Etiquetas: educacion, movimientos sociales, universidad » Publicado: 08/06/2012
Después de las movilizaciones del 2011 hay mucho análisis sobre lo que se hizo mal, lo mejorable y cuál es el mejor camino para avanzar hacia una educación pública, estatal, gratuita y de calidad. La autocrítica de padres y apoderados debe empezar por reconocer nuestra escasa, pobre y disgregada participación.
Si creemos que participar en asambleas, marchas y cacerolazos fue suficiente para presionar por un cambio, entonces estamos lejos de lograrlo. El futuro de sistema educacional chileno y los cambios que requiere, a pesar de casi 8 meses de movilizaciones, tomas y paros, parece estar más lejos que nunca.
Este año en el discurso presidencial del 21 de mayo no hubo mención alguna sobre la educación pre escolar, básica y secundaria. Al parecer, para el Presidente Piñera el único tema importante es la educación universitaria, es más, el señor (Harald) Bayer, se transforma cada día más en sólo un ministro de Educación “universitaria”. El discurso deja en evidencia que tanto la autoridad del ramo como el Presidente de la República han olvidado, una vez más, el sistema de educación pública.
La razón del olvido no es misterio, ni al Presidente ni a ningún miembro de su administración le interesa ni cree en ella. Y eso es grave, cuando un país se moviliza porque quiere justamente fortalecer la educación pública como un derecho y no como una “mercancía”. Como si no fuera suficiente, la necesidad de una educación pública tampoco parece ser tema importante para la oposición. Es irónico si pensamos que una buena cantidad de parlamentarios opositores y de la Alianza se educaron en colegios públicos, gratis, y cursaron estudios superiores en universidades estatales, pagando nada o poco, o en cualquier caso, mucho menos que lo que cualquier alumno del 2012. Como padre uno se pregunta entonces: ¿Lo que fue bueno para ellos, por qué no es bueno para nuestros hijos e hijas?
Estamos frente a un ambiente de desidia política para abordar las reformas estructurales que el sistema educativo pre-escolar, básico y secundario requiere con urgencia, y fueron la base de lo que nuestros jóvenes secundarios levantan con esfuerzo, riesgo y lucidez desde el 2006.
Detengámonos en lo que es tema para los partidos políticos y el Gobierno: gratuidad y acceso a la educación superior.
Educación gratuita es lo que Chile mayoritariamente aspira. Los dirigentes universitarios reunidos en CONFECH, insisten en que para alcanzar la igualdad de oportunidades debe ser así. Humildemente, pienso que ese es el camino correcto, aunque omiten algunos aspectos esenciales: ¿Cómo aspirar a igualdad de oportunidades si en la educación pre-escolar, básica y media existen las mayores desigualdades de todo el sistema educacional chileno?
Se pretende poner en igualdad de condiciones en el sistema de educación superior a jóvenes con inversión educativa extremadamente desigual, tanto en lo cualitativo como cuantitativo.
Mientras en la educación pública de unos se invierte entre 35 mil y 70 mil pesos mensuales, los otros asisten a colegios particulares subvencionados donde cuentan con recursos de entre 80 mil y 150 mil pesos y en el otro extremo, en los de colegios particulares, los padres llegar fácilmente a cifras del orden de los 400 mil pesos. ¿Dónde está la ecuación que permite afirmar “igualdad de oportunidades”?. En el mejor de los casos, jóvenes que egresan del sistema público pueden acceder a la universidad, pero provistos de un esfuerzo personal y familiar extraordinario. Esto significa que la preparación que han obtenido durante toda su educación escolar no asegura su éxito académico.
La crisis del sistema educacional chileno no pasa por lograr el acceso total a la universidad como nos quiere convencer la clase política.
La movilización social no sólo se desarrolla en la calle, barricada, actos en el parque, canciones, entrevistas y cámaras. Esa es sólo la cara visible de un proceso que es interno y más profundo.
Se trata de una crisis estructural, cuya responsabilidad directa corresponde a los gobiernos de la Concertación. El sistema de educación chileno es un traje confeccionado a la medida de la dictadura militar y sus economistas neoliberales. Traje que los gobiernos de la Concertación no sólo usaron sin complejos, sino que ajustaron para que se les viera elegante y cómodo, mientras nuestras escuelas y liceos se vestían con andrajosos trajes viejos e ineficaces.
Estamos en el 2012 y tenemos a un gobierno operado por la ultraderecha económica que es incapaz de apuntar a cambios estructurales en nada. De manera paternalista y populista aborda los problemas sociales con bonos, subvenciones y becas, que lo único que hacen es aumentar la desigualdad en una sociedad cada día más cansada de ellas.
¿Entonces cual es la misión de nosotros como padres?
