trabajo y perderán buena gente de su lado.

Mi conclusión, sean “emocionalmente inteligentes”, eso es lo que marca “la diferencia”.

Comentarios del artículo: Cuando ser jefe cambia a las personas - Publicado: a las 8:26 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 05/12/2013

Chile: el estigma de un servicio poco hospitalario

Lamentable o afortunadamente, de acuerdo a la óptica con que se mire, en Chile hay una gran oportunidad para mejorar el mal servicio que se entrega en la mayoría de los lugares relacionados al turismo, restaurantes y compañías de servicio en general.

No hay un sentido de “hospitalidad” en las personas que representan nuestras marcas, ocasionando muchas veces un gran desprestigio, malos ratos, clientes descontentos y pérdidas en las utilidades de las compañías.

He escuchado mil respuestas diferentes, que la paga es mala, porque los tratan mal a ellos también, porque los explotan, etc. Sin embargo, les aseguro por lo que leo, investigo, estudio y vivo a diario, la culpa es compartida.

¿Esto se ha convertido en un estigma para Chile?, ¿Por qué el servicio sigue siendo malo o generalmente mediocre?, ¿Por qué a la gente le cuesta tanto poner una sonrisa, decir “hola, que tenga un buen día” o “hasta pronto”?

El tema, creo es cultural. Las empresas deberían hacer un gran cambio en las políticas de selección y reclutamiento, buscando el perfil adecuado y explorar nuevos caminos en la capacitación. Porque cuando nos encontramos con una mala cara o cuando la persona que nos atiende ni siquiera nos mira estamos frente a una mala atención, algo que no debiera ocurrir ni menos copiarse porque esa persona fue contratada para ejercer justamente ese trabajo. Las preguntas entonces son por qué sucede y cómo abordarlo si  está arraigado en la cultura y en las personas. Claramente no es fácil  y todos debemos ser “responsables” del cambio.

He escuchado mil respuestas diferentes, que la paga es mala, porque los tratan mal a ellos también, porque los explotan, etc. Sin embargo, les aseguro por lo que leo, investigo, estudio y vivo a diario, la culpa es compartida.

Lo más fácil es encontrar responsables de lo malo en otras personas, en otras áreas de la organización y eludir la responsabilidad que nos toca.

Soy de la escuela positivista, de la ley de la atracción. Una cosa buena atrae a otra buena y así consecutivamente. Hay una cadena POSITIVA de acciones, si uno tuviera un pensamiento más abierto, más amplió y más futurista se daría cuenta que en un país donde la atención de los servicios es tan mala, haciendo las cosas bien, siendo amable, responsable, estar con una sonrisa, decir “hola”, “hasta luego”, “chau, nos vemos pronto” o “que tenga un excelente día”, las cosas serían muy diferentes. Una persona que posea estas aptitudes, las empresas la cuidarían mucho más, la recompensaría y la motivaría para descubrir a más personas con ese perfil y de seguro el día de mañana ocupará un puesto de mayor responsabilidad. Pero, por lo general, sucede todo lo contrario. En los trabajos las personas copian más los malos hábitos que las buenas acciones.

Y en un Chile donde la hospitalidad y la buena onda no es lo que más reluce en las empresas de servicios y, lamentablemente, muchas de las personas, las mismas de las que nos quejamos a diario, llegan a ocupar un puesto jerárquico. Entonces, en lugar de cambiar las cosas, hacen más de lo mismo, sólo que peor, porque dan un ejemplo totalmente diferente de lo que no nos gustaría tener en nuestras empresas. La mala atención sigue igual de mala o peor que antes.

El desafío está en pensar diferente, y que cada uno desde el lugar que nos toca, trabaje para hacer del servicio una prioridad de negocio.

¿Cuánto más aumentarían las ventas si las empresas dieran un servicio de excelencia? ¿Cuánto más se podría pagar en salarios y beneficios si hay más plata para repartir?

Y no me vengan con la típica respuesta y de visión NEGATIVA de: “para qué, si al final sólo la plata se la llevan las empresas!”.

Con ese pensamiento, les aseguro que la cosa no cambiará y ustedes seguirán parados en el mismo lugar mediocre de ese servicio del cual también se quejan.

Podemos ser parte del problema o parte del cambio. Decidan ustedes de qué lado quieren estar.

Comentarios del artículo: Chile: el estigma de un servicio poco hospitalario - Publicado: a las 7:00 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 27/11/2013

Empresas, tan buenas o malas como sus jefes

Ser jefe no consiste en hostigar a la gente, ni en decirle qué y cómo hacer su trabajo. Fundamentalmente, un buen jefe lo que busca por todos los medios es lograr que su gente se sienta a cargo de su espacio de responsabilidad.

Seguramente les ha pasado que en su historia de trabajo ha tenido excelentes jefes, pero también pésimos. ¿Cuánto nos marcan en nuestras carreras y en nuestras vidas estos buenos o malos jefes? Aquí algunas aproximaciones.

Los jefes se convierten en personas determinantes en las empresas y normalmente provocan diversas reacciones en quienes componen sus equipos de trabajo. Detengámonos en al menos dos de las más recurrentes.

El peligro que representa para una organización un mal jefe; aquél que con sus prácticas de liderazgo genera lo contrario a productividad, colaboración, trabajo en equipo, mejora sistemática de estándares, innovación y un alto grado de compromiso de los colaboradores para las compañías donde trabajan.

La primera y “positiva” es cuando generan un valor de identidad de equipo muy fuerte, donde el jefe se transforma en una persona idolatrada, respetada, pero principalmente admirada por el resto. La admiración es uno de los pilares fundamentales que debe poseer un buen jefe o líder. Un persona con este estilo de liderazgo genera empatía hacia al resto, fidelidad, cohesión, optimismo, sentido de pertenencia y motivación para lograr resultados sobresalientes.

Por el contrario, las segunda reacción, la “negativa”, es cuando genera menos compromiso, lealtad, resistencia a los cambios, poca motivación a la consecución de resultados extraordinarios, muy poco o nulo sentido de pertenecía y muchísima menor empatía. Estas son las personas que las empresas pierden en el camino.

Ser jefe no consiste en hostigar a la gente, ni en decirle  qué y cómo hacer su trabajo. Fundamentalmente, un buen jefe lo que busca por todos los medios es lograr que su gente se sienta a cargo de su espacio de responsabilidad.

Un buen jefe busca aumentar y mejorar el desempeño de su gente para lo cual crea condiciones de trabajo y soportes que les permitan “experimentar, arriesgar e intentar” acciones que sobrepasen el desempeño común.

Los buenos jefes protegen a su gente de las descalificaciones de otras áreas, otros jefes, respecto a la iniciativa y/o sus posibles incompetencias para ejecutarlas, apoyándolos para que den paso tras paso en la consecución de sus objetivos y sientan orgullo y satisfacción por sus logros. Eso se llama generar confianza en las personas, lograr que crean en sí mismos, que son capaces de lograrlo.

De aquí el peligro que representa para una organización un mal jefe; aquél que con sus prácticas de liderazgo genera lo contrario a productividad, colaboración, trabajo en equipo, mejora sistemática de estándares, innovación y un alto grado de compromiso de los colaboradores para las compañías donde trabajan.

El gran problema de las empresas, es darles sólo el título de jefe a determinadas personas que no tienen ni las capacidades ni las competencias para ser un jefe o líder de equipo. Un excelente empleado no implica que será un buen jefe. Un ejemplo bien claro es el de los jugadores de fútbol, un excelente jugador no necesariamente será un excelente técnico de un equipo. Y aquí es donde las empresas cometen el error más común.

