Blog de
  • Rodrigo Castillo

Rodrigo Castillo

Abogado y coleccionista de arte

#Más Artículos

+ Relacionados

+ Redes Sociales

Etiquetas: , » Publicado: 15/05/2012

El Estado del Arte

Imaginemos un simple urinario: invertido y firmado por un artista. Luego hagamos una búsqueda en google y pongamos la frase: “Tiburón Arte”. Luego en el mismo buscador escribamos: arte + excrementos. En cada caso nos encontraremos con algunas de las obras de arte contemporáneo más importantes o al menos más polémicas de los últimos 60 años.

Hacer el intento de hablar de arte en un medio de comunicación masivo resulta especialmente desafiante, justamente, porque de un modo u otro quienes generan arte (los artistas) y los que enseñan, opinan o coleccionan arte parece que nos esforzáramos en hacer todo lo posible por comunicarnos a través de códigos, lenguajes y alusiones tan complejas, crípticas y teóricas, que simplemente apartamos a las personas normales y les negamos desde el inicio la posibilidad de apreciar las obras.

Este singular desinterés de parte de los actores del mundo cultural por la inteligibilidad, no tanto de las obras, sino del discurso que las acompaña, contrasta, en cambio, con la masividad con que el público visita los museos de arte a lo largo del mundo. Lugares como el Prado, el Louvre o la National Gallery, pero también el MOMA, la Tate Modern o el Centro Pompidou, se encuentran entre los más importantes atractivos turísticos de sus respectivas ciudades y son visitados por decenas de millones de seres humanos cada año. A las personas SI les interesa el Arte.

Una obra puede y debe ser considerada como arte en función de la intención del artista, al reconocimiento de la comunidad y en definitiva, de acuerdo al merito de cada pieza. ¿Eso significa que debe gustarnos o conmovernos un montón de excremento sobre una bandeja que se expone en el MOMA? ¡Tampoco! Mantenemos la libertad de opinar lo que queramos. De sentir indiferencia, asco, desagrado o incluso de negarle a la obra su condición artística.

Esta realidad algo incoherente ha acompañado a las manifestaciones artísticas, especialmente las artes visuales (dibujo, pintura, fotografía, instalaciones, etc.) desde hace siglos. Sin embargo, se ha vuelto particularmente cierta en los últimos 50 o 60 años, décadas en las que definitivamente transitamos desde el arte como expresión (figurativa o abstracta) de la belleza de lo que nos rodea, a un arte que renuncia a su capacidad de representar realidades (y mucho menos belleza) para centrarse en ideas, conceptos o discursos.

Hoy, observar una obra de arte, no es siempre sinónimo de una experiencia estética grata. A veces, por el contrario, muchos artistas se sentirían (y se sienten) derechamente ofendidos si frente a su obra alguien se detuviera a decir: ¡Es hermosa!

Los motivos por los que hemos llegado a este punto son diversos, y para explicarlos se requeriría mucho más espacio del que dispongo, sin embargo tal vez la pregunta más recurrente que escuchamos de parte de las personas normales frente al arte contemporáneo es:

¿Eso es arte?

Imaginemos un simple urinario: invertido y firmado por un artista. Luego hagamos una búsqueda en google y pongamos la frase: “Tiburón Arte”. Luego en el mismo buscador escribamos: arte + excrementos.  En cada caso nos encontraremos con algunas de las obras de arte contemporáneo más importantes o al menos más polémicas de los últimos 60 años. Y seguramente nos seguiremos preguntando si eso es o no arte.

La respuesta es muy difícil. Hay importantes académicos y expertos que consideran que, de un modo u otro, esas formas de arte son las únicas que tienen sentido en nuestra sociedad actual, mientras otros señalan que derechamente nada de eso es arte. Y sin embargo, a esas obras se les dedican cerros de libros. Ganan concursos. Están expuestas en algunos de los museos más importantes del mundo y, como el Tiburón de Damien Hirst, llegan a venderse en millones y millones de dólares.

¿Hay una respuesta correcta a la pregunta acerca de qué es arte? La respuesta es no. Una obra puede y debe ser considerada como arte en función de la intención del artista, al reconocimiento de la comunidad y en definitiva, de acuerdo al merito de cada pieza. ¿Eso significa que debe gustarnos o conmovernos un montón de excremento sobre una bandeja que se expone en el MOMA? ¡Tampoco! Mantenemos la libertad de opinar lo que queramos. De sentir indiferencia, asco, desagrado o incluso de negarle a la obra su condición artística. Sin embargo, no debemos olvidar que los gustos y criterios igualmente evolucionan, y que la primera obra cubista de la historia, las Señoritas de Avignon, de Pablo Picasso, fue considerada en su época horrenda, de mal gusto, escandalosa y también se le negó su carácter artístico.

En esta columna, en adelante, seguiremos hablando de arte contemporáneo. Chileno y extranjero. Intentaré hablarles de mis opiniones e interpretaciones. Intentaré hacer algo de crítica, en el sentido más obvio de la palabra. Simplemente mi opinión sobre obras, artistas, exposiciones y movimientos. Espero que algunos de ustedes quiera acompañarme en este viaje.

Etiquetas: , » Publicado: a las 2:26 pm

COMENTARIOS »
Los comentarios publicados están sólo en plataforma Disqus y La Nación S.A. no se hace responsable de su contenido ni aplicará edición a ellos. No obstante, se reservará el derecho de administrar las listas de comentarios cuando éstos presenten ofensas personales. Los usuarios que se sientan afectados por algún comentario también pueden usar la misma plataforma de Disqus para denunciarlos en caso que los consideren ofensivos o denigrantes.

  • Rolland Yves

    l’art n’a pas de règles, peut être mais la merde reste la merde, même en art

  • Carolina Francisca

    Definir qué es arte es tan subjetivo, que tendríamos discusiones eternas al respecto… De todas formas cuando una obra te impacta, te conmociona y te da escalofríos es cuando más agradeces y disfrutas, ya siendo creador o observador. El arte puede ser todo y nada.

  • http://www.facebook.com/dolores.chamorro.3 Dolores Chamorro

    Cuando visito un museo y examino sus obras procuro hacerlo, dentro de lo posible, en actitud inocente y limpia de prejuicios. Reconozco que gozo como china con la “Rendición de Breda”, con la pintura flamenca en general, con los franceses impresionistas, con algunas pinturas orientales, mi mundo no es tan amplio, al respecto. Mas, la escatología entregada como obra de arte, me parece que conlleva un discurso político que me eriza los pelos.

La Nación

Serrano #14 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+2787 01 00

Director Responsable: Samuel Romo J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A. 2005 - 2011
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.