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Erwin Sandoval Gallardo

Coalición Ciudadana Aysén Reserva de Vida

Etiquetas: , , » Publicado: 24/06/2013

Lo que ignoran o prefieren ignorar los defensores de las represas en Aysén

Quienes usualmente defienden y son partidarios de estas iniciativas, se esperanzan con la oferta, realizada principalmente por HidroAysén, y refrendada por la resolución de calificación ambiental (RCA), de rebajar en un 50 % los costos de la energía en la región de Aysén.

Hace un par de días la revista “Qué Pasa Energía” publicó el artículo “Voces de Aysén”, que intenta graficar las distintas visiones existentes en nuestra región respecto de la instalación de las represas de Energía Austral e HidroAysén.  En ella hay tres argumentos –que he escuchado en otras ocasiones por quienes defienden tales proyectos – que dan cuenta de lo que denominaré irreflexivo apoyo de estos “dirigentes sociales” a este tipo de iniciativas.

 Energía más barata

Muchos de quienes usualmente defienden y son partidarios de estas iniciativas, se esperanzan con la oferta, realizada principalmente por HidroAysén, y refrendada por la resolución de calificación ambiental (RCA), de rebajar en un 50 % los costos de la energía en la región de Aysén.

Como lo señalara Jorge Lara –aludido en el artículo– en mayo pasado, durante una entrevista en Radio Santa María a raíz de su visita a Santiago para entregar firmas al ministro Larroulet en favor de las represas en los ríos Baker y Pascua, ellos sólo “confían en la palabra de la empresa de que dicha promesa se cumplirá”.  No hay más argumentos en tal incierto posible futuro escenario que la sola confianza depositada.

Consultado Lara sobre las cerca de 20 reclamaciones presentadas por la propia empresa HidroAysén ante el Comité de ministros –dentro de las cuales está la que apunta a que no pueden asumir en propiedad el compromiso de rebajar los costos de la energía en Aysén puesto que no depende exclusivamente de ellos– el entrevistado reconoció su ignorancia sobre el particular e insistió en la “confianza” que tiene de que HidroAysén cumplirá con lo prometido.

Ahora bien, ¿se puede confiar en la palabra de una empresa que flagrantemente miente al decir a la ciudadanía que rebajarán los costos energéticos en la región de Aysén, pero que a la institucionalidad ambiental le pide que dicha exigencia sea eliminada de la RCA porque depende de decisiones de terceros?

Menor consumo de leña

Llama la atención la afirmación realizada a “Qué Pasa Energía” por Carlos Olivares, presidente de “La Voz de la Patagonia”, organización recién creada para defender los proyectos hidroeléctricos, al destacar las bondades de estos dos mega proyectos asegura que en la región se queman 550 mil m3 de leña al año, lo que afecta los bosques y la calidad del aire de algunas localidades. Sostiene que si esta leña fuera reemplazada por calefacción en base a electricidad, se talarían menos árboles y se contaminaría menos el aire y finalmente agrega que esta mirada medioambiental es compartida por el presidente del sindicato de la locomoción colectiva de Puerto Aysén, Jorge Lara, quien sostiene que “¿Si seguimos sacando leña, en un par de años qué vamos a dejar a nuestra descendencia?”.

No obstante estar de acuerdo con los entrevistados respecto de lo poco sustentable que es la calefacción a leña en las condiciones actuales (verde, con deficientes medios de combustión, sin planes de manejo, con escasa aislación térmica de las construcciones… es decir, sin una cultura e institucionalidad térmica) y los efectos ambientales que ello genera, la verdad es que no es dable deducir de ello que las represas –por el sólo motivo de entrar en operación– son buenos proyectos y una solución a dichos problemas.

No son la solución por un tema bien sencillo: La energía generada por la eventual materialización de HidroAysén y Energía Austral será inyectada al Sistema Interconectado Central, que abastece de energía desde el nortino Tal Tal al sureño Chiloé.

La pregunta entonces es, ¿cómo reemplazamos la calefacción a leña por calefacción eléctrica –proveniente de estos megaproyectos– si esta jamás se inyectará en esta región? ¿Imposible no?  Y esto está relacionado con el tema anterior: no hay seguridad de que se logre rebajar el costo de la energía en nuestra región, con lo cual, y como lo señalan algunos expertos, nos condenaríamos a un problema mayúsculo, toda vez que la calefacción eléctrica es la fuente de calefacción más cara.

