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  • Felipe Pizarro Saldias

Felipe Pizarro Saldias

Dirigente social de Providencia.

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 08/02/2016

Detención por sospecha: Legislando con tejado de vidrio

¿Qué puede ser más sospechoso? ¿Un joven de pelo largo vestido de negro carreteando, un estudiante con mochila en una marcha, un trabajador con una bandera y un pito protestando por abusos laborales? ¿O un político que disfraza, de las maneras más básicas y absurdas, la manera de seguir eternizándose en el poder?

Es difícil comprender cómo es posible que a pesar de la cantidad de meses que han pasado y los casos de corrupción que hemos ido conociendo, el comportamiento de la clase política -salvo poquísimas excepciones- siga siendo la misma.

Es difícil de comprender a esta altura del partido que puedan seguir sordos a la molestia de la gran mayoría de los chilenos.

Seguramente nunca tantas columnas de opinión, ni tantas conversaciones familiares y sociales, habían versado tanto y por tanto tiempo del mismo tema.

Los chilenos llevamos meses comentando lo caradura que son algunos políticos, la defensa institucional de algunos partidos frente a las más notorias faltas a la probidad, y las increíbles zonas grises que dejaron en la legislación, las que a esta altura -ya no podemos más que pensar- fueron dejadas ex profeso para luego aprovecharse de ellas.

Muchos estamos hartos de que nos sigan hablando de “errores”, cuando estamos frente a delitos como el cohecho, el enriquecimiento ilícito, evasión de impuestos, etc. Delitos que si los cometieran ciudadanos comunes y corrientes, como tú o como yo, lo más probable es que terminaríamos en la cárcel sin ningún miramiento. Pero como son cometidos por los mismos que dictan las leyes, entonces las defensas, las rasgaduras de vestiduras, las quejas por supuestas persecuciones políticas y los llantos lastimeros, descarados y patéticos, parecieran salvarlos de cumplir las condenas, que para nosotros serían el único final posible.

Ahora bien, lo que más me irrita de todo este panorama, es que además de tener que aguantar lo antes descrito, tengamos que soportar que estos mismos personajes pretendan dar cátedra de seguridad y delincuencia.

Cómo no va a ser irritante que mientras una cantidad importante de políticos trata de llevarnos a la paranoia clásica y populista de la lucha contra la delincuencia, con medidas clasistas y racistas como la detención por sospecha, disfrazada esta vez tras el control preventivo, transforman los aportes reservados de empresas en “aportes particulares sin publicidad”.

Entonces nace la pregunta obvia. ¿Qué puede ser más sospechoso? ¿Un joven de pelo largo vestido de negro carreteando una noche en algún barrio en la capital, un estudiante con mochila en las inmediaciones de una marcha, un trabajador con una bandera y un pito protestando por los abusos de sus jefes? ¿O un político que disfraza de las maneras más básicas y absurdas, la manera de seguir eternizándose en el poder, a cambio de dineros que lo comprometen con los poderes económicos, que son los que a todas luces gobiernan los destinos de nuestro país y su gente por ya demasiados años?

¿Qué es más sospechoso, un grupo de jóvenes tomando en una plaza, un vendedor ambulante que trata de ganarse la vida de la manera más honrada que les es posible?¿ O los apitutados que llevan 30 años en el Congreso, o han hecho turnos rotativos en 6 gobiernos, con rentables pasos por los directorios de las empresas más poderosas e influyentes, negándose y boicoteando de todas las maneras posibles a los cambios estructurales necesarios en educación, salud, transporte, pensiones, leyes laborales, etc.?

Es muy cierto eso de que la culpa no la tienen los políticos corruptos, sino que los idiotas que los eligen. Pero no es menos cierto que tanto la democracia, el sistema político y los partidos chilenos, no nos presentan una oferta atractiva para poder elegir algo diferente y así salir de la calidad de “idiotas”.

Seguramente nunca tantas columnas de opinión, ni tantas conversaciones familiares y sociales, habían versado tanto y por tanto tiempo del mismo tema. Pero los políticos siguen sordos a la molestia de la gran mayoría de los chilenos.

Lo que es realmente grave es que los idiotas cada vez somos menos, y nada hace pensar que los que concurramos a votar en las próximas elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales sigamos disminuyendo.

La paranoia populista y retorcida de algunos políticos, representada con el más feroz de los clasismos y racismos, con tintes claramente fascistas, como lo es el control preventivo de identidad, sólo nos va a llevar a un Estado policial, donde los derechos son vulnerados en pos de un ordenamiento que en ningún país se ha logrado. Esto es una falacia, una mentira comprobada hasta la saciedad, en países como Estados Unidos.

Para disminuir la delincuencia, la clave está en la igualdad de oportunidades. Para disminuir la violencia, la respuesta está en un sistema educacional que garantice el derecho a una formación integral y de calidad.

La delincuencia sólo se va a acabar cuando seamos capaces de construir una sociedad nueva, basada en los derechos, fundada en los valores de la integración social, la igualdad de oportunidades y los derechos humanos. Una sociedad que sea capaz de garantizar derechos para todos y no privilegios para unos pocos.

Hoy por hoy, frente a la realidad que estamos viviendo, la respuesta la tiene sólo una sociedad civil organizada, activa, pensante y comprometida en la construcción de un nuevo paradigma. Para ellos sólo hay un camino, una nueva Constitución que nazca desde esa misma sociedad civil organizada y esto ocurrirá solo de una manera, a través de una asamblea constituyente que regrese el poder a esa misma sociedad civil.

El resto son sólo espejismos, sólo cortinas de humo, productos desechables vendidos por una casta de políticos que se niega a morir, sin importar si en su testarudez , ambición y arrogancia terminan matando lo único que es verdaderamente importante, nuestra democracia.

Comentarios del artículo: Detención por sospecha: Legislando con tejado de vidrio - Publicado: a las 3:00 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 01/02/2016

Otra más de Josefa Errázuriz

Con la creación de la Oficina de Protección de Derechos del Adulto Mayor (OPDAM), Providencia se transforma en pionera en el tratamiento de la realidad de desigualdad y abuso que muchas veces, reciben los adultos mayores en nuestro país.

En una época donde es más fácil criticar a los políticos, por corruptos, flojos, irresponsables, etcétera, hacer un acto de reconocimiento a la gestión de alguno de ellos pasa por hacer casi una excepción.

Pero lo de la alcaldesa de Providencia, Josefa Errázuriz, dejó hace rato de ser simplemente la excepción que confirma la regla. Así como se le ha criticado en su gobierno por tomar medidas polémicas o por cometer errores de forma en algunas decisiones, hoy no podemos más que alabar y agradecer lo que se está haciendo por los vecinos y vecinas de nuestra comuna.

Providencia avanza a paso seguro a convertirse en una comuna más a escala humana, donde lo que importa es su gente. Con una gestión inclusiva, donde no sólo se trata de realizar un trabajo pensado en ellos, sino que mejor aún, con ellos, escuchando y reaccionado frente a las necesidades e inquietudes, que en esos mismos procesos de escuchas se van generando. Una gestión basada en las necesidades de los vecinos y vecinas, como así también en el más de un millón y medio de los que transitan por sus calles y avenidas a diario.

En estos tres años se han duplicado los centros de salud, se creó el Centro de Atención Legal, el Departamento de Diversidad y no Discriminación, la Oficina de Infancia y la Oficina de la Mujer. Se ha trabajado codo a codo con los dirigentes vecinales y sociales en la Ordenanza de Participación Ciudadana y, más aún, se ha dado espacio a la generación de nuevos liderazgos, con los talleres de ciudadanía impulsados por el Departamento de Participación Ciudadana. Se han implementado las alarmas comunitarias, producto del trabajo mancomunado entre los vecinos y la Dirección de Seguridad Vecinal, el que ha contado con la colaboración y orientación de Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones o la construcción participativa del nuevo Plan Regulador de la comuna, son sólo algunos de los tremendos avances que ha mostrado Providencia en estos años.

Pero en una comuna donde la mayor cantidad de población está compuesta por mayores de 60 años, la generación de políticas públicas orientadas a ese rango etario, deben ser prioritarias. En estas condiciones, Providencia debe convertirse, sin duda alguna, en un ejemplo a seguir.

Así como se ha criticado a Josefa Errázuriz por tomar medidas polémicas o por cometer errores de forma en algunas decisiones, hoy no podemos más que alabar y agradecer lo que se está haciendo por los vecinos y vecinas de nuestra comuna.

Es por esto que lo sucedido en los últimos días en nuestra comuna debe marcar un hito trascendente a la hora de cambiar el tratamiento que históricamente se le ha dado a los temas que abordan la realidad de la tercera edad.

Con la creación de la Oficina de Protección de Derechos del Adulto Mayor (OPDAM), Providencia se transforma en pionera en el tratamiento de la realidad de desigualdad y abuso que muchas veces, reciben los adultos mayores en nuestro país.

La precariedad en la calidad de vida, en que han caído los adultos mayores por el decadente sistema de pensiones, nos debe llevar no sólo a reflexionar y hacer todos los esfuerzos como sociedad, para cambiar esta tremenda injusticia, sino que además, a implementar los mecanismos que permitan abordar de mejor manera los problemas que se derivan de la injusticia estructural de este sistema de pensiones.

Por otro lado, no es menos cierto que los adultos mayores, muchas veces producto de la soledad y el abandono a los que los sometemos como sociedad, son víctimas de los más diversos abusos físicos, psicológicos y patrimoniales. El municipio, por intermedio del Departamento del Adulto Mayor detectó el 2015 más de 150 casos de estos abusos y en lo poco que va corrido del año ya se han detectado otros 20.

Es por esto que la creación de la OPDAM, dependiente de esa dependencia municipal, dotada de un equipo de profesionales jóvenes de primera línea, pone a nuestra comuna como pionera en Chile, en el tratamiento de esta temática y termina con años de una orientación asistencialista y clientelar a los adultos mayores.

La nueva orientación que el gobierno comunal de la alcaldesa Errázuriz, basada en el respeto, la participación y la inclusión de los vecinos y vecinas mayores los conduce de esta manera, hacia la dignificación en esta etapa de sus vidas.

Sin duda alguna que queda mucho por hacer, pero el camino hacia un envejecimiento activo y saludable de nuestros vecinos y vecinas mayores en Providencia, está trazado hoy más claro que nunca, gracias al empeño y consistencia de quienes trabajan para, por y con los adultos mayores.

Comentarios del artículo: Otra más de Josefa Errázuriz - Publicado: a las 12:00 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 21/08/2015

Candidato Lagos o el síndrome del Chapulín Colorado

El candidato de los empresarios no es Sebastián Piñera, es sin duda alguna Ricardo Lagos, el mismo que quiere hacernos vivir en una perpetua transición a la democracia. Es hora de ver nuevos liderazgos, gente que esté dispuesta a construir un nuevo Estado y por ende una nueva Constitución.

Llamaremos el síndrome del Chapulín Colorado, a eso que afecta a aquellos que andan parando la oreja, para ver si los llaman o si alguien los necesita. La idea es no demostrar las ganas que tienen de actuar, que se mueren por volver, ya que demostrarlo sin que los llamen, no les da rédito político, no les retribuye para sus intenciones.

Pero al hablar del ex Presidente Ricardo Lagos, lo de colorado es un accidente. Todos sabemos que ese color le resulta lejano y a esta altura casi desconocido.

Analicemos cómo se ha ido gestando la irrupción de esta persona de antenitas mal enfocadas, o al menos enfocada en verdades que sólo él y su séquito está viendo. Bien vale la pena decir que él nunca ha perdido las ganas de volver, y lo ha demostrado muchas veces. Poco le ha faltado para hacerse auto entrevistas en algún medio de comunicación.

Lagos ha tratado sistemáticamente de intervenir en la discusión por la Reforma Constitucional, tratando de instalar su página web y su fundación como guías de este camino. Es notable que se esté esmerando en reformar la Constitución, después que en su Gobierno hizo lo indecible por blanquearla, para que él y sus suyos pudieran mantener sus posiciones a costa de un modelo económico y político sostenido por esa misma Constitución y que ahoga a la gran mayoría de los chilenos.

Pero seamos justos: la reaparición e instalación del candidato Lagos no es porque nadie lo haya llamado. El sí ha sentido un llamado, uno soterrado, uno que proviene de los mismos poderes que tienen a este país sumido en las mayores desigualdades e inequidades posibles.

Porque después de la experiencia de su Gobierno, no nos perdamos, el candidato de los empresarios no es Sebastián Piñera, es sin duda alguna Ricardo Lagos. Es su mejor candidato, como lo fue su mejor Presidente.

Ahora bien, él puede estar haciendo un análisis incorrecto de la realidad chilena, al menos así lo veo yo, puesto que cree que el Chile de hoy es el mismo que era cuando él fue Presidente. Puede creer que el ciudadano de hoy está dispuesto a seguir aguantando las condiciones de vida a la que ha sido obligado los últimos 40 años. Puede pensar que las reformas estructurales no son necesarias y que algunos cambios menores al sistema político y económico, con maquillajes bien pactados y negociados con la derecha política y económica son suficientes. Puede creer que un Estado subsidiario, que regale bonos y subsidios a los más pobres alcance. Y de paso evitar que entre todos construyamos un Estado garante de derechos, con mayores e iguales oportunidades para todos los chilenos. Todo eso lo puede creer, está en su derecho. El tema de fondo es si estamos dispuestos a permitirlo.

Lo que debiéramos rechazar hoy es que no se pueda esperar, que no sea capaz de guardar un mínimo de lealtad con el Gobierno y la Presidenta, que se suponen son de su mismo sector político.

Es que al ex Presidente se le está haciendo una costumbre darse vueltas de carnero, mientras ellas le aseguren la mantención de un modelo, que sólo sirva a una pequeña casta de empresarios y políticos.

Su aparición en La Moneda, a expensas del Vicepresidente Burgos, mientras la Presidenta de Chile se encontraba de gira por el extranjero es simple y llanamente una deslealtad mayúscula. ¿Se le olvida que la Presidenta es militante de su mismo conglomerado político? ¿Se le olvida al señor Lagos que él apoyó su candidatura y su programa de Gobierno? Y digo apoyó, porque nunca lo vi salir a decir lo contrario.

Lo que debiéramos rechazar hoy es que Lagos no se pueda esperar, que no sea capaz de guardar un mínimo de lealtad con el Gobierno y la Presidenta, que se suponen son de su mismo sector político.

Yo no pertenezco a la Nueva Mayoría y de hecho no voté por la Presidenta Bachelet, por tanto no es de mi particular interés defenderla. Pero si la clase política tiene algún interés en comenzar a demostrar que ha entendido algo de la crisis que se vive en Chile, producto de la manera oscura y corrupta en que se hace política hoy, estas actitudes son simplemente inaceptables. La traición, la bajeza y el oportunismo son actitudes que los ciudadanos chilenos no debemos estar dispuestos a tolerar más.

No sigamos creyendo en cantos de sirenas de políticos que no entienden, o más bien no quieren entender, que las condiciones del juego deben cambiar. ¿O es que a Ricardo Lagos, José Miguel Insulza, Patricio Walker, Edmundo Pérez Yoma y otros, les da lo mismo que en las próximas elecciones, el Presidente o Presidenta sea electo, con una participación de menos del 30% de los electores?

La sociedad chilena no es la misma, los ciudadanos chilenos, el pueblo de Chile, no debe estar dispuesto a seguir tolerando la pelea pequeña de unos pocos, para mantener las granjerías y ganancias de unos aún menos.

Es hora de ver nuevos liderazgos, gente que entienda para dónde va y cómo es nuestra sociedad. Que esté dispuesta a construir un nuevo Estado y por ende una nueva Constitución, con participación de todos los chilenos, de manera democrática y transversal. Y no a tener que nuevamente, en dos años más, elegir a otro de los mismos. Otro que con disfraz de Chapulín Colorado, puede inventar llamados de auxilio inexistentes, para hacernos vivir en una perpetua transición a la democracia.

Comentarios del artículo: Candidato Lagos o el síndrome del Chapulín Colorado - Publicado: a las 7:15 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 13/08/2015

Sala Cuna en Providencia, con Alejandra en la Memoria

¿Por qué la derecha que dice ser pro vida rechazó un jardín infantil y dio un portazo a todas esas madres adolescentes que luchan por seguir adelante con sus vidas y las de sus hijos? Sería bueno que los concejales de Providencia que rechazaron este proyecto, entendieran que transitan por un camino peligroso.

Hace una semana, el Concejo Municipal de Providencia en votación dividida resolvió no aprobar el proyecto presentado por la alcaldesa Josefa Errázuriz para instalar una sala cuna y jardín infantil en nuestra comuna.

La aprobación de este proyecto sólo consistía en traspasar, en comodato por 30 años, un terreno ubicado en calle Padre Mariano, a la Junta Nacional de Jardines infantiles.

Es importante señalar que este proyecto no le significaba mayor inversión a la municipalidad, ya que la construcción, implementación y funcionamiento era de total responsabilidad de esta institución.

Pero no me interesa concentrarme en las razones del porqué los concejales de derecha resolvieron no aprobar este proyecto, ya que fueron ellos en su totalidad los que votaron en contra. Esas razones ya fueron explicadas, y por más que algunas de ellas me parezcan de la mayor falta de empatía y carencia de sentido común, me gustaría concentrarme más bien en el por qué proyectos como estos son necesarios, no sólo en Providencia, sino que en la gran mayoría de las comunas de nuestro país.

El año 2012, Alejandra Carrasco, alumna de 4° medio del Carmela Carvajal de Prat, liceo municipal de nuestra comuna, buscaba infructuosamente ayuda para poder enfrentar su condición de estudiante y madre adolescente.

Alejandra, como muchas niñas en nuestro país, se desesperaba tratando de complementar la responsabilidad de ser madre y continuar sus estudios. Ella, al igual que todos nuestros hijos e hijas, tenía un proyecto de vida: su norte era estudiar derecho.

Alejandra y su madre golpearon muchas puertas sin encontrar respuestas. En el mejor de los casos tendría que esperar. Esperar por soluciones y apoyos que nunca llegaron. En medio de esta desesperante búsqueda, la joven cayó en una depresión post parto y frente al cierre de puertas, al agotamiento y desesperanza, se quitó la vida.

El año 2012, Alejandra Carrasco, alumna de 4° medio del Carmela Carvajal de Prat, liceo municipal de nuestra comuna, buscaba infructuosamente ayuda para poder enfrentar su condición de estudiante y madre adolescente. Como muchas niñas en nuestro país, se desesperaba tratando de complementar la responsabilidad de ser madre y continuar sus estudios. Ella, al igual que todos nuestros hijos e hijas, tenía un proyecto de vida: su norte era estudiar derecho. Con su madre golpearon muchas puertas sin encontrar respuestas…

Cómo no recordar hoy a Alejandra, cuando vemos que quienes tienen como misión velar por los derechos y mejoramiento de la calidad de vida de quienes los eligen, parecen olvidar cuáles son sus tareas primordiales y prefieren dar paso a concepciones ideológicas, a mi juicio erradas, que sólo llevan a los más pobres a sufrir miserias de manera innecesaria.

