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Francisco León

Director del Programa de Bioética de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Central.

Etiquetas: , , , , » Publicado: 07/07/2015

Proyecto de ley de aborto terapéutico nuevamente a la cancha

En un país donde el tema del aborto está unido a importantes debates valóricos, éticos e incluso religiosos, este proyecto de ley es, en sí mismo, muy acotado y puntual, pues contempla solamente casos extremos y tampoco se puede asumir como una medida de control de la natalidad.

No deja de ser sincrónico que este martes 7 de julio se vote la idea de legislar del proyecto de despenalización del aborto bajo tres causales: peligro de muerte de la madre, inviabilidad del feto y violación, y que por estos mismos días la campaña publicitaria por la legalización del aborto, creada por la Fundación Miles y la agencia de publicidad Grey, recibiera un premio en el Festival Internacional de Creatividad Cannes Lion, en la categoría Contenidos de Marca y Entretenimiento.

Recordemos que la campaña, que buscaba sensibilizar sobre la legalización del aborto terapéutico en Chile, simulaba tutoriales cortos publicados en Youtube, donde diversas mujeres explicaban cómo llevar a cabo un aborto que pareciera accidental.

Mientras en Chile la votación contempla citar al nuevo ministro de la Segpres, a la ministra de Salud, a la ministra del Sernam y a la ministra de Justicia, entre otros personeros, con el fin de escuchar nuevamente argumentos técnicos y expertos, en Europa llamó profundamente la atención que el aborto fuera penalizado en Chile a todo evento.

No deja de ser sincrónico que este martes 7 de julio se vote la idea de legislar del proyecto de despenalización del aborto y por estos mismos días la campaña publicitaria por la legalización del aborto, creada por la Fundación Miles y la agencia de publicidad Grey, recibiera un premio en el Festival Internacional de Creatividad Cannes Lion.

Todo ello nos lleva a reflexionar que este proyecto de ley no ha hecho más que visibilizar una situación de hecho y, por lo demás, extrema. De ahí se entiende que, a pesar de la oposición existente de sectores más conservadores, éste vuelva nuevamente a la cancha.

En un país donde el tema del aborto está unido a importantes debates valóricos, éticos e incluso religiosos, este proyecto de ley es, en sí mismo, muy acotado y puntual, pues contempla solamente casos extremos. En ningún caso pretende hacerse cargo de la práctica abortiva en su totalidad y de sus consecuencias sanitarias. Además, busca despenalizar, no legalizar: es decir, no se está decidiendo si es ético o no el aborto en esos casos, sino si debemos o no penalizarlo como delito socialmente o debemos despenalizarlo, independientemente de que consideremos que es un mal moral que debe ser tolerado o un bien moral que debe ser promovido.

El proyecto de ley de aborto terapéutico tampoco se puede asumir como una medida de control de la natalidad. Por el contrario, éste debiera inscribirse en una política efectiva de educación sexual, donde se pongan todas las alternativas sobre la mesa: abstinencia, educación contraceptiva, acceso libre e igualitario a métodos contraceptivos y a la contracepción de emergencia, esterilización voluntaria. Todo para impedir llegar a una situación de aborto.

Comentarios del artículo: Proyecto de ley de aborto terapéutico nuevamente a la cancha - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 27/10/2014

Las voluntades anticipadas

No es algo habitual en nuestros hospitales encontrar un paciente con un documento de voluntades anticipadas, sino algo muy excepcional. Puede ser un instrumento útil, pero sólo si lo integramos en la planificación anticipada de la atención al final de la vida, y que forma parte de un proceso continuo y cotidiano de deliberación médico-paciente.

Las voluntades anticipadas, instrucciones previas o el también llamado “testamento vital” se han ido incorporando en algunas legislaciones europeas y proyectos de ley en Colombia, Argentina y México. De hecho, existen publicaciones y propuestas de documentos de este tipo, en el ámbito de la bioética, en bastantes países de Latinoamérica.

Su utilización en la relación clínica entre el paciente y el equipo de salud se ha extendido especialmente en Estados Unidos, algo menos en Europa, y muy poco aún en Latinoamérica. No es algo habitual en nuestros hospitales encontrar un paciente con un documento de voluntades anticipadas, sino algo muy excepcional. Lo que sí es común, sobre todo en enfermos crónicos y oncológicos, que exista un largo proceso de relación médico-paciente, donde el médico proporciona información clínica relevante y el paciente expresa también sus deseos, temores o sugerencias para cuando la situación pueda ser más crítica en el futuro.

El término testamento vital, utilizado mayoritariamente en Estados Unidos, es rechazado por la mayoría de los autores, ya que no constituye un documento de cumplimiento obligatorio ni que se tenga en cuenta después de la muerte. Otro concepto muy usado en el país del norte es el de directrices previas o anticipadas, que releva la autonomía del paciente quien decide previamente lo que quiere se le realice o no en la atención de salud. El tercer nombre, más en boga actualmente en España y Latinoamérica, es el de voluntades anticipadas, y quizás es el más apropiado a nuestro ámbito.

