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  • Alejandra Placencia Cabello

Alejandra Placencia Cabello

Concejala de Ñuñoa. Profesora de Estado en Filosofía. Dirigenta del Colegio de Profesores de Ñuñoa.

» Publicado: 26/10/2015

Las deudas que heredó Sabat en Ñuñoa

Dentro de pocos días, se cumplirá un mes desde que Pedro Sabat dejara el municipio de Ñuñoa, tras veinte años de una administración que deja la comuna plagada no sólo edificios elevadísimos, con la ausencia dolorosa de espacios de participación efectivos para que se exprese la opinión de la comunidad, sino también, deja la evidencia patente de una gestión que ya olía muy mal: millonarias deudas que, incluso, el flamante edil Andrés Zarhi ha debido reconocer.

A regañadientes, Andrés Zarhi se ha visto en la obligación se sacar a la luz pública uno de los secretos mejor guardados de la administración del ex alcalde Sabat: los problemas financieros del municipio de Ñuñoa. Vayamos al grano. Ni el propio Zarhi tiene claridad si se trata de 1500 o 3500 millones de pesos de déficit, como señaló en Concejo Municipal. El desglose tampoco está claro, pero se sabe que, al menos, unos 900 millones corresponden a una deuda con la empresa Chilectra, y unos 500 a 700 millones se adeudan a la constructora que lleva a cabo la obra más emblemática, pero frustrada de Pedro Sabat, la Clínica de Ñuñoa.

En Ñuñoa, sufrimos las consecuencias de la soberbia sabatista que, empeñada en concretar la gran obra de su carrera política, tiene hoy a la comuna en serios aprietos económicos.

Vale la pena detenerse en este punto. Sumando, son casi 11 mil millones de pesos los que se destinaron al edificio ubicado en Grecia con Juan Moya, donde alguna vez se pretendió instalar una clínica privada con dineros municipales. Paradójico es que hoy muchos municipios piden asesoría para seguir el ejemplo del alcalde Daniel Jadue, en Recoleta, y abrir farmacias municipales que otorguen a la comunidad medicamentos a menor precio. En tanto, en Ñuñoa, sufrimos las consecuencias de la soberbia sabatista que, empeñada en concretar la gran obra de su carrera política, tiene hoy a la comuna en serios aprietos económicos.

Al asumir como máxima autoridad comunal, entrevistado por CNN, Andrés Zarhi señaló no estar en disposición de solicitar una auditoría a la gestión del ex alcalde. Que le bastaba con el informe financiero que se entregue, decía entonces. A la luz de los hechos, hay razones para exigir que esto se lleve a cabo.

A mediados de octubre, fuimos testigos de otro triste y vergonzoso hecho. El colegio Guardiamarina Guillermo Zañartu, ubicado en la Villa Olímpica, se hizo famoso a través de los medios de comunicación, por encontrarse sin energía eléctrica desde el 30 de septiembre, noticia que fue conocida el día 16 del mes siguiente. Para que los cerca de 500 niños y niñas que integran esta escuela, de prekinder a octavo básico, puedan retornar a clases, fueron necesarios 75 millones de pesos que, al momento de estallar la noticia, no se tenían.

Para iniciar las reparaciones, se solicitó al Ministerio de Educación, tal como explicó el alcalde Zarhi al Concejo, un adelanto correspondiente al Fondo de Apoyo a la Educación Pública FAEP 2016. Una de las grandes debilidades de la administración municipalizada de la educación, es que los recursos que provienen del gobierno central no son fiscalizados, y el Mineduc se queda con los informes que cada comuna entrega, sin ir más allá. Esta es la razón por la que el Ministerio dio luz verde a la utilización completa del FAEP 2014 de Ñuñoa, de 917 millones de pesos, más parte del Fondo de 2015, para la demolición y reconstrucción total del colegio Benjamín Claro Velasco, habiendo otras múltiples necesidades a las que atender.