La derecha chilena nos tiene acostumbrados a oponerse a los proyectos de despenalización del aborto. Son pro vida, nos dicen ellos y tildan a los que creemos que es necesario legislar sobre el tema, de pro muerte. En vez de matarlos, insisten, es necesario preocuparnos por acompañar a la madre y a los niños en su desarrollo.

Yo me pregunto entonces ¿por qué borrar con el codo lo que escriben con la mano? Si cuando tienen la oportunidad concreta de trabajar en esa dirección, prefieren darles un portazo a todas esas madres adolescentes que luchan por seguir adelante con sus vidas y las de sus hijos.

Esa falta de coherencia, de sensibilidad social y de empatía es la que nos hace sentir rabia e impotencia frente a casos tan tristes como los de Alejandra.

¿Hasta cuándo los más pobres, los más vulnerables tendrán que esperar que dejen de primar egoístas concepciones ideológicas y económicas, para al fin poder empezar a ver que de verdad quienes son elegidos para velar por sus derechos y necesidades comiencen a hacerlo?

Hace mucho rato que nuestra comuna dejó de ser el oasis privilegiado de sólo familias ricas. Hace rato que a nuestros barrios llegaron familias que sí necesitan apoyo. La pobreza oculta es una realidad, el abandono de adultos mayores, los estudiantes carenciados y las familias vulnerables sí cohabitan en nuestra comuna.

El gobierno comunal de Josefa Errázuriz sí lo ha entendido. El mundo ciudadano que trabajó en su programa así lo mandató y este proyecto es demostración de esa lógica y coherencia al servicio de los habitantes de Providencia. Quienes no comparten esta lógica, no sirven a esos intereses.

Sería bueno que los concejales que rechazaron este proyecto, entendieran que transitan por un camino peligroso, por un camino que sólo lleva a las jóvenes como Alejandra a optar por medidas tan terribles como la que tomó ella.

Como padre, vecino, como hombre con sensibilidad social, les pido, antes de volver a tomar decisiones como éstas, piensen un poco en el país que viven, infórmense de la realidad, empaticen con la necesidad de los que menos tienen y si aún tienen dudas, por último voten pensando en la Alejandra y su hija.

Comentarios del artículo: Sala Cuna en Providencia, con Alejandra en la Memoria - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 16/06/2015

Crónica de una violencia anticipada

El denominador común detrás de la violencia de uno y otro lado en las marchas es la inoperancia y hasta egoísmo de muchos políticos. Y si la clase política chilena se declara por acción u omisión incompetente para cambiar esta realidad, es hora de una Asamblea Constituyente.

Para comenzar y que no quede duda, quiero dejar extremadamente claro que no pretendo hacer ni una apología de la violencia juvenil, ni tampoco pretendo justificar los delitos cometidos durante las marcha de los pasados meses, ni menos pretendo levantar a los jóvenes que participan en este tipo de desórdenes y saqueos, al estatus de jóvenes rebeldes y revolucionarios. Muy por el contrario, me parece que los desórdenes, el vandalismo y los saqueos producidos por grupos minoritarios de niños y jóvenes después de cada manifestación social merecen no sólo mi repudio, sino que el de toda la sociedad en su conjunto.

Estas últimas semanas nos han querido presentar los casos de abusos por parte de quienes integran las FFEE de Carabineros como actos irregulares, faltas a los procedimientos o situaciones aisladas cometidos por personal que se escapan a las normas de conducta de la institución. Pero quienes hemos estado presentes en marchas y movilizaciones sabemos de sobremanera, que no se trata de nada de eso y que la conducta de algunos funcionarios suelen actuar con violencia desmedida. Los casos que costaron las severas lesiones a Rodrigo Avilés y los golpes sin mediar provocación a la joven Paulina Estay, hablan de aquello.

De esa violencia y de las faltas a los procedimientos es precisamente de lo que hablaba el informe del Instituto Nacional de los Derechos Humanos del mes de abril y el que, como recordaremos, motivó a algunos políticos a pedir la renuncia de su directora Lorena Fries, por denunciar y acusar lo que hoy estamos viendo como una realidad inequívoca.

Pero la violencia policial es sólo una muestra del proceso de descomposición que nuestra sociedad está viviendo. Capitulo especialmente triste, es el asesinato de Exequiel Borvarán y Diego Guzmán, luego de la marcha estudiantil del mes de mayo en la ciudad de Valparaíso. Ambos jóvenes fueron víctimas de un desquiciado que entendió que la pintura del frontis de su casa era más valiosa que la vida humana.

Estos hechos de violencia, que uno podría suponer no tienen mucho que ver, ya que uno es perpetrado por un civil y los otros por efectivos del Estado, a mí entender sí están conectados porque se produjeron en jornadas de manifestaciones por la reforma al sistema educacional chileno.

Este proceso de manifestaciones se extiende por más de 8 años. Son millones los que han salido a marchar mes tras mes, miles de estudiantes se han tomado sus casas de estudios, liceos y colegios, sin embargo cientos de millones de pesos en pérdidas por los saqueos y destrozos que dejan estas jornadas.

Pero, ¿cuál es el denominador común detrás de esta violencia, muertes, heridos, huelgas, tomas y marchas? Uno solo: la inoperancia y hasta egoísmo de muchos políticos, que por las más variadas razones no ha querido avanzar en la reconstrucción de una sociedad individualista y falta de valores como lo es la sociedad chilena post dictadura.

Muchos de los que hoy nos gobiernan están más interesados en responder a los intereses de los grupos económicos que defienden el modelo neoliberal instalado en Chile a fines de los ‘70 y principios de los ‘80, o porque se les va la vida en perpetuarse en sus puestos de privilegio y así mantener sus ingresos.

Se les olvidó que ellos se deben a quienes votamos para instalarlos ahí y no a quienes parecen haber pagado sus campañas y que hace años, por defecto, nos gobiernan de manera soterrada, aunque descarada.

La sociedad chilena, como lo hemos venido denunciando, se encuentra en una crisis no sólo política, sino que además valórica, producto sin duda de la desigualdad social que se ha perpetuado producto del modelo neoliberal que ampara la Constitución chilena.

Si la clase política chilena se declara por acción u omisión incompetente para cambiar esta realidad y llevar a la sociedad chilena a construir una nueva institucionalidad, como nos han demostrado desde el advenimiento del actual sistema democrático, entonces llegó el momento que abran los espacios democráticos necesarios para emprender un camino diferente.

Ya somos muchos los chilenos y chilenas, que creemos que el único camino que nos queda para conseguir este anhelado objetivo es una Asamblea Constituyente. Sólo de esta manera conseguiremos asentar las bases de una sociedad más justa, donde todos tengamos las mismas oportunidades de alcanzar una mejor calidad de vida, en base a la igual de oportunidades y de derechos y de paso construir un sistema de verdad democrático, que no nos haga depender del dinero y el poder, de un grupo minoritario de empresarios que han manejado los destinos de este país desde las sombra por ya demasiados años.

La responsabilidad del Gobierno y de todos los parlamentarios que hoy deciden los destinos de Chile es detenerse un momento y evaluar la responsabilidad política que les compete en la mantención de este status quo, que propicia y alienta los hechos de violencia que este país está viviendo en la actualidad.

La violencia de una sociedad ciega a las injusticias que se comete en contra de su pueblo, sólo puede incubar más violencia. Si no la detenemos ahora, será responsabilidad de los mismos que rasgan vestiduras cada vez que se producen las muertes, heridos, destrozos y saqueos después de las jornadas de movilizaciones.

Comentarios del artículo: Crónica de una violencia anticipada - Publicado: a las 9:00 am

» Publicado: 27/03/2015

Institucionalidad de opereta

La opereta es un género musical derivado de la ópera y que se caracterizada fundamentalmente, por contar con una trama inverosímil y disparatada. ¿Puede existir mejor manera, para poder definir en lo que se ha transformado nuestra institucionalidad? ¿No nos parece a la mayoría de los chilenos que lo que vemos salir a diario del […]

La opereta es un género musical derivado de la ópera y que se caracterizada fundamentalmente, por contar con una trama inverosímil y disparatada. ¿Puede existir mejor manera, para poder definir en lo que se ha transformado nuestra institucionalidad? ¿No nos parece a la mayoría de los chilenos que lo que vemos salir a diario del congreso y en espacial de los partidos políticos con representación parlamentaria es una triste opereta narrada a base absurdos disparates?

¿No representa un acto corruptor de nuestra sociedad que 1200 de las personas más ricas de Chile, ganen sobre los US$ 10 millones al año, monto que es casi 3 mil veces más alto que el ingreso promedio del 80% más pobre de la población, esto en cifras de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile?

Llevamos semanas escuchando las razones del porque nuestro país no es corrupto. A diario, ex Presidentes, ex ministros, parlamentarios y aquellos que ya no lo son, pero que por décadas han administrado el poder político y guiado el devenir económico del país, pretenden hoy transformarse en la memoria moral de nuestra sociedad y darnos cátedra de lo que está mal, de lo que debe ser cambiado y de cómo debe cambiarse.

Todos estos esfuerzos de experimentados políticos y seudo representantes de la sociedad chilena, no son más que pirotecnia política. Representan, al menos para mí, un esfuerzo más de conducir al país por un periodo de cambio que nos va a llevar indefectiblemente, a otro callejón sin salida. A potenciar y reafirmar una institucionalidad que viene haciendo agua hace años y que tiene a los habitantes de este país, al pueblo chileno, en una pobreza social, económica, cultural y moral sin precedentes en nuestra historia.

Los escuchamos hablar de los esfuerzos que han hecho durante estos años por cambiar las condiciones en que se desarrolla nuestro país. De la cantidad de leyes que se han aprobado para impedir que la corrupción se apodere de nuestra sociedad. Lo concreto es que estos esfuerzos son y han sido absolutamente en vano, ya que a la luz de los últimos escándalos vividos y conocidos por todos, no nos debe quedar duda que nuestro país se sume en la corrupción política y ética sin que ellos puedan hacer nada concreto para frenarla.

Que el que más del 50 % de la población perciba menos del sueldo mínimo, que más del 70% viva con menos de $450.000, que más del 80% de las mujeres chilenas y que tienen un trabajo remunerado reciban menos de $ 550.000 líquidos, o que en Chile se registren cerca de 700 mil subcontratados y de ellos el 50% ganan menos de $100.000 (Cifras Fundación Sol), ¿me va a decir usted, que estas cifras no constituyen un acto que corrompe la sociedad chilena? ¿No representa un acto corruptor de nuestra sociedad que 1200 de las personas más ricas de Chile, ganen sobre los US$ 10 millones al año, monto que es casi 3 mil veces más alto que el ingreso promedio del 80% más pobre de la población, esto en cifras de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile?

En lo que a mí respecta, la desigualdad a la que nos han acostumbrado a vivir a los chilenos es un acto de corrupción en sí mismo. Una sociedad basada en los negocios privados como mecanismo regulador de todos los ámbitos económicos, es una sociedad desigual y por ende profundamente corrupta. Un país que no asegura educación, salud, pensiones dignas como derechos fundamentales es una sociedad que está condenada a perpetuar las desigualdades y por ende a vivir en una pobreza endémica.

Todos estos aspectos que nos ahogan a diario a la mayoría de los chilenos tienen un único origen, la Constitución de 1980. En reiteradas oportunidades he descrito y ya todos sabemos cuál es el origen antidemocrático de esa constitución. No es mi intención abordar eso en estas líneas. Lo que si debemos entender y hacer entender a los que aún no logran comprenderlo es que es ella y solo ella, el origen de todos los males que nos ahogan y no nos permiten tener una mejor calidad de vida.

Entendamos que la constitución no solo regula la convivencia democrática, como algunos se esmeran en hacernos creer. La constitución regula todos los aspectos de nuestras vidas. Y en ella se esconden las razones por las que chile es uno de los países más desiguales de todo el mundo. Es ella el sustento del modelo económico neoliberal que impide un desarrollo en equidad y es en ella que los gobiernos y parte importante de los parlamentarios han encontrado las herramientas para defender y profundizar este modelo con los resultados a la vista.

Los presidentes de los partidos políticos chilenos insisten hasta la majadería que son ellos los llamados a corregir estos problemas y que el sistema democrático está seguro en sus manos. Esta actitud es solo otra línea más del argumento de esta opereta inverosímil y disparatada. No porque los partidos no sean los llamados a cumplir con este rol, sino porque hoy menos del 5% de los chilenos militamos en uno, y en cada elección los niveles de votación decrecen de manera dramática.

Los chilenos ya no nos creen, los chilenos cada vez menos creen en sus instituciones y en quienes las componen. Los chilenos han elegido no creernos a los que militamos en los partidos ni menos a quienes los encabezan. Y es así por una sola razón. En todos estos años no han podido cambiar, por más esfuerzos que hagan, absolutamente nada, muy por el contrario hoy se le acusa a la clase política, de mantener y profundizar la enormes desigualdades, producto del proceso de descomposición valórica de nuestra sociedad debido a una corrupción derivada del status quo que ellos mismos han mantenido por años.

Ya no queremos más maquillajes, ya nonse resiste más reformas menores, aquí lo único que vale es un cambio total y estructural de la institucionalidad. Pero este proceso no debe, ni puede ser a partir de esa misma institucionalidad que está hecha para impedir cualquier transformación mayor. Este cambio debe ser hecho de la manera más abierta, transparente, participativa y democrática. Y como nuestra institucionalidad es exactamente lo contrario a todo eso, no queda más que entremos en un proceso constituyente que permita la construcción de una nueva constitución hecha por la mayoría del pueblo y para la mayoría del pueblo. Una constitución que nos pueda representar, educar, proteger y velar por los derechos de todos y cada uno de los que vivimos en este país. Una constitución democrática y participativa tanto en su origen como en su aprobación, vía plebiscito, que no deje dudas a nadie que es producto de una decisión de una verdadera y auténtica mayoría.

Comentarios del artículo: Institucionalidad de opereta - Publicado: a las 7:01 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 02/02/2015

UDI y la política del “palo en la rueda”

La actitud de rebeldía quinceañera que están mostrando los parlamentarios de la UDI frente a las reformas políticas y sociales empujadas por la sociedad civil e impulsadas por el actual gobierno, representa de la manera más clara un ejemplo de esa actitud odiosa, prepotente y arrogante de la que la derecha conservadora chilena ha hecho gala desde los albores de este país.

En Argentina cuando quieren decir que determinada persona está haciendo constantemente problema por todo  y que su actitud sólo contribuye a dificultar las relaciones, entonces esa persona es un “palo en la rueda”.

La actitud de rebeldía quinceañera que están mostrando los parlamentarios  de la UDI frente a las reformas políticas y sociales empujadas por la sociedad civil e impulsadas por el actual gobierno, representa de la manera más clara un ejemplo de esa actitud odiosa, prepotente y arrogante de la que la derecha conservadora chilena ha hecho gala desde los albores de este país.

Pero como a esta altura, cuando la mayoría del país concuerda en que los cambios que se están llevando a cabo en el Congreso son largamente esperados y profundamente necesarios, la actitud de “palo en la rueda” por la que han optado los militantes de la UDI resulta -además de desagradable- una total y absoluta falta de respeto por la sociedad en su conjunto,  pero en especial por todos aquellos que cada cuatro años seguimos creyendo que es importante y necesario ir a votar para elegir a diputados y senadores.

La única manera de que nuestra realidad cambie, de que podamos sacar “el palo en la rueda”, es que en un proceso constituyente todos los chilenos y chilenas de manera libre, democrática y soberana escribamos una nueva Constitución que responda a las necesidades y anhelos de una sociedad moderna, inclusiva, respetuosa de nuestras diferencias y por sobre todo justa.

Es difícil de imaginar cual es el concepto de democracia que tienen estas personas que buscan por cualquier resquicio legal o constitucional, detener este necesario proceso de transformaciones y, de paso, instalar una tercera cámara legislativa en el Tribunal Constitucional,  para poder recuperar ahí el terreno que perdieron en el debate democrático. Y ustedes me perdonarán, pero este tribunal puede representar mucho para muchos y en muchas instancias, pero está lejos de representar una instancia democrática donde se manifieste la soberanía popular. Para todos debe estar claro que  sólo el Congreso Nacional es la institución llamada a cumplir ese rol, por más que muchos podamos criticar en el presente su real representatividad social y política.

El problema de fondo de esta democracia que tenemos, más allá de la actitud cabrona y patronal de estos sectores políticos ultraconservadores, es que esta instancia está contemplada en la Constitución y es entonces ahí  donde se hace necesario usar no sólo retroexcavadora sino que algo mucho más potente.

El origen antidemocrático de esta Constitución, que está hecha a la medida de los grupitos que hoy la defienden a ultranza, es la que no permite que en Chile tengamos una democracia plena y que estemos obligados a convivir aún con ataduras autoritarias generadas para mantener un status quo, que nos impide dar un paso cualitativo y cuantitativo en el mejoramiento de las condiciones de vida de miles de chilenos y chilenas.

Se hace entonces de vital importancia, que todos entendamos la conexión que hay entre la constitución que hoy nos rige y la permanente incapacidad de nuestras instituciones por generar de manera efectiva los cambios necesarios para poder avanzar en la transformación de un Estado que pueda estar al servicio de todos y todas los chilenos y no que siga estando cooptado por pequeños grupos de poder políticos y empresariales conservadores, que insisten en tratar de hacernos vivir en el marco de concepciones económicas, religiosas, morales e institucionales que cada vez se alejan más de una sociedad chilena, que quiere y no puede avanzar hacia la plena libertad y un desarrollo económico armónico, que genere las riquezas necesarias para que todos vivamos en las mejores condiciones posibles.

La Constitución del 80, no sólo no permite los cambios necesarios para alcanzar estos objetivos, sino que además en sí misma  es una trampa que no genera las condiciones  para que ella  cambie.  Está claro, entonces, que la única manera de que el pueblo chileno se asegure que esto ocurra de manera democrática y participativa es que de una buena vez, las fuerzas sociales y políticas lleguen a un gran acuerdo nacional en pos de levantar una Asamblea Constituyente que asegure las condiciones mínimas, para la redacción de una nueva Carta Fundamental.

La única manera de que nuestra realidad cambie, de que podamos sacar “el palo en la rueda”, es que en un proceso constituyente todos los chilenos y chilenas de manera libre, democrática y soberana escribamos una nueva Carta Fundamental que responda a las necesidades y anhelos de una sociedad moderna, inclusiva, respetuosa de nuestras diferencias y por sobre todo justa.