Apodérate es una coordinadora de padres y apoderados creada para defender a nuestros hijos en una comuna dictatorial que durante las movilizaciones vulneró sus derechos y este año los expulsó, trasgrediendo garantías mínimas como las de estudiar. En este camino no hemos encontrado precisamente un espíritu de unidad. Hay muchos mal llamados dirigentes sociales que solo buscan la figuración personal por sobre cualquier consideración de bien común.
Debemos poner nuestras capacidades personales y de liderazgo al servicio de la más grande de las causas, una educación pública estatal, gratuita y de calidad. No comprender este escenario y continuar pensando en términos personales, tratando de manejar los proceso con criterios individuales, o lo que es peor, a conveniencia de un sector político al que creen o representan, es hacer un daño, en algunos casos irreparable, al corazón de la movilización social.
La movilización social no sólo se desarrolla en la calle, barricada, actos en el parque, canciones, entrevistas y cámaras. Esa es sólo la cara visible de un proceso que es interno y más profundo.
La gente de Aysén nos dio cátedra sobre esto. Tuvo la capacidad de reunirse con la autoridad, de manera informada y preparada, cuantas veces fue necesario. Sentarse en una mesa y no pararse hasta ver resultados concretos. Mientras, en la calle, se mantenía una posición fuerte, unida. Aysén nos muestra el único camino posible.
Como padres responsables debemos aprender de nuestros errores. En la unidad y el trabajo cohesionado está la clave del éxito de las reivindicaciones que demandan nuestros hijos. Los cambios son revolucionarios y no podrán concretarse basados en la acción de caudillos. Requiere trabajo orgánico, discusión y propuesta.
La dirección que la movilización tome durante este año dependerá de nuestra actitud personal y colectiva tras preguntarnos: ¿Qué estamos dispuestos a hacer por el futuro de nuestros hijos?
Etiquetas: educacion, movimientos sociales, universidad » Publicado: a las 7:41 pm
Coordinador General de Apoderate Providencia
Etiquetas: educacion, elecciones, liceos, movilizacion social, municipalidad, providencia » Publicado: 22/05/2012
Lo que me motiva sin duda a disparar en contra de su gestión y su persona es la necesidad como ciudadano de tener una comuna participativa y democrática, con mejor calidad de vida, donde la opinión de todos sea válida y donde nuestros hijos e hijas puedan acceder a una educación de excelencia.
Debido a las numerosas peleas que como apoderados hemos debido emprender en contra del autoritarismo del coronel (R) Cristián Labbé, algunas personas me han preguntado si tengo una obsesión por el alcalde de Providencia. La verdad es que no se trata de obsesiones, más bien se trata de que como vecino y empresario vinculado a la comuna, además de ser apoderado de alumnas que están pasando y han pasado por los liceos y colegios de esa comuna conozco bastante de lo que se hace y no se hace en esta municipalidad.
El conocimiento empírico es el que me hace criticar a esta seudo autoridad democrática de la manera en que lo hago. Lo que me motiva sin duda a disparar en contra de su gestión y su persona es la necesidad como ciudadano de tener una comuna participativa y democrática, con mejor calidad de vida, donde la opinión de todos sea válida y donde nuestros hijos e hijas puedan acceder a una educación de excelencia. Una educación que sea capaz de rescatar valores tan fundamentales para su formación, como son el respeto, la tolerancia, la integración social, la vida en comunidad y el derecho a la libre expresión de las ideas. Si todo esto a alguien le puede parecer obsesivo entonces, bueno soy obsesivo.
Lo que no comparto es lo que está de tras de esta pregunta. Yo puedo entender que haya vecinos y apoderados que creen legítimamente, que el trabajo que se hace en Providencia es bueno, que es ordenado y exitoso. La verdad es que sin un análisis mayor se puede llegar a esa conclusión fácilmente. Sin embargo, para los que si manejamos un poco más de información claramente las respuestas no son las mismas y el objetivo de escribir estas columnas es dar luz sobre lo que no se ve a simple vista porque se esconde tras un manto de desinformación y sesgo político.
Si la opinión errada proviene de la mala información sobre la misión, objetivos y resultados de esta gestión comunal, entonces con cada columna que escribo siento que aporto a poner luz donde no la hay y así levanto de alguna manera el velo de desinformación que existe.
Si la opinión errada, viene desde el sesgo político entonces estamos hablando de algo mucho peor que la falta de información y es ahí donde quiero detenerme en esta ocasión.
Cómo se entiende que los presidentes de la UDI y Renovación Nacional insistan en apoyar a Labbé sin mediar ninguna objeción de conciencia después de hablar a diario en el Congreso sobre lo importante que son los derechos humanos, la participación ciudadana, el derecho a la movilización por una educación de calidad, la no discriminación social… esto por decir algunos de los valores que no se respetan para nada en esta administración comunal.
