Etiquetas: chilevision, espectaculo, flores, homosexuales » Publicado: 04/06/2012
La vida, siempre injusta, lo sigue recompensando: ahora pondrá “sus risas” en “Mentiras Verdaderas”. ¿Será el envión momentáneo por su presencia en la contingencia noticiosa? ¿O le seguirán dando oportunidades? Seamos justos: si fuera por su talento, Flores debería estar fuera hace rato.
Se ha promocionado con gran pompa: Tony Esbelt, el personaje gay de Mauricio Flores, estará todos los viernes en el reformado -y cada vez más farandulero- “Mentiras Verdaderas” deLa Red. Curiosasituación: justo después de que dos bailarinas lo acusaran de deberle más de veinte millones de pesos, Flores vive lo más cercano a una resurrección televisiva.
Cualquiera podría decir que estos hechos sólo suceden en Chile. Y hasta podríamos creer que es verdad. Desde que se presentó en el penúltimo Festival de Viña, el humorista quedó relegado a un segundo plano. Aquella vez dio vergüenza ajena. Creyendo que estaba actuando en una parrillada, apeló a lo más básico y bestial para sacar risas fáciles: burlarse de los homosexuales.
Utilizó los subterfugios más vulgares: lloró en pantalla, manifestó estar quebrado económicamente y desesperado. Todo era falso. Mientras Kike Morandé, incluso, le prestaba unos millones para que se pusiera al día, Flores le puso el cuchillazo en la espalda. Sin previo aviso –y en el debut de “Morandé…” de los sábados por la noche-, actuó en su competidor directo, “Teatro en Chilevisión”. No fue el único desaguisado: hasta se burló de su programa.
Su escalada a la intrascendencia siguió viento en popa. En “Morandé con Compañía”, su casa televisiva en las últimas 10 temporadas, observó el deterioro del programa con indiferencia. En lugar de aportar para recuperar el exitoso tranco de años anteriores, Flores se sintió un pequeño emperador. Un hombre convencido que en la debacle, era posible salvarse solo. Se equivocó: rápidamente sus compañeros le hicieron el vacío. Y la olla, además, se destapó: Blanquita Nieves y Gisella Molinero lo acusaron de una deuda millonaria que reconoció, pero que dijo no pagar debido a sus problemas.
En su discurso, utilizó los subterfugios más vulgares: lloró en pantalla, manifestó estar quebrado económicamente y desesperado. Todo era falso. Mientras Kike Morandé, incluso, le prestaba unos millones para que se pusiera al día, Flores le puso el cuchillazo en la espalda. Sin previo aviso –y en el debut de “Morandé…” de los sábados por la noche-, actuó en su competidor directo, “Teatro en Chilevisión”. No fue el único desaguisado: hasta se burló de su programa.
Ese inconexo accionar tuvo como corolario su despido inmediato. Pero los nervios le duraron poco. Pato Torres, un excelente tipo, le tendió la mano y lo fichó por un año. Es, por cierto, demasiado premio para un personaje rústico, sin gracia y chabacano. Al menos, no se la llevará gratis. Sus nuevos partners de Chilevisión no aprobaron su llegada. Pero la vida, siempre injusta, lo sigue recompensando: ahora pondrá “sus risas” en “Mentiras Verdaderas”. ¿Será el envión momentáneo por su presencia en la contingencia noticiosa? ¿O le seguirán dando oportunidades? Seamos justos: si fuera por su talento, Flores debería estar fuera hace rato. Porque hay que decirlo: pocos han glorificado la ordinariez con tanta perseverancia como sus nefastos personajes.
Etiquetas: chilevision, espectaculo, flores, homosexuales » Publicado: a las 3:52 pm
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