Comentarios del artículo: UDI y la política del “palo en la rueda” - Publicado: a las 8:45 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 08/01/2015

Mal de pocos, consuelo de sinvergüenzas

Los integrantes de esta pequeña oligarquía ultra conservadora no han tenido miramientos para obstaculizar cuanto proceso transformador se ha intentado desarrollar en el país y han encontrado en la Constitución la base de casi todos sus privilegios. Son el reflejo de un sistema democrático que ya no resiste más. Es hora de una Asamblea Constituyente.

De verdad que en esta pasada había decidido ni opinar frente a lo que está ocurriendo en el caso Penta y sus implicancias políticas. Pero después de lo ocurrido los últimos días, ya es imposible abstraerse y no sentir una indignación tan grande, que los dedos pican cuando el intento de insultar la inteligencia de todos nosotros es tan descarado.

Llevamos años tolerando que un grupo minoritario de políticos estén tratando de ordenarnos, de la peor forma, cómo tenemos que llevar nuestras vidas. Con el espíritu más totalitario y fundamentalista posible, los integrantes de una pequeña oligarquía parlamentaria, ultra conservadora, no han tenido miramientos para obstaculizar cuanto proceso transformador y progresista se ha tratado de levantar en nuestro país, e insisten en hacernos vivir según concepciones morales y religiosas que provienen de la más rancia aristocracia del siglo XVIII.

Los chilenos tuvimos que vivir una dictadura por más de 17 años, para luego aceptar un régimen seudo-democrático por otros 23. Por 40 años nos vimos obligados a postergar la posibilidad de dar vuelta una realidad impuesta a sangre y fuego, que tiene a cientos de miles de compatriotas sumidos en una pobreza económica, cultural, educacional y hasta espiritual sin precedentes en nuestra historia. Somos el paradigma mundial del neoliberalismo más brutal, lo dicen todos los indicadores y comparaciones a los que somos tan llanos a mirar y repetir como mantras, sin poder siquiera hacer la conexión entre lo que significan las cifras y la paupérrima calidad de vida que estamos llevando como sociedad chilena.

Y ahora, además de tener que seguir aguantando todas estas “cualidades” a las que estamos obligados por este grupo minoritario de políticos granujas y aprovechadores, censores de la moral y las “buenas costumbres”, más encima debemos aguantar, que a partir del asqueroso destape de los entretelones del caso Penta, tengamos que escuchar una sarta de explicaciones disparatadas, sin lógica ninguna y menos respeto por nuestro pueblo y sus tan mentadas instituciones.

Los chilenos no podemos seguir tolerando tanto abuso, mediocridad, mentira, aprovechamiento y pequeñez de un grupito de hombres y mujeres que se cree con el derecho a poder basurearnos a su antojo, al tiempo que destruyen y degradan una institucionalidad que se supone tienen que cuidar y mantener.

Da vergüenza ajena que los implicados digan cosas como: “Y si uno no recuerda haber mandado un correo”, o “Esto es una práctica generalizada dado el vació en la ley”. Estas explicaciones absurdas, infantiles y mediocres, sólo nos pueden hacer pensar y entender, de una buena vez, que parte importante de la clase política chilena ya nos perdió el poco respeto existente, si es que alguna vez lo tuvo.

Los chilenos no podemos seguir tolerando tanto abuso, mediocridad, mentira, aprovechamiento y pequeñez de un grupito de hombres y mujeres que se cree con el derecho a poder basurearnos a su antojo, al tiempo que destruyen y degradan una institucionalidad que se supone tienen que cuidar y mantener.

Para quienes sabemos de la historia política y social de nuestro país y que hemos seguido estos procesos al menos los últimos 50 años, entendemos que la estructura institucional, política y económica está basada en una Constitución profundamente antidemocrática, hecha por quienes son padres ideológicos de los mismos que hoy pretenden “sacar las castañas con las manos del gato”.

Esa Constitución por su estructura y lógica del manejo del poder es la base de casi todos los males que aquejan a nuestra sociedad y que, de paso, es también la base de casi todos los privilegios del que abusan el mismo grupito de políticos que han ayudado en 40 años a hacer más ricos y poderosos a una pequeña casta de chilenos, que tienen estancado el devenir de un pueblo que sabe, pero parece no alcanzar a entender, porque debe vivir a diario en esta realidad.

Me parece que cuando el intento de empate constante en la sinvergüenzura se hace una costumbre, producto de la intención de acomodarse y eternizarse, entonces las instituciones y el marco jurídico en el que ellas se basa, están absolutamente superadas. Esgrimir que esto ocurre producto de un vacío en la ley, cuando son ellos mismos los que las redactan y aprueban, es una tremenda patudez y una falta de criterio sin parangón. Lo único que todos podemos entender es que diputados y senadores legislan con vacíos legales, con el solo fin de poder aprovechar los mismos en su propio beneficio.

Cuando el intento de empate constante en la sinvergüenzura se hace una costumbre, producto de la intención de acomodarse y eternizarse, entonces las instituciones y el marco jurídico en el que ellas se basa, están absolutamente superadas.

Este nivel de incompetencia nos debe dejar solo una conclusión: los actuales legisladores son el reflejo de un sistema democrático que ya no resiste más. Ellos son el producto de una ley electoral que ya no resiste análisis. Cada vez y con más claridad, se hace necesario abrir un proceso lo más amplio posible, democrático y participativo, donde la sociedad chilena en todos sus niveles de representación directa, puedan construir una nueva institucionalidad que nos represente de manera más realista.

La Constitución de 1980 debe ser reemplazada por una Carta Fundamental nueva, ajustada a nuestra realidad como país y que responda a los anhelos de cambios de nuestra sociedad y la única vía para conseguir eso de manera clara y transparente es una Asamblea Constituyente.

Este debe ser el desafío primario de todos los ciudadanos y ciudadanas de espíritu progresista que no estén dispuestos a seguir aceptando que el mal de unos pocos sea el consuelo de los sinvergüenzas.

Comentarios del artículo: Mal de pocos, consuelo de sinvergüenzas - Publicado: a las 8:30 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 06/11/2014

Allamand y Labbé, dos caras de una misma derecha

Ambos representan las dos caras de esa derecha anacrónica y vetusta que no va de acuerdo con los tiempos que vivimos. Representan a esa derecha que se viste con ropajes de demócratas pero que en el fondo mantiene una añoranza por épocas oscuras.

Desde la perspectiva de un ciudadano de izquierda común y corriente, como lo es quien escribe esta columna, se pueden identificar en la derecha chilena al menos tres almas.

A la derecha más amigable y progresista, esa que nos gusta comparar con la derecha moderna europea, en la que podemos ver a personajes interesantes como Lily Pérez o Gaspar Rivas, se le contrapone una derecha empresarial y militante, esa que ha jugado un papel muchas veces nefasto en la historia de Chile.

Este sector, cada vez que siente que en nuestro país hay procesos de cambios que les puede afectar sus multimillonarias utilidades, levanta la voz para  defender sus egoístas granjerías obtenidas con mínimos niveles de ética y moralidad, explotando al chileno y lesionando sus derechos más fundamentales como la educación, salud, previsión, etc.

Pero esta derecha empresarial es previsible, sabemos que existe, está siempre presente y aunque es poderosa, sabemos cuáles son sus debilidades y fortalezas. En fin sabemos qué esperar.

Pero hay una tercera alma en la derecha chilena y que representa un real peligro para la convivencia democrática.

La primera cara de esa otra alma de la derecha, es la que representa el ex alcalde de Providencia Cristián Labbé, quien ha hecho noticia en las últimas semanas por asuntos que no son novedad para aquellos que no pretendemos tapar el sol con un dedo.

El ex coronel integró los aparatos de represión del estado en la dictadura más bestial que recuerde nuestra historia y ahora procesado por violaciones a los derechos humanos salta a la palestra tratando de justificar lo injustificable, intentando minimizar su participación en el aparato represivo que él mismo ayudó a formar y en el que colaboró de buena gana.

Ustedes me van a decir ¿cuál es la novedad de todos esto? La novedad en esta oportunidad la pusieron sus camaradas de la UDI, encabezados por el presidente de esa colectividad, Ernesto Silva, que no tardó en salir en defensa del ex militar. No se da cuenta el señor Silva que lo único que hace es amarrar a su partido a una historia que el país trata de superar.

La UDI no está dispuesta a avanzar hacia la construcción de una sociedad basada en la democracia,  el respeto, la tolerancia y la defensa de los derechos humanos mientras insista en seguir cuidando y respaldando a quienes formaron parte del aparato represivo del régimen.

La otra cara de esa derecha que se viste con ropajes democráticos, pero que no quiere ni cambios ni progreso para todos los chilenos y que es capaz de defender el legado político y económico logrado por la dictadura, es el sector que hoy encabeza la lucha ideológica más encarnizada en contra de cada reforma que trata de levantar el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet. Ese sector está encabezado por Andrés Allamand.

La derecha de Allamand respalda a agrupaciones como la Confepa, una organización instrumental de apoderados de colegios particulares subvencionados, sin base social confirmada y que ha profitado del temor que se les ha creado a las familias chilenas.

Este senador se ha acostumbrado al pasar de los años a actuar de la misma forma que lo hizo cuando encabezó la oposición de la derecha política juvenil, al gobierno del Presidente Salvador Allende en los años ‘70.

En ese camino, el senador y su sector respaldan de manera solapada, sin importar que tengan la validez moral ni la representación democrática necesaria, a agrupaciones como la Confepa, organización instrumental de apoderados de colegios particulares subvencionados, sin base social confirmada.

Durante 3 años he integrado una organización de apoderados de los liceos y Colegios públicos de la comuna de Providencia, conozco a sus apoderados y se cómo son y que se puede esperar de este tipo de organizaciones. En todos estos años, ni en los momentos de mayor apoyo en las movilizaciones por la reforma estructural del sistema educacional chileno, contamos con el despliegue de recursos del cual ha hecho gala esta autodenominada organización de padres y apoderados.

Los avisos en la radio, arriendo de buses de acercamiento, traslado de provincia, arriendo de camiones y retroexcavadoras utilizados en la marcha de hace un par de semanas, nos hablan de lo instrumental de esta organización, que ha profitado del temor que se les crea a las familias chilenas, toda vez que son presas de la campaña ideológica terrorista encabezada por senadores, diputados y políticos de esta derecha.

No soy militante, no voté por esta Presidenta, ni siquiera estoy de acuerdo cómo se ha planteado la reforma del Gobierno. Pero nada de lo que ella propone me hace pensar que se busque cerrar colegios, ni menos que los padres y madres perderemos el derecho a elegir el colegio para nuestros hijos e hijas.

La campaña que encabeza el senador Allamand de manera soterrada se basa en crear miedos e inseguridad en los que menos tienen y luchan a diario por sacar adelante a sus hijos e hijas y que además son más vulnerables a este tipo de extorsiones políticas e ideológicamente maliciosas.

Allamand y Labbé representan a esa derecha que sigue haciendo política desde el miedo, desde la desinformación y la extorsión, que se niega a debatir ideas con ideas, de frente. Que se viste con ropajes de demócratas pero que en verdad, en el fondo, mantienen una añoranza por épocas oscuras donde la imposición de las ideas por la fuerza fue lo que instaló en Chile un modelo que les resultó rentable y que no están dispuesto por ningún motivo a cambiar.

Labbé y Allamand representan las dos caras de esa derecha anacrónica y vetusta que no va de acuerdo con los tiempos que vivimos y que no se va a terminar mientras el poder del dinero y los intereses mezquinos y personales sigan atravesando a esta democracia tan débil que hemos construido como sociedad.

Comentarios del artículo: Allamand y Labbé, dos caras de una misma derecha - Publicado: a las 9:50 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 24/09/2014

Alcaldesa Errázuriz y una medida (aparentemente) impopular pero necesaria

Poner un límite horario al funcionamiento de botillerías, restaurantes, pubs y discoteques podrá no contar con el respaldo de algunos seudo progresistas que se han dedicado a atacar a la alcaldesa. Pero quienes convivimos en esta comuna de Providencia sabemos la molestia real que afecta a los vecinos de barrios como Santa Isabel y Bellavista.

Gobernar haciendo siempre lo políticamente correcto es una tentación para todos quienes ocupan cargos de poder. Hacer lo más fácil, no levantar polvo y tratar de quedar bien con todos, incluso si en el camino se olvidan las promesas de campaña, es menos arriesgado.

Este no es el caso de Providencia, donde su alcaldesa Josefa Errázuriz ha elegido no caer en esa tentación y decidió enfrentar un problema de larga data: la entrega indiscriminada de patentes de alcoholes.

En el pasado, los alcaldes de la comuna, particularmente Cristián Labbé, que ocupó ese lugar de privilegio por 16 años, no sólo hicieron vista gorda con la entrega de patentes, sino que además miraron para un lado mientras la comisión de alcoholes del concejo municipal,  encabezado por el mismo concejal hace ya demasiados años, repartía patentes sin mediar ningún respeto por los vecinos, su calidad de vida ni menos sus constantes reclamos.

Por eso es digno de respeto el esfuerzo que ha hecho la alcaldesa Errázuriz por escuchar a los vecinos de la comuna, llamando a cabildos comunales. Es lógico y esperable entonces que si se ha dado ese trabajo, no caiga en lo que muchos otros sí hacen, como armar instancias de participación con vecinos y electores para luego olvidar los acuerdos y peticiones salidas de esas mismas mesas.

Para quienes participamos activamente en la campaña municipal del 2012, cuando la alcaldesa Errázuriz fue electa, es imposible soslayar o hacerse el loco con el reclamo de los vecinos de los barrios de Santa Isabel y Bellavista.

Como candidato a concejal me tocó estar en innumerables asambleas y reuniones en ambos barrios. Los vecinos nos hablaron de las peleas, robos y basura por la proliferación de bares, botillerías, pub y discoteque, alrededor de sus casas. Y se quejaron del olvido y sensación de abandono en que se sentían por parte de la autoridad comunal.

Está claro que existe el derecho al emprendimiento y uno no puede pretender que estos locales no existan. Pero los vecinos de Providencia tenemos todo el derecho de pedir que los dueños de locales se sometan a las mínimas reglas de convivencia entre vecinos. Esto debe significar  que las libertades y el derecho al emprendimiento terminan donde empiezan las libertades y el derecho a tener un buena calidad de vida de los vecinos que cohabitamos en esta comuna.

El mundo social y ciudadano, en todas partes, es más dado a criticar y reclamar en contra de nuestras autoridades. Pero así como hemos sido críticos en el pasado, cuando no hemos estado de acuerdo con las medidas tomadas por nuestra máxima autoridad edilicia o parte de su equipo, también tenemos que  salir en defensa de las medidas que se implementan y que claramente van en defensa de nuestros barrios y vecinos.

La medida que está tomando el gobierno comunal de Providencia, encabezado por la alcaldesa Errázuriz, de poner un límite horario al funcionamiento de botillerías, restaurantes, pubs y discoteques, podrá no contar con el respaldo de algunos seudo progresistas, que desde sus barrios protegidos y lejos de la realidad de Bellavista o Santa Isabel,  se han dedicado a atacar a la alcaldesa por los medios de comunicación en estas semanas.

Por tanto es labor de quienes convivimos en esta comuna, de quienes apoyamos la elección de Errázuriz, de quienes conformaron su base social durante la campaña, mostrar el apoyo necesario toda vez que ella representa el sentir de los vecinos y vecinas afectados por este grave problema de convivencia.

El mundo social y ciudadano, en todas partes, es más dado a criticar y reclamar en contra de nuestras autoridades. Pero así como hemos sido críticos en el pasado, cuando no hemos estado de acuerdo con las medidas tomadas por nuestra máxima autoridad edilicia o parte de su equipo, también tenemos que ser claros y decididos y salir en defensa de las medidas que se implementan y que claramente van en defensa de nuestros barrios y vecinos.

Sin embargo, la iniciativa tomada por la alcaldesa de Providencia no debe parecernos suficiente. La venta y consumo indiscriminado de alcohol en nuestra población, con todos los males que socialmente conlleva, como accidentes de tránsito, peleas e inseguridad en nuestros barrios, debería ser materia de políticas públicas a cargo del Gobierno central.

Las medidas tomadas por los alcaldes pueden seguir metiendo debajo de la alfombra una situación que sólo se resolverá cuando el Gobierno asuma con la seriedad y el coraje político que ha mostrado la alcaldesa Errázuriz, de escuchar a sus vecinos y adoptar medidas que podrán parecer impopulares, pero profundamente necesarias.

Comentarios del artículo: Alcaldesa Errázuriz y una medida (aparentemente) impopular pero necesaria - Publicado: a las 9:21 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 05/05/2014

La carreta delante de los bueyes en la reforma de la educación

Pretender poner fin a la segregación por decreto es un error garrafal. Nos alarma sentir que la autoridad pretenda terminar con la selección usando una tómbola.

La discusión sobre la reforma educacional ya está desatada. Lamentablemente, el desorden y la falta de ideas concretas con la que las autoridades del actual ministerio de Educación, en especial el ministro Nicolás Eyzaguirre, salen en la prensa a diario,  hace por momentos que el discurso parezca más una lluvia de ideas que una bitácora definida de lo que debe ser una reforma seria del sistema educacional chileno.

En esta primera etapa, el Gobierno se ha propuesto enviar al Congreso los proyectos de ley que pongan fin al lucro, al copago y a los procesos de selección. Para la gran mayoría de los que tenemos hijos en la educación pública y particular subvencionada, los dos primeros proyectos son absolutamente necesarios y esperamos que sean aprobados lo antes posible, si bien entendemos que la derecha se va a oponer a ellos de manera tajante.

Hagamos un trabajo serio de mejoramiento de la calidad de nuestra educación (…) Lo otro son sólo reformitas que terminan con los mismos de siempre tomaditos de la mano para la foto y auto congratulándose, mientras el futuro de nuestros hijos e hijas se perderá dando vueltas y vueltas en la tómbola de la mediocridad y la arrogancia de quienes creen tener respuesta para todo.

Pero sin lugar a dudas que el proyecto que pondría fin a la selección es el que ha concentrado el debate más duro y donde no todos tenemos la misma mirada.  Mientras algunos piensan que el fin de la selección pone en tela de juicio el buen cometido de los liceos llamados emblemáticos y por lo tanto se lesiona gravemente el derecho que los estudiantes tienen a obtener una buena educación, otros pensamos que la segregación producida por los procesos de selección sólo contribuyen a convertir a liceos y colegios en guetos intelectuales donde apenas una minoría afortunada está destinada a obtener un relativo éxito en lo académico.

Es obvio que terminar con la segregación es necesario y que la selección académica impide que alumnos y alumnas de diferentes características se encuentren y convivan en el aula. Esa interacción contribuye a lo que los entendidos llaman “efecto pares”, donde los alumnos más aventajados ayudan al proceso formativo de quienes no lo son tanto o vienen en condiciones de desventaja académica.

