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Diego Ancalao

Vicepresidente nacional de la Izquierda Ciudadana

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 22/02/2016

Una ley que nace de la corrupción no puede ser Ley

Sería el primero en defender la Ley de Pesca si beneficiara a los pescadores y a los más necesitados del país, pero no tengo por qué aceptar una ley que nace de la decadente crisis moral del Parlamento. Si no hay justicia para el ciudadano, no puede haber paz para el político corrupto.

San Agustín decía que “una ley injusta no es ley”. En consecuencia, tenemos el deber de desobedecer una ley injusta e ilegítima que nace de la corrupción en que empresarios compran parlamentarios que integran un Congreso deslegitimado por la sociedad. Es una ley injusta y no tenemos por qué aceptar ese estatuto legal.

Sería el primero en defender la Ley de Pesca si beneficiara a los pescadores y a los más necesitados del país, pero no tengo por qué aceptar una ley que nace de la decadente crisis moral del Parlamento, no tengo por qué defenderla, y tengo el deber moral de oponerme y luchar por cambiarla. Lo anterior se debe a que la normativa es injusta ya que un grupo pequeño, pero económicamente poderoso, está obligando a una mayoría a obedecer un reglamento que solo beneficia a un grupo económico reducido, y donde la mayoría son perjudicados y víctimas de este marco legal, por lo que el Estado no puede legalizar esta injusticia.

Hay políticos que defienden los intereses de quienes los financian y no de quienes los eligen. Es lo que podemos concluir con los acontecimientos político-judiciales del senador Jaime Orpis y del otrora parlamentario y ministro Pablo Longueira. Casualmente son las mismas personas que participaron en la aprobación de la Ley de Pesca.

La conclusión inevitable es que solo pueden estar representados aquellos que tienen como pagar el voto y su representación en el Congreso, me refiero al gran empresario de Corpesca, por lo que si no cambiamos la política los parlamentarios serán elegidos por los directorios de las empresas.

Por el lado del ciudadano, éste admite que exista una autoridad que lo represente bajo leyes que lo permitan, la cual debe ir obligatoriamente acompañada de normas morales a las que voluntariamente se someten, como dice Rousseau en el pacto social, por lo tanto, si la autoridad no cumple el contrato, la ciudadanía no tiene por qué cumplir con el orden social en el caso de los políticos de la corrupción.

En consecuencia, la Ley de Pesca se debe anular, fundamentalmente porque nació a espaldas de la ciudadanía, que es a la que la autoridad elegida debe responder. Además, en este caso hay parlamentarios que vendieron los derechos ciudadanos a privados a quienes les entregaron los recursos marinos de todos los chilenos.

Por tal razón, el deber del Estado es hacer cumplir el contrato social, y en este caso no está cumpliendo, por lo que debe volver las cosas a su estado original y eso significa anular esta normativa que nació de un concubinato entre políticos y empresarios, dejando presente que no todos los políticos son corruptos, sólo lo son el 95%.

Que no se equivoque la derecha que cree que atacando al Gobierno cubrirá a sus figuras envueltas en los casos de corrupción en la Ley de Pesca como Longueira, Orpis, Jovino Novoa, Iván Moreira y Ena Von Baer, pues la infame operación del empate ya fracaso, la ciudadanía sabe lo que hicieron y no cabe duda que en temas morales y éticos no hay empates, por lo que me niego a renunciar al lenguaje moral que es indispensable usar para darle mayor significado a nuestra política.

Nosotros tenemos la tarea de mejorar la política y esto pasa por no seguir defendiendo y administrando el sistema corrupto e injusto que instaló a sangre y fuego la derecha, y que algunos políticos de “izquierda caviar” han incluso profundizado. Los más jóvenes no podemos cargar con la responsabilidad de acciones y decisiones en las que jamás participamos.