Muchas veces darle un puesto de jefatura o liderazgo a alguna personas es llevarlas a su nivel de incompetencia máxima, y en el corto o mediano plazo, estás personas son desvinculadas de la organización por no cumplir con lo que se esperaba de ellos. ¿Pero quien es el responsable final de esto?

Las empresas deben asumir la responsabilidad de darle un título, pero también, una preparación para tomar ciertos roles de responsabilidad.

He escuchado a muchísimas personas que hablan pésimo de determinadas empresas, que son malas, que no cuidan a la gente, que fueron maltratados, que los explotan; y por ende esa es la imagen con la que se fueron de dichas empresas, pero lo peor es que estas sensaciones las trasmiten hacia el exterior de las organizaciones.

Pero en muchas oportunidades, estas empresas, tienen políticas y prácticas muy buenas y positivas con las personas, pero son los jefes quienes la ejecutan mal y generan esta imagen “negativa” de malos empleadores.

Poner una persona como jefe o líder en las organizaciones implica mucho más que eso, implica una responsabilidad, sobre otras personas, pero principalmente sobre la imagen de la empresa.

¿Cómo quieres que sea vista tu empresa puertas afuera? Pregúntese si la persona que colocó al mando de su organización es la correcta.

Comentarios del artículo: Empresas, tan buenas o malas como sus jefes - Publicado: a las 8:00 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 20/11/2013

Un nuevo gobierno, los jóvenes y el trabajo

¿Estamos preparados desde “lo humano” para seguir creciendo? Existe la mano de obra calificada y preparada para este nuevo futuro? ¿Realmente nos estamos ocupando de este tema? En lo personal, me quedan algunas dudas.

Más que propuestas, lo único que hemos escuchado en los debates políticos es que unos agreden a otros, salvo algunas excepciones. La famosa frase de “brillar por su luz propia” no fue algo que haya prevalecido en esta disputa de poder, ¿pero queda algo en limpio?

Sabemos muy bien que en Chile sólo trabaja el 9% de los estudiantes universitarios, dato muy relevante, pero uno de los más bajos de Latinoamérica. Difícilmente crecerá la productividad en un país donde hay más de un 90% de estudiantes que no trabajan y estudian.

Sabemos que tendremos una nueva presidenta en Chile, nos guste o no, así será. Por eso me gustaría trasmitirle algunas inquietudes a la futura Señora Presidenta y ver cómo van a “ocuparse” más que “preocuparse”.

Chile, un país donde la economía  esta posicionada como parte de la elite de Latinoamérica, un país donde los inversionistas ven seguridad a largo plazo, donde los principales indicadores macroeconómicos muestran que es uno de los mejores de la región y que continuará su crecimiento de manera sostenida. Pero la interrogante es: ¿estamos preparados desde “lo humano” para seguir creciendo? Existe la mano de obra calificada y preparada para este nuevo futuro? ¿Realmente nos estamos ocupando de este tema? En lo personal, me quedan algunas dudas.

Sabemos muy bien que en Chile sólo trabaja el 9% de los estudiantes universitarios, dato muy relevante, pero uno de los más bajos de Latinoamérica. Difícilmente crecerá la productividad en un país donde hay más de un 90% de estudiantes que no trabajan y estudian. El trabajo dignifica a las personas, les enseña lo que no se aprende en las universidades, aprenden competencias y habilidades únicas para su desarrollo personal y profesional. Este es y será un gran tema debate.

Un país donde más del 70% de los menores de 30 años nunca ha trabajado y que aún sigue viviendo con sus padres. Un país de casi pleno empleo, pero también un país donde muchos no valoran, respetan ni cuidan su trabajo, surgen algunas dudas. En una columna anterior resalté algo que me parece muy importante, tener una buena carrera en una buena universidad  y  algún uno que otro  posgrado que sume, seguramente es relevante, pero a veces eso se trasforma en algo poco importante si no está acompañado de una experiencia anterior y  atractiva de trabajo que demuestre lo que se dice que es. Muchas veces pesa más una muy buena y comprobable experiencia de trabajo que todos los títulos que uno pueda tener.

La actual generación estudiantil es el futuro de este país, la que escribirá la nueva historia de Chile, pero si entre todos, y cuando digo entre todos me refiero al gobierno y a las personas que formamos parte de él, no impulsamos un cambio para lo que viene, las cosas no serán muy distintas.

 Un país donde más del 70% de los menores de 30 años nunca ha trabajado y que aún sigue viviendo con sus padres. Un país de casi pleno empleo, pero también un país donde muchos no valoran, respetan ni cuidan su trabajo, surgen algunas dudas.

Necesitamos que exista una reforma laboral que impulse y promueva el trabajo juvenil, donde las personas puedan trabajar y estudiar de manera complementaria. No es un delito trabajar, todo lo contrario, es algo que generará una fuerza de trabajo mejor calificada y más productiva que la nuestra. Nuestro gran desafío es lograr desarrollar un futuro talento, mejor del que existe hoy, y para eso deberemos hacer cosas distintas.

El gobierno tiene la gran responsabilidad de otorgar herramientas para que esto se pueda lograr, haciendo de la educación un derecho para todos, “una prioridad nacional”.

Ojalá, señora Presidenta, sus esfuerzos estén abocados en construir un Chile mejor para todos, un Chile donde los jóvenes tengan las posibilidades para convertirse en el futuro que todos pretendemos, ojalá su gobierno se concentre en proporcionar los medios para lograrlo. No es muy difícil, sólo hay que tenerlo como parte de su prioridad de gobierno y pelear para eso. Sea una Presidenta con “inteligencia emocional” y quede en el recuerdo de esta nueva generación. Por lo menos, es lo que creo.

Comentarios del artículo: Un nuevo gobierno, los jóvenes y el trabajo - Publicado: a las 8:00 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 13/11/2013

Trabajo: Lo más difícil de cambiar

Muchas empresas cometen el error de querer comenzar de inmediato sin respetar la transición, no prestan atención a los cierres ni a la existencia de una zona neutral y por eso luego pasan mucho tiempo, e invierten mucho dinero, investigando por qué la gente tiene dificultades con los cambios, sin llegar, por supuesto, a ninguna conclusión válida.

Las organizaciones actúan en un medio que le impone cada vez mayores exigencias, obligándolos a elevar sistemáticamente el nivel de satisfacción de estas necesidades de una sociedad altamente competitiva. Para lograr este objetivo se debe desplegar una ardua labor en la búsqueda de alternativas que se caractericen por su nivel de creatividad y en la que se conjuguen todos los recursos disponibles para conseguir un resultado satisfactorio. Y cuando hablamos de “organización”, no quiero que se entienda que nos referimos a grandes empresas, por lo contrario, afecta a las grandes y más aún a las pequeñas empresas que generalmente son las que menos recursos disponibles tienen.

Si  no se produce de manera efectiva la transición, el cambio no funcionará. Esta es la razón por la que muchas grandes ideas fracasan en la realidad.

El cambio es un proceso constante y natural, siempre estamos expuestos a ellos y nos obligan a adaptarnos para poder crecer y madurar. El éxito de cualquier organización depende directamente de su capacidad para adaptarse al cambio y capitalizar el aprendizaje adquirido en el proceso de transición.