Todos entendemos que esto es necesario. Pero el problema se produce cuando uno ve que no hay claridad ni homogeneidad en las ideas de cómo llevar a cabo este proceso. Pretender poner fin a la segregación por decreto es un error garrafal, además de ser un acto más de irresponsabilidad de quienes tienen como misión encabezar el proceso de la reforma.

Como padres y madres exigimos que se deje de experimentar con ideas y proyectos que carecen de sustento práctico y que lo único que han contribuido es a poner en jaque el futuro de miles de nuestros jóvenes estudiantes.

Para muchos de nosotros la segregación sólo se va a terminar y los procesos de selección por condicionantes académicas serán cada vez menos necesarios, cuando se enfrente con seriedad y responsabilidad de Estado la verdadera razón del fracaso del sistema de educación en Chile,  que es sin lugar a dudas la mala calidad de la gran mayoría de los liceos y escuelas de nuestro país.

En vez de pretender terminar con los  llamados liceos emblemáticos, trabajemos por mejorar la calidad de la educación que se imparte a nuestros estudiantes construyendo e implementando nuevas y mejores escuelas, dotándolas de la infraestructura necesaria, formando y capacitando a nuestros docentes,  mejorando sus sueldos y condiciones de trabajo,  actualizando los planes de estudio e involucrando a las familias en el proceso de formación de alumnos y alumnas.

Así, en cada comuna del país existirán los liceos y escuelas de primerísimo nivel necesarios,  para que no exista la idea de que la única forma en que padres y madres podamos asegurarles un futuro digno a nuestros  hijos e hijas, sea matriculándolos en el Instituto Nacional o el Liceo Carmela Carvajal.

Nos alarma sentir que la autoridad pretenda terminar durante este Gobierno con 40 años de abandono, con decretos, leyes e ideas tan absurdas como la de querer erradicar la segregación usando una tómbola, haciendo que los más pobres y necesitados de nuestro país tengan que participar en sorteos para obtener una matrícula  en las mejores escuelas y liceos.

Esto no sólo va por el camino incorrecto, sino que es una demostración más de que los seudo especialistas de la educación, que en Chile abundan en demasía, no conocen ni respetan la  realidad de quienes hemos tenido que optar por la educación pública. El pretender terminar con la segregación por decreto es sólo un espejismo, una oda a la mediocridad,  es más de lo mismo, sólo reformitas que no abordan con seriedad nuestras más sentidas demandas.

Si se quiere terminar con la segregación por razones económicas, por discriminación religiosa o de minorías, en los colegios particulares y particulares subvencionados,  claramente basta con un decreto o una ley, y que la Superintendencia haga bien su trabajo para impedir esos tremendos abusos que se cometen en la actualidad.

Pero si se pretende abordar seriamente el problema de la educación, entonces no insistamos en poner la carreta delante de los bueyes. Hagamos un trabajo serio de mejoramiento de la calidad de nuestra educación. Para eso estamos disponibles y ansiosos, para eso hemos estado atentos, activos y movilizados por años.

Lo otro son sólo reformitas que terminan con los mismos de siempre tomaditos de la mano para la foto y auto congratulándose, mientras el futuro de nuestros hijos e hijas se perderá dando vueltas y vueltas en la tómbola de la mediocridad y la arrogancia de quienes creen tener respuesta para todo.

Comentarios del artículo: La carreta delante de los bueyes en la reforma de la educación - Publicado: a las 9:05 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 22/04/2014

La pata que falta en la mesa de la reforma educacional

Unos actores educacionales que no han estado presentes en las conversaciones del ministro Eyzaguirre son los apoderados y apoderadas. La espera ha sido larga, pero el momento llegó. El llamado es a organizarse, y que cada uno de las madres, padres y apoderados se sientan con la responsabilidad de estar presentes en este debate.

Después del estallido de las movilizaciones estudiantiles el 2006 en pos de lograr una reforma estructural del sistema educacional chileno, es primera vez que un Gobierno se plantea de manera concreta y coincidente con los deseos, necesidades y esperanzas de los que nos hemos estado movilizándonos por todos estos años.

La Presidenta Michelle Bachelet y en especial el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, han  definido en estos primeros meses la hoja de ruta que debe conducir la reforma de la educación. Si bien coincidimos en que el fin al copago, el termino de la segregación y poner coto de manera definitiva al lucro en la educación en todos sus niveles, representa los anhelos de la gran mayoría de la sociedad chilena, no es menos cierto que no tenemos claro cómo se va a llevar a cabo ni los alcances de la misma.

Con ese objetivo en mente el ministro se ha estado reuniendo con algunos de los actores fundamentales en este largo proceso y que de hecho componen de manera activa las comunidades educativas al interior de liceos, escuelas y colegios.

Pero hay un integrante de estas comunidades que no ha estado presente en estas conversaciones y que de hecho es también, o al menos debería ser, otro miembro fundamental de esas mismas  comunidades: los apoderados y apoderadas.

La educación como la sociedad chilena, carente de derechos y abundante en deberes, nos ha ido transformado en meros clientes de un sistema lleno de imperfecciones donde abunda la mediocridad y la mala calidad, donde apoderados y apoderadas tenemos poco que decir. Es un sistema que nos ha mantenido al margen de la toma de decisiones, que busca incluso marginarnos los más posible de la vida al interior de nuestras propias comunidades educativas.

Nos hemos transformados en el “cacho” de profesores y directivos. Por un lado,  mientras menos lleguemos a preguntar mejor. Por otro lado, cada vez que nuestros hijos e hijas tienen un problema la culpa es solo de nosotros.

Es paradójico que mientras en Chile todos hablan de una sociedad empoderada, activa e inquisitiva, al interior de nuestras comunidades educativas y en particular entre sostenedores y directivos se cataloga a los apoderados como apáticos y ausentes.

Es responsabilidad de cada uno de nosotros a lo largo de todo Chile, hacer lo necesario por cambiar esta odiosa paradoja. Debemos trabajar juntos por transformarnos en verdaderos agentes de cambio. Apoderados y apoderadas debemos cuestionarnos cuál es el rol que cumpliremos de aquí en adelante. Debemos debatir y analizar cuáles son los aspectos de la reforma que son  fundamentales para nosotros y nuestras familias. Debemos preguntarnos si la educación de nuestros hijos e hijas  debe ser un derecho, y como tal debe estar consagrado en la Constitución sin reparos ni relativizaciones y por tanto gratuita; Debemos analizar cuál es el concepto de calidad al que aspiramos; Debemos debatir sobre cuál debe ser el rol de la familia en la educación de nuestros hijos e hijas; y debemos pensar cuál debe ser el enfoque que se le debe dar a la educación de nuestros hijos e hijas, teniendo en cuenta que estamos formando a los líderes de una sociedad en constante cambio.

La mesa donde se discutirá la reforma estructural que hemos estado esperando ya está instalada. Pero si pretendemos dejarla coja y sólo llegar a quejarnos cuando se tomen nuestros liceos, escuelas y colegios, una vez más estaremos demostrando la falta de madurez y actitud cívica que nos ha caracterizado por años.

Las preguntas son: ¿ Qué valores queremos que se inculquen en nuestros liceos, escuelas y colegios? ¿Queremos que nuestros hijos e hijas sean solo recipientes de conocimientos o buscamos que sean formados como personas integras, críticas de sus entornos,  solidarios, pensantes, curiosos y creativos? ¿Queremos que su educación se limite a la adquisición de los conocimientos en matemáticas, ciencias y letras o queremos que se les entreguen todas las herramientas necesarias para que puedan desarrollarse de manera integral  todas y cada una de sus habilidades?

En estos días es fácil para la autoridad sentarse a conversar del futuro con sostenedores, alcaldes, estudiantes secundarios y profesores, ya que todos ellos han mantenido presencia activa a lo largo de estos años, están organizados, han sido capaces de elaborar propuesta.

Por el contrario, somos nosotros los que no hemos estado a la altura de las circunstancias. No hemos sido capaces de coordinarnos, no hemos actuado con la madurez mínima necesaria para poder crear un referente real y representativo, que sea capaz de sentarse frente a la autoridad, para exigirle que escuche nuestras demandas y atienda nuestras necesidades de construir un sistema educacional moderno, donde la familia juegue el rol que le corresponde.

Mi intención no es hacerle un llamado al ministro de Educación a que escuche lo que los apoderados tenemos que decir, aunque sin duda esperamos que así lo haga. El llamado es a que cada uno de las madres, padres y apoderados sientan la responsabilidad de estar presente. Sientan la necesidad de convocarse, organizarse, discutir y proponer, primero de manera local, para luego ser capaces de buscar la forma de llegar con esas reflexiones y propuestas de manera concreta a discutir con la autoridad, sobre lo más preciado que tenemos cada uno de nosotros, el futuro de nuestros hijos e hijas.

La espera ha sido larga, pero el momento llegó, la mesa donde se discutirá la reforma estructural que hemos estado esperando ya está instalada. Pero a esa mesa le falta una pata. Si pretendemos dejarla coja y sólo llegar a quejarnos cuando se tomen nuestros liceos, escuelas y colegios, una vez más estaremos demostrando la falta de madurez y actitud cívica que nos ha caracterizado por años. Mostrar que te importa y que quieres algo mejor depende de ti.

Apodérate de tu rol de madre y padre, demuestra que te importa el futuro, demuestra mas allá de la consigna fácil o la exigencia tardía que quieres estar presente y que no vas a dejar pasar esta oportunidad.

Comentarios del artículo: La pata que falta en la mesa de la reforma educacional - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 28/03/2014

Quintana y la política sin eufemismos

Quiero expresar mi total apoyo al senador Quintana. Para hacer tortillas hay que romper huevos y es responsabilidad de una ciudadanía organizada, empoderada y activa estar alerta para fiscalizar de cerca que las promesas de la Nueva Mayoría.

Las declaraciones del presidente del PPD y  vocero de la Nueva Mayoría, senador Jaime Quintana, han desatado durante la última semana una tormenta política. Un ir y venir de declaraciones, contra declaraciones y aclaraciones  en las que incluso ha participado la Presidenta Michelle Bachelet.

Este revuelo resulta incomprensible, puesto que lo único que hizo el senador Quintana es decir lo que muchos de nosotros hablamos y comentamos a diario a lo largo y ancho de nuestro país los últimos años, que los cambios estructurales que buscamos implican poner un alto en la administración del  modelo neoliberal instaurado por la dictadura militar a mediados de los ‘70.

Pero en esta polémica conceptual,  lo verdaderamente  odioso es la actitud que han tenido los militantes de los partidos que van desde el centro a la extrema derecha.

Los primeros,  encabezados entre otros por Gutenberg Martínez y Patricio Walker, se han sentido tan cómodos administrando el modelo y en algunos casos beneficiándose de él los últimos 30 años, que han perdido absolutamente la brújula ideológica. Mientras más se alejan de la doctrina social cristiana que dio origen a su partido, más se acercan a la derecha económica que instaló el mentado modelo, traicionando de paso sus propios orígenes ideológicos.

Y si de usar alegorías como la “retro-excavadora” para definir lo que el Gobierno de Michelle Bachelet tiene la obligación de hacer por los próximos 4 años, yo podría agregar otra: “para hacer tortillas hay que romper huevos”. “Vamos a tener que “pisar mas de algún callo” si queremos lograr cambios estructurales, en áreas tan sensibles como lo son salud y educación.

En el caso de los militantes, empresarios, sociólogos y politólogos de la derecha y ultra derecha chilena que han atacado con vehemencia al senador Quintana, la cosa es muchísimo peor. Lejos de tomar una postura decente y honesta frente a lo que el senador ha planteado, actúan de manera histérica olvidando de paso cómo fue instalado el modelo neoliberal.

Parecen olvidar Andrés Allamand y sus correligionarios, que el modelo que tanto defienden, utilizando los más pobres y patéticos argumentos políticos, es producto de una revolución político, social y económica cimentada sobre las más atroces violaciones a los derechos humanos.

Parecen querer olvidar que cuando se instaló el neoliberalismo en Chile, la oposición en nuestro país era perseguida y exterminada de manera brutal. El costo de su instalación es de miles de desaparecidos, ejecutados, torturados, exiliados y exonerados.

No quieren recordar que mientras Álvaro Bardón, Pablo Barahona y Sergio de Castro  daban  forma a la revolución económica, basada en las ideas de Milton Friedman, y Jaime Guzmán preparaba y ejecutaba el fundamento político y social de estas ideas con la Constitución de 1980, en Chile no había democracia y por tanto no había debate de ideas ni posibilidad alguna de defenderse de la parte más oscura de la represión ejercida por la dictadura militar más atroz que recuerda la historia chilena.

Podremos discutir y estar de acuerdo o no que en Chile la democracia es buena, mala, perfectible o incluso inexistente para algunos. Pero lo que no se puede decir es que no están dadas las garantías para tener un debate ideológico abierto, del que podemos y debemos participar todos. Esto, sin que las ideas más ultrarecalcitrantes de aquellos que se beneficiaron de la instalación de este sistema económico y que los ha enriquecido con ganancias descomunales a costa de todos nosotros, en los negocios de la salud, previsión, educación, retail,  etc., nos estén intimidando con las más descabelladas amenazas y propagandas terroristas sobre las penas del quinto infierno si intentamos cambiar en algo el legado del infame “Ladrillo” construido y heredado por los tristemente célebres “Chicago Boy”.

Esa garantía, que parece tan elemental hoy, es muchísimo más de lo que obtuvieron los que se atrevieron a levantar la voz para oponerse a un régimen militar que preparó y ejecutó lo que la derecha defiende hoy a ultranza.

Yo, desde mi muy humilde posición, quiero expresarle mi total apoyo al senador Quintana. Creo que es un primer buen intento por dejar de usar ridículos eufemismos para hablar y describir  lo que la mayoría de los chilenos deseamos cambiar en nuestra sociedad.

Y si de usar alegorías como la “retro-excavadora” para definir lo que el Gobierno de Michelle Bachelet tiene la obligación de hacer por los próximos 4 años, yo podría agregar otra: “para hacer tortillas hay que romper huevos”. “Vamos a tener que “pisar mas de algún callo” si queremos lograr cambios estructurales, en áreas tan sensibles como lo son salud y educación. No vamos a ser tan ingenuos en pensar que éste va a ser un camino fácil o corto.

Por tanto, es responsabilidad de una ciudadanía organizada, empoderada  y activa estar presente y alertas para fiscalizar de cerca que las promesas que nos hicieron, no se queden como tantas veces sólo en eso.

Comentarios del artículo: Quintana y la política sin eufemismos - Publicado: a las 9:31 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 04/03/2014

La participación ciudadana no es privilegio de apitutados

Debemos ser capaces de influir directamente en la toma de decisiones Pero no debemos confundir confianza con inocencia o indolencia, ni menos con obsecuencia.

Está muy de moda por estos días hablar de participación ciudadana. Para la última campaña presidencial y parlamentaria, muchos de los candidatos construyeron sus programas con la participación de ciudadanos y organizaciones tanto vecinales como sociales, sin olvidar sus bases militantes.

En la última elección municipal, no fueron pocos los que llegaron a ocupar cargos de alcaldes y alcaldesas con promesas de aumentar la participación ciudadana en sus gestiones y específicamente  aumentar la participación de vecinos y organizaciones sociales en la toma de decisiones.

Efectivamente la irrupción del mundo social, desde hace ya una década en la política chilena, ha obligado a cambiar sus discursos a políticos tradicionales y a las nuevas hornadas.

Pero  vale preguntarse si este giro en los discursos políticos es un esfuerzo honesto y sincero por cambiar la forma de hacer política o sólo han resultado ser cantos de sirena tendientes a blanquear sus actitudes y opciones, frente a una ciudadanía mas empoderada.

A la luz de lo que está ocurriendo en algunas comunas y a lo que puede pasar, a partir de este año con el nuevo Gobierno encabezado por Michelle Bachelet, sería bueno que quienes somos activos en las organizaciones ciudadanas, vecinales y sociales, y que esperamos ser tomados en cuenta por quienes ostentan cargos de poder y de elección popular, evaluemos si lo que hoy nos ofrecen es realmente participación ciudadana.

A mi modo de ver, participación ciudadana no sólo debe limitarse a preguntarnos cuáles creemos nosotros que son las necesidades que tienen nuestras comunas, nuestros barrios o en qué talleres gratuitos para nuestros adultos mayores o niños se puede invertir.

La participación ciudadana debe llegar mucho más lejos. Debemos ser capaces de influir directamente en la toma de decisiones, debemos ser tomados en cuenta al momento de decidir qué tipo de ciudad vamos a construir, qué tipo de barrios tenemos y cómo nos vamos a relacionar con el comercio dentro de los mismos. Tenemos derecho a decidir qué tipo de educación queremos para nuestros hijos, si estamos dispuestos a aportar económicamente a esa educación o sentimos que ésta debe ser gratuita. Tenemos derecho a decidir si la educación pública de nuestros hijos e hijas debe ser laica o no, debemos influir en la definición de calidad a la que aspiramos en nuestros liceos y escuelas, debemos exigir el derecho a participar en la elección de directores (as) y equipos directivos en nuestros establecimientos de educación, elaborando en conjunto con nuestras autoridades los perfiles de cargos que representen nuestro pensar y sensibilidad.

A mi modo de ver, participación ciudadana no sólo debe limitarse a preguntarnos cuáles creemos nosotros que son las necesidades que tienen nuestras comunas, nuestros barrios o en qué talleres gratuitos para nuestros adultos mayores o niños se puede invertir.

Debemos sentirnos con el derecho a exigir y trabajar en conjunto con nuestras autoridades locales en la construcción de un sistema de salud pública que responda a las necesidades de quienes habitamos en nuestras comunas.

La participación ciudadana no es privilegio de casta, de apitutados, de confidentes, de amigos ni menos de correligionarios. Para ser personas habilitadas para la participación basta con querer y creer y sentir que se es un aporte.

La acción de elegir democráticamente a nuestras autoridades, tanto locales como centrales, es tanto un derecho consagrado en la Constitución, como también un acto de confianza en quienes depositamos ese voto. Pero no debemos confundir confianza con inocencia o indolencia, ni menos con obsecuencia.

Debemos tener claro todos aquellos que creemos de verdad en la participación ciudadana que la inocencia es un lujo que no nos podemos dar. Debemos tener claro todos aquellos que participamos activamente en la elección de todas nuestras autoridades, que el mundo ciudadano no es vagón de cola ni de partidos políticos, ni de movimientos políticos nacientes.

Tanto las organizaciones ciudadanas, vecinales como sociales, de todos los ámbitos, existen por sí y ante sí. No deben tener que afilar codos ni enterrárselos en las costillas a nadie, como están acostumbrados a hacer algunos políticos de la vieja o nueva escuela, de partidos tradicionales o  de los nuevos colectivos y movimientos.