La alternativa es profundizar el proceso que dará sustentabilidad al consumo de leña en Aysén, parte de la economía y la cultura regional.  ¿Alguien ha pensado en el costo social de dejar de comprar leña y traspasar esos recursos a las empresas eléctricas? Lo que se debe hacer es usar leña seca y que provenga de planes de manejo, mejorar el equipamiento de combustión, mejorar el aislamiento térmico de casas y edificios.

Cumplimiento de normativa ambiental

Una vez más recurriremos al dirigente de la locomoción colectiva de Puerto Aysén, Jorge Lara, quien entrega insumos suficientes para develar las deficiencias de estos proyectos.

En el mencionado artículo desliza la siguiente afirmación: “que está por aprovechar las oportunidades que podría brindar la instalación de río Cuervo, siempre y cuando los proyectos cumplan con las normativas.”

Sorprende que a estas alturas aún se insista en argumentos como el anterior, demostrando profunda ignorancia, primero, de lo sancionado por la propia Corte Suprema respecto del proyecto río Cuervo y segundo, de lo reconocido por la Cámara de Diputados respecto del HidroAysén.

Recordemos.

En fallo del 11 de mayo de 2012 el máximo tribunal revocó la aprobación ambiental del proyecto río Cuervo –otorgada por la Comisión de Evaluación Ambiental de Aysén el 8 de mayo de ese año– por cuanto se vulneraba la normativa ambiental, toda vez que éste carecía de estudios geológicos en su área de emplazamiento, lo que supone un serio riesgo para la vida de las y los habitantes de Puerto Aysén.

Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, en el informe que evacuara respecto a las irregularidades ocurridas en el proceso de evaluación de los impactos ambientales del proyecto HidroAysén –lo que posteriormente fue ratificado por el pleno de dicha corporación– reconoce las serias vulneraciones a la normativa ambiental cometidas durante el proceso.

Entonces, ¿por qué manifestarse de acuerdo con proyectos que, según lo ha fallado la Corte Suprema en un caso, y la Cámara de Diputados en el otro, no han cumplido con la legislación ambiental aplicable en la materia? ¿Cómo se defiende un proyecto que hasta el propio presidente Sebastián Piñera ha señalado que hay materias como el efecto de vaciamiento recurrente de lagos glaciares, que en la RCA del proyecto se dejó sin evaluar?

Antes de concluir, me quiero detener en la siguiente afirmación del señor Fernando Chible, empresario turístico de la zona quien sostiene  “Hoy estoy a favor de HidroAysén, pero si se aprueba el proyecto (por el Comité de Ministros) vamos a tener que estar al otro lado de la mesa para negociar. Para que nuestra región gane, tenemos que tener la llave de la luz acá y no en Puerto Montt”.

Sobre esto sería necesario comentar al vecino que esta posibilidad, en la actual etapa de tramitación del proyecto, no existe. Y las que existieron, ya son parte del pasado. Por lo tanto, en vez de haber respaldado de forma tan, en mi opinión, efusiva a estos proyectos y de hacer exigencias extemporáneas, hubiese sido mejor que esa “llave de la energía” la hubiese utilizado en las etapas procesales correspondientes.  Esto, ya que las exigencias a los proyectos quedan materializadas en una RCA, la cual pese a poder ser modificada o dejada sin efecto por el Comité de Ministros u otra instancia administrativa o judicial, no puede ser “negociada” por los particulares hoy en día.

Y ese trabajo, el de las exigencias, lo realizaron quienes se oponen a estos proyectos.  No quienes los respaldan, a la luz de los antecedentes, irreflexivamente desde un inicio.

Comentarios del artículo: Lo que ignoran o prefieren ignorar los defensores de las represas en Aysén - Publicado: a las 2:08 pm

» Publicado: 08/05/2013

HidroAysén, lejos de cerrar su primera etapa

El pretendido cierre de etapa no es tal y las palabras de Daniel Fernández no son más que un espejismo, con el cual siguen pretendiendo posicionarse ante la ciudadanía como un proyecto viable y casi imparable, lo cual, por cierto, dista mucho de la realidad de esta tan resistida – e innecesaria diría yo – faraónica iniciativa.

Hace pocos días nos enteramos del despido del gerente técnico de HidroAysén (Julio Montero Montegu), proyecto que pretende construir 5 mega centrales hidroeléctricas en el corazón de la Patagonia. Los análisis frente a este hecho no fueron pocos, pero, de todas las hipótesis, la de la propia empresa fue la que más sorprendió.

