Etiquetas: economia, empresas, igualdad, pymes » Publicado: 20/02/2012
¿Por qué hablar de fortalecer la industria?, ¿Por qué no pedir apoyo para que los industriales se conviertan en importadores de productos de Oriente, como lo hicieron muchos en la década de los 80? Estas son, sin dudas, preguntas difíciles de responder, pero intentaremos hacerlo.
La Asociación de Industriales metalúrgicos (Asimet) invitó al ministro de Economía, Pablo Longueira, a un desayuno donde junto con presentarle los problemas que tienen para competir con productos de Oriente producidos con salarios inhumanos, con subsidios estatales y sin apegarse a las normas de calidad universalmente aceptadas, se le planteó derechamente la necesidad de que se cree una Subsecretaría de Industria en el Ministerio de Economía para que se preocupe de fomentar y apoyar la industrialización del país.
Si no tuviéramos noción del tiempo y del espacio, alguien podría pensar que estamos en los años 40, década gloriosa para la industria nacional, marcada entre otros hechos por la creación de la CORPORACION DE FOMENTO DE LA PRODUCCION (Corfo), institución crucial en el desarrollo industrial del país.
Apoyar a un sector que enfrenta una competencia desleal de productores extranjeros que no cumplen las normas y leyes que cumplimos los empresarios chilenos, significará que los foráneos deberán mejorar sus prácticas para poder competir con el consiguiente beneficio para los consumidores.
Pero estamos en 2012. El mundo cambió y nada volverá a ser igual como antes. Hoy prácticamente no hay fronteras para las empresas, los capitales fluyen en todos los sentidos, el capital financiero mundial es 14 veces el capital material, los precios de los bienes de consumo han bajado en términos reales por los inmensos aumentos de productividad de las grandes empresas y cualquier proceso de modernización y fortalecimiento de un sector debe tener estas condiciones de entorno presente.
¿Por qué hablar de fortalecer la industria?, ¿Por qué no pedir apoyo para que los industriales se conviertan en importadores de productos de Oriente, como lo hicieron muchos en la década de los 80? Estas son, sin dudas, preguntas difíciles de responder, pero intentaremos hacerlo.
En primer lugar, porque cerca de un 15% de las micro, pequeñas y medianas empresas son industriales. Estamos hablando aproximadamente de 220.000 unidades productivas con alrededor de 700.000 trabajadores incluidos.
En segundo lugar, porque es justamente en el sector de las empresas de menor tamaño donde se puede aumentar más el empleo. Y si al sector le va bien, pueden mejorar los salarios reales lo que contribuiría a mejorar la distribución del ingreso.
En tercer lugar, porque es justamente la industria la que puede contribuir a agregar valor a las materias primas que exportamos en forma primitiva.
En cuarto lugar, porque apoyar a la industria y particularmente a los micro, pequeños y medianos sería una política justa. Los grandes no necesitan ayuda, los chicos sí.
Por último porque, en definitiva, apoyar a un sector que enfrenta una competencia desleal de productores extranjeros que no cumplen las normas y leyes que cumplimos los empresarios chilenos, significará que esos productores extranjeros deberán mejorar sus prácticas para poder competir con el consiguiente beneficio para los consumidores.
Etiquetas: economia, empresas, igualdad, pymes » Publicado: a las 6:38 pm
COMENTARIOS »
Los comentarios publicados están sólo en plataforma Disqus y La Nación S.A. no se hace responsable de su contenido ni aplicará edición a ellos. No obstante, se reservará el derecho de administrar las listas de comentarios cuando éstos presenten ofensas personales.
Los usuarios que se sientan afectados por algún comentario también pueden usar la misma plataforma de Disqus para denunciarlos en caso que los consideren ofensivos o denigrantes.
Serrano #14 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59
Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala
© Empresa Periodistica La Nación S.A. 2005 - 2011
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.