Para ganarse un espacio de participación y respeto de sus autoridades, sólo debería bastar con ser activos, constructivos, críticos y constantes. Si no es así, entonces los cantos de sirenas seguirán agotando los espacios y nuestra paciencia. Seguiremos siendo ciudadanos sólo con deberes y con poco y nada de derechos políticos, ya que la participación ciudadana es eso, el derecho político de participar, ser escuchado, fiscalizar, opinar, construir y frente al canto de sirena sordo e inmutable, frente a la traición y olvido de promesas y expectativas. Si es necesario, hay que golpear y ser duros con aquellas autoridades que no respetan y olvidan a quienes de los pusimos en ese lugar de privilegio.

Comentarios del artículo: La participación ciudadana no es privilegio de apitutados - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 26/12/2013

Alcaldesa de Providencia. Cuánto más esperar para cambios en educación

Los apoderados y alumnos nos hemos dado cuenta de las falencias en la gestión del departamento de educación de providencia, hace rato que estamos al debe en las promesas de participación y democratización al interior de nuestras comunidades. No hemos avanzado casi nada en la reconstrucción de las comunidades educativas, como lo hemos pedido desde antes de la caída del anterior alcalde.

Hace unos días en el liceo 7 de niñas de Providencia, de donde soy apoderado, una alumna de enseñanza media acudió a la enfermería para que se le inyectara un anticonceptivo. La petición, estaba en pleno conocimiento de su apoderada, quien había acudido personalmente a hablar con la enfermera del liceo, quien, previa verificación del certificado de la matrona  perteneciente al centro de salud de su comuna de origen, accedió a ponerle el anticonceptivo señalado.

Pese a todo lo anterior y sin siquiera detenerse a pensar que el anticonceptivo en cuestión podría estar siendo usado como tratamiento de alguna enfermedad de la alumna y no necesariamente como tratamiento de anti concepción, las dos profesoras acudieron al director del Liceo para solicitarle su intervención, identificando a la alumna con su nombre y curso, violentando una vez más el artículo 12 antes descrito.

El día que esto tenía que ocurrir, la alumna solicitó permiso para ir a la enfermería a la profesora que en ese momento estaba en la sala. La profesora le consulto que es lo que necesitaba inyectarse. Luego de enterarse en qué consistía la inyección, acudió a la profesora jefe para contarle lo que estaba pasando. Considerando ambas que se presentaba un escándalo, acudieron a confrontar a la enfermera, manifestándole que como era posible que ella accediera a tal petición sin que los profesores del colegio estuvieran al tanto de que se suministraban anticonceptivos a las niñas del Liceo.

La enfermera les explicó que la situación estaba en conocimiento la apoderada, que ella misma se lo había pedido, que contaba con la receta de la matrona del consultorio y, por si eso no fuera suficiente, les explicó que es imposible que ella le comentara a nadie del tratamiento, puesto que el artículo 12 de la Ley de Derechos y Deberes de los pacientes exige confidencialidad en el tratamiento y en la relación con el paciente. Ni ellas ni nadie debían enterarse. Para mayor abundamiento les informó que la ley 20.418 sobre acceso a la salud sexual y reproductiva indica que “toda persona tiene derecho asimismo a elegir libremente, de acuerdo a sus creencias y formación, los métodos de regulación de la fertilidad femenina y masculina autorizados en el país” (Artículo 4º.-). También señala que toda persona tiene derecho a la confidencialidad y privacidad sobre sus opciones y conductas sexuales, así como sobre los métodos y terapias escogidos para la regulación o planificación de su vida sexual, datos que serán considerados sensibles conforme a la ley Nº 19.628 (Artículo 7º.-). Sólo en el caso que se trate de un método anticonceptivo de emergencia, que sea solicitado por una persona menor de 14 años, el facultativo o funcionario que corresponda, tanto en el sector público o privado, procederá a la entrega de dicho medicamento, debiendo informar de este hecho con posterioridad, a su padre, madre o adulto responsable que la menor señale, para lo cual consignará los datos que sean precisos para dar cumplimiento a esta obligación.

Pese a todo lo anterior y sin siquiera detenerse a pensar que el anticonceptivo en cuestión podría estar siendo usado como tratamiento de alguna enfermedad de la alumna y no necesariamente como tratamiento de anti concepción, las dos profesoras acudieron al director del Liceo para solicitarle su intervención, identificando a la alumna con su nombre y curso, violentando una vez más el artículo 12 antes descrito.

El director en vez de hacerles ver lo equivocada de su actitud, llama a la enfermera a su oficina para reprenderla, cometiendo en este acto el mismo atropello.

Es imposible entender la actitud  de estas  profesoras, más allá de la moralina medieval que las ataca, el Liceo 7 contaba, hasta la intervención del equipo de salud de la Municipalidad  de Providencia con una matrona “facilitada” por un conocido laboratorio nacional desde él año 2007, quien hacía un “taller” sobre educación sexual y reproductiva, y de paso, les entregaba a nuestras hijas sin mediar  intervención alguna de padre o madre  recetas de anticonceptivos con un 50% de descuento, y claro, cómo no, de la marca del laboratorio que cedía amablemente los servicios de dichas matronas. Esto bajo las narices de la anterior directora y su equipo de gestión, como así mismo de las profesoras que hoy rasgan vestiduras frente a un tratamiento autorizado por la apoderada.

Como parte de la comunidad educativa del Liceo 7 y activo miembro de la organización de padres y  apoderados de nuestra comuna, Apoderate, llevamos años denunciando este tipo de actitudes de parte de algunos de nuestros profesores.

En estos mese hemos visto como quienes integran el nuevo equipo de salud de la Corporación de Desarrollo  Social de Providencia, hacen tremendos esfuerzos por darles a nuestros hijos e hijas la atención medica tan anhelada en el pasado y con esto terminar con el abandono al que los sometió la anterior administración.   Pero también somos testigos como el equipo de educación encabezada por su director, el señor Javier Jiménez, no ha sido capaz de avanzar en los cambios necesarios para que estas actitudes y muchas otras que involucran a profesores y funcionarios de nuestros establecimientos educacionales sean desterradas para siempre.

No dudo de la buena voluntad y deseos de cambio de la señora alcaldesa, pero si las cosas en educación de Providencia no cambian de una buena vez y con ello le garantizamos la tranquilidad y armonía a nuestras comunidades escolares, entonces cómo podemos esperar que las cosas mejoren alguna vez.

Hace rato que los apoderados y alumnos nos hemos dado cuenta de las falencias en la gestión del departamento de educación de providencia, hace rato que estamos al debe en las promesas de  participación y democratización al interior de nuestras comunidades. No hemos avanzado casi nada en la reconstrucción de las comunidades educativas, como lo hemos pedido desde antes de la caída del anterior alcalde.

Señora alcaldesa Errázuriz, con todo el respeto que usted me merece, ¿Cuánto más debemos esperar para que los nuevos aires alcancen para nosotros?, ¿Cuánto más debemos esperar para que “todos” nuestros hijos e hijas sean tratados con la dignidad que merecen? ¿Cuánto más debemos esperar para que quienes siguen con  actitudes represivas y de moralina medieval se vallan de una buena vez de nuestros liceos y colegios? ¿Cuánto más debemos esperar para que usted haga el cambio que educación de Providencia necesita?

Comentarios del artículo: Alcaldesa de Providencia. Cuánto más esperar para cambios en educación - Publicado: a las 10:39 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 04/12/2013

Bacheletismo, un virus que contagia a la política chilena

Esta “Nueva Mayoría” parece más un virus político que un colectivo ideológico, porque actúa infectando, corrompiendo el ideario y camino de agentes políticos que antes parecían impolutos e incorruptibles a las influencias de la vieja y tradicional práctica política concertacionista.

Cuando estamos a dos semanas de la segunda vuelta presidencial, parece estar claro quién va a ser la próxima presidenta de Chile, a menos que algo extremadamente raro ocurra, todo indica que Michell Bachellet se alzará como triunfadora en esta segunda vuelta. Lo que falta por dilucidar es cual va a ser la diferencia entre las dos candidatas y cuanta gente votará, interrogantes no menores puesto que estos hechos marcarán de alguna manera el panorama político de los próximos cuatro años.

Lo que la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos, son cambios de verdad, dejar de ser de una buena vez el jamón del sándwich entre políticos y economistas.  Queremos que se deje de experimentar con la educación de nuestros hijos, de jugar con los sueños de futuro de nuestros estudiantes universitarios, en fin la lista es larga.

Pero si el futuro gobierno está más o menos claro, bastante menos evidente es la forma en que se convivirá dentro de ese futuro gobierno.

Es políticamente correcto decir que es deseable que la próxima administración reúna el mayor apoyo posible, que eso facilitará la gobernabilidad y tendremos equilibrados los índices macroeconómicos -tan valorados en el mundo globalizado de hoy-, eso será parte de los discursos permanentes de analistas políticos y económicos que abundan en los medios por estos días.

Sin embargo, cuando se trata de avanzar en los cambios que la sociedad y el pueblo chileno demanda, es perfectamente posible dudar si estos apoyos “tan” transversales tienen sentido.

Cómo entendemos que los interesados por el arribo de esta “Nueva Mayoría” al gobierno vayan desde Hernán Somerville, ex presidente de la Asociación de Bancos y de la Confederación de la Producción y el Comercio, niño símbolo del neoliberalismo chileno, hasta el Partido Comunista de Chile, ideológicamente en la vereda opuesta al líder empresarial, o la adhesión de Josefa Errázuriz, alcaldesa de una de las comunas más importantes de Chile, estrado que consiguió con una campaña basada en las ideas de la participación ciudadana, principios que no son compartidos, más bien son despreciados históricamente, por los pesos pesados de los partidos de la ex Concertación.

Entiendo que cuando uno vota por un  candidato presidencial lo que hace es apoyar un proyecto de país, un estilo de gobierno, un camino hacia la consecución de algunos objetivos esenciales de transformación social, mejoramiento de calidad de vida y bienestar de nuestra gente.

Entonces esta “Nueva Mayoría” parece más un virus político que un colectivo ideológico, porque actúa infectando, corrompiendo el ideario y camino de agentes políticos que antes parecían impolutos e incorruptibles a las influencias de la vieja y tradicional práctica política concertacionista. Una de ellas es Revolución Democrática, movimiento político joven, proveniente del mundo universitario y que antes de la inoculación de este virus, despreciaba de manera tajante a la ex presidenta y a todo lo que siquiera tuviera olor a partido político tradicional.

No es mi intención dividir al país y a la política chilena en buenos y malos, puros e impuros, corruptos y probos o en patrones y clientes, a pesar de que la política chilena ha tenido demasiado de esto en los últimos 30 años.

Pero no es posible dejar pasar la tremenda expectativa que se ha generando en torno a la candidatura de la señora Bachelet. Son muchos los chilenos y chilenas que piensan que con ella se solucionarán sus problemas, que se avanzará lo necesario para cambios en las AFP, isapres, pensiones, educación, salud o para una nueva constitución. Las expectativas son muy altas y de no cumplirlas  la “mentada gobernabilidad” de la que se jactan puede rápidamente irse al carajo.

Si eso pasa, a una importante cantidad de chilenos y chilenas  no nos va ni nos viene, porque la “gobernabilidad”, basada en contubernios políticos, negociaciones y acuerdos entre la extrema derecha y la centro  izquierda en los últimos 30 años, nos tiene de verdad hasta más arriba de la mollera.

Lo que la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos, son cambios de verdad, dejar de ser de una buena vez el jamón del sándwich entre políticos y economistas.  Queremos que se deje de experimentar con la educación de nuestros hijos, de jugar con los sueños de futuro de nuestros estudiantes universitarios, en fin la lista es larga.

Lo que queremos es construir una sociedad de derechos en toda la extensión de la palabra.

La pregunta que retumba entonces es si es posible pensar de verdad, si podemos tener esperanza en que los cambios necesarios para construir esa sociedad de derechos que anhelamos es real con un gobierno que concita tan disímiles apoyos.

Yo al menos esta vez paso y me concentro, como muchos otros ya lo hacen, en organizarme y preparar las armas y las herramientas que de verdad sabemos ocupar: la movilización social, la calle, la creatividad, junto a la fuerza de nuestras ideas y la irreverencia de nuestros jóvenes. Creo que es realmente aquí donde se anida la esperanza de cambio y construcción de un mejor y más justo país.

Este debe ser nuestro camino, aquí debemos concentrar nuestro esfuerzo, el resto son cantos de sirena, que adormecen y distraen, mientras los mismos de siempre se encargarán de hacer lo mismo que han hecho por años y años, hacer como que todo cambia para que finalmente no cambie nada.

Comentarios del artículo: Bacheletismo, un virus que contagia a la política chilena - Publicado: a las 8:00 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 05/11/2013

No basta con caras nuevas para el Parlamento

Para muchos de nosotros la posibilidad de cambio real radica más en un pueblo organizado y alerta, manteniendo la capacidad de movilizarse y así exigir desde la calle y en los pocos espacios de participación ciudadana que tenemos, los cambios que queremos.

Cuando estamos a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales y parlamentarias, debemos poner atención al amplio espectro de candidatos al parlamento, amplio en cantidad, pero bastante limitado en calidad.

Estamos claros que seguramente las presidenciales no nos van a traer mayores sorpresas, nos guste o no, el triunfo de Michelle Bachellet, ya sea en primera o en segunda vuelta, se ve cada vez más seguro.

Si pretendemos elegirlos, instalarlos en el parlamento y luego dejarlos que hagan lo que ellos y sus equipos más cercanos quieren, entonces después no nos estemos quejando de que nos traicionaron o nos olvidaron.

Por otra parte, y por más que se esmeren en tratar de diferenciarse, Alianza y Nueva Mayoría, debido a la dinámica que imprime la institucionalidad actual, no nos permiten confiar en que algo nuevo está por venir. Para muchos de nosotros la posibilidad de cambio real radica más en un pueblo organizado y alerta, manteniendo la capacidad de movilizarse y así exigir desde la calle y en los pocos espacios de participación ciudadana que tenemos, los cambios que queremos. 

Pero no es menos cierto  que la aparición de aquellos que por primera vez quieren llegar al Parlamento y que tienen su origen en las movilizaciones    sociales que han cambiado el pobre panorama político de los últimos años, pueden resultar determinantes al momento de originar cambios en los equilibrios políticos  al interior del Parlamento.

Pero esta idea, basada en la esperanza de ver llegar al Congreso a dirigentes sociales y juveniles como son Karol Cariola, Camila Vallejos, Cristian Cuevas, Giorgio Jackson, Francisco Figueroa, Gabriel Boric, Daniela López o Iván Fuentes, por nombrar algunos, no nos puede crear expectativas solo por el hecho de ser nuevos o porque llegan envueltos en un aurea diferente, transparente o incorrupta, eso no basta.

La historia está llena de jóvenes que llegaron a la política chilena con las mejores intenciones y que terminaron navegando como el más avezado  de  los tiburones politiqueros, en las aguas de la institucionalidad chilena basada en una constitución espuria y antidemocrática desde su origen.

Nuestra esperanza debe ir acompañada de la correcta acción de control y fiscalización en su acción como parlamentarios, por parte de los ciudadanos que los eligen y de sus bases de apoyo político y social.

Los primerizos candidatos serán tan buenos parlamentarios como lo sean sus equipos de trabajo y que tan comprometidos sean quienes los han acompañado en sus respectivas campañas.

Si pretendemos elegirlos, instalarlos en el parlamento y luego dejarlos que hagan lo que ellos y sus equipos más cercanos quieren, entonces después no nos estemos quejando de que nos traicionaron o nos olvidaron.

Es una verdad más grande que una Catedral que los cargos de responsabilidad política sufren degaste, las tentaciones que el poder presenta y aumentos descomunales del ego personal, acrecentado por aquellos que los rodean más estrechamente.

Para evitar cualquiera de estos males se necesitan dos hechos concretos. El primero que los nuevos miembros del Congreso no olviden nunca de donde vienen, quien los eligió, cuáles fueron las ideas y proyectos que han representado  en sus cortas carreras políticas, pero más largas carreras en el mundo social del que provienen.

El segundo, y tal vez el más importante, es que quienes los elegimos no olvidemos las ideas anteriores y tengamos la capacidad de exigirles la fidelidad, lealtad y pro actividad en la defensa de los valores y propuestas programáticas que nos llevaron a apoyarlos.

Si el pueblo, convertido en un agente de acción y compromiso político en torno a estos candidatos, no acompaña de manera permanente a estos dirigentes, entonces, la posibilidad de que se conviertan en uno más de los desprestigiados integrantes de la tan mentada “clase política”, será un hecho cierto.

Hoy vemos con horror y vergüenza que esta desgastada clase política no tiene ni la menor intención de soltar la sabrosa y alimenticia teta del poder. Ya sea por los millones que se embolsan mensualmente, porque el poder los tiene cómodos, bien alimentado sus egos o por el compromiso con quienes los han puesto allí para defender sus  intereses  económicos, no los deja ni dejará abandonar sus causas.

Lo cierto es que esta oligarquía parlamentaria ha llegado a un punto en el que los ciudadanos no debemos ni podemos permitir que se siga perpetuando.

Para aquellos que sienten que el termino oligarquía es un ataque gratuito, o un término extraído del pasado político, o peor, de un vocabulario  trasnochado y añejo, yo les recomendaría que hicieran dos cosas. La primera es que busquen en el diccionario “oligarquía” y la segunda, que busquen entre los candidatos a senadores, diputados y CORES  cuántos Zalaquett, Andrade, Monkeberg, Coloma, Walker, Golborne, Sabat y otros apellidos repetidos hay.  Y  después me dicen si estoy equivocado.

Las caras nuevas no son garantía de nada más que la de una oportunidad de desarticular en algo esta oligarquía. El resto es que los pocos diputados y senadores que han podido, genuinamente, escuchar el llamado de un pueblo ávido de cambios y de respuesta a la necesidad de justicia social y el  clamor por detener los abusos de toda índole amparados por nuestra Constitución y  leyes que nos rigen, sean capaces de avanzar juntos desde el Parlamento en el camino trazado por el pueblo chileno en las movilizaciones sociales.

Pero insisto, no confundirse, votar por estas pocas caras nuevas quienes las tienen como candidatos en sus distritos o por aquellos que han mostrado un mínimo de coherencia con lo que nosotros estamos exigiendo. Nunca nos va a alcanzar si no apuntamos a mantener la presión social en torno a terminar con la Constitución de 1980 por la única vía que pueblo puede sentir suya una nueva Constitución: la Asamblea Constituyente.

El objetivo entonces es mantener la organización social como una constante. Debemos incrementar el espíritu de lucha social y reivindicativa, más allá de la sectorial o gremial. Debemos confiar en nuestras propias capacidades de organizarnos, exigir y pelear por lo que se nos ha negado en todos estos años, por los mismos que pretender seguir gobernando, más o menos en las mismas condiciones.