No buscamos empates, buscamos que Chile se democratice y desarrolle. Una oposición responsable no puede sólo ver la paja en el ojo ajeno, mientras no es capaz de ver la viga en el propio. El país necesita discusiones de altura. Nosotros tenemos la tarea de mejorar la política y esto pasa por no seguir defendiendo y administrando el sistema corrupto e injusto que instaló a sangre y fuego la derecha, y que algunos políticos de “izquierda caviar” han incluso profundizado. Los más jóvenes no podemos cargar con la responsabilidad de acciones y decisiones en las que jamás participamos.

Quienes sufren en carne propia las desigualdades políticas y económicas creen que lo que pasa en la política palaciega (en La Moneda y el Congreso) no tiene nada que ver con ellos, que es un reality más que ven en los noticiarios. Recuperar el sentido de la política desde la óptica de los ciudadanos es la verdadera labor de quienes participamos en la actividad política por vocación y compromiso social. Es urgente impulsar una iniciativa legislativa que apunte a recuperar la sintonía de la política con las necesidades reales de Chile y su gente, por lo que la anulación de la Ley de Pesca es sin duda una medida obligatoria.

Hoy hay una mayoría que se siente postergada frente a una minoría política y económica privilegiada. Debemos reconocer y hacer algo concreto. Debemos reconocer de una vez por todas las diferencias que hay entre la política que tenemos y la política que necesitamos, y la distancia que existe entre los grandes desafíos para salir a delante y la pequeñez de las acciones de la mayoría de nuestros políticos.

Desde el mundo de donde vengo, necesitamos una nueva forma de hacer política, que sea capaz de construir sobre lo que nos une y no sobre lo que nos divide. Chile, sin duda, se merece algo mejor. Si no hay justicia para el ciudadano, no puede haber paz para el político corrupto.

Comentarios del artículo: Una ley que nace de la corrupción no puede ser Ley - Publicado: a las 1:41 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 07/01/2016

La política, herramienta de lucha mapuche

Hoy el mapuche vive oprimido en una isla de segregación política, social y económica, rodeado por un mar de declaraciones de buenas intenciones. Pero vemos con claridad que podemos romper esa opresión. Estamos convencidos que los oprimidos no podemos ser oprimidos por siempre.

Estoy orgulloso de pertenecer a la Nación Mapuche, no sólo por ser parte de una generación de jóvenes que decidieron hablar por sí mismos sobre su pueblo, sino porque ésta es una manifestación histórica de libertad y lucha centenaria por un espíritu de justicia que no desaparecerá jamás.

Hoy el Mapuche vive oprimido en una isla de segregación política, social y económica, rodeado por un mar de declaraciones de buenas intenciones, pero vemos con claridad que podemos romper esa opresión. Podemos, hoy, acelerar la llegada de ese día, tenemos las herramientas y no olvidamos que estar aquí es gracias a nuestros antepasados que dieron la vida para que nosotros respiremos este aire, pero que aún no podemos respirar a todo pulmón, porque tenemos una tarea pendiente.

En el tiempo de Pelantaro, la flecha y la lanza eran las armas para alcanzar la libertad, pero hoy una de las batallas se da en el campo político. Así es como hace un poco más de medio siglo, algunos Mapuche crearon La Sociedad Caupolicán y La Corporación Araucana, las que se constituyeron dentro del marco institucional y político, siendo un hito muy importante del pueblo Mapuche, en los últimos tiempos. No podían combatir al Estado de forma directa como antes, sino que, esta vez, lo hicieron mediante las reglas del juego del propio Estado y así fue como lograron tener representantes en el Congreso.

El primer triunfo en este nuevo contexto Mapuche dentro del marco político fue en 1924 con el primer diputado Mapuche de la historia, Francisco Melivilu, del Partido Demócrata, luego vino Manuel Manquilef, Partido Liberal Demócrata, Arturo Huenchullan, Partido Demócrata, José Cayupi y Esteban Romero, por el Partido Nacional Cristiano, Venancio Coñoepan, Partido Conservador y Rosendo Huenuman del Partido Comunista.

Necesitamos un sistema electoral especial para los pueblos originarios, con cuotas parlamentarias equivalentes a su población. Así, entonces, los pueblos originarios pueden tener cuatro senadores y doce diputados, como mínimo, para plantear sus demandas en el epicentro del poder.