En palabras de su vicepresidente ejecutivo, Daniel Fernández, la desvinculación se debe a que “hemos concluido la primera etapa del mayor proyecto de energía sustentable y renovable de Chile. HidroAysén cuenta hoy con la aprobación ambiental de las cinco centrales, los estudios técnicos y de ingeniería necesarios para esta fase y el fallo favorable y definitivo de la Corte Suprema, por lo que no tenemos temas pendientes con ninguna institución u organismo técnico, legal o ambiental. Quedamos a la espera de que el Comité de Ministros se reúna y resuelva las reclamaciones presentadas por la empresa y los opositores”

Han sido tantas las ocasiones en que esta empresa ha “disfrazado” la realidad –como cuando recuerdan a la ciudadanía su compromiso con una rebaja sustancial en las tarifas eléctricas en Aysén pero “Reclaman” a dicha condición impuesta por la Resolución de Calificación Ambiental ante el Comité de Ministros– que las dudas surgen de inmediato.  ¿Es posible hablar del cierre de una etapa en el proyecto HidroAysén? ¿Es posible que se dé la situación que si el Comité de Ministros diera el visto bueno definitivo a esta etapa –en cuanto a centrales generadoras, ya que falta la transmisión– las represas se podrían construir en el corto plazo? ¿Es cierto lo dicho por Fernández, en el sentido de que no tienen temas pendientes con ninguna institución u organismo técnico, legal o ambiental? ¿Estamos frente a un proyecto jurado y sacramentado?

Aunque este proyecto hidroeléctrico cuenta con una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable, la verdad es que mientras más pasan los días más se adelgaza el hilo del que pende. No son pocas las denuncias que se han interpuesto contra la empresa ante la Superintendencia de Medio Ambiente, por incumplimientos a los términos impuestos por la RCA de mayo de 2011. Entre ellas están las presentadas por personas sujetas al Plan de Relocalización (PDR) que debe elaborar HidroAysén, de acuerdo a lo estipulado en el considerando 10º de la resolución aprobatoria.

La verdad es que las respuestas a dichas preguntas se obtienen sin necesidad de escarbar demasiado.  Dicho pretendido cierre de etapa no es tal y las palabras de Fernández no son más que un espejismo, con el cual siguen pretendiendo posicionarse ante la ciudadanía como un proyecto viable y casi imparable, lo cual, por cierto, dista mucho de la realidad de esta tan resistida – e innecesaria diría yo – faraónica iniciativa.

Lo anterior queda graficado en muchos aspectos pendientes –pese a que el ejecutivo trate de hacernos creer lo contrario– que aún presenta HidroAysén.  Sobre los cuales señalaré solo un par.

Aunque este proyecto hidroeléctrico cuenta con una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable, la verdad es que mientras más pasan los días más se adelgaza el hilo del que pende. No son pocas las denuncias que se han interpuesto contra la empresa ante la Superintendencia de Medio Ambiente, por incumplimientos a los términos impuestos por la RCA de mayo de 2011. Entre ellas están las presentadas por personas sujetas al Plan de Relocalización (PDR) que debe elaborar HidroAysén, de acuerdo a lo estipulado en el considerando 10º de la resolución aprobatoria.

Estas personas, afectadas directas de la eventual construcción de las centrales generadoras de energía y de sus consecuentes embalses, han reclamado por tres aspectos fundamentales: falta de acompañamiento psicológico –que debe concretar la empresa– por las consecuencias propias del impacto al que se verían expuestas; incumplimiento de las visitas mensuales que debe llevar a cabo la empresa con las familias sometidas a PDR; e infracción a la obligación de presentar los acuerdos definitivos con dichas familias respecto de los términos de dicho plan y a las ubicaciones definitivas de las personas.

Lo anterior podría haber quedado como simples denuncias, pero la seremi de Desarrollo Social -mediante el Ordinario Nº 198 de 15 de marzo de 2013 dirigido al director regional del Servicio de Evaluación Ambiental-, previo reconocimiento de los incumplimientos por parte de la empresa en los 3 ámbitos mencionados anteriormente, expresamente señala que “este órgano del Estado con competencia ambiental estima conveniente que la Comisión de Evaluación Ambiental inicie un procedimiento administrativo para determinar posibles responsabilidades y sanciones si da a lugar”. Antecedentes que ya han sido remitidos a la Superintendencia del Medio Ambiente, de conformidad a la legislación ambiental vigente.