Cómo se puede entender que la UDI insista en mandar como candidato a una persona que fue miembro activo de un aparato de represión política, responsable del asesinato y desaparecimiento de miles de chilenos y, al mismo tiempo, le exige públicamente a la Presidenta de Argentina (Cristina Fernández) para que medie en la entrega de quien ellos entienden como máximo responsable del asesinato del senador (Jaime) Guzmán.
Ese doble estándar para un ciudadano de bien, común y corriente no puede pasar desapercibido al momento de decidir quién debe dirigir y gobernar un municipio.
¿Porque se supone que lo “hace bien”, es suficiente para elegirlo? Con esa manera de pensar entonces daría lo mismo que personajes tan siniestros en la historia de la humanidad como Hitler o Pol Pot , si vivieran, fueran electos como alcaldes de Berlín o de Phnom Penh. Al menos para mí eso es inaceptable.
Sabemos de los esfuerzos que hace el alcalde públicamente por blanquear su imagen y su actuar, no se escatiman medios en tratar de mostrarlo como un hombre de bien e integro, que trata de hacer lo mejor posible, pero lo que se esconde detras de esa imagen es algo muy diferente, incluso en la actualidad.
Mientras habla del respeto a las instituciones y al derecho, no es capaz de aceptar los fallos de la Corte de Apelaciones e insiste majaderamente en dejar a los alumnos sancionados sin clases. Los invito a leer con detención estos fallos, lo pueden ver en www.apoderate.cl , y se darán cuenta que todo lo que dice el alcalde en contra de los alumnos sancionados y los “procesos” que llevaron a estas sanciones son sólo mentiras.
La Corte de Apelaciones no solo falló en contra, sino que además establece como verdad procesal que en los liceos de Providencia, no se respetó el debido proceso. En el caso del Liceo Alessandri, la Corte llega aún más lejos y dice, con respecto al actuar de la directora: “Que lo obrado por la recurrida ha sido confuso y las medidas aplicadas desproporcionadas, revistiendo su actuación visos de arbitrariedad e ilegalidad”. Si se lee en detalle las 20 páginas del fallo lo que queda claro debido al actuar de la mentada directora y los abogados contratados por la municipalidad, es que ella debería renunciar de manera inmediata.
Mientras habla del respeto a las instituciones y al derecho, no es capaz de aceptar los fallos de la Corte de Apelaciones e insiste majaderamente en dejar a los alumnos sancionados sin clases.
Mientras que él -con el mayor de los descaros- dice públicamente que cree necesaria la movilización social por la educación, pero que los métodos empleados no son los aceptables, las directoras de sus liceos se dedican a reprimir cualquier posibilidad de participación en ese mismo movimienton que dice compartir.
Si ir más lejos hace un par de semanas las alumnas del Liceo Tajamar votaron por participar en la marcha por la educación del 25 de abril. El resultado de esa votación fue la condicionalidad de un importante grupo de niñas.
La directora del liceo llamó a sus apoderados y les notificó de manera verbal -pretender que entreguen un papel de notificación de sanción de cualquier cosa en un liceo de la comuna es un sueño- que sus hijas quedaban condicionales por meter bulla en el patio, por hacer cimarra interna y proselitismo político en el colegio. ¿Se puede considerar una movilización por un cambio en la educación chilena proselitismo político? ¿La señora directora del Tajamar entenderá que es proselitismo político?
Cuando las alumnas del Liceo 7 de niñas se movilizan en apoyo de sus compañeras expulsadas luego de que la Corte de Apelaciones fallara en su favor y la directora se negara a recibirlas, por expresas instrucciones del alcalde Labbe, no sólo se les amedrenta con sanciones, además se les fotografía y persigue por los patios amenazándolas con dejarlas condicionales.
Como resultado de la acción de las alumnas -respaldada por votación mayoritaria en la asamblea general extraordinaria- cerca de 50 alumnas fueron citadas al Concejo de Profesores acusadas de realizar una cimarra interna.
Como ven no es obsesión lo que me motiva a escribir en contra de este alcalde en particular, no es obsesión que aproveche el espacio que me dan algunos medios de comunicación para hacer sentir mi molestia y la de los apoderados que represento en la Coordinadoras de Padres y Apoderados de Providencia “Apoderate”.
Muy por el contrario es una cuestión de principios el querer no tener un alcalde que no entiende que la participación, el respeto, la democracia, la libertad de conciencia son valores fundamentales al momento de gobernar una comuna o un país. Si usted lo entiende, como lo entendemos nosotros entonces sabrá elegir mejor en octubre de este año.
Etiquetas: educacion, elecciones, liceos, movilizacion social, municipalidad, providencia » Publicado: a las 3:30 pm
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