Es importante distinguir la figura de las voluntades anticipadas de otras que están también presentes en la relación clínica con enfermos terminales: el rechazo de un tratamiento específico por parte del paciente, aún en situaciones en que puede producirse un riesgo vital, o en que el procedimiento tenga buenas perspectivas terapéuticas; la limitación de tratamiento o la orden de no reanimar por parte del equipo médico, con o sin consentimiento del  paciente o los familiares; la declaración del paciente como fuera del abordaje terapéutico y la situación de “tratamiento conservador” o su pase a unidades de “cuidados paliativos”; y finalmente, la petición expresa de eutanasia o de ayuda al suicidio por parte del paciente al equipo médico.

Lo cierto es que cada vez más es necesario una planificación anticipada de la atención integrada con los cuidados paliativos. La voluntad anticipada puede ser un instrumento útil, pero sólo si lo integramos en la planificación anticipada de la atención al final de la vida, y que forma parte de un proceso continuo y cotidiano de deliberación médico-paciente. Proceso especialmente relevante en Atención Primaria, y no tanto cuando ya se ha producido el ingreso del paciente en estado crítico en la atención especializada.

Deberíamos también conseguir sacar los testamentos vitales del mundo de lo legal para integrarlos totalmente en el mundo sanitario. No son un documento jurídico principalmente, como tampoco lo son el documento de consentimiento informado o la historia clínica, que no pueden perder su función primaria de servir a la mejor relación médico o equipo de salud y paciente, ahondando en la confianza mutua que debe existir y la interrelación basada en el respeto ético a la dignidad de la persona del paciente.

Comentarios del artículo: Las voluntades anticipadas - Publicado: a las 10:43 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 10/10/2014

Derecho a una muerte digna versus Eutanasia

Es difícil legislar en esta materia, porque son situaciones excepcionales, extremas, en que es complicado dar una regla general, y delimitar muy bien cada caso

La carta de Manuel Almeyda, quien hizo público su deseo –en su calidad de enfermo terminal- de poner término a la vida en casos extremos como el suyo, ubicó en la agenda pública la eutanasia y el derecho a una muerte digna. Conceptos emparentados pero que no son lo mismo.

El derecho a una muerte digna es el derecho de toda persona a tener la atención médica oportuna y los cuidados paliativos que le proporcionen el mayor nivel de calidad de vida posible en esas circunstancias, al acompañamiento de los familiares, amigos, y también del personal de salud.

En la experiencia holandesa, por ejemplo, se comenzó despenalizando la eutanasia de adultos que lo solicitaran bajo determinadas circunstancias y después los jueces han ido admitiendo la eutanasia de pacientes con problemas de salud mental, de menores de edad a petición de sus padres, etc. Es lo que se denomina “pendiente resbaladiza”.

El derecho a una muerte digna significa que el paciente tiene que participar, en virtud del respeto a su libertad y autonomía, en las decisiones que se tomen cuando se acerca el final de su vida. Tiene el derecho a saber qué está pasando y cuál es su situación clínica, así como también el derecho a no saber si así lo desea.

No es eutanasia reconocer cuando la medicina ya no puede curar y el esfuerzo terapéutico sólo puede limitarse a proporcionar cuidados paliativos, en una decisión que deben tomar los médicos junto con el paciente y la familia.

La eutanasia, en cambio, supone ir más allá; es una petición del propio paciente para que se acorte su vida o le ayuden al suicidio asistido, debido a que el sufrimiento en este proceso se vuelve insoportable. El médico ya no ayuda a un buen morir sin sufrimiento, sino que acorta la vida del paciente. Así como no debe prolongarla innecesariamente y debe “dejar morir” sin poner medios desproporcionados, no puede acortarla y decidir cuando el paciente ya debe morir o ayudarle al suicidio.

La muerte y el sufrimiento físico y espiritual forman parte de nuestra condición de seres humanos. La medicina puede ayudarnos a afrontarlos, pero no puede eliminarlos de nuestra vida. Por tanto, no existe un derecho a determinar el momento de la propia muerte, solicitándosela al médico o pidiéndole ayuda al suicidio: existe la posibilidad de hacerlo, pero no es un derecho que podamos exigir e imponer mediante una ley, por ejemplo, a los demás.

Es difícil legislar en esta materia, porque son situaciones excepcionales, extremas, en que es complicado dar una regla general, y delimitar muy bien cada caso. En la experiencia holandesa, por ejemplo, se comenzó despenalizando la eutanasia de adultos que lo solicitaran bajo determinadas circunstancias y después los jueces han ido admitiendo la eutanasia de pacientes con problemas de salud mental, de menores de edad a petición de sus padres, etc. Es lo que se denomina “pendiente resbaladiza” que puede provocar una legislación, por lo que se debe estudiar con mucha prudencia y responsabilidad.

Comentarios del artículo: Derecho a una muerte digna versus Eutanasia - Publicado: a las 9:00 am

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