" "
Blog de
  • Cristián Monckeberg

Cristián Monckeberg

Diputado RN

Etiquetas: , , » Publicado: 31/08/2012

Acerca de la Estrategia de Seguridad y Defensa

El camino fácil era firmar el decreto y promulgarlo, como se hacía antes, pero se prefirió que recoger la visión de todos los sectores. Es de esperar que demos muestra de nuestra madurez política e institucional y debatamos en serio estos temas.

Las últimas semanas hemos presenciado un interesante debate en torno a la Estrategia de Seguridad y Defensa presentada por el gobierno a fines de junio, en consulta al Senado y a la Cámara de Diputados. Al respecto, es necesario recoger algunos de los elementos en discusión sobre el fondo de dicho documento.

Creo que el principal mérito de la Estrategia es comenzar a tratar los temas de seguridad y defensa en clave de política pública. El amplio debate que se desarrolla da cuenta de que, a diferencia de ejercicios anteriores como los Libros Blancos de la Defensa, restringidos a grupos de expertos y funcionarios de gobierno, hoy la discusión es abierta, participativa y más democrática. En los gobiernos anteriores, las autoridades y funcionarios discutían con miembros de las FF.AA. y arribaban a consensos limitados sobre materias y conceptos relativos a la defensa. Aún más, las diversas adquisiciones realizadas en los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet no obedecían a una política de defensa definida claramente por los civiles, ni menos a una Estrategia como la que se propone ahora.

Lo positivo es que por primera vez en Chile discutiremos a fondo estos temas en el Congreso Nacional, en la sociedad civil y en el mundo académico. Ello, gracias a que el Presidente de la República y el ministro Allamand optaron por el camino que a veces se ve como el más difícil: dialogar, discutir y buscar consensos en materias sensibles.

El debate que se abre con la presentación de este documento dice relación con aspectos de importancia capital, como la colaboración de las FF.AA. en materias de seguridad distintas a la seguridad exterior. El mérito del concepto de seguridad ampliada, acuñado por el documento, es reconocer que los desafíos de seguridad de Chile trascienden lo estrictamente militar, asumiendo que la situación estratégica del país es distinta a la vivida, por ejemplo, en los 70’ y 80’. Las denominadas nuevas amenazas a la seguridad, como: el crimen organizado; narcotráfico, déficit energético severo; distintas formas de conflictividad internacional; ingobernabilidad e inestabilidad política en la región; proliferación de armas, entre otras, son cada vez más demandantes en el escenario de seguridad que enfrentan los países de la región y el mundo en el Siglo XXI.

Lamentablemente, parlamentarios, ex funcionarios de la Concertación y algunos analistas han cuestionado la “seguridad ampliada”. Estimo que dicha crítica es infundada por tres motivos. Primero, porque fueron los mismos gobiernos concertacionistas que fueron articulando una visión más amplia de la seguridad nacional en diversas instancias y documentos suscritos por el país, como la Asamblea de la OEA de Bridgetown y  la Conferencia Especial de Seguridad de México de 2003, sólo por mencionar algunos.

En segundo lugar, la crítica es equívoca porque las FF.AA. han cumplido, en los gobiernos democráticos desde 1990, funciones más allá de la defensa del territorio, apoyando a las autoridades civiles en catástrofes, incendios, labores de interdicción marítima, alerta frente a posibles ataques terroristas y diversas tareas policiales, como las realizadas por la Armada y la Fuerza Aérea. A ello se agregan las operaciones de cooperación internacional, como Haití.

En tercer lugar, si revisamos las Estrategias publicadas por otras democracias, apreciamos que todas plasman una visión de la seguridad que excede lo militar y la defensa del territorio. Documentos como el de España, Brasil, Reino Unido, Canadá y Holanda, entre muchos otros, dan cuentan de una mirada integral a los desafíos de seguridad que enfrentan. Nadie en esos países cuestiona ex profeso esta visión amplia y moderna de la seguridad, porque entienden que los problemas que amenazan la seguridad de los individuos y los estados son de naturaleza multidimensional, y ya no pueden ser enfrentados de forma aislada por los Estados.

