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Cristóbal Camino

Socio fundador de OpenYob.

Etiquetas: , , , » Publicado: 06/01/2015

¿Por qué Chile tiene mal mirado a los oficios y servicios independientes?

En nuestro país, por alguna extraña razón tendemos a menospreciar el trabajo manual. Incluso, el sesgo de los movimientos sociales han visto en la universidad el único camino al desarrollo de las personas, dejando de lado, por omisión, a los oficios.

En nuestro país y a diferencia de lo que ocurre en otras naciones más desarrolladas, los oficios no tienen un alto reconocimiento de parte de la sociedad. Tendemos a menospreciar el trabajo manual por alguna extraña razón que habría que buscar quizás en los albores de nuestra fundación como país o posiblemente antes.

Se niega que la experiencia –por decirlo de alguna manera- manual, sea relevante y no considera que por ejemplo, quien trabaja día a día con la madera y ve su comportamiento en distintas situaciones, tiene un conocimiento de gran valor para aquel arquitecto que plantea una obra utilizando dicho material.

Respaldando esta misma visión, el sesgo de los movimientos sociales asociados a la universalidad y gratuidad de la universidad, han apoyado este proceso, por medio justamente de su posición. Con una visión reduccionista y miope han visto en la universidad el único camino al desarrollo de las personas, dejando de lado, por omisión, a los oficios. Esto por una cuestión básica de escasez y demanda está redirigiendo a algunos profesionales a buscar nuevas opciones dado al exceso de ellos y a la escasez y baja calidad de servicios asociados a los oficios.

Es imprescindible generar las condiciones para que nuestra sociedad tome consciencia de esta situación y se generen las acciones correctivas. Muestra de esto, lo hemos visto en el caso puntual de la industria gastronómica. De ser una alternativa de segundo o quizás de tercer orden, el paso de cocinero a chef confirió a este oficio no sólo un nuevo estatus.

Esta situación, considerando que los recursos son y serán escasos, genera una baja eficiencia, lo que implica altos costos para los países, las familias y para estos mismos profesionales. Así este ciclo de estudiar una carrera tradicional y después devenir en un prestador de oficios es larga y poco rentable, comparada con una postura contraria, en la que después de formarse en algún oficio, se pueda devenir en un profesional, posiblemente aprovechando esta misma experiencia. Obviamente esto no se plantea como un único camino, sino como la ampliación de las posibilidades de desarrollo de las personas, dentro de un marco realista, que no deja nunca de lado la importante consideración de la escasez de los recursos.

Para coronar lo descrito, la percepción – y en muchos casos la realidad – de la mala calidad de los servicios, sus bajas rentas asociadas y severos problemas en productividad, conforman un círculo vicioso que perpetúa esta ingrata situación. Así muchos oficios nos son alternativa, sino que son caminos únicos para muchas personas, obviando sus gustos y talentos.

Por todo lo anterior es imprescindible generar las condiciones para que nuestra sociedad tome consciencia de esta situación y se generen las acciones correctivas. Muestra de esto, lo hemos visto en el caso puntual de la industria gastronómica. De ser una alternativa de segundo o quizás de tercer orden, el paso de cocinero a chef confirió a este oficio no sólo un nuevo estatus – que puede ser discutible – pero que en términos reales significó una notable mejoría y diversidad de nuestra oferta gastronómica, inyectando una potencia a dicha industria difícil de haber imaginado hace uno 30 años atrás.

Un desafío similar es el que debemos tomar en nuestro país para incorporar a decenas de otros oficios en los que es posible generar un cambio tan relevante como el mencionado y de esta forma permitir la inclusión al mercado de miles de compatriotas que puedan ver en su oficio un negocio suficientemente atractivo para su desarrollo personal y el de su familia, con el consiguiente beneficio para sus clientes y las industrias relacionadas.

Comentarios del artículo: ¿Por qué Chile tiene mal mirado a los oficios y servicios independientes? - Publicado: a las 9:18 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 30/10/2014

Nuevas oportunidades para las trabajadoras de casas particulares

La actual ley específica puede abrir una oportunidad para estas emprendedoras, de modo de generar ofertas especializadas que permitan proveer de servicios a muchos hogares, cobrando por trabajo terminado.

Una importante dirigenta de uno de los sindicatos de trabajadoras de casas particulares dijo en forma tajante: “El problema es que nadie quiere ser nana”.  Esto es una muestra más de la situación en la que se encuentran muchos oficios en nuestro país, que no son opciones, sino que son el único camino laboral al que pueden acceder muchos compatriotas, llevando consigo problemas de frustración, bajas rentas, dudosa calidad de los servicios y otros problemas más, que conforman un círculo vicioso que perpetúa esta situación.

Si tratamos de aislar los aspectos que generan esta situación, ésta radica – entre otros – en al menos los siguientes tres puntos.  El primero es el bajo nivel de reconocimiento que nuestra sociedad da a éste y otros oficios.  El segundo, la baja productividad que cuentan, pues es un trabajo que no requiere una preparación previa, y el tercero y último, la falta de un mercado formal que actúe de manera ágil según su propia dinámica y consecuentes beneficios.

