" "
Blog de
  • Christian Palma

Christian Palma

Editor semanario7dias.cl

» Publicado: 12/06/2015

Chañaral y la oportunidad histórica de cambiar el color gris que lo cubre

Usted al igual que yo y todos los que aquí participamos, amamos Chañaral, pero existen matices. Muchos no queremos irnos, por más que nuestros trabajos nos lleven lejos, siempre volvemos nuestro puerto apenas tenemos nuestros días libres. Otros tantos, siguen acá y por nada del mundo se irían a otra ciudad, están en su derecho al igual que el que se quiera ir. Sin embargo, para los que no dejaran de levantarse cada mañana mirando los cerros que nos rodean es bueno reiterar que existen alternativas de descontaminación, que hay opciones de erradicación de las poblaciones más expuestas, que se pueden entablar acciones legales que apunten a reparaciones ambientales colectivas, etcétera.

Con mucha atención he leído diversos comentarios aparecidos en las redes sociales relacionados con la contaminación de Chañaral. El panorama lo tenemos más que claro todos los que han vivido o viven en el puerto: existen elevados índices de metales pesados en las arenas y que, de una u otra manera, impactan a la población. Esta situación quedó otra vez demostrada con los resultados de los análisis realizados por el toxicólogo de la Universidad de Chile, Andrei Tchernitchin, considerado una eminencia en el tema por muchos y un charlatán por otros. No tengo los elementos para invalidar el trabajo del científico, todo lo contrario, agradezco el interés del doctor por aportar al debate instalado y sus recomendaciones sanitarias las que, sin duda, se deben tomar en cuenta, esto a pesar de las discrepancias que se pueda tener con el canal y el tipo de programa en que se presentó el reportaje.

Pero seamos justos, Chañaral no es Chernóbil. La gente no muere ni va a morir en 24 horas. Que se entienda bien esto, no quiero decir que la nueva información -como la publicada anteriormente por otras investigaciones- no sea alarmante y que no deba prestársele la máxima atención. Vivimos en un entorno contaminado, del cual desconocemos a ciencia cierta lo que significará a nuestro organismo a futuro. Pero no alarmemos desconsideradamente a la población, no hay que salir arrancando a tontas y locas.

Tenemos que enfocar la energía, no en seguir reclamando por lo que ya no se hizo (ya habrá tiempo de pasar la cuenta a los que debieron preocuparse y no lo hicieron, donde las urnas es un primer paso, ojalá en las próximas elecciones no perdamos la memoria), sino que por lo que debe hacerse ahora ya.

Sin duda los análisis y resultados del científico vuelven a mostrar que la situación de los relaves es un peligro latente para la población. De hecho, Tchernitchin considera que tras estas mediciones se debe trasladar Chañaral algunos kilómetros al sur y continuar con los análisis del material particulado sedimentable, en cuanto a su composición química total. Esto para tomar decisiones y para proteger la salud de la población más sensible, de edad infantil y mujeres embarazadas.

Esto obliga a tomar acciones rápidamente. En eso tenemos que enfocar la energía, no en seguir reclamando por lo que ya no se hizo (ya habrá tiempo de pasar la cuenta a los que debieron preocuparse y no lo hicieron, donde las urnas es un primer paso, ojalá en las próximas elecciones no perdamos la memoria), sino que por lo que debe hacerse ahora ya.

En esto las autoridades de la Salud (locales, regionales y nacionales) tienen mucho que decir y a ellos deben apuntar nuestras demandas. Que hablen claro y muestren un plan sanitario concreto es prioridad. En ese escenario, nuestros representantes locales, léase gobernador, alcalde, concejales, cores, parlamentarios, etcétera, tienen que sumarse si o si, es su deber y nuestro derecho exigirlo.

Por el momento, la seremi de Salud Brunilda González, dice que el gobierno no niega la presencia de arsénico y plomo. Sin embargo, explica que al comparar con normas canadienses o suecas, son altos, pero al hacer lo mismo con normas australianas son bajos o brasileras es casi igual. El problema, dice, es que en Chile no hay normas de suelo.

En relación con el estudio del toxicólogo la Seremi indica que es “un dato a la causa, no nos ha llegado oficialmente. Son datos que vamos a tener en consideración. El principal compromiso con la población es para este año es tomar muestras de sangre y orina en la población potencialmente más expuesta entendiendo que son lugares donde hay mayor cantidad de metales pesados, como arsénico y plomo.