Pero hay una gran diferencia entre cambio y transición. El cambio es situacional: un nuevo jefe, nuevas reglas, nuevo trabajo, cambios tecnológicos, cambios generacionales, entre otros. La transición es un proceso psicológico a través del cual las personas se adaptan a la nueva situación. Y hoy nos centraremos en este punto tan importante: la transición.

Si  no se produce de manera efectiva la transición, el cambio no funcionará. Esta es la razón por la que muchas grandes ideas fracasan en la realidad. Cada día estamos sometidos a enfrentar  cambios, y me refiero a todos los ámbitos de la vida, el personal y profesional. Es en este punto donde radican los grandes dilemas que debemos resolver.

Cuando pensamos en un cambio más bien pensamos en su resultado. Por ejemplo, cambiarnos de trabajo, pero esto no se trata sólo de dejar uno para ir a otro,  en el medio hay una transición. El punto de inicio de la transición es el cierre que tenemos que hacer para dejar atrás la situación anterior, pero la transición psicológica sucede más lentamente, comienza con un cierre, con dejar ir ciertas cosas, hábitos, procedimientos y se inicia el pasaje hacia un estado intermedio neutral, que no es ni el anterior ni el nuevo. Es un período en el que no se sabe bien qué está sucediendo, puesto que se mezcla una gran alegría con lo nuevo, pero internamente se hace el duelo de la despedida del trabajo anterior.

Pero este período es natural, movilizador y se debe entender como tal. No depende ni de la calidad, ni de la importancia o beneficios del cambio, hay que cumplir con la transición para que funcione. Sin embargo, este estado neutral es a la vez un peligro y una oportunidad: es el núcleo central de la transición, es un momento de creatividad, de mucho pensamiento y desarrollo continúo. Hay una gran movilización interna en el individuo.

Las personas sólo llegan al inicio de algo nuevo si lograron realizar el cierre  de lo anterior y pasaron un tiempo en la zona neutral. Muchas empresas cometen el error de querer comenzar de inmediato sin respetar la transición, no prestan atención a los cierres ni a la existencia de una zona neutral y por eso luego pasan mucho tiempo e invierten mucho dinero investigando por qué la gente tiene dificultades con los cambios, sin llegar, por supuesto, a ninguna conclusión válida. Y aquí comienza la famosa “rotación no deseada” de personas que son realmente muy buenas para la organización, pero desaprovechamos debido a que no fuimos capaces de darles las herramientas y el apoyo durante la transición interna que pasaron. Estamos hablando de “personas” y tenemos que entender claramente eso. ¿A quién no le ha costado un cambio?

La transición interna es muy difícil de hacer, muchas veces las personas necesitan ayuda para superar esta etapa y que se produzca el cambio deseado. El problema no es el cambio, el problema es como las personas lo abordan internamente.

¿Y qué hacemos nosotros como líderes en estos procesos?, ¿Somos realmente de ayuda o somos todo lo contrario?

Creo fervientemente que podemos ser capaces de ser de gran ayuda en la transición de las personas que nos rodean, solo depende si tenemos ganas de hacerlo y si tenemos ganas de quedar en el recuerdo para toda la vida de aquellas personas. Talar un árbol es más fácil que ayudarlo a crecer. ¿De qué lado queremos estar? Yo lo tengo clarísimo, ¿Y ustedes?

Comentarios del artículo: Trabajo: Lo más difícil de cambiar - Publicado: a las 11:49 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 06/11/2013

El líder que transforma: ¿Eres uno de ellos?

Un buen líder es “valiente”, lo que implica tener coraje, que se anime a asumir riegos y que se anime a equivocarse por tomar decisiones. “Siempre será mejor haberlo intentado que quedarse pensando por qué no lo intenté”, esta es una de mis frases favoritas. Debe ser capaz de reinventarse cuando sea necesario y de posicionarse todo el tiempo.

Seguramente si escuchan la palabra liderazgo, se les vienen muchas ideas a la cabeza, lecturas o  viejos recuerdos, quizás de la universidad o de cursos en el trabajo. Pero la realidad, a veces, dista mucho de la teoría.

Durante los últimos años se ha producido un fenómeno laboral crítico donde se enfrenta escenarios cada vez más estresantes y retadores día a día. Muchas personas y equipos no saben cómo afrontar este desafío, lo que produce permanentes situaciones de frustración.

Es importante que un líder sea una persona “falible”, que asuma que no lo sabe todo, que comete errores. Debe ser una persona “conectada” y que pueda adaptarse a la realidad que viven estas nuevas generaciones. Debe dar tiempo a las personas a que encuentren la oportunidad de generar una solución.

Estoy plenamente convencido que si no hacemos algo distinto tendremos grandes problemas para el futuro de las organizaciones y de quienes nos gobiernan. Por eso nos concentraremos en  el liderazgo transformador.

La primera verdad que dejaremos clara es que no existe el líder completo, sencillamente porque no existen las personas completas. Nos encontramos en la era del cambio radical de los liderazgos, una era donde debemos conectar más con las generaciones actuales, romper las barreras comunicacionales y entender que en nuestros equipos de trabajo está presente nuestro futuro reemplazo. Nos guste o no, esa es la realidad que debemos entender y afrontar, y dejar de vivir con el paradigma que los de antes, éramos mejores.

Ser un líder, significa mucho más de lo que seguramente hemos escuchado, éste primordialmente debe ser “autoconsciente” lo que implica que se debe conocer muy bien a sí mismo, que se lidera y que también se responsabiliza por sus acciones y decisiones.

Debe ser visionario e inspirador, cosa que no muy común encontrar. “Un líder es un vendedor de esperanzas”, muy bien lo decía Napoleón.  Ser un líder visionario ya no es un ideal, sino una necesidad si queremos mantenernos competitivos. Es clave poder ver más allá pero sobre todo inspirar a que el equipo lo logre.

Otra de las cualidades destacadas del buen líder es que sea “valiente”, lo que implica tener coraje, que se anime a asumir riegos y que se anime a equivocarse por tomar decisiones. “Siempre será mejor haberlo intentado que quedarse pensando por qué no lo intenté”, esta es una de mis frases favoritas. Debe ser capaz de reinventarse cuando sea necesario y de posicionarse todo el tiempo.

También es importante que sea una persona “falible”, que asuma que no lo sabe todo, que comete errores. Debe ser una persona “conectada” y que pueda adaptarse a la realidad que viven estas nuevas generaciones. Debe dar tiempo a las personas a que encuentren la oportunidad de generar una solución.

Los buenos líderes tiene que tener la capacidad de doblarse sin quebrase, como el bambú. Ser flexible y adaptarse no es una cuestión menor. Estamos acostumbrados a que las cosas sean blancas o negras, pero sepan ustedes, señoras y señores, que los grises también existen. Un buen líder debe saber mostrarlo.

Una de las cosas más importantes y quizás no muy resaltadas en las lecturas corrientes sobre el liderazgo y sus estilos es que un buen líder tiene que ser un “oyente legítimo”, es decir, una persona capaz de abandonar su ego, que tiene el valor de ser empático (ponerse en el lugar del otro) y respetar al que tiene enfrente suyo.

Como bien lo decía el sabio Aristóteles: “Solo los buenos pueden ser felices y solo los virtuosos pueden ser buenos”.

El camino que queremos elegir depende sólo de cada uno de nosotros. El liderazgo es una prioridad para el futuro de todas las organizaciones públicas y privadas y desarrollar el talento es una responsabilidad que debemos asumir con compromiso, en busca de líderes mejores que nosotros mismos y logrando desarrollar las mejores capacidades de cada individuo que nos toque liderar.