Las caras nuevas si pueden ser un aporte, pueden alimentar nuestra esperanza, pero los cambios no se producen en base a esperanzas.

Los cambios no llegan, los cambios se hacen y si es necesario, como hemos visto los últimos años, los cambios se fuerzan. Esa es nuestra responsabilidad. La pelota  está en nuestra cancha, decidamos como la vamos a jugar.

Comentarios del artículo: No basta con caras nuevas para el Parlamento - Publicado: a las 11:07 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 23/10/2013

Gobernabilidad desgastada vs. insurrección ciudadana no violenta

El acuerdo por la toma del ex Congreso dejó conformes a las partes, pero irritó a parte de la clase política de nuestro país que está ciega e insensible a las demandas de cambio de la Constitución y del modelo económico.

Hace algunos días conocimos el acuerdo alcanzado en el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, entre el Ministerio Público y los acusados por la llamada toma de la sede del Congreso en Santiago del año 2011.

La salida alternativa implica que el activista ecológico y candidato a senador por Santiago Oriente, Luis Mariano Rendón, junto a Osvaldo Tello, deberán hacer charlas sobre la campaña “Marca Tu Voto”, que difunde el apoyo a una Asamblea Constituyente.  Mientras que el resto, estudiantes menores de edad, deberán informar sobre su situación académica y cambios de domicilio.

Pero este acuerdo, que ha dejado conformes a las partes, ha generado reacciones de algunos conspicuos miembros de la clase política de nuestro país.

Vamos por parte. En primer lugar la mal llamada toma no es más que una ocupación pacífica por parte de un grupo de dirigentes sociales y estudiantes. Esta ocupación, que podemos definir como una acción política, no fue violenta, nadie entró encapuchado, estudiantes y dirigentes lo hicieron con las manos limpias, sin agredir ni golpear a nadie. Las puertas del Congreso se mantuvieron abiertas y en control de carabineros.

Solo vimos la sobrerreacción de un ministro de Educación que arrancó de los estudiantes, en vez de enfrentarlos con argumentos validos, lo que demostró una vez más la incapacidad de confrontar a la movilización social, característica que identifica al Gobierno de Sebastián Piñera.

Con estos antecedentes claramente no podemos hablar de una toma. Más bien podemos hablar de una acción política legítima, de hombres y mujeres cansados de una institucionalidad que no escucha y de una clase política dominante y oligárquica que se ha hecho, con el pasar de los años, ciega e insensible a las demandas de cambio no sólo de esta Constitución, sino que del modelo económico chileno que está sustentado por esa misma Constitución y que tiene sumergido al pueblo en las más profundas de las desigualdades y desesperanzas.

Por todo esto es que lejos de poder penalizar a estos estudiantes y dirigentes, no podemos más que reivindicar su legítimo derecho a la insurrección ciudadana no violenta, en contra de de una Constitución que  sólo ha contribuido a mantener el estatus quo, y que ha beneficiado a los dos más importantes conglomerados políticos, que han manejado  los destinos de este país los últimos 23 años.

Lejos de poder penalizar a estos estudiantes y dirigentes, no podemos más que reivindicar su legítimo derecho a la insurrección ciudadana no violenta, en contra de de una Constitución que  sólo ha contribuido a mantener el estatus quo.

Por todo esto es fácil entender que el ministro del Interior Andrés Chadwick reaccione de la manera que lo ha hecho. Primero porque  defiende el legado político y económico de la dictadura pinochetista que  implantó esta Constitución de manera fraudulenta y que él defendió gustoso por tantos años.

Segundo porque defiende  con uñas y dientes la opera prima de su mentor, Jaime Guzmán Errázuriz, tal vez la figura más nefasta de la política chilena del siglo XX, autor intelectual de la Constitución de 1980 y soporte legal de la dictadura genocida del General Pinochet.

¿Qué saca el señor Ministro de hablar de lo arrepentido que está de haber participado y defendido ambas cosas si no actúa en concordancia? ¿No sabe acaso el señor Ministro que hombres y mujeres son definidos por sus actos y no por sus dichos?

Yo le pregunto, señor Ministro, frente a una acción política como ésta, legítima a mi entender, ¿lo único que cabe es sancionar a los responsables? Si por defender esta institucionalidad basada en una Constitución espuria como ésta, hay que meter en la cárcel a quienes la atacan, entonces usted reivindica la cárcel como sanción para quienes no piensan como usted.

Entonces Ministro, por más que diga que quiere olvidar lo obrado en el pasado, sus acciones por el contrario nos hablan de que sigue creyendo en la prisión política como mecanismo de represión frente a la movilización social.

Cuando estamos tan cerca de las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias, debemos vislumbrar que frente al supuesto escenario de cambios que son prometidos por la candidata con mayores posibilidades de triunfo electoral,  debemos aceptar que los cambios no llegan, los cambios se hacen. También debemos entender que los únicos llamados a forzar esos cambios somos nosotros y la forma de forzarlos es una sola: la movilización social de todos los actores con humildad, entrega y sentido de colectivo.

La disyuntiva es clara e inequívoca: o mantenemos la tan mentada, desgastada y manoseada gobernabilidad, sustentada en una clase política acorralada y corrompida, o vamos por la insurrección ciudadana no violenta.

Este puñado de estudiantes y dirigentes con decisión y valentía nos ha mostrado un camino. Usted decide.

Comentarios del artículo: Gobernabilidad desgastada vs. insurrección ciudadana no violenta - Publicado: a las 8:00 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 15/10/2013

Seguimos esperando “nuevos aires” en la educación de Providencia

Cuando estamos tan cerca de cumplir un año desde las elecciones municipales, que llevaron a Josefa Errázuriz a ocupar el sillón edilicio de Providencia, no podemos dejar de recordar que no fuimos pocos los que nos involucramos en ese proceso con la esperanza de que efectivamente nuevos aires llegaran a nuestros liceos y colegios.

Son tiempos complejos los que se viven en liceos y colegios de la comuna de Providencia por la instalación del nuevo sistema de postulación para el año 2014.

Para muchos de nosotros el fin de la segregación es parte fundamental de la reforma estructural que la educación chilena necesita. Razón por la cual la implementación de este sistema es fundamental.

Los antecedentes que maneja la Corporación de Desarrollo Social de Providencia,  sostenedor de nuestros establecimientos, además de ser  quien dirige los equipos de salud de la comuna, nos hablan de una crisis en desarrollo con lamentables resultados. A lo menos este año, en liceos y colegios, se han registrado 8 intentos de suicidio, más el dramático desenlace de una alumna del Liceo Carmela Carvajal quien decidió terminar con su vida.

Lamentablemente la falta de una estrategia mejor desarrollada, el desconocimiento de las comunidades educativas, la no discusión con las comunidades escolares, la falta de un correcto análisis político al momento de implementar políticas públicas y la falta de inclusión, complotan en contra de este transcendental proyecto del gobierno comunal de Josefa Errázuriz.  Las movilizaciones levantadas en contra de la medida por los alumnos(as) y académicos(as) del Liceo José Victorino Lastarria y Liceo 7 de niñas hablan de este traspié.

En la actualidad se discute el presupuesto municipal para el año 2014, esperamos que las autoridades a cargo del gobierno comunal hayan aprendido la lección y no se cometan los mismos errores.

Cuando estamos tan cerca de cumplir un año desde las elecciones municipales, que llevaron a Josefa Errázuriz a ocupar el sillón edilicio de Providencia, no podemos dejar de recordar que no fuimos pocos los que nos involucramos en ese proceso, con la esperanza de que efectivamente nuevos aires llegaran a nuestros liceos y colegios.

Muchos de los que componemos dichas comunidades, sabíamos que de mantenerse el alcalde Labbé la pobreza endémica de recursos en la que vivíamos seguiría igual y con ella la eterna precariedad en la que estudian  nuestros hijos e hijas y trabajan los docentes.

Las expectativas son muchas, las necesidades aún mayores, a la escases de recursos pedagógicos e infraestructura  se suma la  urgencia de cambiar las condiciones humanas en que se vive al interior de nuestros centros de enseñanza.

Como apoderados hemos insistido que los establecimientos educacionales de Providencia lejos de ser de “excelencia”, fueron y siguen siendo, de “exigencia”. Ellos viven y gozan del prestigio que le entregan nuestros hijos e hijas gracias al sacrificio y entrega personal a sus estudios, soportando a diario los altos niveles de exigencia que les hacen sus profesores y equipos directivos, la mayoría de ellos, más preocupados de los resultados en mediciones como la PSU o el SIMSE que el desarrollo humano de sus alumnos(as) y menos del estado emocional en que se encuentran.

Nuestros establecimientos educacionales, y especialmente los liceos, se han transformado en verdaderas fábricas de embutidos de conocimientos con el único norte del éxito en estas mentadas mediciones, en desmedro del fomento de la formación de habilidades, una educación más rica  en valores sociales y de herramientas para ser seres capaces de vivir en sociedad.

La falta de recursos y programas que permitan dar un vuelco a esta realidad, tiene expuesto a nuestros jóvenes estudiantes a cargas emocionales tan grandes que el resultado es el que tenemos hoy, caracterizado por altos niveles de stress, muchos de nuestros estudiantes, en especial los de cursos superiores deben recibir tratamiento psicológico y también psiquiátrico. Altos índices de gastroenteritis, depresión, desmayos, baja tolerancia  a la frustración son solo algunos de los síntomas que muestran nuestras hijas e hijos a diario. Si a esto le sumamos la realidad social de la que muchos de ellos provienen, puesto que la gran mayoría de los estudiantes de Providencia son de comunas periféricas, el resultado es una bomba de tiempo.

Los antecedentes que maneja la Corporación de Desarrollo Social de Providencia,  sostenedor de nuestros establecimientos, además de ser  quien dirige los equipos de salud de la comuna, nos hablan de una crisis en desarrollo con lamentables resultados. A lo menos este año, en liceos y colegios, se han registrado 8 intentos de suicidio, más el dramático desenlace de una alumna del Liceo Carmela Carvajal quien decidió terminar con su vida.

Sabemos de los esfuerzos que está haciendo la Corporación de Desarrollo Social  de Providencia, en especial su equipo de Salud por abordar de manera correcta este tema, además de otros tan trascedentes como lo son el embarazo adolescente,  la drogadicción y las  enfermedades de transmisión sexual. Pero nada de esto es posible si no se cuentan con los recursos necesarios para llevar programas efectivos que aborden dichas problemáticas. Es inaceptable que en pleno siglo XXI nuestros establecimientos no tengan un programa de educación sexual  o que no dispongan de los recursos necesarios para abordar de manera efectiva los problemas de salud mental o del suicidio infanto-adolescente, de los cuales nuestro país tiene los índices más altos de Latinoamérica. Nuestros alumnos(as), no son estadísticas, son hijos(as), hermanos(as), nietos(as),  son parte del tejido vivo que compone la comuna de Providencia.

Esta es la realidad que padres, madres  y alumnos(as) que hemos denunciado por tantos años. Esta es la realidad que queremos que cambie en nuestros liceos y colegios. Pero queremos ser parte de ese cambio. Queremos participar de este proceso, queremos  unirnos al esfuerzo que deben hacer las autoridades municipales. Nosotros y nuestros hijos e hijas merecemos un trato digno y atención a nuestras necesidades. No queremos ser meros espectadores, sabemos y conocemos mejor que nadie nuestra realidad. Por eso debemos y exigimos ser escuchados.  Por eso esperamos ser parte del proceso de inclusión y participación que se vive en nuestra comuna. Porque alumnos(as), padres, madres y apoderados, no solo somos parte de las comunidades educativas, también queremos ser parte de los nuevos aires que llegaron a Providencia.

Comentarios del artículo: Seguimos esperando “nuevos aires” en la educación de Providencia - Publicado: a las 9:47 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 10/09/2013

Discusión al rojo vivo en proceso de matriculas 2014 en Providencia

Hay controversia en la Municipalidad de Providencia por la nueva política de matriculas 2014 implementada por la Corporación de Desarrollo Social, ente sostenedor de los colegios, y liceos de la comuna.

La Dirección de Educación apuesta a transformarse en ejemplo para todo Chile con sus políticas educativas cuyos objetivos estratégicos son “posicionar a Providencia como una comuna líder en el impulso de un sistema de educación pública, de calidad, integrador y laico” y “desarrollar nuevas estrategias de participación e integración de las comunidades escolares”.

Pero tratar de forzar el ingreso de alumnos mal preparados a liceos de altísima “exigencia”, y me detengo en el concepto, puesto que los liceos de Providencia no son de “excelencia”, sino de “exigencia”, donde muchos profesores creen que el que pone más unos es mejor profesor. Si eso ocurre, tendremos como resultado lógico un nuevo fracaso en las políticas educacionales.

El papel puede aguantar mucho, la verdad es muy distinta, estos objetivos no sólo carecen de realismo concreto, sino peor aún, están basados en la manipulación de consignas que han sido bandera de lucha del movimiento social chileno de los últimos años.

El valor de la inclusión que se pretende implementar en esta política está plasmado en el programa municipal de la Alcaldesa Josefa Errázuriz, que fue construido al calor de la discusión programática durante la campaña municipal. Eso es innegable y continuamos defendiendo ese valor desde el primer día.

Lo que está en discusión es la forma en que se llega a este objetivo. La inclusión por decreto sólo nos puede llevar a cometer no sólo los mismos errores de siempre, sino irremediablemente otros nuevos. Lo claro es que sean errores nuevos o viejos, los que pagan son los mismos de siempre, nuestros hijos e hijas.

La inclusión debe ser el resultado de un permanente y sostenido trabajo en el  mejoramiento de la calidad en los procesos de enseñanza, de las unidades técnico pedagógicas, como también de las condiciones de trabajo, estabilidad laboral,  capacitación y proceso de selección de nuestros profesores(as).

Es importante que la autoridad esté en condiciones de garantizar la continuidad de estudios de sus alumnos de colegios básicos. Más del 65% de ellos provienen de otras comunas de la Región Metropolitana. Los apoderados denunciamos en el pasado que si la gran mayoría de esos estudiantes no llegaban a matricularse en los liceos se debía a que el sistema educacional de la comuna no se hacía responsable del fracaso de las escuelas básicas.

Pero tratar de forzar el ingreso de alumnos mal preparados a liceos de altísima “exigencia”, y me detengo en el concepto, puesto que los liceos de Providencia no son de “excelencia”, sino de “exigencia”, donde muchos profesores creen que el que pone más unos es mejor profesor. Si eso ocurre, tendremos como resultado lógico un nuevo fracaso en las políticas educacionales.

Si lo que se busca es el fin de la exclusión, entonces la gratuidad, concepto olvidado en el planteamiento de la Dirección de Educación, debió ser un elemento relevante de la gestión, y por tanto, el fin al financiamiento compartido en los liceos de la comuna. Era un tema clave a considerar, y como dije en mi columna anterior, no se mostró el mínimo interés en que se discutiera y definiera de manera informada y participativa con los apoderados de nuestros establecimientos.

Esto último me lleva al otro punto de los objetivos trazados por la Dirección de Educación de Providencia. Si se pretende potenciar la participación y la integración de todos los estamentos al interior de las comunidades educativas, entonces ¿por qué políticas como estas, que son de especial importancia y sensibilidad para las mismas comunidades, se llevan a cabo sin considerar de manera directa las opiniones y visiones de profesores, funcionarios, alumnos y apoderados?

Al parecer el nuevo Director de Educación no ha entendido que el mejoramiento de nuestras instituciones, como la construcción de políticas públicas efectivas para mejorar sus niveles de calidad deben ser frutos  del esfuerzo colectivo de todos los que componemos las comunidades educativas y no de la visión parcial que puedan tener algunos funcionarios encerrados entre cuatro paredes. Así no se elaboran políticas públicas efectivas y, sin duda, esta actitud se aleja definitivamente del ideario de participación que intenta imprimir como sello representativo, el gobierno comunal de la alcaldesa Josefa Errázuriz.

Entiendo, como cualquiera que se considere cercano y participe de la gestión de la alcaldesa Errázuriz, que no es el fin de este gobierno comunal olvidar la misión solidaria que tienen colegios y liceos de Providencia, los que reciben y deben seguir recibiendo a estudiantes de otras comunas de la Región Metropolitana. Mientras el Estado no se haga cargo de manera directa de la educación chilena y hasta que se pueda hacer la reforma estructural por la que venimos luchando hace años y que estoy claro las autoridades de este gobierno comunal comparten, esa actitud solidaria debe mantenerse.

Ahora bien, si se ha contaminado el esfuerzo por avanzar en el mejoramiento de la calidad de las instituciones educacionales de Providencia, es porque los responsables de este proceso no han logrado entender que este camino debe estar cimentando en los reales valores de la inclusión, participación y espíritu democrático. Si no es así, y dicha autoridad no comprende o no comparte este camino, entonces llegó el momento de dar un paso al costado y dejar que otros lleven a cabo este importante proceso.

Comentarios del artículo: Discusión al rojo vivo en proceso de matriculas 2014 en Providencia - Publicado: a las 4:30 pm

Etiquetas: , , , » Publicado: 21/08/2013

Educación pública gratuita: un camino lento y nada de seguro

Para quienes creemos que la educación pública debe ser gratuita, la discusión sobre financiamiento compartido en los liceos Municipales no es menor, sobretodo cuando los padres y madres debemos seguir co-financiando la administración de los colegios y liceos. Es un punto medular en la discusión.

Todos los años, a fines del mes de agosto, los apoderados(as) de los liceos Municipales, deberíamos discutir y resolver si queremos o no seguir funcionando con este sistema. Si bien es cierto que la legislación en esta materia establece claramente en qué se deben o no gastar estos recursos, los apoderados(as) vimos como, sistemáticamente en el pasado, el sostenedor de los liceos en la comuna de Providencia, como en muchas otras, no respetaron la legislación y por tanto, hemos tenido que ser nosotros, con estos dineros, quienes hemos tenido que co-administrar la pobreza de un sistema que tiene a liceos y colegios funcionando con el mínimo necesario.

¿Es que acaso, la actual autoridad de educación de nuestra comuna piensa que en la definición de estas políticas, son sólo los especialistas en educación los llamados a discutir y resolver estos temas, y que quienes somos los usuarios del sistema no tenemos los conocimientos ni la experiencia para participar de ellas?

Con la llegada a la Municipalidad de Providencia de la alcaldesa Josefa Errázuriz y luego de un arduo trabajo en el programa de gobierno municipal, que sirvió como eje de campaña, muchos de nosotros estábamos claros que nuevos aires llegaban y que estaba cerca el tiempo en que las necesidades generadas a partir de la escases de recursos que genera el pobre sistema de subvenciones, estaban por quedar en el pasado.

