Etiquetas: assange, correa, ecuador, gran bretaña, wikileaks » Publicado: 06/09/2012
Ya que como noticia inevitablemente va a perder fuerza, a no ser que se de un proceso de negociación entre las partes, como por ejemplo, la entrega a Suecia con el compromiso que no va a ser extraditado a Estados Unidos, vamos a ser parte de un caso que va a marcar jurisprudencia en derecho internacional.
La presencia de Julian Assange en la Embajada de Ecuador en Londres es un bonito caso para el Derecho Internacional, pero también es uno lleno de matices, donde no se sabe con claridad cuáles son los buenos y cuales los malos.
O mejor dicho, todos los intervinientes están llenos de grises, y pueden hasta cumplir ambos roles al mismo tiempo.
Veamos.
1) Assange no pidió refugio por temor a una dictadura, sino por una acusación de violación y abusos sexuales en uno de los países más ejemplares del mundo como es Suecia. Llegó a la embajada cuando se agotaron todos sus recursos ante la justicia británica y solo procedía su detención y extradición.
2) La acusación (reiteremos que por ahora sólo se le requiere para ser interrogado, toda vez que huyó desde Suecia al Reino Unido) no es algo menor en el país escandinavo. Precisamente por su conocida liberalidad en temas sexuales, se considera grave lo que pasó, ya que la ley le permite a la mujer arrepentirse en cualquier momento del encuentro íntimo, bastando que en algún momento diga no, como también se considera un agravante su intoxicación o que esté dormida.
3) El Reino Unido tiene un antiguo sistema legal, pero cometió un imperdonable error al amenazar con la aplicación de una ley local, el “Acta de Premisas Consulares y Diplomáticas de 1987”, que le permitiría “quitarle” la protección diplomática a la embajada ecuatoriana y usar la fuerza. El origen de esta disposición fue el asesinato de una policía británica desde la Embajada libia en el curso de una protesta, pero evidentemente Assange no es un terrorista.
4) Quien lo está protegiendo es el Presidente Correa, acusado en su país por persecución a periodistas y amenazas a la libertad de prensa.
5) En quinto lugar, llega en un momento en que Wikileaks se encuentra en una fase quizás terminal de su influencia, ya que no logró el objetivo de cambiar las relaciones internacionales con los documentos que divulgó, sino que tan solo se ha logrado que los diplomáticos sean más cuidadosos. Además, la presión de Estados Unidos ha sido muy fuerte, sobre todo en lo financiero, y el ego o personalismo de Assange ha dividido internamente a la organización, que hoy no cuenta con la credibilidad de los prestigiosos medios de comunicación que lo apoyaron en el pasado.
6) Y aquí nos acercamos a la madre del cordero: el tema de fondo es el temor a que una vez en Suecia, Estados Unidos pida la extradición y ahí sí que se enfrentaría, quizás a décadas de cárcel. Al respecto, no ayuda el hecho que el uniformado estadounidense que entregó la información a Wikileaks, todavía no esté procesado, y si esté detenido en condiciones que violan disposiciones de derechos humanos, además que después de los atentados terroristas del 2001, Suecia entregó a un par de acusados de pertenencia a organizaciones terroristas, para que EE.UU. los trasladara a países musulmanes, donde fueron torturados, y al menos uno de ellos, radicado en Escandinavia, era comprobadamente inocente.
Estos son los hechos, donde no hay solo blancos o negros, sino toda la gama de colores del arcoíris, lo que impide al analista matricularse con facilidad.
¿Qué viene ahora?
Ya que como noticia inevitablemente va a perder fuerza, a no ser que se de un proceso de negociación entre las partes, como por ejemplo, la entrega a Suecia con el compromiso que no va a ser extraditado a Estados Unidos, vamos a ser parte de un caso que va a marcar jurisprudencia en derecho internacional.
En este campo, lo primero es donde se resuelve el conflicto, y ahí surgen al menos dos caminos: uno es La Haya, para resolver la controversia ya planteada entre Ecuador y el Reino Unido; otra posibilidad es la Corte Europea de Derechos Humanos, que tiene una posición no modificada de prohibir la extradición a lugares donde se permite la pena de muerte (el caso de EE.UU.).
Lo segundo es el debate legal planteado en Gran Bretaña entre la aplicación de la ley local o la internacional, aunque Ecuador ha avanzado mucho en lograr apoyo, entre entusiasta y renuente en América Latina, para la tesis de la inviolabilidad de las embajadas.
Lo tercero, es el tema del Asilo Político, el cual contrariamente a lo que se piensa, es una institución fundamentalmente latinoamericana, que no tiene aceptación universal, ya que países europeos o EE.UU. la rechazan en principio, y solo muy excepcionalmente la han concedido. Por algo, en el intercambio oficial se ha estado usando una expresión que tiene mayor aceptación como es la del “refugio diplomático”.
En resumen, un caso mediático, donde la salida se va a encontrar en el Derecho Internacional, y donde todos los participantes tienen intereses en juego, legítimos y de los otros.
¿Y Chile? Más allá de su amistad con el Reino Unido, claramente sus intereses apuntan a apoyar a Ecuador.
Etiquetas: assange, correa, ecuador, gran bretaña, wikileaks » Publicado: a las 4:52 pm
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