Esto tiene que cambiar y, lamentablemente, no será la gestión de Andrés Zarhi, la que lleve a cabo la reconstitución del ejercicio democrático que Ñuñoa pide a gritos. Aunque el actual alcalde diga que no es necesario, hoy es necesario que la comunidad conozca el estado de las arcas municipales, y no deben ser los mismos colaboradores de Sabat quienes hagan este arqueo. De hecho, se requiere que el tema sea votado en Concejo Municipal. Algo difícil, ya que no sólo es necesario que Andrés Zarhi acceda a este acto de transparencia y ponga la contratación de una auditoria externa en tabla, sino que también es preciso que los concejales leales al ex alcalde acepten que esto se lleve a cabo y voten a favor. Pero, como dice el dicho, quien nada hace, nada teme.

Comentarios del artículo: Las deudas que heredó Sabat en Ñuñoa - Publicado: a las 7:40 am

Etiquetas: , , , , , , , » Publicado: 10/09/2015

De qué hablamos cuando decimos “democratizar Ñuñoa”

No es primera vez que el Alcalde Sabat solicita al Concejo Municipal su votación, sin mediar antecedente alguno respecto de la idoneidad de la propuesta, para aprobar el nombramiento de algún funcionario a alguna de las corporaciones municipales. Por cierto, esta vez el manto de duda sobre Pilar Cuevas, ex Intendenta de Aysén, requería una solicitud formal de información, y fue lo que hice.

En la sesión de Concejo Municipal de Ñuñoa, realizada el pasado martes 1 de septiembre, solicité al alcalde Pedro Sabat presentar los antecedentes curriculares de Pilar Cuevas Mardones, actual jefa de gabinete del edil, a quien se la propone para integrar (Ad Honorem) el directorio de la Corporación Municipal de Desarrollo Social, para lo cual se requiere la aprobación del Concejo. Lamentablemente, en la sesión del 8 de septiembre, esta propuesta fue finalmente aprobada.

A la hora de votar, no contábamos con ningún documento que respaldara la trayectoria de la ex Intendenta de la Región de Aysén, durante el Gobierno de Sebastián Piñera, a quien se la sindicó como una de las responsables políticas –dado su cargo- por el uso excesivo de la violencia en las manifestaciones llevadas a cabo en 2011 en dicho lugar. Circulan también en la prensa de la época, informaciones que hablan de presiones indebidas para la aprobación de proyectos energéticos, así como también supuestos gastos de representación excesivos por parte de Cuevas.

La respuesta tardó poco en llegar: Una semana bastó, a diferencia de las innumerables consultas hechas en diversos temas que, incluso, llevan años esperando una respuesta. En efecto, la ex funcionaria de Sebastián Piñera resultó absuelta de todas las acusaciones, algo que sólo pudo conocer el Concejo Municipal de Ñuñoa después de que los antecedentes fueran solicitados (Revise la presentación  acá)

La falta de información para que el Concejo vote responsablemente, o la negativa a abrir espacios de debate para informarnos sobre los montos involucrados en los proyectos y su uso específico, es una práctica que es costumbre en Ñuñoa. No es primera vez que se nos solicita concurrir con nuestra votación, sin mediar antecedente alguno respecto de la idoneidad de la propuesta, para aprobar el nombramiento de algún funcionario a alguna de las corporaciones. Por cierto, esta vez el manto de duda sobre Pilar Cuevas requería una solicitud formal de información, y fue lo que hice.

Este anacronismo de la máxima autoridad de Ñuñoa -muy representativa de su sector- resulta cada vez más disonante. Mientras en el Edificio Consistorial de Plaza Ñuñoa, los concejales de derecha rasgan vestiduras ante la renuncia inminente de su agotado líder, la ciudadanía se organiza, debate la política local y gesta un nuevo momento

De esto hablamos cuando aludimos a la necesidad de democratizar la comuna de Ñuñoa. Poner fin a la política del secretismo, de las decisiones tomadas entre cuatro paredes, del torpedeo a los espacios de participación y debate. El escandalizarse y querer hacer parecer una falta de respeto algo que es parte de mi pleno de derecho y responsabilidad fiscalizadora como concejala, que es pedir la información que me parezca pertinente para concurrir con mi voto a la propuesta municipal, sea cual sea.