Si algo debe quedar claro, es que la habilidad más importante de un líder es “desarrollar cualidades extraordinarias en personas comunes”.

La pregunta ahora es ¿somos de este estilo de líderes?

Comentarios del artículo: El líder que transforma: ¿Eres uno de ellos? - Publicado: a las 10:15 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 30/10/2013

Para pasar de la capacitación chatarra a la productiva

Los responsables de los departamentos de recursos humanos tiene un rol fundamental y deben detener esta pelota y no continuar estos cursos, seminarios y charlas sólo para cumplir con un programa. Deben buscar sumar y agregar “valor” donde no lo hay.

Uno de los temas más hablados dentro de las diferentes organizaciones es como preparar y capacitar productivamente a los trabajadores y sus futuros líderes.

Debemos comprender qué significa el aprendizaje y cómo abordarlo si queremos ser “diferentes” dentro de tanta chatarra enlatada que se ve en las capacitaciones.

Hoy el mundo es diferente y nos obliga a actualizar nuestros conocimientos y habilidades constantemente, sin embargo las capacitaciones, por lo general, son poco efectivas, no generan valor agregado, no dan herramientas para facilitar la labor de los trabajadores y encima, muchas de ellas, están obsoletas.

Creo que los responsables de los departamentos de recursos humanos tiene un rol fundamental y deben detener esta pelota y no continuar estos cursos, seminarios y charlas sólo para cumplir con un programa. Deben buscar sumar y agregar “valor” donde no lo hay.

Asistimos a una generación muy distinta a la nuestra y a la de nuestros padres y debemos entender cómo llegar a cada uno de ellos de manera diferente y particular.

El “discurso corporativo” ya no funciona, no es lo que les interesa ni con lo que se sienten representados. Los jóvenes de hoy son y serán el futuro, pero si los preparamos erróneamente, sólo lograremos que el futuro talento no se sienta identificado, no esté motivado y menos aún que quiera formar parte de una organización.

Debemos comprender qué significa el aprendizaje y cómo abordarlo si queremos ser “diferentes” dentro de tanta chatarra enlatada que se ve en las capacitaciones.

A la hora de empezar el proceso de aprendizaje de algo nuevo y diferente, lo habitual es que todavía NO seamos conscientes de que no sabemos cómo hacer algo correctamente. Esto se denomina “incompetencia inconsciente” o para hacerla más entendible es la famosa “curiosidad”. Aquí es donde empieza el proceso de aprendizaje.

La segunda etapa de este proceso es la “incompetencia consciente” o la denominada “confusión”. Una vez que somos conscientes de que hay algo que tenemos que aprender, comenzamos a fijarnos en los detalles que antes decidíamos ignorar completamente por no ser interesantes o poco importantes para nosotros. En esta etapa del proceso de aprendizaje, es donde más deberíamos trabajar en buscar caminos diferentes, que atraigan la atención, que sea interesante, motivante e inspirador para el público objetivo. Ese es nuestro gran y nuevo desafío, hacer del aprendizaje un proceso atractivo.

La tercera etapa de este maravilloso proceso, es la “competencia consciente” o la etapa del “entendimiento”. Después de practicar muchas veces una determinada habilidad conseguimos desarrollarla más y más hasta el punto de conseguir aplicarla adecuadamente. Todavía no hemos interiorizado todos los detalles que tenemos que tener en cuenta, pero si le prestamos atención a la actividad, podemos realizarla con éxito. El feedback positivo y correctivo son dos motores importantes en esta etapa.

Y la cuarta y última etapa del proceso de aprendizaje es la “competencia inconsciente” o mejor dicho el camino hacia la “excelencia”. Una vez que dominamos cómo hacer algo empezamos a automatizar el proceso, a medida que practicamos vamos interiorizando y memorizando los pasos que tenemos que seguir hasta conseguir el objetivo deseado. Cada vez necesitamos estar menos atentos a los detalles pues los hemos ido memorizando a base de la “repetición”. Repetir y repetir es la manera donde tomamos mayor dominio a determinada habilidad o destreza.

La excelencia, que sólo se logra si completamos exitosamente el proceso de aprendizaje, es la puerta para descubrir el talento en las personas, y si no logramos que nuestros equipos de trabajo lleguen correctamente a esta etapa del aprendizaje, todo lo que hemos invertido no sirvió de nada.

Si no somos capaces de romper con estos paradigmas, capacitar de tal manera que la gente esté totalmente atenta y entretenida, que le hablemos en los códigos actuales, que realmente les sirva para su desarrollo y crecimiento; entonces seguiremos haciendo más de lo mismo.

Si lo que queremos trasmitir no lo hacemos de una manera distinta, entendiendo y adecuándonos a esta nueva generación, entonces señores, sólo estamos tirando el dinero a la basura. Nos queda un gran trabajo por hacer.

Comentarios del artículo: Para pasar de la capacitación chatarra a la productiva - Publicado: a las 10:12 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 23/10/2013

El trabajo evoluciona: Hagámonos cargo

Las instituciones educativas, las empresas y el Gobierno deben responder ante los cambios que trae el futuro en materia de las competencias y habilidades necesarias para la fuerza laboral. Y, en este desafío, cada uno de nosotros tiene una responsabilidad que asumir.

Para ser exitosos en la próxima década, los individuos tendrán que demostrar su conocimiento para navegar en un entorno de formas organizacionales y de requerimiento de habilidades que cambia a mucha velocidad.

En el futuro, los trabajadores tendrán que ser estudiantes capaces de adaptarse durante toda su vida. Cada vez más serán llamados a reevaluar las habilidades que necesitan, y deberán reunir los recursos adecuados para desarrollar y actualizarse con rapidez.

El primer desafío, entonces, pasa por las  instituciones educativas, que a nivel primario, secundario y superior están anclados en la infraestructura tecnológica y las circunstancias sociales del pasado.

Pero deben pensar cómo adaptarse rápidamente ante un entorno que evoluciona. Para cambiar, podrían seguir algunas orientaciones como:

• Hacer más hincapié en potenciar habilidades como el desarrollo de un pensamiento crítico, con opinión y capacidad de análisis.

• Integrar la alfabetización en medios nuevos en los programas de educación.

• Incluir el aprendizaje experimental que da más importancia a las habilidades blandas, como la habilidad para colaborar, trabajar en equipo, interpretar expresiones sociales y responder en forma adaptativa.

• Integrar una capacitación interdisciplinaria que permita a los estudiantes desarrollar habilidades y conocimiento en un rango variado de temas.

• Ampliar la circunscripción del aprendizaje más allá de los adolescentes y los jóvenes, para abarcar la adultez.

Las empresas también deben estar atentas a este entorno cambiante y adaptar la planificación y las estrategias de desarrollo de su fuerza de trabajo para garantizar su alineación con los requisitos de habilidades futuras.

Los profesionales en recursos humanos podrían “reconsiderar” los métodos tradicionales para identificar las habilidades críticas, además de seleccionar y desarrollar talento.

Los cambios que probablemente remodelen el futuro mejorarán la capacidad de las empresas para garantizar que el talento organizativo en todo momento tenga y renueve las habilidades necesarias para la sostenibilidad de las metas de la empresa.

Una estrategia de fuerza de trabajo para sostener las metas comerciales debe ser uno de los resultados más críticos de los profesionales en recursos humanos, y debería implicar la colaboración con universidades para lidiar con la cuestión de un aprendizaje durante toda la vida y de los requisitos de habilidades.

