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Rodrigo Díaz

Periodista y cientista político

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Etiquetas: » Publicado: 03/02/2012

La educación y sus fines

La educación auténtica surge de una obligación moral ineludible: la de entender que una persona educada es el deseo de nuestra sociedad de formar hombres y mujeres libres dispuestos a tomar su vida con autonomía y capaces de preocuparse por su entorno teniendo un juicio crítico frente a lo que los rodea. Una persona que se involucra y participa.

Chile debate activamente en el presente sobre la necesidad de introducir cambios al modelo de educación nacional. Y ello por la conciencia del rol esencial que cumple la educación respecto al desarrollo y la mejora auténtica de las condiciones de vida de todas las personas. Pero cada vez que hablamos sobre este asunto, solemos colocar más el acento en los medios que en los auténticos fines educacionales a los que debemos aspirar en el Chile que soñamos, corriendo con ello el riesgo de perder de vista hacia dónde queremos avanzar.

En efecto, se piensa en la desmunicipalización, o en cambios al abusivo sistema del crédito con aval del Estado, o en el aumento de la jornada escolar, o en mayores exigencias en la formación del profesorado y en todos los casos, se asume que vamos en el camino correcto. Cierto, pero cuidado.

Lo esencial que no debe olvidarse es que el fin de la educación es la liberación del ser humano. Es darle alas, abrirlo a las posibilidades de la creación. Es volverlo capaz de aportar cosas nuevas al mundo. Es sacar al hombre de su condición de espectador pasivo y transformarlo en un actor, especialmente ahora que el poder mediático nos llena la vida con farándula, realitys y otros espectáculos que nos distraen y atrapan, haciéndonos hablar de la vida de los personajes que cada uno sigue en la comodidad de su propia casa.

Ninguna de estas cosas garantiza por sí sola que tendremos una sociedad más imaginativa o una sociedad que piense por sí misma y que no se avergüence de tener ideas propias ni menos garantiza una población que haya aprendido a desarrollar un auténtico respeto por el otro y sus preferencias. De hecho, en esta materia la UNESCO ha planteado que el proceso educativo es distinto de la mera recepción de información y sólo puede asegurarse a través de la relación de instituciones sociales tan importantes y complementarias como la familia, la escuela, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto.

No debemos olvidar ni perder de vista entonces cuáles son los fines que se persiguen con la reforma de la educación chilena. Dichos fines no consisten en tener individuos ni más instruidos ni más productivos per se. Tampoco se trata de que todo el mundo sepa inglés para atender mejor al turista o que cada chileno sea un experto en el manejo de las nuevas tecnologías, o bien que mágicamente la educación permita que se eleven los salarios. Lo esencial que no debe olvidarse es que el fin de la educación es la liberación del ser humano. Es darle alas, abrirlo a las posibilidades de la creación. Es volverlo capaz de aportar cosas nuevas al mundo. Es sacar al hombre de su condición de espectador pasivo y transformarlo en un actor, especialmente ahora que el poder mediático nos llena la vida con farándula, realitys y otros espectáculos que nos distraen y atrapan, haciéndonos hablar de la vida de los personajes que cada uno sigue en la comodidad de su propia casa.

La educación auténtica surge de una obligación moral ineludible: la de entender que una persona educada es el deseo de nuestra sociedad de formar hombres y mujeres libres dispuestos a tomar su vida con autonomía y capaces de preocuparse por su entorno teniendo un juicio crítico frente a lo que los rodea. Una persona que se involucra y participa. Que disiente y desconfía.

Así se construye una sociedad verdaderamente desarrollada. Por cierto, si eso nos vuelve también más instruidos y productivos, o más desenvueltos con los turistas y progresamos en el uso de nuevas tecnologías y por último los sueldos mejoran, todo ello vendrá por añadidura.

Etiquetas: » Publicado: a las 4:17 pm

COMENTARIOS »
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  • Leandro Poblete M

    Lo interesante seria considerar lo que espera cada ciudadno de la esducacion que se debe dar y recibir, ya que siempre se habla de comunidad educativa, esta comunidad esta formadas por los estudiantes , educadores y la familia , y cuando los padres desean opinar de cambios no se les toma en cuenta para nada e indican ademas que no son los indicados para hablar o pedir cambios en la educacion

  • Cargarbus

    EL MAESTRO PLATÓN apreciaba a los más sabios para construir el mejor gobierno para su República… otros en la modernidad pretendieron imitarlo inútilmente por cuanto los sabios eran tan escasos que ni Diógenes los encontraba… Pero, este artículo nos remite a Paulo Freire desde su Pedagogía del oprimido. O sea pedagogía para la liberación como nos hace recordar este artículo.