En la misma sesión de Concejo hubo otros dos hechos que hablan de la discrecionalidad con que actúa el alcalde de Ñuñoa, apoyado por los concejales de su sector. Una de ellas fue la inclusión de nuevas subvenciones a organizaciones sociales, fuera del proceso regular. La pregunta aquí es ¿Pueden todas las organizaciones que no alcanzaron a hacerlo en el tiempo definido, postular fuera de plazo? Pues no, ni siquiera se les ha informado que pueden hacerlo.

En segundo lugar: Ñuñoa destinará unos 1500 millones de pesos a la reconstrucción de uno de sus colegios, lo que corresponde al 100% del Fondo de Apoyo a la Educación Pública, entregado por el Mineduc en 2014, y parte del 2015. En reiteradas oportunidades solicité reevaluar dicha inversión, y analizar la posibilidad de destinar parte de esos recursos a solventar problemas que tienen también otros establecimientos. Sin embargo, una vez más el autoritarismo del Sr. Sabat se hace sentir, sin permitir el debate.

Este anacronismo de la máxima autoridad de Ñuñoa -muy representativa de su sector- resulta cada vez más disonante. La comuna hoy no sólo exige espacios de participación, sino que los genera por iniciativa propia. Mientras en el Edificio Consistorial de Plaza Ñuñoa, los concejales de derecha rasgan vestiduras ante la renuncia inminente de su agotado líder, la ciudadanía se organiza, debate la política local y gesta un nuevo momento. Un tiempo acorde a un nuevo Chile, que cristalice un hecho fundamental… que Ñuñoa Somos Todos.

 

Comentarios del artículo: De qué hablamos cuando decimos “democratizar Ñuñoa” - Publicado: a las 8:00 am

Etiquetas: , , , , » Publicado: 24/08/2015

El momento para democratizar Ñuñoa

Lo que hoy se debe poner sobre la mesa es que no cambia la situación con el simple hecho de que Pedro Sabat deje de ser alcalde de Ñuñoa. En 20 años se ha consolidado una forma antidemocrática de hacer política, sin participación efectiva de las fuerzas vivas que integran la comunidad, y es lo que hoy reclaman muchos vecinos y vecinas.

Ya está instalado en el debate mediático el hecho de que el alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, dejará su cargo, para recuperarse de un cáncer y postular al Parlamento. Más allá de esta salida anticipada, y la evidente intención de RN por espectacularizar el hecho, lo que no debe obviarse es que la elección municipal de 2012 mostró que el electorado ñuñoíno anhela un cambio a esta ya agotada administración comunal.

La necesidad de democratizar el municipio de Ñuñoa no es sólo un discurso que se genera desde los partidos y organizaciones de oposición a Sabat. Es más bien una constatación que se hace en terreno, con dirigentes vecinales que simpatizan con la derecha, pero ya están cansados de los abusos y las arbitrariedades; en la desigualdad que hay en las escuelas y liceos municipales, donde para algunos hay muchos recursos y otros han pasado períodos sin siquiera un auxiliar de aseo. Se evidencia también en el asistencialismo instalado como política social en las poblaciones del sector sur, sin proponer intervenciones integrales; incluso, en el maltrato y la persecución hacia los propios funcionarios del municipio.

Algo que sabemos desde siempre los concejales de la Nueva Mayoría en Ñuñoa, es que Guido Benavides es la apuesta de RN para suceder al actual edil. Sin embargo, dicho liderazgo no ha despegado en la población, ni tampoco como cabeza de los concejales de derecha, y no sería extraño que sea la carta de su sector para ser alcalde subrogante, quedando con toda la estructura municipal disponible para revertir su fallida instalación como la mejor opción para dar continuismo a las dos décadas de Sabat.