Conjuntamente con todo lo anterior, el proyecto HidroAysén necesita de varios permisos y concesiones que habiendo sido solicitados por la empresa aún no han sido resueltas por la autoridad, e incluso otros que, estratégica o negligentemente, la empresa ni siquiera ha comenzado a tramitar.

Por ejemplo, el Código de Aguas en su artículo 294 establece que para la construcción de obras hidráulicas como las proyectadas por HidroAysén se requiere de la autorización del organismo competente, solicitud de permiso que no ha sido ingresada por la compañía la dirección de Obras Hidráulicas de la región de Aysén.

Asimismo la Ley General de Servicios Eléctricos dispone que para la construcción de este tipo de infraestructura de generación hidroeléctrica es necesario contar con una concesión eléctrica definitiva, la cual permite emplazar el proyecto en el lugar de diseño, imponiendo todas las servidumbres que sean necesarias al efecto.  Según estimaciones del gobierno –y sin las modificaciones que se pretenden con el proyecto de ley que acelera el procedimiento de otorgamiento de concesiones eléctricas, bien denominada, en conjunto con la ley de Carretera Eléctrica Pública, “Leyes Hidroaysén”– el otorgamiento de esta especial autorización demora aproximadamente 750 días. Consultada la Superintendencia de Electricidad y Combustibles acerca de este muy necesario trámite que debe cumplir Hidroaysén –esencial para concluir la etapa de generación– se informa que dicha solicitud aún no ha sido ingresada por la empresa.  En el mejor de los escenarios, es decir, con una ley de fast track de concesiones eléctricas aprobada –en segundo trámite constitucional, la idea de legislar se aprobó recién el 30 de abril en el Senado, restando la discusión en particular– dicho trámite demoraría a lo menos 150 días, lo que si bien constituye una rebaja sustancial del tiempo de tramitación –y sin considerar la lenta burocracia chilena– está lejos de ser un trámite expedito para este proyecto en particular.

En tercer lugar, la sociedad de Endesa y Colbún requiere, como infraestructura necesaria para la materialización de su proyecto, la construcción de un embarcadero en el sector de Puerto Yungay, comuna de Tortel.  Dichas instalaciones, esenciales para la descarga de los materiales de construcción de las centrales y obras complementarias, debe ser precedida de la respectiva Concesión Marítima Mayor, la cual aún no ha sido siquiera ingresada a trámite por parte de la empresa.

Y por último y fundamental, dentro de esta acotada enumeración, es preciso señalar que para el correcto funcionamiento de su proyecto  puesto que se trata de centrales hidroeléctricas– la eléctrica necesita el aseguramiento de cierto caudal, lo cual solo se obtiene mediante los respectivos derechos de aprovechamiento de aguas. Pese a que Endesa traspasó a HidroAysén los que constituyó a su favor en 1990, ellos son insuficientes para la operación de las centrales de acuerdo al diseño aprobado en el EIA de 2011. Es por ello que en el año 2007 ingresó 5 nuevas solicitudes de derechos de aprovechamiento de agua en los ríos Baker y Pascua, los cuales le permitirían asegurar los caudales de operación de sus mega centrales. Derechos que aún se encuentran en tramitación.  Sin ellos, todo lo obrado hasta ahora no sería más que el simple recuerdo de uno más de tantos monstruosos proyectos que nunca se pudieron concretar.  La historia está plagado de aquellos.

Pese a que Fernández insiste en señalar que “(…) no tenemos temas pendientes con ninguna institución u organismo técnico, legal o ambiental”, sus dichos no son más que simples llamados a la calma ante el nerviosismo de una empresa que en el ejercicio 2012 registró pérdidas por U$ 3 millones.  Esto sin considerar el elevado monto en patentes (varios millones de dólares más) que a partir de este año debe comenzar a cancelar por no uso de las aguas adjudicadas.

Así las cosas, el despido de tan importante funcionario dista mucho de constituir un hito relativo al cumplimiento y cierre de una etapa de este proyecto energético. Dista mucho de ser una mera desvinculación de un ejecutivo que ya cumplió con sus tareas. Y dista de serlo porque dicho pretendido cierre de ciclo está muy lejos de producirse.

Por lo tanto, si a quien lee estas líneas se le aparece alguien con alguna de las 4 preguntas esbozadas en el tercer párrafo de este artículo, puede responder con un escueto pero firme: ¡¡NO!!

Comentarios del artículo: HidroAysén, lejos de cerrar su primera etapa - Publicado: a las 10:56 am

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