La actual ley específica que se despachó acerca de las trabajadoras de casa particular, tenderá a cambiar las condiciones de trabajo, lo que necesariamente generará un escenario que puede ser muy adecuado para la especialización de algunas trabajadoras.  Así salvo la excepción de aquellas que trabajan en hogares en los que se requiere su presencia diaria y todo el día, en los demás se puede abrir una oportunidad para generar ofertas especializadas que permitan proveer de servicios a muchos hogares, siendo esto un desafío de promoción y productividad de dichas trabajadoras.

La limpieza, el planchado, cocinar y otras tareas domésticas pueden ser hechas en algún momento del día sin importar cuando, puesto que sus moradores trabajan fuera durante toda la jornada.  Esto es así especialmente en parejas sin hijos, personas separadas o solteras, adultos activos con nido vacío y otros perfiles más que se están presentando de manera creciente en nuestra sociedad.  Lo anterior implica pasar de la venta de los servicios por hora a uno de trabajo terminado que apunta justamente a mejorar los ingresos mediante la mejora sustancial de la calidad y la productividad.  Esta última se logra mediante capacitación y la incorporación de herramientas especializadas, lo que a su vez se transforma en oportunidades para las empresas y organizaciones que están relacionadas con la venta de estos servicios y bienes que permiten la entrega de los servicios y la operación de estas trabajadoras como verdaderas empresa de una persona.

Un cambio de esta naturaleza  implica un desafío para estas trabajadoras al pasar de la venta de los servicios por hora a uno de trabajo terminado, lo que apunta justamente a mejorar los ingresos mediante un aumento en la productividad y en la calidad del trabajo realizado.  Para ello es esencial la existencia de una estructura de mercado que reconozca las diferencias de las ofertas y que premie a las mejores, lo que redunda en mejores ingresos para las más destacadas y una importante oportunidad para aquellas empresas proveedoras de bienes y servicios que atienden a estas verdaderas microempresarias, vean en ellas un mercado con un importante espacio de crecimiento, especialmente dentro de un marco de crear valor compartido para ambas partes.

Comentarios del artículo: Nuevas oportunidades para las trabajadoras de casas particulares - Publicado: a las 8:27 am

Etiquetas: , , , » Publicado: 13/08/2014

Es el tiempo de profesionalizar los oficios

Para que los clientes obtengan más calidad y los prestadores de oficios, mejores ingresos, el objetivo es llevar a los oficios independientes hacia un sitial similar al que tienen en países desarrollados.

Los cambios que experimenta la sociedad, la agilidad de los mercados, el surgimiento de nuevas demandas y la mayor complejidad técnica de equipos, herramientas y comunicación, presentan un gran desafío para los prestadores de oficios independientes, tales como gásfiter, jardineros, cosmetólogas, manicuristas, entre decenas de otras ocupaciones.

Esta situación tiene el peligro de generar brechas aún mayores y ampliar el rezago actual de estas actividades respecto de otras que hay en nuestra economía. Hoy, instalar un riego automatizado -más encima con instrucciones en inglés- adiestrar a los perros que puedan vivir en un departamento o el asear a ancianos no autovalentes, requieren de prestadores de oficios cada vez más calificados, con mayores conocimientos técnicos, clara orientación al servicio, más conectados a nuevas tecnologías y con mayor productividad.

Esta es una gran oportunidad para potenciar los oficios como un sistema dual de capacitación por excelencia que combina de manera menos compleja la integración de la educación y el trabajo, mejorando la rentabilidad de esta última y produciendo un efecto importante en posicionar estas ocupaciones como alternativas laborales

Por otro lado, la creciente penetración de Internet abre un espacio gigantesco para potenciar estos trabajos, especialmente los que se realizan por cuenta propia y de manera individual. Permite el aglutinamiento y la exposición de muchos prestadores, la desintermediación de su oferta, con el consiguiente efecto en el precio que enfrenta el cliente y que recibe el prestador, la evaluación directa de sus clientes que genera información de alta calidad respecto de su desempeño, el mejor conocimiento y valorización de sus atributos y el aprendizaje que pueden acceder desde diversas fuentes, incluso gratuitas.

Todo lo anterior genera el marco adecuado para poder constituir un mercado formal de oficios, amplio y transparente, el que mediante claros incentivos, empuje a sus prestadores a profesionalizar su actividad, acercándolos a los niveles de remuneración y de reconocimiento, cercana a la de algunas profesiones universitarias, tal como ocurre en otros países más desarrollados, como lo es en naciones OCDE.

Esta es además, una gran oportunidad para potenciar los oficios como un sistema dual de capacitación por excelencia que combina de manera menos compleja la integración de la educación y el trabajo, mejorando la rentabilidad de esta última y produciendo un efecto importante en posicionar estas ocupaciones como alternativas laborales, las que sean elegidas por vocación y no como únicos caminos para los que no tienen acceso a otra alternativa.

Enfrentar este cambio es un gran desafío para estos prestadores y requiere articular y generar un trabajo colaborativo con sus clientes, empresas proveedoras de cada uno de estos oficios y el Estado, para que en conjunto, estructurar las condiciones e incentivos adecuados para la constitución de este mercado y sus consiguientes beneficios, que llevarán a estas ocupaciones al sitial que nuestro nivel de desarrollo exige.

Comentarios del artículo: Es el tiempo de profesionalizar los oficios - Publicado: a las 8:16 am

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