Lo que hoy se debe poner sobre la mesa es que no cambia la situación con el simple hecho de que Pedro Sabat deje de ser alcalde de Ñuñoa. En veinte años se ha consolidado una forma antidemocrática de hacer política, sin participación efectiva de las fuerzas vivas que integran la comunidad, y es lo que hoy reclaman muchos vecinos y vecinas. En esa línea nace “123 X Ñuñoa”, una plataforma social y política que busca cambiar los destinos de la comuna, en base a tres puntos fundamentales: Un programa único y construido de manera participativa; primarias abiertas y vinculantes en las que participen todos los postulantes de oposición a la actual administración; y la elección de un candidato o candidata de unidad.

Como concejala y también como militante del PC, he adherido desde el inicio a estos principios planteados, pues son fundamentales para no repetir la experiencia de 2012, en que poco más de 30 votos impidieron que Ñuñoa lograra, por fin, contar con una administración a la altura de los nuevos tiempos políticos y sociales que vive Chile.

Hoy se abre la posibilidad de que el otrora alcalde designado por la dictadura deje su cargo. La tarea que tenemos los sectores opositores es generar las bases sociales amplias y sólidas para tener en las próximas elecciones de 2016 un candidato que represente la riqueza y diversidad de la población de Ñuñoa, que esté decidido a terminar con la desigualdad existente, y que esté dispuesto a asumir los principios surgidos desde la propia comunidad para construir esa nueva Ñuñoa posible.

Comentarios del artículo: El momento para democratizar Ñuñoa - Publicado: a las 7:00 am

Etiquetas: , , , , , » Publicado: 26/05/2015

Que el patrimonio sea un derecho también para Ñuñoa

Es evidente el abandono y vacío institucional que padece Ñuñoa en el área de patrimonio cultural. La comunidad, que le lleva bastante ventaja al municipio en cuanto a la realización de acciones concretas de defensa, rescate y puesta en valor de su herencia histórica y cultural, debe estar al centro de este debate, ser actor fundamental en el trazado de una política patrimonial acorde a los nuevos tiempos, en diálogo abierto y vinculante con la ciudadanía.

El patrimonio ha sido y será un espacio en tensión entre la institucionalidad y las comunidades, en tanto, históricamente, las primeras han sido las encargadas de definir qué es o no patrimonio. Felizmente, hace ya algunos años la idea de patrimonio como construcción social ha ganado espacio progresivamente, un proceso en que la diversidad de organizaciones que interactúan en los distintos territorios, tienen un rol fundamental, identificando el patrimonio como un elemento directamente relacionado con la calidad de vida de las personas y, por tanto, clave en el desarrollo de todos y todas.

El lema de la Segunda Marcha por el Patrimonio de este 2015 lo dice todo: “El patrimonio es un derecho”. Y así se reconoce también en Ñuñoa, donde han sido los vecinos y vecinas quienes han debido organizarse para hacer frente a un modelo de administración comunal que da luz verde al arrase inmobiliario, y con ello, a la pérdida de la herencia cultural de sus habitantes, que han visto deteriorarse o simplemente desaparecer muchos de sus barrios, el lugar que habitaron siempre, con el cual se identifican pues ahí está su historia y la de los suyos.

En este andar, la conformación de una red de barrios patrimoniales de Ñuñoa es una de las iniciativas levantadas por la propia comunidad organizada, y busca proteger la riqueza social de distintos sectores de la comuna, frente a la tremenda deuda institucional en el tema. El Municipio de Ñuñoa no se hace cargo de su patrimonio, como sí lo están haciendo muchas otras comunas como la vecina Providencia, Santiago o Recoleta, donde se ha hecho un esfuerzo por integrar y trabajar coordinadamente con las distintas organizaciones que trabajan por defender su patrimonio, promoviendo la difusión de su historia y el cuidado por sus territorios.