Eran de distintos partidos políticos, entonces, ¿cuál es la militancia Mapuche? La respuesta es una: la primera militancia del Mapuche es con su pueblo, tenían como único objetivo su defensa. En consecuencia, los partidos políticos eran el medio, no el fin, para llevar las demandas de justicia al centro del poder del Estado.

¿Qué nos queda hoy? La responsabilidad de seguir el camino de nuestros antepasados y, para eso, debemos comprender que mientras no nos liberemos de nuestras propias cadenas, como lo es el haberse dejado domesticar por la sociedad dominante, el derrotismo, la falta de identidad y pertinencia. Cada uno debe firmar su propia declaración de libertad y comenzar a escribir su propia leyenda y cuando llegue ese día, estaremos más cerca de alcanzar el sueño de nuestros antepasados. De lo contrario, ninguna participación política y autónoma servirá.

¿Cómo podemos ganar esta batalla política? Si una gran cantidad de Mapuche votan por los no Mapuche y ganan los de derecha, es porque son comprados aprovechándose de sus necesidades básicas no cubiertas. Esa es la única manera que la derecha, progresistas liberales o socialdemócratas, ganen.

Sin embargo, llegó la hora de hablar de lo que nos asemeja a los Mapuche y comprender que tenemos el mismo problema en común, un problema de pueblo y llegar a entender que un ataque a uno de nosotros es un ataque a todo el pueblo, que el asesinato de uno de nosotros es la muerte de una parte de nuestro pueblo y que la derrota de uno de nosotros es la derrota de un pueblo. Esta no es una lucha particular y privada, es una lucha abierta, colectiva y de todos.

En la actualidad, el millón y medio de Mapuche está despertando, está transformándose y está siendo políticamente maduro. Se están dando cuenta que hay nuevas tendencias políticas en Chile y que nuestras temáticas sí son un tema relevante en el país, tanto así que es posible ver cada vez que hay una elección que los políticos se acercan tanto al Mapuche que hasta parecen uno de nosotros y esto significa que el político vio que los Mapuche tenemos un bloque de votos que puede determinar quién va a llegar al municipio, al Congreso y a La Moneda.

Recordemos que fue el voto Mapuche el que ayudó a poner a la actual administración de Chile. En todo caso, no hay que olvidar que constantemente su voto, sin mucho conocimiento, voto confuso e ignorante, puso la administración de Chile en manos de políticos filibusteros que han aprobado todo tipo de leyes inimaginables que han afectado a nuestro pueblo, nuestro territorio y también a los pobres y marginados de Chile.

Para avanzar y terminar la tarea pendiente, es nuestra responsabilidad instaurar una nueva forma de liderazgo que sea capaz de dar igualdad de oportunidades a todos. Es nuestra obligación generar propuestas más allá del discurso del territorio, autonomía y la participación política. Estas cosas son esenciales, pero debemos ser capaces de criticar la esencia misma de la democracia, porque ésta no alcanza para todos, a tal punto que llegamos ser víctimas de la democracia, nada peor que la hipocresía disfrazada.

La definición más simple de democracia habla que es un sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes, es el gobierno de la mayoría soberana, entonces, ¿cómo va a ser justo este sistema para un pueblo que es una minoría? Necesitamos otro concepto de democracia que sea más justo y que permita que las minorías étnicas sean representadas con igualdad de derechos, necesitamos un sistema electoral especial para los pueblos originarios, con cuotas parlamentarias equivalentes a su población.

Así, entonces, los pueblos originarios pueden tener cuatro senadores y doce diputados, como mínimo, para plantear sus demandas en el epicentro del poder.

Nuestro pueblo no es perfecto. Somos pequeños y con distintas corrientes ideológicas, ubicados en la cola de la distribución del poder. Sin embargo, estamos llamados a una misión perfecta, que es liberar a los oprimidos, como nuestro pueblo Mapuche y como los demás pueblos originarios.

