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Guillermo Teillier

Diputado por San Miguel, Lo Espejo y Pedro Aguirre Cerda.

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 03/07/2014

Nicomedes Guzmán o el revés de las cosas y los seres

La siguiente es la intervención completa del diputado Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista, en el homenaje al escritor Nicomedes Guzmán en la Cámara Baja.

Las ciudades son espacios no sólo para ser habitados o sufridos, son también el encuadre de sentimientos, experiencias y  seres que van conformando la bitácora de nuestros días con sus matices y abismos. Por eso, tal vez, León Tolstoi se atrevió a declarar: “describe tu aldea y describirás el mundo”.

Precisamente ahí está la fuente en la cual nutre su mirada Nicomedes Guzmán a lo largo de una fecunda obra poética y narrativa que nos incorpora en la experiencia del amor vivida desde el desencuentro, las partidas, la marginalidad, pero  sobre todo, en  la humanidad asumida como posible espacio para el encuentro y la verdad.

Los espacios urbanos en que los personajes se desenvuelven son también, en su obra, proyecciones plásticas y dramáticas de pulsiones internas que van marcando el ritmo, no sólo de los acontecimientos, sino que sobre todo de aquello inconcluso y mágico que inunda la totalidad de las vivencias de los personajes.

En la Memoria de Chile de la Biblioteca Nacional de Chile, se puede leer: Su novela capital, “La Sangre y la Esperanza”, situada históricamente en el conflicto de la huelga de los tranviarios de la década de 1930, es una panorámica de una variada tipología social. Su contacto directo con la miseria despertó una gran rebeldía y un genuino anhelo de justicia; hizo que su narrativa profundizara, además, en la sicología de los personajes, para buscar así las raíces de sus  amores, odios, sentimientos y conductas. Escritor inaugural de una nueva visión de la marginalidad, reviste el mundo narrado bajo un prisma de esperanza y redención histórica.

El Chile de aquel entonces se vio duramente golpeado por la crisis del salitre y el consiguiente desplazamiento de ingentes masas de seres humanos, que habían visto caer su mundo y sus esperanzas, hacia la metrópolis. Acá, entonces, el paisaje cotidiano comenzaría a ser habitado y transfigurado por seres derrotados y arrojados a la marginalidad de una sociedad  que, en el mejor de los casos, por medio del asistencialismo, pretendía ocultar su indiferencia.

Los rostros de los conventillos, los pasajes, las filas de desempleados, las ollas comunes, fueron nutriendo la mirada de Nicomedes y lo transformaron no sólo en testigo, sino además, en protagonista de un nuevo espacio literario en la narrativa nacional que lo ubica entre los autores referenciales de nuestra historia.

En la obra de Nicomedes Guzmán, los protagonistas y su entorno, están cargados de un simbolismo que trasciende la mera pretensión estética. La relación establecida entre realismo y ficción, por Nicomedes, logra superar la aparente contradicción formal para convertirse en propuesta ética que desnuda la injusticia y la inhumanidad. Sus personajes son seres que desde la más profunda precariedad económica, política y social instalan un discurso de dignidad de plena vigencia y convocante aún con la misma urgencia de entonces.

La verdadera literatura es así.

Ningún creador puede estar ajeno a su tiempo ni menos a los que comparten con él su tránsito por estas ciudades.

Nicomedes Guzmán proyectó con matices de universalidad una propuesta narrativa que ya otros habían explorado en Chile. Entre ellos Baldomero Lillo, quien junto a Nicomedes, durante la dictadura cívico-militar que asoló nuestra patria durante 17 años, fueron  dos desaparecidos más. Sus nombres y sus libros fueron borrados de los textos escolares, bibliotecas, reseñas bibliográficas y de todo espacio que pudiera significar incomodidad para los dueños del poder y del miedo.

Hoy recordamos a Nicomedes Guzmán en un justo homenaje por el centenario de su nacimiento, el 25 de junio de 1914.

En el Chile que hoy queremos construir es necesario y urgente rescatar la memoria, la vida y la obra de aquellos artesanos de la palabra, como Nicomedes Guzmán, que pueden y deben acompañar no sólo  nuestros desvelos y tareas cotidianas, sino por sobre todo, alimentar nuestra esperanza

Al decir de todos, un escritor de origen proletario, considerado por la crítica uno de los miembros más destacados de la generación del 38.

Su obra es extensa y variada, novelas, poesía, antología de hondo sentimiento humano y social.

En un prólogo de “La Ceniza y el Sueño”, Pablo Neruda escribió lo siguiente:

“Su susurrante dulzura pareciera no convivir con las cicatrices que nos imprimió “La Sangre y la Esperanza”, pero es signo de la grandeza que el escritor, que nos develara el infierno de las calles de Chile tenga otro sello de errante desvarío, sueños y cenizas que le agregan la infinita dimensión de la poesía”.

“No hay unidad del hombre y la vida sin que se hagan presentes la realidad y el sortilegio. Por eso este librillo olvidado por su autor lo identifica una vez más como escritor victorioso: una vez por la conciencia inapelable y otra por los sueños irrenunciables”.

Participó en la alianza de intelectuales de Chile creada y dirigida por Pablo Neruda, también con Pablo de Rokha.

Formo Parte del grupo literario “Los Inútiles”, que dirigió Oscar Castro, en Rancagua.

En 1944 obtiene el premio Municipal de Novela, de Santiago, por su obra “La Sangre y la Esperanza”.

Escribió en varios diarios: El Siglo, La Nación, El Rancagüino, en Crónica y “El Sur” de Concepción, “El Día”, de la Serena; “Prensa Austral”, de Punta Arenas.

Nicomedes Guzmán cuyo nombre completo era Oscar Nicomedes Vásquez Guzmán, falleció el 26 de junio de 1964, al día siguiente de cumplir cincuenta años. Sus restos fueron velados en la Sociedad de Escritores de Chile, de la cual fue Director. Su deceso crea gran conmoción en el mundo literario chileno, en todos los medios intelectuales y de la cultura y también en los partidos políticos, especialmente los de izquierda.

Salvador Allende, en aquel entonces candidato a la Presidencia de la República, asiste a sus funerales.

En el Chile que hoy queremos construir es necesario y urgente rescatar la memoria, la vida y la obra de aquellos artesanos de la palabra, como Nicomedes Guzmán, que pueden y deben acompañar no sólo  nuestros desvelos y tareas cotidianas, sino por sobre todo, alimentar nuestra esperanza para que la sangre de nadie haya sido en vano y para que hoy nuestra tierra, nuestra patria, sea el lugar donde cada uno podamos soñarnos y crecer hasta la altura misma del ser humano.

Comentarios del artículo: Nicomedes Guzmán o el revés de las cosas y los seres - Publicado: a las 8:00 am

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