" "
Blog de
  • Carlos Ernesto Sánchez

Carlos Ernesto Sánchez

Escritor y presidente de ONG Centro de Estudios del Medio Ambiente y Defensa de los Animales.

#Más Artículos

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: 26/07/2013

Aborto un grito que clama al cielo

Por un lado se denuncia que la Iglesia católica es intolerante y no respeta la decisión de las mujeres y a su vez se actúa de la misma forma de aquello que se denuncia, con la salvedad que la iglesia no lleva a la hoguera a quien proclama su adhesión al aborto.

Impactado,  es la expresión adecuada ante la actitud asumida por un grupo pro- aborto que las emprendió contra la Catedral de Santiago, tratando de sacar bancos fuera del templo, rayando muros e imágenes, insultando al Cardenal que a esa hora celebraba la eucaristía.

Lo anterior es  profanación de un templo y faltar el respeto a sectores de la sociedad que profesan la fe católica. Más allá si se está de acuerdo o no con el tema del aborto, no corresponde una intolerancia como la expresada.

El abismo entre las mujeres y la iglesia  institucional se ha ensanchado. Las condenaciones y excomuniones al igual  que la preservación de una teología  abstracta  y elitista, han provocado el éxodo de una cantidad enorme de mujeres  de la iglesia.

Por un lado se denuncia que la Iglesia católica es intolerante y no respeta la decisión de las mujeres y a su vez se actúa de la misma forma de aquello que se denuncia, con la salvedad que la iglesia no lleva a la hoguera a quien proclama su adhesión al aborto.

Sin duda sectores militantes de mujeres están distanciadas de la Iglesia. A partir de la encíclica Humanae Vitae de Paulo VI que condenó los anticonceptivos, se inició el proceso de alejamiento. El teólogo José Comblin dice “fue una repulsa enorme entre las mujeres  católicas. Ellas no aplicarán la prohibición papal  y aprenderán la desobediencia. De esa época  proviene  la huida de las mujeres de la Iglesia”.

Muchos  conflictos y acusaciones de parte de las mujeres a la iglesia jerárquica y de la iglesia a las mujer salieron a la superficie. La iglesia recomenzaba de cierto modo la cacería de brujas  castigando a unas, quitándoles el derecho a la enseñanza  de la teología a las desobedientes, excomulgando a algunas  y  adoptando posiciones cada vez más agresivas y  dogmaticas en la sociedad.

Muchas mujeres,  especialmente  entre las más pobres, recurren al aborto por falta de elección  presente en sus vidas. Imaginamos que siempre podemos elegir, pero con frecuencia  son en realidad la coerción  y la casi total imposibilidad de escogimiento  lo que caracteriza  las actitudes asumidas. La necesidad  de la sobrevivencia  es capaz de arrancarnos  el poder decidir, y la falta de formación humana impide que demasiadas  mujeres puedan, de hecho, vivir con mayor respeto  a sus propios cuerpos, escribe Comblin.

Muchas mujeres que quieren abortar son mujeres angustiadas, perdidas, desesperadas y que se sienten en una situación sin salida. Unas quieren el aborto porque sus padres no aceptan que tengan un hijo. Otras son obligadas a abortar por el hombre que las estupró, y que puede ser el propio padre, un hermano, un tío, un padrastro. Otras están desesperadas  porque la empresa en que trabajan no les permite  que tengan un hijo. Otras son  empleadas domesticas  y la patrona no acepta que tengan que cuidar un niño. Entonces, esas muchachas están angustiadas  y no saben qué hacer. No reciben atención, consejos, apoyo  ni moral ni material, porque todo es clandestino  y ni siguiera se atreven a hablar con otras personas  a no ser algunas amigas muy cercanas. No hallando alternativas, a disgusto y con mucho sufrimiento, recurren al aborto.

El teólogo Comblin insta a la Iglesia que desarrolle  una pastoral que ayude  a las muchachas  que estén en situación de riesgo. Afirma el sacerdote  que “el aborto  es fruto de la indiferencia de los cristianos” y que todos somos más o menos culpables  y responsables  por lo que acontece en la sociedad. Si no enfrentamos el problema con claridad, estaremos permitiendo la continuidad de los abortos clandestinos y el  crecimiento espantoso de la mortalidad materna en América Latina y el Caribe.

Comblin era consciente de que la batalla  de la iglesia  contra las mujeres que abortan  y a favor de un estéril  discurso de defensa de la vida es inútil, pues no lleva  a nada constructivo. Culpar, condenar, criticar no conduce  a la solución de los problemas sociales y de salud pública. Al contrario, demuestra la continuación  del pecado ya denunciado por Jesús en relación  a aquellos que hablan, pero no mueven ni siguiera un dedo  para ayudar  a los caídos en los caminos de la vida.

La revolución feminista, acompañada por la científica y por otras tantas otras revoluciones culturales, abrió una nueva manera de ser mujer. No son más dependientes de una especie de determinismo de la naturaleza, ni de la voluntad de antiguos señores. No son el segundo sexo, ni obediente a ciegas del orden patriarcal. La mujer debe poder saber escoger cuando ser madres, o si quieren o no tener más hijos. La maternidad pasó a ser una elección controlable por medio de la píldora anticonceptiva, de diversos preservativos  y de otros métodos.

El abismo entre las mujeres y la iglesia  institucional se ha ensanchado. Las condenaciones y excomuniones al igual  que la preservación de una teología  abstracta  y elitista, han provocado el éxodo de una cantidad enorme de mujeres  de la iglesia.

El grito de abandono de  Jesús en la cruz  y de las mujeres  marcadas por la violencia  de género  y el abandono en las situaciones de gran sufrimiento, se sigue escuchando. Ese grito clama al cielo.

Etiquetas: , , , , , , » Publicado: a las 11:35 am

COMENTARIOS »
Los comentarios publicados están sólo en plataforma Disqus y La Nación S.A. no se hace responsable de su contenido ni aplicará edición a ellos. No obstante, se reservará el derecho de administrar las listas de comentarios cuando éstos presenten ofensas personales. Los usuarios que se sientan afectados por algún comentario también pueden usar la misma plataforma de Disqus para denunciarlos en caso que los consideren ofensivos o denigrantes.

  • Rompeanos Picon

    ¿ Qué les responde el Cielo ?

    • VOX

      El cielo puede esperar…lo que nos importa es lo que no responde la tierra… ni siquiera voluntad de comentar el tema sin lanzar maldiciones…

La Nación

Av. Nueva Providencia 1860, Oficina 183, Providencia
Teléfono: 56 2 - 2632 5014

Director Responsable: Patricia Schüller Gamboa
Representante Legal: Luis Novoa Miranda

© Comunicaciones LANET S.A. 2014
Se prohíbe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.