Estamos convencidos que los oprimidos no podemos ser oprimidos por siempre. Por lo tanto, debemos enviar una señal firme a quienes aún no creen en nuestra misión, por eso, debemos corregir los errores, ampliar la mirada, sanar las heridas, unificar a nuestro pueblo y cumplir la misión. Prometo mi mejor esfuerzo, a eso vengo.

Comentarios del artículo: La política, herramienta de lucha mapuche - Publicado: a las 7:00 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 22/12/2015

Chile postergado

Hay una verdad irrefutable: la élite política que ha administrado el país tiene una deuda con los sectores más vulnerables y pobres del país. El slogan “Chile Crece contigo” no se ha traducido, en la práctica, en mejores condiciones de vida para los postergados.

“Podemos decir que hay un Chile que vive en la opulencia: el 10% de la población que concentra todo lo que el país produce, con ingresos promedio de más de 60 mil dólares per cápita, lo que es superior, por ejemplo, al promedio de Estados Unidos y Singapur. Hay un Chile postergado que vive en la indigencia y en la pobreza y las cifras así lo demuestran: el 60% de la población subsiste con ingresos equivalentes a países como Angola y el Congo. En efecto, el ingreso per cápita del 1% más rico es 40 veces mayor que el ingreso per cápita del 81% de la población”, según un estudio de la Universidad de Chile.

No se debe seguir administrando la pobreza, sino terminar, de una buena vez, con ella y con la política asistencialista del Estado chileno. Tenemos que terminar con la fábrica que produce pobres y es tiempo de erradicar una sociedad caracteriza por un hecho concreto: los pobres son cada día más pobres, mientras que los ricos son cada día más ricos y sus bolsillos se van acumulando de ganancias, mientras los pobres tienen que hacer maravillas con el poco dinero que reciben y tratar, mes por mes, de alimentar a sus hijos, pagar su educación y reunir las monedas para cargar la tarjeta BIP.

Hay una verdad irrefutable: la élite política que ha administrado el país tiene una deuda con los sectores más vulnerables y pobres del país. El slogan “Chile Crece contigo” no se ha traducido, en la práctica, en mejores condiciones de vida para los postergados, para los más vulnerables y vulnerados. Por el contrario, la brecha entre ricos y pobres ha aumentado y son, justamente, los ricos los que más crecen.

Hoy constatamos que las aguas son de privados, que los mares fueron privatizados a un pequeño grupo de familias, que las forestales son de Angelini y Matte y que la electricidad le pertenece a empresarios españoles. La conclusión, inevitablemente, es que el “Chile para todos” es sólo para unos pocos.

Quienes estamos en la actividad política no vinimos a defender deudas que cierta élite política tiene con el pueblo. No vinimos a defender un sistema injusto, ni una forma de hacer política como la que hemos conocido, en el último tiempo, con los casos de corrupción, cuando se mezcla lo público con lo privado, los negocios con la política y se transgreden la moral y todo principio.

Estamos aquí para denunciar las injusticias, alcanzar la libertad, cobrar las deudas pendientes y terminar con la política de las migajas que caen de la mesa del poder hacia los sectores más pobres y discriminados.

Mi conciencia no me deja otra opción más que denunciar las injusticias que hacen sufrir a los más desprotegidos. “¡Llega un momento en que el silencio es traición!” decía alguien y no estamos dispuestos a traicionar al pueblo de donde venimos, los que no son escuchados, ni tomados en consideración en las grandes decisiones del país.

Estamos aquí para denunciar las injusticias, alcanzar la libertad, cobrar las deudas pendientes y terminar con la política de las migajas que caen de la mesa del poder hacia los sectores más pobres y discriminados.

Ese Chile postergado se hermana con los pueblos indígenas marginados. Los hermana la pobreza, la falta de oportunidades y la discriminación social y política. Nuestro objetivo de mayor justicia social y económica, inevitablemente, es el mismo. Cuando un proyecto refundacional de la política viene a liquidar la fábrica de pobreza, nace de la propia gente marginada, de sus propias vivencias, desesperanzas y necesidades, de sus propios sueños. Con ellos, es posible avanzar hacia un Chile más justo. No tiene por qué ser fácil, nunca nada ha sido fácil para nosotros.