Por su parte, las autoridades tendrán que responder al entorno cambiante asumiendo un papel de liderazgo y haciendo de la educación una prioridad nacional.

Si no se da prioridad a la educación, corremos el riesgo de comprometer nuestra capacidad para preparar a nuestra gente para un futuro sano y sostenible.

Para que los chilenos estén preparados y para que las empresas sean competitivas, el Gobierno los legisladores deberían tener en cuenta la totalidad de las habilidades que los ciudadanos necesitarán, además de la importancia del aprendizaje durante toda la vida y la constante renovación de las habilidades.

En definitiva, que el Estado se involucre y se “haga cargo” de la educación de los chilenos. Todos “nosotros” somos responsables de un futuro mejor. Hagámonos cargo de la parte que nos toca.

Comentarios del artículo: El trabajo evoluciona: Hagámonos cargo - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 17/10/2013

Trabajar a distancia, una moda que vino para quedarse

Las tecnologías conectivas facilitan más que nunca el trabajo, compartir ideas y ser productivos a distancia. Pero el entorno de trabajo virtual exige un conjunto de nuevas competencias en los trabajadores.

El trabajo a la distancia con equipos interdisciplinarios es algo que apareció y vino para quedarse. Trabajar con personas en diferentes ciudades y lugares del mundo, con cada vez menos reuniones presenciales debido a sus altos costos, se pone cada día más en boga.

Si nos aseguramos que las plataformas colaborativas incluyan las características típicas de los juegos, como por ejemplo los comentarios inmediatos e instantáneos, los objetivos claros y una serie de desafíos escalonados, podremos impulsar la participación y la motivación en forma significativa.

Entonces, ¿cómo se trabaja en equipos repartidos por el mundo en diferentes ciudades? La colaboración virtual es la respuesta. Se trata de la habilidad para trabajar en forma productiva, impulsar el compromiso y demostrar la presencia como miembro de un equipo de manera “virtual” o a “distancia”.

Las tecnologías conectivas facilitan más que nunca el trabajo, compartir ideas y ser productivos a distancia. Pero el entorno de trabajo virtual exige un conjunto de nuevas competencias en los trabajadores.

El líder de un equipo virtual debe desarrollar estrategias para “comprometer y motivar” a un grupo de individuos disgregados. Estamos aprendiendo que las técnicas tomadas de los juegos en red son extremadamente eficaces para comprometer a grandes comunidades virtuales.

Si nos aseguramos que las plataformas colaborativas incluyan las características típicas de los juegos, como por ejemplo los comentarios inmediatos e instantáneos, los objetivos claros y una serie de desafíos escalonados, podremos impulsar la participación y la motivación en forma significativa.

Los miembros de los equipos virtuales también necesitan convertirse en adeptos a encontrar entornos que promuevan la productividad y el bienestar. Una comunidad que ofrece una “sociabilidad ambiente” puede ayudar a superar el aislamiento que resulta de la falta de acceso a un lugar de trabajo social centralizado.

Este puede ser un lugar físico de trabajo en común, pero también puede ser virtual. Los investigadores del Laboratorio de Interacción Humana Virtual de Stanford que exploran los beneficios y consecuencias sociales en el mundo real de vivir en mundos virtuales tales como Second Life, informan que la experiencia colectiva de un entorno virtual, especialmente uno con avatares 3D, ofrece beneficios sociales y emocionales significativos. Los jugadores sienten a los demás como presentes al mismo tiempo y disponibles, pero pueden concentrarse en su trabajo y en su mundo interno.

Los flujos en línea creados por los blogs a nivel micro y los sitios de conexión en red social pueden funcionar como enfriadores de aguas virtuales al ofrecer una sensación de camaradería y permitir a los empleados demostrar su presencia, por ejemplo, los sitios que actualmente existen en muchas organizaciones grandes al estilo Twitter, pero interno, centrados en la actividad comercial (son sólo individuos con el mismo dominio corporativo en su dirección de correo electrónico que pueden acceder a la red de la empresa).

Trabajar de manera virtual muchas veces favorece y promueve una pedagogía constructivista social, mayor comunicación entre los integrantes del grupo, interacción, alto grado de interdisciplinariedad, mejora de las competencias de comprensión y creatividad, favorece la cooperación y la colaboración entre ellos, el desarrollo de habilidades y selección de la información, además de eliminar las barreras de tiempo y espacio.

También tenemos que entender que trabajar de manera virtual no es cosa fácil, pero poco a poco, con la globalización y la presencia de las grandes empresas en diferentes lugares del mundo, esta será una moda que estará a la vanguardia.

Comentarios del artículo: Trabajar a distancia, una moda que vino para quedarse - Publicado: a las 8:00 am

Etiquetas: , , » Publicado: 08/10/2013

Filtrar información: una nueva destreza laboral

La próxima generación de trabajadores tendrá que desarrollar sus propias técnicas para liderar con el problema de la sobrecarga cognitiva. Por ejemplo, la práctica aplicada en los filtros sociales: establecer un orden, etiquetar, o agregar otros metadatos al contenido sirven para que la información de mayor calidad o más relevante se destaqué sobre el “ruido”.

Estamos viviendo en un mundo globalmente conectado donde la información salta a la luz por donde la miremos: redes sociales, internet, investigaciones, casos de estudio, etc. Esto hace que las personas deban tener un nivel mayor de capacidad para filtrar y tomar decisiones, saber determinar cuál es la relevante y la que no para no quedar tarado con tanta información. Pero esta capacidad o habilidad no es tan fácil de encontrar en los trabajadores.

Las organizaciones y los trabajadores sólo podrán convertir el flujo masivo de datos en una ventaja competitiva si pueden aprender a filtrar la información y concentrarse en los que es importante con eficacia.

Una destreza a desarrollar por los trabajadores es el manejo de la carga cognitiva, que es la habilidad para discriminar y filtrar la información en términos de importancia y para comprender como maximizar el funcionamiento cognitivo usando una variedad de herramientas y técnicas.

Un mundo rico en flujos de información en múltiples formatos y de múltiples dispositivos trae a colación el problema de una sobrecarga cognitiva.

Las organizaciones y los trabajadores sólo podrán convertir el flujo masivo de datos en una ventaja competitiva si pueden aprender a filtrar la información y concentrarse en los que es importante con eficacia. La próxima generación de trabajadores tendrá que desarrollar sus propias técnicas para liderar con el problema de la sobrecarga cognitiva. Por ejemplo, la práctica aplicada en los filtros sociales: establecer un orden, etiquetar, o agregar otros metadatos al contenido sirven para que la información de mayor calidad o más relevante se destaqué sobre el “ruido”.

Los trabajadores también tendrán que convertirse en adeptos al uso de nuevas herramientas para ayudarlos a lidiar con la invasión de información. Investigadores de la Universidad de Tuft monitorearon a agentes de bolsa, que controlan flujos de información financiera permanentemente y que deben tener la capacidad de reconocer cambios importantes sin abrumarse ante los detalles.

Se les pidió que observaran un flujo de información financiera y que redactaran un correo electrónico comprometido a un colega. A medida que fueron concentrándose más en la redacción del correo electrónico, el sistema FNIRS (que es la espectroscopia funcional del infrarrojo cercano, que se encarga de medir los niveles de oxígeno en sangre en el cerebro) detectó esto y simplificó la presentación de datos en niveles de mayor conformidad hacia el resultados deseado.