    En esta modernidad el conocimiento está acaparado por unos pocos, por cuanto el saber permite el poder para PODER.
    La educación pasó de un derecho a negocio… Los créditos para educación aún con aval del Gobierno manejan un presuesto fiscal a través de bancos que los engorda y a otros corruptos también… es un invento global de la mano de la privatización.
    El aumento de la jornada de estudio puede ser un aumento de la condena cuando no una distracción del desempleo de los jóvenes y la falta de oportunidades durante un año generacional (según el aumento) o mantener entretenida a la juventud inútilmente…
    La formación exigente del profesorado si se invierte en ello debería enfocarse en una educación estructurada sistémicamente para una formación para todos con un claro objetivo.
    Pero, en AL los gobiernos evaden el derecho traqspasando irresponsablemente responsabilidades a la familia, a las desnutridas escuelas con profesores sobrecargados de horarios.
    Entre los medios, la TV comercial, espera también su tajada justificándose en su papel formadora en tanto medio de comunicación… lo cual ha perdido hace mucho para ocuparse solo del negocio.
    La sociedad toda, antes de meterse a hacerle el mandado al gobierno a los políticos y a la dirigencia económica de turno en formar al ciudadano, debe usar su voto para exigir recursos para la CALIDAD TOTAL.

  • Facobravo

    El asistencialismo está demasiado arraigado en lo chileno. Por otra parte, no tenemos idiosincracia y somos unos flojos de primera que hasta para pagar $2.000 pesos de cuota de un asado nos liquidamos cerebralmente hablando. La educación no es muy distinta a la “sensación chilensis” que tengo de mi país (pobre, melancólica, cuasi- decadente, por decirlo menos). Salud mediocre (consultorios y hospitales deprimentemente malos; no sólo en infraestructura, sino también en calidad de atención), puestos de trabajo existentes y cercanos a los “X mil y tanto”, pero de baja calificación y creados para el quintil más humilde y que tiene la mala costumbre de no trabajar por recurrir a programas como: ChileSolidario, Puente, Chile Crece Contigo, etc; o instituciones como el Fosis o la OMIL en donde intentan “buscar” un trabajo, pero lo rechazan porque tienen que cuidar a sus 5 cabros chicos y cocinarle al marido que pega fuerte. En vivienda hemos avanzado, las constructoras siguen ganándose compadrazgos con las licitaciones municipales, carreras recorridas antes de que se les eche bencina al motor de los que trabajan y construyen correctamente una casa-habitación… no como la constructora de Concepción y sus edificios que se partieron en 2 con el terremoto y en donde la ley sísmica en construcción pesa menos que un paquete de cabritas y las “palás” de cemento y arena son de 1 por 4!. Para qué acordarse de los demás ministerios o servicios básicos como la luz y el agua rematada al menor precio posible a extranjeros… para qué pensar en que la “canasta familiar “incluya una linterna con 4 pilas no?, en el royalty de la minería, en los diputados y senadores y sus grandes decisiones cambiando el país y en sus conductas parlamentarias como ver minas y “bombas 4″ en sesión plenaria, para qué recordar…si Chile olvida…y olvida rápido…salvo a Pinochet, Allende y la deácada del 70`, a Neruda, Mistral (con suerte) y se ningunea a peruanos y bolivianos por su nivel de analfabetismo y conductas raras como agarrarse a combos en el hocico y tomar chicha hasta morir, cuando nos dan 3 patadas donde no brilla el sol en la manera de hablar y tratar a la gente… Nah`…pecamos de altivos y valemos callampa. Sencillamente porque nos hemos acostumbrado…a la ley de Pareto, a la ley del mínimo esfuerzo y máxima cosecha, al aserruchar pisos, al pelambre, a la farándula….en fin… coincido con los fines de la educación, más soy tan pesismista que seguiré trabajando por la educación de mi país en terreno, sacándome la cresta y siendo feliz “a mi manera” como decía Sinatra, mientras recorro observando lo maravillosos paisajes de este Edén llamado Chile, mi país a mi manera, con mi mujer, para luego llegar a casa y pagar 30 mil pesos de cable para observar Tv extranjera y seguir pensando (o soñando, en realidad) sobre estas cuestiones educativas y la manera en que nO cambia la nación, el estado, la gente, etc., etc., etc. Porque somos chilenos y hace ene rato que dejamos de educarnos y de PENSAR Y ACTUAR EN EDUCACIÓN… por lo menos públicamente hablando.

  • Leondelpuerto

    educar….pucha me queda grande la palabra, pero creo que educar pasa por la educacion de los padres, para que puedan educar a sus hijos, en lo moral y etico, son temas realmente importante y que hemos descuidado peligrosamente, no podemos pretender que vamos a tener un hijo para “pagarle una educacion” a nuestros hijos debemos educarlos nosotros mimsos, debemos poder y ser capaces de trasmitirles valores y principios que en lo principal colaboren con el crecimiento del espiritu, con la aromonia social y con la libertad del ser, educar a nuestros hijos a no ser dependientes sino que por el contrario sembrarles la semilla de la independencia, que sea un sueño en ellos con eso bastara para que los conocimientos y destrezas que puedan aprehender en su educacion los impulse a una vida de profesionales independientes y que se planteen como aportes a la sociedad y una colaboracion a sus semejantes, siento que por mucha norma o regla o requisito, ley, instructivo y todas esas faramallas no se mejorara la educacion, no mientras no conciva al educando como todo un ser humano con necesidades fisicas, psiquicas y emocionales, deberiamos pensar en como hacer crecer en un niño todos esos factores a la vez y n o solo llenarlos de conceptos y significados sin dar una prueba de su bondad o de su alegria, o de su solidaridad, esas cosas no se imponen, menos se compran pero definitivamente forman seres humanos amables y solidarios, no es con esas peresonas con las que queremos construir nuevas sociedades y nuevas formas de vivir todos juntos…..

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