Habrá que estar atentos entonces a la realización de dichas muestras de sangre.

Respecto a las opciones de descontaminación o mitigación de la polución en Chañaral, los comentarios e ideas en las redes sociales se cruzan con peticiones de indemnización, pagos, bonos, casas, entre otros bienes que mucha gente exige a veces sin sentarse a pensar por algunos minutos en lo que está planteando.

Reconozcamos que existe mucha desinformación al respecto. Se leen opiniones poco fundadas, algunas francamente irrealizables y, peor aún, poco serías, con falta de análisis con un mínimo de sentido común lo que sólo confunde y no aporta a la discusión.

Por el contrario, existen algunas propuestas concretas y perfectamente realizables de gente derechamente preocupada y comprometida en buscar caminos para descontaminar Chañaral o mejorar la calidad de vida de su gente. Tales opciones, a grueso modo, pasan por tratar las arenas de la playa con un fin comercial, obviamente, pues nadie trabaja gratis, pero que obligue al inversionista, tomar en cuenta en su proyecto la limpieza de la bahía. Tampoco se descarta erradicar a las poblaciones más expuestas en lugares que estén libres del paso de las arenas.

Es esperable que estás ideas, como otras que se discuten, puedan plasmarse en documentos que sean públicos y que se unan al trabajo que se supone lleva adelante el gobierno regional como aseguró en estas páginas hace unos meses el propio Intendente Miguel Vargas, donde hablaba de la reconstrucción de un “Nuevo Chañaral”.

Usted al igual que yo y todos los que aquí participamos, amamos Chañaral, pero existen matices. Muchos no queremos irnos, por más que nuestros trabajos nos lleven lejos, siempre volvemos nuestro puerto apenas tenemos nuestros días libres. Otros tantos, siguen acá y por nada del mundo se irían a otra ciudad, están en su derecho al igual que el que se quiera ir. Sin embargo, para los que no dejaran de levantarse cada mañana mirando los cerros que nos rodean es bueno reiterar que existen alternativas de descontaminación, que hay opciones de erradicación de las poblaciones más expuestas, que se pueden entablar acciones legales que apunten a reparaciones ambientales colectivas, etcétera.

Todo es posible, pero no gastemos nuestra energía en pedir cosas irrealizables. No demos espacio a los intereses propios o a la crítica sin sentido. No podemos pretender que se nos paguen indemnizaciones individuales, que gratuitamente nos instalen una casa en otra ciudad o que nos depositen algunos millones en nuestra cuenta corriente. No podemos pretender que las cosas lleguen del cielo. Todo en la vida se logra con trabajo y esfuerzo.

Por favor, no confundamos esto con las familias que perdieron todo con el aluvión. Para ellos, y nunca será suficiente, ojalá la ayuda siga llegando. Es de esperar que los inescrupulosos y aprovechadores, que ya están siendo identificados, no sigan intentando sacar dividendos de la desgracia y traten de cobrar los que no les corresponde.

Chañaral tiene una oportunidad histórica de cambiar su destino. Que la tragedia sirva para algo y nos dé el impulso necesario para despertar del letargo. Lo ideal sería que nuestras autoridades nos guiaran en este camino, dejando los intereses políticos de lado y poniéndose la camiseta del puerto de una vez por todas, hasta ahora no ha pasado, pero aún confío en las personas.

De no ser así, no nos desalentemos. Tenemos en nuestras manos la posibilidad de cambiar el color gris que nos invade hace tanto tiempo. Participemos con entusiasmo, ganas y convicción en las actividades que legítimamente la ciudadanía está realizando, identifiquemos a los nuevos líderes que han aparecido y a ellos demos nuestro apoyo. No sigamos mirando desde la vereda del frente como la vida se nos pasa.

No todo está perdido… ¡Viva Chañaral!

Comentarios del artículo: Chañaral y la oportunidad histórica de cambiar el color gris que lo cubre - Publicado: a las 12:06 pm

La Nación

Av. Nueva Providencia 1860, Oficina 183, Providencia
Teléfono: 56 2 - 2632 5014

Director Responsable: Patricia Schüller Gamboa
Representante Legal: Luis Novoa Miranda

© Comunicaciones LANET S.A. 2014
Se prohíbe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.