Con todo, lo positivo es que por primera vez en Chile discutiremos a fondo estos temas en el Congreso Nacional, en la sociedad civil y en el mundo académico. Ello, gracias a que el Presidente de la República y el ministro Allamand optaron por el camino que a veces se ve como el más difícil: dialogar, discutir y buscar consensos en materias sensibles. El camino fácil era firmar el decreto y promulgarlo, como se hacía antes, pero se prefirió que recoger la visión de todos los sectores. Es de esperar que demos muestra de nuestra madurez política e institucional y debatamos en serio estos temas.

Comentarios del artículo: Acerca de la Estrategia de Seguridad y Defensa - Publicado: a las 4:58 pm

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 02/08/2012

Pagar lo justo, ni más ni menos

Es necesario que la banca suspenda los embargos –como lo ha hecho BancoEstado-, y que aguarde la señal que le entregará el Ejecutivo. Es urgente, también, que la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras asuma una postura más activa para fiscalizar los posibles abusos o irregularidades en los contratos de estos créditos.

Una deuda financiera enorme, una carrera que se vio interrumpida por no contar con los recursos económicos para seguir pagando los aranceles, familias que se han hecho cargo de los pagos y la amenaza constante de demandas y embargos cuando ya no es posible pagar las cuotas, es la pesadilla constante que viven gran parte de las 106 mil 843 familias que tienen un deudor del crédito Corfo entre sus integrantes.

La frustración por no poder cancelar un compromiso financiero enorme y que hoy les mantiene cerradas las puertas para optar a cualquier otro tipo de crédito –hipotecario, automotriz, ni siquiera del supermercado-, no está ni cerca de aquella que se siente por no haber podido terminar sus carreras, haber dejado inconclusos sus proyectos de vida y sentirse al debe con sus propias familias.

Estoy seguro de que “el sentido de urgencia” está claro en el Ejecutivo y que existe conciencia de que cada mes que pasa es un capítulo más en el drama de las familias morosas.

Los ejemplos abundan: una deuda de 4 millones de pesos que terminó siendo de 13 millones; un préstamo en el primer año por 2 millones que hoy supera los 5, sin haber terminado la carrera; profesores que ganan 350 mil pesos y tienen cuotas de 200 mil, en los mejores casos. Todo eso es el resultado de un sistema de créditos que se creó sin pensar en que más tarde esas tasas de 8, 9 o incluso 12% serían impagables y que terminarían congelando las aspiraciones de progreso y desarrollo de sus “beneficiados”.

Hoy, el diagnóstico es claro. Lejos de evaluar la política de las autoridades y la administración que creó el crédito Corfo, de analizar sus éxitos y fracasos, es un deber de nuestro Gobierno el hacerse cargo de entregar una solución para estos miles de afectados, de escuchar sus demandas y de otorgarles una salida a la angustiante situación en la que viven. En su gran mayoría, estos jóvenes sólo tienen un objetivo: pagar lo justo, ni más ni menos.

Estoy convencido de que La Moneda está consciente de este deber y que tiene la voluntad de entregar una respuesta lo más pronto posible a estas familias. Yo aspiro a que esa solución se asemeje a las condiciones del crédito con aval del Estado, con tasas razonables y retroactivas cercanas al 2%.

Mientras ésta se produce, es necesario que la banca suspenda los embargos –como lo ha hecho BancoEstado-, y que aguarde la señal que le entregará el Ejecutivo. Es urgente, también, que la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras asuma una postura más activa para fiscalizar los posibles abusos o irregularidades en los contratos de estos créditos.

Tras haberme reunido con el ministro Chadwick, cita en la que estuvieron presentes 3 afectados por millonarias deudas contraídas a través del crédito Corfo, estoy seguro de que “el sentido de urgencia” está claro en el Ejecutivo y que existe conciencia de que cada mes que pasa es un capítulo más en el drama de las familias morosas. Por esto, invito a los estudiantes a continuar con la opción del diálogo, como hasta ahora, a no extremar las posiciones y a seguir entregando testimonios al resto del país acerca de la necesidad de que se les otorgue una salida.

Comentarios del artículo: Pagar lo justo, ni más ni menos - Publicado: a las 12:54 pm

La Nación

Av. Nueva Providencia 1860, Oficina 183, Providencia
Teléfono: 56 2 - 2632 5014

Director Responsable: Patricia Schüller Gamboa
Representante Legal: Luis Novoa Miranda

© Comunicaciones LANET S.A. 2014
Se prohíbe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.