Las interfaces adaptativas, desarrolladas por los investigadores de la Universidad de Tuft, pueden reducir el nivel de detalle de la información del mercado que ven los agentes de bolsa cuando los sensores detecta que sufren una carga de trabajo mental elevada. Aquí nos estamos refiriendo a investigadores que lograron desarrollar una herramienta que facilita la administración de mucha información, y obviamente la toma de decisiones más acertadas.

Nos estaremos empezando a encontrar con nuevos y grandes desafíos para los trabajadores y el desarrollo de sus habilidades individuales, donde deberemos buscar y  encontrar herramientas que nos ayuden a discernir de lo importante de lo urgente, de lo principal y de lo accesorio.

Las empresas también  deberán desarrollar software indicados para facilitar el filtrado de la cantidad de información que uno posee a diario para la toma de decisiones. Deberán trabajar hombro a hombro con sus trabajadores en el desarrollo de esta habilidad que será clave para el futuro de las organizaciones y las personas.

Nos encontramos en la era de la comunicación, en la era de la información;  ahora el desafío está de nuestro lado.

Comentarios del artículo: Filtrar información: una nueva destreza laboral - Publicado: a las 10:15 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 02/10/2013

El espacio laboral cambia nuestro cerebro y conducta

Podremos planificar nuestros entornos de forma tal que nos conduzcan a los resultados que más nos interesan. Los hallazgos de la neurociencia destacan la profundidad con que nuestros entornos físicos modelan nuestro conocimiento.

Cada día se habla más y más de buscar personas en las organizaciones que tengan un pensamiento creativo, de diseño, una manera de pensar diferente en busca de soluciones diferentes con el propósito de derribar paradigmas establecidos durante mucho tiempo dentro de las organizaciones.

Aquellos que se encontraban dentro de una habitación con un techo más alto respondieron en forma más favorable a las palabras relacionadas con la libertad, con respuesta como “ilimitado” o “abierto”. La altura del techo es un simple ejemplo dentro de un estudio que apunta a más espacios abiertos, con buena luminosidad, conectados con el mundo, como factor que puede alentar una forma de pensamiento más abierta y mucho más amplia.

Los líderes deben tener esta capacidad “diferenciadora” de buscar mejoras en los procesos productivos de trabajo para lograr un excelente clima de trabajo, generando un gran poder de creatividad en los equipos y con ello mejores resultados y más productividad.

 La mentalidad de diseño es la habilidad para manifestar y desarrollar tareas y procesos de trabajo en función de resultados deseados o destacados.

Los sensores, las herramientas de comunicación y el poder de procesamiento en este nuevo mundo computacional traerán consigo nuevas oportunidades para enfocarnos en el diseño de nuestro trabajo. Podremos planificar nuestros entornos de forma tal que nos conduzcan a los resultados que más nos interesan. Los hallazgos de la neurociencia destacan la profundidad con que nuestros entornos físicos modelan nuestro conocimiento.

Tal como dice Fred Gage, un neurobiólogo  que estudia y diseña entornos para la neurogénesis (la creación de nuevas neuronas), “cambia el entorno, cambia el cerebro, cambia la conducta”

Un estudio reciente reveló que la altura del techo tiene un impacto sistemático sobra la naturaleza del pensamiento de las personas dentro del entorno del trabajo. Se realizó una experimentación donde se solicitó a los participantes del estudio que califiquen el estado actual de su cuerpo o de su estado emocional. Aquellos que se encontraban dentro de una habitación con un techo más alto respondieron en forma más favorable a las palabras relacionadas con la libertad, con respuesta como “ilimitado” o “abierto”. La altura del techo es un simple ejemplo dentro de un estudio que apunta a más espacios abiertos, con buena luminosidad, conectados con el mundo, como factor que puede alentar una forma de pensamiento más abierta y mucho más amplia.

Los que estaban en habitaciones con techos más bajos tendieron a describirse con palabras relacionadas con el confinamiento. Este impacto en el estado de ánimo se transfirió directamente a procesos mentales; los que estaban en el grupo de techo alto eran más eficaces en el pensamiento relacional, para crear conexiones y para recordar hechos libremente, como así también para pensar “fuera de la caja”.

Los trabajadores del futuro tendrán que ser adeptos a reconocer el tipo de pensamiento que las diferentes tareas requieren, y modificar sus entornos de trabajo a fin de que se mejore su capacidad para cumplir y sobrepasar las expectativas que hay sobre determinada tarea o proceso.

Por lo cual, es clave que las empresas analicen de manera más profunda y consciente el lugar de trabajo, el entorno y como se comportan las personas.

Debemos tener la capacidad de lograr mejoras en el  lay out (disposición del espacio y las herramientas de trabajo) en pos de lograr que las personas en sus trabajos se sientan cómodas, felices, que disfruten lo que hacen y se enfoquen en lograr resultados de calidad. Cada da vez más el entorno de trabajo toma un protagonismo fundamental para el desarrollo de las habilidades y competencias de las personas.

Comentarios del artículo: El espacio laboral cambia nuestro cerebro y conducta - Publicado: a las 10:35 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 25/09/2013

Trabajo: Pensar de manera sistémica, un nuevo desafío

Mientras que a lo largo del Siglo XX la especialización fue alentada como nunca antes, en el siglo que viene veremos cómo los enfoques interdisciplinarios tomarán el centro de la escena.

Muchas veces nos preguntamos por qué pasa tan rápido el tiempo, y mientras nos estamos preguntando el tiempo continúa pasando. Las cosas ocurren a alta velocidad, por lo tanto más pronto los futuros líderes “deberán” estar preparados para asumir un nuevo rol en las organizaciones, las oportunidades se buscan, no aparecen. Y como las oportunidades se buscan, es clave estar un paso adelantado.

Una habilidad que apoya decididamente una mejor preparación para los futuros trabajadores de la próxima década es la transdisciplinariedad.

“Cuando me refiero a educar, no me refiero sólo al aspecto académico, sino principalmente a la responsabilidad que deben tener las empresas en educar a través de la experimentación en el entorno laboral. De esta manera “todos” colaboraremos en tener una fuerza de trabajo mucho más preparada”.

La transdisciplinariedad es la capacidad para comprender conceptos a través de múltiples disciplinas. Muchos de los problemas globales de hoy son demasiado complejos como para ser resueltos por una disciplina especializada (pensemos en el calentamiento global o en la superpoblación). Estos problemas son multifacéticos y requieren de soluciones transdisciplinarias. Mientras que a lo largo del Siglo XX la especialización fue alentada como nunca antes, en el siglo que viene veremos cómo los enfoques interdisciplinarios tomarán el centro de la escena. Ya podemos observar esta tendencia en la emergencia de nuevas áreas de estudio como por ejemplo la nanotecnología, que combina la biología molecular, la bioquímica, la química proteica y otras especialidades.

Este cambio tiene implicaciones importantes para el conjunto de habilidades que los trabajadores con conocimiento tendrán que aportar a las organizaciones. De acuerdo con Howard Rheinglod, un pronosticador y autor destacado, “la transdisciplinariedad va más allá de reunir a investigadores de diferentes disciplinas para que trabajen en equipos interdisciplinarios”. Significa educar a las personas para que puedan hablar los idiomas de múltiples disciplinas, biólogos que comprendan matemáticas, matemáticos que comprendan de biología. Y cuando me refiero a educar, no me refiero sólo al aspecto académico, sino principalmente a la responsabilidad que deben tener las empresas en educar a través de la experimentación en el entorno laboral. De esta manera “todos” colaboraremos en tener una fuerza de trabajo mucho más preparada.