Debemos ser capaces de comprender que parte del problema estructural de esta fábrica de pobreza y desigualdad se debe a que nos hablan desde una sociedad que está en crisis, que tiene en crisis la política, la economía, la educación, la salud, el medio ambiente y que tiene una crisis de identidad. Muchos, no saben qué es el ser chileno.

Muchos morenos buscan antepasados europeos, en vez, de reconocer sus orígenes indígenas. Chile, no es la Inglaterra sudamericana, es parte de la América mestiza y que goza de una hermosa “morenidad”, como decía el poeta Elicura Chihuailaf.

Históricamente, la pequeña y mediana burguesía se ha atribuido la representación de los más postergados del país, ellos han decidido nuestro futuro. Nos encontramos en un estado donde otros nos interpretan, otros han construido el mundo en que vivimos. Y al no tener participación en esas decisiones, no podemos mejorar nuestras condiciones de vida.

Cuando hemos querido hablar por nosotros mismos, ahí aparecen algunos políticos para decirnos ¡usted no lo diga, lo digo yo!, ¡usted no lo haga, lo hago yo por usted! Eso nos dicen a los indígenas y a los chilenos del pueblo, como si nosotros fuéramos incapaces intelectual y físicamente.

Políticamente nos han declarado interdictos, nos dicen que necesitamos tutores, que ellos son nuestros tutores y que nosotros somos incapaces y estamos condenados a depender de ellos. Pero no, nosotros venimos a romper esas cadenas de segregación política que nos pusieron, inclusive, antes de nacer.

Podemos concluir que a este grupo de políticos les conviene mantenernos con mala educación, con mala salud y ojalá analfabetos, para que ellos no pierdan su trabajo y así puedan seguir decidiendo por todos nosotros. El hombre que vive en la extrema pobreza no puede y no tiene tiempo para cambiar su situación, porque no tiene qué comer.

El obrero no tiene el tiempo para luchar por cambiar su situación, está totalmente endeudado y no puede faltar un día al trabajo, porque no puede darse el lujo de perder el pan de cada día.

Cuando el hombre tiene las necesidades cubiertas, tiene la libertad de dedicarse a pensar en cambiar las cosas que están mal, de lo contrario, su única preocupación de sobreviviencia será qué dará de comer a sus hijos mañana, que no le corten la luz ni el agua y que no los saquen de sus hogares, si es que tiene techo.

Para tener la libertad de decidir, hay que tener todas las necesidades básicas cubiertas, porque la libertad de elegir no es ir a votar, peor aún, no es ir a votar por el que te dio un pan o una canasta familiar para comer, eso se llama esclavitud y la practican aún algunos políticos en Chile.

Nosotros aspiramos a decidir nuestro futuro, no sólo a participar mediante el voto, sino a empoderar al ciudadano de a pie para alcanzar la participación real.

Al parecer, la política sí tiene color, porque depende del color de pelo, de ojos, piel y apellido, porque mayoritariamente los que lideran los temas que se discuten ante la opinión pública son de clase media alta, escasamente vemos a personas del pueblo en cargos públicos. Los temas de los mestizos pobres, salarios dignos y autonomía de los pueblos originarios, siguen pendientes, promesas, y una promesa postergada es una injusticia declarada decía Martin Luther King.

Nuestro desafío no es sólo la autonomía, sino sacar adelante al Chile postergado. Estamos ubicados en ese lugar de Chile: la postergación, en que convivimos mapuche y mestizos que hacemos parte de estas tierras, los que no somos tomados en cuenta en las grandes decisiones del país y en donde la promesa de igualdad, pareciera ser sólo una simple declaración, como muchas otras que escuchamos y de las que la mayoría del país es testigo.

Comentarios del artículo: Chile postergado - Publicado: a las 12:00 am

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