Etiquetas: educacion, estudiantes, liceos, movilizaciones, movimiento estudiantil, tomas » Publicado: 22/08/2012
Los resultados que hoy podríamos sacar en limpio de este renacimiento del conflicto estudiantil son todos negativos. Por un lado se debilita aún más la educación pública, los buenos estudiantes de los liceos y colegios municipales están migrando a colegios subvencionados o particulares. Además, existe un algo grado de frustración de aquellos apoderados e hijos estudiantes que no quieren participar de los paros y que sí quieren estudiar.
En las últimas semanas he recorrido decenas de colegios de Santiago y de regiones. Ya es un hecho que el país vive un renacimiento del conflicto estudiantil del año pasado. Gradualmente se han comenzado a paralizar las clases y retomarse los establecimientos, realizando asambleas coordinativas y replanteándose el por qué no habrían de estar movilizados si sus demandas no han sido completamente resueltas.
Lo negativo de todo lo que estamos viviendo, no es que los jóvenes vuelvan a atrincherarse en sus colegios o universidades. Eso quizás se podría resolver con una ley de corta tramitación en el Congreso. Lo realmente malo es que los jóvenes comienzan poco a poco a paralizarse sin saber bien qué es lo que realmente pretenden en el largo plazo.
En la vida todo se puede corregir, en todo se puede ir aprendiendo, en todo se puede mejorar. Pero al parecer los estudiantes hoy en día movilizados no lo han hecho. Están cometiendo los mismos errores del año pasado. Pretender una utopía maximalista, o el reemplazo de todo el sistema educacional, o detener el proyecto de reforma tributaria, son cosas que no podrán lograr. Y esto al final del día será lamentable, ya que no podrán hacer suyos propios ningún tipo de acuerdo que se alcance, ya que piden mucho y no son capaces de celebrar nada en lo cual se logre avanzar.
Un ejemplo de lo anterior es que sus últimos petitorios no han sido tan elaborados ni desarrollados como aquellos que vimos el 2011. Exigir -por ejemplo- cambios ala Superintendenciade Educación cuando aún no ha sido creada, es una muestra fehaciente que no tienen claridad sobre sus diferentes posturas y demandas.
Al parecer los jóvenes que hoy quieren nuevamente paralizar el país están más interesados en la toma en sí misma que en lo que realmente quieren solucionar. La encuesta CEP del día de ayer muestra claramente que la ciudadanía ya no les cree y que ha bajado el apoyo que antes les brindaba. En pocas palabras, hemos visto que existen grupos que quieren radicalizar el movimiento y no quieren buscar soluciones proactivas que ayuden a avanzar, y esto hoy en día es evidente para todos los chilenos.
Los resultados que hoy podríamos sacar en limpio de este renacimiento del conflicto estudiantil son todos negativos. Por un lado se debilita aún más la educación pública, los buenos estudiantes de los liceos y colegios municipales están migrando a colegios subvencionados o particulares. Además, existe un algo grado de frustración de aquellos apoderados e hijos estudiantes que no quieren participar de los paros y que sí quieren estudiar. En resumen, el movimiento estudiantil de hoy por hoy es muy contrario a la ideología que ellos mismos transmiten, que es simplemente la defensa de la educación.
El Gobierno por su parte, tampoco lo ha hecho muy bien. Hemos visto a través de diferentes medios de comunicación que el principal problema que hoy en día surge, es que simplemente no aparece conduciendo el debate educacional. Hay muchas iniciativas legislativas, eso es cierto, pero el Gobierno debe entender que los jóvenes que hoy en día paralizan colegios y universidades no son muy apegados a las instituciones, y que no confían en los partidos políticos ni en el Parlamento, ni siquiera en el Partido Comunista, al cual lo enmarcan dentro del mismo “establishment” político. Si pretendemos tener una juventud más apegada a las instituciones y más respetuosa de la autoridad, se deben crear gradualmente otro tipo de instancias novedosas, con real participación y con una representatividad transversal de la sociedad juvenil, como por ejemplo será el nuevo Parlamento Juvenil de Chile.
Creo firmemente que si el Gobierno no logra convocar a los estudiantes a una mesa de diálogo o alguna propuesta similar, deberá dedicar gran parte de su tiempo y recursos a mostrar sólo 2 ó 3 propuestas concretas que contribuyan a aminorar el movimiento. La mejor de todas sería una reforma para una gradual desmunicipalización de la enseñanza pública, propuesta que incluso el mismo Ministro Beyer ha considerado como buena y que le gustaría hacer.
En la vida todo se puede corregir, en todo se puede ir aprendiendo, en todo se puede mejorar. Pero al parecer los estudiantes hoy en día movilizados no lo han hecho. Están cometiendo los mismos errores del año pasado. Pretender una utopía maximalista, o el reemplazo de todo el sistema educacional, o detener el proyecto de reforma tributaria, son cosas que no podrán lograr. Y esto al final del día será lamentable, ya que no podrán hacer suyos propios ningún tipo de acuerdo que se alcance, ya que piden mucho y no son capaces de celebrar nada en lo cual se logre avanzar.
Etiquetas: educacion, estudiantes, liceos, movilizaciones, movimiento estudiantil, tomas » Publicado: a las 5:12 pm
COMENTARIOS »
Los comentarios publicados están sólo en plataforma Disqus y La Nación S.A. no se hace responsable de su contenido ni aplicará edición a ellos. No obstante, se reservará el derecho de administrar las listas de comentarios cuando éstos presenten ofensas personales.
Los usuarios que se sientan afectados por algún comentario también pueden usar la misma plataforma de Disqus para denunciarlos en caso que los consideren ofensivos o denigrantes.
Serrano #14 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59
Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala
© Empresa Periodistica La Nación S.A. 2005 - 2011
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.