Etiquetas: ejército, parada militar » Publicado: 11/09/2012
El Ejército –autodenominado “vencedor, jamás vencido”- debe adecuarse a los tiempos actuales, respetando a quienes ingresan a sus filas. Así como hay vigente una legislación en el tema seguridad laboral, respetando horarios, jerarquía, seguridad, también el Ejército debería tener normas claras en los antes nombrados temas con su gente. No es aceptable que soldados que pernoctan en el Parque O’Higgins lo hagan improvisadamente, o según el criterio del capitán de turno.
Conversando con personal militar apostado desde hace unas semanas en elipse del Parque O’Higgins, llegue a la conclusión de que ninguno de ellos estaba feliz en el recinto preparando la llamada gran Parada Militar.
Los uniformados provienen del Regimiento Granaderos, que hasta el 2009 se encontraba por años apostado en San Bernardo. Era postal de la comuna. Edificio antiguo, con dos caballos esculturales en la entrada del recinto militar.
Por motivos que pocos conocen, fue trasladado de la comuna popular hacia Quillota al antiguo recinto de la Escuela de Caballería, lugar denunciado por víctimas de familiares de Detenidos de Desaparecidos como recinto de tortura, en el cual fueron hechos desaparecer militantes de izquierda como Pablo Gac o Rubén Cabezas, autoridades conocidas de la ciudad de la Quinta Región.
Hoy, que la ciudadanía esta activa, presente, vigilante es deber preguntarse qué pasa con las instituciones uniformadas. ¿Debemos seguir financiando instituciones que emiten instructivos que conducen a fragantes violaciones a los derechos humanos? ¿Se debe seguir gastando dinero fiscal, en traslado de hombres y ganado para presentaciones de unas horas con viajes interminables, y misiones sin objetivos?
En ese lugar reside hoy el Regimiento Granaderos, a cargo del Coronel Juan González, quien junto a su plana mayor, los primeros viernes de cada mes, viajan a Santiago a ceremonia de izamiento de la bandera patria, frente al Palacio de Gobierno, y a la presentación de cartas credenciales u otras actividades protocolares.
¿Cuánto se gasta en movilizar caballos que en cabullas incomodas, por dos horas viajan junto a uniformados para estar en las ceremonias mencionadas? ¿Quién paga los peajes y la bencina?
En estos días de preparación de la Parada Militar en el popular parque, un caballo se encabritó lanzando al suelo a un soldado profesional, quedando éste con muerte cerebral. Otros uniformados han sufrido el estrés de equinos, recibiendo patadas y otras embestidas violentas ¿alguien podría asegurar que los animales no están estresados con tanto ir y venir? No es lo mismo viajar de San Bernardo que desde Quillota.
Si trasladar el Regimiento Granaderos hasta Quillota fue una medida para optimizar recursos, el resultado a simple vista es desastroso.
En los 3 buses que viajan de Quillota con el personal a Santiago, vienen hacinados hombres, lanzas, fusiles, uniforme, todo junto, mientras en su mayoría los oficiales a cargo se trasladan en minibuses Mercedes Benz.
Los cerca de 200 caballos en el Parque O’Higgins, más hombres y mujeres que trabajan en esta Parada Militar, no cuentan con asistencia ni de médico, sólo técnico veterinario y paramédico. En caso de emergencia, como sucedió con el soldado accidentado, no hay a quien recurrir.
El rancho militar no funciona, en las mañanas se traen desde la escuela de Infantería de San Bernardo, en grandes termos los almuerzos para la tropa, el cual debe ser servido por ellos mismos. No sucede lo mismo con la oficialidad.
Ver este panorama desde fuera es una bofetada del clasismo en la llamada familia militar.
En la ceremonia de las Glorias del Ejército, con asistencia del Presidente de la Republica, los aplausos coronan la presentación del Regimiento Granaderos. Felicitaciones para los altos mandos. Dolor para familia del soldado accidentado por el caballo, joven con muerte cerebral, que termina su vida.
¿Qué pasa con aquellas clases –suboficiales, soldados profesionales- que por semanas dejan sus familias, levantándose a las 4 de la mañana, jornadas que terminan después de las 19 hrs, y muchas veces sin domingos ni festivos para sus familias, porque deben tocar y presentarse en espectáculos privados, que cobran entradas, donde esperan horas para ejecutar obras musicales y presentación de alta escuela con equinos?
¿Quién gana con estos espectáculos? ¿Quién financia traslados? Es comprensible cuando se hace difusión en eventos sin fines de lucro. La semana de la chilenidad de la Municipalidad de la Reina es sin fines de lucro, por lo que entiendo, ¿no?
El Ejército –autodenominado “vencedor, jamás vencido”- debe adecuarse a los tiempos actuales, respetando a quienes ingresan a sus filas.
Así como hay vigente una legislación en el tema seguridad laboral, respetando horarios, jerarquía, seguridad, también el Ejército debería tener normas claras en los antes nombrados temas con su gente. No es aceptable que soldados que pernoctan en el Parque O’Higgins lo hagan improvisadamente, o según el criterio del capitán de turno, en este caso Alfonso Anguita.
¿Quién se hace cargo del muchacho accidentado? ¿Está Anguita capacitado para seguir al mando de una unidad donde ya hay accidentado gravísimo y otros cuantos lesionados?
Hoy, que la ciudadanía esta activa, presente, vigilante es deber preguntarse qué pasa con las instituciones uniformadas. ¿Debemos seguir financiando instituciones que emiten instructivos que conducen a fragantes violaciones a los derechos humanos? ¿Se debe seguir gastando dinero fiscal, en traslado de hombres y ganado para presentaciones de unas horas con viajes interminables, y misiones sin objetivos?
¿Se debe permitir que la mal llamada sección segunda “inteligencia” viva con sus narices dentro de la vida privada de hombres y mujeres, sólo por pertenecer a la institución uniformada?
¿Se debe seguir aceptando un clasismo, que permite que sólo un sector llegue a la oficialidad, y desde ese clasismo vejar a sus subalternos?
Preguntas que debemos hacernos y definir qué Fuerzas Armadas queremos tener. Mi respuesta es mejor no tener estas instituciones que poco aportan al desarrollo del país.
Etiquetas: ejército, parada militar » Publicado: a las 3:44 pm
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