La alcaldesa Errázuriz, en tiempos de campaña, como también una vez que asumió siempre se manifestó a favor de terminar con este sistema.

Hoy a pocos días de terminar agosto, vemos con profunda preocupación, que el director de educación de la Corporación de Desarrollo Social de Providencia, ente sostenedor de liceos y colegios de nuestra comuna, pareciera no compartir esta idea tan importante para la gran mayoría, ya que no vemos la menor intención de fomentar esa discusión en los liceos.

A pocos días de vencer el plazo de entrega de esta definición, no hemos visto el más mínimo interés de esta autoridad para fomentar el dialogo y la participación de padres, madres y apoderados en torno a discutir de manera informada sobre ese tema.

¿Es posible pensar, entonces, que el actual director de educación de Providencia no comparte la opinión entregada por la máxima autoridad de nuestra comuna?

¿Debemos pensar que una vez que el señor director de educación asume su cargo y se da cuenta de la precariedad del sistema de subvenciones, estima lo difícil que es  sostener los liceos sin el aporte de los padres y madres y entonces decide evitar en lo posible que se produzca dicho dialogo informado y por tanto una definición a ese respecto?

¿O por el contrario se debe entender, que él nunca estuvo de acuerdo con la idea de terminar con el sistema de financiamiento compartido y por tanto no está en sintonía política con nuestra alcaldesa?

Todas estas interrogantes que nacen legítimamente, toda vez que como apoderados no vemos una guía clara ni un interés concreto en la dirección antes señalada, solo las puede responder el actual director de educación. Todas estas interrogantes, no se deberían originar si esta autoridad demostrara un interés más real de fomentar la participación de las comunidades educativas en la implementación de las políticas educacionales en nuestros liceos y colegios.

¿Es que acaso, la actual autoridad de educación de nuestra comuna piensa que en la definición de estas políticas, son sólo los especialistas en educación los llamados a discutir y resolver estos temas, y que quienes somos los usuarios del sistema no tenemos los conocimientos ni la experiencia para participar de ellas?

Los apoderados y apoderadas de cada uno de los liceos y colegios de Providencia, quienes participamos activamente en la campaña y en el trabajo programático de la actual alcaldesa, no entendemos cómo, si fuimos buenos para participar de esa instancia, hoy no somos lo suficientemente buenos para participar en la discusión e implementación de las políticas diseñadas en ese período.

En el Chile actual, que busca impulsar la participación ciudadana como eje fundamental de los  cambios sociales que necesitamos, se entiende que dicha participación se compone de dos vías. La primera, requiere que el mundo ciudadano quiera participar y la segunda, es que la autoridad genere los espacios y la información adecuada para que se concrete dicha participación.

En los últimos meses hemos visto un primer gran esfuerzo por parte de nuestras autoridades municipales para generar esos espacios, de eso habla el proceso de cabildos destinados a construir de manera participativa el PLADECO comunal,  pero también nos hemos dado cuenta que en lo que compete directamente a educación ese esfuerzo no ha sido ni lo diligente ni menos, lo claro que todos esperamos.

Una muestra indesmentible de esta ausencia, es la falta de orientaciones, información y espacios claros de participación como así de voluntad política, que la dirección de educación de Providencia muestra en la actualidad, por fomentar un proceso de discusión que lleve a las comunidades educativas y especial al estamento compuestos por padres, madres y apoderados en torno a resolver el futuro del financiamiento compartido.

En definitiva, para los que entendemos que la educación pública y de calidad debe ser un derecho, y como tal, el Estado es quien debe asegurarlo, sabemos que la única manera para que esto ocurra es que ella sea gratuita. Pero en este camino no basta con manifestarse a favor, si no que es necesario empezar a practicarla desde ahora, en los espacios de poder que vayamos  conquistando. Si el triunfo de Josefa Errázuriz en Providencia, es parte de esas conquistas,  entonces no veo razones para no poder avanzar de manera decidida en este camino.  El fin al financiamiento compartido es el primer paso concreto en ese camino.

 

Comentarios del artículo: Educación pública gratuita: un camino lento y nada de seguro - Publicado: a las 11:07 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 19/07/2013

Renuncio al Partido Socialista

Cuando ingresé al Partido Socialista en 1992, lo hice pensando que los valores del socialismo encajaban perfectamente en como yo veía la vida. Sentía, como lo siento hoy, que el socialismo más que un partido o una corriente política, es una forma de vida. Más de 20 años después, el Partido Socialista se ha alejado absolutamente de esos valores que lo inspiraron y en los que he creído toda mi vida.

La absoluta falta de empatía que muestran la dirigencia nacional, parte de su militancia y algunos parlamentarios, por las temáticas que preocupan al pueblo chileno y que lo han mantenido en continuo proceso de movilizaciones desde hace ya varios años, es una muestra de esa realidad.

El Partido Socialista de Chile, históricamente siempre estuvo a la cabeza de los movimientos sociales que lucharon por los cambios que el pueblo requería. Nuestros dirigentes con actitud decidida y valiente, fueron un ejemplo de cómo el socialismo debe enfrentar las injusticias y los abusos que en nuestro país, siempre se ha sometido a los que menos tienen y son más vulnerables.

Nuestro partido ha perdido absolutamente la brújula, ha perdido totalmente la orientación y el compromiso de cambio social y lucha por los derechos de los que menos tienen y más necesitan. De la mano de una casta de militantes, dirigentes y parlamentarios, encabezados por el presidente Osvaldo Andrade y de su eterno consigliere, el militante Camilo Escalona, han transformando a este, el partido de los trabajadores, con profunda vocación revolucionaria,  en un eunuco ideológico. En un conventillo de intereses personales. Nos hemos transformado en una masa clientelar a los intereses de los que están mejor posesionada políticamente.

Los últimos 20 años nuestro partido no solo se ha alejado dramática y penosamente de esa forma de actuar, si no  lo que es peor, muchos de sus militantes han traicionado esos valores de la manera más brutal. Y el resto hemos mirado sin hacer ni decir nada en concreto que pudiera demostrar un mínimo de autocrítica y que nos permitiera revertir esos errores e injusticias.

En nuestros gobiernos, con presidentes o ministros socialistas se cometieron brutalidades tan grandes y atentatorias contra los principios y valores socialistas que a muchos de nosotros nos ha invadido la rabia y la vergüenza. En esos gobiernos donde participamos como partido y con trabajo de militantes socialistas se creó el crédito con aval del Estado,  se utilizó la ley de seguridad interior del Estado en contra del pueblo Mapuche. Se creó la regulación que permite mucho de los abusos que se cometen en el retail. El Banco Estado, con presidente socialista a la cabeza, el militante Jaime Estévez, creó el mecanismo con el cual se le robó ahorro a miles de chilenos. La mayoría de ellos gente trabajo, la que se suponía debíamos defender de los abusos de este sistema.

Lo concreto es que finalmente terminamos como partido avalando, administrando y profundizando un modelo económico neoliberal, heredado de la peor dictadura que recuerde la historia de nuestro país. Modelo responsable de las peores injusticias sociales. Hoy educación, salud, que deberían ser considerados derechos fundamentales y básicos, y por lo tanto gratuitos, están lejos de serlo y, además, militantes nuestros han usufructuado de estos “negocios” sin  cuestionamientos de ninguna especie.

Todo lo anterior sostenido por una constitución espuria, profundamente antidemocrática, que sirve de pilar de este modelo económico que subyuga y humilla a nuestro pueblo de todas las maneras posibles, limita sus derechos entregándoselos al mercado casi sin regulaciones.

No somos culpables sólo de omisión,  de no haber podido imponer nuestros términos frente a una coalición que ha negociado con la derecha más recalcitrante y antidemocrática del mundo. Somos culpables, de palabra, obra y omisión.

Nuestro partido ha perdido absolutamente la brújula, ha perdido totalmente la orientación y el compromiso de cambio social y lucha por los derechos de los que menos tienen y más necesitan. De la mano de una casta de militantes, dirigentes y parlamentarios, encabezados por el presidente Osvaldo Andrade y de su eterno consigliere, el militante Camilo Escalona, han transformando a este, el partido de los trabajadores, con profunda vocación revolucionaria,  en un eunuco ideológico. En un conventillo de intereses personales. Nos hemos transformado en una masa clientelar a los intereses de los que están mejor posesionada políticamente.

Hemos contribuido decididamente con nuestra actitud timorata a crear esta política de hoy, donde predomina es una oligarquía parlamentaria que se eterniza y acomoda según los intereses personales y totalmente utilitarios, a las minorías que mantienen el poder económico. La misma minoría a la que entendíamos que teníamos combatir, a la que frente a la gran mayoría de chilenos(as), parecemos servir sin miramientos.

La actitud iluminada y arrogante de militantes como Camilo Escalona, quien no trepida en insultar de la manera más vulgar a quienes no estamos de acuerdo en sus planteamientos, cabe recordar el mote de fumadores de opio con que definió a los que estamos a favor de la Asamblea Constituyente, esto pese a que el propio Congreso del partido había decidido apoyar esa idea de manera democrática. Pretende convertirse en nuestra conciencia moral dando cátedra de cómo el partido socialista debe navegar en la institucionalidad para conseguir cambios, que la misma institucionalidad niega.  Es esa actitud, respaldada por un grupo de dirigentes nacionales que no respeta la democracia interna y trata de todas las maneras posible de imponerlo a él y a otras vacas sagradas del socialismo como candidatos a un Parlamento que a todas luces no asegura en ningún caso conseguir ni avanzar de manera alguna en los cambios deseados.

Pero esta insistencia e intento de violación de los principios más básicos de la democracia interna sólo se sostiene en una estructura partidaria que se articula en una serie de supuestas corrientes de pensamiento, que ya hace mucho rato de pensamiento no tienen nada. Estas corrientes son simplemente de poder. Son sólo la manera en que caudillos, ya sea por apellido o por el poder político acumulado a través de los años, intenta mantenerse en primera línea, asegurando así, tanto para ellos como para sus colaboradores más cercanos, las granjerías y ventajas económicas de un sistema político que hace agua por todos lados.

Para mí al menos en este escenario, se hace insostenible la mantención de mi militancia. No han sido poco los compañeros y amigos que me han dicho que la pelea  para cambiar esta realidad se debe dar desde adentro y reconozco que durante un buen tiempo yo compartí esa idea. Pero hoy veo con más claridad que nunca, que hay tanto por hacer en este país, que hay tanto por lo que un socialista debe luchar, que no se puede seguir perdiendo ni energía ni tiempo en luchas intestinas, en un partido que ha perdido sus más básicas orientaciones.

Lo que el PS de Chile necesita, hoy más que nunca, es un verdadero proceso revolucionario. Pero este debe ser interno. Por esto, cuando la revolución empiece por casa, entonces solo ahí podré evaluar de manera seria regresar y dar esa lucha con todos ustedes. Mientras tanto, mi renuncia al Partidos Socialista de Chile, presentada esta semana en el Servicio Electoral, se mantendrá firme.

 

Comentarios del artículo: Renuncio al Partido Socialista - Publicado: a las 9:00 am

Etiquetas: , , , , , , , » Publicado: 08/07/2013

Tomas de liceos: ¿Síntoma de una realidad o tozudez de los secundarios?

Las tomas de liceos en nuestro país y en especial de los llamados emblemáticos, han mantenido en las últimas semanas a los medios de comunicación y a la sociedad chilena, como pocas veces, preocupados de lo que ocurre en el seno del movimiento estudiantil que brega por un cambio estructural del sistema educacional chileno.

Para los estudiantes secundarios, mantener las tomas  se ha convertido en la única herramienta, después de casi 3 años de multitudinarias marchas, para llamar la atención hacia sus demandas. Para los  apoderados se han ido transformando, cada vez  más, en un dolor de cabeza y en un problema, que como  no logran comprender bien sus dinámicas, les resulta imposible abordar de buena forma.

La actitud de un grupo de padres, madres y apoderados de  liceos de Santiago y Providencia es una muestra más de esa desesperación en que caen los adultos frente a la pérdida de control sobre sus propios hijos(as) y sus compañeros(as).

Resulta paradigmático que al mismo tiempo en que atacan las tomas y a sus voceros, insultándolos muchas veces en las puertas de los mismos liceos, salgan declarando en los medios de comunicación, que están de acuerdo con las demandas del movimiento estudiantil y luego, trascartón, los mismos apoderados que se quejan e increpan de manera grosera a la alcaldesa de Providencia , buscan y encuentran a  su ”mejor aliado” en la ministra de educación, Carolina Schmidt, que además de mostrarse en desacuerdo absolutamente con las demandas y movilizaciones estudiantiles,  ha manifestado que: “a este Gobierno no le queda más que reprimir las manifestaciones estudiantiles”.

Después de casi tres años de permanente movilización, la toma, más que representar solo una actitud tozuda de los y las estudiantes, está representando cada día más  un suicidio académico difícil de sobrellevar para nosotros los apoderados. Pero si no entendemos de una buena vez, que si no nos involucramos más en este proceso de manera permanente y responsable, la realidad nos  ha demostrado, que este problema lejos de terminar, se va a ir acrecentado más.

Cómo se entiende entonces, que apoderados que dicen estar de acuerdo con las demandas estudiantiles, respalden y se hagan espaldar por un Gobierno que ha hecho caso omiso durante todo su mandato a esas demandas. Es más, estos padres y madres “responsables”, que ven en todos aquellos que defendemos el derecho de expresión  y movilización de los estudiantes,   un peligro constante y una “mala influencia”, sean capaces de pedir a los sostenedores que les aseguren el derecho a educación de sus hijos, cuando son ellos mismos los que vienen diciendo por años que la educación que reciben no les da las garantías mínimas necesarias para tener un mejor futuro.

Es válido entonces preguntarse,  si estos apoderados conversan con sus hijos de la situación que están viviendo o el simple hecho que ellos estén en su casa en lugar del colegio o liceo es suficiente molestia para la organización familiar como para exigirles a los sostenedores que terminen con las tomas.

Es incomprensible que su actitud autoritaria los tenga tan confundidos, que no tengan problemas de ponerse de parte de un gobierno que no ha trepidado en utilizar toda la fuerza necesaria para acallar a nuestros estudiantes. Se ponen en la misma vereda de una ministra que ningunea, ridiculiza, con tono bastante altanero y prepotente a los estudiantes secundarios llamándolos niños cada vez que puede (error  argumental) y predicando que  votar en liceos y colegios por las tomas es ilegal. La ministra parece ignorar la existencia del Decreto  524 del  MINEDUC que regula las estructuras, participación, votaciones y elecciones de los secundarios.  Parece olvidar que parte del proceso formador de nuestros jóvenes, debe incluir una actitud de respeto hacia la democracia, la tolerancia, la comprensión y la inclusión, todo esto basado en un clima de permanente dialogo, y  no creer que por que se ostente el poder político,  todos tenemos que hacer, pensar y creer en lo que ella y el gobierno a quien representa, quiere imponer.

La mantención o no de la toma no pasa porque las autoridades comunales se hagan cargo o traten de imponer la ley por la fuerza. De hecho, al menos los alcaldes y alcaldesas que tienen tomas en sus comunas han entendido, hasta aquí, que la represión y la sordera sintomática que ha mantenido el gobierno de Sebastián Piñera y sus cuatro ministros de Educación, solo han contribuido al clima de enfrentamiento entre secundarios y cualquier figura de autoridad que pretenda intervenir de manera negativa en contra de su movilización.

Ahora bien, si la toma es un síntoma de ese clima, y de la actitud sorda y de poco respeto que el Estado de Chile a mantenido con los estudiantes por los últimos 8 o 9 años, no es menos cierto que a los únicos que afecta y daña realmente, es a los mismos estudiantes secundarios.

Después de casi tres años de permanente movilización, la toma, más que representar solo una actitud tozuda de los y las estudiantes, está representando cada día más  un suicidio académico difícil de sobrellevar para nosotros los apoderados. Pero si no entendemos de una buena vez, que si no nos involucramos más en este proceso de manera permanente y responsable, la realidad nos  ha demostrado, que este problema lejos de terminar, se va a ir acrecentado más.

Respeto muchísimo a los secundarios que han dado una batalla heroica en contra de una clase política que no ha querido, comprender ni  empatizar con sus demandas. Pero a esta altura, tanto ellos como nosotros debemos aceptar que  las tomas lejos ser un vehículo práctico de movilización, está generando un daño irreparable en eso que defendemos con tanta fuerza, la educación pública. Es por esto que se hace urgente, que juntos, estudiantes y apoderados, alcaldes, directores y profesores,  busquemos modos de movilización que no sigan destruyendo las comunidades educativas.

La labor de un padre o madre “responsable”, no es simplemente reprimir las conductas rebeldes de sus hijos, menos cuando sabemos que tienen la razón para reclamar lo que reclaman. Tampoco es ir a llorar con las autoridades, para que solucionen problemas que como adultos no han sabido  y, en muchos caso, ni si quiera han querido abordar ni menos intentar solucionar. La labor de un  padre o una madre es, cuando ven que  un hijo tiene la razón, mostrarle los diferentes caminos y orientarlos de manera concreta y constructiva para que las acciones que ellos tomen frente a sus problemas y desafíos no los lleven a producirse daños permanentes y menos frustraciones, que como vemos a diario, traen aparejadas los niveles de violencia que estamos presenciando en marchas y movilizaciones.

Si todos y cada uno de nosotros tomamos esta actitud acompañada, sin duda alguna, de la participación activa en este proceso, podremos colaborar en que la lucha en la que nuestros hijos e hijas se han empeñado, llegue al éxito que muchos  esperamos.

Por el contrario, si se insisten en parase en la vereda de en frente, reclamando y exigiendo que les devuelvan los liceos para que puedan seguir funcionando como guarderías, mostrando una actitud histérica, poco activa e irresponsable, a lo único que contribuirán, es a mantener esta situación de manera permanente.

El gen de la insurrección secundaria es búsqueda de un mejor futuro y de una sociedad más justa y llegó para quedarse. Podemos elegir estar con ellos y avanzar juntos, por un camino difícil y a veces frustrante, pero que sin lugar a dudas y solo debido al hecho de que somos más y tenemos la razón, nos llevará, más temprano que tarde, a obtener los frutos deseados. O por el contrario,  pueden tomar el camino del berrinche fácil, de la actitud cínica de algunos que dicen que esto no nos conduce a nada,  de la represión sin sentido, y de apoyar a quienes representan el  sostén de un modelo que a todos nos oprime y hasta humilla a diario.

Ustedes eligen. Si es lo primero, háganlo con la humildad y espíritu de colaboración necesaria para hacerse parte de esta causa. Si eligen lo segundo, es mejor que se vayan haciendo a la idea de la eternización del conflicto, porque sus hijos e hijas no se van a detener, hasta que alcancen una educación pública, de calidad, inclusiva, laica, y si nada de esto lo entienden, además gratuita.