La única razón para que se mantenga este vacío en Ñuñoa tiene que ver una concepción ideológica del mundo en la que resulta perfectamente coherente entregar al albedrío del mercado los destinos de la calidad de vida de las personas. Sin embargo, en esta pugna somos cada vez más los que vemos que otra comuna es posible, una de respeto a la cultura, la historia y la identidad de las personas.

El reciente ejemplo de la Villa Frei, reconocida como Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) en mayo de este año, pone de manifiesto el rol fundamental de los habitantes en la defensa de su patrimonio. Un camino en el que se encuentra la Villa Olímpica, que ultima los detalles de su expediente técnico para presentar ante el CMN; o casos como el Complejo Salvador Empart, la Población de Suboficiales de Caballería o el Barrio Suárez Mujica, entre los que ya han sido reconocidos por la institucionalidad.

La única razón para que se mantenga este vacío en Ñuñoa tiene que ver una concepción ideológica del mundo en la que resulta perfectamente coherente entregar al albedrío del mercado los destinos de la calidad de vida de las personas. Sin embargo, en esta pugna somos cada vez más los que vemos que otra comuna es posible, una de respeto a la cultura, la historia y la identidad de las personas.

En todos estos casos, más allá de los criterios de belleza o antigüedad de las construcciones, vecinos y vecinas buscan relevar un modo de habitar su territorio, una forma de vivir que reconoce lo comunitario como valor patrimonial fundamental, un elemento que les otorga identidad y mejora su calidad de vida.

Pero para esta nueva forma de concebir la comuna, se requiere una institucionalidad maciza en democracia y participación, algo que hoy no tenemos en Ñuñoa. Así, las demandas de la ciudadanía se han abierto paso como una necesidad a pesar de la indiferencia de la autoridad municipal, entre ellas, un plebiscito vinculante para una modificación participativa del Plan Regulador Comunal, que proteja los barrios y sus habitantes, tengan o no una categoría patrimonial formal.

Han sido emblemas del último tiempo demandas como la restauración de la Pérgola de Plaza Ñuñoa para que siga siendo punto de encuentro artístico, social y político. Asimismo, vimos como la casa Marrodan, ubicada en Brown Norte 382, del premio nacional de arquitectura Carlos Bresciani, vestigio del Movimiento de Arquitectura Moderna de Chile, fue demolida por sus dueños (Iglesia Mormona de Chile) para convertirse en estacionamiento. Esto, frente a la absoluta inacción municipal.

Es evidente el abandono y vacío institucional que padece Ñuñoa en el área de patrimonio cultural. La comunidad, que le lleva bastante ventaja al municipio en cuanto a la realización de acciones concretas de defensa, rescate y puesta en valor de su herencia histórica y cultural, debe estar al centro de este debate, ser actor fundamental en el trazado de una política patrimonial acorde a los nuevos tiempos, en diálogo abierto y vinculante con la ciudadanía.

Comentarios del artículo: Que el patrimonio sea un derecho también para Ñuñoa - Publicado: a las 9:27 am

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 06/05/2015

Transparencia y participación: La deuda de Ñuñoa con sus habitantes

Con la sentencia del 19° Juzgado Civil de Santiago, donde se ratifica la ilegalidad de la construcción del Centro de Salud Villa Olímpica, se ratifica lo planteado en el requerimiento que hiciéramos a la Contraloría General de la República respecto del accionar del alcalde Pedro Sabat, quien presentó antecedentes falsos a los concejales para conseguir la aprobación de su proyecto.

En Ñuñoa, como ocurre en otras tantas comunas a lo largo de Chile, se siente una brisa diferente en lo que a participación social respecta, en el desarrollo de una mirada crítica y exhortadora del quehacer de las autoridades y representantes electos por votación popular. Algo muy positivo, pero que a la vez nos obliga a cuestionar desde su base nuestras prácticas.