El trabajador ideal de la próxima década tiene la forma de “T”,  se trata del concepto “T-shaped” (formado). Estos trabajadores tienen una comprensión profunda de por lo menos un campo o disciplina, pero tiene la capacidad para conversar en el idioma de una gama más amplia de disciplinas. Esto requiere de un sentido de curiosidad y del deseo de seguir aprendiendo más allá de los años dedicación formal.

Dado que los ciclos de vida serán cada vez más prolongados, queremos cada día vivir más y seguir siendo parte del mercado del trabajo más años que nuestros padres o abuelos, se promueve la realización de múltiples carreras y la exposición a más industrias y más disciplinas. Esto hará que los trabajadores desarrollen esta cualidad de ser “T-shaped”, lo cual tendrá mucha más importancia que antes.

Las personas que puedan desarrollar esta habilidad serán mucho más competitivas y tendrán mayor capacidad para la toma de decisiones y serán las que resaltaran en cualquier proceso de selección de ejecutivos.

Los líderes del futuro deben estar preparados para tomar decisiones con un pensamiento sistémico dentro de las organizaciones inteligentes, involucrando mucho más allá de una especialidad. El camino correcto es tener y desarrollar trabajadores que puedan hablar más allá de su disciplina. El mundo laboral avanza y todos debemos acompañar este crecimiento, de lo contrario nos convertiremos en personas obsoletas y fácilmente reemplazables.

Comentarios del artículo: Trabajo: Pensar de manera sistémica, un nuevo desafío - Publicado: a las 10:25 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 11/09/2013

Trabajo: Parálisis por análisis, el error más común

Estar cada día mejor preparados, tanto en lo académico como en lo experimental, hace que las personas tengan mayor probabilidad de tomar mejores decisiones. El pensamiento computacional y el conocimiento de nuevos medios de comunicación son dos habilidades y/o competencias que ayudarán a la fuerza del trabajo de la próxima década y son parte del nuevo ecosistema laboral.

Si nos referimos a pensamiento computacional desde su definición, entendemos que es la capacidad para traducir una vasta cantidad de datos en conceptos abstractos y sirve para comprender el razonamiento basado en datos.  Pero, a medida que la cantidad de información que tenemos a nuestra disposición aumenta en forma exponencial, son cada vez más los roles que requieren de habilidades de pensamiento computacional para poder dar sentido a esta información.

Las herramientas de comunicación que se alejen de la vertiente estática, como el power point,  serán de uso común y con ellas aumentarán drásticamente las expectativas en la capacidad de un trabajador para crear contenido usando estas nuevas formas.

Los nuevos y amigables lenguajes de programación y las tecnologías que enseñan lo esencial de la programación de los mundos físicos y virtuales nos permitirán manipular nuestros entonos y mejorar nuestras interacciones. El uso de simuladores se convertirá en la experiencia central a medida que comienzan a aplicarse con regularidad  en la toma de decisiones. Los departamentos de Recursos Humanos que en la actualidad buscan que los candidatos estén familiarizados con aplicaciones básicas, como el paquete Microsoft Office, cambiarán sus expectativas y buscarán que los currículum incluyan habilidades para el análisis estadístico y el razonamiento cuantitativo.

Además de desarrollar habilidades de pensamiento computacional, los trabajadores tendrán que ser conscientes de sus limitaciones. Esto requiere de entender que los modelos son tan buenos como los datos con que se alimentan, incluso los mejores modelos son aproximaciones de la realidad y no la realidad en sí misma. En segundo lugar, los trabajadores deberán seguir pudiendo actuar ante la ausencia de información y no paralizarse cuando les falta un algoritmo para cada sistema que dirige la toma de decisiones.

El conocimiento de los nuevos medios, que según su definición es la capacidad para evaluar en forma crítica y desarrollar contenido en nuevas formas y medios para lograr una comunicación persuasiva. La explosión de los medios generados por el usuario, con la inclusión de videos, blogs y podcasts entre otros, que hoy dominan nuestras vidas sociales, se sentirá con mucho más fuerza en los lugares de trabajo. Las herramientas de comunicación que se alejen de la vertiente estática, como el power point,  serán de uso común y con ellas aumentarán drásticamente las expectativas en la capacidad de un trabajador para crear contenido usando estas nuevas formas.

Los trabajadores de la próxima generación necesitarán tener fluidez en formatos como el video, deberán poder leerlos en forma crítica y evaluarlos de la misma forma que en la actualidad leen y evalúan un documento o presentación. También tendrán que sentirse cómodos con la creación y la presentación de su propia información visual. El conocimiento de fuentes y diseños en algún momento se limitó a pequeños número de profesionales de impresión y hoy son comunes a la mayoría. En forma similar, las herramientas de edición y producción fáciles de usar, harán que el lenguaje del video y de conceptos como marco, profundidad de campo, entre otros, sean parte de la jerga cotidiana.

A medida que la información que te sumerge  sea visualmente estimulante, se convertirá en la regla. Los trabajadores necesitan habilidades más sofisticadas para usar estas herramientas a fin de poder atrapar y persuadir a su público objetivo.

El peor error que los trabajadores, pero principalmente los líderes, suelen tener es caer en la “parálisis por análisis”, produciendo la famosa “parálisis organizacional”.

Las organizaciones valorarán a los trabajadores con capacidades para tomar decisiones, aunque no se tenga toda la información que muchas veces se necesita, porque el tiempo que se pierde en largos análisis, a veces, es mucho más caro. Pocas veces se tiene en cuenta o se mide el costo de oportunidad de haber tomado una decisión mucho más lenta y más pensante. Entendamos que el gran desafío es gestionar la incertidumbre.

Comentarios del artículo: Trabajo: Parálisis por análisis, el error más común - Publicado: a las 8:31 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 04/09/2013

Pensamiento original y adaptable a las diferentes culturas en el trabajo

Las organizaciones cada vez más ven la diversidad como un conductor de la innovación. Ahora la innovación nos indica que lo que hace que un equipo sea verdaderamente inteligente e innovador es la combinación de diferentes edades, habilidades, disciplinas y estilos de trabajo y de pensamiento que los miembros ofrecen al equipo al que forman parte.

El mundo es cambiante y nos mira de manera diferente. Un mundo donde nos encontramos con disruptores o agentes de cambio que traen consigo competencias que serán muy relevantes para la fuerza de trabajo, habilidades y competencias “necesarias” para las personas y su futuro en los próximos 10 años. Y aunque nos parezca loco o extraño será clave entender esta tendencia para estar mejor preparados, pero principalmente para ser más competitivos en este nuevo ecosistema laboral en el que vivimos.

Hablemos de dos nuevas competencias, el pensamiento original y adaptativo y la competencia intercultural.

Scott Page, profesor y director del Centro de Estudio de Sistemas Complejos de la Universidad de Michigan demostró que los equipos que presentan perspectivas y niveles de habilidad diferentes tienen un rendimiento superior a los equipos más expertos pero con una forma de pensamiento más similar. Scott llega a la conclusión que “el progreso depende tanto de las diferencias colectivas como de las habilidades y destrezas individuales”.

Si hablamos de pensamiento original y adaptativo y nos remitimos a su definición, es la competencia de pensamiento y de creación de soluciones y respuestas más allá de lo que se basa en la memoria o en la norma.