Comentarios del artículo: Tomas de liceos: ¿Síntoma de una realidad o tozudez de los secundarios? - Publicado: a las 11:51 am

Etiquetas: , , , , , , , » Publicado: 24/06/2013

Secundarios, el estorbo de esta “Democracia”

¿Por qué los mismos jóvenes que sacrificaron 7 meses de estudio el 2011 y que hoy siguen pagando los costos de ese sacrificio, producto de un proceso inconcluso de aprendizaje, deberían, de buenas a primeras ceder su espacio, a quienes han hecho oídos sordos a sus demandas y constantes peticiones de ayuda?

En Chile nada debe detener la democracia. Esa aseveración debería ser una verdad irrefutable, y para mí al menos lo ha sido, desde el término de la dictadura pinochetista.

Pero hoy, una parte de esa democracia está por recibir un pequeño traspié, toda vez que los secundarios movilizados insisten en tener tomados los liceos que son locales de votación.

Los mismos que hoy rasgan vestiduras y ven en los estudiantes secundarios una amenaza para su tan mentada primaria, olvidan al parecer que estos jóvenes chilenos llevan desde el 2006 pidiendo de manera constante y con mucha fuerza ser escuchados.

Los últimos días hemos escuchado a diferentes políticos y candidatos presidenciales preocupados por este hecho y llamando a los alcaldes a que “pongan orden” para que se pueda llevar a cabo de manera normal las primarias del domingo 30 de junio.

Pero, ¿qué se esconde tras la negativa de los estudiantes movilizados a dejar los liceos antes de tan importante hito de la democracia chilena?

Lo primero que se debe entender y analizar, es que tipo de democracia tenemos. Esta democracia, con sistema binominal incluido, ¿es de verdad algo que deban valorar quienes han venido pidiendo cambios estructurales en la educación por los últimos 8 años?

Los mismos que hoy rasgan vestiduras y ven en los estudiantes secundarios una amenaza para su tan mentada primaria, olvidan al parecer que estos jóvenes chilenos llevan desde el 2006 pidiendo de manera constante y con mucha fuerza ser escuchados.

Olvidan, los mismos que hoy no quieren estorbos en su proceso eleccionario, que estos jóvenes han sido apoyados permanentemente por más del 70% de la población chilena en sus demandas.

Olvidan, al parecer los que gobiernan y los que aspiran a hacerlo, que mientras los jóvenes estudiantes han insistido de manera inalterable en sus demandas los últimos tres años, la única respuesta que han recibido del estado chileno es represión, golpes, arrestos, cierres de colegios, cancelaciones de matrículas, mentiras, promesas incumplidas,  solo reciben a diario una pobre educación, limitada infraestructura en sus liceos, mientras sostenedores privados se llenan los bolsillos con jugosas utilidades, obtenidas ni más ni menos que con la plata de todos los chilenos, que el Estado les entrega vía pago de subvención.

Con este escenario entonces, por qué estos jóvenes deberían entender y compartir este ideario democrático.

¿Por qué los mismos jóvenes que sacrificaron 7 meses de estudio el 2011 y que hoy siguen pagando los costos de ese sacrificio, producto de un proceso inconcluso de aprendizaje, deberían, de buenas a primeras, ceder su espacio a quienes han hecho oídos sordos a sus demandas y constantes peticiones de ayuda?

Cómo les pedimos a estos jóvenes estudiantes, entender esta democracia si todo lo que han vivido de ella estos últimos años ha sido la incomprensión de un sistema que promueva y fortalece un status quo que no es capaz de responder a su necesidad de cambio.

Mientras ellos se esmeran cada día por construir un Chile más justo de verdad, no como un eslogan vacio, sino que de verdad, con tremendos sacrificios personales, esta democracia, que tantos valoran y quieren defender incluso si eso significa tener que seguir golpeando estudiantes, sólo les responde con violencia e indiferencia.

Por mi parte, quiero decirle al Gobierno, parlamentarios y candidatos, que una vez más esta semana  han levantado la voz para ponerse en contra de nuestros hijos e hijas y amenazarlos,  no sigan buscando en alcaldes, directores, profesores o apoderados la respuesta a sus problemas. Ellos no gobiernan nuestro país, no dictan las leyes, ellos no son los llamados a hacer los cambios que nuestros hijos e hijas piden hace 8 años. Mejor lleven sus primarias a otros liceos y colegios básicos, por lo demás, la ley electoral permite, por fuerza mayor, cambiar los lugares de votación.

Como padre, si me hacen elegir en estas primarias, elijo la única alternativa que tengo. No elijo ni “La nueva mayoría”, ni “Alianza”, elijo estar donde debo estar, parado junto a mi hija y sus compañeras, las alumnas del liceo 7 de Providencia, que comenzaron la toma el miércoles último y que si se deciden a seguir con ella más allá del jueves 27, estaré poniéndome donde me corresponde, entre ella y quien pretenda amenazarla.

Comentarios del artículo: Secundarios, el estorbo de esta “Democracia” - Publicado: a las 11:51 am

Etiquetas: , , » Publicado: 08/06/2012

¿Qué estamos dispuestos a hacer por nuestros hijos?

Después de las movilizaciones del 2011 hay mucho análisis sobre lo que se hizo mal, lo mejorable y cuál es el mejor camino para avanzar hacia una educación pública, estatal, gratuita y de calidad. La autocrítica de padres y apoderados debe empezar por reconocer nuestra escasa, pobre y disgregada participación.

Si creemos que  participar en asambleas, marchas y cacerolazos fue suficiente para presionar por un cambio, entonces estamos lejos de lograrlo. El futuro de sistema educacional chileno y los cambios que requiere, a pesar de casi 8 meses de movilizaciones, tomas y paros, parece estar más lejos que nunca.

Este año en el discurso presidencial del 21 de mayo no hubo mención alguna sobre la educación pre escolar, básica y secundaria. Al parecer,  para el Presidente Piñera el  único tema  importante es la educación universitaria, es más,  el señor (Harald) Bayer, se transforma cada día más en sólo un ministro de Educación “universitaria”. El discurso deja en evidencia que tanto la autoridad del ramo como el Presidente de la República han olvidado, una vez más, el sistema de educación pública.

La razón del olvido no es misterio, ni  al Presidente ni a ningún miembro de su administración le interesa ni cree en ella. Y eso es grave, cuando un país se moviliza porque quiere justamente fortalecer la educación pública como un derecho y no como una “mercancía”. Como si no fuera suficiente, la necesidad de una educación pública tampoco parece ser tema importante para la oposición. Es irónico si pensamos que una buena cantidad de parlamentarios opositores y de la Alianza se educaron en colegios públicos, gratis, y cursaron estudios superiores en universidades estatales, pagando nada o poco, o en cualquier caso, mucho menos que lo que cualquier alumno del 2012. Como padre uno se pregunta entonces: ¿Lo que fue bueno para ellos, por qué no es bueno para nuestros hijos e hijas?

Estamos frente a un ambiente de desidia política para abordar las reformas estructurales que el sistema educativo pre-escolar, básico y secundario requiere con urgencia, y fueron la base de lo que nuestros jóvenes secundarios levantan con esfuerzo, riesgo y lucidez desde el 2006.
Detengámonos en lo que es tema para los partidos políticos y el Gobierno: gratuidad y acceso a la educación superior.

Educación gratuita es lo que Chile mayoritariamente aspira. Los dirigentes universitarios reunidos en CONFECH, insisten en que para alcanzar la igualdad de oportunidades debe ser así. Humildemente, pienso que ese es el camino correcto, aunque omiten algunos aspectos esenciales: ¿Cómo aspirar a igualdad de oportunidades si en la educación pre-escolar, básica y media existen las mayores desigualdades de todo el sistema educacional chileno?

Se pretende poner en igualdad de condiciones en el sistema de educación superior a jóvenes con inversión educativa extremadamente desigual, tanto en lo cualitativo como cuantitativo.

Mientras en la educación pública de unos se invierte entre 35 mil y 70 mil pesos mensuales, los otros asisten a colegios particulares subvencionados donde cuentan con recursos de entre 80 mil y 150 mil pesos y en el otro extremo, en los de colegios particulares, los padres llegar fácilmente a cifras del orden de los 400 mil pesos. ¿Dónde está la ecuación que permite afirmar “igualdad de oportunidades”?. En el mejor de los casos,  jóvenes que egresan del sistema público pueden acceder a la universidad, pero provistos de un esfuerzo personal y familiar extraordinario. Esto significa que la preparación que han obtenido durante toda su educación escolar no asegura su éxito académico.

La crisis del sistema educacional chileno no pasa por lograr el acceso total a la universidad como nos quiere convencer la clase política.

La movilización social no sólo se desarrolla en la calle, barricada, actos en el parque, canciones, entrevistas y cámaras. Esa es sólo la cara visible de un proceso que es interno y más profundo.

Se trata de una crisis estructural,  cuya responsabilidad directa corresponde a los gobiernos de la Concertación. El sistema de educación chileno es un  traje confeccionado a la  medida de la dictadura militar y sus economistas neoliberales. Traje que los gobiernos de la Concertación no sólo usaron sin complejos, sino que ajustaron para que se les viera elegante y cómodo, mientras nuestras escuelas y liceos se vestían con andrajosos trajes viejos e ineficaces.

Estamos en el 2012 y tenemos a un gobierno operado por la ultraderecha económica que es incapaz de apuntar a cambios estructurales en nada. De manera paternalista y populista aborda los problemas sociales con bonos, subvenciones y becas, que lo único que hacen es aumentar la desigualdad en  una sociedad  cada día más cansada de ellas.

¿Entonces cual es la misión de nosotros como padres?

Apodérate es una coordinadora de padres y apoderados creada para defender a nuestros hijos en una comuna dictatorial que durante las movilizaciones vulneró sus derechos  y este año los expulsó, trasgrediendo garantías mínimas como las de estudiar. En este camino no hemos encontrado precisamente un espíritu de unidad. Hay muchos mal llamados dirigentes sociales que solo buscan la figuración personal por sobre cualquier consideración de bien común.

Debemos poner nuestras capacidades personales y de liderazgo al servicio de la más grande de las  causas,  una educación pública estatal, gratuita y de calidad. No comprender este escenario y continuar pensando en términos personales, tratando de manejar los proceso con criterios individuales, o lo que es peor, a conveniencia de un sector político al que creen o representan, es hacer un daño, en algunos casos irreparable, al corazón de la movilización social.

La movilización social no sólo se desarrolla en la calle, barricada, actos en el parque, canciones, entrevistas y cámaras. Esa es sólo la cara visible de un proceso que es interno y más profundo.

La gente de Aysén nos dio cátedra sobre esto.  Tuvo la capacidad de reunirse con la autoridad, de manera informada y preparada, cuantas veces fue necesario. Sentarse en  una mesa  y no pararse hasta ver resultados concretos. Mientras, en la calle, se mantenía una posición fuerte, unida. Aysén nos muestra el único camino posible.

Como padres responsables debemos aprender de nuestros errores. En la unidad y el trabajo cohesionado está la clave del éxito de las reivindicaciones que demandan nuestros hijos. Los cambios son revolucionarios y no podrán concretarse basados en la acción de caudillos. Requiere trabajo orgánico, discusión  y propuesta.

La dirección que la movilización tome durante este año dependerá de nuestra actitud personal y colectiva tras preguntarnos: ¿Qué estamos dispuestos a hacer por el futuro de nuestros hijos?

Comentarios del artículo: ¿Qué estamos dispuestos a hacer por nuestros hijos? - Publicado: a las 7:41 pm

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 22/05/2012

Sacar a Labbé de la Municipalidad de Providencia, es una cuestión de principios

Lo que me motiva sin duda a disparar en contra de su gestión y su persona es la necesidad como ciudadano de tener una comuna participativa y democrática, con mejor calidad de vida, donde la opinión de todos sea válida y donde nuestros hijos e hijas puedan acceder a una educación de excelencia.

Debido a las numerosas peleas que como apoderados hemos debido emprender en contra del autoritarismo del coronel (R) Cristián Labbé, algunas personas me han preguntado si tengo una obsesión por el alcalde de Providencia. La verdad es que no se trata de obsesiones, más bien se trata de que como vecino y empresario vinculado a la comuna, además de ser apoderado de alumnas que están pasando y han pasado por los liceos y colegios de esa comuna conozco bastante de lo que se hace y no se hace en esta municipalidad.

El conocimiento empírico es el que me hace criticar a esta seudo autoridad democrática de la manera en que lo hago. Lo que me motiva sin duda a disparar en contra de su gestión y su persona es la necesidad  como ciudadano de tener una comuna participativa y democrática, con mejor calidad de vida, donde la opinión de todos sea válida y donde nuestros hijos e hijas puedan acceder a una educación de excelencia. Una educación que sea capaz de rescatar valores tan fundamentales para su formación, como son el respeto, la tolerancia, la integración social, la vida en comunidad y el derecho a la libre expresión de las ideas. Si todo esto a alguien le puede parecer obsesivo entonces, bueno soy obsesivo.

Lo que no comparto es lo que está de tras de esta pregunta. Yo puedo entender que haya vecinos y apoderados que creen legítimamente, que el trabajo que se hace en Providencia es bueno, que es ordenado y exitoso. La verdad es que sin un análisis mayor se puede llegar a esa conclusión fácilmente. Sin embargo, para los que si manejamos un poco más de información claramente las respuestas no son las mismas y el objetivo de escribir estas columnas es dar luz sobre lo que no se ve a simple vista porque se esconde tras un manto de desinformación y sesgo político.

Si la opinión errada proviene de la mala información sobre la misión, objetivos y resultados de esta gestión comunal, entonces con cada columna que escribo siento que aporto a poner luz donde no la hay y así levanto de alguna manera el velo de desinformación que existe.

Si la opinión errada, viene desde el sesgo político entonces estamos hablando de algo mucho peor que la falta de información y es ahí donde quiero detenerme en esta ocasión.

Cómo se entiende que los presidentes de la UDI y Renovación Nacional insistan en apoyar a Labbé sin mediar ninguna objeción de conciencia después de hablar a diario en el Congreso sobre lo importante que son los derechos humanos, la participación ciudadana, el derecho a la movilización por una educación de calidad, la no discriminación social… esto por decir algunos de los valores que no se respetan para nada en esta administración comunal.

Cómo se puede entender que la UDI insista en mandar como candidato a una persona que fue miembro activo de un aparato de represión política, responsable del asesinato y desaparecimiento de miles de chilenos y, al mismo tiempo, le exige públicamente a la Presidenta de Argentina (Cristina Fernández) para que medie en la entrega de quien ellos entienden como máximo responsable del asesinato del senador (Jaime) Guzmán.

Ese doble estándar para un ciudadano de bien, común y corriente no puede pasar desapercibido al momento de decidir quién debe dirigir y gobernar un municipio.

¿Porque se supone que lo “hace bien”, es suficiente para elegirlo? Con esa manera de pensar entonces daría lo mismo que personajes tan siniestros en la historia de la humanidad como Hitler o Pol Pot , si vivieran, fueran electos como alcaldes de Berlín o de Phnom Penh. Al menos para mí eso es inaceptable.

Sabemos de los esfuerzos que  hace el alcalde públicamente por blanquear su imagen y su actuar, no se escatiman medios en tratar de mostrarlo como un hombre de bien e integro, que trata de hacer lo mejor posible, pero lo que se esconde detras de esa imagen es algo muy diferente, incluso en la actualidad.

Mientras habla del respeto a las instituciones y al derecho, no es capaz de aceptar los fallos de la Corte de Apelaciones e insiste majaderamente en dejar a los alumnos sancionados sin clases. Los invito a leer con detención estos fallos, lo pueden ver en www.apoderate.cl , y se darán cuenta que todo lo que dice el alcalde en contra de los alumnos sancionados y los “procesos” que llevaron a estas sanciones son sólo mentiras.

La Corte de Apelaciones no solo falló en contra, sino que además establece como verdad procesal que en los liceos de Providencia, no se respetó el debido proceso. En el caso del Liceo Alessandri, la Corte llega aún más lejos y dice, con respecto al actuar de la directora: “Que lo obrado por la recurrida ha sido confuso y las medidas aplicadas desproporcionadas, revistiendo su actuación visos de arbitrariedad e ilegalidad”. Si se lee en detalle las 20 páginas del fallo lo que queda claro debido al actuar de la mentada directora y los abogados contratados por la municipalidad, es que ella debería renunciar de manera inmediata.

Mientras habla del respeto a las instituciones y al derecho, no es capaz de aceptar los fallos de la Corte de Apelaciones e insiste majaderamente en dejar a los alumnos sancionados sin clases.

Mientras que él -con el mayor de los descaros- dice públicamente que cree necesaria la movilización social por la educación, pero que los métodos empleados no son los aceptables, las directoras de sus liceos se dedican a reprimir cualquier posibilidad de participación en ese mismo movimienton que dice compartir.

Si ir más lejos hace un par de semanas las alumnas del Liceo Tajamar votaron por participar en la marcha por la educación del 25 de abril. El resultado de esa votación fue la condicionalidad de un importante grupo de  niñas.

La directora del liceo llamó a sus apoderados y les notificó de manera verbal -pretender que entreguen un papel de notificación de sanción de cualquier cosa en un liceo de la comuna es un sueño- que sus hijas quedaban condicionales por meter bulla en el patio, por hacer cimarra interna y proselitismo político en el colegio. ¿Se puede considerar una movilización por un cambio en la educación chilena proselitismo político? ¿La señora directora del Tajamar entenderá que es proselitismo político?

Cuando las alumnas del Liceo 7 de niñas se movilizan en apoyo de sus compañeras expulsadas luego de que la Corte de Apelaciones fallara en su favor y la directora se negara a recibirlas, por expresas instrucciones del alcalde Labbe, no sólo se les amedrenta con sanciones, además se les fotografía y persigue por los patios amenazándolas con dejarlas condicionales.

Como resultado de la acción de las alumnas -respaldada por votación mayoritaria en la asamblea general extraordinaria- cerca de 50 alumnas fueron citadas al Concejo de Profesores acusadas de realizar una cimarra interna.

Como ven no es obsesión lo que me motiva a escribir en contra de este alcalde en particular, no es obsesión que aproveche el espacio que me dan algunos medios de comunicación para hacer sentir mi molestia y la de los apoderados que represento en la Coordinadoras de Padres y Apoderados de Providencia “Apoderate”.

Muy por el contrario es una cuestión de principios el querer no tener un alcalde que no entiende que la participación, el respeto, la democracia, la libertad de conciencia son valores fundamentales al momento de gobernar una comuna o un país. Si usted lo entiende, como lo entendemos nosotros entonces sabrá elegir mejor en octubre de este año.

Comentarios del artículo: Sacar a Labbé de la Municipalidad de Providencia, es una cuestión de principios - Publicado: a las 3:30 pm

La Nación

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