En un país que ha visto desfilar en tribunales a grandes empresarios y personeros del supuesto “Gobierno de Excelencia”, involucrados en actos que, abiertamente, lo que hacen es defraudar la fe pública, resulta impresentable que haya quienes se dan licencias como las del alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, en la construcción de su proyecto CECOF Villa Olímpica.

Luego de meses de tramitación, el 19° Juzgado Civil de Santiago dio la razón a quienes hemos señalado que dicho Centro de Salud Familiar se encuentra fuera de la ley, razón por la cual se decretó la demolición completa de esta obra. Esto, luego de que el Municipio de Ñuñoa, representado legalmente por su edil, declarara en los documentos previos a la construcción del proyecto ser el dueño del terreno ubicado en calle Aristóteles N°1115, esquina Salvador Sur, a sabiendas de que el verdadero propietario es el Servicio de Vivienda y Urbanismo, Serviu.

En enero de este año presenté a la Contraloría General de la República una solicitud de investigación del caso, ya que el alcalde presentó antecedentes falsos al Concejo Municipal, lo que consta en la solicitud de permiso de edificación de la construcción, documento en que el municipio se individualiza como propietario del terreno, para luego autorizarse a sí mismo a iniciar las obras.

En otra arista del caso, para comenzar los trabajos, el municipio procedió al desalojo del Centro de Desarrollo Comunitario que ocupaba el lugar –también sin autorización- para el desarrollo de talleres gratuitos para los vecinos. Este grupo de jóvenes solicitó en más de una oportunidad evaluar la posibilidad de compartir el espacio de más de mil metros cuadrados, recibiendo una rotunda negativa.

Lo dijimos en su momento: “Los concejales opositores a Sabat estamos de acuerdo con la necesidad de construir un Cecof en Villa Olímpica, ¿quién podría negarse? Pero no puede hacerse de esta manera, faltando a la verdad y fuera de los márgenes legales y es responsabilidad del Concejo velar por ello”.

Luego del desalojo, ocurrido en septiembre del año pasado, y en conocimiento de la ilegalidad en que incurría Pedro Sabat, el Centro Comunitario Villa Olímpica acudió al Serviu Metropolitano para plantear el caso. Tuve la oportunidad de acompañarlos en estas reuniones, que sirvieron para que el Serviu decidiera emprender acciones civiles contra del Municipio de Ñuñoa, que tampoco se presentó a las reuniones citadas por esta entidad.

La acción del Serviu tuvo como primer resultado la orden de paralización provisional de la obra, lo que fue decretado el día 28 de noviembre de 2014. Por cierto, las obras siguieron adelante, haciendo el municipio caso omiso de lo decretado por el 19° Juzgado Civil de Santiago.

Con la sentencia emitida el pasado 29 de abril de 2015, se ratifica lo planteado en el requerimiento que hiciéramos a la CGR desde esta concejalía, respecto del accionar del alcalde Pedro Sabat en este caso, al presentar antecedentes falsos a los concejales para conseguir la aprobación de su proyecto.

Lo dijimos en su momento: “Los concejales opositores a Sabat estamos de acuerdo con la necesidad de construir un Cecof en Villa Olímpica, ¿quién podría negarse? Pero no puede hacerse de esta manera, faltando a la verdad y fuera de los márgenes legales y es responsabilidad del Concejo velar por ello”.

Hoy Chile atraviesa un nuevo tiempo político, en el cual la ciudadanía reclama su derecho participar con su opinión en las decisiones de las autoridades en sus distintos niveles, a contar con información oportuna, clara y veraz respecto de los proyectos que los atañen como comunidad, y nuestra querida comuna de Ñuñoa no puede seguir siendo una excepción.

Comentarios del artículo: Transparencia y participación: La deuda de Ñuñoa con sus habitantes - Publicado: a las 9:03 am

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