David Autor, profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts, hizo un seguimiento de la polarización de los trabajos en los Estados Unidos en las últimas tres décadas. Él descubre que las oportunidades de trabajo en oficina y de trabajos manuales de habilidades medias son menores, principalmente debido a una combinación de la automatización de las tareas rutinarias y la tendencia a la contratación a nivel global. Por otro lado, las oportunidades están cada vez más concentradas tanto en ocupaciones de mucha habilidad, profesionales con altos ingresos, como también en las áreas técnicas y gerenciales como ocupaciones de poca habilidad y bajos ingresos. En conclusión, los trabajos en el extremo de habilidades superiores implican  tareas más abstractas y los trabajos en el extremo de habilidades inferiores implican tareas manuales y muchas veces rutinarias.

Lo que estas dos categorías tienen en común es que requieren de lo que David Autor denomina como “adaptabilidad situacional”, la capacidad para responder a circunstancias únicas e inesperadas en el momento. Tareas tan distintas como redactar un argumento legal convincente a cómo crear un nuevo plato a partir de un cierto conjunto de ingredientes, requieren de un pensamiento original y de cierta adaptabilidad.

Estas habilidades serán líderes en la próxima década, especialmente mientras la automatización y la contratación en el exterior permanezcan en vigencia.

En cuanto a la competencia intercultural, que según su definición es la capacidad para funcionar en diferentes entornos culturales, tenemos primero que entender que estamos viviendo en un mundo verdaderamente conectado, un mundo donde las habilidades de los trabajadores deberán poder funcionar en el entorno en el que se encuentren. Esto obviamente exige de un contenido específico, como por ejemplo habilidades lingüísticas, pero también la adaptabilidad a circunstancias cambiantes y una capacidad para percibir y responder a nuevos contextos.

La competencia intercultural se convertirá en una habilidad importante para todos los trabajadores, no sólo los que se deben desempeñar en entornos geográficos diversos.

Las organizaciones cada vez más ven la diversidad como un conductor de la innovación. Ahora la innovación nos indica que lo que hace que un equipo sea verdaderamente inteligente e innovador es la combinación de diferentes edades, habilidades, disciplinas y estilos de trabajo y de pensamiento que los miembros ofrecen al equipo al que forman parte. Scott Page, profesor y director del Centro de Estudio de Sistemas Complejos de la Universidad de Michigan demostró que los equipos que presentan perspectivas y niveles de habilidad diferentes tienen un rendimiento superior a los equipos más expertos pero con una forma de pensamiento más similar. Scott llega a la conclusión que “el progreso depende tanto de las diferencias colectivas como de las habilidades y destrezas individuales”.

Por lo tanto, en la década que viene, la diversidad pasará a ser una capacidad “central” para las organizaciones. Los empleados exitosos dentro de estos equipos diversos deben poder identificar y comunicar puntos de conexión (metas, prioridades, valores compartidos) que trasciendan sus diferencias y les permitan construir relaciones de confianza y trabajar juntos con eficacia.

Comentarios del artículo: Pensamiento original y adaptable a las diferentes culturas en el trabajo - Publicado: a las 11:20 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 28/08/2013

Habilidades claves y necesarias en la fuerza de trabajo del futuro

las fuerzas que movilizaran las estructuras a las que estamos acostumbrados, son conductores del cambio para las organizaciones, los individuos, las entidades educativas y obviamente para el Gobierno o el Estado.

Los disruptores que remodelarán el futuro del mercado del trabajo, las fuerzas que movilizaran las estructuras a las que estamos acostumbrados, son conductores del cambio para las organizaciones, los individuos, las entidades educativas y obviamente para el Gobierno o el Estado. Debemos entender que estamos conviviendo con una generación “Y”, muy distinta,  mucho más exigente, menos tolerante y mucho más impaciente con sus empleadores. Todo esto hace un nuevo ecosistema laboral.

A medida que las máquinas inteligentes reemplazan la memoria, los trabajos de producción y de servicios rutinarios, habrá una demanda en aumento de las “habilidades” que las máquinas no tienen. Esas habilidades son el pensamiento superior que no se puede codificar, son las que llamamos habilidades del sentido común, las que nos ayudan a desarrollar un entendimiento único y crítico para la toma de decisiones.

Del estudio de estas fuerzas emergen las habilidades y competencias que serán relevantes para las personas y su futuro en los próximos 10 años. Nos concentraremos en dos que considero muy importantes: el sentido común (a veces el menos común de los sentidos) y la inteligencia social.

El sentido común, si nos remitimos a su definición rigurosa, es la capacidad para determinar el sentido más profundo de lo que se expresa. Pero, a medida que las máquinas inteligentes reemplazan la memoria, los trabajos de producción y de servicios rutinarios, habrá una demanda en aumento de las “habilidades” que las máquinas no tienen. Esas habilidades son el pensamiento superior que no se puede codificar, son las que llamamos habilidades del sentido común, las que nos ayudan a desarrollar un entendimiento único y crítico para la toma de decisiones.

Una computadora puede derrotar a un ser humano en muchas cuestiones solo por la fuerza bruta de dicha máquina en el procesamiento de datos, y no por haber aplicado la inteligencia humana que nos ayuda a vivir nuestras vidas.

Como pionero de la computación, Jaron Lanier señala que a pesar de los importantes adelantos en la investigación de la inteligencia artificial, todavía es cierto que “si preguntamos que es pensar, para que podamos preguntarnos como fomentar el pensamiento, recibimos una respuesta asombrosa y espeluznante: no sabemos”.

En la negociación de división del trabajo entre los humanos y las máquinas que tendrán lugar en la próxima década, el pensamiento crítico o el sentido común emergerá como una habilidad que los trabajadores deberán capitalizar cada vez más.

En el caso de la inteligencia social, si nuevamente nos remitimos a su definición exclusivamente, es la habilidad para conectarse con otros en una forma directa y profunda, para sentir y estimular las reacciones y las interacciones deseadas. Si bien somos testigos de la aparición de los primeros prototipos de robots “sociales” y “afectivos” en varios laboratorios de investigación, el rango de habilidades sociales y emociones que pueden representar es muy limitado. El sentimiento es algo tan complicado como el sentido común, si no más, Entonces, de la misma forma en que las máquinas que construimos no son máquinas con sentido común, los robots afectivos y sociales no son máquinas con sentimientos.

Las personas socialmente inteligentes son capaces de evaluar rápidamente las emociones de los que los rodean y adaptar sus palabras, su tono de voz y sus gestos en conformidad. Esta fue siempre una habilidad clave para los trabajadores que necesitan colaborar y construir relaciones de confianza, pero aún más importante cuando estamos llamados a colaborar en grupos de personas más grandes y en diferentes entornos. Nuestra emocionalidad y la inteligencia social desarrollada tras miles de años de vida en grupos seguirá siendo uno de los activos vitales que dará a los trabajadores del futuro una ventaja competitiva sobre las máquinas inteligentes.

Desarrollar cada día más el sentido común, lo cual no es fácil, y la inteligencia  social o emocional,  dos habilidades que serán “competitivas”(dentro de otras tantas) para el futuro de los trabajadores, pero principalmente para los líderes de las organizaciones que deberán enfrentar a una fuerza laboral muy distinta que hace 10 o 20 años atrás.

Comentarios del artículo: Habilidades claves y necesarias en la fuerza de trabajo del futuro - Publicado: a las 8:00 am

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